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Archivo de la etiqueta: Zoología

Grandes tiburones prehistóricos

Otodus obliquus.

Periodo: Cenozoico (Paleoceno – Mioceno). Hace 45 – 55 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Entre 9,1 – 12,2 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Sin datos.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de todo el mundo.

Estado de conservación: Extinto.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1843. Se han encontrado restos fósiles en América del Norte, Europa, África y Asia.

El Otodus es una especie de grandes tiburones reconocidos por el hallazgo de sus dientes triangulares (de hasta 10 centímetros de largo) y vértebras (sobre todo centrales). En su época sería uno de los mayores depredadores del océano, por lo que su dieta consistiría en otros peces y tiburones y mamíferos marinos. Muchos científicos creen que esta especie es la principal antecesora y ancestro original del gran Megalodon.

Carcharocles auriculatus.

Periodo: Cenozoico (Eoceno – Oligoceno). Hace 35 – 25 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Hasta 9 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Sin datos.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas.

Estado de conservación: Extinto.

Localización de los fósiles: Descrito por David Starr Jordan en 1923. Se han encontrado restos fósiles en Carolina del Norte y del Sur (Estados Unidos) y en Marruecos.

El Carcharocles auriculatus fue un enorme tiburón prehistórico emparentado con el más famoso Megalodon y el más primitivo del género Carcharocles. Destaca por el gran tamaño de sus dientes de 2,5 – 11,4 centímetros, lo que le habría convertido en uno de los mayores depredadores oceánicos de su tiempo y de la historia.

Carcharocles angustidens.

Periodo: Cenozoico (Oligoceno – Mioceno). Hace 33 – 22 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Más de 9,3 metros de longitud.

Peso: Sin datos.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de todo el mundo.

Estado de conservación: Extinto.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1843. Se han encontrado restos fósiles en Nueva Zelanda (dientes bien conservados y vértebras), Europa, América, África y Japón.

El Carcharocles angustidens fue un enorme tiburón prehistórico megadentado. Al igual que los otros tiburones del género Carcharocles, este animal era bastante mayor que el actual tiburón blanco (Carcharodon carcharias). Sus dientes (de 9,87 centímetros de largo en longitud diagonal) son notables por sus coronas triangulares y sus pequeñas cúspides laterales que están totalmente aserradas, además de muy afilados y pronunciados. Como el superdepredador que era, probablemente se alimentaba de pingüinos, peces, delfines y ballenas.

Carcharocles chubutensis.

Periodo: Cenozoico (Oligoceno – Plioceno). Hace 28 – 5 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Las estimaciones indican más de 12,2 metros de longitud.

Peso: Sin datos.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de todo el mundo.

Estado de conservación: Extinto.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1843. Se han encontrado restos fósiles en América, Europa y África.

El Carcharocles chubutensis fue un enorme tiburón prehistórico megadentado y el más cercano en tamaño al gran Megalodon, además de estar estrechamente relacionado con él. Los dientes de esta especie se aproximaban a los 13 centímetros de longitud diagonal. La investigación paleontológica sugiere que esta especie puede haber cambiado sus preferencias de hábitat a través del tiempo, o que pudo haber tenido la suficiente flexiblilidad en su comportamiento para ocupar distintos ambientes en distintas épocas.. Se cree que se alimentaba de peces, tortugas marinas, mamíferos marinos y sirénidos.

Entrada exclusiva sobre el Megalodon aquí.

Fuentes: Wikipedia, Prehistoric Wildlife, elaboración propia.

 

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Monstruos de la Prehistoria

Algunos de los animales más excepcionales e impresionantes que se han paseado por la faz de la Tierra pertenecen a la Prehistoria. Estos antiguos seres vivos han fomentado multitud de leyendas, manteniéndose en el imaginario de la gente y fascinando a los científicos y amantes de la paleontología por encontrarnos ante verdaderos y fascinantes monstruos de la Prehistoria.

Jaekelopterus (Ala de Jaekel).

Periodo: Devónico Medio (Givetiense). Hace 390 millones de años.

Tamaño: Unos 2,5 metros de longitud.

Peso: Más de 100 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Otto Jaekel en 1914. Se han encontrado restos en Alemania y Estados Unidos (Wyoming).

El Jaekelopterus es un género de artrópodos con quelíceros, el más grande conocido. La forma del cuerpo era similar a la de euriptéridos (“escorpiones” marinos) de la misma familia, un cuerpo alargado con el telson (la cola) expandido (más aplanado que alto), cuatro pares de patas para caminar, un par de patas aplanadas usadas para nadar y un par de quelíceros grandes y alargados. La forma de las quelas y el telson son característicos del género, lo que permite diferenciarlo de otros euriptéridos. Los Jaekelopterus eran unos animales acuáticos principalmente pero el hábitat varía según la especie: Jaekelopterus rhenaniae vivía en ambientes de agua dulce, como ríos y lagos, mientras que Jaekelopterus howelli habitaba en estuarios. Al igual que otros miembros de su familia, Jaekelopterus no habría podido caminar en tierra firme debido a su anatomía. Dado su tamaño, es posible que Jaekelopterus fuera un superdepredador en su ecosistema, alimentándose de peces, otros euriptéridos, trilobites y demás invertebrados.

Dunkleosteus (Huesos de Dunkle).

Periodo: Devónico (Frasniense – Fameniense). Hace 380 – 360 millones de años.

Tamaño: Hasta unos 6 metros de longitud.

Peso: Más de una tonelada de peso.

Localización fósiles: Descrito por John Strong Newberry en 1873. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Ohio, California, Pensilvania, Tennessee), Bélgica, Polonia y Marruecos.

