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Archivo de la etiqueta: Reptiles

Reptiles Voladores Prehistóricos

Dimorphodon (Dientes de dos formas).

Periodo: Jurásico Inferior. Hace 200 – 180 millones de años.

Tamaño: Envergadura de 1,45 metros y longitud total de 1 metro aproximadamente.

Peso: Desconocido.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1859. Se han encontrado restos en Lyme Regis (Inglaterra).

El Dimorphodon fue un reptil volador  y un eficiente depredador. Su cuello corto y flexible, debía ser a la vez resistente para soportar su enorme cabeza (con relación a su cuerpo) de unos 22 centímetros de largo. Se especula con que el cuello del Dimorphodon pudiese tener una bolsa membranosa en su parte inferior. La cabeza de este reptil volador poseía aberturas en el hueso que disminuían considerablemente el peso de su testa, la cual contenía un pequeño cerebro, perfecto ejemplo de uno de sus caracteres primitivos. El pico era fuerte y flexible y pudo tener una bolsa membranosa inferior. No se sabe demasiado de este animal pero se cree que el Dimorphodon posiblemente habitase en regiones costeras, ya que se alimentaba de peces, calamares y pequeños reptiles, aunque también se especula con que podría llegar a alimentarse de insectos ya que a pesar de que su mandíbula podía cerrarse rápidamente, también lo hacía con poca fuerza y escasa penetración de sus dientes. Todo esto, junto con el cráneo corto y alargado, puede sugerir que el Dimorphodon era un insectívoro, aunque en ocasiones también podría devorar pequeños vertebrados y carroña. Su cola terminaba en un apéndice con forma de diamante, esto probablemente habría ayudado al Dimorphodon a la hora de estabilizarse durante el vuelo. Hay muchas dudas acerca de la forma de moverse del Dimorphodon en tierra, se ha sugerido que era bípedo, a pesar de que huellas fósiles de otros pterosaurios indican que eran cuadrúpedos cuando andaban por el suelo pero los modelos de computadora de Sarah Sangster nos confirman esta última hipótesis, por lo que el Dimorphodon se desplazaría en tierra de forma cuadrúpeda.

Dimorphodon

Pterodactylus (Dedo alado).

Periodo: Cretácico Superior (Titoniano). 150,8 – 148, 5 millones de años.

Tamaño: Envergadura de 1,5 metros y una longitud total de 1 metro.

Peso: Desconocido.

Localización fósiles: Descrito por Cosimo Alessandro Collini en 1784. Se han encontrado restos en la Caliza de Solnhofen de Baviera (Alemania).

El Pterodactylus es un género de pequeño pterosaurio muy conocido cuyos miembros son conocidos como pterodáctilos. Fue además el primero en ser nombrado y clasificado como reptil volador. Pterodactylus es conocido a partir de cerca de 27 especímenes fósiles, y aunque muchos de estos son juveniles, muchos preservan esqueletos completos. Los cráneos de los Pterodactylus adultos eran largos y estrechos con cerca de 90 grandes dientes cónicos. Los dientes se extendían desde la punta de ambas mandíbulas, y se volvían más pequeños a medida que se alejaban de las puntas de las mandíbulas (a diferencia de algunos de sus parientes, en los cuales los dientes estaban ausentes en la punta de la mandíbula superior y eran relativamente uniformes en tamaño). El cuello era largo, y cubierto de largas picnofibras parecidas a cerdas. Un saco gular se extendía desde la mitad de la mandíbula inferior hasta la parte superior del cuello. Pterodactylus, como otros pterosaurios, tenía una cresta sobre su cráneo compuesta mayormente de tejidos blandos. En el Pterodactylus adulto, esta cresta se extendía entre el borde posterior de la fenestra anteorbital (la gran abertura en el cráneo) y la parte posterior del cráneo. La parte posterior de la cresta se extendía hacía arriba en una estructura cónica curva vuelta hacia atrás. La cresta estaba compuesta mayormente de largas fibras endurecidas (dobladas juntas en un patrón de espiral dentro de la parte cónica de la cresta), y cubierta de escamas. Las alas era largas, y las membranas alares parecen haber carecido de la cubierta pilosa de picnofibras presente en algunos otros pterosaurios (como Pterorhynchus y Jeholopterus). La membrana del ala se extendía entre los dedos de manos y pies a modo de membrana interdigital, y poseía un uropatagio (una membrana secundaria extendida entre los pies y la cola), así como un propatagio (membrana entre la muñeca y el hombro). Tanto las garras de las manos como de los pies tenían cubiertas de queratina que se extendían y curvaban en afilados garfios más allá de sus núcleos óseos. Como otros pterosaurios (Rhamphorhynchus), los especímenes de Pterodactylus pueden variar considerablemente basándose en su edad o nivel de madurez. Tanto las proporciones de los huesos de las extremidades, el tamaño y forma del cráneo, como el tamaño y número de dientes cambiaban a medida que los animales crecían. Históricamente, esto ha llevado a que varios estadios de crecimiento (incluyendo los estadios de crecimiento de pterosaurios relacionados) hayan sido tomados como nuevas especies de Pterodactylus. El Pterodactylus era carnívoro y probablemente cazaba peces y otros animales pequeños.

Pterodactylus

Ctenochasma (Mandíbula de peine).

Periodo: Jurásico Superior (Titoniano). Hace 150 millones de años.

Tamaño: Envergadura de entre 25 centímetros – 1,2 metros, dependiendo de la subespecie (elegans, roemeri, taqueti).

Peso: Desconocido.

Localización fósiles: Nombrado inicialmente por Christian Erich Hermann von Meyer en 1852 (Ctenochasma roemeri). Se han encontrado restos en la Caliza de Solnhofen de Baviera (Alemania).

El Ctenochasma es un pequeño pterosaurio que se distingue principalmente por sus largos y delgados numerosos dientes (cerca de 400 en los adultos), agrupados muy cerca unos de otros, los cuales se alineaban en un hocico alargado y estrecho. Los dientes estaban tan agrupados que formaban un peine, y en los adultos estos se proyectaban por fuera de las mandíbulas, formando un cesto, el cual era probablemente usado para poder comer por filtración, filtrando agua para poder capturar y comer pequeños invertebrados. El hocico se curvaba levemente hacia arriba y era redondeado en la punta, y los dientes se limitaban a la mitad anterior de las mandíbulas. La especie más pequeña, Ctenochasma elegans, tenía una envergadura de únicamente 25 centímetros. Ctenochasma se distingue por su boca con hasta 260 dientes. Los Ctenochasma adultos tenían una cresta ósea a lo largo de su cráneo, pero esta no se halla en los juveniles. Las comparaciones entre los anillos escleróticos de tanto Ctenochasma elegans como Ctenochasma taqueti con aves y reptiles modernos sugieren que estos taxones pudieron haber sido nocturnos, y pueden haber tenido patrones de actividad similares a los de las actuales aves marinas nocturnas. Esto puede indicar una división de nicho ecológico con pterosaurios contemporáneos que se cree que eran diurnos, como Pterodactylus y Scaphognathus.

Ctenochasma

Rhamphorhynchus (Hocico con pico).

Periodo: Jurásico Superior (Titoniano). Hace 150 – 148 millones de años.

Tamaño: Envergadura de 1,26 metros y una longitud de 1,81 metros.

Peso: Desconocido.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1861. Se han encontrado restos en España, Inglaterra y Tanzania. Los ejemplares mejor preservados proceden de la Caliza de Solnhofen de Baviera (Alemania).

El Rhamphorhynchus es un género extinto de pterosaurio ranforrincoideo que vivió en algunas zonas de Europa y África a finales del Jurásico. Contrariamente a un reporte de 1927 del investigador de pterosaurios Ferdinand Broili, el Rhamphorhynchus carecía de cresta, tanto ósea como de tejido blando, como las vistas en varias especies de pterosaurios pterodactiloides contemporáneos. Broili afirmó haber hallado una cresta de dos milímetros de alto compuesta de hueso delgado que corría a lo largo de la mayor parte de la longitud craneana de un ejemplar de Rhamphorhynchus, evidenciado por una impresión en la roca circundante y unos pocos fragmentos de de la propia cresta. Sin embargo, exámenes subsecuentes de esta espécimen hechos por Wellnhofer en 1975 y Bennett en 2002, usando tanto luz visible como ultravioleta lo hallaron rastro de la cresta, y ambos concluyeron que Broili se equivocó. La supuesta cresta, según concluyeron, era simplemente un artefacto de preservación. Los dientes de Rhamphorhynchus se entrelazan cuando se cierra la mandíbula y sugieren que tenía una dieta piscívora. Había veinte dientes en la mandíbula superior y catorce en la inferior. Menos especializados que sus contemporáneos, los pterodactiloides de cola corta como Pterodactylus, poseía una cola larga, que era rígida gracias a una serie de ligamentos, y acababa en un timón en forma de diamante. Las mandíbulas de Rhamphorhynchus alojaban dientes similares a alfileres, dirigidos hacia adelante, con una punta acabada en un pico curvado y afilado carente de dientes, indicando una dienta consistente sobre todo de peces e insectos, tal y como se ha mencionado anteriormente. Las comparaciones entre los anillos escleróticos de Rhamphorhynchus y las aves y reptiles modernos sugieren que este pudo haber sido nocturno y que pudo haber tenido patrones de actividad similares a los de las actuales aves marinas nocturnas. Esto también podría indicar una división de nicho ecológico con los pterosaurios coétaneos que se cree que eran diurnos, como Scaphognathus y el Pterodactylus. Los Rhamphorhynchus jóvenes tenían cráneos relativamente cortos con grandes ojos, y la punta sin dientes de las mandíbulas eran más cortas que en los adultos, con puntas redondeadas sin filo que eventualmente se volvían más delgadas y aguzadas cuando el animal crecía. Los Rhamphorhynchus adultos también desarrollaban un fuerte “gancho” al final de la mandíbula inferior. El número de dientes permanecía constante a través de la vida del animal, aunque los dientes se volvían relativamente más cortos y robustos en la adultez, posiblemente para capturar presas más grandes y poderosas. La pelvis y la cintura escapular se fusionaban con la edad, siendo obtenida la fusión pectoral total al año de vida La forma del timón de la cola también cambiaba entre los varios grupos por edad de Rhamphorhynchus. En los jóvenes, el timón era relativamente bajo respecto a la cola y más o menos oval, o en “forma de escalpelo”. Según maduraba, el timón de la cola se volvía más en forma de diamante, y finalmente triangular en los mayores individuos. El género Rhamphorhynchus da nombre al grupo de pterosaurios de cola larga, conocidos como ranforrincoideos (Rhamphorhynchoidea).

Rhamphorhynchus

Germanodactylus (Dedo alemán).

Periodo: Jurásico Superior (Titoniano). Hace 148 millones de años.

Tamaño: Envergadura de entre 0,98 – 1,08 metros (dependiendo de la subespecie).

Peso: Poco más de 1 kilogramo aproximadamente (similar a un cuervo actual).

Localización fósiles: Descrito por Plieninger en 1901. Se han encontrado restos en la Caliza de Solnhofen de Baviera (Alemania).

El Germanodactylus fue un pequeño pterosaurio conocido por su cresta de la cabeza, la cual tenía una porción ósea (un borde bajo que corría a lo largo del medio del cráneo, que empezaba desde dos centímetros de la parte trasera de la cabeza hasta casi la mitad del pico) y un recubrimiento de tejido blando que doblaba su altura. La parte ósea no se alzaba tanto sobre la cabeza en Germanodactylus cristatus como en Germanodactylus rhamphastinus. La parte de tejido blando no fue conocida al principio, siendo descrita por primera vez en 2002 por S. Christopher Bennett. Probablemente estaba compuesta de una epidermis córnea. Germanodactylus es el primer género para el cual se reportó un componente de tejido blando de la cresta, pero estructuras similares probablemente eran comunes entre los pterosaurios. El pico era largo y estrecho con pocos o sin dientes; de sus dientes eran cortos en forma de clavija, pero en el extremo del pico no tenía; en lugar de ellos tenía un extremo córneo. Sus especímenes fueron considerados durante mucho tiempo como pertenecientes a Pterodactylus.

Germanodactylus

Tupandactylus (Dedo de Tupan).

Periodo: Cretácico Inferior (Aptiano – Albiano). Hace 112 millones de años.

Tamaño: Envergadura de unos 5 metros aproximadamente.

Peso: Desconocido.

Localización fósiles: Descrito por Kellner & Campos en 2007. Se han encontrado restos en la Formación Santana (Brasil).

