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Monstruos de la Prehistoria

Algunos de los animales más excepcionales e impresionantes que se han paseado por la faz de la Tierra pertenecen a la Prehistoria. Estos antiguos seres vivos han fomentado multitud de leyendas, manteniéndose en el imaginario de la gente y fascinando a los científicos y amantes de la paleontología por encontrarnos ante verdaderos y fascinantes monstruos de la Prehistoria.

Jaekelopterus (Ala de Jaekel).

Periodo: Devónico Medio (Givetiense). Hace 390 millones de años.

Tamaño: Unos 2,5 metros de longitud.

Peso: Más de 100 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Otto Jaekel en 1914. Se han encontrado restos en Alemania y Estados Unidos (Wyoming).

El Jaekelopterus es un género de artrópodos con quelíceros, el más grande conocido. La forma del cuerpo era similar a la de euriptéridos (“escorpiones” marinos) de la misma familia, un cuerpo alargado con el telson (la cola) expandido (más aplanado que alto), cuatro pares de patas para caminar, un par de patas aplanadas usadas para nadar y un par de quelíceros grandes y alargados. La forma de las quelas y el telson son característicos del género, lo que permite diferenciarlo de otros euriptéridos. Los Jaekelopterus eran unos animales acuáticos principalmente pero el hábitat varía según la especie: Jaekelopterus rhenaniae vivía en ambientes de agua dulce, como ríos y lagos, mientras que Jaekelopterus howelli habitaba en estuarios. Al igual que otros miembros de su familia, Jaekelopterus no habría podido caminar en tierra firme debido a su anatomía. Dado su tamaño, es posible que Jaekelopterus fuera un superdepredador en su ecosistema, alimentándose de peces, otros euriptéridos, trilobites y demás invertebrados.

Dunkleosteus (Huesos de Dunkle).

Periodo: Devónico (Frasniense – Fameniense). Hace 380 – 360 millones de años.

Tamaño: Hasta unos 6 metros de longitud.

Peso: Más de una tonelada de peso.

Localización fósiles: Descrito por John Strong Newberry en 1873. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Ohio, California, Pensilvania, Tennessee), Bélgica, Polonia y Marruecos.

El Dunkleosteus fue un género de peces primitivos con placas óseas. Se caracterizaba principalmente por su cabeza acorazada y su mandíbula repleta de cuchillas dentales hechas de hueso (el resto de su cuerpo era escamoso), lo que le convertía en un depredador extraordinario, probablemente en la cima de la cadena trófica en la época en que vivió. El cráneo, más el escudo torácico, medía 1,3 metros a su punto más amplio, y las placas de su armadura 5 centímetros de grosor. Algunos fósiles del cráneo y escudo torácico demuestran que Dunkleosteus presentaba tendencias caníbales, ya que se hallaron marcas de mordidas que coinciden con su misma “dentadura” y que posteriormente no se curaron, algo que demuestra el carácter extremadamente feroz y agresivo de este depredador. Es frecuente encontrar fósiles de Dunkleosteus junto a huesos semidigeridos y poco masticados de otros peces, de los que se especula que rutinariamente los “vomitaba”, en vez de digerirlos. A partir de varios especímenes, se desarrolló un modelo en computadora con el que se comprobó que Dunkleosteus poseía una mordida realmente poderosa, que fue quizás la más mortífera de todos los peces, solamente sobrepasada por grandes cocodrilos y dinosaurios como el Tyrannosaurus Rex. Los científicos creen que el Dunkleosteus habitaba en regiones costeras y poco profundas, en donde cazaba tiburones, otros peces acorazados, moluscos, artrópodos y acantodios.

Liopleurodon (Dientes de lados lisos).

Periodo: Jurásico Medio (Calloviano). Hace 160 – 155 millones de años.

Tamaño: Entre 7 – 10 metros de longitud según varias estimaciones.

Peso: Alrededor de 2,5 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Henry Émile Sauvage en 1873. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia, Alemania y Rusia.

El Liopleurodon fue uno de los superdepredadores de los mares del Jurásico en Europa. Este poderoso reptil marino del suborden Pliosauroidea (clado de plesiosaurios de cuello corto), ocupaba uno de los puestos más altos en la cadena alimentaria marina. Era un animal feroz que se alimentaba de peces, plesiosaurios de menor tamaño, ictiosaurios y tiburones (es posible que atacase a sus víctimas surgiendo desde aguas más profundas). Su alargado cráneo alcanzaba el metro y medio de longitud, y a él se le sujetaban los músculos que le permitían morder con tal fuerza que seguramente podría triturar los huesos de cualquier animal con sus dientes largos y cónicos. El Liopleurodon podría haber nadado con sus mandíbulas abiertas, permitiendo que el agua entrase en las aberturas de sus fosas nasales (narinas), situadas ambas en la parte superior de su boca, de esa forma, el Liopleurodon podría haber detectado el aroma de sus presas en el agua. Cuatro enormes aletas impulsaban su cuerpo por el medio acuático, aportándole la potencia necesaria para acelerar rápidamente cuando acechaba a sus potenciales víctimas. Un estudio que utilizó un robot nadador ha demostrado que aunque de esta forma de propulsión no es especialmente eficiente, provee una muy buena aceleración.

Pliosaurus (Más cercano al lagarto).

Periodo: Jurásico Superior (Kimeridgiano). Hace 150 millones de años.

Tamaño: Entre 12 – 15 metros de largo (algunas estimaciones hablan de hasta 20 metros de longitud).

Peso: Entre 10 – 45 toneladas de peso aproximadamente según diversos estudios.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1841. Se han encontrado restos en gran parte de Europa (Desde Inglaterra hasta Rusia).

El Pliosaurus fue sin una de los mayores depredadores que han existido en nuestro planeta. Se trataba de un gigantesco reptil marino emparentado con el Liopleurodon y el Kronosaurus. Su alimentación consistiría en peces, calamares y otros reptiles marinos. El Pliosaurus tenía la forma básica de todos los pliosaurios consistente en: Una cabeza grande, cuello corto y un tronco muy grueso (en comparación con los plesiosaurios, que en su mayoría tenían cuerpos elegantes, cabezas pequeñas y cuellos largos). El Pliosaurus resultaría un animal temible para casi cualquier otro ser que habitase el océano, este enorme reptil marino contaba además con una serie de dientes con aspecto triangular en corte transversal a diferencia de otros pliosaurios. El Pliosaurus y el resto de congéneres de su familia del período Jurásico, dieron paso millones de años más tarde a los mosasaurios, más rápidos, más ágiles y simplemente unos reptiles marinos mejor equipados que prosperaron ampliamente durante finales del periodo Cretácico.

Aves del Terror.

Periodo: Paleoceno – Plioceno. Hace 62 – 2 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 1 – 2,5 metros de altura.

Peso: Podían alcanzar los 150 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Florentino Ameghino en 1887. Se han encontrado restos en América y África.

Con el nombre de Aves del Terror se conoce a la familia extinta de Phorusrhacidae, aves de gran tamaño, carnívoras y no voladoras, siendo los depredadores dominantes y más temibles en América del Sur durante el Cenozoico. Se caracterizaban por tener unas patas muy largas que les permitían correr a gran velocidad. Dichas patas delanteras eran más largas que las de las demás aves terrestres, y algunas formas bastante tardías como el Titanis walleri desarrollaron unos cortos “brazos” en vez de alas. Sus cuellos eran largos para resistir los impactos que realizaban con sus enormes y potentes picos curvados, algunos de los cuales podían alcanzar los 40 centímetros de longitud. Las aves del terror eran principalmente depredadores de sabana que vieron como la competencia en la caza de presas aumentó tras el surgimiento del Istmo de Panamá, algo que parece estar relacionado directamente con su extinción.

Titanoboa (Boa titánica).

Periodo: Paleoceno. Hace 60 – 58 millones de años.

Tamaño: Unos 12,8 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 1.135 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descubierta por una expedición internacional de científicos en 2009. Se han encontrado restos en la Formación Cerrejón (Colombia).

La Titanoboa es la serpiente más grande encontrada hasta la actualidad. A pesar de su enorme tamaño, se cree que esta boa tenía hábitos principalmente piscívoros, aunque otros científicos aseguran que su comportamiento (al igual que su aspecto) era similar al de serpientes actuales, como la boa constrictor, que cazan enrollándose en el cuerpo de sus presas, provocando su asfixia y luego tragándolas enteras. La Titanoboa habitaba en junglas tropicales y húmedas de la actual Colombia. La mayor parte de los restos fósiles encontrados de Titanoboa pertenecen a sus vértebras.

Basilosaurus (Repil rey).

Periodo: Eoceno tardío. Hace 40 – 34 millones de años.

Tamaño: Entre 15 – 18 metros de longitud.

Peso: Unas 20 toneladas de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Richard Harlan en 1834. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Alabama, Luisiana, Mississippi), Egipto, Jordania y Pakistán.

El Basilosaurus es un género extinto de grandes cetáceos, con una difusión amplia y pieza fundamental en la evolución de estos mamíferos marinos. Dos de sus rasgos más interesantes son el grado de elongación de su cuerpo en comparación con el de las ballenas actuales y las dos patas posteriores vestigiales que poseían, las cuales medían 60 centímetros y con tres dedos. Se extinguieron debido a un importante cambio climático producido hace 36 millones de años conocido como Grande Coupure. Los Basilosaurus destacan, como se ha mencionado anteriormente, por su extremadamente alargado cuerpo, siendo producto de un proceso de elongación de sus vértebras, que parecen haber estado llenas de un fluido. Esto implicaría que el Basilosaurus sólo podría haber funcionado en dos dimensiones a la superficie del mar, en contraste con el funcionamiento tridimensional de la mayoría del resto de cetáceos. A partir de la musculatura axial y los huesos gruesos de las patas, se puede inferir que el Basilosaurus no era capaz de nadar o sumergirse durante periodos largos de tiempo. También se piensa que no tenía ningún tipo de capacidad de desplazarse a tierra firme. Estos grandes cetáceos se encontraban en la cima de la cadena trófica de su tiempo, alimentándose de  sirenios, tortugas y otros cetáceos más pequeños, además de peces y tiburones. Su mordida era realmente impresionante (una de las más fuertes de los mamíferos conocidos), unido a una mandíbula con forma de cono y equipada con más de cuarenta dientes triangulares y afilados. De hábitos costeros de mares tropicales y subtropicales, este animal parece que era solitario y solamente se reunía con otros individuos de su especie para aparearse o cuidar de sus crías.

Megalodón (Carcharodon megalodon o Carcharocles megalodon).

Periodo: Cenozoico (Mioceno – Plioceno). Hace 23 – 2,6 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Debido a lo fragmentado de sus restos y a que la mayoría de ellos son dientes, es complicada la estimación de su tamaño. Originalmente pensaron que podría estar cerca de los 30 metros de longitud, un tamaño muy similar al de la actual ballena azul, sin embargo en la actualidad hay un consenso científico que nos dice que el Megalodón alcanzaba una longitud total de más de 16 metros, con un máximo quizá de unos 20,3 metros.

Peso: Según el modelo de Gottfried, un Megalodón de 15,9 metros habría tenido un peso de 47 toneladas, uno de 17 metros pesaría 59 toneladas y uno de 20,3 metros llegaría a las 103 toneladas. Todo ello le convertiría de largo en el mayor escualo que jamás haya habitado el planeta y uno de los peces más grandes que han existido.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de prácticamente todo el mundo, dependiendo de su etapa vital. Los ejemplares jóvenes seguramente preferirían aguas pocos profundas (zonas costeras), mientras que los individuos adultos se moverían principalmente en aguas profundas y oceánicas. Sus áreas de cría estarían en regiones de aguas costeras cálidas, donde los peligros potenciales eran menores y las fuentes de alimento abundantes.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1835. Se han encontrado restos fósiles en numerosas partes del mundo pero principalmente en: Europa, América del Norte y del Sur, zona del Caribe, África, India, Japón. Ello nos indica que este animal tuvo una distribución cosmopolita.

Más información sobre el Megalodón en el enlace.

Argentavis magnificens (Ave Argentina Magnífica).

Periodo: Mioceno Superior. Hace 8 – 6 millones de años.

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud de envergadura alar. Recientemente se estima que su envergadura media sería de 5 – 6 metros, con 1,5 – 2 metros de longitud.

Peso: Unos 70 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Campbell & Tonni en 1980. Se han encontrado restos en Argentina.

