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El Monstruo de Enfield

Con el nombre de Monstruo Enfield se conoce a una criatura no identificada notificada en diversos informes y avistamientos en los alrededores de Enfield (Illinois, Estados Unidos), en Abril de 1973. Los mencionados informes fueron cubiertos ampliamente por los medios de comunicación en ese momento, y algunos sugirieron que podrían haber sido causados ​​por un mono salvaje o un canguro fugado de algún zoo o circo.

Utilizado como un estudio de caso para un documento sobre el contagio social en 1978, los sociólogos citan este extraño episodio como un ejemplo de comportamiento colectivo donde un grupo o multitud puede verse afectado por la propagación de “emociones grupales” como “pánico, histeria, visiones colectivas, y casos extremos de sugestionabilidad”.

Informes.

Alrededor de las 9:30 de la noche del 25 de Abril de 1973, Henry McDaniel escuchó un sonido como de rasguño en la puerta de su casa. Miró hacia afuera y vio algo que pensó que podría ser un oso. Tomando un arma y una linterna, se dirigió hacia afuera de la casa y a pesar del fuerte viento, pude ver a una extraña criatura entre dos rosales. Más tarde él mismo afirmaría: “Tenía tres piernas, un cuerpo corto, dos pequeños brazos cortos y dos ojos rosados ​​grandes como linternas. Tenía cuatro pies y medio de alto (1,37 metros) y era de color grisáceo”. Añadió más tarde que era “casi como un cuerpo humano”.

McDaniel disparó cuatro tiros contra la criatura, un disparo lo golpeó y causó un silbido fuese emitido por el supuesto ser, silbido “parecido a un gato montés”, antes de huir hacia un terraplén ferroviario cercano, cubriendo 15 metros en tres saltos. McDaniel llamó a las autoridades locales que descubrieron huellas en la suave tierra cerca de la casa, que McDaniel describió como una forma de perro, con seis almohadillas en los pies. La policía consideró que McDaniel era “racional y sobrio” en su informe del incidente. En una entrevista de prensa posterior, McDaniel aseguró tajante: “Si lo encuentran, encontrarán más de uno y no serán de este planeta, puedo decírtelo”.

A los investigadores que interrogaban a residentes cercanos se les dijo que Greg Garrett, un vecino de McDaniel de diez años, afirmó haber encontrado a la criatura media hora antes de que McDaniel lo hiciera, y que la criatura se había puesto en pie y destrozado sus zapatillas de tenis. Posteriormente, el chico le dijo a los investigadores de la Universidad de Western Illinois que su informe era un engaño “para burlarse del Sr. M y divertirse con un periodista de fuera de la ciudad”.

Dos semanas después, el 6 de Mayo, McDaniel llamó a la estación de radio WWKI para reclamar haber visto a la criatura otra vez, a las 3 de esa mañana. Estaba negociando los caballetes de las vías del ferrocarril cerca de su casa, y McDaniel dijo: “Vi algo que se movía en la vía del tren y allí estaba parado. No le disparé ni nada. Empezó por el ferrocarril. Estaba como rastreando. No tenía prisa ni nada “. Un grupo de búsqueda que incluía al director de noticias de WWKI, Rick Rainbow exploró el área ese mismo día e informó haber observado a una criatura “simiesca” parada en un edificio abandonado cerca de la casa de McDaniel. Afirmaron haber hecho una grabación de los gritos de la criatura y dispararon un tiro antes de que huyera. El criptozoólogo Loren Coleman investigó el caso y la grabación de sonido.

Dos días más tarde, un día después de que McDaniel fuera entrevistado en la radio local, la prensa de Enfield informó que se llamó a la policía para investigar los informes de disparos y arrestó a cinco jóvenes de fuera de la ciudad que habían venido a la ciudad para fotografiar a la criatura, llevando escopetas y rifles “para autoprotección”. Estas personas afirmaron haber avistado a la criatura. El alguacil del condado White desestimó los informes de esta como una “expedición de caza de monstruos” como una exageración, diciendo que los hombres simplemente estaban “bebiendo y levantando el infierno”, mencionando al monstruo sólo brevemente durante el interrogatorio. Los hombres fueron acusados ​​de violaciones de las leyes de caza.

Recreación del rostros del Monstruo de Enfield.

Vías del tren de Enfield.

Reacciones y conclusiones.

Los incidentes fueron ampliamente informados en la prensa en ese momento. Aparecieron en periódicos de todo el estado el 27 de Abril de 1973, y el 7 de Mayo hubo una entrevista en la estación de radio WGN, Chicago y artículos en el Chicago Daily News, el Moline DispatchChampaign-Urbana Courier y Alton Telegraph. Hubo artículos anteriores en el Carmi Times, y un resumen actualizado de los eventos apareció en Reading Eagle de Pensilvania en Agosto de 1973. Después del arresto de los cinco hombres que habían llegado para cazar a la criatura, los residentes de Enfield expresaron sus temores de que la cobertura de la prensa llevara a más “cazadores de monstruos”, los cuales podrían disparar por error a ciudadanos o ganado.

Se sugirió que la criatura pudo haber sido un canguro escapado de un zoológico cercano, lo que explicaría la descripción de las “tres patas”, ya que las colas de los canguros parecen una tercera pierna. Pero McDaniel fue inflexible en ello, la criatura “no era ningún canguro”. Aseguró que él mismo había tenido un canguro como mascota mientras estaba en el servicio militar en Australia, señalando con conocimiento de causa que los canguros tienen caras estrechas y las huellas que dejan aparecen con marcas de garras. Después de la cobertura de los medios de la criatura, un hombre de Ohio se puso en contacto con un periódico local que afirmaba que la criatura podría haber sido su canguro mascota, Macey, que había sido robada o perdida un año antes.

Unos días después del evento, United Press International citó a un estudiante de antropología que sugirió que la criatura podría haber sido un simio salvaje, señalando que tales animales habían sido reportados en todo el área de Mississippi desde 1941.

En 1978, investigadores de Western Illinois University, encabezados por David L. Miller, investigaron y analizaron el incidente y lo publicaron como un caso de estudio sobre el contagio social. Los investigadores encontraron que no había más de tres informes de primera mano sobre el caso, los cuales (supuestamente) había sido posteriormente exagerados por las noticias y los chismes locales, convirtiendo en una “epidemia” de histeria el caso.

Otros investigadores menos ortodoxos han sugerido que el monstruo se asoció con una avalancha de avistamientos de ovnis que supuestamente plagaron la región durante el mismo período, y aquellos con una inclinación más sobrenatural han afirmado que esta bestia – con su tendencia a ser agresiva con los humanos y tratar de romper en sus hogares: tiene todas las características de un ataque clásico de “demonio”. También se debe tener en cuenta que entre los años de 1941 y 1942, en el tranquilo pueblo de Mt. Vernon (a menos de 40 millas de Enfield) hubo una serie similar de encuentros que involucraron a una bestia anómala que “saltaba” y aterrorizaba a la población local y que supuestamente era responsable de numerosas muertes de animales en la región. Diversos testigos de estos avistamientos afirmaron que el ser era vagamente parecido a un babuino.

Recreación del Monstruo de Enfield.

Fuentes: Wikipedia, Cryptid Wiki, elaboración propia.

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Los Annunaki

Los Anunnaki (antigua transcripción acadia por el sumerio Anunna) son un grupo de deidades sumerias y acadias identificados en los textos como los Anunna y con los Igigi, los dioses menores.

El nombre Anunnaki se deriva de An, el dios sumerio del cielo. Se creía que los Anunnaki eran descendientes de An y su consorte, la diosa de la tierra Ki. Samuel Noah Kramer identifica Ki con la diosa madre sumeria Ninhursag, afirmando que originalmente eran la misma figura. El más antiguo de los Anunnaki fue Enlil, el dios del aire y el principal dios del panteón sumerio. Los sumerios creían que, hasta que Enlil nació, el cielo y la tierra eran inseparables. Entonces, Enlil dividió el cielo y la tierra en dos y se llevó la tierra mientras su padre An arrastraba el cielo.

Según la mitología mesopotámica, los Anunna eran, inicialmente, los dioses más poderosos y vivían con Anu en el cielo. Posteriormente, sin que se haya establecido un motivo claro de este cambio, fueron los Igigi los considerados como dioses celestes mientras el término Anunna se empleaba para designar a los dioses del Inframundo, especialmente a siete dioses que hacían la función de jueces del mismo.

Adoración e iconografía.

Los Anunnaki se mencionan principalmente en textos literarios y aún no se ha descubierto mucha evidencia que respalde la existencia de algún culto a ellos. Esto se debe probablemente al hecho de que cada miembro de los Anunnaki tenía su propio culto individual, separado de los demás.

De manera similar, aún no se han descubierto representaciones de los Anunnaki como grupo, aunque se han identificado algunas representaciones de sus miembros individuales. Las deidades en la antigua Mesopotamia casi siempre se representaban con una especie de cascos con cuernos, que consistían en hasta siete pares superpuestos de cuernos de buey. También a veces se los representaba vestidos con adornos elaborados de oro y plata cosidos entre ellos.