El Tupandactylus se basa en el material MCT 1622-R, un cráneo casi completo, encontrado en la Formación Santana. Fue descrito inicialmente como una especie de Tapejara, pero la investigación posterior indicó que era un género aparte. El cráneo era desdentado y tenía una cresta sagital prominente, el frente de la cresta tenía una barra huesuda alta que se extendía para arriba y atrás, la parte posterior de la cresta tenía un hueso proyectado hacia atrás. El bulto de la cresta estaba compuesto de tejido blando similar a la queratina, apoyado por los dos puntales huesudos. Se le describe generalmente como pterosaurio piscívoro. Se suele decir que estos reptiles voladores tomaron lo mejor de los murciélagos y de las aves. Ellos tenían la maniobrabilidad de un murciélago, pero podían planear como un albatros. Nada vivo actualmente se compara con el desempeño y la agilidad de estos animales. Ellos vivieron durante 160 millones de años, por tanto no eran animales tontos. Los cielos eran oscurecidos por bandadas de ellos. Fueron los animales voladores dominantes de su tiempo. Se cree que pudieron realmente “navegar” sobre el viento por muy largos períodos así como volar sobre los océanos. Al alzar sus alas como las velas de un bote, pudieron usar la más leve brisa de la misma manera en que un catamarán se mueve por el agua, de la misma forma, podían despegar rápidamente y volar largas distancias con poco esfuerzo.

Tupandactylus

Pteranodon (Con alas y sin dientes).

Periodo: Cretácico Superior (Santoniano – Campaniano). Hace 86 – 84,5 millones de años.

Tamaño: Más de 6 metros de envergadura y una longitud de unos 2,5 metros.

Peso: Entre 20 – 93 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Othniel Charles Marsh en 1876. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Kansas, Alabama, Nebraska, Wyoming y Dakota del Sur).

El Pteranodon es uno de los mayores pterosaurios (y también de los últimos) o reptiles voladores que jamás hayan existido. Fue considerado en su día como la criatura voladora más grande de todos los tiempos. Sin tener en cuenta su enorme tamaño, el aspecto del Pteranodon era parecido al de los pájaros actuales, dado que su pico no tenía dientes, y sus huesos estaban huecos. Su gran envergadura es equivalente a la de un avión pequeño, lo que le convertía en un verdadero gigante del aire. Su largo y puntiagudo pico era idóneo para zambullirlo en el mar y capturar los peces de los que se alimentaba. Dicho pico y al contrario que el del Pterodactylus, con el que se confundió en su día, no tenía dientes. El Pteranodon tenía dos características destacables: La primera de ellas es que su cola era muy corta (a diferencia de los pterosaurios más antiguos, que poseían largas colas con función de timón), y la segunda es que portaba una cresta ósea muy larga que, en algunos de estos reptiles voladores, duplicaba la longitud de su cabeza. En conjunto, la cabeza y la cresta del Pteranodon medían alrededor de 1,8 metros. Nadie sabe a ciencia cierta la utilidad de dicha cresta, aunque se han formulado diversas hipótesis. Una de ellas nos dice que la cresta del Pteranodon servía de contrapeso de su largo pico, otra asegura que la resta era utilizada a modo de timón y como ayuda para el aterrizaje. Algunos ejemplares de Pteranodon no portaban cresta por lo que podría haber sido una característica exclusiva de los machos, posiblemente para exhibirla en los rituales de apareamiento o simplemente como forma de identificación. El Pteranodon estaba físicamente bien equipado para volar, aunque probablemente pasara la mayor parte del tiempo planeando por los cielos prehistóricos, en vez de moviendo sus enormes alas para impulsarse por el aire. Los huesos huecos del Pteranodon reducían su peso corporal, y las vértebras de su lomo se encontraban unidas a sus costillas, consiguiendo un buen soporte para sus músculos asociados al vuelo. Es probable que, como otros animales polígamos (en los cuales los machos compiten por hacerse con harenes de hembras), Pteranodon viviera principalmente en costa rocosas, donde podían anidar lejos de los depredadores terrestres y alimentarse lejos desde la costa; muchos fósiles de Pteranodon se han hallado en lugares que en esa época, estaban a cientos de kilómetros de la línea costera. Los huesos de peces fosilizados descubiertos en los estómagos de distintos ejemplares de Pteranodon han demostrado que estos eran piscívoros.

Pteranodon

Quetzalcoatlus (Serpiente emplumada).

Periodo: Cretácico Superior (Maastrichtiano). Hace 68 – 65, 5 millones de años. 

Tamaño: Unos 11 metros de envergadura y 7 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 100 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Lawson en 1975. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Texas) y Canadá (Alberta).

El Quetzalcoatlus, llamado así por la deidad azteca Quetzalcóatl, la serpiente emplumada, es un género de pterosaurios pterodactiloideos del Cretácico Superior en Norteamérica, y uno de los mayores animales voladores conocidos de todos los tiempos. Era un miembro de los azdárquidos, una familia de avanzados pterosaurios sin dientes con cuellos rígidos e inusualmente largos. Fue uno de los animales voladores de mayor tamaño que haya visto el mundo, se calcula que solamente su cuello medía 2,4 metros de longitud y que se mantenía rígido mediante fuertes tendones y músculos, permitiendo de esa forma mantener una posición aerodinámica durante el vuelo al Quetzalcoatlus. La cabeza de este reptil volador estaba coronada por una pequeña cresta ósea. Sus alas estaban cubiertas por una membrana coriácea que se extendía hasta su pequeño cuerpo, la parte superior de sus patas y sus alargados cuatro dedos. Es muy probable que el Quetzalcoatlus caminara sobre sus cuatro patas, pero su cuerpo estaba más adaptado para el vuelo, desplegando sus enormes alas para planear sobre corrientes y brisas de aire caliente. Sus huesos huecos y extremadamente ligeros y finos, sostenían su cuerpo, el cual era liviano y aerodinámico. Se cree que vivió en tierras continentales interiores (planicies semiáridas) y probablemente pescara en lagos y ríos aunque se piensa que también podía alimentarse de animales muertos y carroña.

Quetzalcoatlus

Fuentes: Wikipedia, Enciclopedia Dinosaurios (Edimat), elaboración propia.

 

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Reptiles Marinos Prehistóricos II

Pliosaurus (Más cercano al lagarto).

Periodo: Jurásico Superior (Kimeridgiano). Hace 150 millones de años.

Tamaño: Entre 12 – 15 metros de largo (algunas estimaciones hablan de hasta 20 metros de longitud).

Peso: Entre 10 – 45 toneladas de peso aproximadamente según diversos estudios.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1841. Se han encontrado restos en gran parte de Europa (Desde Inglaterra hasta Rusia).

El Pliosaurus fue sin una de lo mayores depredadores que han existido en nuestro planeta. Se trataba de un gigantesco reptil marino emparentado con el Liopleurodon y el Kronosaurus. Su alimentación consistiría en peces, calamares y otros reptiles marinos. El Pliosaurus tenía la forma básica de todos los pliosaurios consistente en: Una cabeza grande, cuello corto y un tronco muy grueso (en comparación con los plesiosaurios, que en su mayoría tenían cuerpos elegantes, cabezas pequeñas y cuellos largos). El Pliosaurus resultaría un animal temible para casi cualquier otro ser que habitase el océano, este enorme reptil marino contaba además con una serie de dientes con aspecto triangular en corte transversal a diferencia de otros pliosaurios. El Pliosaurus y el resto de congéneres de su familia del período Jurásico, dieron paso millones de años más tarde a los mosasaurios, más rápidos, más ágiles y simplemente unos reptiles marinos mejor equipados que prosperaron ampliamente durante finales del periodo Cretácico.

Pliosaurus

Dakosaurus (Lagarto mordedor).

Periodo: Jurásico Superior – Cretácico Inferior (Titoniano – Barremiano). Hace 150 – 130 millones de años.

Tamaño: Entre 4 – 5 metros.

Peso: Entre 450 – 900 kilogramos de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Friedrich August von Quenstedt en 1856. Se han encontrado fósiles en Inglaterra, Francia, Suiza, Polonia, Rusia, México y Argentina.

El Dakosaurus era técnicamente un cocodrilo prehistórico. Su cuerpo hidrodinámico servía para mayor eficiencia en su desplazamiento por el agua, lo que junto a su cola con aleta, lo hacía un nadador mucho más eficiente que los actuales cocodrilos aunque no excesivamente rápido. El Dakosaurus parecía que estaba montado de las partes y piezas de otros animales: su cabeza se parecía a la de un dinosaurio terópodo, mientras que su largo cuerpo y “piernas” torpes como aletas posteriores revelan una criatura sólo parcialmente evolucionada más allá de sus orígenes terrestres. Los cráneos incompletos recuperados de la especie mexicana de Dakosaurus preservan una cámara en la que posiblemente se alojaba una desarrollada glándula salina. Desafortunadamente, no hay ninguna evidencia preservada de dichas glándulas. El Dakosaurus fue el único crocodiliforme marino que evolucionó con dientes tanto comprimidos lateralmente como aserrados; no sólo eso, sino que eran mucho más grandes que los de cualquier otro tipo de metriorrínquido. Estas características, las cuales son análogas a los dientes de la moderna orca, junto a su morfología, lo incluyen en el grupo de “cortadores” . Las fenestreas supratemporales de los cráneos de Dakosaurus debieron tener anclados grandes músculos abductores (que se encargan del cierre de las mandíbulas), asegurando así una poderosa mordida. Con sus cráneos de perfil triangular, dientes aserrados de profundas raíces y una bulbosa sínfisis mandibular (como la de los pliosaurios), los dakosaurios debieron haber sido capaces de alimentarse mediante la técnica de giro (desgarrando pedazos de carne de sus presas potenciales después de morderlas), algo muy similar a lo que hacen los cocodrilos actuales.

Dakosaurus

Plesiosaurus (Cercano al lagarto).

Periodo: Cretácico Inferior (Hauteriviano – Aptiano). Hace 135 – 120 millones de años.

Tamaño: Entre 3 – 5 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Más de 90 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por William Conybeare en 1821. Se han encontrado restos en Inglaterra y Alemania.

El Plesiosaurus fue un gran reptil marino, bien conocido gracias a que se han encontrado varios esqueletos casi completos de esta especie en Inglaterra. Se distingue por su pequeña cabeza, su cuello largo (con aproximadamente 40 vértebras cervicales) y delgado, un cuerpo ancho como el de una tortuga, una cola corta, y dos pares de grandes aletas alargadas con forma de remo. Este animal dio nombre al orden Plesiosauria, de la cual es un miembro primitivo, pero típico. El Plesiosaurus se alimentaba principalmente de belemnites, peces y otras presas. Sus mandíbulas en forma de U y dientes agudos pudieron haber sido como una trampa mortal para los peces. Esta especie se propulsaba con sus aletas, ya que su cola era demasiado corta como para ser un órgano locomotor eficaz. Su largo cuello pudo haberse usado como un timón cuando navegaba durante una persecución. Según estudios recientes, el Plesiosaurus seguramente daba a luz a sus crías en el agua como las serpientes marinas actuales. Los individuos jóvenes pudieron haber vivido en estuarios antes de irse a mar abierto. Algunas impresiones de piel fosilizada descubiertas en diversos hallazgos, sugieren que era lisa y no escamosa. La leyenda del Monstruo del Lago Ness (Escocia) nos habla de la presencia de un animal o varios con las características físicas del Plesiosaurus en dicho lago.

Plesiosaurus

Kronosaurus (Lagarto de Cronos).

Periodo: Cretácico Inferior (Aptiano – Albiano). Hace 125 – 99 millones de años.

Tamaño: Entre 9 – 10 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Hasta 24 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Longman en 1924. Se han encontrado restos en Australia y Colombia.

El Kronosaurus fue un enorme reptil marino carnívoro que vivía en mares interiores y poco profundos, el cual pertenecía al suborden Pliosauroidea. Esta especie seguramente se alimentaba de peces, tiburones, moluscos y otros reptiles como tortugas y plesiosaurios. A lo largo de la historia se han descubierto varios esqueletos de Kronosaurus, alguno de ellos mostraba un cráneo de casi 3 metros de longitud, prácticamente un tercio de la totalidad de la longitud del animal. El más completo de los esqueletos de Kronosaurus se encontró en la localidad de Villa de Leyva (Colombia). Muchos de estos hallazgos fósiles se encuentran en un deficiente estado de conservación dado a haber sido extraídos de la roca usando dinamita y a una posterior y errónea reconstrucción con yeso (esqueleto expuesto en la Universidad de Harvard). El Kronosaurus tenía una cabeza alargada, un cuello corto, un cuerpo rígido propulsado por cuatro aletas y una cola relativamente corta. Las aletas posteriores eran más grandes que las anteriores. El Kronosaurus a su vez poseía unos dientes cónicos y robustos aunque sin bordes aserrados y que excedían en gran medida los 7 cm (algunos de ellos de hasta 30 cm) de longitud. Se han encontrado marcas de dientes de Krnosaurus en el cráneo de un Tuarangisaurus (un elasmosáurido). Algunos científicos piensan que le habría sido posible salir fuera del agua al modo de las focas actuales.