Argentavis es una especie extinta de ave, posiblemente una de las mayores que ha habitado la Tierra a lo largo de su historia. Argentavis parece estar emparentada con los actuales buitres americanos y al igual que ellos, sus hábitos alimenticios estaban enfocados a la carroña y al oportunismo, devorando presas anteriormente cazadas por otros depredadores a los que ahuyentaría con su enorme tamaño. Según los modelos computarizados a partir del estudio de los fósiles, la enorme ave podía levantar el vuelo de modo semejante a los actuales planeadores y, sobre todo, de modo semejante a las actuales alas delta y parapentes; en el primero de los casos efectuaría cortas carreras contra el viento y con las alas extendidas, en el segundo de los casos se lanzaría desde lomas y colinas, una vez en el aire, de un modo semejante a los actuales cóndores aprovecharía las columnas de corrientes térmicas ascendentes con las cuales seguiría planeando fácilmente hasta los 2.000 metros sin necesidad de batir sus alas, luego efectuaría un vuelo libre en grandes círculos. Se cree que Argentavis ponía 1 – 2 huevos cada dos años, huevos los cuales serían muy similares a los de las avestruces actuales y pesarían alrededor un kilogramo de peso.

Megalania (Gran errante).

Periodo: Pleistoceno. Hace 40.000 – 30.000 años.

Tamaño: Unos 5,5 metros de longitud. Otras estimaciones aumentan hasta los 7 metros de largo.

Peso: En torno a 330 – 575 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Sir Richard Owen en 1859. Se han encontrado restos en Australia.

Megalania es una especie extinta de lagarto gigante, el mayor conocido que jamás haya existido. Al juzgar por su tamaño, Megalania pudo haberse alimentado mayormente de animales de talla media a grande, incluyendo a algunos marsupiales gigantes como Diprotodon junto con otros reptiles, pequeños mamíferos, y aves y sus huevos y polluelos. Su cuerpo y extremidades eran de constitución robusta y tenía un gran cráneo con una cresta pequeña entre los ojos, y una mandíbula llena de dientes aserrados en forma de cuchillo. Los estudios han mostrado que otros miembros del género Varanus, como el Dragón de Komodo y el varano arborícola, poseen glándulas venenosas a lo largo de la línea mandibular. Se ha sugerido que es posible que otros varánidos, incluyendo a Megalania, probablemente posean glándulas similares, sí esto fuera así, Megalania habría sido el mayor vertebrado venenoso conocido. A pesar de algunos reportes relativamente recientes acerca de su supervivencia en la actualidad, no existe evidencia científica creíble de la existencia de una población sobreviviente.

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

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Hormigas peligrosas

Hormiga Argentina (Linepithema humile).

Tamaño: Obreras entre 1,6 – 2,8 milímetros, las reinas alcanzan los 4,2 – 6,4 milímetros.

Distribución: Es originaria de Argentina, Uruguay, Paraguay, Bolivia y Sur de Brasil pero se ha extendido como una plaga a todos los continentes a excepción de la Antártida.

La hormiga argentina es considerada una plaga o especie invasora (incluida en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo) porque ataca y destruye colonias de especies nativas de los sectores que habita, además que se dedica a la crianza de áfidos (pulgones), de los cuales extrae una sustancia azucarada como alimento. Los áfidos se alimentan de plantas por lo tanto son perjudiciales para la agricultura. Estas hormigas en su hábitat autóctono forman colonias de hormigueros y periódicamente batallan entre los distintos nidos por el control del territorio, produciendo una regulación natural de su población. No obstante, esto no ocurre cuando invaden tierras más lejanas llegando a formar colonias gigantescas (supercolonias), que abarcan grandes extensiones de cientos o miles de kilómetros.

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Hormiga Bala (Paraponera clavata).

Tamaño: Obreras entre 1,8 – 3 centímetros, en este caso las reinas no son mucho más grandes.

Distribución: Habita en bosques lluviosos de baja altitud, desde el Amazonas hasta Costa Rica y Nicaragua.

La hormiga bala es una hormiga de rasgos y comportamientos primitivos, Las colonias se componen de varios cientos de individuos y por lo general deambulan por los troncos de los árboles y la vegetación muerta en pequeños grupos. Su peligrosidad deriva de lo poderosa de su mordedura, 30 veces mayor que la picadura de una abeja o avispa, y aquellos que han sufrido esta picadura aseguran la analogía de la misma con la herida producida por un arma de fuego, característica por la que en buena parte debe su nombre. Además su mordedura inocula un veneno neurotóxico potente que puede provocar enrojecimiento y acumulación de líquidos en la zona afectada, además de escalofríos, sudoración y taquicardia.

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Hormiga Bulldog (Myrmecia).

Tamaño: Desde 0,8 – 4 centímetros, el tamaño medio de las obreras ronda los 1,3 – 1,7 centímetros. Las reinas son considerablemente más grandes.

Distribución: Endémicas de Australia y Nueva Caledonia.

Con el nombre de “hormigas bulldog” se conoce a un género de estos insectos compuesto por unas 90 especies conocidas. Es uno de los linajes más antiguos de las hormigas, apareciendo hace más de 100 millones de años, durante un periodo de proliferación de nuevas especies de hormigas que fue acompañado a las explosión de plantas con flores. Se caracteriza por su agresividad, gran tamaño y de costumbres solitarias. Su picadura es muy dolorosa, causando fuerte quemazón debido a una potente inyección de ácido fórmico que puede causar un shock anafiláctico, de hecho se han producido muchas muertes debido a su picadura y las personas propensas a reacciones alérgicas graves deben de extremar las precauciones ante estas hormigas. Su veneno es considerado uno de los más potentes en el mundo de los insectos.

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Hormiga de Fuego (Solenopsis).

Tamaño: Varía entre 2 – 6 milímetros.

Distribución: Es originaria de Sudamérica (Brasil, Bolivia, Perú, Paraguay Argentina, Uruguay) pero se ha extendido a buena parte del mundo, considerada una plaga especialmente peligrosa en Estados Unidos.

Con el nombre de “hormiga de fuego” se conoce a un género de hormigas picadoras con más de 280 especies, la mayoría de ellas con su distintivo color rojizo, aunque algunas subespecies son negruzcas. A menudo atacan animales pequeños y pueden llegar a matarlos. A diferencia de muchas otras hormigas, que pican y luego arrojan un ácido en la herida, éstas solo pican para asirse y luego aguijonean (con el abdomen) inyectando un alcaloide venenoso que produce un intenso ardor (sensación de fuego), y siendo capaz de causar la muerte a personas sensibilizadas a dicho veneno. En EE.UU., la FDA estima en más de 5.000 millones de dólares estadounidenses gastados anualmente en tratamientos médicos, daños y control de áreas infestadas. Además ocasionan aproximadamente 750 millones de dólares estadounidenses en daños/año a la agricultura, incluyendo pérdidas veterinarias y de cultivos.

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Hormiga Siafu (Dorylus).

Tamaño: En la subespecie Dorylus molestus, las reinas pueden alcanzar los 5,2 – 8 centímetros de longitud, mientras que las obreras rondan 1,1 – 3 centímetros.

Distribución: Principalmente centro y Este de África.

Es un género de hormigas guerreras con unas 61 especies conocidas, también conocidas como hormigas africanas, siendo unas de las más peligrosas del mundo. Se caracterizan por su agresivo comportamiento depredador, su carácter nómada y sus incursiones o “razias” en las que un enorme número de hormigas (de 100.000 – 2.000.000 de obreras adultas en columnas de hasta 20 metros de ancho y 200 metros de largo conocidas como marabuntas) se adentran en un área, atacando a sus presas en masa. Cuando la comida escasea, excepcionalmente pueden llegar a juntarse hasta 50 millones de estas hormigas, moviéndose lentamente a una velocidad de 20 metros por hora. Altamente carnívoras y dotadas de una peligrosa mordedura, ha habido casos donde las Siafu han matado por asfixia a personas inválidas. También han devorado a pequeñas cebras y caballos. Su mordedura es tan fuerte y persistente que a veces son usadas para suturar heridas; poniendo una hormiga mientras mantienen la herida junta y dejan que la hormiga muerda, después separan el cuerpo, conviene dejarla unos pocos días.

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Fuentes: Wikipedia, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 5 julio, 2017 en Naturaleza

 

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Celacanto, fósil viviente

Los celacantimorfos (Coelacanthimorpha) son peces de aletas lobuladas (sarcopterigios) que se creían extintos (se trata también, por tanto, de un relicto) desde el período Cretácico hasta que en 1938 un ejemplar vivo fue capturado en la costa oriental de Sudáfrica. En 1998 se localizó otro ejemplar en la isla de Célebes (Indonesia). Junto con los peces pulmonados son los seres vivos marinos más cercanos de los vertebrados terrestres. Aparecieron en el período Devónico (hace 400 millones de años), aunque la mayor cantidad de restos fosilizados pertenecen al período Carbonífero (hace 350 millones de años). El celacanto presenta unas similitudes morfológicas prácticamente idénticas con su ancestro fósil, por este motivo se le conoce, actualmente, como “fósil viviente”. Este fenómeno es tan sólo una consecuencia de la evolución lenta a la que ha estado sometido, comparado con otros vertebrados.

En la actualidad se han identificado dos especies, la descubierta en 1938: El Celacanto de las Comores (Latimeria chalumnae); y la de 1998: El Celacanto Indonesio (Latimeria menadoensis). Ambas son poblaciones consideradas muy vulnerables. A pesar de ser parientes de los antiguos celacantos, tienen un modo de vida muy diferente de estos, y se han adaptado a vivir a grandes profundidades, en nichos ecológicos que les han dado una oportunidad frente a los modernos teleósteos. No se conoce con exactitud su comportamiento reproductivo. Se cree que la madurez sexual no ocurre antes de los 20 años. La forma de reproducción es ovovivípara, con fecundación interna, y huevos que llegan a medir 10 centímetros de largo y pesar hasta 300 gramos. El período de gestación es de alrededor de 13 meses tras el cual la hembra da a luz entre 5 – 25 crías bastante desarrolladas, capaces de sobrevivir, sobre las cuales no se realiza ningún tipo de cuidado parental. Son peces depredadores. Durante el día habitan en cuevas situadas en zonas profundas (de 150 – 300 metros), subiendo por las noches a la superficie, donde se alimentan de peces de arrecife.

celacanto

Celacanto de las Comores (Latimeria chalumnae).

Tamaño: Entre 1,5 – 1,8 metros, aunque algunos ejemplares pueden superar los 2 metros de largo.

Peso: Una media de 80 kilogramos aproximadamente. Algunos ejemplares alcanzan los 95 kilogramos de peso.

Distribución: Océano Índico, principalmente en las Islas Comores y Sudáfrica, también parece estar presente en aguas de Madagascar y Mozambique.

Reproducción: A pesar de una gran falta de datos al respecto, se sabe que el celacanto es ovovivíparo. Sus huevos son grandes, de hasta 9 centímetros, y las crías al nacer miden entre 35 – 38 centímetros y al igual que los tiburones, son réplicas idénticas a sus padres pero en miniatura.

Estado de conservación: En peligro crítico.

El celacanto de las Comores presenta una coloración negra, un poco azulada, con manchas blancas y ligeramente rosas. Tiene una complexión de depredador al acecho, ya que no está adaptado a la velocidad, siendo un animal bastante lento de movimientos. A pesar de ser un pez sarcopterigio, con una base muscular de las aletas, no se arrastra por el fondo marino, sino que nada lentamente. Su cola es trilobulada, una característica insólita. Sus escamas son duras, grandes y gruesas. Posee una segunda aleta dorsal cercana a la cola. Su cabeza es grande, con una boca ancha y ojos grandes y negros. El cráneo posee bisagras y su cerebro es extraordinariamente pequeño, sólo ocupa el 1% de la cavidad craneal. La vejiga natatoria no es funcional y está llena de grasa. Es un pez que pare a sus crías, tras un largo período de gestación, aunque su reproducción sigue siendo un misterio. Las hembras son más grandes que los machos (dimorfismo sexual). Este celacanto habita en cuevas rocosas y fondos volcánicos, entre 70 – 700 metros de profundidad. De hábitos carnívoros, parece que sus presas predilectas son otros peces y los calamares, aunque también caza anguilas y tiburones pequeños. Es probable que en la actualidad la población total de celacanto de las Comores sea inferior a 500 ejemplares, un número escaso que pone en peligro el futuro y la sostenibilidad de esta extraordinaria especie.

celacanto-de-las-comores

Debido a que no se había encontrado un fósil de este pez en todo el Cenozoico (aunque sí en el Mesozoico), se creía a principios del Siglo XX que este pez estaba extinto. Sin embargo, en verano de 1938 se telefoneó a Marjorie Courtenay-Latimer, directora del Museo de East London (Sudáfrica). Se le comunicaba que se había capturado un extraño pez azul nunca antes visto. Tras observarlo, el espécimen se llevó a museo, donde se envolvió en formalina, aunque el pez no se conservó bien. James Leonard Brierley Smith, ictiólogo de la universidad Rhodes, en Grahamstown, consiguió llegar al museo, tras varios meses, y le dio al pez su nombre científico. Tras 14 años de exhaustiva búsqueda, en invierno de 1952, se encontró el segundo espécimen de celacanto en las islas Comores. Si por una parte el hallazgo conmocionó a la comunidad científica, por otra los habitantes del archipiélago ya estaban familiarizados con la existencia de esta especie. Varias capturas más se hicieron en aguas de Comores a lo largo del Siglo XX. En Octubre del año 2000, en Sudáfrica se encontró una nueva población de esta especie. Estos hallazgos sugieren que el celacanto pudiera estar más extendido en el Índico de lo que se pensaba.

