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Fenómeno celeste sobre Nuremberg

El fenómeno celeste de 1561 sobre Nuremberg fue un avistamiento masivo de fenómenos celestes u objetos voladores no identificados (OVNI) sobre Nuremberg, Alemania. El fenómeno ha sido interpretado por algunos entusiastas de los ovnis modernos como una batalla aérea de origen extraterrestre. Los escépticos descartan este punto de vista, algunos hacen referencia a los escritos de Carl Jung de mediados del Siglo XX sobre el tema, mientras que otros consideran que el fenómeno probablemente sea un perro del Sol.

Un artículo de noticias de gran formato impreso en Abril de 1561 describe un avistamiento masivo de OVNIS. La hoja ancha, ilustrada con un grabado en madera y el texto de Hans Glaser, mide 26,2 centímetros por 38 centímetros. El documento está archivado en la colección de grabados y dibujos de la Zentralbibliothek Zürich en Suiza.

Según la hoja informativa, al amanecer del 14 de Abril de 1561, los residentes de Nuremberg vieron lo que describieron como una batalla aérea, seguida de la aparición de un gran objeto triangular negro y luego un gran accidente fuera de la ciudad. La hoja informativa afirma que los testigos observaron cientos de esferas, cilindros y otros objetos de formas extrañas que se movían erráticamente por encima.

La hoja describe objetos de varias formas, incluyendo cruces, globos, dos medias lunas, una lanza negra y objetos tubulares de los cuales varios objetos redondos más pequeños emergieron y se lanzaron alrededor del cielo al amanecer.

Esta octavilla procede de Nuremberg y cuenta lo siguiente:

“En la mañana del 4 de Abril de 1561, al amanecer, entre las 4 y las 5 de la madrugada, una aparición terrible ocurrió en el Sol y fue presenciado por muchos hombres y mujeres de toda la ciudad de Núremberg. Al principio aparecieron en el medio del Sol dos arcos semicirculares color rojo sangre, igual que la Luna menguante. Por encima, por debajo y a los lados el Sol tenía color sangre y había una bola redonda color metálico (ferroso) y negro. A ambos lados había también más esferas en gran número, tres en línea, cuatro formando un cuadrado y varias esferas solas. Entre estas esferas había varias cruces rojas muy visibles y grandes tubos o barras con más esferas en su interior. Todos ellos comenzaron a pelear entre sí, de modo que las primeras esferas volaron hasta donde se encontraban los que estaban a los lados del Sol y los tubos fueron hacia el Sol, luchando entre ellos durante más de una hora. Cuando acabó la lucha, todas cayeron del Sol sobre la erra como si se hubieran quemado y se consumieron en la erra con un inmenso humo. Tras esto, quedó una especie de lanza negra en el cielo muy larga y gruesa con el eje señalando hacia el Este. Lo que significan estas señales, sólo Dios lo sabe”.

“…La terrible aparición llenó el cielo de la mañana con formas cilíndricas de las que emergieron esferas negras, rojas, naranjas y azules y blancas que se lanzaban por el cielo. Entre las esferas, había cruces con el color de la sangre. Este horrible espectáculo fue presenciado por numerosos hombres y mujeres. “Después, un objeto de lanza color negro apareció. El autor de la Gaceta advirtió que “la voluntad del temeroso de Dios es de ninguna manera descartar estas señales, tienen que tomarlo en serio como advertencia del Padre misericordioso en el paraíso, vivan sus vidas fielmente creyendo en Dios, para que él evitara su ira, incluyendo el castigo merecido, en nosotros, para que podamos, de en esta vida, aquí y perpetuamente allí, vivir como hijos de Él”. – Extracto de la Gaceta de Nuremberg.

Hans Glaser – Fenómeno celeste de Nuremberg (1566).

Octavilla de Basilea realizada por Samuel Coccius describiendo los extraños fenómenos celestes sobre dicha ciudad el 7 de Agosto de 1566.

Entre las explicaciones del fenómeno las hay variadas:

  • Parhelio: Fenómeno óptico asociado con la reflexión/refracción de la luz, producto de una gran cantidad de partículas de hielo en las nubes cirro. Muy parecidos a los halos (de hecho pueden y suelen suceder al mismo tiempo), se manifiestan alrededor de 22º a la izquierda o derecha del Sol como manchas brillantes y hasta coloridas en el cielo.
  • Ufología: Avistamiento documentado de OVNIS en la antigüedad.
  • Carl Gustav Jung: Realizó la observación de que no es fortuito el que los espectadores hayan organizado la escena con una gestalt familiar: Cruces, tubos de cañones, balas de cañón, la lanza y el color rojo “sangre” de una “inminente desgracia divina”. Para él lo importante no era tanto lo que ocurre en el fenómeno OVNI sino cómo lo interpretan los seres humanos.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Evento Tunguska

El Evento de Tunguska fue una explosión aérea de muy alta potencia ocurrida sobre las proximidades del río Podkamennaya en Tunguska (Evenkía, Siberia, Rusia), en la posición 60°55′N 101°57′E a las 7:17 del día 30 de Junio de 1908.

El fenómeno de Tunguska alentó más de 30 hipótesis y teorías de lo ocurrido. La detonación, similar a la de un arma termonuclear de elevada potencia, ha sido atribuida a un cometa o a un asteroide. Debido a que no se ha recuperado ningún fragmento, se maneja la teoría de que fue un cometa formado por hielo. Al no alcanzar la superficie, no se produjo cráter o astroblema.

Tunguska lugar de impacto

El bólido, de unos 60 – 190 metros de diámetro, detonó en el aire. La explosión fue detectada por numerosas estaciones sismográficas y hasta por una estación barográfica en el Reino Unido debido a las fluctuaciones en la presión atmosférica que produjo. Incendió y derribó árboles en un área de 2.150 km², rompiendo ventanas y haciendo caer a la gente al suelo a 400 kilómetros de distancia. Durante varios días, las noches eran tan brillantes en partes de Rusia y Europa que se podía leer tras la puesta de sol sin necesidad de luz artificial. En los Estados Unidos, los observatorios del Monte Wilson y el Astrofísico del Smithsonian observaron una reducción en la transparencia atmosférica de varios meses de duración, en lo que se considera el primer indicio de este tipo asociado a explosiones de alta potencia.