Kronosaurus

Thalassomedon (Señor de los mares).

Periodo: Cretácico Superior (Cenomiano). Hace 95 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 12 metros de longitud.

Peso: Entre 1 – 2 toneladas de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Welles en 1943. Se han encontrado restos en Estados Unidos y Japón.

Con una longitud corporal de 12 metros, su cuello abarca 62 vértebras que representan la mitad de la longitud del Thalassomedon (6 metros). El cráneo medía unos 47 centímetros de largo, con prominentes dientes de hasta 5 centímetros de longitud. Sus aletas medían entre 1.5 a 2 metros de largo. Se han hallado rocas en el área de su estómago, lo que ha llevado a pensar que las ingerían para que sirvieran de lastre o para su digestión al igual que el Elasmosaurus. Los movimientos del estómago harían que las piedras ayudaran a desmenuzar la comida ingerida con mayor facilidad. Su pariente más cercano es el Elasmosaurus, estando ambos incluidos dentro de la familia Elasmosauridae. Se conocen seis especímenes de esta especie, todas ellas en un variado estado de conservación, exhibiéndose en varios museos de Estados Unidos.

Thalassomedon

Elasmosaurus (Lagarto de placa delgada).

Periodo: Cretácico Superior (Campaniano). Hace 80,5 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 14 metros de longitud.

Peso: Unas 2 toneladas de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Edward Drinker Cope en 1868. Se han encontrado restos en Estados Unidos.

El Elasmosaurus fue un reptil marino con un cuello extremadamente largo (con gran fortaleza y flexibilidad) y uno de los plesiosaurios más pesados y de mayor tamaño que se conocen hasta la fecha. El cráneo era relativamente delgado y aplanado, apenas más voluminoso que el propio cuello. El apuntado hocico le proporcionaba una silueta hidrodinámica, que le permitía desplazarse a mayor velocidad a través del agua, con varios dientes aguzados, que no podían aplastar conchas de los moluscos, pero si atraparlos en la boca para luego engullirlos. El Elasmosaurus puede ser distinguido por sus seis dientes premaxilares y sus 71 vértebras cervicales. Los plesiosaurios primitivos y muchos elasmosáuridos tenían cinco dientes en el premaxilar. El Elasmosaurus sólo podía elevar su cabeza y cuello sobre el agua si estuviera en aguas someras, donde podría descansar su cuerpo sobre el fondo. El peso del cuello, la limitada musculatura y el reducido movimiento entre las vértebras cervicales habrían evitado que Elasmosaurus subiera su cabeza y cuello muy alto. Este reptil marino era un lento nadador y pudo haber acechado a los cardúmenes de peces, también podría alimentarse de belemnites y ammonites, también engullía pequeñas piedras para facilitar la digestión. Las aletas del Elasmosaurus y otros plesiosaurios eran muy rígidas y estaban especializadas para nadar, por lo que no pudieron haberles permitido llegar a tierra para depositar sus huevos. Por lo tanto, lo más probable es que dieran a luz crías vivas como las actuales serpientes marinas aunque aún no se conoce una evidencia directa de la reproducción de los Elasmosaurus.

Elasmosaurus

Archelon (Tortuga soberana).

Periodo: Cretácico Superior (Maastrichtiano). Hace 75 – 65 millones de años.

Tamaño: Más de 4 metros de longitud y unos 4,9 metros de ancho de una aleta a otra.

Peso: Unas 2 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Wieland en 1896. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Dakota del Sur).

Archelon es un género extinto de tortugas marinas de gran tamaño. Estas grandes tortugas carecían del pesado caparazón de varias placas (que sólo tienen las tortugas terrestres y las de agua dulce), pero tenían un caparazón compuesto por una estructura de puntales transversales, constituidos por las costillas óseas que se situaban a partir de su columna vertebral. Otras características distintivas incluyen una cola aguzada, un cráneo estrecho, un caparazón relativamente delgado con una bóveda alta, y una pronunciada sobremordida (mal alineamiento de los dientes o a la forma en que los dientes superiores e inferiores encajan entre sí). Probablemente tenían una fuerte mordida, pudiendo alimentarse de moluscos pelágicos como los calamares. Se estima que el espécimen exhibido en el Naturhistorisches Museum en Viena habría vivido por cerca de un siglo, y puede haber muerto mientras estaba en brumación (similar a la hibernación pero en reptiles) en el fondo del océano. Estos grandes reptiles eran omnívoros, tenían un pico con el cual atrapaban peces, gusanos y otros pequeños animales. Eran objetivo de grandes depredadores como los mosasaurios y primitivos tiburones como el Hybodus. Archelon se movía lentamente y se paseaba por las aguas poco profundas de antiguos mares como el que cubría lo que hoy es centro de América del Norte. Cuando las hembras tenían que poner sus huevos, se desplazaban a las orillas y cavaban un hoyo donde los depositaban como lo hacen las tortugas marinas en la actualidad.

Archelon

Mosasaurus (Lagarto del Río Mosa).

Periodo: Cretácico Superior (Maastrichtiano). Hace 70 – 65 millones de años.

Tamaño: Entre 15 – 17 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Unas 20 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por William Conybeare en 1822. Se han encontrado restos en Estados Unidos y Holanda.

El Mosasaurus se encuentra entre los mayores depredadores marinos de todos los tiempos, era un enorme animal que desarrolló miembros con forma de pala y colas aplanadas para nadar, después de que sus antepasados terrestres abandonasen la tierra para pasar a vivir en el mar. El Mosasaurus estuvo entre los últimos y mayores géneros de mosasaurios. Su cráneo estaba más fuertemente constituido que en otros mosasaurios, ya que la mandíbula se articulaba muy apretadamente contra el cráneo. Tenía un cuerpo amplio en forma de barril (mucho más robusto que los tilosaurinos de tamaño similar), y con sus grandes ojos, pobre visión binocular y bulbos olfatorios mal desarrollados, los expertos creen que el Mosasaurus vivía cerca de la superficie del océano, donde se alimentaba de peces, tortugas, amonitas, y posiblemente también de otros mosasaurios más pequeños. El animal permanecía cerca de la superficie y aunque era capaz de bucear, evidentemente prefería no aventurarse en aguas más profundas. El cráneo de Mosasaurus culminaba en un morro corto y cónico. Como muchos mosasaurios, sus patas estaban modificadas en aletas hidrodinámicas, siendo las delanteras más grandes que las posteriores. Dichas aletas tenían los huesos de sus dedos situados en el interior de las mismas y dichos huesos, eran mucho más numerosos que los de las manos de los seres humanos. El Mosasaurus era carnívoro y tenía la boca repleta de grandes dientes cónicos afilados que iban reemplazando a lo largo de sus vidas. Se sabe mucho acerca de esta especie ya que se han encontrado varios esqueletos prácticamente completos, esto se debe a que los animales marinos muertos tienen muchas más posibilidades de quedar enterrados y conservarse en buen estado que los animales terrestres. También influye el hecho que el Mosasaurus aún viviendo exclusivamente durante el Cretácico Superior, se diversificó y extendió a lo largo de todo el planeta.

Mosasaurus

Tylosaurus (Lagarto con protuberancia).

Periodo: Cretácico Superior (Maastrichtiano). Hace 70 – 65 millones de años.

Tamaño: Unos 15 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Alrededor de 10 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Othniel Charles Marsh en 1872. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Kansas) y Nueva Zelanda.

El Tylosaurus fue uno de los grandes depredadores marinos de su época y el mayor mosasaurio de su entorno. Una característica distintiva del Tylosaurus es su alargado y cilíndrico premaxilar (el hocico) del cual toma su nombre y el cual pudo haber usado para para embestir y aturdir a sus presas y también pudo haberlo usado en combates intraespecíficos. Contenidos estomacales asociados con especímenes de Tylosaurus proriger indican que este feroz mosasaurio tenía una dieta variada, incluyendo peces, tiburones, mosasaurios menores, plesiosaurios y aves marinas no voladoras como Hesperornis (quizá también se alimentase de calamares gigantes). También sabemos que los dientes de Tylosaurus eran reemplazados según fuese necesario a lo largo de la vida del animal. En algunos paleoambientes, Tylosaurus parece haber preferido aguas someras, cercanas a las costas (como en la Formación Eutaw y la Formación Mooreville Chalk de Alabama), mientras favorecía aguas profundas muy alejadas de las costas en otros ambientes (como en la creta de Niobrara del oeste de EE UU). Los fósiles completos de Tylosaurus son muy comunes y muestran que el animal era enterrado en el fondo marino antes de que otros animales carroñeros se hiciesen cargo de sus restos. El Tylosaurus (al igual que el Mosasaurus) pertenece al orden Squamata por lo que estaba emparentado con las actuales serpientes, iguanas, camaleones y lagartos.

Tylosaurus

Hainosaurus (Lagarto Haino).

Periodo: Cretácico Superior (Maastrichtiano). Hace 70 – 65 millones de años.

Tamaño: Entre 12,2 – 15 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 10 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Dollo en 1885. Se han encontrado restos en Canadá, Inglaterra, Francia, Polonia y Suecia.

El Hainosaurus (perteneciente a la familia de los mosasaurios) fue uno de los mayores depredadores que surcaron los mares y océanos del Cretácico. su tamaño ha sido revisado más de una vez, en la primera estimación se determinó que medía unos 17 metros de largo, siendo de esa forma el mayor mosasáurido. En la década de 1990, la revisión de su tamaño lo redujo a 15 metros de largo. Más recientemente, Johan Lindgren estimó que alcanzaba longitudes de algo más de 12.2 metros de largo. El Hainosaurus se alimentaría principalmente de tortugas, otros mosasaurios, plesiosaurios, cefalópodos, tiburones, peces y pterosaurios que se acercasen demasiado a la superficie del agua. El Hainosaurus pertenece a la subfamilia Tylosaurinae, por lo que está relacionado en gran parte con el Tylosaurus norteamericano. Ambas especies se diferenciaban entre sí en que la cola de Hainosaurus tenía menos vértebras con cheurones (huesos ubicados en la superficie inferior de la cola de los reptiles), haciéndola más corta que la del Tylosaurus.

Hainosaurus

Fuentes: Wikipedia, Enciclopedia Dinosaurios (Edimat), elaboración propia.

 

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Reptiles Marinos Prehistóricos I

Askeptosaurus (Lagarto impensable).

Periodo: Triásico Medio (Anisiano – Noriano). Hace 245 – 208 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 2 metros de longitud.

Peso: Entre 22 – 34 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Franz Nopcsa en 1925. Se han encontrado restos en Italia y Suiza.

El Askeptosaurus es uno de los primeros reptiles marinos descubiertos y un precursor de especies posteriores como los plesiosaurios. Este animal estaba perfectamente adaptado a la vida marina, poseía un cuerpo delgado, cola larga y pies anchos y palmeados. Se cree que nadaba ondulando su cuerpo al estilo de los actuales cocodrilos marinos y que para alcanzar mayor velocidad, utilizaba sus patas a modo de remo. El Askeptosaurus tenía una mandíbula alargada con multitud de finos y agudos dientes, ideales para capturar peces que formarían principalmente su dieta. El Askeptosaurus poseía anillos escleróticos alrededor de los ojos para protegerlos de la presión de agua, un indicador de que este reptil seguramente podría sumergirse a profundidades importantes en busca de presas.

Askeptosaurus

Placodus (Diente plano).

Periodo: Triásico Medio (Anisiano). Hace 240 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 2 metros de longitud.

Peso: Entre 45 – 90 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1833. Se han encontrado restos en Francia, Alemania, Polonia y China.

El Placodus es uno de los reptiles marinos más representativos del orden de los placodontes, con cierto parecido al de las iguanas marinas actuales. El Placodus nadaba en mares poco profundos de la mitad del Triásico y posiblemente se alimentase de moluscos como los bivalvos, braquiópodos y crustáceos del fondo marino, gracias a sus dientes especialmente adaptados para ellos, con incisivos (con forma de cincel) que sobresalían del margen anterior de sus hocicos. Los dientes posteriores eran aplanados, para así aplastar sin problema a sus presas. El Placodus poseía un cuerpo robusto, cuello corto y un cráneo pesado. Este reptil no estaba tan bien adaptado a la vida marina como otros de sus parientes estrechamente relacionados, los plesiosaurios, utilizarían sus pies palmeados como medio principal de propulsión en el agua. El Placodus poseía una serie de protuberancias óseas por encima de su columna vertebral y con huesos densos y pesados por la zona abdominal. Esta armadura habría ofrecido protección contra los depredadores pero le habría hecho ser especialmente lento y torpe fuera del agua.