El Dunkleosteus fue un género de peces primitivos con placas óseas. Se caracterizaba principalmente por su cabeza acorazada y su mandíbula repleta de cuchillas dentales hechas de hueso (el resto de su cuerpo era escamoso), lo que le convertía en un depredador extraordinario, probablemente en la cima de la cadena trófica en la época en que vivió. El cráneo, más el escudo torácico, medía 1,3 metros a su punto más amplio, y las placas de su armadura 5 centímetros de grosor. Algunos fósiles del cráneo y escudo torácico demuestran que Dunkleosteus presentaba tendencias caníbales, ya que se hallaron marcas de mordidas que coinciden con su misma “dentadura” y que posteriormente no se curaron, algo que demuestra el carácter extremadamente feroz y agresivo de este depredador. Es frecuente encontrar fósiles de Dunkleosteus junto a huesos semidigeridos y poco masticados de otros peces, de los que se especula que rutinariamente los “vomitaba”, en vez de digerirlos. A partir de varios especímenes, se desarrolló un modelo en computadora con el que se comprobó que Dunkleosteus poseía una mordida realmente poderosa, que fue quizás la más mortífera de todos los peces, solamente sobrepasada por grandes cocodrilos y dinosaurios como el Tyrannosaurus Rex. Los científicos creen que el Dunkleosteus habitaba en regiones costeras y poco profundas, en donde cazaba tiburones, otros peces acorazados, moluscos, artrópodos y acantodios.

Liopleurodon (Dientes de lados lisos).

Periodo: Jurásico Medio (Calloviano). Hace 160 – 155 millones de años.

Tamaño: Entre 7 – 10 metros de longitud según varias estimaciones.

Peso: Alrededor de 2,5 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Henry Émile Sauvage en 1873. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia, Alemania y Rusia.

El Liopleurodon fue uno de los superdepredadores de los mares del Jurásico en Europa. Este poderoso reptil marino del suborden Pliosauroidea (clado de plesiosaurios de cuello corto), ocupaba uno de los puestos más altos en la cadena alimentaria marina. Era un animal feroz que se alimentaba de peces, plesiosaurios de menor tamaño, ictiosaurios y tiburones (es posible que atacase a sus víctimas surgiendo desde aguas más profundas). Su alargado cráneo alcanzaba el metro y medio de longitud, y a él se le sujetaban los músculos que le permitían morder con tal fuerza que seguramente podría triturar los huesos de cualquier animal con sus dientes largos y cónicos. El Liopleurodon podría haber nadado con sus mandíbulas abiertas, permitiendo que el agua entrase en las aberturas de sus fosas nasales (narinas), situadas ambas en la parte superior de su boca, de esa forma, el Liopleurodon podría haber detectado el aroma de sus presas en el agua. Cuatro enormes aletas impulsaban su cuerpo por el medio acuático, aportándole la potencia necesaria para acelerar rápidamente cuando acechaba a sus potenciales víctimas. Un estudio que utilizó un robot nadador ha demostrado que aunque de esta forma de propulsión no es especialmente eficiente, provee una muy buena aceleración.

Pliosaurus (Más cercano al lagarto).

Periodo: Jurásico Superior (Kimeridgiano). Hace 150 millones de años.

Tamaño: Entre 12 – 15 metros de largo (algunas estimaciones hablan de hasta 20 metros de longitud).

Peso: Entre 10 – 45 toneladas de peso aproximadamente según diversos estudios.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1841. Se han encontrado restos en gran parte de Europa (Desde Inglaterra hasta Rusia).

El Pliosaurus fue sin una de los mayores depredadores que han existido en nuestro planeta. Se trataba de un gigantesco reptil marino emparentado con el Liopleurodon y el Kronosaurus. Su alimentación consistiría en peces, calamares y otros reptiles marinos. El Pliosaurus tenía la forma básica de todos los pliosaurios consistente en: Una cabeza grande, cuello corto y un tronco muy grueso (en comparación con los plesiosaurios, que en su mayoría tenían cuerpos elegantes, cabezas pequeñas y cuellos largos). El Pliosaurus resultaría un animal temible para casi cualquier otro ser que habitase el océano, este enorme reptil marino contaba además con una serie de dientes con aspecto triangular en corte transversal a diferencia de otros pliosaurios. El Pliosaurus y el resto de congéneres de su familia del período Jurásico, dieron paso millones de años más tarde a los mosasaurios, más rápidos, más ágiles y simplemente unos reptiles marinos mejor equipados que prosperaron ampliamente durante finales del periodo Cretácico.

Aves del Terror.

Periodo: Paleoceno – Plioceno. Hace 62 – 2 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 1 – 2,5 metros de altura.

Peso: Podían alcanzar los 150 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Florentino Ameghino en 1887. Se han encontrado restos en América y África.

Con el nombre de Aves del Terror se conoce a la familia extinta de Phorusrhacidae, aves de gran tamaño, carnívoras y no voladoras, siendo los depredadores dominantes y más temibles en América del Sur durante el Cenozoico. Se caracterizaban por tener unas patas muy largas que les permitían correr a gran velocidad. Dichas patas delanteras eran más largas que las de las demás aves terrestres, y algunas formas bastante tardías como el Titanis walleri desarrollaron unos cortos “brazos” en vez de alas. Sus cuellos eran largos para resistir los impactos que realizaban con sus enormes y potentes picos curvados, algunos de los cuales podían alcanzar los 40 centímetros de longitud. Las aves del terror eran principalmente depredadores de sabana que vieron como la competencia en la caza de presas aumentó tras el surgimiento del Istmo de Panamá, algo que parece estar relacionado directamente con su extinción.

Titanoboa (Boa titánica).

Periodo: Paleoceno. Hace 60 – 58 millones de años.

Tamaño: Unos 12,8 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 1.135 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descubierta por una expedición internacional de científicos en 2009. Se han encontrado restos en la Formación Cerrejón (Colombia).

La Titanoboa es la serpiente más grande encontrada hasta la actualidad. A pesar de su enorme tamaño, se cree que esta boa tenía hábitos principalmente piscívoros, aunque otros científicos aseguran que su comportamiento (al igual que su aspecto) era similar al de serpientes actuales, como la boa constrictor, que cazan enrollándose en el cuerpo de sus presas, provocando su asfixia y luego tragándolas enteras. La Titanoboa habitaba en junglas tropicales y húmedas de la actual Colombia. La mayor parte de los restos fósiles encontrados de Titanoboa pertenecen a sus vértebras.

Basilosaurus (Repil rey).

Periodo: Eoceno tardío. Hace 40 – 34 millones de años.

Tamaño: Entre 15 – 18 metros de longitud.

Peso: Unas 20 toneladas de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Richard Harlan en 1834. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Alabama, Luisiana, Mississippi), Egipto, Jordania y Pakistán.