La energía liberada se ha establecido, mediante el estudio del área de aniquilación, en aproximadamente 30 megatones. Si hubiese explotado sobre zona habitada, se habría producido una masacre de enormes dimensiones. Según testimonios de la población tungus, la etnia local nómada de origen mongol dedicada al pastoreo de renos, que lo vio caer, “brillaba como el Sol”. Informes del distrito de Kansk (a 600 kilómetros del impacto), describieron sucesos tales como barqueros precipitados al agua y caballos derribados por la onda de choque, mientras las casas temblaban y en los estantes los objetos de loza se rompían. El maquinista del ferrocarril Transiberiano detuvo su tren temiendo un descarrilamiento, al notar que vibraban tanto los vagones como los raíles.

“Si se desea iniciar una conversación con alguien dentro del ambiente de los asteroides, lo único que se debe mencionar es Tunguska”, dice Don Yeomans, director de la Oficina de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO, por su sigla en idioma inglés), en el Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA. “Es la única entrada de un meteoroide en tiempos modernos de la cual tenemos narraciones presenciales”.

A pesar de que el impacto ocurrió en 1908, la primera expedición científica que llegó al área lo hizo 19 años después. En 1921, Leonid Kulik, el conservador principal de la colección de meteoritos del Museo de San Petersburgo condujo una expedición a Tunguska. El clima permitió que la alteración de las huellas del impacto fuera muy poca. Hallaría un área de devastación de 60 kilómetros de diámetro, pero ningún indicio de cráter, lo que le resultó sorprendente. En los años siguientes hubo varias expediciones más 1927, una nueva expedición, liderada otra vez por Kulik, logró finalmente alcanzar la meta. En 1938, Kulik realizó fotografías aéreas de la zona, lo que puso en evidencia una estructura del área de devastación en forma de “alas de mariposa”. Esto indicaría que se produjeron dos explosiones sucesivas en línea recta.

Leonid Kulik

Leonid Kulik, principal investigador del bólido de Tunguska.

En los años 50 y 60, otras expediciones hallaron microlitos cristalinos muy ricos en níquel e iridio enterrados por toda la zona, lo que refuerza la teoría de que pudo tratarse de un objeto natural de origen extraterrestre. También se encontraron pequeñas partículas de magnetita.

Una expedición italiana que viajó a la zona en 1999 ha anunciado en 2007 que ha encontrado un cráter (el lago Cheko) asociado al suceso. Se trataría de un cráter de unos 50 metros de profundidad y 450 de diámetro localizado a 5 kilómetros del epicentro de la explosión. Los científicos afirman que han estudiado anomalías gravitatorias y muestras del fondo del lago que revelan este origen. Además, no hay testimonios ni mapas que avalen la existencia de este lago con anterioridad a 1908. Creen que se trataría de un fragmento menor del cuerpo impactante (cometa o asteroide) y que chocó a velocidad reducida. No obstante, los resultados de esta expedición no son definitivos, puesto que habría que obtener muestras más profundas. Algunos científicos han puesto en duda esta hipótesis, ya que consideran extraño que se generara sólo un cráter menor, en vez de un gran cráter (como el Cráter del Meteorito, en Arizona) o un rosario de pequeños cráteres (como el meteorito de Meteorito de Sijoté-Alín, en Rusia, o Campo del Cielo en Argentina), además existen árboles en el lago que aparentan tener más de cien años.

“Al principio, los habitantes de la zona se mostraban renuentes a contarle a Kulik acerca del evento”, dijo Yeomans. “Ellos creían que la explosión había sido una visita del dios Ogdy, que le había echado una maldición al área derribando árboles y matando animales”. Aunque se hizo muy difícil obtener testimonios de lo sucedido, la evidencia abundaba alrededor.

“Esos árboles sirvieron como marcadores ya que señalaban la dirección directamente opuesta al epicentro de la explosión”, dijo Yeomans. “Más tarde, cuando el equipo llegó al lugar del epicentro, descubrió que los árboles estaban de pie, pero con sus ramas y sus cortezas completamente removidas. Parecía un bosque de postes de teléfono”.

Eso requiere ondas de expansión de rápido movimiento capaces de romper las ramas de un árbol antes de que éstas puedan transferir el impulso del impacto al tronco. Treinta y siete años después de la explosión de Tunguska, se encontrarían árboles sin ramas en el lugar de otra fuerte explosión: Hiroshima, Japón.

Árboles calcinados y derribados en la zona de Tunguska tras la explosión.

Las expediciones de Kulik (quien viajó a Tunguska en tres ocasiones distintas) lograron hacer, finalmente, que algunos vecinos de la localidad hablaran. Uno de ellos fue el hombre del establecimiento en Vanavara, quien fue testigo de la explosión de calor mientras era despedido de su silla. Su testimonio: “De pronto, en el cielo norteño… el cielo se partió en dos y, sobre el bosque, toda la parte norte del firmamento parecía cubierta por fuego… En ese momento, hubo un estallido en el cielo y un gran estrépito… Al estrépito lo siguió un sonido como de piedras que caían desde el cielo o de pistolas que disparaban. La tierra tembló”.

2.100 kilómetros cuadrados de bosque quedaron partidas en dos. Ochenta millones de árboles yacían a ambos lados, derribados en un patrón radial sobre el suelo. La magnitud de la explosión fue como una paliza. La onda expansiva que se produjo como resultado pudo ser registrada por barómetros sensibles en lugares tan lejanos al epicentro como Inglaterra. Se formaron nubes densas sobre la región, a grandes altitudes, las cuales reflejaban la luz solar desde detrás del horizonte. Los cielos nocturnos brillaban y se recibieron informes de personas que vivían en lugares tan lejanos como Asia, quienes afirmaban que podían leer el periódico afuera a la medianoche. En la localidad, cientos de renos, que constituyen el sustento de muchos ganaderos del lugar, resultaron muertos, pero no hubo evidencia directa de que alguna persona pereciera en la explosión.

“Luego de transcurrido un siglo, algunos todavía debaten la causa del suceso y proponen distintos escenarios que podrían haber causado la explosión”, dijo Yeomans. “Pero la teoría sobre la cual la mayoría concuerda es que en la mañana del 30 de Junio de 1908, una roca espacial muy grande, de aproximadamente 60 – 190 metros de diámetro, penetró la atmósfera de Siberia y luego detonó en el cielo”.

Epicentro Tunguska

Epicentro de la explosión de Tunguska en 2008.