Celacanto Indonesio (Latimeria menadoensis).

Tamaño: Se cree que su tamaño medio se sitúa en torno a 1,4 – 1,5 metros de longitud.

Peso: Supera los 30 kilogramos.

Distribución: Aguas de la Isla de Célebes (Indonesia).

Reproducción: Sin datos. Es de suponer que guarde semejanzas con la de su pariente el celacanto de las Comores.

Estado de conservación: Vulnerable.

Descrita en 1999, esta especie de reciente descubrimiento. El 18 de Septiembre de 1997 fue observado un pez de apariencia extraña en un mercado de Manado Tua, en la Isla de Célebes, Indonesia, del cual se pensó se trataba de un celacanto de Comores; sin embargo, difería de este por su coloración marrón a nivel del dorso. Un segundo ejemplar, de 1,2 metros de longitud y 29 kilogramos de peso, fue capturado con vida el 30 de Julio de 1998. Permaneció vivo durante seis horas permitiendo que se lo fotografiara y se documentara su color, movimiento de las aletas y comportamiento en general. El espécimen fue preservado y donado al Museo de Zoología de Bogor. Las pruebas de ADN revelaron que el espécimen difería genéticamente de la población de Comores. Se cree que esta especie habita en aguas cálidas entre 150 – 200 metros de profundidad, entrando en ocasiones en cuevas submarinas. En su apariencia, los celacantos indonesios, llamados localmente raja laut (rey del mar), son similares a los celacantos de las Comores, excepto por la coloración del dorso de tono marrón-grisáceo en lugar de azulado. En 2005, un estudio de ADN mitocondrial estimó la separación de las dos especies entre hace 30 y 40 millones de años.

celacanto-indonesio

Fuentes: Wikipedia, FishBase, Laurent Ballesta & Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 18 enero, 2017 en Naturaleza

 

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Mamíferos Prehistóricos II

Glyptodon (Diente tallado).

Periodo: Pleistoceno. Hace 2 millones de años- 10 000 años.

Tamaño: Unos 3,3 metros de largo y 1,5 metros de altura.

Peso: Alrededor de 1,4 toneladas.

Localización fósiles: Estados Unidos, Uruguay, Argentina y Brasil.

El Glyptodon era un animal estrechamente emparentado con los armadillos actuales, y al igual que ellos, poseía un caparazón rígido en la espalda que le servía a modo de defensa contra los depredadores. Tenía también una protección en las patas y en el cuello para aumentar aún más su defensa, unas garras en las patas parecidas a cascos y una cola acorazada con pequeñas espinas. Es muy posible que su cuerpo estuviese recubierto de pelo. El Glyptodon era herbívoro, se alimentaba de hierba, plantas duras y plantas acuáticas y, por su constitución, se supone que no fue muy ágil sino más bien lento de movimientos. Las diferentes especies se distinguen por los patrones y tipos de caparazones. Durante milenios, muchos de esos caparazones vacíos permanecieron diseminados a lo largo de las planicies de Uruguay, Río Grande del Sur y de Argentina, probablemente sirviendo de refugio para los humanos primitivos de la región. El Glyptodon formaba pequeños grupos con las crías, los machos eran animales muy agresivos que no dudan en atacar y defenderse ante los depredadores.

Glyptodon

Megatherium (Gran bestia).

Periodo: Plioceno y Plesitoceno. Hace 2 millones de años – 8 000 años.

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud y 6 metros de altura.

Peso: Un máximo de unas 6 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Sudamérica (Argentina principalmente).

El Megatherium es uno de los mayores mamíferos terrestres que han existido y el más grande perezoso del que se tiene constancia, con un tamaño muy similar al de los elefantes actuales. Poseía un esqueleto robusto con una gran cintura pélvica y una ancha y musculosa cola. Su enorme tamaño le permitía alimentarse a alturas a las que no tenían acceso otros herbívoros contemporáneos. Elevándose sobre sus poderosas patas traseras y usando su cola para formar un trípode, Megatherium podía soportar su enorme peso corporal mientras usaba sus garras curvas de sus largos brazos para acercarse las ramas de los árboles. Este perezoso, al igual que los actuales osos hormigueros, caminaba sobre los lados de sus pies y manos, debido a que sus garras evitaban que pudiera poner las palmas y plantas de los mismos sobre el suelo. Aunque era principalmente cuadrúpedo, sus huellas fosilizadas muestran que tenía cierta capacidad de realizar una marcha bípeda. Los análisis biomecánicos también sugieren que tenían adaptaciones para el bipedalismo. Algunos expertos creen que su mandíbula puede haber alojado una larga lengua, la cual hubiera usado para llevarse las hojas a su boca, de manera similar a los perezosos arborícolas actuales, aunque otros científicos descartan esta posibilidad. Aunque se cree que era principalmente herbívoro, no se descarta que fuese omnívoro, debido a la forma de algunos de sus dientes, lo que podría sugerir que el Megatherium se alimentaría de carne en algunas ocasiones para completar su dieta. Este animal habitó en zonas de praderas con árboles y regiones selváticas del actual Amazonas.

Megatherium

Dripotodon (Dos dientes delanteros).

Periodo: Hace 1,6 millones de años – 46 000 años.

Tamaño: 3 metros de largo y 2 metros de altura.

Peso: Unas 2,8 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Australia.

El Dripotodon es un género de marsupiales, los más grandes que jamás hayan existido, con un tamaño similar al de los más grandes rinocerontes de la actualidad. Este animal vivió en Australia y eran parientes de los modernos koalas y wombats. Sus hábitos eran más parecidos a los de estos últimos. Con un aspecto parecido a los osos o a los osos panda, con cuerpos bastante musculados y dentadura de roedor, eran animales que se alimentaban de sustancias vegetales blandas. Posiblemente, tuvieron un metabolismo bajo y unos movimientos lentos, que les ayudarían a necesitar pocos recursos pero que a la llegada del ser humano harían de ellos una presa fácil. Se desplazaba en grandes rebaños en búsqueda de alimento. A pesar de tener unas fuertes mandíbulas y un cráneo enorme, tenía el cerebro de un tamaño muy reducido. Habitaban en zonas boscosas y montañosas, el bosque abierto, áreas arboladas y los pastizales, en zonas abiertas cerca del agua, lagos y ríos Manteniéndose cerca del agua y comiendo hojas, arbustos y pastos.

Diprotodon

Gigantopithecus (Mono gigante).

Periodo: Pleistoceno. Hace 1 millón de años – 100 000 años.

Tamaño: 3 metros de altura.

Peso: 600 kilogramos.

Localización fósiles: Asia (India, China, Vietnam).

Las evidencias fósiles sugieren que el Gigantopithecus fue el primate más grande que habitó el planeta. Probablemente haya sido cuadrúpedo y herbívoro, con una dieta similar a la del panda gigante basada en el bambú, y posiblemente suplementada con frutas de estación. Se cree que su pariente más cercano es el moderno orangután, pero Gigantopithecus era demasiado grande para vivir en los árboles, por lo que seguramente se comportaba como un gorila. Aunque se desconoce el porqué de la extinción de Gigantopithecus, se supone que las razones principales fueron los cambios climáticos y la competencia por los recursos con especies mejor adaptadas (pandas u hombres primitivos). Durante años, la medicina china ha trabajado con fósiles de Gigantophitecus, conocidos como “huesos de dragón”. El valor económico que poseen ha llevado a que los habitantes de estas regiones los recolecten produciendo su desaparición de muchos sitios donde podrían haberse encontrado.

Gigantopithecus

Rinoceronte Lanudo (Coelodonta antiquitatis).

Periodo: Pleistoceno hasta el último periodo glacial. Hace 550 000 – 12 000 años.

Tamaño: Entre 3 – 3,8 metros de longitud y 2 metros de altura.

Peso: Entre 2.700 – 3.200 kilogramos.

Localización fósiles: Eurasia (Desde España hasta Mongolia y Sur de Siberia, Islas Británicas incluidas).

Siendo el último y más especializado miembro del linaje evolutivo de los rinocerontes del Pleistoceno, el rinoceronte lanudo estaba bien adaptado a su ambiente. Los miembros cortos y su grueso pelaje lanudo le permitían vivir al ambiente de estepa-tundra que prevalecía a través de la ecozona paleárctica durante las glaciaciones del Pleistoceno. La apariencia externa de los rinocerontes lanudos es conocida a partir de individuos momificados de Siberia así como de pinturas rupestres, siendo más parecido al rinoceronte blanco actual, aunque análisis de ADN han demostrado que este animal está más emparentado con el actual rinoceronte de Sumatra. Tenía dos cuernos compuestos de queratina, con el cuerno anterior sobre la nariz alcanzando los 61 centímetros de longitud, y un cuerno posterior más pequeño entre sus ojos. Los cuernos eran excepcionalmente largos y lateralmente aplanados, sobre todo el primero, que podía alcanzar un metro de longitud, y aplanados, tan diferentes de los de otros rinocerontes que cuando se descubrieron los primeros cuernos aislados y congelados en Siberia en el Siglo XIX, fueron clasificados inicialmente como zarpas de aves gigantescas. Tenía pelo largo y grueso, orejas pequeñas, patas cortas y gruesas, y un cuerpo robusto. Las pinturas rupestres sugieren que tenían una banda oscura ancha de pelaje entre sus patas delanteras y traseras, pero la representación de este rasgo no es universal, y la identificación de los rinocerontes ilustrados como rinocerontes lanudos es incierta. Sus premolares anteriores eran de pequeño tamaño y los molares tenían la corona alta, además carecía de incisivos y tenía el septo nasal osificado. El rinoceronte lanudo usaba sus cuernos para propósitos defensivos y para atraer parejas en la época de celo, y además servían para apartar la nieve durante el invierno y acceder así a la hierba oculta bajo ella. Gracias a esta característica, los rinocerontes lanudos no tenían que emigrar a otras regiones para conseguir alimento en los periodos invernales como sí debían hacer otros animales de su entorno. La evidencia más reciente sugiere que los rinocerontes lanudos vivían en el Ártico durante el último máximo glacial consumiendo volúmenes aproximadamente iguales de herbáceas tales como Artemisia y gramíneas.

Rinoceronte lanudo

León de las Cavernas (Panthera leo spelaea).

Periodo: Pleistoceno hasta la última glaciación. Hace (370 000 – 10 000 años.

Tamaño: 2,1 metros de largo (sin la cola) y 1,2 metros de altura.

Peso: Hasta unos 360 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El león de las cavernas es una subespecie extinta de león conocida a partir de restos fósiles y muchos ejemplos de arte prehistórico. Los científicos creen que sería un 8% – 10 más grande que los leones actuales, convirtiéndolo en su época en el depredador más de dominante. Recibe su nombre común del hecho de que grandes cantidades de sus restos han sido hallados en cavernas, pero es dudoso que hayan vivido en estas. Tenía una amplia tolerancia ambiental, pero probablemente prefería bosques de coníferas y praderas, en los que aparecían herbívoros medianos y grandes. Huellas fósiles de leones, las cuales han sido halladas junto a las de renos, demuestran que los leones alguna vez habitaron incluso en climas subpolares. La presencia de esqueletos adultos de leones totalmente articulados, en lo profundo de madrigueras del oso de las cavernas, indica que los leones pudieron haberse adentrado en estas para cazar osos cavernarios en hibernación, muriendo algunos de ellos en el intento. Otros restos de leones pudieron haber sido llevados a las cuevas por hienas de las cavernas que llevaban los cadáveres a sus cubiles para devorarlos. Estos carnívoros activos probablemente cazaban a los mayores animales herbívoros de su tiempo, incluyendo caballos, ciervos, renos, bisontes e incluso mamuts viejos, heridos o jóvenes. Las presas pequeñas eran por lo general derribadas con un golpe de la pata delantera y mantenidas así con las dos patas delanteras. El animal era finalmente muerto con una mordida con sus colmillos, en la nuca, en la región de la garganta o incluso en el pecho. Un león de las cavernas usualmente no correría tan rápido como sus presas, pero podría abalanzarse sobre estas por detrás o correr junto a ella y derribarlas con las patas. De esta manera podría muy fácilmente hacer perder el equilibrio de un animal corriendo. En Octubre de 2015 se hallaron dos cachorros de león de las cavernas congelados en Yakutia, Siberia en el permafrost; se estima su edad en 10.000 años. La investigación preliminar de estos especímenes, nombrados Uyan y Dina, indica que los cachorros probablemente tenían apenas una semana de edad al momento de sus muertes, ya que sus dientes de leche aún no habían erupcionado completamente. Evidencia adicional muestra que los cachorros, como los de los leones modernos, se ocultaban en una madriguera hasta que tuvieran edad suficiente para unirse al grupo. Los investigadores también creen que los cachorros quedaron atrapados y fueron muertos por un deslizamiento de tierra, y sin aire, estos fueron preservados en buenas condiciones. Se planea una segunda expedición al sitio en donde se produjo el hallazgo de estos especímenes para 2016, con el fin de encontrar los restos de otro cachorro o inclusive la madre de los mismos.