El Basilosaurus es un género extinto de grandes cetáceos, con una difusión amplia y pieza fundamental en la evolución de estos mamíferos marinos. Dos de sus rasgos más interesantes son el grado de elongación de su cuerpo en comparación con el de las ballenas actuales y las dos patas posteriores vestigiales que poseían, las cuales medían 60 centímetros y con tres dedos. Se extinguieron debido a un importante cambio climático producido hace 36 millones de años conocido como Grande Coupure. Los Basilosaurus destacan, como se ha mencionado anteriormente, por su extremadamente alargado cuerpo, siendo producto de un proceso de elongación de sus vértebras, que parecen haber estado llenas de un fluido. Esto implicaría que el Basilosaurus sólo podría haber funcionado en dos dimensiones a la superficie del mar, en contraste con el funcionamiento tridimensional de la mayoría del resto de cetáceos. A partir de la musculatura axial y los huesos gruesos de las patas, se puede inferir que el Basilosaurus no era capaz de nadar o sumergirse durante periodos largos de tiempo. También se piensa que no tenía ningún tipo de capacidad de desplazarse a tierra firme. Estos grandes cetáceos se encontraban en la cima de la cadena trófica de su tiempo, alimentándose de  sirenios, tortugas y otros cetáceos más pequeños, además de peces y tiburones. Su mordida era realmente impresionante (una de las más fuertes de los mamíferos conocidos), unido a una mandíbula con forma de cono y equipada con más de cuarenta dientes triangulares y afilados. De hábitos costeros de mares tropicales y subtropicales, este animal parece que era solitario y solamente se reunía con otros individuos de su especie para aparearse o cuidar de sus crías.

Megalodón (Carcharodon megalodon o Carcharocles megalodon).

Periodo: Cenozoico (Mioceno – Plioceno). Hace 23 – 2,6 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Debido a lo fragmentado de sus restos y a que la mayoría de ellos son dientes, es complicada la estimación de su tamaño. Originalmente pensaron que podría estar cerca de los 30 metros de longitud, un tamaño muy similar al de la actual ballena azul, sin embargo en la actualidad hay un consenso científico que nos dice que el Megalodón alcanzaba una longitud total de más de 16 metros, con un máximo quizá de unos 20,3 metros.

Peso: Según el modelo de Gottfried, un Megalodón de 15,9 metros habría tenido un peso de 47 toneladas, uno de 17 metros pesaría 59 toneladas y uno de 20,3 metros llegaría a las 103 toneladas. Todo ello le convertiría de largo en el mayor escualo que jamás haya habitado el planeta y uno de los peces más grandes que han existido.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de prácticamente todo el mundo, dependiendo de su etapa vital. Los ejemplares jóvenes seguramente preferirían aguas pocos profundas (zonas costeras), mientras que los individuos adultos se moverían principalmente en aguas profundas y oceánicas. Sus áreas de cría estarían en regiones de aguas costeras cálidas, donde los peligros potenciales eran menores y las fuentes de alimento abundantes.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1835. Se han encontrado restos fósiles en numerosas partes del mundo pero principalmente en: Europa, América del Norte y del Sur, zona del Caribe, África, India, Japón. Ello nos indica que este animal tuvo una distribución cosmopolita.

Más información sobre el Megalodón en el enlace.

Argentavis magnificens (Ave Argentina Magnífica).

Periodo: Mioceno Superior. Hace 8 – 6 millones de años.

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud de envergadura alar. Recientemente se estima que su envergadura media sería de 5 – 6 metros, con 1,5 – 2 metros de longitud.

Peso: Unos 70 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Campbell & Tonni en 1980. Se han encontrado restos en Argentina.

Argentavis es una especie extinta de ave, posiblemente una de las mayores que ha habitado la Tierra a lo largo de su historia. Argentavis parece estar emparentada con los actuales buitres americanos y al igual que ellos, sus hábitos alimenticios estaban enfocados a la carroña y al oportunismo, devorando presas anteriormente cazadas por otros depredadores a los que ahuyentaría con su enorme tamaño. Según los modelos computarizados a partir del estudio de los fósiles, la enorme ave podía levantar el vuelo de modo semejante a los actuales planeadores y, sobre todo, de modo semejante a las actuales alas delta y parapentes; en el primero de los casos efectuaría cortas carreras contra el viento y con las alas extendidas, en el segundo de los casos se lanzaría desde lomas y colinas, una vez en el aire, de un modo semejante a los actuales cóndores aprovecharía las columnas de corrientes térmicas ascendentes con las cuales seguiría planeando fácilmente hasta los 2.000 metros sin necesidad de batir sus alas, luego efectuaría un vuelo libre en grandes círculos. Se cree que Argentavis ponía 1 – 2 huevos cada dos años, huevos los cuales serían muy similares a los de las avestruces actuales y pesarían alrededor un kilogramo de peso.

Megalania (Gran errante).

Periodo: Pleistoceno. Hace 40.000 – 30.000 años.

Tamaño: Unos 5,5 metros de longitud. Otras estimaciones aumentan hasta los 7 metros de largo.

Peso: En torno a 330 – 575 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Sir Richard Owen en 1859. Se han encontrado restos en Australia.

Megalania es una especie extinta de lagarto gigante, el mayor conocido que jamás haya existido. Al juzgar por su tamaño, Megalania pudo haberse alimentado mayormente de animales de talla media a grande, incluyendo a algunos marsupiales gigantes como Diprotodon junto con otros reptiles, pequeños mamíferos, y aves y sus huevos y polluelos. Su cuerpo y extremidades eran de constitución robusta y tenía un gran cráneo con una cresta pequeña entre los ojos, y una mandíbula llena de dientes aserrados en forma de cuchillo. Los estudios han mostrado que otros miembros del género Varanus, como el Dragón de Komodo y el varano arborícola, poseen glándulas venenosas a lo largo de la línea mandibular. Se ha sugerido que es posible que otros varánidos, incluyendo a Megalania, probablemente posean glándulas similares, sí esto fuera así, Megalania habría sido el mayor vertebrado venenoso conocido. A pesar de algunos reportes relativamente recientes acerca de su supervivencia en la actualidad, no existe evidencia científica creíble de la existencia de una población sobreviviente.

 

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 
 

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Hormigas peligrosas

Hormiga Argentina (Linepithema humile).

Tamaño: Obreras entre 1,6 – 2,8 milímetros, las reinas alcanzan los 4,2 – 6,4 milímetros.