Los antiguos mesopotámicos creían que la estatua de un dios era la encarnación física del dios mismo. Como tal, las estatuas de culto recibían atención constante y se les asignó a un grupo de sacerdotes para atenderlas. Estos sacerdotes vestían las estatuas y colocaban banquetes delante de ellas para que pudieran “comer”. Se creía que el templo de una deidad era el lugar de residencia literal de dicha deidad. Los dioses tenían botes, barcazas de tamaño normal que normalmente se almacenaban dentro de sus templos y se usaban para transportar sus estatuas de culto a lo largo de las vías fluviales durante varios días de fiestas religiosas. Los dioses también tenían carros, que se usaban para transportar sus estatuas de culto por tierra. A veces la estatua de culto de una deidad sería transportada al lugar de una batalla para que el respectivo dios pudiera ver el desarrollo de la batalla.

Mitología sumeria.

Los primeros usos conocidos del término Anunnaki provienen de inscripciones escritas durante el reinado de Gudea y la Tercera Dinastía de Ur. En los textos más antiguos, el término se aplica a las deidades más poderosas e importantes en el panteón sumerio: Los descendientes del dios del cielo An. Este grupo de deidades probablemente incluyó a los “siete dioses que decretan”: An, Enlil, Enki, Ninhursag, Nanna, Utu e Inanna.

A los Anunnaki generalmente sólo se los conoce como un grupo cohesionado en textos literarios y se ha descubierto muy poca evidencia que respalde la existencia de cualquier culto dedicado a ellos como grupo. Aunque ciertas deidades se describen como miembros de los Anunnaki, ninguna lista completa de los nombres de todos los Anunnaki ha sobrevivido hasta nuestros días. Además, los textos sumerios describen a los Anunnaki de forma inconsistente y no están de acuerdo en cuántos Anunnaki había o cuál era su función divina.

Originalmente, los Anunnaki parecen haber sido deidades celestiales con inmensos poderes. En Enki y el Orden Mundial, los Anunnaki “le rinden homenaje” a Enki, cantan himnos de alabanza en su honor y “toman sus viviendas” entre la gente de Sumer. La misma composición declara repetidamente que los Anunnaki “decretan los destinos de la humanidad”.

Prácticamente todas las deidades principales en el panteón sumerio eran consideradas como patronas de una ciudad específica y se esperaba que protegieran los intereses de esa ciudad. Se creía que la deidad residía permanentemente dentro del templo de esa ciudad. Un texto menciona hasta cincuenta Anunnaki asociados con la ciudad de Eridu. En el Descenso de Inanna al Inframundo, solo hay siete Anunnaki, que residen dentro del Inframundo y sirven como jueces. Inanna se enfrenta un juicio ante ellos; la consideran culpable de arrogancia y es condenada a muerte.

Las principales deidades en la mitología sumeria también se asociaron con cuerpos celestes específicos. Se creía que Inanna era el planeta Venus, Utu el Sol, Nanna la Luna. An, Enki y Enlil no estaban asociados con planetas particulares porque se creía que eran las encarnaciones del cielo mismo.

Anzu perseguido por Ninurta (hijo de Enlil). El mito de Ninurta se remonta a los albores de la antigua Sumeria. (Fotografía/grabado de 1853, Nínive).

Mitología acadia.

Más tarde, los textos acadios siguen el mismo retrato de los Anunnaki del Descenso de Inanna al Inframundo, representándolos como deidades ctónicas del Inframundo. En la Epopeya de Gilgamesh, Utnapishtim describe a los Anunnaki como siete jueces del Inframundo, quienes incendian la tierra a medida que se acerca la tormenta. Más tarde, cuando llega el diluvio, Ishtar y los Anunnaki lloran por la destrucción de la humanidad. En el Descenso de Ishtar al Inframundo, Ereshkigal comenta que ella “bebe agua con los Anunnaki”. Más tarde en el mismo poema, Ereshkigal ordena a su sirviente Namtar que traiga a los Anunnaki de Egalgina, para “decorar los escalones del umbral con coral”, y para “sentarlos en tronos de oro”.

Cilindro acadio que representa a tres miembros de los Annunaki: Inanna, Utu y Enki (2.300 a. C.).

Babilonia.

Durante el Período Babilónico Antiguo, se introduce un nuevo conjunto de deidades conocidas como los Igigi. La relación entre los Anunnaki y los Igigi no está clara. En algunas ocasiones, los nombres parecen usarse como sinónimos, pero en otros escritos, como El poema de Erra, hay una clara distinción entre los dos. En la tardía epopeya Akadia Atra-Hasis, los Igigi son la sexta generación de los dioses que se ven obligados a realizar trabajo para los Anunnaki. Después de cuarenta días, el rebelde Igigi y el dios Enki, uno de los Anunnaki, crean humanos para reemplazarlos

Desde el Período Babilónico Medio en adelante, el nombre Anunnaki se aplicó generalmente a las deidades del Inframundo; mientras que el nombre Igigi se aplicó a las deidades celestiales. Durante este período, las deidades del Inframundo Damkina, Nergal y Madānu aparecen como las más poderosas entre los Anunnaki, junto a Marduk, el dios nacional de la antigua Babilonia.

En el Enuma Eliš de Babilonia, Marduk asigna a los Anunnaki sus posiciones. Una versión babilónica tardía de la épica menciona 600 Anunnaki del Inframundo, pero solo 300 Anunnaki del cielo, lo que indica la existencia de una compleja cosmología del Inframundo. En agradecimiento, los Anunnaki, los “Grandes Dioses”, construyen Esagila, un “espléndido” templo dedicado a Marduk, Ea y Ellil. En el Poema de Erra del Siglo VIII antes de Cristo, los Anunnaki son descritos como los hermanos del dios Nergal y son representados como antagónicos hacia la humanidad.

Código de Hammurab que representa al dios Marduk sentado frente al conquistador babilonio. Como deidad de la justicia, Marduk entrega a Hammurabi las leyes que debían seguir los hombres.

Mitología hurrita e hitita.

En la mitología hurrita e hitita, se creía que la generación más antigua de dioses había sido desterrada por los dioses más jóvenes al Inframundo, donde fueron gobernados por la diosa Lelwani. Los escribas hititas identificaron estas deidades con los Anunnaki. En hurrita antiguo, los Anunnaki se conocen como karuileš šiuneš, que significa “antiguos dioses antiguos”, o kattereš šiuneš, que significa “dioses de la tierra”. Los antiguos dioses juraban a menudo tratados hititas y hurritas a fin de garantizar el cumplimiento de los juramentos. En el mito de Ullikummi, los viejos dioses buscan el arma que se usó para separar los cielos de la tierra.

Aunque los nombres de los Anunnaki en los textos hurritas e hititas con frecuencia varían, siempre son ocho. En un ritual hitita, los nombres de los antiguos dioses se enumeran como: “Aduntarri el adivino, Zulki el sueño interprensa, Irpitia Señor de la Tierra, Narā, Namšarā, Minki, Amunki y Āpi”. Los antiguos dioses no tenían ningún culto identificable en la religión hurrio-hitita; en cambio, los hurritas y los hititas trataron de comunicarse con los antiguos dioses a través del sacrificio ritual de un lechón en un pozo excavado en el suelo. Los antiguos dioses a menudo se invocaban para realizar purificaciones rituales.

Relieve de Yazilikaya representando a los 12 dioses del Inframundo.

En la moderna (pseudo)historia.

La reinvención del término de los Anunna a través de su forma acadia, Anunnaki, surgió en 1964, tras la publicación del libro Mesopotamia antigua: Retrato de una civilización muerta, del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim, quién popularizó este concepto ​que fue tomado por distintos blogs y personajes del mundo esotérico y de pseudociencias de Internet.

El azerbaiyano Zecharia Sitchin publicó una decena de libros conocidos como Crónicas de la Tierra a partir de los años 1970. En ellos, supuestamente quedaban traducidas tablas sumerias de escritura cuneiforme y textos bíblicos en su escritura original.

En el libro El 12º Planeta (1976) narra la llegada de los Anunnaki a la Tierra procedentes de un supuesto planeta llamado Nibiru (el cual se acerca a la Tierra cada 3.600 años) hace unos 450.000 años: Seres altos de unos 3 metros de altura de piel blanca, cabellos largos y barba, quienes se habrían asentado en Mesopotamia y que, por ingeniería genética, aceleraron la evolución del Neanderthal a Homo Sapiens aportando su propia genética, por la necesidad de tener trabajadores esclavos.

Según las teorías de Sitchin basadas en sus reinterpretaciones personales, y en lo que cree que debe leerse en los escritos sumerios sobre el origen del planeta Tierra, Nibiru (Marduk para los babilonios) fue capturado por la órbita de Neptuno (EA). Ingresó en nuestro sistema solar contrariamente al sentido en el cual giran los demás planetas (en contra de las agujas del reloj) y varios de los satélites del “planeta intruso” impactaron con la Tierra (Tiamat) partiéndola en dos, y desplazándola de su órbita natural. Con el tiempo, nuestro planeta, iría adquiriendo la forma como lo conocemos hoy día, y los restos de la colisión serían el cinturón de asteroides. Según dice Sitchin, en los textos sumerios se hablaría de una raza extraterrestre (los Anunnaki), que habrían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en sus minas de África (y en otros lugares de la tierra como América del Sur y Mesoamérica), con el fin de obtener minerales y metales, principalmente oro.