León de las cavernas

Oso de las Cavernas (Ursus spelaeus).

Periodo: Pleistoceno hasta la última glaciación. Hace 250 000 – 10 000 años.

Tamaño: Cerca de los 3 metros de largo y 1,3 metros de alto a la cruz.

Peso: Entre 440 – 600 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Bosques de Europa.

Es una de las especies de osos prehistóricos más conocida del mundo y uno de los más grandes que ha existido. Los osos de las cavernas evolucionaron a partir de la especie Ursus deningeri, hallada en muchos yacimientos del Pleistoceno Medio europeo, y de la que también derivan los osos pardos actuales. Los osos cavernarios son fáciles de diferenciar de los osos pardos (con quienes convivieron durante casi toda su existencia) por su morro menos pronunciado y su frente abrupta y hundida. Los caninos, aunque bien desarrollados, no lo están tanto en comparación con sus poderosos molares, evidencia de una dieta fundamentalmente herbívora y con menor aporte cárnico que en la mayoría de los osos. Las extremidades delanteras son más largas y robustas que las traseras. Como los osos pardos, los osos cavernarios eran animales solitarios. Despertaban en primavera del largo letargo invernal y pasaban el buen tiempo alimentándose, fundamentalmente de hierbas, frutos y hojas que machacaban con sus potentes molares. El acoplamiento debía producirse en verano, pues los hallazgos fósiles indican que los oseznos también nacían durante el invierno, como en las demás especies de osos actuales. A finales del otoño, los osos buscaban cuevas en las que pasar el invierno. Si el año había sido malo, no era raro que el oso muriera de hambre durante la hibernación al estar bajo de reservas. Es precisamente en el fondo de las cuevas donde se han encontrado la mayoría de los restos de osos cavernarios, razón por la que han recibido su nombre popular. Los osos cavernarios debían combatir con multitud de animales para hacerse con un refugio donde pasar el invierno, entre ellos grandes carnívoros como osos pardos, hienas gigantes y leones. Las cuevas también les eran disputadas por los hombres primitivos, tanto neandertales como los de nuestra propia especie. De todos los homínidos que los conocieron, los neandertales parecen haber sido quienes tuvieron una relación más estrecha con los osos cavernarios. En yacimientos como, por ejemplo, la cueva de Regordou (Departamento de la Dordoña, Francia), se han encontrado unas extrañas estructuras de piedra a modo de “sarcófagos” excavados en la pared, que albergaban en su interior uno o varios cráneos de osos de las cavernas, convenientemente alineados. Los paleoantropólogos todavía discuten cuál podrían ser el significado de tales construcciones, y algunos han sugerido que se trataba de una posible muestra de culto de los neandertales a este animal.

Oso de las cavernas

Bisonte Gigante (Bison latifrons).

Periodo: Pleistoceno. Hace 240.000 – 21.000 años.

Tamaño: Hasta ,6 metros de largo y 2,5 metros de altura a la cruz.

Peso: Unas 2,7 toneladas.

Localización fósiles: América del Norte.

El Bison latifrons o bisonte gigante, es una especie extinta de la familia de los bóvidos, que vivió en Norteamérica durante el Pleistoceno. También conocido como el bisonte gigante, o bisonte de la era de hielo, y alcanzaba unas dimensiones superiores a las de los bisontes moderno; su cráneo era más corto, por lo que tenía un mejor olfato para detectar a los grandes depredadores. Se cree que este gran herbívoro vivía en pequeños grupos familiares, paciendo en las Grandes Llanuras y también devorando hojas en los bosques de Norteamérica. Sus patas eran algo cortas pero eran fuertes, aunque su gran peso le impedía correr demasiado rápido, por lo que se defendía con los cuernos. Al igual que al actual bisonte, tenía una joroba en la que almacenaba grasa para el frío invierno glacial. Vivían en grupos más pequeños que los modernos bisontes porque eran más agresivos y grandes, por lo que no necesitaban tanta protección. Su grueso pelaje les protegía del frío. Los grandes y gruesos cuernos de los machos pueden haber sido empleados como un elemento disuasorio contra los grandes carnívoros como el felino dientes de sable Smilodon, el oso de cara corta, y también para establecer la jerarquía en peleas con otros machos por el derecho a aparearse.

Bisonte gigante

Mamut Lanudo (Mammuthus primigenius).

Periodo: Pleistoceno. Hace 150.000 – 1.700 años.

Tamaño: Unos 5 metros de largo y entre 2,8 – 3,4 metros de altura.

Peso: 6 toneladas de peso.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El mamut lanudo es una especie de mamífero proboscídeo de la familia de los elefántidos que habitaba principalmente en zonas de praderas. Con su cubierta de largo pelo enmarañado, era una especie adaptada al clima extremo de la edad de hielo. Su nombre proviene de su gruesa capa de pelo lanudo de hasta 90 centímetros de largo, dispuesto en forma similar al pelambre del actual buey almizclero. Bajo la piel poseía una capa de grasa de 8 – 10 centímetros de espesor que fortalecía su adaptación al frío. Sus orejas de 30 cm de longitud, eran mucho más pequeñas que las de los elefantes actuales (las de un elefante africano alcanzan 180 centímetros). Presentaban un abombamiento en forma de cúpula sobre el cráneo y una alta joroba sobre los hombros. Los machos adultos alcanzaban 2,80 – 3,40 metros de alzada y 6 toneladas de peso. Los colmillos encontrados alcanzan hasta 4,2 metros de longitud y 84 kilogramos de peso, pero en promedio tienen 2,5 metros y 45 kilogramos. Sus dientes estaban adaptados a las plantas de la tundra, pero habitaba también la estepa herbosa, musgo y la presencia de ramas de árboles en los estómagos de los ejemplares encontrados, indica que también recorrían los bosques. Al igual que los elefantes modernos, los mamuts lanudos eran probablemente muy sociales, permaneciendo en grupos matriarcales, hechos que los fósiles encontrados avalan. La mayoría de especies extintas se conoce por medio de restos fosilizados o huesos conservados en circunstancias particulares. En el caso del mamut lanudo, se han encontrado además restos congelados, debido a la persistencia por milenios de climas con temperaturas muy bajas y glaciares o áreas congeladas y además, al gran tamaño de los especímenes. Aunque los casos de congelamiento de cuerpos fueran inusuales, ocurrieron durante miles de años. Para que un evento de este tipo se presentara, se requería que el animal quedara atrapado o sepultado rápidamente en un líquido helado, comúnmente el agua o en semi-sólidos tales como fango o légamo, que desde entonces se congelaron. Los restos así preservados han permitido estudiar la piel, pelo, músculos y multitud de tejidos y órganos del animal. Los seres humanos modernos coexistieron con los mamuts lanudos durante el Paleolítico Superior período en que los seres humanos entraron en Europa de África entre hace 30.000 y 40.000 años. Antes de esto, los neandertales habían coexistido con los mamuts durante el Paleolítico Medio, y estos humanos ya utilizado huesos de mamut para la fabricación de herramientas y materiales de construcción. Los mamuts lanudos fueron muy importantes para los seres humanos en la Edad de Hielo, y la supervivencia humana pueden haber dependido de mamut en algunas áreas.

Mamut lanudo

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 

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Mamíferos Prehistóricos I

Arsinoitherium (Bestia de Arsínoe).

Periodo: Oligoceno. Hace 36 – 27 millones de años.

Tamaño: 3 metros de largo y 1,75 metros de altura.

Peso: 2,5 toneladas.

Localización fósiles: Norte de África y Etiopía.

El Arsinotherium se asemejaba a un rinoceronte, su rasgo más distinguible era un par de enormes cuernos similares (posiblemente cumplían una función reproductora, para atraer a las hembras) a conos con núcleos óseos que se proyectaban desde la parte superior de la nariz, inmediatamente seguidos de otro par de cuernos más pequeños, a modo de protuberancias. El esqueleto es muy robusto pero muestra que descendía de un ancestro cursorial, y el animal puede haber sido capaz de correr si necesitaba hacerlo, como los elefantes o rinocerontes modernos. El Arsinoitherium era un animal anfibio, debido a que donde vivía era una gran zona de islas con vegetación, también con mangles, este animal los comía, además de otros tipos de algas y vegetación.

Arsinoitherium

Paraceratherium (Bestia casi cornuda).

Periodo: Oligoceno y Mioceno. Hace 30 – 16,6 millones de años.

Tamaño: 8 metros de largo y 7 metros de altura (hasta la cabeza).

Peso: 15 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: India, Pakistán, Kazajistán, Mongolia y China.

Los paraceraterios son los mamíferos terrestres mayores conocidos. Se diferencian de otros ceratomorfos de su tiempo en la forma y posición inusuales de sus dos incisivos superiores, que tienen el aspecto de pequeños colmillos inclinados hacia abajo. Por otro lado, los incisivos inferiores se inclinaban hacia adelante. Esta adaptación de los incisivos era muy útil para arrancar hojas de los árboles. Sus patas y su cuello eran largos y, habiéndose adaptado para llegar a las hojas más altas de los árboles. Además de permitirles llegar a la vegetación más alta, sus robustas patas les podrían haber servido para defenderse de los depredadores. Debido a su gran tamaño y, por consecuente, menor relación superficie-volumen, es muy probable que tuvieran muy poco pelo y una piel clara como la de los rinocerontes actuales, para facilitar la pérdida de calor y evitar sobrecalentarse. El Paraceratherium era un animal totalmente herbívoro, como demuestran sus dientes aplanados. Se alimentaba de las hojas más tiernas de los árboles, situadas en las copas, pero también comía matorrales bajos y las hierbas, que hacía poco que habían aparecido. Se cree que estos animales eran solitarios, y solo se reunían en la época de celo mediante unas feromonas que producía la hembra. Estas informaban a los machos de su disponibilidad y le indicaba la dirección a donde habían ido, de forma que los machos se reunían con las hembras al poco tiempo de entrar en celo. El Paraceratherium solía vivir en entornos áridos y semiáridos con poca vegetación, lo que obligaba a un animal tan grande a realizar grandes migraciones en busca de alimentos. El clima era muy seco, con poca precipitación concentrada en los meses de verano.

Paraceratherium

Daeodon (Diente hostil).

Periodo: Oligoceno y Mioceno. Hace 29 – 19 millones de años.

Tamaño: 3,6 metros de largo y 1,8 metros de altura aproximadamente.

Peso: Alrededor de 780 kilogramos.

Localización fósiles: Estados Unidos.

Daeodon shoshonensis es el entelodóntido más grande conocido. Se diferencia de otros entelodóntidos por un conjunto único de características dentales, la forma y el relativamente pequeño tamaño de las proyecciones óseas de sus mejillas comparadas a las de Archaeotherium, el pequeño tamaño de la “verruga” ósea en su barbilla (varía de pequeña a ausente en los individuos conocidos) así como características de su carpo y tarso y la fusión de los huesos de su pierna inferior. Como todos los entelodóntidos, sus extremidades eran largas y delgadas y los huesos del antebrazo estaban fusionados en uno solo y sólo tenía dos dedos en cada pata; su cuello era relativamente grácil comparado con el tamaño de su cabeza, la cual era sostenida mayormente por músculos y tendones anclados a las altas espinas de las vértebras torácicas, las cuales semejaban aquellas de los bisontes y el rinoceronte blanco. Existe una controversia sobre su dieta, pues se han hallado restos de rinocerontes como el Aphelops con las marcas de dientes de este animal, pero sus dientes caninos estaban bastante desgastados, quizás porque comía raíces o porque rompía los huesos para acceder al tuétano, que es muy nutritivo.