Distribución: Es originaria de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Sur de Brasil pero se ha extendido como una plaga a todos los continentes a excepción de la Antártida.

La hormiga argentina es considerada una plaga o especie invasora (incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo) porque ataca y destruye colonias de especies nativas de los sectores que habita, además que se dedica a la crianza de áfidos (pulgones), de los cuales extrae una sustancia azucarada como alimento. Los áfidos se alimentan de plantas por lo tanto son perjudiciales para la agricultura. Estas hormigas en su hábitat autóctono forman colonias de hormigueros y periódicamente batallan entre los distintos nidos por el control del territorio, produciendo una regulación natural de su población. No obstante, esto no ocurre cuando invaden tierras más lejanas llegando a formar colonias gigantescas (supercolonias), que abarcan grandes extensiones de cientos o miles de kilómetros.

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Hormiga Bala (Paraponera clavata).

Tamaño: Obreras entre 1,8 – 3 centímetros, en este caso las reinas no son mucho más grandes.

Distribución: Habita en bosques lluviosos de baja altitud, desde el Amazonas hasta Costa Rica y Nicaragua.

La hormiga bala es una hormiga de rasgos y comportamientos primitivos, Las colonias se componen de varios cientos de individuos y por lo general deambulan por los troncos de los árboles y la vegetación muerta en pequeños grupos. Su peligrosidad deriva de lo poderosa de su mordedura, 30 veces mayor que la picadura de una abeja o avispa, y aquellos que han sufrido esta picadura aseguran la analogía de la misma con la herida producida por un arma de fuego, característica por la que en buena parte debe su nombre. Además su mordedura inocula un veneno neurotóxico potente que puede provocar enrojecimiento y acumulación de líquidos en la zona afectada, además de escalofríos, sudoración y taquicardia.

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Hormiga Bulldog (Myrmecia).

Tamaño: Desde 0,8 – 4 centímetros, el tamaño medio de las obreras ronda los 1,3 – 1,7 centímetros. Las reinas son considerablemente más grandes.

Distribución: Endémicas de Australia y Nueva Caledonia.

Con el nombre de “hormigas bulldog” se conoce a un género de estos insectos compuesto por unas 90 especies conocidas. Es uno de los linajes más antiguos de las hormigas, apareciendo hace más de 100 millones de años, durante un periodo de proliferación de nuevas especies de hormigas que fue acompañado a las explosión de plantas con flores. Se caracteriza por su agresividad, gran tamaño y de costumbres solitarias. Su picadura es muy dolorosa, causando fuerte quemazón debido a una potente inyección de ácido fórmico que puede causar un shock anafiláctico, de hecho se han producido muchas muertes debido a su picadura y las personas propensas a reacciones alérgicas graves deben de extremar las precauciones ante estas hormigas. Su veneno es considerado uno de los más potentes en el mundo de los insectos.

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Hormiga de Fuego (Solenopsis).

Tamaño: Varía entre 2 – 6 milímetros.

Distribución: Es originaria de Sudamérica (Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay Argentina, Uruguay) pero se ha extendido a buena parte del mundo, considerada una plaga especialmente peligrosa en Estados Unidos.

Con el nombre de “hormiga de fuego” se conoce a un género de hormigas picadoras con más de 280 especies, la mayoría de ellas con su distintivo color rojizo, aunque algunas subespecies son negruzcas. A menudo atacan animales pequeños y pueden llegar a matarlos. A diferencia de muchas otras hormigas, que pican y luego arrojan un ácido en la herida, éstas solo pican para asirse y luego aguijonean (con el abdomen) inyectando un alcaloide venenoso que produce un intenso ardor (sensación de fuego), y siendo capaz de causar la muerte a personas sensibilizadas a dicho veneno. En EE.UU., la FDA estima en más de 5.000 millones de dólares estadounidenses gastados anualmente en tratamientos médicos, daños y control de áreas infestadas. Además ocasionan aproximadamente 750 millones de dólares estadounidenses en daños/año a la agricultura, incluyendo pérdidas veterinarias y de cultivos.

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Hormiga Siafu (Dorylus).

Tamaño: En la subespecie Dorylus molestus, las reinas pueden alcanzar los 5,2 – 8 centímetros de longitud, mientras que las obreras rondan 1,1 – 3 centímetros.

Distribución: Principalmente centro y Este de África.

Es un género de hormigas guerreras con unas 61 especies conocidas, también conocidas como hormigas africanas, siendo unas de las más peligrosas del mundo. Se caracterizan por su agresivo comportamiento depredador, su carácter nómada y sus incursiones o “razias” en las que un enorme número de hormigas (de 100.000 – 2.000.000 de obreras adultas en columnas de hasta 20 metros de ancho y 200 metros de largo conocidas como marabuntas) se adentran en un área, atacando a sus presas en masa. Cuando la comida escasea, excepcionalmente pueden llegar a juntarse hasta 50 millones de estas hormigas, moviéndose lentamente a una velocidad de 20 metros por hora. Altamente carnívoras y dotadas de una peligrosa mordedura, ha habido casos donde las Siafu han matado por asfixia a personas inválidas. También han devorado a pequeñas cebras y caballos. Su mordedura es tan fuerte y persistente que a veces son usadas para suturar heridas; poniendo una hormiga mientras mantienen la herida junta y dejan que la hormiga muerda, después separan el cuerpo, conviene dejarla unos pocos días.

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Fuentes: Wikipedia, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 5 julio, 2017 en Naturaleza

 

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Celacanto, fósil viviente

Los celacantimorfos (Coelacanthimorpha) son peces de aletas lobuladas (sarcopterigios) que se creían extintos (se trata también, por tanto, de un relicto) desde el período Cretácico hasta que en 1938 un ejemplar vivo fue capturado en la costa oriental de Sudáfrica. En 1998 se localizó otro ejemplar en la isla de Célebes (Indonesia). Junto con los peces pulmonados son los seres vivos marinos más cercanos de los vertebrados terrestres. Aparecieron en el período Devónico (hace 400 millones de años), aunque la mayor cantidad de restos fosilizados pertenecen al período Carbonífero (hace 350 millones de años). El celacanto presenta unas similitudes morfológicas prácticamente idénticas con su ancestro fósil, por este motivo se le conoce, actualmente, como “fósil viviente”. Este fenómeno es tan sólo una consecuencia de la evolución lenta a la que ha estado sometido, comparado con otros vertebrados.