Placodus

Nothosaurus (Falso lagarto).

Periodo: Triásico Medio y Triásico Superior (Anisiano – Noriano). Hace 240 – 210 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 3 metros de longitud.

Peso: Unos 80 kg de peso.

Localización fósiles: Descrito por Hunter en 1834. Se han encontrado restos en lugares muy dispares como Holanda, Israel, Norte de África y China.

Este reptil con una configuración similar a la de las focas actuales y su grupo, fueron uno de los grupos de vertebrados con mayor éxito de su época. Es probable que cazase en aguas superficiales de mares tropicales de todo el mundo, impulsando su cuerpo hidrodinámico hacia bancos de peces de los que se alimentaría, ayudado con docenas de afilados dientes. Seguramente el Nothosaurus regresase a las orillas para descansar y para la puesta de los huevos. Poseía un cráneo amplio y plano y sus dientes delanteros eran mayor que los traseros, al igual que el resto de notosaurios, mientras que sus fosas nasales se encontraban situadas en el extremo superior de su morro, para poder aspirar aire lo más rápido posible al subir a la superficie. Sus extremidades en forma de palas con cinco dedos palmeados, le convertían en un buen nadador pero la anatomía de sus patas indica que probablemente también estaba adaptado para la tierra firme.

Nothosaurus

Cyamodus (-).

Periodo: Triásico Medio (Anisiano – Ladiniano) Hace 235 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Alrededor de 1,3 metros de longitud.

Peso: Unos 90 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descubierto en 1839 y descrito por en Christian Erich Hermann von Meyer en 1863. Se han encontrado restos en Alemania.

El Cyamodus era un extraño animal similar a una tortuga perteneciente al orden de los placodontes. Este animal poseía un cráneo de tamaño medio y con una forma triangular bastante marcada. Tenía grandes dientes incisivos con los que partía el exoesqueleto de los moluscos, que luego trituraba con sus grandes y fuertes muelas. Se cree que podía morder con una fuerza de unos 400 kilogramos (una fuerza muy elevada para un animal de su tamaño). Sus patas delanteras y traseras eran algo cortas y tenían una membrana interdigital que le ayudaba a moverse por el agua. Su larga cola era muy dura y estaba formada por muchas vértebras unidas fuertemente entre sí. Además, tenía una hilera de pequeñas espinas a cada lado. El Cyamodus había desarrollado un fuerte caparazón formado por huesos recubiertos de una capa córnea y por bultos óseos que sobresalían. A ambos lados del escudo tenía hileras de grandes púas que actuaban como defensa ante el ataque lateral de un carnívoro como el Cymbospondylus. Algo extraño de su caparazón es que estaba dividido en dos partes, una en las patas delanteras y el pecho y otra en las traseras.

Cyamodus

Shonisaurus (Lagarto de las montañas Soshone).

Periodo: Triásico Superior (Carniano). Hace 215 millones de años.

Tamaño: Hasta 21 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Alrededor de 30 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descubierto en 1920 y descrito por Charles Camp y Samuel Welles en 1976. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Nevada) y Canadá (Columbia Británica).

El Shonisaurus es con diferencia el mayor ictiosaurio y reptil marino conocido hasta la fecha, probablemente superara en longitud y volumen al actual cachalote. Los fósiles de Shonisaurus fueron descubiertos por primera vez en la formación triásica Luning de Nevada (Estados Unidos). Se hallaron docenas de esqueletos juntos, dando lugar al nombre de la especie Shonisaurus popularis, que alcanzaba los 15 metros de largo. El Shonisaurus sikanniensis de 21 metros de longitud fue descubierto en 1991 en la formación triásica Pardonet, en la Columbia Británica (Canadá). El Shonisaurus tenía un hocico similar al de un delfín, y sus aletas eran mucho más largas y estrechas que las de otros ictiosaurios. Aunque tradicionalmente se le ha reconstruido con un cuerpo grueso, similar al de una ballena, estudios recientes hechos desde principios de los años 1990 indican que su perfil corporal era mucho más delgado de lo que tradicionalmente se había supuesto. De la misma forma, la gran aleta caudal con que se ha reconstruido habitualmente probablemente no estaba tan desarrollada como las de especies de ictiosaurios posteriores, que tenían un perfil más similar a la de los tiburones actuales. Los ejemplares jóvenes de Shonisaurus poseían finos dientes en sus mandíbulas que aparentemente perdían a medida que transcurría su ciclo vital, este hecho probablemente esté relacionado con cambios en su alimentación.

Shonisaurus

Ichthyosaurus (Lagarto pez).

Periodo: Jurásico Inferior (Hettangiano – Sinemuriano). Hace 200 – 190  millones de años.

Tamaño: Alrededor de 2 metros de longitud.

Peso: Unos 90 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por William Conybeare en 1822 (Ichtyosaurus communis). Se han encontrado restos en Inglaterra, Bélgica, Alemania y Suiza.

El Ichthyosaurus es un género extinto de ictiosaurio que habitó principalmente en lo que hoy es Europa y que muestra una gran semejanza con los delfines actuales, aunque estos son mamíferos y los ictiosaurios eran reptiles. El Ichthyosaurus fue el primer fósil completo descubierto a principios del Siglo XIX por Mary Anning en Inglaterra. Esta especie en concreto era bastante más pequeña que la mayoría de sus parientes como el Shonisaurus y se tiene mucha información sobre ella ya que se han encontrado una enorme cantidad de restos fosilizados, incluyendo esqueletos articulados, algunos de ellos incluso con crías dentro del vientre de sus madres por lo que los científicos creen que el Ichthyosaurus era un animal vivíparo (en un principio llegó a especularse que ponía huevos en tierra firme pero en la actualidad esta hipótesis está completamente descartada). Los fósiles alemanes también muestran el contorno de la piel de Ichthyosaurus, revelando que poseía una aleta dorsal carnosa en su espalda y una gran aleta caudal. Poseía a su vez enormes ojos sensibles, protegidos por placas óseas. El Ichthyosaurus tenía hábitos exclusivamente pelágicos y datos de sus coprolitos revelan que su dieta consistía principalmente en peces y calamares.

Ichthyosaurus

Pelagosaurus (Lagarto de mar abierto).

Periodo: Jurásico Inferior (Toarciano). Hace 183 – 175 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 3 metros de longitud.

Peso: Unos 450 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Heinrich Georg Bronn en 1841. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia y Alemania.

El Pelagosaurus es un género extinguido de cocodrilomorfo talatosuquio que habitó en mares poco profundos  que cubrieron en buena parte lo que hoy es el occidente de Europa. El Pelagosaurus en general era parecido a lo que hoy es el gavial, por lo que ambas especies comparten adaptaciones y hábitos alimentarios. Este reptil marino estaba bien adaptado para la vida acuática, había desarrollado un hocico largo y esbelto, una cola similar a una aleta y patas más parecidas a aletas para nadar en las aguas cálidas y poco profundas de su tiempo. El Pelagosaurus tenía 30 dientes capaces de cazar y ensartar peces, crustáceos y moluscos. Sus ojos en posición delantera y su cuerpo hidrodinámico sugieren que el Pelagosaurus era un depredador de persecución, más que un carroñero o un cazador de emboscadas. Físicamente era bastante similar a los cocodrilos modernos y pudo haber andado y nadado de manera similar a ellos, agitando su cola de lado a lado, aunque su estructura vertebral es más ágil, probablemente para permitir mayor movimiento en el agua que sus parientes modernos. El Pelagosaurus probablemente sólo emergía del agua para depositar sus huevos o descansar en las riberas, pasando el resto del día en el agua a la que se había adaptado perfectamente.

Pelagosaurus

Metriorhynchus (Hocico moderado).

Periodo: Jurásico Medio y Jurásico Superior (Aleniano – Titoniano). Hace 175 – 150 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 3 metros de longitud.

Peso: Unos 227 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Christian Erich Hermann von Meyer en 1830. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia y Alemania.

El Metriorhynchus pertenece a un género extinto de cocodrilomorfos, animales que vivieron la mayor parte de su vida (quizá toda) en los mares del Jurásico Medio y Superior. A diferencia de otros grandes reptiles marinos de los que se sabía que parían crías vivas, se desconocen los hábitos reproductivos del Metriorhynchus, ya que no se han encontrado restos fósiles de huevos o posibles nidos de esta especie en concreto. El Metriorhynchus era similar a los cocodrilos actuales en tamaño pero poseía un cuerpo mucho más estilizado y ahusado, además de una cola provista de una fina aleta al final de la misma, lo que le convertía en un nadador mucho más eficiente, ágil y rápido que los cocodrilos actuales. Un examen reciente de los especímenes fósiles de la especie Metriorhynchus superciliosus han mostrado que los adultos tenían glándulas bien desarrolladas para eliminar el exceso de sal de sus cuerpos. El Metriorhynchus era un depredador muy efectivo y se alimentaba principalmente de belemnites, peces e incluso de pterosaurios que se acercasen demasiado a la superficie del agua. A pesar de ser un poderoso y eficiente cazador, el Metriorhynchus era vulnerable a otras especies mayores como el Liopleurodon.

Metriorhynchus

Ophthalmosaurus (Lagarto ojo).

Periodo: Jurásico Medio y Jurásico Superior (Batoniano – Titoniano). Hace 165 – 145 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 6 metros de largo.

Peso: Unas 3 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Harry Seeley en 1874. Se han encontrado restos en Europa, América del Norte y Argentina.

El Ophthalmosaurus es una especie de ictiosaurio de gran tamaño y en el que destaca sobremanera el enorme diámetro de sus ojos. Al igual que otros ictiosaurios, tenía un grácil cuerpo con forma de delfín, surcando mares cálidos del Jurásico en busca de peces y moluscos que formaban parte principal de su dieta. Sus con mandíbulas casi desdentadas estaban bien adaptadas para atrapar calamares, a pesar de poseer pocos dientes, el Ophthalmosaurus tenía unas mandíbulas muy fuertes, capaces de cerrarse con gran fuerza alrededor de sus presas. Cuanto mayor fueran los ojos de uno de estos animales, mejor podría haber visto en aguas turbias. Dichos ojos poseían una serie de anillos escleróticos que los protegerían contra la presión del agua al efectuar inmersiones, todo ello sugiere que cazaba en las profundidades donde no hay mucha luz solar o bien haber cazado de noche cuando sus presas eran más activas. Los cálculos sugieren que este animal podría haber efectuado inmersiones de unos 20 minutos de duración, alcanzando así los 600 metros de profundidad. Las aletas frontales del Ophthalmosaurus eran de mayor tamaño y más fuertes que las traseras. Este ictiosaurio utilizaba las aletas frontales como sistema de dirección y la cola como propulsión.

Ophthalmosaurus

Liopleurodon (Dientes de lados lisos).

Periodo: Jurásico Medio (Calloviano). Hace 160 – 155 millones de años.

Tamaño: Entre 7 – 10 metros de longitud según varias estimaciones.

Peso: Alrededor de 2,5 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Henry Émile Sauvage en 1873. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia, Alemania y Rusia.

El Liopleurodon fue uno de los superdepredadores de los mares del Jurásico en Europa. Este poderoso reptil marino del suborden Pliosauroidea (clado de plesiosaurios de cuello corto), ocupaba uno de los puestos más altos en la cadena alimentaria marina. Era un animal feroz que se alimentaba de peces, plesiosaurios de menor tamaño, ictiosaurios y tiburones (es posible que atacase a sus víctimas surgiendo desde aguas más profundas). Su alargado cráneo alcanzaba el metro y medio de longitud, y a él se le sujetaban los músculos que le permitían morder con tal fuerza que seguramente podría triturar los huesos de cualquier animal con sus dientes largos y cónicos. El Liopleurodon podría haber nadado con sus mandíbulas abiertas, permitiendo que el agua entrase en las aberturas de sus fosas nasales (narinas), situadas ambas en la parte superior de su boca, de esa forma, el Liopleurodon podría haber detectado el aroma de sus presas en el agua. Cuatro enormes aletas impulsaban su cuerpo por el medio acuático, aportándole la potencia necesaria para acelerar rápidamente cuando acechaba a sus potenciales víctimas. Un estudio que utilizó un robot nadador ha demostrado que aunque de esta forma de propulsión no es especialmente eficiente, provee una muy buena aceleración.

Liopleurodon

Fuentes: Wikipedia, Enciclopedia Dinosaurios (Edimat), elaboración propia.

 

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Serpientes II

Familia Elapidae.

Víbora de la Muerte Común (Acanthophis antarcticus).