Se estima que el asteroide hizo su entrada a la atmósfera de la Tierra viajando a una velocidad de aproximadamente 53.900 kilómetros por hora. Durante su rápida caída, la roca espacial de casi 110.000 toneladas calentó el aire a su alrededor hasta alcanzar una temperatura de 24.700 grados Celcius (44.500 grados en la escala Fahrenheit). A las 7:17 a.m. (hora local de Siberia), a una altitud cercana a los 8.500 metros, la combinación de presión y calor provocó que el asteroide se fragmentara y se destruyera, produciendo de este modo una bola de fuego y liberando energía equivalente a alrededor de 185 bombas de Hiroshima. “Es por eso que no hay un cráter de impacto”, dijo Yeomans. “La mayor parte del asteroide se consume en la explosión”.

Yeomans y sus colegas, en la Oficina de Objetos Cercanos a la Tierra, del Laboratorio de Propulsión a Chorro, tienen la tarea de trazar las órbitas de los cometas y asteroides que cruzan la trayectoria de la Tierra en el presente y que podrían resultar perjudiciales para nuestro planeta. Yeomans estima que, en promedio, un asteroide del tamaño del de Tunguska penetrará la atmósfera de la Tierra una vez cada 300 años.

Otras teorías como la de una bomba de hidrógeno, antimateria o una tormenta magnética carecen del suficiente apoyo científico en la actualidad como para ser tomadas en demasiada consideración. Actualmente, la conclusión más aceptada es que el evento de Tunguska se debió a la colisión de un fragmento del Cometa Encke, que se volatilizó antes de tocar el suelo.

Bólido de Tunguska

Representación artística de la explosión del bólido de Tunguska.

Fuentes: Wikipedia, NASA, elaboración propia.

 
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Publicado por en 30 diciembre, 2015 en Astronomía, Geología, Historia

 

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Galaxias

Una galaxia es un conjunto de estrellas, nubes de gas, planetas, y polvo cósmico unidos gravitatoriamente. La cantidad de estrellas que forman una galaxia es incontable, desde las galaxias enanas, con 107, hasta las galaxias gigantes, con 1014 estrellas. Formando parte de una galaxia existen subestructuras como las nebulosas, los cúmulos estelares y los sistemas estelares múltiples. Se estima que existen más de cien mil millones (100.000.000.000) de galaxias en el universo observable. La mayoría de las galaxias tienen un diámetro entre cien y cien mil parsecs y están usualmente separadas por distancias del orden de un millón de parsecs. El espacio intergaláctico está compuesto por un tenue gas cuya densidad media no supera un átomo por metro cúbico.

Se especula que la materia oscura constituye el 90% de la masa en la mayoría de las galaxias. Sin embargo, la naturaleza de este componente no está demostrada, y de momento aparece solo como un recurso teórico para sustentar la estabilidad observada en las galaxias. La materia oscura fue propuesta inicialmente en 1933 por el astrónomo suizo Fritz Zwicky, pues la rotación observada en las galaxias indicaba la presencia de una gran cantidad de materia que no emitía luz.

En general pueden clasificarse cuatro tipos distintos de galaxias según sus configuraciones.

Galaxias elípticas: Una galaxia elíptica es un tipo de galaxia de la Secuencia de Hubble caracterizada por tener una forma aproximadamente elipsoidal y apenas rasgos distintivos, careciendo por ejemplo de los brazos espirales que caracterizan a las galaxias homónimas. Representan el 15% de las galaxias del universo, y sólo contiene estrellas viejas. Se clasifican con una E seguida de un número (a veces puesto cómo subíndice) entre 0 – 7. Poseen una serie características físicas comunes:

  • Ausencia o insignificante momento angular.

  • Ausencia o insignificante cantidad de materia interestelar (gas y polvo), sin estrellas jóvenes, ausencia de cúmulos abiertos (salvo excepciones).

  • Compuestas sobre todo por estrellas antiguas, llamadas Población II.

Las galaxias elípticas también pueden dividirse en cuadradas o discoidales. Las galaxias elípticas cuadradas tienen una falta de luz en su centro, están compuestas por estrellas viejas y ricas en elementos pesados, pueden llegar a tener fuertes fuentes de emisión de ondas de radio y además suelen tener gas caliente. Las galaxias elípticas discoidales tienen gran concentración de luz en su centro, están compuestas por estrellas jóvenes, no suelen poseer fuentes de emisión de ondas de radio y carecen o es muy raro que tengan gas caliente.

IC 1101: Es una galaxia elíptica supergigante en el centro del cúmulo de galaxias Abell 2029. La galaxia tiene un diámetro aproximado de 6 millones de años luz, lo que actualmente (2014) la convierte en la galaxia más grande conocida en términos de amplitud, siendo más de 50 veces el tamaño de la Vía Láctea y 2.000 veces más masiva. Se encuentra a algo más de 1.000 millones de años luz de la Tierra.

IC 1101

Messier 59 (NGC 4261): Aunque algunos científicos consideran que es una galaxia lenticular, esta formación es una de las más grandes ubicadas en el Cúmulo de Virgo, a unos 60 años luz de la Tierra. Destaca porque su núcleo rota en sentido contrario al del resto de la galaxia. Se cree además que posee unos 2.200 cúmulos globulares en su interior.

Messier 59

Messier 60 (NGC 4649): Ubicada en la constelación de Virgo, se estima que se encuentra a unos 55 años luz de la Tierra. Estudios recientes de ésta galaxia con el telescopio de rayos X Chandra han demostrado la posible presencia en su centro de un agujero negro con una masa según diversos autores de entre 3.400 millones y 4.500 millones de masas solares, uno de los más grandes conocidos hasta la fecha. Al igual que Messier 59, esta galaxia alberga una gran cantidad de cúmulos globulares.

Messier 60

Messier 87 (NGC 4486): Se trata de la mayor y más luminosa galaxia de la zona norte del Cúmulo de Virgo. También contiene un núcleo galáctico activo notable que es una fuente de alta intensidad de radiación de longitud de onda amplia, en particular en radiofrecuencias y rayos gamma. Esta galaxia posee una cantidad inusualmente grande de cúmulos globulares, entre 12.000 ± 800. Messier 87 destaca también por chorro de materia o jet que se extiende al menos 5.000 años luz desde su núcleo y que está formado por materia eyectada de la propia galaxia, probablemente por un agujero negro supermasivo situado en su centro. Se calcula que esta galaxia se encuentra a unos 53,5 millones de años luz de la Tierra.

Messier 87

Messier 110 (NGC 205): Es una galaxia elíptica enana que orbita alrededor de la galaxia de Andrómeda, a unos 190.000 años luz de distancia. En su centro se forman nuevas estrellas, habiéndose determinado que esto ha estado ocurriendo desde hace al menos más de 300 millones de años de manera más o menos constante. Esta galaxia se encuentra a unos 2,7 millones de años luz de la Tierra.