En la actualidad se han identificado dos especies, la descubierta en 1938: El Celacanto de las Comores (Latimeria chalumnae); y la de 1998: El Celacanto Indonesio (Latimeria menadoensis). Ambas son poblaciones consideradas muy vulnerables. A pesar de ser parientes de los antiguos celacantos, tienen un modo de vida muy diferente de estos, y se han adaptado a vivir a grandes profundidades, en nichos ecológicos que les han dado una oportunidad frente a los modernos teleósteos. No se conoce con exactitud su comportamiento reproductivo. Se cree que la madurez sexual no ocurre antes de los 20 años. La forma de reproducción es ovovivípara, con fecundación interna, y huevos que llegan a medir 10 centímetros de largo y pesar hasta 300 gramos. El período de gestación es de alrededor de 13 meses tras el cual la hembra da a luz entre 5 – 25 crías bastante desarrolladas, capaces de sobrevivir, sobre las cuales no se realiza ningún tipo de cuidado parental. Son peces depredadores. Durante el día habitan en cuevas situadas en zonas profundas (de 150 – 300 metros), subiendo por las noches a la superficie, donde se alimentan de peces de arrecife.

celacanto

Celacanto de las Comores (Latimeria chalumnae).

Tamaño: Entre 1,5 – 1,8 metros, aunque algunos ejemplares pueden superar los 2 metros de largo.

Peso: Una media de 80 kilogramos aproximadamente. Algunos ejemplares alcanzan los 95 kilogramos de peso.

Distribución: Océano Índico, principalmente en las Islas Comores y Sudáfrica, también parece estar presente en aguas de Madagascar y Mozambique.

Reproducción: A pesar de una gran falta de datos al respecto, se sabe que el celacanto es ovovivíparo. Sus huevos son grandes, de hasta 9 centímetros, y las crías al nacer miden entre 35 – 38 centímetros y al igual que los tiburones, son réplicas idénticas a sus padres pero en miniatura.

Estado de conservación: En peligro crítico.

El celacanto de las Comores presenta una coloración negra, un poco azulada, con manchas blancas y ligeramente rosas. Tiene una complexión de depredador al acecho, ya que no está adaptado a la velocidad, siendo un animal bastante lento de movimientos. A pesar de ser un pez sarcopterigio, con una base muscular de las aletas, no se arrastra por el fondo marino, sino que nada lentamente. Su cola es trilobulada, una característica insólita. Sus escamas son duras, grandes y gruesas. Posee una segunda aleta dorsal cercana a la cola. Su cabeza es grande, con una boca ancha y ojos grandes y negros. El cráneo posee bisagras y su cerebro es extraordinariamente pequeño, sólo ocupa el 1% de la cavidad craneal. La vejiga natatoria no es funcional y está llena de grasa. Es un pez que pare a sus crías, tras un largo período de gestación, aunque su reproducción sigue siendo un misterio. Las hembras son más grandes que los machos (dimorfismo sexual). Este celacanto habita en cuevas rocosas y fondos volcánicos, entre 70 – 700 metros de profundidad. De hábitos carnívoros, parece que sus presas predilectas son otros peces y los calamares, aunque también caza anguilas y tiburones pequeños. Es probable que en la actualidad la población total de celacanto de las Comores sea inferior a 500 ejemplares, un número escaso que pone en peligro el futuro y la sostenibilidad de esta extraordinaria especie.

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Debido a que no se había encontrado un fósil de este pez en todo el Cenozoico (aunque sí en el Mesozoico), se creía a principios del Siglo XX que este pez estaba extinto. Sin embargo, en verano de 1938 se telefoneó a Marjorie Courtenay-Latimer, directora del Museo de East London (Sudáfrica). Se le comunicaba que se había capturado un extraño pez azul nunca antes visto. Tras observarlo, el espécimen se llevó a museo, donde se envolvió en formalina, aunque el pez no se conservó bien. James Leonard Brierley Smith, ictiólogo de la universidad Rhodes, en Grahamstown, consiguió llegar al museo, tras varios meses, y le dio al pez su nombre científico. Tras 14 años de exhaustiva búsqueda, en invierno de 1952, se encontró el segundo espécimen de celacanto en las islas Comores. Si por una parte el hallazgo conmocionó a la comunidad científica, por otra los habitantes del archipiélago ya estaban familiarizados con la existencia de esta especie. Varias capturas más se hicieron en aguas de Comores a lo largo del Siglo XX. En Octubre del año 2000, en Sudáfrica se encontró una nueva población de esta especie. Estos hallazgos sugieren que el celacanto pudiera estar más extendido en el Índico de lo que se pensaba.

Celacanto Indonesio (Latimeria menadoensis).

Tamaño: Se cree que su tamaño medio se sitúa en torno a 1,4 – 1,5 metros de longitud.

Peso: Supera los 30 kilogramos.

Distribución: Aguas de la Isla de Célebes (Indonesia).

Reproducción: Sin datos. Es de suponer que guarde semejanzas con la de su pariente el celacanto de las Comores.

Estado de conservación: Vulnerable.

Descrita en 1999, esta especie de reciente descubrimiento. El 18 de Septiembre de 1997 fue observado un pez de apariencia extraña en un mercado de Manado Tua, en la Isla de Célebes, Indonesia, del cual se pensó se trataba de un celacanto de Comores; sin embargo, difería de este por su coloración marrón a nivel del dorso. Un segundo ejemplar, de 1,2 metros de longitud y 29 kilogramos de peso, fue capturado con vida el 30 de Julio de 1998. Permaneció vivo durante seis horas permitiendo que se lo fotografiara y se documentara su color, movimiento de las aletas y comportamiento en general. El espécimen fue preservado y donado al Museo de Zoología de Bogor. Las pruebas de ADN revelaron que el espécimen difería genéticamente de la población de Comores. Se cree que esta especie habita en aguas cálidas entre 150 – 200 metros de profundidad, entrando en ocasiones en cuevas submarinas. En su apariencia, los celacantos indonesios, llamados localmente raja laut (rey del mar), son similares a los celacantos de las Comores, excepto por la coloración del dorso de tono marrón-grisáceo en lugar de azulado. En 2005, un estudio de ADN mitocondrial estimó la separación de las dos especies entre hace 30 y 40 millones de años.

celacanto-indonesio

Fuentes: Wikipedia, FishBase, Laurent Ballesta & Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 18 enero, 2017 en Naturaleza

 

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Mamíferos Prehistóricos II

Glyptodon (Diente tallado).