Tamaño: Entre 0,7 – 1 metros de longitud.

Peso: Sin datos.

Distribución: Bosques, selvas, pastizales y matorrales de la costa oriental de Australia.

Reproducción: Ovovivípara (de 3 – 20 crías por camada que miden al nacer entre 12 – 16 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La víbora de la muerte común es una especie de serpiente nativa de Australia y una de las más venenosas del mundo. Esta víbora tiene cuerpo robusto, grueso y aplanado y cabeza triangular bien distinguida del cuello. Sus colmillos son largos y flexibles, pudiendo alcanzar más de 6 mm de longitud, por lo que pueden penetrar profundamente en la piel de sus presas o víctimas. El color de su dorso es normalmente gris oscuro, aunque hay ejemplares que poseen una coloración marrón óxido y con bandas transversales. Su cola es corta y delgada, de color blanco o crema y terminando en una espina erecta. La víbora de la muerte es de hábitos nocturnos y pasa la mayor parte del día enterrada en suelo arenoso o escondida entre rocas y vegetación. Su dieta consiste básicamente en pequeños mamíferos, aves, reptiles, anfibios; estos animales son atraídos con movimientos de la cola por parte de la serpiente. El veneno de la víbora de la muerte es altamente neurotóxico y provoca un efecto de parálisis similar al del curare. Alrededor del 15% de las personas afectadas por la mordedura de esta serpiente mueren por afecciones respiratorias a consecuencia de su veneno. Existen una serie de antídotos muy eficaces para neutralizar el efecto del veneno de la víbora de la muerte.

Subfamilia Hydrophiinae.

Serpiente Marina Amarilla (Pelamis platura).

Tamaño: Hasta 114 centímetros aproximadamente.

Peso: Alrededor de 1 kilogramo aproximadamente.

Distribución: Pelágica, la serpiente marina amarilla habita en aguas cálidas del Océano Pacífico (6 – 15 metros de profundidad) dentro de los límites tropicales y subtropicales. En ocasiones puede encontrarse esta serpiente hasta 20 kilómetros de distancia de la costa más cercana.

Reproducción: Ovovivípara (de 1 – 10 crías que miden al nacer 22 – 26 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente marina amarilla tiene la cola comprimida lateralmente como un remo. La cabeza es elongada, angosta y comprimida. Presenta placas agrandadas en la parte superior de la cabeza. No presenta internasales. Las nasales hacen contacto con la superficie superior del hocico. Cada narina se cierra y abre en forma de válvula. Presenta de 7 a 11 supralabiales, de 11 – 13 infralabiales, de 44 – 67 filas de escamas a mitad del cuerpo, de 260 – 465 ventrales y de 39 – 66 subcaudales. Las escamas dorsales son pequeñas, yuxtapuestas y hexagonales o cuadrangulares. El patrón de coloración consiste en dorso de café a negro que contrasta con un vientre amarillo. Estas serpientes se alimentan durante el día y permanecen de noche en el fondo marino ascendiendo ocasionalmente para respirar. La serpiente marina amarilla se alimenta principalmente de peces a los que ataca mediante emboscadas y por sorpresa. El veneno de esta especie es muy potente aunque no es considerada una especie agresiva para el hombre.

Serpiente marina amarilla

Serpiente Marina de Pico (Enhydrina schistosa).

Tamaño: 1,4 metros aproximadamente.

Peso: Alrededor de 2 kilogramos de peso.

Distribución: Costas e islas del Océano Índico y parte occidental del Océano Pacífico (Omán, Emiratos Árabes Unidos, India, Bangladesh, Sur de China, Indonesia, Malasia, Australia, Nueva Guinea).

Reproducción: Ovovivípara (de 4 – 10 crías que miden al nacer de 21 – 24 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente marina de pico es una especie de ofidio marino altamente venenoso que puedo encontrarse en las zonas del Indo-Pacífico. Esta especie está implicada en más del 50% de mordeduras producidas al hombre por serpientes marinas, así como la mayoría de envenenamientos y muertes a consecuencia de dichas mordeduras. La serpiente marina de pico es de un color gris oscuro homogéneo por el dorso, pudiendo tener franjas azuladas, mientras que los flancos y el vientre son blancos. Estos ofidios no se diferencian físicamente de las serpientes de tierra salvo por su mayor adaptación al mar. Las serpientes marinas de pico suele encontrarse normalmente en islas costeras, siendo activas tanto de día como de noche, capaces de sumergirse a profundidades de hasta 100 metros y permanecer unas 5 horas sin respirar debajo del agua. Para la vida marina están equipadas con una serie de glándulas para eliminar el exceso de sal. Su alimento principal es el pescado. Esta especie es particularmente agresiva y además posee un potente veneno compuesto de neurotoxinas y miotoxinas que pueden causar la muerte en una persona dependiendo de la gravedad de la mordedura.

Serpiente Marina Rayada (Laticauda colubrina).

Tamaño: Entre 0,875 – 1,42 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 1 kilogramo aproximadamente.

Distribución: Aguas tropicales poco profundas (hasta 10 m) del Indo-Pacífico, principalmente en pequeñas islas de coral, arrecifes de coral y manglares (desde la Bahía de Bengala hasta Nueva Guinea).

Reproducción: Ovípara (la hembra pone entre 2 – 40 huevos en cuevas cercanas al mar (a veces también debajo de la arena) pero siempre con un recurso cercano de agua dulce).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente marina rayada es una serpiente marina venenosa pero no agresiva con los buceadores. En estas serpientes son de color claro o gris oscuro azulado por encima y amarillento por debajo, con bandas de negro más o menos de ancho uniforme en todo o estrechamiento en el vientre. Hocico amarillo, el color se extiende hacia atrás a cada lado de la cabeza a cada lado de la cabeza por encima del ojo por lo que los escudos temporales, dejando una barra oscura en el medio. El resto de la cabeza es de color negro. La parte superior del cuerpo es de color gris, azul-grisáceo o azul; el vientre es de tonalidades más claras, de color blanco sucio o crema. Desde el cuello a la punta de la cola, la totalidad del cuerpo está rodeado de bandas negras (20 – 65) de contorno bien definido y algo más estrechas que el fondo. Su alimentación se realiza siempre en el agua, siendo la base de su dieta las anguilas y las morenas, que buscan activamente entre las oquedades y grietas de los arrecifes. Ocasionalmente, también se alimentan de peces pequeños. Esta serpiente es una muy buena nadadora, por lo que puede adentrarse sin ningún problema en alta mar, aunque siempre manteniéndose a profundidades no superiores a 10 metros.

Serpiente marina rayada

Familia Phytonidae.

Pitón Amatista (Morelia amethistina).

Tamaño: Hasta 8,5 metros de longitud como máximo pero normalmente oscilan en unos 5 metros.

Peso: Entre 11 – 30 kilogramos.

Distribución: Bosques, selvas y manglares de Australia, Nueva Guinea e Indonesia.

Reproducción: Ovípara (las hembras suelen poner unos 5 huevos que al eclosionar dar lugar a unas crías que miden unos 60 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La pitón amatista es la tercera serpiente más grande del mundo y debe su nombre a los reflejos del color de su piel. Si bien es la tercera del mundo, su masa corporal no supera la de una boa promedio, dado que es una serpiente que vive y descansa en las alturas. Las pitones amatistas son serpientes muy fuertes capaces de matar animales unas cuatro veces mayor a su cuerpo. Su dieta está complementada por peces, walabis, aves, pequeños mamíferos y hay casos conocidos de matar y tragar perros domésticos. Para cazar aves suelen subir a los arboles con excelente destreza hasta unos 30 metros de altura y descansar si no han capturado la presa. Estos animales han sido vistos descansando en las rocas muy cercanas a los ríos australianos. Se sabe poco de su biología debido a que si bien la población está distribuida muy ampliamente, se desconoce los lugares que frecuenta. Al principio de los años 80 del pasado Siglo XX, fue cazada por cazadores furtivos por su piel con valor muy alto en el mercado negro. Fue entonces cuando el gobierno de Australia decidió crear parques naturales y zonas boscosas para proteger esta especie única de su clase.

Pitón amatista

Pitón Birmana (Python molurus bivittatus).

Tamaño: Alrededor de 3,8 metros de longitud de media. Los mayores ejemplares oscilan entre 5 – 7 metros.

Peso: Hasta 90 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Áreas tropicales del Sur y Sudeste de Asia (Pakistán, India, Nepal, Bangladesh, Birmania, Tailandia, Laos, Camboya, Sur de China, Malasia, Indonesia, Java).

Reproducción: Ovípara (entre 12 – 36 huevos que son incubados en un período de dos a tres meses).

Estado de conservación: Vulnerable.

La pitón birmana es una de las serpientes más grandes que existen en la actualidad. Se trata de una constrictora robusta y fuerte que presenta un patrón de colores y manchas en la piel similar a hojas secas caídas en el suelo, lo que le sirve de perfecto camuflaje en las selvas. Existen además bellos ejemplares albinos de esta especie. Se le suele encontrar normalmente cerca del agua, siendo semiacuática pero también en los árboles (sobre todo en individuos jóvenes), presentando un comportamiento preferiblemente nocturno. Se alimentan principalmente de aves y mamíferos y debido a su cercanía en ocasiones con el ser humano, no desdeña el alimentarse también de ganado. Mata a todas sus presas por constricción y asfixia, rodeando con su cuerpo el de la presa y contrayendo sus poderosos músculos. Actualmente la pitón birmana presenta una amenaza en el territorio de los Everglades de Florida (Estados Unidos), donde se introdujo por vía del hombre, entrando en conflicto con muchas especies autóctonas que prácticamente han desaparecido como los mapaches, zarigüeyas y conejos, debido acción directa de la pitón, entrando además en competencia con el aligátor americano. Erróneamente vendida como mascota exótica gracias a lo atractivo de su color y comportamiento tranquilo, la pitón birmana tiene una tasa de crecimiento muy rápida y a pesar de su aparente docilidad, puede ocasionar mordeduras graves a una persona e incluso matarla por constricción gracias a su gran tamaño. Las poblaciones salvajes de esta serpiente se encuentran amenazadas en la actualidad, debido principalmente a la caza para obtener su piel y a la degradación de su hábitat.

Pitón de Seba (Python sebae).

Tamaño: Unos 5 metros de longitud, algunos ejemplares pueden llegar hasta los 7 metros.

Peso: Pueden alcanzar los 110 kilogramos aproximadamente en ejemplares de gran tamaño.

Distribución: Principalmente sabanas arboladas y con zonas de agua de casi todo el África subsahariana.

Reproducción: Ovípara (entre 20 – 100 huevos por camada que al eclosionar dar lugar a crías con un tamaño que ronda los 45 – 60 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La pitón de Seba es una de las serpientes más grandes del mundo y la mayor de África. Por su aspecto físico, se la conoce como pitón roca o pitón jeroglífico. Se trata de una serpiente con la cabeza ancha y totalmente cubierta de escamas. El color de esta especie, es pardo pálido en su parte dorsal, con fajas oscuras transversales, bordeadas de negro. La parte superior de la cola tiene una raya clara entre dos franjas negras. En la parte inferior tiene manchas y punteados de color pardo oscuro. La pitón de Seba es una serpiente de hábitos terrestres, principalmente, aunque suele sumergirse en el agua para cazar. Habita en sabanas, sobre todo arboladas, cerca del agua. Se alimenta principalmente de roedores, aves terrícolas, antílopes y cerdos. Se tiene constancia de que pueden engullir impalas de hasta 60 kilogramos, incluso leopardos. Suele acechar a sus presas desde el agua. Esta serpiente, como toda constrictora, ataca la cabeza con sus dientes poderosos y aserrados hacia atrás, y luego se enrolla en la víctima hasta asfixiarla, enroscándose más en su presa cada vez que respira. Debido a que no está en peligro de extinción ni está amenazada, está permitida la comercialización de esta serpiente. Estiva en los períodos secos del año y depende mucho del agua. En general se alimenta bien y se vuelve bastante dócil, pero puede morder si está hambrienta. Aunque sus proporciones sean descomunales, increíblemente no representa una amenaza para el hombre en cautiverio.

Pitón de Seba

Pitón Reticulada (Python reticulatus).

Tamaño: Algunos ejemplares extraordinarios pueden llegar a los 7 metros de largo. A pesar de ciertas leyendas sobre su tamaño, individuos de 9 ó 10 metros no han llegado a ser comprobados científicamente.

Peso: Hasta 75 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Selvas, bosques húmedos y praderas de todo el Sudeste asiático.