Zecharia Sitchin posando con un presunto cilindro de 6.000 años de antigüedad.

Según su reinterpretación, los de “cabeza negra” de Sumeria fueron creados por esos seres, al mezclar las esencias de vida del hombre/mujer simio y los Anunnaki. El proceso consistía en “fijar” sobre la criatura ya existente la “imagen” (la composición genética, interna) de los Anunnaki; es decir, implementar mejoras en el hombre/mujer simio mediante manipulación genética y, adelantándose así a los acontecimientos evolutivos, darle vida al “hombre”, al Homo sapiens. El término “cabezas negras” es el autónimo que los sumerios utilizaban para referirse a ellos mismos. Se veían así mismos como esclavos al servicio de los dioses, que los habrían creado para que trabajaran para ellos. Todo ello, según la reinterpretación personal de Sitchin.

Según los escritos de Sitchin, la tecnología y poder de los Anunnaki aún no habría sido superada, planteando que podían efectuar viajes espaciales y manejar la ingeniería genética hace 450 000 años, y que habrían dejado sus rastros en toda la Tierra con tecnología aún desconocida, por ejemplo, en la construcción de pirámides (egipcias, mayas, aztecas y chinas), en el círculo megalítico de Stonehenge, en el “puerto espacial de Baalbeck”, en las líneas de Nazca y en Machu Pichu. Las tablillas sumerias se refieren a la gente de cabeza negra que fueron creados en una región geográfica llamada AB.ZU. (Mundo Inferior o Hemisferio Sur), Sitchin pensaba que correspondía a África del occidental. Sin embargo, el AB.ZU, para los sumerios, no es una región geográfica, sino es el principio primordial masculino del agua dulce de los acuíferos subterráneos.

Las suposiciones de Sitchin han sido descartadas en general por toda la comunidad científica, historiadores y arqueólogos, los cuales están en desacuerdo con su “traducción” de textos antiguos y su comprensión errónea de la física.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
 

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Spring Heeled Jack

Spring Heeled Jack (Jack “Piedemuelle” o Jack el Saltarín) es una famosa y misteriosa entidad del folclore inglés y más en concreto de la época victoriana. Su primer avistamiento data de 1837, más tarde se reportaron frecuentes observaciones en Londres y sus suburbios, Sheffield, Liverpool, Midlands y Escocia.

Spring Heeled Jack fue muy famoso en su época debido a su extraña apariencia y a su aparente capacidad de dar saltos increíbles, muy por encima de las posibilidades de una persona. Según testigos diversos, este ser era descrito con una apariencia espantosa y aterradora, una fisionomía diabólica que incluía garras metálicas afiladas en sus dedos y ojos que “parecían bolas de fuego rojo2. Un informe afirmaba que, bajo una capa negra, llevaba un casco y una prenda ajustada blanca como “hule”. Muchas historias mencionan también un aspecto demoníaco. Se decía que Spring Heeled Jack era alto y delgado, añadiendo algunos informes que podía exhalar llamas azules y blancas. Al menos dos personas afirmaron que podía hablar un inglés comprensible.

Precedentes.

A principios del Siglo XIX, había numerosos informes de fantasmas que acechaban las calles de Londres, todo unido al auge de la Metapsíquica y a multitud de reuniones (séances) en donde se pretendía contactar con los espíritus. Estas figuras humanas se describían como pálidas; creyéndose que acechaban y perseguían a peatones solitarios. Las historias contadas de estas figuras formaron parte de una tradición distinta del fantasma en Londres que, algunos escritores han discutido, formaron la creación de la leyenda posterior de Spring Heeled Jack.

La más importante de estas primeras entidades fue el Fantasma de Hammersmith, que entre 1803 – 1804 fue reportado en Hammersmith en las franjas occidentales de Londres; más tarde reaparecería en 1824. Otra aparición, el conocido como Fantasma de Southampton, también fue reportado como autor de varias agresiones a distintos individuos en la noche. Este espíritu en particular llevaba muchas de las características de Spring Heeled Jack, y se decía que podía saltar de casa en casa y que medía unos 3 metros de altura.

Spring Heeled Jack en una ilustración de un Penny Dreadful (1904).

Informes iniciales.

Los primeros avistamientos atribuidos a Spring Heeled Jack se produjeron en Londres en 1837 y el último parece que se produjo en Liverpool en 1904. Según muchos relatos posteriores, en Octubre de 1837, una niña con el nombre de Mary Stevens se dirigía a Lavender Hill donde trabajaba como sirvienta después de visitar a sus padres en Battersea. En su camino a través de Clapham Common, una extraña figura saltó sobre ella desde un callejón oscuro. Después de inmovilizarla con sus brazos, comenzó a besarle el rostro mientras rasgaba su ropa y tocaba la carne de la muchacha con sus garras, que según su declaración, eran “frías y húmedas como las de un cadáver”. En pánico, la chica gritó, haciendo que el atacante huyera rápidamente de la escena. La conmoción trajo a la escena de los hechos a varios residentes que inmediatamente lanzaron una búsqueda para dar con el agresor, que no pudo ser encontrado.

Al día siguiente, se dice que el personaje “saltador” eligió a una víctima muy diferente cerca de la casa de Mary Stevens, inaugurando un método que volvería a aparecer en informes posteriores: Saltó en el camino de un carro que pasaba en ese momento, haciendo que el cochero perdiese el control del mismo y resultase gravemente herido. Varios testigos alegaron que el extraño individuo escapó saltando sobre una pared alta de unos 2,7 metros mientras reía de forma aguda y balbuceaba palabras ininteligibles. Poco a poco, la noticia del carácter extraño de estos ataques y de su autor se extendió, y pronto la prensa y el público le dieron el conocido nombre de Spring Heeled Jack.

En los primeros informes, la representación de Spring Heeled Jack era más parecida a las de los demonios tradicionales.

Reconocimiento oficial.

Pocos meses después de estos primeros avistamientos, el 9 de Enero de 1838, Sir John Cowan (Lord Mayor de Londres) reveló en una sesión pública celebrada en Mansion House una queja anónima que había recibido algunos días antes, y que había retenido con la esperanza de obtener más información. El remitente, que había formado de la carta como “un residente de Peckham”, escribió lo siguiente:

“Parece que algunos individuos (de, como cree el autor, las mejores clases) han hecho una apuesta con un compañero travieso y temerario, sobre que no se atrevería a encargarse de visitar muchos de los pueblos cercanos a Londres con tres disfraces diferentes: un fantasma, un oso y un diablo; y más aún, que no entraría en los jardines de la gente con el objeto de alarmar a los habitantes de la casa. La apuesta, sin embargo, ha sido aceptada, y el infantil villano ha logrado hacer desmayar a siete señoras, dos de las cuales probablemente no se recuperarán, sino que se convertirán en cargas para sus familias. En una casa el hombre tocó el timbre, y cuando la sirviente fue a abrir la puerta, encontró a este animal vestido de forma no menos espantoso que un espectro. La consecuencia fue que la pobre chica se desvaneció inmediatamente, y nunca desde este momento ha recuperado la razón. El asunto ha continuado por algún tiempo y, aunque resulte extraño, los periódicos siguen en silencio al respecto. El autor tiene razones para creer que tienen la historia completa en la punta de sus dedos pero, debido a motivos interesados, han sido convencidos para permanecer en silencio”.

Aunque el Lord Mayor parecía bastante escéptico, un miembro de la audiencia confirmó que “jóvenes criadas de Kensington, Hammersmith y Ealing cuentan espantosas historias sobre este fantasma o diablo”. El asunto fue publicado en The Times el 9 de Enero y en otros diarios nacionales el 10, y al día siguiente (11 de enero) el Lord Mayor enseñó a un abarrotado auditorio una pila de cartas procedentes de varios lugares de Londres y alrededores quejándose de parecidas “bromas malvadas”. La cantidad de cartas que llegó a Mansion House sugiere que las historias estaban muy difundidas en los suburbios londinenses. Un remitente afirmaba que varias jóvenes de Hammersmith habían sido asustadas hasta “estados peligrosos”, y algunas “gravemente heridas por una especie de garras que el desaprensivo llevaba en las manos”. Otro afirmaba que en Stockwell, Brixton, Camberwell y Vauxhall varias personas habían muerto de miedo y obras había sufrido ataques; mientras, otro contaba que el bromista había sido visto repetidas veces en Lewisham y Blackheath.

El propio Lord Mayor tenía dos opiniones sobre el asunto: pensaba que se habían hecho “las mayores exageraciones” y que era bastante imposible “que el fantasma realice las proezas de un demonio sobre la tierra”, pero por otra parte alguien en quien confiaba le había hablado de una criada en Forest Hill que había sido asustada hasta sufrir un ataque por una figura con piel de oso, por lo que estaba seguro de que la persona o personas involucradas en esta “exhibición de pantomima” serían atrapadas y castigadas. Se ordenó a la policía que buscase al individuo responsable, y se ofrecieron recompensas.

Spring Heeled Jack saltando sobre una reja, ilustración del serial Spring-heel’d Jack: The Terror of London (Siglo XIX).

Los informes de Scales y Alsop.