Messier 110

Galaxias espirales: Las galaxias espirales deben su nombre a los brazos luminosos con formación estelar dentro del disco que se prolonga desde el núcleo central. Aunque a veces son difíciles de percibir, estos brazos las distinguen de las galaxias lenticulares, que presentan una estructura de disco pero sin brazos espirales. Son las más abundantes del universo constituyen el 70%. La Vía Láctea es una galaxia espiral. Este tipo de galaxias se caracteriza por:

  • Tiene un disco plano giratorio compuesto de estrellas y materia interestelar que suelen ser de nueva creación.

  • Está compuesta por una concentración de estrellas central (bulbo) rodeada por un disco.

  • El disco es plano (con posibilidades de alabeo) y está formado por materia interestelar (gas y polvo), estrellas jóvenes de Población I (alta metalicidad) y cúmulos abiertos.

  • El bulbo (grupo central de estrellas que se encuentra en la mayoría de las galaxias espirales) es similar a una galaxia elíptica, conteniendo numerosas estrellas antiguas, llamadas de Población II y con baja metalicidad, y normalmente un agujero negro supermasivo en el centro.

Las galaxias espirales se clasifican por la forma de sus brazos: Galaxia espiral barrada (con una banda central de estrellas brillantes que abarca de un lado a otro de la galaxia) y galaxia espiral intermedia (clasificada entre una galaxia espiral barrada y una galaxia espiral sin barra).

Galaxia de Andrómeda (NGC 224): La Galaxia de Andrómeda es el objeto más lejano que se puede observar a simple vista desde la Tierra. Está ubicada en la constelación de Andrómeda, a unos 2,5 millones de años luz. Es la más grande y brillante de las galaxias del Grupo Local, que consiste en aproximadamente 30 pequeñas galaxias, más tres grandes galaxias espirales (Andrómeda, la Vía Láctea y la Galaxia del Triángulo). Esta galaxia se está acercando a nosotros a unos 300 kilómetros por segundo, y se cree que de aquí a aproximadamente 3.000 – 5.000 millones de años podría colisionar con la nuestra y fusionarse ambas formando una galaxia elíptica supergigante. Andrómeda es rica en cúmulos globulares, bastante más que la Vía Láctea, se estima que posee unos 460; también es rica en hidrógeno neutro y tiene menos estrellas supergigantes y más estrellas viejas y de baja masa. Un estudio reciente va más allá y sugiere que la Galaxia de Andrómeda es el resultado de la fusión entre dos galaxias espirales, una de ellas alrededor de la tercera parte de masiva que la mayor, algo que explica muchas de las propiedades antes mencionadas que tiene éste objeto estelar.

Galaxia de Andrómeda

Galaxia del Girasol (NGC 5055): Ubicada en la constelación de Canes Venatici, a unos 37 millones de años luz de nosotros, se trata de una galaxia en la cual su estructura espiral está formada por multitud de segmentos de brazos espirales. Cuenta a su vez con un pseudobulbo, y también es notable la existencia de un enorme pero débil arco de estrellas que se interpreta cómo los restos de una galaxia menor que fue absorbida por ella hace alrededor de 5 mil millones de años.

Galaxia del Girasol

Galaxia del Molinete (NGC 5457): Ubicada en la constelación de la Osa Mayor, a unos 27 millones de años luz de la Tierra. Es una de las galaxias más grandes existentes en la vecindad de la Vía Láctea, con un diámetro de más del doble que ella, y se caracteriza tanto por su riqueza en gas para formar nuevas estrellas cómo por su elevado número de regiones HII, mostrando la presencia de supercúmulos estelares y cúmulos estelares jóvenes, lo que apunta a una elevada tasa de formación estelar. Su asimetría puede ser debida a que hace relativamente poco otra galaxia estuvo cerca de colisionar con ella.

Galaxia del Molinete

Galaxia Remolino (NGC 5194): La Galaxia Remolino es una de las más brillantes del firmamento, visible con unos simples prismáticos. Está ubicada en la constelación de Canes Venatici, a unos 37 millones de años luz de distancia. Posee una galaxia acompañante conocida como NGC 5195.

Galaxia Remolino

Galaxia del Triángulo (NGC 598): Ubicada en la constelación del Triángulo, a unos 2,8 millones de años luz, es una galaxia con entre 30 – 40 mil millones de estrellas lo que la hace relativamente pequeña a este respecto en comparación con la Vía Láctea o la Galaxia de Andrómeda. Su tamaño sin embargo entra dentro del promedio que suelen tener las galaxias espirales. Lo más importante e interesante que han destacado los expertos de NGC 598 es que se trata de un auténtico hervidero de estrellas nacientes, en donde surgen soles a un ritmo muy superior al que nos tiene acostumbrados nuestra Vía Láctea.

Galaxia del Triángulo

Vía Láctea: Es la galaxia espiral en la que se encuentra nuestro Sistema Solar y por tanto, la Tierra. Con un diámetro medio de unos 100.000 años luz, nuestra galaxia posee entre 200.000 – 400.000 millones de estrellas según diversas estimaciones. La distancia de nuestro Sol al centro de la Vía Láctea es de unos 27.700 años luz. La Vía Láctea forma parte de un conjunto de unas cuarenta galaxias llamado Grupo Local, y es la segunda más grande y brillante tras la Galaxia de Andrómeda (aunque puede ser la más masiva, al mostrar un estudio reciente que nuestra galaxia es un 50% más masiva de lo que se creía anteriormente. Al igual que otras galaxias de este tipo, la Vía Láctea posee tres partes bien diferenciadas: Halo (estructura esferoidal que envuelve la galaxia y con una concentración muy baja de estrellas y nubes de gas), disco (formado por ocho brazos y que contiene un gran número de estrellas jóvenes y concentraciones de gas, por lo que es la región principal de formación estelar) y el bulbo (núcleo galáctico en donde hay una mayor concentración de estrellas). Su nombre proviene de la mitología griega y en latín significa “camino de leche”.