Reproducción: Ovípara (entre 15 – 80 huevos que al eclosionar a una temperatura de 31 – 32 ºC dan lugar a crías de unos 61 centímetros de largo).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La pitón reticulada es la serpiente con los ejemplares de mayor longitud que existe en la actualidad. Se caracteriza por su cabeza alargada, hocico ancho y relativamente plano. Su boca es impresionante y contiene más de un centenar de dientes. Los ojos de la pitón reticulada destacan por su color amarillo anaranjado y pupila negra brillante. El cuerpo de esta serpiente es robusto, largo, muy fuerte y elástico, teniendo una coloración verdaderamente llamativa, con tonalidades amarillas, pardas y ocres en el dorso y costados, mientras que la zona ventral es mucho más clara o casi blanca. Esta pitón debe su nombre a una serie de manchas reticulares y hexagonales de color pardo oscuro que se ensanchan en los laterales de la serpiente y que están delimitadas por líneas negras. La pitón reticulada se alimenta principalmente de roedores, aves y reptiles aunque los individuos de mayor tamaño pueden dar caza a presas mucho mayores como ciervos, jabalíes, pavos, cocodrilos e incluso leopardos. Esta serpiente tiene hábitos nocturnos y a pesar de sus grandes dimensiones, es bastante ágil y rápida, lo que le permite trepar a los árboles para capturar monos y otras presas de costumbres arbóreas. La pitón reticulada puede ser muy peligrosa, en primer lugar porque su mordedura a pesar no ser venenosa, puede causar graves heridas e infectarse rápidamente debido a las bacterias que la serpiente tiene en su boca y en segundo lugar, porque su gran tamaño hace que pueda capturar, dar muerte por asfixia y engullir a un hombre adulto. Esta pitón es vendida en el mercado de mascotas exóticas, aunque nadie debería adquirirla sin tener experiencia previa en este tipo de reptiles y un lugar grande suficientemente acondicionado y seguro para el mantenimiento del animal.

Pitón reticulada

Familia Viperidae.

Crótalo Adamantino (Crotalus adamanteus).

Tamaño: Un máximo de 2,4 metros de longitud.

Peso: Entre 2,3 – 5 kilogramos aunque algunos ejemplares excepcionales pueden llegar a pesar 6,7 kilogramos.

Distribución: Bosques secos de pino, bosques pantanosos, zonas costeras y praderas húmedas. Esta especie es nativa del Sudeste de los Estados Unidos (Carolina del Norte, Florida, Mississippi, Luisiana).

Reproducción: Vivípara. (alrededor de 12 crías por camada que al nacer miden entre 30 – 36 centímetros de longitud).

Estado de conservación: Preocupación menor.

El crótalo adamantino o crótalo diamante del Este es una serpiente muy venenosa y la más larga de todas las de cascabel. El patrón de color consiste de un color de fondo marrón, pardo-amarillento, gris o verde oliva, cubierta con una serie de 24-35 manchas dorsales en forma de diamante, de color marrón oscuro a negro con centros ligeramente más claros. Cada una de estas manchas se detalla con un perímetro formado por una hilera de escamas de color crema o amarillento. En la parte trasera, las formas de los diamantes son más parecidas a bandas cruzadas y son seguidas de 5 – 10 bandas alrededor de la cola. El vientre es de color amarillento o crema, con manchas oscuras a lo largo de los lados. La cabeza tiene una raya postocular oscura que se extiende desde detrás del ojo hacia atrás y abajo hacia el labio. La parte trasera de la raya llega hasta el ángulo de la boca. Esta especie suele alimentarse de conejos y de diversos roedores a los que caza mediante la técnica de la emboscada, ocultándose gracias al camuflaje que le proporciona su piel y atacando a sus presas desprevenidas. Los individuos juveniles de crótalo adamantino pueden ser víctimas de halcones y águilas, los cuales son capaces de cazar estas serpientes. Aunque el crótalo adamantino no tiene fama de ser la serpiente de cascabel más agresiva, sí que es considerada la más peligrosa ya que sus colmillos son los más largos de todas las serpientes de cascabel y su veneno tiene un potente efecto hemorrágico en sus víctimas. La tasa de mortalidad después de una mordedura de crótalo adamantino está en torno al 10% – 30% en el ser humano según diversos estudios realizados al respecto. Esta especie puede alcanzar más de 20 años de edad, especialmente en cautividad.

Crótalo adamantino

Crótalo Diamante Occidental (Cotralus atrox).

Tamaño: Alrededor de 1,2 metros de longitud.

Peso: Unos 6,7 kilogramos.

Distribución: Territorios áridos, desiertos y praderas de Estados Unidos (de Arkansas a California) y México (Sinaloa, Hidalgo, Veracruz).

Reproducción: Vivípara (alrededor de 25 crías por camada que al nacer miden unos 30 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

El crótalo diamante occidental es un tipo de víbora que vive en el Sur de América del Norte. Se la suele conocer también con el nombre de cascabel diamantada del Oeste o víbora de cascabel ya que esta especie está altamente extendida en los territorios en donde habita. El crótalo diamante occidental es una serpiente corpulenta, teniendo la zona del dorso cubierta de manchas con forma de diamante, de ahí su nombre, terminando su cuerpo en el famoso cascabel, formado con segmentos que se van añadiendo en cada muda y que agita como señal de amenaza y alerta. Su color va desde gris a marrón o incluso rojizo, mientras que el vientre es blanquecino. Esta víbora es principalmente de hábitos nocturnos aunque estacionalmente puede desplazarse durante el día en los meses de primavera y otoño. El crótalo diamante occidental se alimenta principalmente de pequeños mamíferos como ratas, ratones, perros de las praderas, ardillas de tierra, conejos y aves. Los individuos jóvenes de esta especie también dan caza a lagartos de escaso tamaño. El crótalo diamante occidental puede subsistir hasta dos años sin alimentarse debido a su metabolismo especial. El veneno de esta víbora es hemotóxico, afectando principalmente a los vasos sanguíneos, células de la sangre y corazón. Entre el 10 – 20% de personas no tratadas clínicamente contra el veneno de esta serpiente, morirá a causa de la mordedura. El número de individuos en las distintas poblaciones de crótalo diamante occidental se mantiene estable, por lo que esta especie está clasificada dentro del grupo de Preocupación Menor en la Lista Roja de la UICN.

Víbora Áspid (Vipera aspis).

Tamaño: Entre 60 – 85 centímetros de longitud aproximadamente.

Peso: Unos 0,4 kilogramos.

Distribución: Áreas soleadas y de suelos secos con vegetación estructurada de Italia, Francia y Noreste de España. 

Reproducción: Vivípara (entre 2 – 15 crías que al nacer miden 12 – 24 centímetros).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La víbora áspid es una serpiente venenosa de pequeño tamaño. Los machos son un poco más delgados que las hembras. La cola es relativamente corta, un séptimo a un noveno de la longitud de cuerpo en las hembras, y un sexto a un octavo en los machos. La cabeza es ancha, triangular y bien diferenciada del cuello. Las escamas del cuerpo son grisáceas o amarillas, doradas o cúpreas, con manchas negras o verdosas con borde negro, en aparente zigzag sobre el lomo. se encuentra a menudo en áreas montañosas o en colinas, especialmente en regiones de piedra caliza, pero se presenta a veces en llanos bajos. Tiene una preferencia por áreas cubiertas de vegetación o por lo menos con alguna cubierta. Puede ser encontrado en cuestas soleadas sobre colinas, pantanos, prados en las montañas, claros del bosque, en los límites de bosques, en botes de basura y en las canteras. En Italia se encuentra en arboledas y a menudo cerca de fuentes. Aunque no es propia de zonas elevadas, en los Pirineos se ha encontrado sobre los 2.600, en la zona del Pico Mulleres. La víbora áspid se alimenta principalmente de roedores y pequeños lagartos y aves. Esta serpiente tiene hábitos principalmente diurnos aunque también puede encontrarse activa de noche y casi siempre fiel a un mismo lugar o territorio. Una mordedura de esta especie es muy dolorosa y tiene consecuencias severas. Según Stemmler, cerca de 4% de todas las mordeduras sin tratar son fatales. Las víboras áspid de la región de Suiza son las que poseen un veneno más potente según diversos estudios realizados.

Víbora áspid

Víbora Bufadora (Bitis arietans).

Tamaño: 1 metro aproximadamente.

Peso: Alrededor de 5 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Pastizales rocosos de todo el centro, Este y Sur de África (Mauritania, Senegal, Malí, Guinea, Costa de Marfil, Nigeria, Camerún, República Democrática del Congo, Uganda, Kenia, Somalia, Tanzania, Angola, Namibia, Sudáfrica, etc).

Reproducción: Ovovivípara (alrededor de 50 – 60 crías entre 12,5 – 17,5 centímetros de largo).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La víbora bufadora es una serpiente venenosa responsable del mayor número de muertes en África por mordedura, debido a diversos factores como su amplia distribución y cercanía a zonas altamente pobladas. Nos encontramos ante una serpiente muy gruesa, con la cabeza de forma triangular, bien diferenciada del cuello y un hocico romo y redondeado. Sus escamas tienen una destacada forma de quilla en el dorso de esta víbora, el cual suele ser de color variable dependiendo de la zona geográfica, yendo del marrón al amarillo oscuro (incluido anaranjado y marrón rojizo), mientras que el vientre es amarillento. La víbora bufadora además posee bandas negras que se extienden hasta la zona de la cola. Esta serpiente es lenta y basa su protección en el camuflaje que le proporciona su colorido, si se sienten amenazadas optarán por emitir un alto y continuo silbido y adoptando una postura defensiva colocando su cuerpo en forma de “S”. Aunque son principalmente terrestres y de hábitos nocturnos, la víbora bufadora también es buena nadadora e incluso puede trepar por los árboles. La víbora bufadora se alimenta principalmente de pequeños mamíferos, aves, anfibios y lagartos. La mordedura de esta serpiente es muy dolorosa e incluso mortal en algunos casos, ya que su veneno tiene efectos citotóxicos (mortalidad del 10% sin tratamiento) pudiendo producir hemorragias, necrosis, edemas, ampollas, hipotensión y mareos, entre otros. Esta serpiente tiene un carácter agresivo y no se aconseja tenerla como mascota en cautividad sin las correspondientes y estrictas medidas de seguridad, ya que algunos ejemplares nunca se acostumbran al cautiverio y están siempre emitiendo su particular silbido y en posición defensiva.

Víbora de Russell (Daboia russelii).

Tamaño: Alrededor de 1,2 metros de largo.

Peso: Sin datos.

Distribución: Colinas y costas del Sur y Sudeste asiático (Pakistán, India, Nepal, Bangladesh, Birmania, Tailandia, Camboya, China, Taiwan, Indonesia).

Reproducción: Ovovivípara (entre 20 – 40 crías que al nacer miden en torno a 21 – 26 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La víbora de Russell o víbora de cadena es una serpiente venenosa responsable de la mayor parte de casos de mordeduras y muertes en el mundo, principalmente en la India, debido a su presencia cercana a núcleos urbanos y habitados. Físicamente es más delgada y menos pesada que la mayoría de las víboras, teniendo una cabeza aplanada y triangular, bien diferenciada del cuello. El hocico es embotado, doblado y levantado, con las fosas nasales grandes y la cola relativamente corta (14% de la longitud total del cuerpo). La corona de su cabeza está recubierta de escamas irregulares y fuertemente fragmentadas, mientras que las escamas de su dorso están fuertemente aquilladas, con las ventrales más lisas. Su color varía desde un fondo amarillento o marrón claro con tres series de manchas marrones oscuras que circulan a lo largo de su cuerpo y que están rodeadas por un anillo negro que se intensifica con un borde blanco o amarillo. El vientre de la víbora de Russell es de color blanco. Esta serpiente es principalmente nocturna y se alimenta de roedores, ardillas, musarañas, cangrejos de tierra, escorpiones y lagartos. Cuando se siente amenazada, eleva el primer tercio de su cuerpo y emite un silbido. Los individuos de mayor edad son más tranquilos y lentos que los jóvenes que pueden ser alterados con mayor facilidad. El veneno de la víbora de Russell es tóxico, sobre todo por la gran cantidad del mismo que puede inocular esta serpiente en una mordedura. Sus efectos van desde dolor en la zona afectada a hinchazón de la extremidad, hemorragia, ampollas, necrosis de los tejidos, vómitos, etc. Debido a que este veneno es efectivo para inducir trombocitopenia, ha sido incorporado en una prueba para diagnóstico in vitro de coagulación sanguínea que es ampliamente usada en los laboratorios de los hospitales.

Víbora del Gabón (Bitis gabonica).

Tamaño: Entre 1,2 – 1,5 metros de longitud.

Peso: Hasta 8,5 kilogramos de peso.

Distribución: Selvas y bosques del Oeste y centro de África (Gabón, Guinea, Ghana, Togo, Camerún, República Democrática del Congo, República Centroafricana, Sudán, Uganda, etc).