Quizá los más famosos incidentes relacionados con Spring Heeled Jack sean los supuestos ataques que sufrieron dos adolescentes, Lucy Scales y Jane Alsop. El de Alsop fue ampliamente cubierto por los periódicos de la época, mientras que sólo uno informó del de Scales, presumiblemente porque Alsop procedía de una familia bien acomodada y Scales de una familia de comerciantes. Este influjo mediático alimentó la histeria colectiva que ya de por sí envolvía el caso.

Se informó que el 20 de Febrero, la joven de 18 años Jane Alsop abrió la puerta del hogar paterno en el distrito londinense de Bow a un hombre que afirmaba ser oficial de policía, quien le pidió que trajese una luz porque él y otro oficial habían “atrapado a Spring Heeled Jack aquí en la calle”, pero este hombre lo que hizo fue atacarla repentinamente, rasgándole el vestido y tirándole del pelo hasta que otros miembros de la familia acudieron a ayudarla. Alsop contó a los investigadores de la policía de Lambeth que “llevaba una especia de casco, y un disfraz blanco ajustado con aspecto de hule. Su cara era espantosa y sus ojos como bolas de fuego. Tenía garras en las manos de algún material metálico, y vomitaba llamas azules y blancas”.

El informe de Scales es como sigue: Cinco días después, el 28 de Febrero de 1838, la muchacha de 18 años Lucy Scales y su hermana volvían a casa tras visitar a su hermano, un carnicero que vivía en una zona respetable de Limehouse. Ligeramente adelantada a su hermana, Lucy estaba a mitad de camino de Green Dragon Alley cuando un personaje que parece que había estado esperando en un rincón del pasaje apareció y la atacó. La figura respiró fuego en la cara de Lucy y entonces huyó mientras la muchacha caía al suelo, presa de violentos espasmos que duraron varias horas. Unos pocos días después, el 6 de Marzo, Lucy y su hermana prestaron declaración en la comisaría de policía de Lambeth Street acompañadas por su hermano, William. El muchacho afirmó que en la noche en cuestión había oído los fuertes gritos de una de sus hermanas momentos después de que habían salido de su casa y corriendo por el callejón del Dragón Verde encontró a su hermana Lucy en el suelo en mitad de un ataque, con su otra hermana tratando de sostenerla y apoyarla. La hermana describió al agresor de Lucy como de aspecto alto, delgado, cubierto con un gran manto o capa y llevando una pequeña lámpara o linterna similar a las usadas por la policía. El individuo no habló ni trató de poner las manos sobre ellos, sino que caminó rápidamente lejos de la escena del crimen. Todos los esfuerzos realizados por la policía para descubrir al autor de estos y otros ultrajes similares fueron en vano; varias personas fueron interrogadas pero liberadas finalmente sin cargos.

La leyenda se extiende.

The Times informó del supuesto ataque sobre Jane Alsop bajo el titular “Atrocidad en Old Ford”. A esto siguió el relato del juicio de un tal Thomas Millbank, quien, inmediatamente tras el ataque sobre Jane Alsop, se había jactado en el Morgan’s Arms de ser Spring Heeled Jack. Fue arrestado y juzgado en la corte de Lambeth Street. El oficial que le arrestó fue James Lea, que antes había atrapado a William Corder, el asesino de Red Barn. Millbank había estado vistiendo un mono blanco y un abrigo, que había dejado fuera de la casa, donde también se halló la vela que había dejado caer. Eludió la condena sólo porque Jane Alsop insistió en que su atacante había respirado fuego, y Millbank admitió que no podía hacer tal cosa. La mayoría de los demás relatos fueron escritos mucho más tarde de la fecha, no mencionándolos los periódicos contemporáneos.

Tras estos incidentes, Spring Heeled Jack se convirtió en uno de los personajes más populares de la época. Sus supuestas “hazañas” fueron recogidas por los periódicos y se convirtió en protagonista de varios penny dreadfuls y obras teatrales representadas en los teatros baratos que abundaban por entonces. Pero, a medida que crecía su fama, los informes sobre sus apariciones se hicieron más infrecuentes. Sin embargo, en 1843 una oleada de avistamientos volvió a inundar el país. Un informe de Northamptonshire le describía como “la misma imagen del propio diablo, con cuernos y ojos en llamas”, y en Anglia Oriental las noticias de ataques sobre conductores de coches de correo se volvieron comunes.

Spring Heeled Jack representado en un Penny Dreadful de (Circa 1860).

Últimos informes.

A principios de los años 1870, Spring Heeled Jack fue supuestamente visto de nuevo en varios lugares distantes entre sí. En Noviembre de 1872, el News of the World informó que Peckham estaba en estado de shock debido a lo que se conocía como “Fantasma de Peckham”, una figura misteriosa, de apariencia “bastante alarmante”. El editorial señalaba que no era otro que “Spring Heeled Jack, quien aterrorizó a la anterior generación”. Historias parecidas fueron publicadas en las Illustrated Police News. En Abril y Mayo de 1873 sucedieron numerosos avistamientos del “Fantasma del Parque” en Sheffield, que los lugareños llegaron a identificar con Spring Heeled Jack.

A esta noticia siguieron más supuestos avistamientos hasta Agosto de 1877, siendo uno de los más notables el protagonizado por un grupo de soldados del cuartel de Aldershot. Un centinela de servicio en el Campamento Norte miraba a la oscuridad, donde le había llamado la atención una peculiar figura brincando por la carretera hacia él. El soldado le dio el alto, que fue ignorado, y la figura desapareció de la vista unos momentos. Cuando el soldado volvía a su puesto, la figura reapareció junto a él y le propinó varias bofetadas con “una mano tan fría como la de un cadáver2. Uno de los guardias le disparó, sin efecto visible, si bien algunas fuentes afirman que el soldado pudo haberle disparado cartuchos de fogueo, usados sólo para hacer disparos de advertencia.

En otoño del mismo año, Spring Heeled Jack volvió a ser visto en Newport Arch (Lincolnshire), llevando una piel de oveja. Una multitud enfadada le habría perseguido y acorralado, y al igual que en Aldershot, le habrían disparado sin lograr efecto alguno. Muchos testigos afirmaron que los disparos le alcanzaron, sonando como si golpeasen un objeto metálico hueco como un “cubo vacío”. Como de costumbre, se decía que hizo uso de sus habilidades saltarinas para escapar de la multitud y desaparecer una vez más.

A finales del Siglo XIX, los supuestos avistamientos de Spring Heeled Jack se fueron desplazando hacia el oeste de Inglaterra. En Septiembre del 1904, en Everton, al norte de Liverpool, Spring Heeled Jack habría aparecido en el tejado de la Iglesia de San Francisco Javier, en Salisbury Street. Los testigos contaron que súbitamente saltó y cayó al suelo, aterrizando tras una casa cercana. Cuando corrieron a este punto, sigue la historia, se enfrentaron a un hombre alto y musculoso, vestido completamente de blanco y llevando un casco “con forma de huevo”, que les esperaba de pie. Rió histéricamente a la multitud y se abalanzó sobre ella, haciendo que varias mujeres se desmayasen. Librándose de ellos de un salto gigante, desapareció tras las casas vecinas.

El 18 de Junio de 1953, una figura parecida a algunas descripciones de Spring Heeled Jack fue avistada en un pecán en el patio de un edificio de apartamentos de Houston (Texas). Hilda Walker, Judy Meyers y Howard Phillips describieron a un hombre con “capa negra, pantalones ajustados y botas altas”, además de “ropas ajustadas grises o negras”.

Spring Heeled Jack en un Penny Dreadful de 1886.

Teorías.

Como finalmente nadie pudo atrapar o identificar nunca al conocido como Spring Heeled Jack, lo que combinado con las extraordinarias habilidades que se le atribuyen y el largo periodo durante el que se informó de avistamientos, ha llevado a la exposición de todo tipo de teorías sobre su naturaleza e identidad. Mientras varios investigadores buscan una explicación racional a estos sucesos, otros autores exploran los detalles más fantásticos de las historias para proponer varias teorías paranormales diferentes.

  • Escépticas.

La explicación más extendida a este respecto es la de la histeria colectiva y al de un mito o leyenda urbana exagerada y ampliada por los propios testimonios de la época. Tampoco se puede descartar el hecho de que Spring Heeled Jack no fuese una sola persona sino varias, el propio Lord Mayor acusaba a un grupo de jóvenes aristócratas envueltos en una irresponsable apuesta como culpables de las andanzas macabras de Jack.

En 1840, diversos rumores pusieron su foco sobre el noble irlandés Henry de La Poer Beresford, tercer Marqués de Waterford. El marqués apareció frecuentemente en noticias de finales de los años 1830 por reyertas de borrachos, bromas crueles y vandalismo, y se decía que hacía cualquier cosa por una apuesta. Su comportamiento irregular y su desdén hacia las mujeres le ganaron el apodo de “El Marqués Loco”, y también se sabe que estuvo en la zona de Londres en la época en la que ocurrieron los primeros incidentes. Pero The Waterford Chronicle pudo informar de su presencia en la baile del día de San Valentín en el castillo Waterford, dándole una coartada para los ataques sobre Jane Allsop y Lucy Scales que son cruciales para la supuesta existencia de Jack. Sin embargo, en 1880 fue calificado de culpable por el reverendo E. C. Brewer, quien aseguró que el marqués “solía entretenerse abalanzándose sobre viajeros desprevenidos, asustándolos, y de cuando en cuando otros han seguido su ridículo ejemplo”. En 1842 el marqués de Waterford se casó y se estableció en Curraghmore House (Irlanda), y se sabe que llevó una vida ejemplar hasta su muerte en accidente ecuestre en 1859. Spring Heeled Jack siguió activo varias décadas después, lo que lleva a los partidarios de su culpabilidad a la misma conclusión que Brewer.