Daeodon

Zygolophodon.

Periodo: Mioceno y Plioceno. Hace 28 – 2,2 millones de años.

Tamaño: Hasta 4,1 metros de altura y 7 metros de longitud

Peso: Alrededor de 14 – 16 toneladas.

Localización fósiles: Global (Eurasia, África y América).

El Zygolophodon era un animal emparentado lejanamente con el mamut, y de hecho, antes se creyó que era una especie de mamut, el Mammut borsoni, pero luego se supo que era un Zygolophodon con unos enormes colmillos, de 3,5 metros de largo, lo que sugiere que al menos ese ejemplar, andaba con la cabeza horizontal. Como no se han encontrado más restos aparte del cráneo y los colmillos, se sabe poco de este animal, salvo que vivió entre el Oligoceno tardío y el Plioceno tardío.

Zygolophodon

Megistotherium (Gran bestia quebrantahuesos).

Periodo: Mioceno. Hace 23 millones de años.

Tamaño: Alrededor de los 3 metros de largo y 1,5 metros de altura.

Peso: Hasta 500 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: África (Kenia, Egipto, Libia, Namibia y Uganda).

El Megistotherium es el mayor mamífero carnívoro terrestre que ha existido nunca. tenía un tamaño incluso mayor que Andrewsarchus. Era más alto que un oso gris actual y tenía el cráneo mucho más grande que el de un tigre. Es bastante probable que atacara a los aimales más grandes, como proboscídeos. Los dientes carnasiales de Megistotherium (como los de otros Creodonta) eran los primeros molares superiores, superponiéndose a sus contrapartes de la mandíbula inferior a modo de tijeras, formando una formidable y poderosa acción de corte. La tierra que es ahora el desierto del Sahara era mucho más fértil en el Mioceno. Había una considerable abundancia de pastos y lluvias. Lagos y estanques proveían agua para la fauna mayor, de cuya abundancia y diversidad vivían Megistotherium y otros depredadores. Hienodóntidos gigantes como éste pudieron haber evolucionado tanto como depredadores especializados como carroñeros de los grandes herbívoros africanos. Huesos de mastodontes han sido hallados con sus fósiles, indicando que Megistotherium pudo haberlos cazado para alimentarse.

Megistotherium

Deinotherium (Bestia terrible).

Periodo: Mioceno y Pleistoiceno. Hace 8 – 2 millones de años.

Tamaño: 9 metros de largo y entre 4 – 4,5 metros de altura.

Peso: Entre 12 – 14 toneladas.

Localización fósiles: Europa, Asia y África.

En vida se asemejó probablemente a los elefantes modernos, salvo que su trompa no era probablemente igual de larga, y tenía colmillos curvados hacia abajo en la mandíbula inferior. Este animal ha sido el segundo mamífero terrestre más grande, solamente superado por el Paraceratherium. Se ha sugerido que los fósiles de dinoterios encontrados en las épocas griegas y romanas ayudaron a generar mitos de seres gigantes arcaicos. Un diente de un dinoterio encontrado en la isla de Creta, en sedimentos marinos bajos, induce a pensar que o bien Creta estuvo conectada al continente durante ese tiempo, o bien que el dinoterio compartió la capacidad natatoria que tienen los elefantes modernos. La manera que Deinotherium utilizó sus colmillos (curvados hacia atrás) se ha discutido mucho. Pudo haber arrancado con ellos raíces y tubérculos del suelo, tirar hacia abajo las ramas para alcanzar las hojas, o pelar la corteza blanda de troncos de árboles. El Deinotherium. al igual que los elefantes actuales, formaba grandes manadas en jerarquía social . Las crías se juntaban con las hembras y el grupo lo lideraba una matriarca que conocía mejor el terreno mientras que los machos vivían en solitario. Cuando llegaba la época de apareamiento del Deinotherium, los machos formaban pequeños grupos cerca de los de hembras y peleaban entre sí usando sus más que destacables colmillos.

Deinotherium

Josephoartigasia monesi.

Periodo: Plioceno y Pleistoceno. Hace 4 – 2 millones de años.

Tamaño: 2,5 metros de largo y 1,2 metros de altura.

Peso: Alrededor de una tonelada.

Localización fósiles: Uruguay.

Tenía el aspecto de un conejillo de indias con el tamaño de un búfalo y usaba sus incisivos como colmillos de elefante, para buscar comida y defenderse. Fue un gigantesco roedor prehistórico del Plioceno, el mayor conocido hasta la fecha. No se tienen muchos datos al respecto de este animal pero se cree que habitaba en zonas húmedas como alrededores de deltas o estuarios, donde se alimentaba principalmente de vegetación blanda. Recientes estudios indican que el Josephoartigasia monesi tenía una potencia en la mordedura tres veces superior a la de los tigres actuales, lo que le convertía en un animal magnífico y peligroso si se veía amenazado.

Josephoartigasia

Smilodon (Diente de cuchillo).

Periodo: Plioceno y Pleistoceno. Hace 2,5 millones de años – 5.000 años.

Tamaño: Entre 1,90 – 3 metros de largo y 1,35 metros de altura, dependiendo de la subespecie.

Peso: Entre 55 – 420 kilogramos dependiendo de la subespecie.

Localización fósiles: Estados Unidos (Oklahoma y Nuevo México), América Central y Sudamérica.

El Smilodon, también conocido como “tigre dientes de sable”, fue un gran felino cuyo signo más destacado era el enorme tamaño de sus colmillos. Los felinos suelen matar a las presas mordiéndolas en la nuca, fracturándoles la columna cervical. Para hacerlo, los grandes felinos utilizan colmillos especialmente adaptados para romper huesos. En cambio, la finalidad de los dientes de sable no era esta, ya que por su longitud eran relativamente frágiles y susceptibles de romperse si el animal los utilizaba para partir huesos. Es mucho más probable que tuviesen una utilidad letal doble; Smilodon los utilizaría para morder el cuello de las presas, bloqueándoles el flujo respiratorio por la tráquea y cortándoles las principales arterias que irrigan el cerebro. Para que esta operación no supusiera un riesgo para los dientes de sable, el animal debía mantener inmovilizada a la presa. Se alimentaba de una gran variedad de presas, en las que se encontraban bisontes, alces, ciervos, camellos americanos, perezosos gigantes, crías de mamuts y mastodontes. A pesar que tenía una constitución más fuerte comparado con los otros grandes felinos, la mordedura de Smilodon era más débil. El comportamiento social de este felino es incierto. Según algunos paleontólogos, el hallazgo de fósiles con heridas graves es una prueba de que Smilodon vivía en grupos, ya que el análisis de los huesos muestra que éstos se encontraban curando. Esto resultaría imposible si se tratara de un cazador solitario, pues habría muerto mucho antes. Esto evidencia que los Smilodon cuidaban de los compañeros heridos o, como mínimo, que compartían el alimento con ellos. Además, vivir en grupos también habría ayudado a competir contra los leones americanos, Homotherium serum, osos de cara corta, osos pardos, negros y los lobos Canis dirus y grises. El Smilodon vivía en las grandes planicies que existían tanto en Norteamérica como en Sudamérica. La abundancia y la calidad de los alimentos vegetales permitía que prosperaran especies de mamíferos grandes; la flora del Pleistoceno era especialmente nutritiva debido a que el clima severo obligaba a las plantas a acumular fibras y carbohidratos para poder sobrevivir. El Smilodon dependía de estos grandes mamíferos para alimentarse, pues su fisiología y su método de caza estaban especializados para atrapar presas de gran tamaño.

Smilodon

Megaloceros giganteus (Cuerno grande).

Periodo: Plioceno y Pleistoceno. Hace 2,4 millones de años – 5.200 años.

Tamaño: 3 metros de largo y 2,2 metros de altura.

Peso: 730 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Europa y Asia.

El Megaloceros fue uno de los géneros de ciervos más grandes que han existido. Destaca especialmente por el enorme tamaño de sus cuernos, que, de punta a punta, medían más que un hombre adulto. De todos ellos, el Megaloceros giganteus era el mayor y más grande, semejante a un gamo de gran tamaño. Los ciervos gigantes eran animales pastadores que se nutrían de abundante hierba y plantas arbustivas en las grandes y frías llanuras que cubrían Eurasia durante gran parte del Pleistoceno. Es probable que en los periodos más fríos del invierno se retirasen ligeramente hacia las zonas más australes de su área de distribución. Los individuos adultos sólo contaban con el león de las cavernas, el hombre de Neandertal y el hombre moderno como depredadores habituales. Los individuos jóvenes o enfermos también podían caer víctimas de lobos, hienas y osos. Como demuestra su fuerte dimorfismo sexual, los ciervos gigantes eran polígamos. Al igual que otros cérvidos, es probable que los machos reuniesen harenes de hembras en la época de celo tras luchar cabeza contra cabeza con otros machos rivales, y que al final del invierno estos grupos se disolviesen, siendo la hembra la única cuidadora de su única cría. El arte rupestre muestra posibles evidencias de cambios en la coloración y longitud del pelo según la época del año. Parece que en verano el pelo era más corto y de color pardo, rojizo o leonado; en invierno, con la cornamenta plenamente desarrollada, se volvía pardo oscuro en cuello, patas y lomo, siendo blanco o amarillento en cara, garganta y vientre. En los hombros se extendía una zona más oscura que se extendía dibujando dos líneas laterales hacia el cuello, que se cruzaban formando un “collar” oscuro en medio del mismo, y otras dos hacia los costados.

Megaloceros

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 

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Osos

Familia Ursidae.

Oso de Anteojos (Tremarctos ornatus).

Tamaño: Entre 1,2 – 2 metros de largo.

Peso: Entre 100 – 200 kilogramos para los machos y 35 – 82 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita principalmente en los bosques húmedos de la Cordillera de los Andes (Perú, Bolivia, Colombia, Ecuador y Venezuela) aunque a veces desciende a zonas más desérticas y bosques secos.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 3 crías después de un periodo de gestación que oscila entre los 5,5 – 8,5 meses. Los oseznos recién nacidos no suelen pesar mucho más de 300 gramos.

Estado de conservación: Vulnerable.

El oso de anteojos, también conocido como oso andino es la única especie de su género y uno de los mamíferos de mayor tamaño de América del Sur. Lo que más caracteriza a esta especie es la presencia de manchas blancas o amarillentas en torno a los ojos, que en ocasiones llegan a la zona de la garganta y pecho, aunque en algunos especímenes pueden faltar totalmente las manchas claras en el rostro. El patrón del dibujo de tales manchas varía de un individuo a otro. El color de pelaje más común es el negro, aunque se encuentran ejemplares de color marrón y, con mucha menor eventualidad, de color rojizo. Sus garras, muy adaptadas para trepar a los árboles, poseen afiladas uñas. Su cuerpo en ocasiones recuerda en gran medida al de los primates, de ahí que en muchos lugares dieran lugar a mitos y leyendas referidas a “hombres salvajes peludos que viven en las selvas”. Como casi todos los osos, el de anteojos es omnívoro, aunque parece que siente predilección por lo vegetal: Hojas, frutos, bayas, raíces, hongos, etc. Insectos, pequeños reptiles, peces, roedores y algunas aves también entran dentro de su dieta aunque en menor proporción. El oso de anteojos es un animal solitario y preferiblemente de hábitos diurnos, además, en áreas boscosas establecen senderos que permiten un desplazamiento rápido entre áreas alejadas, así como la comunicación intraespecífica a través de marcaje por medio de rasguños y olor por medio de feromonas. En la actualidad este oso se encuentra amenazado ya que en el pasado fue objetivo de una caza muy intensa que ha prevalecido hasta nuestros días, ya que en algunas culturas se le considera un peligro aunque en otros es visto como un animal totémico y se le protege.

Oso de anteojos

Oso Grizzly (Ursus arctos horribilis).

Tamaño: Poseen una longitud media de 2 metros. Algunos especímenes excepcionales (machos) pueden alcanzar más de 3 metros de largo.

Peso: Entre 180 – 360 kilogramos para los machos y 130 – 180 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita principalmente en tierras altas del Noroeste de Norteamérica (Estados Unidos y Canadá), con una mayor densidad de población en el estado de Alaska y muy presente en los estados de Idaho, Montana, Washington y Wyoming. Parece ser que también están presentes en la siberiana Península de Kamchatka.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 4 crías después de un periodo de gestación que ronda los 6 – 8 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 500 gramos.