Periodo: Pleistoceno. Hace 2 millones de años- 10 000 años.

Tamaño: Unos 3,3 metros de largo y 1,5 metros de altura.

Peso: Alrededor de 1,4 toneladas.

Localización fósiles: Estados Unidos, Uruguay, Argentina y Brasil.

El Glyptodon era un animal estrechamente emparentado con los armadillos actuales, y al igual que ellos, poseía un caparazón rígido en la espalda que le servía a modo de defensa contra los depredadores. Tenía también una protección en las patas y en el cuello para aumentar aún más su defensa, unas garras en las patas parecidas a cascos y una cola acorazada con pequeñas espinas. Es muy posible que su cuerpo estuviese recubierto de pelo. El Glyptodon era herbívoro, se alimentaba de hierba, plantas duras y plantas acuáticas y, por su constitución, se supone que no fue muy ágil sino más bien lento de movimientos. Las diferentes especies se distinguen por los patrones y tipos de caparazones. Durante milenios, muchos de esos caparazones vacíos permanecieron diseminados a lo largo de las planicies de Uruguay, Río Grande del Sur y de Argentina, probablemente sirviendo de refugio para los humanos primitivos de la región. El Glyptodon formaba pequeños grupos con las crías, los machos eran animales muy agresivos que no dudan en atacar y defenderse ante los depredadores.

Glyptodon

Megatherium (Gran bestia).

Periodo: Plioceno y Plesitoceno. Hace 2 millones de años – 8 000 años.

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud y 6 metros de altura.

Peso: Un máximo de unas 6 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Sudamérica (Argentina principalmente).

El Megatherium es uno de los mayores mamíferos terrestres que han existido y el más grande perezoso del que se tiene constancia, con un tamaño muy similar al de los elefantes actuales. Poseía un esqueleto robusto con una gran cintura pélvica y una ancha y musculosa cola. Su enorme tamaño le permitía alimentarse a alturas a las que no tenían acceso otros herbívoros contemporáneos. Elevándose sobre sus poderosas patas traseras y usando su cola para formar un trípode, Megatherium podía soportar su enorme peso corporal mientras usaba sus garras curvas de sus largos brazos para acercarse las ramas de los árboles. Este perezoso, al igual que los actuales osos hormigueros, caminaba sobre los lados de sus pies y manos, debido a que sus garras evitaban que pudiera poner las palmas y plantas de los mismos sobre el suelo. Aunque era principalmente cuadrúpedo, sus huellas fosilizadas muestran que tenía cierta capacidad de realizar una marcha bípeda. Los análisis biomecánicos también sugieren que tenían adaptaciones para el bipedalismo. Algunos expertos creen que su mandíbula puede haber alojado una larga lengua, la cual hubiera usado para llevarse las hojas a su boca, de manera similar a los perezosos arborícolas actuales, aunque otros científicos descartan esta posibilidad. Aunque se cree que era principalmente herbívoro, no se descarta que fuese omnívoro, debido a la forma de algunos de sus dientes, lo que podría sugerir que el Megatherium se alimentaría de carne en algunas ocasiones para completar su dieta. Este animal habitó en zonas de praderas con árboles y regiones selváticas del actual Amazonas.

Megatherium

Dripotodon (Dos dientes delanteros).

Periodo: Hace 1,6 millones de años – 46 000 años.

Tamaño: 3 metros de largo y 2 metros de altura.

Peso: Unas 2,8 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Australia.

El Dripotodon es un género de marsupiales, los más grandes que jamás hayan existido, con un tamaño similar al de los más grandes rinocerontes de la actualidad. Este animal vivió en Australia y eran parientes de los modernos koalas y wombats. Sus hábitos eran más parecidos a los de estos últimos. Con un aspecto parecido a los osos o a los osos panda, con cuerpos bastante musculados y dentadura de roedor, eran animales que se alimentaban de sustancias vegetales blandas. Posiblemente, tuvieron un metabolismo bajo y unos movimientos lentos, que les ayudarían a necesitar pocos recursos pero que a la llegada del ser humano harían de ellos una presa fácil. Se desplazaba en grandes rebaños en búsqueda de alimento. A pesar de tener unas fuertes mandíbulas y un cráneo enorme, tenía el cerebro de un tamaño muy reducido. Habitaban en zonas boscosas y montañosas, el bosque abierto, áreas arboladas y los pastizales, en zonas abiertas cerca del agua, lagos y ríos Manteniéndose cerca del agua y comiendo hojas, arbustos y pastos.

Diprotodon

Gigantopithecus (Mono gigante).

Periodo: Pleistoceno. Hace 1 millón de años – 100 000 años.

Tamaño: 3 metros de altura.

Peso: 600 kilogramos.

Localización fósiles: Asia (India, China, Vietnam).

Las evidencias fósiles sugieren que el Gigantopithecus fue el primate más grande que habitó el planeta. Probablemente haya sido cuadrúpedo y herbívoro, con una dieta similar a la del panda gigante basada en el bambú, y posiblemente suplementada con frutas de estación. Se cree que su pariente más cercano es el moderno orangután, pero Gigantopithecus era demasiado grande para vivir en los árboles, por lo que seguramente se comportaba como un gorila. Aunque se desconoce el porqué de la extinción de Gigantopithecus, se supone que las razones principales fueron los cambios climáticos y la competencia por los recursos con especies mejor adaptadas (pandas u hombres primitivos). Durante años, la medicina china ha trabajado con fósiles de Gigantophitecus, conocidos como “huesos de dragón”. El valor económico que poseen ha llevado a que los habitantes de estas regiones los recolecten produciendo su desaparición de muchos sitios donde podrían haberse encontrado.

Gigantopithecus

Rinoceronte Lanudo (Coelodonta antiquitatis).

Periodo: Pleistoceno hasta el último periodo glacial. Hace 550 000 – 12 000 años.

Tamaño: Entre 3 – 3,8 metros de longitud y 2 metros de altura.

Peso: Entre 2.700 – 3.200 kilogramos.