  • Paranormales.

Demonio: Invocado accidentalmente o no por practicantes de ocultismo de la época.

Visitante de otra dimensión: Ser que podría haber entrado en nuestro plano a partir de una puerta dimensional.

Entidad extraterrestre: Creencia que explicaría los brillantes ojos de Spring Heeled Jack y su flamígera respiración, además de su agilidad sobrehumana.

Fuentes: Wikipedia, RPartridge (ilustración moderna), elaboración propia.

 
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Publicado por en 14 marzo, 2018 en Criptozoología, Historia

 

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El Monstruo de Flatwoods

Con los nombres de Monstruo de Flatwoods, Monstruo del Condado de Braxton o Fantasma de Flatwoods se conoce a una supuesta entidad paranormal avistada en la ciudad de Flatwoods, ubicada en el Condado de Braxton (Virginia Occidental, Estados Unidos), el 12 de Septiembre de 1952. Muchos investigadores de la ufología consideran este avistamiento como un encuentro en la tercera fase.

La mayoría de las descripciones dadas de la entidad nos hablan de una criatura de al menos 2,1 metros de altura, cuerpo negro y cara oscura pero con dos ojos (no humanos) que resplandecían intensamente. Los testigos describieron la cara del ser como alargada y de grandes proporciones, al parecer con una capucha que le cubría parte de la cabeza y con forma similar a la de un as de picas. El cuerpo de la criatura fue descrito como “inhumano”, vestido con una especie de túnica o exoesqueleto con forma de falda, oscuro y plisado. Algunos relatos indicaron que el supuesto ser no tenía brazos visibles, mientras que otros informaron de unos largas extremidades superiores, que sobresalían de la parte delantera de su cuerpo, extremidades acabadas en largos dedos con forma de garra.

Dibujo del Monstruo de Flatwoods tal y como fue descrito por los testigos.

Avistamiento.

Todo comenzó la noche del 12 de Septiembre d 1962, a las 7:15 de la tarde-noche, dos hermanos, Edward y Fred May, y su amigo Tommy Hyer (de 13, 12 y 10 años, respectivamente) presenciaron un objeto brillante cruzando el cielo. Dicho objeto pareció detenerse en la propiedad del agricultor local G. Bailey Fisher. Al ver el supuesto OVNI, los muchachos fueron a la casa de la madre de los hermanos May, Kathleen May, donde contaron la historia de que habían observado un OVNI aterrizar en las colinas. A partir de ahí, la Sra. May, acompañada por los tres niños, los niños locales Neil Nunley (14) y Ronnie Shaver (10), y Eugene Lemon, guardia nacional de Virginia Occidental de 17 años, se dirigieron a la granja Fisher en un esfuerzo por localizar lo que fuese que los muchachos habían visto.

El perro de Lemon se alejó de la vista del grupo y empezó a ladrar, poco después regresó con el rabo entre las piernas. Después de recorrer unos 400 metros, el grupo llegó a la cima de una colina, donde, según diversos informes, vieron una gran y pulsante “bola de fuego” de alrededor de 15 metros de diámetro a su derecha. También detectaron una niebla penetrante que hizo que sus ojos y narices ardieran de forma muy incómoda. Lemon notó entonces dos pequeñas luces a la izquierda del objeto, debajo de un roble cercano y dirigió su linterna hacia ellos, revelando a la supuesta criatura, criatura que May aseguró que se dirigía hacia ellos. Otras fuentes nos hablan de que el extraño ser emitó un agudo silbido antes de deslizarse hacia el grupo, antes de cambiar repentinamente la dirección marchando hacia la luz roja. En este punto el grupo huyó por el pánico.

Al regresar a casa, la Sra. May contactó con el Sheriff local Robert Carr y con A. Lee Stewert, co-propietario del Braxton Democrat, un periódico local. Stewert realizó una serie de entrevistas y regresó al sitio con Lemon más tarde esa noche, donde informó que “había un olor enfermizo, quemado y metálico que aún prevalecía”. El Sheriff Carr y su diputado Burnell Long registraron el área por separado, pero informaron que no encontraron ningún rastro del encuentro aparte del olor. Temprano a la mañana siguiente del 13 de Septiembre, Stewert visitó por segunda vez el sitio del encuentro y descubrió dos huellas alargadas en el barro, así como rastros de un espeso líquido negro. Inmediatamente los denunció como posibles signos del aterrizaje de un platillo volante basado en la premisa de que la zona no había sido sometida a tráfico de vehículos durante al menos un año. Más tarde se reveló que las pistas probablemente fueron las de una camioneta Chevrolet de 1942 conducida por el ciudadano local Max Lockard, que había ido al sitio para buscar a la criatura unas horas antes del descubrimiento de Stewert.

Después del evento, William y Donna Smith, investigadores asociados a Civilian Saucer Investigation (Los Ángeles, California), obtuvieron una serie de relatos de testigos que afirmaron haber experimentado un fenómeno similar o relacionado. Estos testimonios incluyeron la historia de una madre y su hija de 21 años, quienes afirmaron haber encontrado una criatura con el mismo aspecto y olor una semana antes del incidente del 12 de Septiembre. Según los informes, el encuentro afectó tanto a la hija que estuvo confinada en el Hospital de Clarksburg durante tres semanas. También recogieron una declaración de la madre de Eugene Lemon, en la que dijo que, en el momento aproximado del accidente, su casa había sido sacudida violentamente y su radio se había cortado durante unos 45 minutos.

Dibujo de Fred May del Monstruo de Flatwoods.

Después de encontrarse con la criatura, varios miembros del grupo del 12 de Septiembre, informaron haber sufrido síntomas similares, que persistieron durante algún tiempo y que atribuyeron a haber sido expuestos a la niebla emitida por la criatura. Los síntomas incluyeron irritación de la nariz e hinchazón de la garganta. Lemon sufrió vómitos y convulsiones durante toda la noche, y tuvo dificultades y malestar en su garganta durante varias semanas después del “encuentro”. Un médico que trató a varios de los testigos informó que algunos de los síntomas eran similares a los de víctimas de gas mostaza, aunque tales síntomas son también comúnmente encontrados en pacientes de histeria, pudiendo ser provocados por exposición a un evento traumático o muy impactante. Esta última explicación es ampliamente aceptada entre los escépticos de este caso.

Kathleen May junto a un dibujo del Monstruo de Flatwoods.

Recorte de periódico hablando sobre el encuentro con el supuesto Monstruo de Flatwoods.

Monstruo de Frametown.

El 13 de Septiembre d 1952, un día después del avistamiento del Monstruo de Flatwoods, una pareja que conducía por las montañas de Frametown (Virginia Occidental) sufrieron un percance, su automóvil se detuvo inexplicablemente y se negaba a arrancar de nuevo. Momentos más tarde, un olor de azufre quemado engulló el área y enfermó al hombre y la esposa, observando cómo extrañas cargas eléctricas llenaron el aire, observando cómo un OVNI aparecía en mitad de la noche, y detrás de él una extraña criatura de aspecto “reptiliano” se les aproximaba. El ser de cintura para abajo era muy similar al Monstruo de Flatwoods pero de cintura hacia arriba tenía el mencionado aspecto de reptil. A esta criatura se la conoce con el nombre de Monstruo de Frametown.

Recreación del Monstruo de Frametown.

Posibles explicaciones.

En el año 2000, Joe Nickell del grupo de investigación paranormal CSICOP (Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal) concluyó que la luz brillante en el cielo reportada por los testigos el 12 de Septiembre probablemente fue meteorito, que la luz roja pulsante era quizá una señal de navegación y alerta de peligro de alguna aeronave y que la criatura descrita por los testigos se parecía mucho a una lechuza. Las conclusiones de Nickell son compartidas por varios otros investigadores, inclusive por la Fuerza Aérea estadounidense.

Cabe destacar que la noche del 12 de septiembre se avistó un meteoro que había sido observado a través de tres estados, Maryland, Pensilvania y Virginia Occidental, y había sido erróneamente reportado como un avión estrellado al lado de una colina en Elk River; aproximadamente 17 kilómetros al Suroeste de la ubicación del avistamiento de Flatwoods. Tres destellos de señalización aérea rojos fueron también visibles en área de los avistamientos, justificando posiblemente la luz roja palpitante vista por los testigos, y el tinte rojo de la cara de la criatura.

La forma, el movimiento, y los sonidos informados por testigos fueron también coherentes con la silueta, con la pauta de vuelo, y con el sonido de una lechuza asustada encaramada en una rama; llevando a los investigadores a concluir que el follaje debajo del búho puede haber creado la ilusión de las porciones bajas de la criatura (descrita como una falda verde plisada). Los investigadores concluyeron también que la incapacidad de los testigos para convenir en si la criatura tenía armamentos, combinado con el informe de Kathleen May que aquello tenía “pequeñas manos, como garras” que “extendió frente a él” emparejó también la descripción de una lechuza con sus garras agarradas a una rama del árbol.