Estado de conservación: Preocupación menor.

El oso grizzly es el tercer oso en tamaño, solamente por detrás del polar y del kodiak, convirtiéndolo así en una animal extraordinariamente poderoso y que ocupa uno de los primeros puestos en la cadena alimentaria en América del Norte. Nos encontramos pues ante un oso de color marrón, subespecie del oso pardo (Ursus arctos), diferenciándose de este en que sus garras son proporcionalmente más grandes, además de una porción de pelo color plateado que poseen en la espalda y al que debe este animal su nombre. El grizzly posee una “joroba” característica formada por masa muscular que potencia las patas delanteras del animal y lo ayuda a excavar guaridas rápidamente, sin embargo, las patas traseras siguen siendo más potentes que las delanteras, ya que los músculos de sus cuartos traseros son lo suficientemente fuertes como para que el oso pueda apoyarse únicamente sobre ellas, y hasta le permiten caminar cortas distancias en forma bípeda. Puede alcanzar la nada despreciable cifra 55 kilómetros por hora al correr. Este oso se alimenta principalmente de frutos, corteza de árboles, pastos, insectos y además caza presas de gran tamaño como son los caribúes, renos, venados e incluso crías de bisonte. Los salmones y truchas también entran dentro de su dieta habitual. Antes de entrar en hibernación, el grizzly pasa por un periodo de hiperfagia durante el cual puede aumentar unos 180 kilogramos El grizzly es un mamífero muy agresivo, territorial y competitivo que a pesar de su tamaño puede escalar árboles sin dificultad y suele enfrentarse a otras especies de oso para acceder al alimento. Las hembras por su parte, son mucho más agresivas cuando tienen crías, y aunque el ser humano no forma parte de su dieta cotidiana, la presencia del hombre puede ser peligrosa, ya que las madres suelen matar e incluso devorar a quienes representan un peligro para sus pequeños oseznos. El 70% de los ataques a humanos ocurridos han sido por parte de los osos grizzly aunque estos normalmente suelen evitar todo contacto con las personas. El 5 de Octubre de 2003, se produjo una tragedia cuando un oso mató y devoró al ecologista Timothy Treadwell y a su novia Amie Huguenard. En el documental Grizzly Man, el director alemán Werner Herzog trazó una semblanza de la relación de Treadwell con los osos, basándose en el extenso material audiovisual que fue autorizado a consultar. En el año 2011, un turista fue muerto por un grizzly en el Parque Nacional de Yellowstone, hecho excepcional que no se había repetido desde 1986. Los incendios forestales, la tala masiva de pinos, el cambio climático, su baja tasa de natalidad y las matanzas realizadas por representar un peligro para los humanos, han puesto en amenaza a esta especie, la cual se encuentra actualmente protegida.

Oso grizzly

Oso Kodiak (Ursus arctos middendorffi).

Tamaño: Los mayores individuos pueden superar los 2,44 metros de longitud.

Peso: Entre 360 – 635 kilogramos para los machos y 225 – 315 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita en regiones frías del Sur de Alaska e islas adyacentes (Archipiélago Kodiak).

Reproducción: Las hembras suelen parir 2 – 3 crías después de un periodo de gestación que ronda los 6 – 8 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 450 gramos. La tasa de mortalidad de estos cachorros es mayor que en otras especies de osos, algunos machos adultos atacan a las crías para poder aparearse con las madres, ya que las hembras solamente lo hacen cada 4 – 5 años.

Estado de conservación: Preocupación menor.

El oso kodiak, también conocido como oso gigante de Alaska, es una subespecie de oso pardo de gran tamaño, solamente por detrás o prácticamente igualado al oso polar. Este oso en particular es de color marrón, con un pelaje más largo y especie que otras subespecies de oso pardo. Sin embargo, puede tener cualquier coloración de marrón, algunos de ellos son de color marrón claro y otros son de color muy oscuro. La coloración general en la cara será más ligera que en el resto del cuerpo. Esta es la manera de distinguirlos del oso grizzly (Ursus arctos horribilis). De cuerpo robusto y enorme cabeza, el oso kodiak posee una mandíbula muy poderosa y unas garras retráctiles muy agudas y largas. Compensan su deficiente vista con un sentido del olfato extraordinariamente desarrollado. Son excelentes nadadores y corriendo pueden alcanzar velocidades de hasta 56 kilómetros por hora. El oso kodiak se separó del oso grizzly hace unos 10.000 – 12.000 años atrás durante la última edad de hielo. Estos osos en particular fueron capaces de convertirse en un tamaño mucho mayor debido al hecho de que no tienen depredadores naturales en la zona, y el vasto suministro de alimentos les permitió prosperar. Debido al clima más frío en el que viven, la hibernación se convirtió en una parte necesaria de sus habilidades de supervivencia. Es un animal solitario que solo forma grupos cuando se trata de una hembra y sus crías, además cabe destacar que sus hábitos son principalmente diurnos, aunque pueden llegar a ser nocturnos cuando se enfrentan a competencia. Se alimentan principalmente de raíces, frutos, pastos, salmón (Mayo – Septiembre), focas, ciervos y alces, una dieta plenamente omnívora como la gran mayoría de los osos. Se les considera animales inteligentes. Estudios recientes han señalado que presentan actitudes similares a los perros. Son tranquilos mientras no sientan amenaza o peligro. Cuando están en cautiverio son sumisos y evitan tener contacto con la gente. Debido a su reducida área de distribución, esta especie no tiene una gran cantidad de población y se han mostrado ya algunos signos de endogamia. Se cree que la limitada región en la que viven es la razón principal por la que son más propensos a tener problemas con enfermedades y parásitos que cualquier otra especie de oso. En años anteriores, la caza se practicaba de manera desmedida, argumentando que representaban un peligro para el ser humano. En la actualidad se estima que existen unos 3.500 ejemplares en libertad. Su esperanza de vida en el medio salvaje es de unos 20 años.

Oso kodiak

Oso Malayo (Helarctos malayanus).

Tamaño: Entre 1,2 – 1,5 metros de longitud. Los machos son entre un 10% y un 20% más grandes que las hembras.

Peso: Entre 27 – 80 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Habita en los bosques tropicales del Sudeste Asiático (Birmania, Tailandia, Camboya, Laos, Vietnam Indochina, Malasia, Malaca, Sumatra y Borneo, en menor medida en India y Bangladesh).

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 2 crías después de un periodo de gestación que ronda los 3 – 6 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 280 – 325 gramos.

Estado de conservación: Vulnerable.

El oso malayo es la especie más pequeña de úrsido que existe en la actualidad. Además de su tamaño, el oso malayo se diferencia fácilmente de otras especies de osos por su forma alargada, orejas pequeñas, cola prácticamente inexistente (con sólo 3 centímetros, resulta difícil verla a cierta distancia) y patas y cuello proporcionalmente más largos. El manto de pelo es corto y negro, excepto en el hocico, ojos y pecho, donde varía entre el amarillo blanquecino y el anaranjado. Presenta en el pecho una mancha, generalmente en forma de U muy abierta. Las plantas de los pies están desnudas, y por delante de ellas destacan las fuertes, largas y ganchudas zarpas de sus dedos, especialmente los anteriores. Esta característica permite a los osos malayos trepar a árboles altos hasta su copa, donde se alimentan de frutos, sobre todo de cocos que parte sin dificultad con sus poderosas mandíbulas. De hábitos preferentemente nocturnos, el oso malayo usa preferentemente el sentido del olfato para encontrar comida, mientras que su vista es pobre. Además de cocos, el oso malayo se alimenta principalmente de insectos, lagartos, pequeñas aves, mamíferos y materia vegetal. Debido al benigno clima de su ecosistema, los osos malayos no hibernan, esto permite a las hembras tener una camada de dos oseznos cada año. Esta especie se encuentra actualmente en peligro de extinción debido a la caza ilegal (sobre todo para obtener su bilis, la cual es usada como remedio en la medicina china tradicional) y a la deforestación de su hábitat.

Oso malayo

Oso Negro (Ursus americanus).

Tamaño: Entre 1,4 – 2 metros de longitud.

Peso: Entre 60 – 275 kilogramos para los machos y 40 – 180 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita en bosques y montañas desde el Norte de Alaska y Canadá hasta la Sierra Gorda de México, estando presente a su vez tanto en la costa atlántica como la pacífica de América del Norte. También parece adaptarse con facilidad a zonas de arbustos, ciénagas y bosques subtropicales.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 2 crías después de un periodo de gestación que ronda los 6 – 7 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 350 gramos.

Estado de conservación: Preocupación menor.

El oso negro es el más común y extendido en América del Norte. El color de su pelaje varía del negro al blanco, pasando por numerosos matices: Chocolate, marrón, canela y rubios son colores bastante más frecuentes en los bosques del oeste de Estados Unidos y en Canadá que en las regiones del Este. En algunas regiones del Sur de Alaska hay una subespecie de oso negro cuyo pelaje es de un color blanco mate. Algunos individuos tienen una o más manchas blancas sobre el cuello o en el pecho. El oso negro muda y su gruesa piel le protege contra las picaduras de los insectos y contra los rigores del invierno. El oso negro posee ojos pequeños, orejas redondeadas, un largo morro puntiagudo de color marrón, y una cola relativamente corta (8–14 cm). Sus ojos son marrones, teniendo una visión no es especialmente buena pero la experiencia pone de manifiesto que le permite distinguir los colores. En cambio, su oído y su olfato están muy desarrollados; su lengua ágil y sus labios móviles le permiten comer pequeñas bayas y hormigas. Los osos negros son capaces de tenerse de pie y de andar sobre sus patas traseras: Éstas son ligeramente más largas (13 – 18 centímetros) que las patas delanteras. Cada pata está dotada con cinco dedos con garras no retráctiles utilizadas para rasgar, cavar y subir a los árboles. A pesar de su tamaño y su peso, los osos negros son asombrosamente ágiles en sus movimientos. Se desplazan en función de la temporada para buscar su comida y pueden subir fácilmente a los árboles para escapar al peligro, gracias a sus músculos dorsales potentes y a sus garras. Son capaces de correr a una velocidad que ronda los 55 kilómetros por hora. La materia vegetal forma el 75% del total de la dieta del oso negro, el otro 25% lo componen la carroña, insectos, roedores, cervatillos, peces, cangrejos y miel. El oso negro es un animal, la mayor parte del tiempo, solitario, excepto durante el período de celo y en la relación que mantiene la madre con sus oseznos. Los osos pueden reunirse de vez en cuando en las zonas de abundancia de alimento. Salen generalmente de día, excepto en los sectores donde hay mucha población humana: Prefieren entonces la noche, para evitar los encuentros con el hombre. Los ataques de osos negros contra los hombres son raros, se contabilizaron menos de 36 ataques mortales a lo largo del Siglo XX. Sus principales causas de mortalidad son la caza o el choque contra automóviles, se estima que en la actualidad hay entre 500.000 – 750.000 osos negros en libertad, una cifra más pequeña comparada a siglos anteriores, lo que unido a su baja tasa de fecundidad, constituye un peligro para la subsistencia de la especie, estando protegido en la mayoría de estados de Estados Unidos.

Oso negro

Oso Panda Gigante (Ailuropoda melanoleuca).

Tamaño: Entre 1,2 – 1,9 metros de longitud.

Peso: Entre 70 – 160 kilogramos aproximadamente con una media de 100 – 115 kilogramos. Las hembras son entre un 10% y un 20% menores que los machos.

Distribución: Habita en zonas montañosas del centro de China (Sichuan) de donde es nativo.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 2 crías después de un periodo de gestación que ronda los 3 – 6 meses. Si nacen dos crías, la madre seleccionará a una de ellas, la que cree que es la más fuerte, desechando a la otra la cual morirá. Los oseznos recién nacidos suelen pesar entre 90 – 130 gramos.

Estado de conservación: En peligro.