Reproducción: Ovovivípara (entre 8 – 43 que al nacer miden de 25 – 32 centímetros de largo).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La víbora del Gabón es una formidable serpiente con un cuerpo ancho, masivo y pesado en el que destaca de manera importante su gran cabeza triangular, muy diferenciada del cuello que es estrecho y mostrando abultamientos detrás de los ojos, dichos abultamientos corresponden a la localización de las glándulas venenosas de la serpiente. Sus ojos son ligeramente saltones, móviles, situados en posición anterior y con pupila vertical (hábitos nocturnos). En el hocico presenta dos pequeños cuernos que son mucho más grandes en la subespecie Bitis gabonica rhinoceros. Sus venenosos colmillos ostentan el récord de longitud entre todos los reptiles venenosos del mundo, pudiendo alcanzar hasta 55 mm. La coloración del fondo de esta serpiente, oscila del rosado al marrón, mientras que su dorso en toda su longitud está recorrido por una línea de manchas claras en forma de cartucho, conectada entre sí por motivos oscuros con apariencia de reloj de arena. Ambos flancos presentan también series de manchas geométricas en tonos ocres, más o menos oscuras, o casi negras. El vientre es claro con manchas irregulares de color marrón o negro. Es un patrón de colores perfecto para confundirse y camuflarse entre la hojarasca. La víbora del Gabón se alimenta principalmente de roedores, liebres, conejos, aves y pequeños monos. Su veneno (acción citotóxica y neurotóxica) no es particularmente potente pero debido a la gran cantidad del mismo que inocula en una mordedura, lo hace muy peligroso y necesario de tratamiento médico urgente. Las mordeduras de víboras del Gabón no son muy frecuentes, en parte por su hábitat, en parte por la naturaleza tranquila del animal.

Víbora hocicuda (Vipera latastei).

Tamaño: Hasta 72 centímetros de longitud aproximadamente.

Peso: Alrededor de 1 kilogramo aproximadamente.

Distribución: Presente en prácticamente toda la Península Ibérica y Norte (a excepción del extremo Norte peninsular y los Pirineos) del Magreb y en hábitats muy variables (desde zonas con cierto grado de humedad y vegetación variada hasta zonas pedregosas y semiáridas con poca o nula vegetación).

Reproducción: Ovovivípara (entre 2 – 13 crías que al Book Antiquanacer miden 16 – 20 centímetros).

Estado de conservación: Vulnerable.

La víbora hociduda o víbora de Lataste presenta el cuerpo relativamente grueso y la cola es proporcionalmente corta. Existen dos subespecies de esta serpiente: Vipera latastei, latastei y Vipera latastei gaditana. La cabeza es de aspecto triangular, está bien diferenciada del cuerpo y presenta un apéndice nasal dirigido hacia arriba. Presenta entre tres a siete escamas apicales, dos cantales, seis a nueve loreales, nueve a 11 perioculares, nueve a 10 labiales superiores y 11 a 13 labiales inferiores. Entre el ojo y las escamas labiales superiores presenta generalmente dos o tres hileras de pequeñas escamas. La coloración en Vipera latastei latastei puede ser bastante variable, incluso entre ejemplares de una misma población, no obstante, la coloración más común suele ser gris o gris parduzco, y generalmente se asemeja al color del sustrato del entorno, de esta manera logra pasar inadvertida cuando sale al exterior para solearse. El color de la cola en su extremo puede ser indistintamente negro o amarillo. Incluso las crías de un mismo parto pueden presentar colas de diferente color. No obstante, el caso de las poblaciones de Vipera latastei latastei de las sierras de Teruel resulta excepcional, ya que todos los ejemplares presentan de forma invariable un marcado color negro en el extremo de la cola. La víbora hocicuda es predominantemente diurna, aunque en los meses más calurosos puede volverse crepuscular o nocturna, incluso paralizando su actividad en los días más calurosos del verano. Se alimenta principalmente de otros reptiles como las lagartijas, lagartos, eslizones, culebrillas, así como de pequeños mamíferos como los ratones o musarañas, aves pequeñas y algunos insectos (escolopendras y escorpiones). Esta serpiente es esquiva y agresiva, además es la que cuenta con el veneno menos tóxico de las tres presentes en España y aunque su mordedura no es mortal, se precisa de asistencia sanitaria para un tratamiento adecuado, y si fuese realmente necesario, la aplicación de un suero antiofídico. En la actualidad la víbora hocicuda se encuentra en peligro de extinción ya que su población ha descendido considerablemente, siendo el hombre su principal amenaza junto a la pérdida de sus hábitats.

Víbora hocicuda

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, wesapiens.org, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 16 noviembre, 2012 en Naturaleza

 

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Serpientes I

Familia Boidae.

Anaconda Verde (Eunectes murinus).

Tamaño: Puede llegar a superar los 6,6 metros de largo.

Peso: Alrededor de los 100 kilogramos en los ejemplares más grande.

Distribución: Pantanos, ciénagas y arroyos lentos de las selvas de América del Sur (cuencas del Amazonas y Orinoco, Colombia, Venezuela, Guayanas, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil).

Reproducción: Ovovivípara (alrededor de 20 – 40 crías que al nacer pueden llegar a medir 70 – 80 centímetros de largo).

Estado de conservación: Casi amenazado.

La anaconda verde o anaconda común es una especie endémica de los ríos tropicales de Sudamérica. Está considerada como la segunda serpiente de mayor longitud existente en la actualidad y la más pesada de todas. Posee un cuerpo poderoso, largo, muy robusto y ancho, con una cabeza estrecha, con las narinas y ojos en posición elevada, hecho que demuestra los hábitos y preferencias acuáticas de la anaconda, aunque ocasionalmente puede trepar a los árboles. Tiene un color verde oscuro, con marcas ovaladas de color negro y ocre en sus flancos mientras que su vientre es más claro y la parte final de la cola presenta unos diseños amarillos y negros que son únicos en cada ejemplar. La anaconda acaba con sus presas mediante constricción, enrollando su musculoso cuerpo alrededor del de sus víctimas. Se alimenta principalmente de animales que se acercan al agua a beber, como por ejemplo carpinchos, tapires, caimanes (únicamente en casos de necesidad). También forman parte de su dieta los huevos de aves, roedores y otros reptiles de pequeño tamaño. Se han reportado casos de canibalismo en esta especie, normalmente de hembras devorando machos pequeños. La digestión de una presa grande puede demorar varias semanas, durante las cuales la serpiente se encuentra casi inactiva y dormita en una rama o junto al agua. Al igual que otras serpientes, su mayor amenaza es la destrucción de su hábitat y la caza ocasional, ya sea para obtener su piel o para proteger el ganado por quienes consideran a la anaconda una amenaza para sus animales o incluso para los niños. Debido a su gran tamaño y fuerza, la anaconda puede ser peligrosa para los seres humanos, habiéndose descrito varios ataques a personas, algunos de ellos con resultado fatal.

Boa Arcoiris (Epicrates cenchria).

Tamaño: Entre 1,6 – 2 metros de longitud de media, aunque algunos ejemplares pueden llegar a sobrepasar los 2 metros.

Peso: Alrededor de 5 – 6 kilogramos.

Distribución: Bosques y selvas del centro de América del Sur.

Reproducción: Ovovivípara (entre 10 – 25 crías que al nacer miden entre 40 – 50 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La boa arcoiris es una boa principalmente terrestre y que tiene más actividad en horas nocturnas. Recibe dicho nombre a la extraordinaria coloración y resplandor multicolor de su piel cuando es iluminada por la luz del Sol. A partir de la escama rostral parten varias líneas de color negro: una línea sigue el eje sagital de la cabeza, y termina al comenzar el cuello. Otras dos líneas laterales van paralelas a las escamas supralabiales, y también se prolongan hasta el final de la cabeza. A partir de las escamas supraoculares surge otra línea de color negro, la cual también acaba al final de la región cefálica. Los ojos están bien desarrollados, y son de color oscuro (negros o marrones), con el típico iris en disposición vertical, signo típico del carácter predador de esta especie. El cuello esta bien diferenciado mediante un estrechamiento y es fácilmente diferenciable, extendiéndose detrás el resto del cuerpo de la boa. Comenzando por la región ventral, ésta presenta un color blanquecino o lechoso, a veces color crema, aunque en periodos de muda puede adquirir colores rojizos. La zona dorsal esta surcada por anillos negros u oscuros que se prolongan hasta el extremo final de la región caudal. Pueden estar separados o solaparse. Es frecuente encontrar estas serpientes tomando un baño o cerca del agua, donde pueden pasar horas e incluso días con el cuerpo sumergido, asomando tranquilamente la cabeza para poder respirar. Este comportamiento es muy frecuente en el periodo previo a la muda o ecdisis o cuando simplemente quieren refrescarse en los meses más calurosos del año (Junio – Septiembre). Normalmente cazan a sus presas (pequeños mamíferos) desplazándose a través de las riberas de los ríos o entre la hojarasca de la selva amazónica o entre las ramas de los árboles. La boa arcoiris puede alcanzar más de 25 años de edad.

Boa arcoiris

Boa Constrictor (Boa constrictor imperator).

Tamaño: Entre 1,3 – 2,5 metros de longitud de media, aunque algunos ejemplares pueden alcanzar 3,7 metros.

Peso: Alrededor de 6 kilogramos.

Distribución: Bosques y selvas de América Central (principalmente México, Honduras, El Salvador y Guatemala).

Reproducción: Ovovivípara (entre 10 – 65 crías que al nacer miden en torno a 38 – 51 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

También conocida como boa común, es una de las subespecies más pequeñas de este género y al igual que otras boas, presenta un llamativo colorido que consiste en superficies dorsales de tonos rojizos que quedan dentro de un fondo que puede ser blanco, rosado, marrón o dorado, dependiendo de la subespecie o los cruces llevados a cabo en cautividad. Durante los días próximos a la muda, las serpientes adquieren una piel de color grisáceo poco vistosa y sus ojos se vuelven de color blanco cremoso. En la naturaleza es raro que vivan más de 20 años, aunque en cautividad pueden alcanzar los 30 con relativa facilidad. Normalmente son animales solitarios y nocturnos. Pasan el día escondidas entre las ramas de los árboles o en algún tronco hueco y salen a cazar al caer la noche, teniendo una mala visión por lo que esta serpiente depende de sus escamas termosensibles (fosetas loreales) para detectar a sus presas. Les gusta trepar a los árboles y tender desde allí emboscadas a sus presas. También baja al suelo con frecuencia en busca de agua, siendo buena nadadora. Se alimenta principalmente de lagartos, pájaros, murciélagos, ratas, ardillas, entre otros, a los que da muerte mediante constricción y estrangulamiento. Este tipo de serpientes han ganado mucha popularidad en los últimos años entre los amantes de las mascotas exóticas, siendo un animal no agresivo aunque debido a su tamaño y fuerza, puede resultar potencialmente peligroso, especialmente para los niños.

Boa constrictor imperator

Boa Esmeralda (Corallus caninus).

Tamaño: Alrededor de 1,8 metros de longitud.

Peso: Puede llegar a superar los 2 kilogramos de peso.

Distribución: Zonas boscosas y selvas de Sudamérica (Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Norte de Bolivia, Venezuela, Surinam).

Reproducción: Ovovivípara (entre 6 – 14 crías por camada).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La boa esmeralda es una especie de serpiente no venenosa que suele habitar en los árboles. Destaca principalmente por su llamativo color verde, con manchas dorsales blancas y otras ventrales de color amarillo. Su cuerpo es relativamente robusto y con forma ligeramente triangular. La cabeza es grande y con el morro más bien curvado hacia abajo, poseen además unos muy desarrollados colmillos en la parte frontal de su boca, proporcionalmente más grandes que las de otras especies de serpientes no venenosas. Este ofidio se alimenta principalmente de pequeños mamíferos aunque también pueden entrar dentro de su dieta algunas pequeñas aves, al igual que ranas y lagartos de escaso tamaño. Debido a su lento metabolismo, la boa esmeralda se alimenta con mucha menos frecuencia que otras serpientes que habitan en tierra, pudiendo pasar varios meses sin comer. Esta serpiente a veces es confundida con la pitón arborícola verde (Morelia viridis) aunque tienen distintos patrones de colores, manchas y escamas de la cabeza. La boa esmeralda está disponible en el mercado de animales exóticos.

Familia Colubridae.

Culebra de collar (Natrix natrix).

Tamaño: Alrededor de 1,2 metros.

Peso: 0,7 – 1 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Principalmente en zonas cercanas al agua como ríos, lagos y pozos de casi toda Europa, Asia central y Noreste de África.