Hubo explicaciones alternativas incluidas posteriormente por los medios locales; de que el grupo del 12 de septiembre había presenciado el impacto de un meteoro que tuvo como resultado una nube de vapor hecha por el hombre, y de que Kathleen May y sus hijos (recordada algún tiempo después del incidente) habían visto alguna clase de avión secreto de gobierno.

Algunos investigadores han querido ver similitudes entre este caso con el del Mothman y con el caso de los Duendes de Hopkinsville, siendo estos tres unos de los expedientes más célebres en la ufología pero también en lo referente a la criptozoología en Estados Unidos y en el mundo.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Cortijo Jurado

Historia.

El Cortijo Jurado es una hacienda agrícola-burguesa de mediados del Siglo XIX, situada en una loma junto a la carretera de entrada a la barriada de Campanillas de la ciudad de Málaga (Andalucía, España). Las edificaciones se erigen en dos partes bien diferenciadas, la zona burguesa usada como casa de recreo, y la zona para el campesinado, con un par de casas de viviendas y establos para ganado, animales de labranza (hoy en día desaparecidos).

Construido en un estilo que podría definirse como estilo gótico inglés, conjuga elementos del neogótico inglés con alguna que otra decoración de tintes nórdicos en los detalles, y una disposición interior, descentrada hacia la izquierda; zona que constituía la zona noble del conjunto, escalera principal, acceso interior a la capilla, etc. Tiene una planta rectangular con dos alas laterales, que sobresalen por la parte frontal para envolver la puerta de entrada. Destacan entre otras muchas cosas, la capilla (actualmente en un mal estado de conservación, aunque conserva su elemento principal, el retablo de yeso neogótico), torre mirador, salones y estancias interiores. Hasta hace poco, en el pasillo de la planta superior había dos columnas de hierro forjado, con fustes lisos abombados en el centro y capiteles corintios, con decoraciones vegetales de hojas de acanto y cuatro volutas en las esquinas (Actualmente desaparecidas y expoliadas). A consecuencia del robo, la viga maestra que sustentaban estas columnas cedió, derrumbándose sobre el pasillo la estructura de la terraza superior, llevándose consigo parte del artesonado del tejado central y dañando gravemente otras estancias de la parte baja.

En el año 2004 se aprobó un proyecto para la rehabilitación del edificio con el fin de convertirlo en un hotel de cuatro estrellas. Dichas obras estuvieron varios años paralizadas debido a la explosión de la burbuja inmobiliaria y la crisis que se desencadenó al mismo tiempo. Finalmente tras reanudar y acabar las obras, el inmueble se puso a la venta en el año 2015 por un precio de salida de 16 millones de euros.

Manuel Heredia, primer propietario del Cortijo Jurado con su familia.

Leyendas.

El Cortijo Jurado lleva consigo una leyenda realmente extraña, cargada de misterios, rumores y de supuestos fenómenos paranormales. Una de las leyendas más extendidas es la que nos habla de la desaparición de muchachas jóvenes en Málaga durante 1890 – 1920, jóvenes que supuestamente eran usadas en macabros rituales de índole satánico, asesinadas y posteriormente enterradas a gran profundidad en el propio terreno del cortijo. Los Heredia, primeros propietarios del edificio, fueron sospechosos de las desapariciones ya que se creía que siendo practicantes de la masonería, también lo eran de otro tipo de rituales. Algunos de los cuerpos de las jóvenes desaparecidas (cinco en concreto de entre 18 – 21 años) aparecieron posteriormente en la rivera de un río que fluye cercano a la finca. Los cuerpos mencionados aparecían tras varios días de desaparición, aunque no hay constancia de que tuviesen algún tipo de signo de rituales satánicos o abusos sexuales, además es sabido que en aquella época los propietarios originales del Cortijo Jurado y del Cortijo Colmenares habían fallecido ya.

En cuanto a los supuestos túneles que comunicaban ambos cortijos, dicha leyenda se basa en el testimonio de un vecino de la zona llamado Manuel Martín, que según cuenta, siendo él un mozo en el año 1932, se coló en el Cortijo cuando no estaban sus moradores, como signo de valentía ante sus amigos. Según su testimonio, topó con un viejo pozo en el patio trasero que le condujo a una caverna subterránea, recorrió dos kilómetros por el túnel hasta que llegó a una puerta cerrada a cal y canto, (supuesto cortijo de los Larios), en la vuelta se introdujo en otros pasadizos en los que encontró todo tipo de máquinas y aparatos de tortura, nichos y huesos desperdigados. Décadas después y siguiendo sus indicaciones, con pico y pala se ha intentado buscar la entrada a ese túnel sin encontrar ningún rastro de su existencia.

El Cortijo Jurado a mediados del Siglo XX.

Fenómenos paranormales.

Algunos vecinos de Campanillas afirman haber visto luces en mitad de la noche en los alrededores del edificio, sin que ninguna mano conocida sea la causante de dicha iluminación. También ha sido frecuente escuchar golpes y ruidos extraños en el cortijo. Según la misma leyenda, después del abandono del edificio; todavía hubo casos de desapariciones de menores de edad. La mansión poseería unos sótanos ocultos en los que se decía que había máquinas de tortura, dichos túneles estarían comunicados con el vecino Cortijo de Colmenares (actual Club de Golf Guadalhorce), habitado en aquel entonces por los Larios y situado junto al río.

A lo largo de los años numerosos curiosos e investigadores se han acercado hacia el vetusto edificio con el ánimo de fotografiar y recorrer sus habitáculos. Algunas de estas personas aseguran haber escuchado gritos en el interior del edificio. En una ocasión, cierto grupo que curioseaba en el cortijo afirmó haber oído a una voz metálica decir “venid”. No sólo eso, dicho grupo también cree que fue testigo de la aparición de una forma espontánea blanca y brillante que tomó la apariencia de ropajes de una mujer. Incluso una de las chicas que formaban parte del grupo dijo sentir como una mano se aferraba a ella por la cadera, dificultando su marcha a la carrera del Cortijo Jurado. Uno de los chicos también logró grabar esa misma noche como en una de las ventanas de la planta superior se podría apreciar perfectamente una mano blanca brillante que se se deslizaba de un lado a otro del marco.

También se cuenta que un grupo de teatro independiente de Málaga, reproduciendo un relato de H. P. Lovecraft en el que dos ladrones intentan robar en la casa equivocada, estuvieron en el cortijo grabando tomas de sus exteriores para la obra. Poco después, uno de los actores que asumía el papel de maléfico anciano, sufrió un grave accidente al caer por el hueco del ascensor de su domicilio, algo que le llevó a la UCI. También se produjo un incendio en un local que fue usado por el grupo de teatro para realizar otras tomas de interiores, fuego el cual solamente asoló el establecimiento y no a los comercios vecinos. Lo curioso fue que nadie vio humo, ni hubo rastro de fuego en la fachada. Semanas después de todos estos hechos, cuando el grupo se encontraba en el domicilio donde estaban realizando las tareas de montaje, descubrieron que el disco duro del ordenador donde guardaban las grabaciones se había “autoformateado” solo de forma inexplicable.

Capilla sucesivamente profanada del Cortijo Jurado.

El Cortijo Jurado tal y como se encontraba antes de la restauración.

Conclusiones y anotación final.

Aunque las leyendas en torno al Cortijo Jurado son amplias y están muy extendidas, la realidad es que buena parte de todo lo que se dice y se sospecha no tiene prácticamente ninguna base real y se “sustenta” en gran medida en el único testimonio de Manuel Martín, el joven que se coló en la casa. Tampoco hay pruebas de que los Heredia o los Larios fuesen los asesinos responsables de las desapariciones de varias muchachas de Málaga. Es verdad que en el interior del cortijo se han obtenido abundantes psicofonías y otras inclusiones paranormales, pero esto también ocurre en otros lugares que no tienen ninguna fama de estar encantados. En cuanto a fotografías misteriosas en las que aparecen extrañas neblinas u orbes, tampoco estaríamos ante pruebas irrefutables de presencia paranormal en el lugar, muchas de esas fotos no tienen calidad suficiente y son susceptibles de producir pareidolias en el observador. Los ruidos extraños escuchados en el cortijo, sobre todo antes de su restauración, bien podrían haber sido fruto del muy mal estado del propio edificio e incluso a la presencia de animales pequeños como roedores o aves.

Bien es cierto y es de recibo decirlo, que hay multitud de testimonios de personas que aseguran haber vivido en el interior del Cortijo Jurado y en sus alrededores, fenómenos paranormales de muy diversa índole. Podría estar la sugestión detrás de varios de esos testimonios, es posible, pero habría que estudiar detenidamente caso por caso para afirmar o descartar la veracidad de los mismos.