Localización fósiles: Eurasia (Desde España hasta Mongolia y Sur de Siberia, Islas Británicas incluidas).

Siendo el último y más especializado miembro del linaje evolutivo de los rinocerontes del Pleistoceno, el rinoceronte lanudo estaba bien adaptado a su ambiente. Los miembros cortos y su grueso pelaje lanudo le permitían vivir al ambiente de estepa-tundra que prevalecía a través de la ecozona paleárctica durante las glaciaciones del Pleistoceno. La apariencia externa de los rinocerontes lanudos es conocida a partir de individuos momificados de Siberia así como de pinturas rupestres, siendo más parecido al rinoceronte blanco actual, aunque análisis de ADN han demostrado que este animal está más emparentado con el actual rinoceronte de Sumatra. Tenía dos cuernos compuestos de queratina, con el cuerno anterior sobre la nariz alcanzando los 61 centímetros de longitud, y un cuerno posterior más pequeño entre sus ojos. Los cuernos eran excepcionalmente largos y lateralmente aplanados, sobre todo el primero, que podía alcanzar un metro de longitud, y aplanados, tan diferentes de los de otros rinocerontes que cuando se descubrieron los primeros cuernos aislados y congelados en Siberia en el Siglo XIX, fueron clasificados inicialmente como zarpas de aves gigantescas. Tenía pelo largo y grueso, orejas pequeñas, patas cortas y gruesas, y un cuerpo robusto. Las pinturas rupestres sugieren que tenían una banda oscura ancha de pelaje entre sus patas delanteras y traseras, pero la representación de este rasgo no es universal, y la identificación de los rinocerontes ilustrados como rinocerontes lanudos es incierta. Sus premolares anteriores eran de pequeño tamaño y los molares tenían la corona alta, además carecía de incisivos y tenía el septo nasal osificado. El rinoceronte lanudo usaba sus cuernos para propósitos defensivos y para atraer parejas en la época de celo, y además servían para apartar la nieve durante el invierno y acceder así a la hierba oculta bajo ella. Gracias a esta característica, los rinocerontes lanudos no tenían que emigrar a otras regiones para conseguir alimento en los periodos invernales como sí debían hacer otros animales de su entorno. La evidencia más reciente sugiere que los rinocerontes lanudos vivían en el Ártico durante el último máximo glacial consumiendo volúmenes aproximadamente iguales de herbáceas tales como Artemisia y gramíneas.

Rinoceronte lanudo

León de las Cavernas (Panthera leo spelaea).

Periodo: Pleistoceno hasta la última glaciación. Hace (370 000 – 10 000 años.

Tamaño: 2,1 metros de largo (sin la cola) y 1,2 metros de altura.

Peso: Hasta unos 360 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El león de las cavernas es una subespecie extinta de león conocida a partir de restos fósiles y muchos ejemplos de arte prehistórico. Los científicos creen que sería un 8% – 10 más grande que los leones actuales, convirtiéndolo en su época en el depredador más de dominante. Recibe su nombre común del hecho de que grandes cantidades de sus restos han sido hallados en cavernas, pero es dudoso que hayan vivido en estas. Tenía una amplia tolerancia ambiental, pero probablemente prefería bosques de coníferas y praderas, en los que aparecían herbívoros medianos y grandes. Huellas fósiles de leones, las cuales han sido halladas junto a las de renos, demuestran que los leones alguna vez habitaron incluso en climas subpolares. La presencia de esqueletos adultos de leones totalmente articulados, en lo profundo de madrigueras del oso de las cavernas, indica que los leones pudieron haberse adentrado en estas para cazar osos cavernarios en hibernación, muriendo algunos de ellos en el intento. Otros restos de leones pudieron haber sido llevados a las cuevas por hienas de las cavernas que llevaban los cadáveres a sus cubiles para devorarlos. Estos carnívoros activos probablemente cazaban a los mayores animales herbívoros de su tiempo, incluyendo caballos, ciervos, renos, bisontes e incluso mamuts viejos, heridos o jóvenes. Las presas pequeñas eran por lo general derribadas con un golpe de la pata delantera y mantenidas así con las dos patas delanteras. El animal era finalmente muerto con una mordida con sus colmillos, en la nuca, en la región de la garganta o incluso en el pecho. Un león de las cavernas usualmente no correría tan rápido como sus presas, pero podría abalanzarse sobre estas por detrás o correr junto a ella y derribarlas con las patas. De esta manera podría muy fácilmente hacer perder el equilibrio de un animal corriendo. En Octubre de 2015 se hallaron dos cachorros de león de las cavernas congelados en Yakutia, Siberia en el permafrost; se estima su edad en 10.000 años. La investigación preliminar de estos especímenes, nombrados Uyan y Dina, indica que los cachorros probablemente tenían apenas una semana de edad al momento de sus muertes, ya que sus dientes de leche aún no habían erupcionado completamente. Evidencia adicional muestra que los cachorros, como los de los leones modernos, se ocultaban en una madriguera hasta que tuvieran edad suficiente para unirse al grupo. Los investigadores también creen que los cachorros quedaron atrapados y fueron muertos por un deslizamiento de tierra, y sin aire, estos fueron preservados en buenas condiciones. Se planea una segunda expedición al sitio en donde se produjo el hallazgo de estos especímenes para 2016, con el fin de encontrar los restos de otro cachorro o inclusive la madre de los mismos.

León de las cavernas

Oso de las Cavernas (Ursus spelaeus).

Periodo: Pleistoceno hasta la última glaciación. Hace 250 000 – 10 000 años.

Tamaño: Cerca de los 3 metros de largo y 1,3 metros de alto a la cruz.

Peso: Entre 440 – 600 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Bosques de Europa.