El oso panda gigante posee un cuerpo muy similar al de otros individuos de la familia Ursidae, destaca de forma importante su coloración del pelaje que produce mucho contraste. El panda de Sichuan presenta el reconocido pelaje negro y blanco, mientras la subespecie de Qingling tiene un pelaje de dos tonos marronáceos. Las orejas, nariz, los pelos alrededor de los ojos, los hombros y los miembros son oscuros. La cara, vientre y el lomo son blancos. Las orejas son ovales y erectas. La pata del panda, con cinco dedos, presenta un “sexto dedo” a manera de un pulgar. Sus patas delanteras son fuertes y aptas para escalar y más largas y musculosas que las traseras. Sus ojos son pequeños, y mientras las pupilas de los demás osos son redondas, las del panda son como las de los gatos, lo que les da el nombre en chino de “oso-gato”. A diferencia de otros osos, el panda gigante es principalmente herbívoro, alimentándose casi en exclusividad de 30 especies diferentes de caña de bambú, lo cual representa el 99% del total de su dieta. Se sabe que el panda también utiliza insectos y huevos como fuente de proteínas. Es posible que incluya, además roedores y crías de ciervo musk. Como herencia de sus antepasados carnívoros su sistema digestivo no está plenamente adaptado para asimilar las moléculas de celulosa, contenidas en el bambú, por eso necesitan consumir hasta 40 kilogramos de bambú por día (de los que 23 kilogramos de media son defecaciones) tarea que puede ocuparle hasta 14 horas. Sus fuertes dientes y mandíbulas están adaptados para triturar los troncos del bambú y llegar a su pulpa. Los pandas son animales normalmente solitarios, aunque periódicamente se juntan entre ellos fuera de la temporada de reproducción, por amistad entre ellos. Su mayor actividad se desarrolla durante la salida y la puesta del sol pasando la mayor parte del tiempo restante durmiendo en bosques de bambú. Marcan su territorio con una combinación de olores que producen con su glándula anal, orina y marcas con las garras, de este modo, evitan conflicto al no usar áreas compartidas del territorio. Al ser un animal subtropical, el panda ha perdido el hábito de la hibernación. La baja natalidad, la alta mortalidad infantil y la destrucción de su ambiente natural, lo colocan bajo la amenaza de la extinción. La ley china es muy rígida en cuanto a su caza, lo que ha disminuido esta problemática. En 1995, un terrateniente fue sentenciado a cadena perpetua por haberle disparado a un panda. Al año siguiente, dos hombres fueron condenados a pena capital después de ser capturados portando pieles de panda y mono dorado. A partir de 1997 la pena para los infractores pasó a ser de 20 años de prisión. Se estima que el número de pandas en China es de unos 1.600 individuos en la actualidad.

Oso panda gigante

Oso Pardo Europeo (Ursus arctos arctos).

Tamaño: Entre 1,6 – 2 metros de longitud. Algunos individuos extraordinarios pueden alcanzar los 2,5 metros de largo.

Peso: Entre 250 – 300 kilogramos para los machos y 150 – 250 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita en zonas montañosas y boscosas (robledales, hayedos, abedulares) desde la Península Ibérica (Cordillera Cantábrica y Pirineos) hasta Escandinavia y Rusia. Sin embargo, cabe destacar que únicamente tienen poblaciones viables en el área de distribución de su línea genética oriental: Rusia, Estonia, Letonia, Polonia, Eslovaquia, Rumanía y Ucrania (estas cuatro últimas localizadas en los Cárpatos) y en la península escandinava en Suecia, Finlandia y Rusia. De las poblaciones de la línea genética occidental solo la del refugio balcánico tiene viabilidad a largo plazo y se localiza en Serbia y zonas fronterizas de Austria e Italia.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 3 crías después de un periodo de gestación que ronda los 6 – 8 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 350 gramos.

Estado de conservación: Preocupación menor.

El oso pardo europeo es un úrsido robusto y de gran tamaño característico por su pelaje pardo amarillento y marrón oscuro. La visión no la tiene muy desarrollada comparada con otros sentidos, aunque sí puede ver en color durante la noche. A larga distancia reconocen formas pero no detalles, y detectan mucho mejor animales u objetos en movimiento que inmóviles. En algunas situaciones desfavorables pueden erguirse sobre sus patas traseras para aumentar su campo de visión. Su oído es extremadamente agudo y desarrollado al igual que el olfato que es excelente, finísimo y, sin duda, su sentido más desarrollado y el que más les ayuda en su vida cotidiana. Gracias a él pueden detectar a larga distancia muchas de sus fuentes de alimento y también el estado sexual de otros ejemplares durante la época de celo. Esta especie de oso se alimenta principalmente de materia vegetal y carroña aunque su comida predilecta son los panales de miel. Además cazan pequeños vertebrados e insectos y, en el momento de remonte de los salmones en los ríos, se hacen pescadores, concentrándose cerca de las orillas. Únicamente algunos individuos se especializan en la captura de grandes presas, sobre todo animales domésticos y de caza. Los osos pasan el invierno en sus oseras, en las que duermen con un sueño entrecortado, sin variaciones en su temperatura corporal. Es también en este período cuando los osos paren (Diciembre – Enero) y comienzan a criar sus oseznos. Las amenazas a las que se enfrentan son variadas y todas provocadas directa o indirectamente por el hombre: cambio climático, destrucción del hábitat, caza furtiva, caza accidental (con lazos), aumento de presión sobre el hábitat. Su esperanza de vida suele ser de unos 25 años.

Oso pardo europeo

Oso Perezoso (Melursus ursinus).

Tamaño: Entre 1,4 – 1,9 metros de longitud.

Peso: Entre 80 – 192 kilogramos para los machos y 55 – 124 kilogramos para las hembras.

Distribución: Habita en praderas y bosques de llanura de la India, Bangladesh y Sri Lanka. Se cree que también puede estar presente en Bután.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 2 crías después de un periodo de gestación que ronda los 3 – 6 meses.

Estado de conservación: Vulnerable.

El oso perezoso, el cual posee hábitos preferentemente nocturnos, es un úrsido que presenta un conjunto de características poco comunes que lo diferencian fácilmente de otras especies de osos, entre las que se encuentra una amplia capa de pelo largo, lacio y negro (con la excepción de una banda de pelo blanco en forma de “V” en el pecho), un hocico elongado con una nariz y labios muy prominentes y móviles, y unos pies curvados hacia dentro, rematados por largas uñas más útiles para cavar que para atrapar y desgarrar animales. Estos elementos son tan raros que cuando los zoólogos europeos recogieron las primeras descripciones y pieles de manos de los hindúes, pensaron inicialmente que se encontraban ante algún tipo de perezoso u otro insectívoro emparentado. Este oso también es extremadamente lento cuando se desplaza (puede ser alcanzado por un hombre a pie) y puede trepar a los árboles. Sus huellas, debido a la peculiar forma de sus pies, son bastante parecidas a las humanas, aunque obviamente de mayor tamaño y provistas de garras. Al igual que otros osos, el perezoso es omnívoro, alimentándose de miel, flores, frutos, pequeños animales e insectos (hormigas y termitas). Los adultos suelen estar a salvo de los depredadores, aunque los jóvenes pueden caer víctimas de lobos, tigres, leopardos y otros grandes depredadores de la región en donde habitan. El mayor peligro para el oso perezoso es nuevamente el hombre y sus interacciones con el medio ambiente, principalmente la deforestación. Al igual que el oso malayo, el perezoso también es capturado para obtener su piel y vesícula biliar. Se han producido ataques de oso perezoso a personas con resultado de muerte, por lo que está considerado una especie potencialmente peligrosa.

Oso perezoso

Oso Polar (Ursus maritimus).

Tamaño: Entre 2,4 – 3 metros de longitud para los machos y 1,8 – 2,4 metros de largo para las hembras.

Peso: Entre 350 – 700 kilogramos para los machos y 150 – 250 kilogramos para las hembras.

Distribución: Zonas heladas del Hemisferio Norte (Alaska, Norte de Canadá, Groenlandia, Svalbard, Tierra de Francisco José, Norte de Siberia), incluyendo el Polo Norte.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 2 crías después de un periodo de gestación que ronda los 6 – 9 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 700 gramos.

Estado de conservación: Vulnerable.

El oso polar es el úrsido de mayor tamaño junto al oso kodiak y uno de los canívoros mayores de la Tierra. Presenta un perfil más alargado que el de otros osos y las patas más desarrolladas, tanto para caminar como para nadar largas distancias. Las orejas y la cola son muy reducidas, para mantener mejor el calor corporal, al igual que en muchos otros mamíferos árticos. En esto también colaboran una gruesa capa de grasa subcutánea y un denso pelaje, que en realidad no es blanco, sino translúcido, formado por miles de pelos huecos (que al estar llenos de aire, son un buen aislante térmico). Bajo el pelaje se encuentra la piel, que es negra para atraer mejor la radiación solar y aumentar así el calor corporal. La luz ordinaria se refleja sobre el pelaje, generando normalmente la falsa sensación de blancura. No obstante, en determinados momentos y lugares puede verse amarillenta o incluso parda clara. La pérdida del calor corporal se encuentra muy reducida, tanto por el pelaje y el color de la dermis como por el espeso panículo adiposo que se encuentra bajo la piel y que sólo se adelgaza en la cabeza, especialmente en la nariz. El oso polar es el más carnívoro de todos los úrsidos, ya que los vegetales no se encuentran precisamente presentes en las regiones heladas en las que habitan. Nadan con facilidad y capturan a sus presas tanto en el mar como sobre el hielo, siendo el depredador dominante de su entorno. Se alimentan de focas y otros mamíferos marinos como la beluga (Delphinapterus leucas) que  son capturadas cuando abren agujeros en el hielo para respirar. También se alimentan de renos, que son una de sus presas favoritas junto a las crías de foca. No hibernan, y durante estos meses fríos suelen ser seguidos por decenas de zorros árticos que devoran las carroñas que deja a su paso, pero nunca los atacan. Los hábitos de estos animales son casi siempre solitarios, y son frecuentes las peleas entre machos para aparearse con las hembras y las peleas entre individuos de cualquier sexo para apoderarse de la comida. Por lo general las peleas se resuelven por horripilación, es decir, cuando un ejemplar disuade o intimida a otro haciendo notar su potencial fortaleza evidenciando su corpulencia. Tampoco parecen tener problemas con los lobos, siendo su único enemigo pluricelular importante los humanos. Algunos ejemplares se acercan a áreas habitadas, donde roban pescado puesto a secar o rebuscan en la basura. En Manitoba (Canadá) se ha llegado a ver individuos alimentándose de aceite de motor y grasa abandonada. Tradicionalmente, los osos polares fueron cazados por los esquimales y otros pueblos árticos, por su carne y piel, evitando ingerir el hígado, que por contener niveles extremadamente altos de Retinol (forma de Vitamina A encontrada en miembros del reino animal) consumirlo resulta peligroso para el ser humano. Los colonos europeos comenzaron a matarlos también por deporte y para evitar sus incursiones en los poblados, donde podían robar comida o atacar a los animales domésticos. En raras ocasiones se dieron ataques contra humanos, aunque la gran mayoría de éstos fue obra de animales heridos previamente por los propios hombres. Debido a todo ello, se cree que su población se ha visto disminuida un 35% en los últimos 45 años, por lo que es probable que en la actualidad no existan más de 20.000 – 25.000 individuos. Aparte del ser humano, el calentamiento global está afectando en gran medida al ecosistema del oso polar, viendo drásticamente el descenso de hielo polar en el Ártico, obligando al oso a retirarse a tierra firme sin haber completado sus reservas de grasa (además de hacer que los osos polares tengan que nadar muchas más distancia por la mayor fragmentación del hielo polar), que pierden durante el verano y el otoño en forma tan crítica que afecta la capacidad de las hembras para quedar preñadas y minan su capacidad de producir leche para alimentar a sus crías. Esto ha provocado una caída del 15% en la tasa de nacimientos. Se estima que el oso polar puede llegar a vivir unos 30 años.

Oso polar

Familia Ailuridae.

Panda Rojo (Ailurus fulgens).

Tamaño: Entre 50 – 64 centímetros de longitud a lo que hay que añadir una cola que ronda los 28 – 59 centímetros de largo.

Peso: Entre 3 – 6,2 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Habita en bosques templados y zonas montañosas del Sudeste Asiático (Nordeste de la India, Bután, Sur del Tíbet). En China está presente en las provincias de Yunnan y Sichuan.

Reproducción: Las hembras suelen parir 1 – 4 crías después de un periodo de gestación que ronda los 4 – 5 meses. Los oseznos recién nacidos suelen pesar unos 110 – 130 gramos.

Estado de conservación: Vulnerable.