Finalmente no queda de más decir a modo de anotación personal, que buena parte del abandono y saqueo sufrido por el Cortijo Jurado se debe efectivamente al paso del tiempo y a la falta de mantenimiento a lo largo de décadas, pero también a multitud de “grupos de investigación” que en su afán vano de encontrar los famosos túneles, realizaron auténticos destrozos en el interior del cortijo. Con toda desfachatez y sin permiso se picaron paredes y suelos, todo ello evidentemente sin ningún tipo de permiso, lo que no dice nada bueno de este tipo de “investigadores”. Desde aquí la mayor censura hacia estos personajes que no ayudan en nada al mundo del misterio sino que lo dejan en muy mal lugar con sus actos. En cuanto al cortijo en sí, sólo queda desear que tenga un futuro más luminoso y tranquilo que su (supuestamente) agitado pasado.

El Cortijo Jurado durante la finalización de las obras de restauración y consolidación en 2015.

Fuentes: Revista Más Allá (Monográfico Casas Encantadas), José Manuel Frías, Cuarto Milenio, elpensante.com, Diariosur.es, elaboración propia.

 

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Leyendas del Pájaro del Trueno & Ruc

Con “pájaro del trueno” se refiere la criptozoología a unas aves gigantescas pertenecientes a la mitología de los nativos de América del Norte.

Cabe destacar que la extinta familia Teratornithidae englobaba a aves cuya envergadura alar podía superar los 6 metros de longitud en el caso de Argentavis magnificens, algunas de estas aves pudieron ser contemporáneas de los primeros seres humanos, no obstante, hay reportes acaecidos en los últimos 200 años haciendo referencia al avistamiento de pájaros de tamaño gigantesco, aunque la mayoría de científicos en la actualidad no dan por válidos ni veraces estos testimonios.

Fotografía que muestra el tamaño de la extinta Argentavis magnificens con una persona.

Algunos expertos en criptozoología y creyentes del avistamiento de enormes aves del trueno afirman que dichos animales tienen un aspecto reptiliano, similar al del también extinto Pteranodon.

Representación artística de un Thunderbird.

Avistamientos.

En 1890 dos vaqueros de Arizona acabaron con la vida de una enorme ave. Se decía que tenía piel suave, alas sin plumas como un murciélago y rostro parecido al de un caimán. Esta descripción tiene cierta similitud con la de un Pteranodon prehistórico, tal y como hemos mencionado anteriormente, un animal cuya existencia ya era conocida en ese momento. Supuestamente los vaqueros arrastraron el cadáver del animal de vuelta a la ciudad, donde fue clavado con alas extendidas a lo largo de toda la longitud de un granero. De acuerdo con Mark Hall, el Tombstone Epitaph realmente publicó una historia sobre la captura de una criatura alada grande e inusual el 26 de Abril de 1890. Más allá de este relato, nadie hasta la fecha ha hecho corroboración histórica de que este evento ocurriera y por lo general se considera una leyenda urbana.

Nadie ha obtenido nunca una copia de la fotografía de dicho supuesto “Thunderbird”, aunque numerosas personas, Ivan T. Sanderson, siendo una de las más conocidas, han hecho afirmaciones sobre su existencia. Sanderson aseguró haber poseído una vez una copia de la foto, que desapareció después de que él la prestara a un conocido en los años 60. El programa de televisión Freaky Links elaboró una foto similar, dando nueva vida a la leyenda de la fotografía del pájaro del trueno.

En la década de los 40 del pasado Siglo XX, se informaron del avistamiento de pájaros del trueno en Overland y en Alton (Illinois), en ambas ocasiones los testigos confundieron en un principio al supuesto pájaro con un avión planeando. En San Luis (Missouri), también hubo reportes similares que obligaron al alcalde a colocar trampas para atrapar al enorme ave, no obstante, el resultado de dichas trampas fue la captura de varias garzas azuladas (Ardea herodias).

Falsa fotografía que muestra a varias hombres con lo que se asemeja a un ave prehistórica similar al Pteranodon.

El 25 de Julio de 1977 se produjo uno de los avistamientos más polémicos. En Lawndale (Illinois), tres chicos que jugaban en un patio trasero aseguraron ver dos enormes aves que les persiguieron, dos de ellos escaparon ilesos pero un tercero (Marlon Lowe) sufrió heridas de garra en su hombro cuando uno de los pájaros le agarró y le alzó del suelo unos 60 centímetros. El muchacho se defendió hasta que el animal lo terminó soltando. Las descripciones dadas por los chicos coinciden con las del cóndor de los Andes (Vultur gryphus), un ave que alcanza una envergadura de hasta 3 metros de longitud. No obstante las garras de un cóndor andino no son los suficientemente fuertes como para levantar objetos pesados, por lo que este caso todavía es objeto de dudas acerca de lo sucedido realmente.

En 2002, se informó de una gran criatura parecida a un pájaro con una envergadura de unos 4 metros en Alaska. El Anchorage Daily News informó que los testigos describieron a la criatura como algo fuera de la película Jurassic Park. Los científicos sugirieron que el pájaro gigante pudo haber sido simplemente un pigargo gigante (Haliaeetus pelagicus), que tiene una envergadura de 1,8 – 2,4 metros. También hubo informes previos de criaturas similares en la misma área alrededor de esos días. También se ha reportado el avistamiento de aves de gran tamaño San Antonio (Texas) en 2007.

Explicaciones.

Algunos investigadores afirman que los avistamientos de estos animales pueden ser perfectamente reales pero que los testigos no son precisos a la hora de identificar al animal, provocando así falsas interpretaciones y errores de identificación. El famoso investigador de fenómenos paranormales John Keel aseguró sin embargo que había registrado avistamientos de Thunderbird en Estados Unidos que correspondía geográfica y cronológicamente con tormentas que se movían a través del país. No obstante, otros expertos como el ornitólogo Angelo P. Capparella afirman que la existencia de animales tan extraordinarios en Estados Unidos es francamente improbable, sobre todo por la falta de alimento para sustentar a un ave de un tamaño tan excepcional.

Representación moderna del Thunderbird.

Ruc.

No solamente en las leyendas de América hay historias sobre pájaros gigantes, también son muy conocidas las leyendas persas que hablan del Ruc (rukh رخ), una gigantesca ave de rapiña. El Ruc es mencionado en obras y tradiciones orales de ciertas civilizaciones de Oriente Medio, el tamaño del Ruc es pretendidamente tan gigantesco que la tradición le atribuye la capacidad de levantar un elefante con sus garras. También se dice que puede ser un único individuo existente, aunque no es así en todas las fuentes, al igual que su color, en algunos textos y leyendas se le describe como de color blanco pero no siempre es así.

El Ruc tuvo su origen, según Rudolph Wittkower, en la lucha entre el ave solar india Garudá y la serpiente Naga, una palabra que A. de Gubernatis afirmó que significa “elefante”, así como “serpiente”. El mito de Garuda llevándose a un elefante que estaba luchando con una tortuga aparece en dos epopeyas en sánscrito, el Mahábharata (I.1353) y el Ramayana (III.39). El Ruc aparece en obras árabes de geografía y de historia natural, popularizado en los cuentos de hadas de Arabia y en los relatos de marineros. Ibn Battuta (explorador y viajero) habla de una montaña suspendida en el aire sobre los Mares de China, que resultaba ser en realidad el Ruc.

Otros autores sugieren explicaciones alternativas: El mito podría haberlo originado el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), la rapaz de mayor envergadura de Eurasia, de donde tomaría su coloración blanca y la leyenda de arrojar los elefantes desde las alturas (presumiblemente basada en la costumbre del quebrantahuesos de elevarse con los huesos para después soltarlos desde gran altura). Otras aves que pueden en parte haber originado el mito del Ruc son el águila real (Aquila chrysaetos) y la familia Aepyornithidae o aves elefante.

Representación moderna de varios Ruc.

Marco Polo en el Siglo XIII afirmó: “Es para todo el mundo como un águila, pero en realidad de un tamaño enorme, tan grande que sus huevos son de doce pasos de largo y grueso en proporción. Y es tan fuerte que puede tomar un elefante en sus garras y llevarlo alto en el aire y soltarlo para que se rompa en pedazos; luego de matarlo, el pájaro baja y se lo come”.

El Ruc es mencionado en el segundo viaje de Simbad (Las mil y una noches), el cual alimentaba a sus crías con elefantes y comía, además de elefantes, unas serpientes del tamaño de una palmera y rinocerontes. Simbad escapa de una isla atado a la pata de este ser y cuenta que midió un huevo de Ruc en 50 pasos de circunferencia. Igualmente, en el cuento de Aladino y la lámpara maravillosa, el hermano del derviche magrebí (disfrazado de curandera) pide a la esposa de Aladino un huevo de Ruc para curarla. Esta, a su vez, se lo pide a Aladino, y Aladino a su vez se lo solicita al Genio de la lámpara. Sin embargo, el Genio se enfurece al escuchar esta petición, y arroja a Aladino con ira de un poderoso golpe, explicándole después que el poderoso Ruc es el “Amo” de algunos genios e ifrits, entre ellos los de la lámpara mágica y el anillo encantado.

Edward Julius Detmold – Ruc (1924).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 6 diciembre, 2017 en Criptozoología, Naturaleza

 

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Poltergeist en el Baúl del Monje

El poltergeist del Baúl del Monje es uno de los casos paranormales más importantes y más y mejor investigados en nuestro país. El lugar de los hechos, ubicado en la Calle Marqués de Monasterio, Nº 10 de Madrid. El lugar donde sucedieron los hechos ya tenía de antes una historia negra ya que un abogado murió ahogado por el humo que provocó un cigarrillo mal apagado que prendió un colchón.