Vía Láctea

Panorámica de la Vía Láctea (Plataforma de Paranal - Chile)

Galaxias lenticulares: Constituyen un grupo de transición entre las galaxias elípticas y las espirales, y se dividen en tres subgrupos: SO1, SO2 y SO3. Poseen un disco, una condensación central muy importante y una envoltura extensa. Además, carecen de brazos espirales, aunque a veces existe cierta cantidad de materia interestelar, sobre todo polvo. Constituyen solo el 3% de las galaxias del universo. Las galaxias lenticulares suelen abundar en cúmulos de galaxias ricos, en detrimento de las galaxias espirales, y al parecer fueron en tiempos galaxias espirales que perdieron su gas por rozamiento con el gas intergaláctico caliente que llena el espacio (intergaláctico) y/o por interacciones gravitatorias con otras galaxias.

Galaxia del Sombrero (NGC 4594): Localizada a unos 28 millones de años luz en la constelación de Virgo, es una galaxia brillante y única, debido a su gran núcleo central que forma una característica protuberancia. Desde la Tierra, es vista de canto, lo que le proporciona una apariencia de sombrero sobre un quinto del diámetro de la Luna llena. Se calcula que su diámetro ronda los 50.000 – 140.000 años luz y que además posee un nutrido grupo de cúmulos globulares (más de 2.000 aproximadamente). Nuevos estudios realizados con ayuda del telescopio de infrarrojos Spitzer sugieren que NGC 4594 puede ser en realidad una galaxia elíptica gigante que en el pasado (hace aproximadamente 9.000 millones de años) capturó material formando un disco embebido en ella que posteriormente evolucionó para convertirse en lo que vemos hoy.

Galaxia del Sombrero

Galaxia Eje (NGC 5866): Orientada ligeramente de canto, esta galaxia se encuentra a 44 millones de años luz de la Tierra en la constelación del Dragón. Cabe destacar que, aunque sea clasificada como galaxia lenticular, puede ser en realidad una galaxia espiral de tipo temprano; de hecho, una investigación reciente muestra formación estelar, aunque muy modesta, en ella, así como la presencia de cierta cantidad de gases fríos. Un halo muy débil de estrellas rodea a esta galaxia, el cual se ha interpretado como los restos de una galaxia menor absorbida por ella.

Galaxia Eje

Galaxia Rueda de Carro: Está formada por una rueda de estrellas jóvenes unida a un cubo por unos radios estrellados. Se formó al cruzar una galaxia enana el centro de una galaxia espiral más grande, lo que hizo que ésta emitiera una onda de energía, la cual a su vez hizo estallar una onda expansiva generadora de estrellas que tiene actualmente un diámetro de 170.000 años luz. La Rueda de Carro forma parte de un grupo de galaxias situado a unos 500 millones de años luz.

Galaxia Rueda de Carro

NGC 2787: Ubicada en la constelación de la Osa Mayor, es una galaxia con una estructura espiral en filamentos de gas oscuro cerca de su núcleo. Medidas de la velocidad del gas cerca del centro de la galaxia muestran que está acelerado a gran velocidad, probablemente por un agujero negro supermasivo. Se encuentra a unos 24 millones de años luz de la Tierra.

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NGC 4866: Esta galaxia lenticular se encuentra a 80 millones de años luz en la constelación de Virgo.

NGC 4866

Galaxias irregulares: Una galaxia irregular es una galaxia que no encaja en ninguna clasificación de galaxias de la secuencia de Hubble. Son galaxias sin forma espiral ni elíptica. Hay dos tipos de galaxias irregulares. Una galaxia Irr-I (Irr I) es una galaxia irregular que muestra alguna estructura pero no lo suficiente para encuadrarla claramente en la clasificación de las secuencia de Hubble. Una galaxia Irr-II (Irr II) es una galaxia irregular que no muestra ninguna estructura que pueda encuadrarla en la secuencia de Hubble. Este tipo de galaxias se encuentra entre las más pequeñas y están llenas de gas y polvo. Del total de galaxias observadas hasta la fecha solo un 5 % de las galaxias brillantes reciben el nombre de galaxia irregular.

Gran Nube de Magallanes: Ubicada en las constelaciones de Dorado y Mensa, a unos 136.000 años luz de nosotros, esta galaxia irregular debe su aspecto probablemente al resultado de interacciones tanto con la Vía Láctea, tal y como ocurre también con la Pequeña Nube de Magallanes. La Gran Nube de Magallanes contiene unos 30.000 millones de estrellas y tiene un diámetro de aproximadamente 35.000 años luz. Su masa es unas 30.000 millones de veces la masa solar, una décima parte de la masa de la Vía Láctea. Como gran parte de las galaxias irregulares, la Gran Nube es muy rica en gas y polvo, y actualmente atraviesa una fase de gran actividad en cuanto a formación estelar. Los diversos estudios han encontrado cerca de 60 cúmulos globulares, 400 nebulosas planetarias y 700 cúmulos abiertos, así como cientos de miles de estrellas gigantes y supergigantes.

Gran Nube de Magallanes

NGC 1427A:Ubicada en la constelación de Fornax (Horno) a unos 62 millones de años luz de la Tierra. Es muy similar a la Gran Nube de Magallanes y un miembro del Cúmulo de Fornax, notable por estar siendo destruida por dicho cúmulo de galaxias. La fuerza de gravedad del cúmulo la está atrayendo y haciendo caer hacia él a una velocidad de 600 kilómetros por segundo, distorsionando su forma y produciendo, junto al rozamiento con el gas caliente que llena el medio intergaláctico de Fornax, una elevada actividad de formación estelar en toda ella. Se calcula que en 1.000 millones de años habrá sido rota por completo por el cúmulo.

NGC 1427A

Pequeña Nube de Magallanes (NGC 292): Ubicada en la constelación del Tucán, es una galaxia irregular enana que se encuentra a unos 200.000 años luz de la Vía Láctea (siendo 100 veces más pequeña que ésta). Es uno de los objetos más lejanos visibles a simple vista. Se especula que la Pequeña Nube de Magallanes fue alguna vez una galaxia espiral barrada, que fue distorsionada por la Vía Láctea. Todavía conserva una estructura central en forma de barra.

Pequeña Nube de Magallanes

Otras:

Galaxias Antennae (NGC 4038 & 4039): También conocida con el nombre de Galaxias Antena, son dos galaxias interactuando en la constelación del Cuervo. Están experimentando una colisión galáctica y reciben el nombre de Antennae o Antena por las largas líneas de estrellas, gas y polvo que son resultado de la colisión, y que recuerdan las antenas de un insecto. Los núcleos de ambas galaxias se están uniendo para formar una supergalaxia, probablemente una galaxia elíptica mientras que las colas acabarán por romperse e independizarse formando galaxias satélite menores. Casi la mitad de los objetos en las Antennae son jóvenes cúmulos estelares, incluyendo algunos ocultos por el polvo interestelar y sólo detectables en infrarrojo, resultado de esta colisión, además estas galaxias también son muy ricas en gas. Se encuentran a unos 70 millones de años luz de la Tierra.