El panda rojo fue considerado durante años un miembro más de la familia Ursidae, aunque en la actualidad peternece a la familia Ailuridae. Posee un pelo de color marrón rojizo largo y suave en la parte superior, que se vuelve oscuro en la inferior. En el rostro tiene manchas de color blanco similares a las de un mapache, pero cada individuo tiene diferentes marcas faciales. Su cabeza es redondeada con orejas rectas de mediano tamaño, nariz negra, y los ojos muy oscuros, casi negros. Su cola, larga y felpuda con seis anillos de color ocre o rojo, le proporciona un equilibrio y una excelente habilidad sobre los resbaladizos musgos y líquenes que cubren los árboles. Las patas son cortas y de color negro. También tiene garras retráctiles y, como el panda gigante, un “falso pulgar”, que es en realidad una extensión de los huesos de la muñeca. Posee un pelaje grueso en la planta de los pies que ofrecen protección contra el frío y oculta los genitales. Los pandas son más activos al amanecer y la madrugada. Son principalmente sedentarios y durante el día descansan en las ramas de los árboles y los huecos de los árboles, aumentando su actividad sólo por la tarde y/o la mañana. Son sensibles al calor, con una temperatura “de bienestar” entre 10 – 25 °C, no pudiendo tolerar temperaturas superiores a 25 °C. Los pandas rojos deben dormir por lo tanto durante el mediodía en las partes superiores sombreadas de los árboles, a menudo, con los brazos estirados, o enrollado en cuevas; con su cola se puede cubrir su rostro. Los pandas rojos son animales muy habilidosos y acrobáticos que viven principalmente en los árboles. Viven en territorios, a menudo solos, y sólo rara vez viven en parejas o en grupos de familias. Son muy tranquilos y se comunican mediante gritos estridentes. Se alimentan principalmente de bambú pero también de diversas frutas, bayas, hongos y líquenes. En cautividad se ha observado que el panda rojo se alimenta también de carne. Hay dos subespecies de panda rojo, la que habita en la zona occidental (Ailurus fulgens fulgens), con un pelaje más claro en la cara, y el que habita en la zona oriental (Ailurus fulgens styani), con algunas facciones en su pelaje más marcadas. El panda rojo se encuentra en la actualidad en peligro de extinción ya que se ha observado un descenso de su población, calculada aproximadamente en unos 10.000 individuos por lo que está protegido en todo su rango de distribución y su caza está totalmente prohibida.

Panda rojo

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, bioenciclopedia.com, osopedia.com, Google (Fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 25 noviembre, 2015 en Naturaleza

 

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Pequeños Dinosaurios III

Ohmdenosaurus (Lagarto de Ohmden).

Periodo: Jurásico Inferior (Toarciano). Hace 185 millones de años.

Tamaño: Unos 4 metros de largo aunque se cree que los restos encontrados son de un individuo juvenil, por lo que en la adultez su tamaño podría alcanzar los 15 metros.

Peso: Unos 226 kilogramos para el individuo original descubierto de 4 metros de largo.

Localización fósiles: Descrito por Wild en 1978. Se han encontrado restos en Alemania.

El Ohmdenosaurus fue un vulcanodóntido primitivo del que únicamente se conoce su existencia por el descubrimiento de los restos de un ejemplar juvenil y en concreto de dos huesos de las patas, de los cuales se llegó a pensar inicialmente que era un plesiosaurio.

Ohmdenosaurus

Epidexipteryx (Pluma desplegada).

Periodo: Jurásico Medio – Jurásico Superior (Batoniano Titoniano). Hace 167 – 151 millones de años.

Tamaño: 44,5 centímetros de largo.

Peso: Unos 164 gramos.

Localización fósiles: Descrito por Zhang en 2008. Se han encontrado restos en la región de Mongolia Interior (China).

El Epidexipteryx fue uno de los géneros de dinosaurios más extraños. Tenía un pico córneo con dientes muy largos pero poco afilados, por lo que quizás fuera insectívoro. Sus brazos eran muy largos y el tercer dedo de la mano era muy largo, y servía para escalar árboles. Las patas traseras eran largas y nos dicen que podía correr a gran velocidad. La cola había desaparecido casi completamente, y tenía cuatro plumas muy largas en la cola que servían para identificar a los individuos y como medio de atracción sexual, como las plumas de los pavos reales modernos. A pesar de su relación estrecha con las aves, Epidexipteryx parece haber carecido de rémiges (plumas del ala), y probablemente no podría haber volado. Seguramente se alimentaría de insectos.

Epidexipteryx

Eosinopteryx (Pluma china del amanecer).

Periodo: Jurásico Superior (Oxfordiano). Hace 160 millones de años.

Tamaño: Unos 30 centímetros de largo.

Peso: Sin datos.

Localización fósiles: Descrito por Godefroit en 2013. Se han encontrado restos en Lianoning (China).

El Eosinopteryx fue un muy pequeño dinosaurio no avialano. A diferencia de los trodóntidos, el hocico era muy corto, más corto que el diámetro de la órbita ocular. Las alas son casi del mismo tamaño que las de su pariente Anchiornis huxleyi, con las plumas primarias del alas siendo más largas que el húmero. Una disposición inusual de los huesos del ala pudieron haber evitado cualquier movimiento de aleteo. La cola es muy corta comparada a la de muchos trodóntidos y dromeosáuridos y a diferencia de los miembros de estos grupos, el pie y los dedos de los pies eran muy delgados, careciendo de las garras sumamente curvadas para depredación o escalar. De manera inusual, la cola del único fósil conocido no muestra signos de la presencia de plumas complejas (rectrices), y los tarsos inferiores y los pies parecen haber sido desplumados, a diferencia de muchas especies relacionadas con “alas posteriores” en las patas.

Eosinopteryx

Archaeoceratops (Cara con cuernos antigua).

Periodo: Cretácico Inferior (Valanginiano – Hauteriviano). Hace 140 – 130 millones de años.

Tamaño: 1 metro de longitud aproximadamente.

Peso: Sin datos.

Localización fósiles: Descubierto en 1992 y descrito por Zong y Azuma en 1997. Se han encontrado restos en China.

El Archaeoceratops era un ceratópsido primitivo, no evolucionado al nivel que alcanzaron descendientes suyos como el Triceratops. Los pocos restos que se han encontrado demuestran que carecía de cuernos, que podía adoptar la configuración bípeda y cuadrúpeda, que su pico y gola eran pequeños y que su cuerpo era liviano, adaptado para caminar rápido. El Archaeoceratops, como todos los ceratopsianos, fue un herbívoro. Durante el Cretácico, las plantas con flores geográficamente estaban “limitadas sobre el paisaje”, por lo que es probable que este dinosaurio se alimentara de las plantas predominantes de la era: Helechos, cicádeas y coníferas, utilizando su pico afilado para romper las hojas y agujas.

Archaeoceratops

Propanoplosaurus (Anterior a Panoplosaurus).

Periodo: Cretácico Inferior (Aptiano). Hace 112 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 30 centímetros de longitud.

Peso: Un par de kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Stanford, Weishampel y DeLeon en 2011. Se han encontrado restos en Maryland (Estados Unidos).

El Propanoplosaurus fue un nodosáurido herbívoro diminuto del Cretácico. Fue hallado en la formación Patuxent, consistiendo en las impresiones de la espalda y la cabeza junto con un molde natural de la caja torácica, algunas vértebras, la pata delantera, el fémur derecho y un pie derecho. El animal se muestra yaciendo sobre su espalda. Los autores rechazaron la posibilidad de que espécimen representara un pseudofósil o un embrión. El espécimen es el primer esqueleto de nodosáurido conocido de la Costa Este de los Estados Unidos de la cual antes sólo se conocía anteriormente un diente de nodosáurido denominado como Priconodon, y es el primer dinosaurio neonato encontrado en la región.

Propanoplosaurus

Leaellynasaura (Lagarto de Leaellyn).

Periodo: Cretácico Inferior (Albiano). Hace 110 – 108 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 3 metros de largo.

Peso: Unos 28 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Rich en 1989. Se han encontrado restos en la provincia de Victoria (Australia).

El Leaellynasaurua es un género de ornitópodo que se halló en Australia. Este animal destaca por tener una cola muy larga, pero su rasgo más extraño es el hecho de vivir dentro del círculo polar antártico, lo que sugiere que este animal podía sobrevivir a un largo y gélido invierno de 4 meses. Las largas patas del Leaellynasaura le permitían correr a gran velocidad para escapar de los grandes depredadores cretácicos, tales como el Australovenator, pero para verlo, tenían ojos enormes, que le ayudaban a ver en la oscuridad. Tenía un pico bastante afilado que cortaban las hojas de las plantas para luego triturarlas con sus anchos y planos molares. Para coger las hojas se ayudaba de sus brazos. Se sabe que la extinción de Leaellynasaura coincidió con un periodo de enfriamiento global, que seguramente causó las primeras grandes heladas en la Antártida, llegando a congelar toda la Antártida. Se cree que las heladas impidieron a los herbívoros migrar estacionalmente a la Antártida, ya que algunas plantas dejaron de crecer, entre ellas, las que alimentaban al Leaellynasaura.

Leaellynasaura

Yamaceratops (Cara con cuerno de Yama).

Periodo: Cretácico Inferior (Albiano). Hace 100 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 1 metro de largo y 30 centímetros de altura.

Peso: Entre 22 – 45 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Descubierto entre 2002 y 2003 y descrito por Makovicky y Norell en 2006. Se han encontrado restos en el Desierto de Gobi (Mongolia).

El Yamaceratops fue un ceratópsido (neoceratópsido) herbívoro bípedo de diminuto tamaño. Su cráneo, ancho y grueso, terminaba en un pico similar al de los loros, con el cual cortaba los helechos, cicádeas y coníferas de la que se alimentaba, para luego masticarlos con los dientes posteriores.

Yamaceratops

Colepiocephale (Cabeza de nudillos).

Periodo: Cretácico Superior (Campaniano). Hace 83 millones de años.

Tamaño: 1 metro de longitud aproximadamente.

Peso: Entre 4,5 – 6,8 kilogramos.

Localización fósiles: Descubierto originalmente en 1945 (Stegoceras) y descrito por Sullivan en 2003. Se han encontrado restos en Alberta (Canadá).

El Colepiocephale fue un paquicefalosáurido herbívoro con cabeza en cúpula caracterizado principalmente por la falta de la parte lateral del occipital y el borde posterior del escamoso, y la presencia de dos incipientes nodos debajo del borde posterior del margen parieto-escamoso. El Colepiocephale tiene la distinción de ser considerado como el más antiguo miembro de la familia Pachycephalosauridae, encontrándose a mediados del Campaniano, todos los demás miembros de esta pertenecen al Mastrichtiano o a finales del Campaniano.

Colepiocephale

Gasparinisaura (Lagarto de Gasparini).

Periodo: Cretácico Superior (Campaniano). Hace 83 millones de años.

Tamaño: 1,5 metros de largo aproximadamente y 60 centímetros de altura.

Peso: Alrededor de 18 kilogramos.

Localización fósiles: Descrito por Rodolfo Coria y Leonardo Salgado en 1996. Se han encontrado restos en Argentina.

El Gasparinisaura fue un ornitópodo herbívoro de pequeño tamaño, el cual presentaba una pequeña cabeza con una hilera de apretados dientes especializados para triturar. El hallazgo de varios ejemplares en un área reducida, sugiere que formaban grupos con fuertes lazos sociales. Originalmente fue clasificado como un iguanodóntido, pero estudios posteriores lo establecieron como un hipsilofodóntido. Se pensaba que todos los ornitópodos de Sudamérica eran resultado de una migración desde Norteamérica hace 70 millones de años. Pero el descubrimiento del anabisetio en el Cenomaniano patagónico, demuestra que en Sudamérica existió un linaje de ornitópodos propios de la región y que siguieron un camino evolutivo distinto al seguido en el Norte, como lo propusieran Rodolfo Coria y Leonardo Salgado

Gasparinisaura

Lirainosaurus (Lagarto esbelto).

Periodo: Cretácico Superior (Campaniano). Hace 80 millones de años.

Tamaño: Entre 8 – 10 metros como máximo.

Peso: Sin datos.

Localización fósiles: Descrito por Sanz en 1999. Se han encontrado restos en el Condado de Treviño y Chera (España).

El Lirainosaurus fue un titanosáurido herbívoro, definido a partir de un fragmento de cráneo, dientes y huesos postcraneales procedentes del Cretácico Superior. Se han descubierto vértebras de la cola (holotipo MCNA 7458) y el lomo, la parte occipital del cráneo, dientes sueltos,esternón, húmero, fragmentos del ilion y pubis, fémur, tibia y osteodermos. En 2013 se describieron varias vértebras (cervicales, dorsales y caudales), así como costillas dorsales El Lirainosaurus fue grácil y de pequeño tamaño en comparación con otros titanosáuridos muchos más grandes.

Lirainosaurus

Más información sobre dinosaurios en:

Clasificación de los dinosaurios 

Grandes dinosaurios carnívoros Parte IParte II

Grandes dinosaurios herbívoros Parte I & Parte II

Grandes dinosaurios Parte I & Parte II

Pequeños dinosaurios Parte I & Parte II

Fuentes: Wikipedia, Enciclopedia Edimat, elaboración propia.

 
 

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