Tiempo más tarde el lugar se convirtió en una almoneda (venta particular y voluntaria de alhajas y trastos que se hace sin intervención de la justicia), negocio regentado por Noel y Ángela, que bautizaron el sitio como Baúl del Monje debido a un antiguo baúl que se encontraba en una de las habitaciones de la casa y en donde se realizaban restauraciones. El lugar en sí era muy anárquico en orden, ya que podían encontrarse multitud de objetos distintos colocados prácticamente sin ningún tipo de orden. Había: Cuadros, espejos, muebles, platería, esculturas, jarrones, muñecas de porcelana, medallas y hasta un fonógrafo; y otras antigüedades de todo tipo.

Lugar exacto donde se ubicaba el antiguo anticuario de El Baúl del Monje. (Fotografía por La Exuberancia de Hades).

Fenómenos extraños en el Baúl del Monje.

Todo era normal hasta que llegó la primavera de 1998, el lugar pareció cobrar vida propia y el famoso Grupo Hepta, capitaneado por el jesuita José María Pilón, fue testigo directo de los extraños y espectaculares sucesos. Todo comenzó parece ser con una llave que salió disparada de su cerradura sin ninguna justificación. También un vaso de agua que se encontraba sobre una mesa estalló repentinamente en mil pedazos. En un armario de tres cuerpos, podían distinguirse misteriosos golpes y se producían extrañas sacudidas. La cabeza de un carnero tallada en terracota, se “paseaba” con toda tranquilidad por el local, cambiando de ubicación de forma totalmente antinatural e inexplicable. Los dueños hartos de estos fenómenos y ya también con una importante carga de miedo encima, tiraron a la basura en la calle dicha escultura pero a la mañana siguiente, la cabeza apareció en mitad del pasillo del local. Cabe destacar también los hechos relacionados con las piezas de un ajedrez de jade que se colocaban solas en casillas imposibles indicando que no “sabían” las reglas del juego. Otras veces salían “volando” por las habitaciones asustando al personal. También las bombillas de ciertos apliques se desenroscaban solas y seguían los movimientos de los presentes.

Los fenómenos de aportes que sucedían eran espectaculares: Cenizas de madera quemada, chinchetas, monedas, botones y cristales se materializaban sin explicación en distintas habitaciones del Baúl del Monje. En varias ocasiones se materializó la cabeza quemada de una muñeca de plástico y en la que se habían introducido trozos de algún mineral negruzco y verdoso. Esta cabeza de muñeca sobresaltó en varias ocasiones  los integrantes del Grupo Hepta, tanto en sus apariciones como en sus desapariciones inexplicables.

Cabeza chamuscada de una muñeca que se materializó sin explicación delante de los investigadores (Imagen obtenida por el Grupo Hepta).

Los investigadores mientras realizaban una ouija durante sus investigaciones, fueron testigos de cómo se materializó un hierro dorado y retorcido bajo sus dedos, surgiendo de repente y que parecía que rayaría la madera del tablero. Un reloj sin cuerda, ni llave para dársela, empezó a girar sus manecillas recorriendo las 24 horas en un par de minutos. Las lámparas de arañas de cristal se movían de un lado para otro en intensos vaivenes, destacando el hecho de que en ciertas ocasiones, se movían los chupones de uno solo de los lados de la lámpara, mientras el resto permanecían inalterables. Entre otros fenómenos más que sucedían en el Baúl del Monje podemos destacar que los grifos del comercio se abrían solos, en ocasiones parecía como si se cayera una vajilla contra el suelo, muchas otras veces surgía un olor (clariesencia) a podrido que se transformaba en un aroma a rosas increíble. Relacionado con esto último, olía a pelo quemado en el interior de algunos de los armarios del local.

Pasillo del interior del Baúl del Monje (Imagen obtenida por el grupo Hepta).

Un Cristo “errante”.

Entre los mil y un objetos que parecían guardarse en dicha tienda, el que más llamó la atención a los integrantes del Grupo Hepta fue un Cristo de calamina clavado en una madera. En el transcurso de los meses en los que los investigadores estuvieron desplazados en la tienda, el Cristo fue resquebrajando la madera con sus continuos espasmos. Hasta que quedó libre de ella y entonces se dedicó a aparecer y desaparecer misteriosamente en las distintas estancias del loca. Para evitar dichos desplazamientos, el dueño decidió clavarlo directamente en la pared pero para susto de todos, una noche se arrancó de ella ante los ojos de los investigadores y después de recorrer una trayectoria absurda, terminó aterrizando a los pies de Piedad Cavero y Lorenzo Plaza (miembros del Grupo Hepta).

En otra ocasión, un cabecero de cama de madera muy pesado, se atravesó en el dintel de una de las habitaciones impidiendo el paso. Además de esto, desde el techo del cuarto que estaba cerrado al paso, surgió de la nada y se proyectó hacia abajo con mucha fuerza un cortapuros que terminó cayendo sobre la barra de un toallero que había sobre una mesa de cristal. Estas imágenes fueron filmadas en vídeo por el Grupo Hepta, así como también pudieron registrar el ruido que producía el cabecero de la cama al arrastrarse por el suelo sin explicación.

Imagen obtenida por el grupo Hepta en donde se puede observar el Cristo que se desclavó sólo de la pared en donde estaba, volando varios metros antes de caer al suelo.

Otros puntos de la investigación.

A pesar de la espectacularidad de algunos de los fenómenos acaecidos en el Baúl del Monje, los aparatos electrónicos usados durante la investigación en el lugar no captaron grandes anomalías como psicofonías o cambios bruscos de temperatura (termogénesis). Lo único destacable fue una medición de campo (realizada con magnetómetro) de 0,08 gauss en el rincón de una de las saletas del local, algo extraño (prácticamente imposible) puesto que las mediciones más bajas suelen ser de 0,2 gauss.

En cuanto a la investigación psíquica, la famosa sensitiva Paloma Navarrete dictaminó que efectivamente el abogado que tiempo atrás ocupaba lo que entonces era el Baúl del Monje, había fallecido por inhalación de humo pero que antes de su deceso, había protagonizado un altercado con alguien que pretendía la entrega de unos documentos, y que ante la negativa del letrado, le propinó un gran empujón. Navarrete también realizó varios ejercicios de psicometría con los objetos que se materializaron a lo largo de la investigación y que no pertenecían al local. A través de ellos “vio” un salón de principios del Siglo XX en el que dos niñas y un niño jugaban con una caja llena de cristales.

Conclusiones.

Después de muchos meses de investigaciones, el Grupo Hepta barajó varias hipótesis con las que intentar esclarecer los fenómenos extraños que se sucedían en el interior del Baúl del Monje. Barajaron la hipótesis de que el fantasma del abogado fue el artífice de los hechos que ocurrían en la tienda; también que un campo magnético inusual pudiese ser una puerta espacio-temporal que siguiendo los razonamientos de la teoría Rosen-Einstein, se hubiera convertido en un canal por el que transitasen los distintos objetos que aparecían y desparecían repentinamente del local. También se puso sobre la mesa la hipótesis de la impregnación, que podría haber justificado los fenómenos por el cúmulo de distintas experiencias que acumulaban los objetos depositados en el Baúl del Monje.

No obstante, todas estas hipótesis anteriores fueron finalmente descartadas y el Grupo Hepta elaboró una teoría después de saber que el dueño del local había protagonizado fenómenos poltergeist tanto en diversas reuniones como en su anterior puesto de trabajo. En una ocasión las luces del local se encendieron repentinamente cuando el dueño entró en el comercio, por lo que descartando la casualidad, parecía estar relacionado de alguna forma con los hechos misteriosos que ocurrían en su negocio. Los investigadores sin embargo no pudieron realizar un mayor seguimiento del “sospechoso” de provocar estos episodios paranormales por lo que el dueño parece que se llevó con él a otro lado el verdadero misterio de este famoso caso.

El Baúl del Monje desapareció finalmente tiempo después y ya no se encuentra en su antigua y céntrica ubicación de la Calle Marqués de Monasterio de Madrid.

El Grupo Hepta fue fundado en 1987 por el jesuita José María Pilón, licenciado en Filosofía y en Teología. Sol Blanco-Soler (licenciada en Ciencias de la Información), Paloma Navarrete (licenciada en Farmacia y Psicología), Piedad Cavero (experta en medios audiovisuales y empresaria), Lorenzo Plaza (licenciado en Ciencias Físicas y exdirector del Instituto de Óptica) y José Luis Ramos (licenciado en Ciencias Físicas y en Medicina) fueron junto con el padre Pilón sus miembros originales.

Miembros originales del Grupo Hepta.

Programa de Cuarto Milenio en donde se habla en profundidad del caso del Baúl del Monje con varios de los integrantes del Grupo Hepta que allí estuvieron investigando.

http://www.mitele.es/programas-tv/cuarto-milenio/57b0f36ac915da1a258b489c/player 

Fuentes: Revista Más Allá (Monográfico Casas Encantadas), Sol Blanco-Soler, Cuarto Milenio, Grupo Hepta,  elaboración propia.

 

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