Galaxias Antennae

Centaurus A: Galaxia particular debido a su morfología, puede clasificarse como lenticular o elíptica. Es uno de los mejores ejemplos de una galaxia “perturbada” con absorción de polvo. La extraña morfología de la galaxia está generalmente reconocida como el resultado de una fusión entre dos pequeñas galaxias. Esta galaxia está compuesta principalmente de estrellas rojas evolucionadas. El disco polvoriento, sin embargo, es el sitio de formaciones estelares más recientes, habiéndose localizado alrededor de 100 regiones de formación de estrellas en el disco. Está situada a unos 14 millones de años luz y es una de las radiogalaxias cercanas a la Tierra y la quinta más brillante del cielo, por lo que su núcleo galáctico activo ha sido ampliamente estudiado por astrónomos profesionales.

Centaurus A

Fuentes: Wikipedia, NASA, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 10 diciembre, 2014 en Astronomía, Cultura

 

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Cúmulos estelares

Un cúmulo estelar es simplemente un grupo de estrellas atraídas las unas contra las otras como resultado de su gravedad mutua. La astronomía comúnmente clasifica los cúmulos estelares en dos grupos diferenciados: Cúmulos globulares y cúmulos abiertos (también conocidos como galácticos).

Cúmulos globulares: Son agrupaciones densas de centenares de miles o millones de estrellas viejas (con más de mil millones de años). Estos cúmulos son densos y estables ante la disgregación, ubicándose en el halo de la galaxia en donde se encuentran. Los cúmulos globulares son pobres en metales pero extraordinariamente masivos y de gran diámetro. Hay al menos 150 cúmulos de este tipo conocidos en la Vía Láctea (quizá 10 – 20 más sin descubrir).

Cúmulo de Hércules (M13): Ubicado en la constelación de Hércules y a unos 25.100 años luz de la Tierra, este cúmulo está formado por multitud de estrellas gigantes rojas que contiene. Su edad está estimada en unos 11.000 – 13.000 millones de años y posee un radio de unos 73 años luz. El famoso Mensaje de Arecibo de 1974, que contiene datos sobre la situación del Sistema Solar, de nuestro planeta y del ser humano, fue enviado a este cúmulo globular con el objetivo de contactar con una posible civilización extraterrestre y demostrar así los logros tecnológicos humanos de la época. El mensaje tardará unos 25 milenios en llegar a su destino (y una hipotética respuesta otros 25 milenios más).

Cúmulo de Hércules

Messier 4 (NGC 6121): Está ubicado en la constelación de Escorpio, a unos 7.200 años luz de la Tierra, siendo (hasta la fecha) el cúmulo globular más cercano a nuestro planeta. Se han catalogado unas 74 estrellas variables que forman este cúmulo.

Messier 4

Messier 5 (NGC 5904): Está ubicado en la constelación de la Serpiente, a unos 24.500 años luz de la Tierra. Fotográficamente se aprecia su color amarillento debido a la gran cantidad de gigantes rojas que contiene. Se estima que su radio está en torno a los 80 años luz.

Messier 5

Messier 10 (NGC 6254): Está ubicado en la constelación de Ofiuco, a unos 14.300 años luz de nuestro planeta. Debido a que las estrellas binarias son más masivas que las estrellas individuales, tienden a situarse al interior del cúmulo. En consecuencia, la región central contiene una concentración de estrellas rezagadas azules, la mayoría formadas de 2 – 5 billones de años. Solamente se han clasificado en su interior 4 estrellas variables (estrellas que experimentan una variación en su brillo en el transcurso del tiempo).

Messier 10

Messier 30: Está ubicado en la constelación de Capricornio, a unos 27.100 años luz de la Tierra. Este cúmulo está pasando por un proceso denominado “colapso del núcleo”, haciendo que su masa en dicha zona sea un millón de veces la masa del Sol por parsec cúbico.

Messier 30

Messier 53 (NGC 5024): Está ubicado en la constelación de Coma Berenices, a unos 58.000 años luz de nuestro planeta. Es uno de los cúmulos globulares más periféricos de nuestra galaxia.

Messier 53

Messier 54 (NGC 6715): Localizado en la constelación de Sagitario, estimaciones modernas sitúan a M54 a una distancia de unos 87.000 años luz, lo que se traduce en un diámetro verdadero de 300 años luz. Es uno de los cúmulos globulares más densos y brillantes conocidos. Se han encontrado al menos 82 estrellas variables (auqellas que experimentan una variación en su brillo en el transcurso del tiempo) en su interior.

Messier 54

Messier 71 (NGC 6838): Está localizado en la constelación de la Flecha, a unos 12.000 años luz de la Tierra. Posee un diámetro de unos 27 años luz. Este cúmulo densamente poblado, es relativamente viejo,  se data su nacimiento hace aproximadamente 9 – 10 mil millones de años. La estrella variable Z Sagittae forma parte de este cúmulo.

Messier 71

Messier 80 (NGC 6093): Está localizado en la constelación de Escorpio, a unos 32.600 años luz de la Tierra. Posee un radio de alrededor de 48 años luz. Es uno de los cúmulos globulares más densos conocidos, conteniendo un buen número de estrella rezagadas azules -lo que sugiere que las colisiones entre estrellas son relativamente frecuentes en su núcleo; se ha calculado que desde su origen se han producido 2.700 de ellas.

Messier 80

NGC 2808: Está ubicado en la constelación austral de Carina, a unos 31.300 años luz de la Tierra. Análisis llevados a cabo con el telescopio espacial Hubble evidencian que el nacimiento fue en tres distintas generaciones de estrellas formadas muy tempranamente en la vida del cúmulo. Todas ellas nacieron en un lapso de 200 millones de años, muy tempranamente, en este cúmulo masivo de 12.500 millones de años de edad.

NGC 2808

NGC 7006: Está ubicado en la constelación del Delfín, a unos 135.000 – 185.000 años luz de nuestro planeta. Es un cúmulo denso y uno de los más alejados, formando parte del halo galáctico.

NGC 7006

Palomar 12: Está ubicado en la constelación de Capricornio, a unos 63.600 años luz de nuestro planeta aproximadamente. Este cúmulo es relativamente joven, siéndolo un 30% más que la mayoría de los cúmulos globulares de la Vía Láctea. Se estima que su radio están en torno a los 162.000 años luz.