Es una de las especies de osos prehistóricos más conocida del mundo y uno de los más grandes que ha existido. Los osos de las cavernas evolucionaron a partir de la especie Ursus deningeri, hallada en muchos yacimientos del Pleistoceno Medio europeo, y de la que también derivan los osos pardos actuales. Los osos cavernarios son fáciles de diferenciar de los osos pardos (con quienes convivieron durante casi toda su existencia) por su morro menos pronunciado y su frente abrupta y hundida. Los caninos, aunque bien desarrollados, no lo están tanto en comparación con sus poderosos molares, evidencia de una dieta fundamentalmente herbívora y con menor aporte cárnico que en la mayoría de los osos. Las extremidades delanteras son más largas y robustas que las traseras. Como los osos pardos, los osos cavernarios eran animales solitarios. Despertaban en primavera del largo letargo invernal y pasaban el buen tiempo alimentándose, fundamentalmente de hierbas, frutos y hojas que machacaban con sus potentes molares. El acoplamiento debía producirse en verano, pues los hallazgos fósiles indican que los oseznos también nacían durante el invierno, como en las demás especies de osos actuales. A finales del otoño, los osos buscaban cuevas en las que pasar el invierno. Si el año había sido malo, no era raro que el oso muriera de hambre durante la hibernación al estar bajo de reservas. Es precisamente en el fondo de las cuevas donde se han encontrado la mayoría de los restos de osos cavernarios, razón por la que han recibido su nombre popular. Los osos cavernarios debían combatir con multitud de animales para hacerse con un refugio donde pasar el invierno, entre ellos grandes carnívoros como osos pardos, hienas gigantes y leones. Las cuevas también les eran disputadas por los hombres primitivos, tanto neandertales como los de nuestra propia especie. De todos los homínidos que los conocieron, los neandertales parecen haber sido quienes tuvieron una relación más estrecha con los osos cavernarios. En yacimientos como, por ejemplo, la cueva de Regordou (Departamento de la Dordoña, Francia), se han encontrado unas extrañas estructuras de piedra a modo de “sarcófagos” excavados en la pared, que albergaban en su interior uno o varios cráneos de osos de las cavernas, convenientemente alineados. Los paleoantropólogos todavía discuten cuál podrían ser el significado de tales construcciones, y algunos han sugerido que se trataba de una posible muestra de culto de los neandertales a este animal.

Oso de las cavernas

Bisonte Gigante (Bison latifrons).

Periodo: Pleistoceno. Hace 240.000 – 21.000 años.

Tamaño: Hasta ,6 metros de largo y 2,5 metros de altura a la cruz.

Peso: Unas 2,7 toneladas.

Localización fósiles: América del Norte.

El Bison latifrons o bisonte gigante, es una especie extinta de la familia de los bóvidos, que vivió en Norteamérica durante el Pleistoceno. También conocido como el bisonte gigante, o bisonte de la era de hielo, y alcanzaba unas dimensiones superiores a las de los bisontes moderno; su cráneo era más corto, por lo que tenía un mejor olfato para detectar a los grandes depredadores. Se cree que este gran herbívoro vivía en pequeños grupos familiares, paciendo en las Grandes Llanuras y también devorando hojas en los bosques de Norteamérica. Sus patas eran algo cortas pero eran fuertes, aunque su gran peso le impedía correr demasiado rápido, por lo que se defendía con los cuernos. Al igual que al actual bisonte, tenía una joroba en la que almacenaba grasa para el frío invierno glacial. Vivían en grupos más pequeños que los modernos bisontes porque eran más agresivos y grandes, por lo que no necesitaban tanta protección. Su grueso pelaje les protegía del frío. Los grandes y gruesos cuernos de los machos pueden haber sido empleados como un elemento disuasorio contra los grandes carnívoros como el felino dientes de sable Smilodon, el oso de cara corta, y también para establecer la jerarquía en peleas con otros machos por el derecho a aparearse.

Bisonte gigante

Mamut Lanudo (Mammuthus primigenius).

Periodo: Pleistoceno. Hace 150.000 – 1.700 años.

Tamaño: Unos 5 metros de largo y entre 2,8 – 3,4 metros de altura.

Peso: 6 toneladas de peso.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El mamut lanudo es una especie de mamífero proboscídeo de la familia de los elefántidos que habitaba principalmente en zonas de praderas. Con su cubierta de largo pelo enmarañado, era una especie adaptada al clima extremo de la edad de hielo. Su nombre proviene de su gruesa capa de pelo lanudo de hasta 90 centímetros de largo, dispuesto en forma similar al pelambre del actual buey almizclero. Bajo la piel poseía una capa de grasa de 8 – 10 centímetros de espesor que fortalecía su adaptación al frío. Sus orejas de 30 cm de longitud, eran mucho más pequeñas que las de los elefantes actuales (las de un elefante africano alcanzan 180 centímetros). Presentaban un abombamiento en forma de cúpula sobre el cráneo y una alta joroba sobre los hombros. Los machos adultos alcanzaban 2,80 – 3,40 metros de alzada y 6 toneladas de peso. Los colmillos encontrados alcanzan hasta 4,2 metros de longitud y 84 kilogramos de peso, pero en promedio tienen 2,5 metros y 45 kilogramos. Sus dientes estaban adaptados a las plantas de la tundra, pero habitaba también la estepa herbosa, musgo y la presencia de ramas de árboles en los estómagos de los ejemplares encontrados, indica que también recorrían los bosques. Al igual que los elefantes modernos, los mamuts lanudos eran probablemente muy sociales, permaneciendo en grupos matriarcales, hechos que los fósiles encontrados avalan. La mayoría de especies extintas se conoce por medio de restos fosilizados o huesos conservados en circunstancias particulares. En el caso del mamut lanudo, se han encontrado además restos congelados, debido a la persistencia por milenios de climas con temperaturas muy bajas y glaciares o áreas congeladas y además, al gran tamaño de los especímenes. Aunque los casos de congelamiento de cuerpos fueran inusuales, ocurrieron durante miles de años. Para que un evento de este tipo se presentara, se requería que el animal quedara atrapado o sepultado rápidamente en un líquido helado, comúnmente el agua o en semi-sólidos tales como fango o légamo, que desde entonces se congelaron. Los restos así preservados han permitido estudiar la piel, pelo, músculos y multitud de tejidos y órganos del animal. Los seres humanos modernos coexistieron con los mamuts lanudos durante el Paleolítico Superior período en que los seres humanos entraron en Europa de África entre hace 30.000 y 40.000 años. Antes de esto, los neandertales habían coexistido con los mamuts durante el Paleolítico Medio, y estos humanos ya utilizado huesos de mamut para la fabricación de herramientas y materiales de construcción. Los mamuts lanudos fueron muy importantes para los seres humanos en la Edad de Hielo, y la supervivencia humana pueden haber dependido de mamut en algunas áreas.

Mamut lanudo

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 

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