Palomar 12

Cúmulos abiertos: Contienen generalmente centenares o millares de estrellas jóvenes (con menos de cien millones de años) o de edad intermedia (entre cien millones y mil millones de años). Los cúmulos abiertos son disgregados a lo largo del tiempo por su interacción gravitatoria con nubes moleculares en su movimiento por la galaxia, ubicándose además en las regiones centrales de la misma. Estos cúmulos además son ricos en metales. El diámetro medio de los cúmulos abiertos es de unos 10 pársecs (30 años luz), y aunque se han clasificado alrededor de 1.100 cúmulos abiertos en nuestra galaxia, se estima que la cifra podría ser cien veces superior.

Cúmulo Árbol Navideño (NGC 2264): Está ubicado en la constelación de Monoceros, a unos 2.700 años luz de la Tierra. Posee un radio de unos 4 años luz y contiene alrededor de 40 estrellas.

Cúmulo Árbol Navideño

Cúmulo de Ptolomeo (NGC 6475): Descrito inicialmente como una nebulosa, este cúmulo abierto está localizado en la constelación de Escorpio. La distancia a este objeto estelar es de 800 – 1.000 años luz y su edad se estima en unos 220 millones de años.

Cúmulo de Ptolomeo

Cúmulo del Trapecio: Se encuentra en la Nebulosa de Orión, a unos 1.600 años luz de nuestro planeta. Su radio es de alrededor 10 años luz. Resulta muy fácil de identificar porque forma un asterismo (conjunto de estrellas que vistas desde la Tierra aparentan tener una disposición especial o alineación en forma geométrica que son fácilmente recordables al evocar figuras) de cuatro estrellas relativamente brillantes.

Cúmulo del Trapecio

Cúmulo Doble de Perseo: El cúmulo doble de Perseo es el nombre con el que se conocen los cúmulos abiertos NGC 869 (también conocido como h Persei) y NGC 884 (conocido también como χ Persei), ambos visibles a simple vista y situados en la constelación de Perseo a una distancia de algo más de 7.600 años luz del Sol.

Cúmulo Doble de Perseo

Cúmulo Pozo de los Deseos (NGC 3532): Está ubicado en la constelación de Carina, a unos 1.321 años luz de la Tierra. Se compone aproximadamente de 400 estrellas de diversos tipos, tanto gigantes rojas, como enanas blancas y gigantes azules. El telescopio MPG/ESO del Observatorio Europeo Austral en Chile capturó recientemente una imagen que muestra el rico y colorido cúmulo de estrellas al que hacemos referencia. Se le conoce también como “Cúmulo del Fútbol”. Es fácilmente visible desde el Hemisferio Sur, abarcando un área en el cielo que es casi el doble que la Luna llena. Se cree que esta agrupación tiene unos 300 millones de años, lo que la convierte en un cúmulo abierto de edad media.

NGC 3532

El Joyero (NGC 4755): Está ubicado en la constelación de Crux o Cruz del Sur, a unos 6.440 años luz de nuestro planeta. Toma su nombre de la diversidad de colores que presentan sus estrellas, las que se ven como si fueran joyas. Este grupo es uno de los más pequeños conocidos, con una edad estimada de sólo 14 millones de años, conteniendo alrededor de 100 estrellas.

El Joyero

El Pesebre (M44): Está ubicado en la constelación de Cáncer, a unos 577 años luz de la Tierra, con una edad estimada de 730 millones de años. Contiene gran cantidad de estrellas variables pulsantes del tipo Delta Scuti, ninguna de las cuales es fácil de observar para los aficionados.

El Pesebre

Las Híades (Caldwell 41): Está ubicado en la constelación de Tauro, a unos 151 años luz de nuestro planeta, siendo el cúmulo estelar más cercano al Sistema Solar. Posee un radio de alrededor de 30 años luz y consta de estrellas. Debe su nombre a las siete hijas de Atlas y Etra (mitología griega).

Las Híades

Las Pléyades (M45): Está ubicado en la constelación de Tauro, a unos 443 años luz de la Tierra, estando las estrellas que forman este cúmulo contenidas en un espacio de 30 años luz. Este cúmulo está formado por estrellas muy jóvenes que no superan apenas los 100 millones de años. Las estrellas más grandes y brillantes del cúmulo son de color blanco-azulado y cerca de cinco veces más grandes que el Sol. Las Pléyades están formadas por unas 500 estrellas (de ellas muchas son enanas marrones) y posee un diámetro de 12 años luz.

Las Pléyades

NGC 346: Está ubicado en la Pequeña Nube de Magallanes y en la constelación del Tucán, a más de 150.000 años luz de la Tierra. Se cree que se formó hace unos 3 – 5 millones de años.

NGC 346

NGC 2244: Está ubicado en la Nebulosa Roseta, en la constelación del Unicornio, a unos 5.200 años luz de la Tierra. Su radio está en torno a los 50 años luz y contiene un gran número de estrellas supercalientes de tipo espectral O. Se cree que su edad es algo inferior a 5 millones de años.

NGC 2244

NGC 3572: Está ubicado en la constelación de Carina, a 1.956 años luz de la Tierra. Este cúmulo contiene un gran numero de estrellas jóvenes y calientes blancoazuladas.

NGC 3572

Otros:

Supercúmulo estelar R136: Ubicado en la Gran Nube de Magallanes, a unos 157.000 años luz de la Tierra, es un cúmulo de estrellas jóvenes gigantes y supergigantes de edades en torno a 1 – 2 millones de años. Muchas de ellas son de tipo espectral O3, con 39 estrellas de este tipo confirmadas, además hay también otras de tipo Wolf-Rayet. La masa total de la agrupación es de 450.000 masas solares, lo que sugiere que probablemente se convierta en un cúmulo globular en el futuro.

R136

Fuentes: Wikipedia, NASA, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 15 octubre, 2014 en Astronomía, Cultura

 

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Luna Llena

Cada mes la luna de la Tierra pasa por sus fases, menguando y creciendo en su constante transformación de luna nueva a luna llena y vuelta a empezar. Las lunas llenas se producen cada 29,5 días más o menos cuando la luna se mueve a un lado de la Tierra directamente frente del sol, reflejando los rayos de sol en toda su cara y apareciendo como un disco brillante y perfectamente circular.

La Luna en su giro alrededor de la Tierra presenta diferentes aspectos visuales según sea su posición con respecto al Sol. Cuando la Luna está entre la Tierra y el Sol, tiene orientada hacia la Tierra su cara no iluminada (novilunio o Luna nueva). Una semana más tarde la Luna ha dado 1/4 de vuelta y presenta media cara iluminada (Cuarto Creciente). Otra semana más y la Luna ocupa una posición alineada con el Sol y la Tierra, por lo cual desde la Tierra se aprecia toda la cara iluminada (Plenilunio o Luna llena). Una semana más tarde se produce el cuarto menguante. Transcurridas unas cuatro semanas estamos otra vez en Novilunio. La zona que limita la luz y la sombra se denomina terminador.

Durante milenios, los humanos han usado el movimiento de la luna para seguir el transcurso del año y fijar calendarios para cazar, sembrar y cosechar. Antiguas culturas de todo el mundo han dado nombres a estas lunas llenas basados en el comportamiento de las plantas, los animales o el tiempo atmosférico durante ese mes.

En los Estados Unidos y en algunas partes de Canadá y Europa, es tradicional asignar nombres especiales a cada luna llena que se produce a medida que transcurre el año, aunque la regla para determinar cuál nombre será asignado haya cambiado con el tiempo.

Luna Llena hojas

Mes Hemisferio Norte

Mes Hemisferio Sur

Nombre en español

Nombre en culturas amerindias

Enero

Julio

Luna Vieja

Luna del Lobo

Febrero

Agosto

Luna del Lobo

Luna de la Nieve

Marzo

Septiembre

Luna de Lenten

Luna del Gusano

Abril

Octubre

Luna del Huevo

Luna Rosada

Mayo

Noviembre

Luna de Leche

Luna de las Flores

Junio

Diciembre

Luna de las Flores

Luna de la Fresa

Julio

Enero

Luna del Heno

Luna del Ciervo

Agosto

Febrero

Luna del Grano

Luna del Esturión

Septiembre

Marzo

Luna de las Frutas

Luna de la Cosecha

Octubre

Abril

Luna de la Cosecha

Luna del Cazador

Noviembre

Mayo

Luna del Cazador

Luna del Castor

Diciembre

Junio

Luna del Roble

Luna Fría

Luna Llena del Lobo (Enero): Los indígenas americanos y los europeos de la Edad Media dieron nombre a la luna llena de enero por el aullido de los lobos hambrientos que lamentan la escasez de alimento en pleno invierno. Otros nombres de la luna llena de este mes eran luna vieja o luna de hielo.

Luna Llena de la Nieve (Febrero): A la luna llena el tiempo frío y nevoso propio de febrero en América del Norte le valió el nombre de luna de la nieve. Otros nombres comunes son luna de tormenta y luna del hambre.

Luna Llena del Gusano (Marzo): Los indígenas americanos llamaron a esta última luna llena de invierno luna del gusano por los rastros de gusanos que aparecían en el suelo recién derretido. Otros nombres son la luna casta, luna de la muerte, luna de la costra (en referencia a la costra de nieve que se forma cuando se derrite durante el día y se hiela por la noche) y luna de la savia, por el sangrado de los arces.

Luna Llena Rosada (Abril): Los indígenas de América del Norte llaman a la luna llena de abril la luna rosada por una especie de flor silvestre que florece temprano. En otras culturas, esta luna se llama la luna de los brotes de hierba, la luna del huevo, luna del pez.

Luna Llena de las Flores (Mayo): Las abundantes flores de mayo dan a su luna llena el nombre de luna de las flores en muchas culturas. Otros nombres son la luna de la liebre, la luna de la siembra del maíz y la luna de leche.

Luna Llena de la Fresa (Junio): En América del Norte, la cosecha de la fresa en junio da nombre a la luna llena de ese mes. Los europeos la han denominado la luna de la rosa, mientras que otras culturas la llaman la luna caliente por el comienzo del calor veraniego.

Luna Llena del Ciervo (Julio): A los ciervos machos, que mudan su cornamenta cada año, vuelve a crecerles en julio, de ahí el nombre que dan los indígenas americanos a la luna llena de julio. Otros nombres son luna del trueno, por las abundantes tormentas de verano del mes, y luna del heno, por la cosecha de heno de julio.

Luna Llena del Esturión (Agosto): Las tribus de pescadores de América del Norte llamaban a la luna llena de agosto la luna del esturión porque esta especie era muy abundante durante este mes. También se le llama la luna del maíz verde, la luna del grano y la luna roja por el color rojizo que a veces adopta con la calima de verano.

Luna Llena de la Cosecha (Septiembre): Es el nombre de la luna más conocido, la cosecha de septiembre hace referencia a la época del año posterior al equinoccio de otoño en la que se recogen los cultivos. También se refiere al aspecto especialmente brillante de la luna y a que sale muy pronto, lo que permite a los granjeros seguir cosechando por la noche. Otros nombres son la luna del maíz y la luna de la cebada.

Luna Llena del Cazador (Octubre): La primera luna después de la luna de la cosecha es la luna del cazador, así llamada por que es el mes preferido para cazar venados y zorros cebados por el verano incapaces de ocultarse ahora en el campo desierto. Al igual que la luna de la cosecha, la luna del cazador también es especialmente brillante y duradera en el cielo, ofreciendo a los cazadores la oportunidad de acechar su presa por la noche. Otros nombres son la luna viajera y luna de la hierba que muere.

Luna Llena del Castor (Noviembre): Existe un desacuerdo sobre el origen del nombre de la luna del castor de noviembre. Algunos dicen que se debe a que los indígenas de América del Norte ponían trampas a los castores durante este mes, mientras que otros afirman que el nombre viene de la frenética actividad de los castores construyendo sus presas de invierno. Otro nombre es la luna de escarcha.

Luna Llena Fría (Diciembre): La llegada del invierno otorgó a luna llena de diciembre el nombre de luna fría. Otros nombres son luna de la noche larga y luna del roble.

*Luna Llena Azul: Cada año, la luna termina su ciclo final unos 11 días antes de que la Tierra complete su órbita alrededor del sol. Estos días se suman, y cada dos años y medio más o menos, hay una luna llena adicional, denominada luna azul. El origen del término es incierto, y su definición precisa ha cambiado con los años. El término se usa habitualmente en la actualidad para describir la segunda luna llena de un mes del calendario, pero originalmente era el nombre que se le daba a la tercera luna llena de una estación con cuatro lunas llenas.

Luna Llena

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, astroyciencia.com, elaboración propia.

 

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