Reproducción: Ovípara (entre 8 – 40 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden en torno a los 18 centímetros).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La culebra de collar es una serpiente no venenosa de cuerpo grueso la cabeza redondeada y los ojos de pupilas redondas. El color es muy variable, lo más habitual es pardo o verde oscuro, aunque pueden aparecer desde color gris hasta negro; con la parte inferior del cuerpo más clara. Presenta manchas negras. Algunos individuos muestran un collar característico de color amarillento o anaranjado. Es una especie de vida diurna que se alimenta de anfibios (especialmente de ranas y sapos), y puede llegar a cazar pequeños mamíferos y peces. Las hembras son mayores que los machos. La culebra de collar hiberna durante el invierno y se aparea poco después de salir del estado de hibernación, en primavera durante Abril o Mayo. Al no ser venenosa, sus únicas defensas son producir un fluido de olor fétido desde las glándulas anales y fingir que está muerta. En ocasiones también fingen atacar, golpeando simplemente abriendo la boca y es raro que muerda para defenderse.

Serpiente de collar

Serpiente del Maíz (Elaphe gutatta).

Tamaño: Entre 70 – 130 centímetros aproximadamente.

Peso: Aproximadamente 0,9 kilogramos.

Distribución: Llanuras, praderas y bosques poco frondosos del Este y Sudeste Estados Unidos (Desde Maryland y Nueva Jersey hasta el Golfo de México).

Reproducción: Ovípara (entre 12 – 24 huevos).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente del maíz recibe su nombre porque porque es de pradera y los cultivos de maíz son su lugar preferido, pues es una serpiente solitaria y no vive en hoyos sino en la planicie, y los matorrales del maíz son las mejores áreas para encontrar su alimento, protección y escondite. Son populares en el mercado de mascotas, quizás por ser más pequeñas y dóciles que otras especies de serpientes y por no ser venenosas. Cuando son jóvenes se alimentan de grillos, escarabajos, gusanos; al llegar a la edad adulta consumen lagartijas, pájaros y roedores; son buenas escaladoras y trepan árboles buscando aves y murciélagos. Aunque en cautividad, desde su nacimiento se las puede alimentar a base de ratones de diferentes tamaños dependiendo de la longitud de la serpiente, en su juventud se les proporciona “pinkis” o ratones recién nacidos, luego pasando a “primer pelo”, “destetados”, jóvenes y adultos. Están más activas por la noche o durante las horas del amanecer y al anochecer. Sobre todo son serpientes terrestres pero algunas son semiarbóreas

Serpiente del maiz

Serpiente Verde de la Vid (Ahaetulla nasuta).

Tamaño: Entre 1,2 – 1,9 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Sin datos.

Distribución: Bosques tropicales densos del Sudeste Asiático (Birmania, Camboya, Tailandia, Vietnam, Sri Lanka) y Noroeste de la India. Su presencia en Bangladesh no ha sido confirmada.

Reproducción: Ovovivípara (entre 5 – 15 crías).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La serpiente verde de la vid es un extraordinario animal con un aspecto bien característico, dando una apariencia de físico delicado y delgado, añadiendo a esto un prominente y agudo hocico. Su cabeza es cónica en el extremo y sus colmillos se encuentran en la parte posterior de su mandíbula. Toda la serpiente posee un color verde brillante que le ayuda a camuflarse perfectamente en las densas selvas en donde habita. La serpiente verde de la vid se alimenta principalmente de roedores, ranas, lagartijas y pequeñas aves. La serpiente verde de la vid es exclusivamente arborícola y pasa la mayor parte de su vida en los árboles. Tiene hábitos preferentemente diurnos y resulta ser bastante lenta de movimientos por lo que caza a sus presas manteniéndose oculta con su camuflaje y atacando a aquellos animales que entran dentro de su rango de acción. La serpiente verde de la vid es levemente venenosa, su mordedura causa principalmente una leve inflamación. Esta serpiente puede ampliar ligeramente su cuerpo cuando se siente amenazada para parecer más grande y amenazante. La serpiente verde de la vid es un animal realmente complicado de tener en cautividad ya que la mayoría de los ejemplares capturados en estado salvaje para tal fin nunca terminan de adaptarse y acaban falleciendo.

Serpiente verde de la vid

Víbora Ratonera (Panterophis obsoletus).

Tamaño: Entre 1,06 – 1,85 metros de longitud.

Peso: Entre 1,6 – 2,2 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Áreas densamente boscosas de Norteamérica.

Reproducción: Ovípara (entre 10 – 20 huevos que dan lugar a crías que miden 28 – 41 centímetros de longitud al nacer).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La víbora ratonera, víbora ratonera del Oeste o serpiente negra,  es una serpiente  zonas muy boscosas y es conocido por tener una excelente capacidad de escalada, incluyendo la posibilidad de subir el tronco de los árboles grandes maduros sin la ayuda de ramas. Esta serpiente es un nadador competente, pero por lo general, sólo utiliza esta capacidad de viajar a territorio de caza adicional. Durante el invierno, hiberna en las casas, a menudo con víboras y otras serpientes de cascabel. Esta asociación dio origen al nombre común, serpiente piloto negra, y la superstición de que esta especie no venenosa llevaba a las venenosos a la guarida. Los individuos juveniles están fuertemente modelados con manchas marrones sobre un fondo gris (como las serpientes zorro pero en miniatura). El oscurecimiento se produce rápidamente a medida que crecen. Los adultos son de color negro brillante arriba con los labios blancos, el mentón y la garganta. La víbora ratonera al carecer de veneno, caza a sus presas mediante el método de la constricción, sofocándolas hasta la muerte. Se alimenta principalmente de ratones, ratas y topillos, además de otras culebras, lagartos, ranas, ardillas y pequeñas aves. Cuando no se han desarrolado del todo, estas serpientes son objeto fácil de multitud de depredadores, incluyendo otras serpientes. Los individuos adultos tienen al hombre como su principal peligro.

Víbora ratonera

Familia Elapidae.

Cobra de Anteojos (Naja naja).

Tamaño: Entre 1,9 – 2,4 metros de largo.

Peso: Alrededor de 4 – 5 kilogramos.

Distribución: Llanuras, junglas del subcontinente Indio (India, Bangladesh, Sri Lanka, Nepal, Pakistán).

Reproducción: Ovípara (entre 10 – 30 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden entre 20 – 30 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La cobra de anteojos es una serpiente venerada, respetada y muy temida en la India y en su cultura, siendo vista con frecuencia con los famosos encantadores de serpientes. Posee un cuerpo delgado y debe su nombre a las dos manchas que posee detrás de su capucha, conectadas ambas por una línea curva, evocando así la imagen de unas gafas. La característica más distintiva e impresionante de la cobra India es sin duda su capucha, que se forma mediante el aumento de la parte anterior del cuerpo y la difusión de algunas de las costillas en su región de cuello cuando está amenazada. El patrón de manchas de dicha capucha varía en gran medida en cada individuo, al igual que el color general de la serpiente. Esta especie se alimenta normalmente de roedores, ranas, aves y otras serpientes. El veneno de la cobra de anteojos es muy potente, contiene una neurotoxina sináptica, cardiotoxina y la enzima Hialuronidasa, que paraliza los músculos y en mordeduras graves, puede ocasionar insuficiencia respiratoria y paro cardíaco. Esta es una de las cuatro serpientes que más muertes provocan en la India, aunque existe un suero como remedio para el veneno inyectado por su mordedura. Los encantadores de serpientes realizan espectáculos con esta especie, en donde la cobra (introducida en una cesta de mimbre) a pesar de ser sorda a la flauta, sigue su patrón de movimiento. Como es natural y por razones de seguridad, los encantadores de serpientes utilizan cobras de anteojos cuyo veneno o colmillos han sido retirados.

Cobra Real (Ophiophagus hannah).

Tamaño: Entre 3,5 – 4 metros de media de longitud. Algunos ejemplares pueden llegar a estar muy cerca de los 6 metros de largo como tamaño máximo para esta especie.

Peso: Entre 6 – 12 kilogramos.

Distribución: Bosques altos y densos con zonas de agua cercanas a lagos y arroyos del Sur y Sudeste asiático (India, China, Birmania, Camboya, Laos, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Malasia, Filipinas, etc).

Reproducción: Ovípara (la hembra deposita entre 20 – 40 huevos que a una temperatura ideal de 28 ºC para su incubación, darán lugar en unos 2 – 3 meses a crías de 45 – 55 centímetros de largo).

Estado de conservación: Vulnerable.

La cobra real es la serpiente venenosa más grande que existe y la única que realiza la puesta de huevos dentro de una especie de nido, que la misma madre elabora arrastrando hierbas y ramas pequeñas con su cola. Su capucha, propia de las cobras, no es tan pronunciada como en la cobra de anteojos. Tiene una coloración parda o similar a la oliva, con parches ventrales más claros mientras las escamas de la cabeza tienen reflejos negros. Al igual que otras serpientes, su cráneo es de tipo diápsido, mucho más flexible que el de los otros reptiles, especialmente en el punto de unión de las dos mitades de la mandíbula inferior, lo que le permite tragar presas mucho mayores que el grosor normal de la cabeza. Lo ojos de la cobra real tienen pupilas redondeadas, lo que demuestra que esta especie es de hábitos diurnos aunque tiene una visión un tanto deficiente. Sus párpados están soldados entre sí. La cobra real se alimenta principalmente de otras serpientes, por lo que se ha ganado el nombre de “comedora de serpientes”, aunque también puede devorar otros lagartos, aves y pequeños mamíferos. Por lo general suele ser una serpiente muy agresiva, pero evita la presencia del hombre, huyendo de él cuando tenga oportunidad aunque a pesar de ello, la cobra real es muy peligrosa y posee un potente veneno compuesto principalmente de neurotoxinas y cardiotoxinas que afectan al sistema nervioso central. Los síntomas pueden incluir dolor agudo, visión borrosa, vértigo, somnolencia y parálisis. El envenenamiento avanza a un colapso cardiovascular, y la víctima cae en un coma. La muerte sigue debido a la insuficiencia respiratoria. La cobra real se encuentra en la actualidad en peligro de extinción, debido principalmente a la destrucción de su hábitat natural.

Mamba Negra (Dendroaspis polylepis).

Tamaño: Entre 2,5 – 4,5 metros de longitud.

Peso: Una media de 1,6 kilogramos.

Distribución: Normalmente por encima de 1000 metros sobre el nivel del mar en sabanas, colinas, bosques ribereños y zonas de cultivo del Este y Sur de África (Senegal, República Democrática del Congo, Sudán, Eritrea, Etiopía, Somalia, Kenia, Uganda, Tanzania, Angola).

Reproducción: Ovípara (entre 15 – 25 huevos que al ser eclosionados durante dos meses dan lugar a las crías que miden al nacer unos 50 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La mamba negra es una de las serpientes más rápidas del mundo (16 – 20 km/h) y potencialmente peligrosas. Nos encontramos ante un ofidio delgado, con un color que varía desde el verde amarillento hasta el gris metalizado, teniendo el interior de la boca negro, de ahí es donde debe su nombre. Estas serpientes residen en huecos hechos por insectos, madrigueras abandonadas y entre las grietas de las rocas, siendo de costumbres diurnas. Se alimentan principalmente de mamíferos pequeños, aves y lagartos. La mamba negra posee un carácter territorial y muy agresivo, especialmente si su amenaza se encuentra entre ella y su guarida. En esos momentos, la serpiente suele alzar la cabeza tanto como le es posible para dar una sensación de mayor tamaño y mostrando sus colmillos (inmóviles y fijos en la mandíbula superior), pudiendo mirar directamente a los ojos de una persona (dependiendo de su tamaño) y emitiendo un amenazador silbido. A pesar de que la mamba negra no posee el veneno más poderoso de todas las serpientes, es tal la cantidad del mismo que puede inyectar (100 mg), que la mordedura resulta fatal para otros animales y para una persona. El veneno de la mamba negra es una dendrotoxina (neurotoxina) que produce la muerte por sofocación, resultante de la parálisis de los músculos respiratorios. Esta especie no tiene amenazas concretas en la actualidad ni se ha comprobado un descenso significativo de su población.

Mamba Verde Oriental (Dendroaspis angusticeps).

Tamaño: 1,8 metros de longitud de media aunque puede alcanzar los 2,4 metros o incluso más pero de manera muy infrecuente.

Peso: Una media de 1,5 kilogramos.

Distribución: Selvas y bosques del Este y Sudeste de África (desde Kenia hasta Sudáfrica).

Reproducción: Ovípara (de 6 – 17 huevos que al eclosionar dan lugar a crías de entre 35 – 45 centímetros de longitud).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La mamba verde oriental o mamba común es una serpiente arbórea altamente venenosa. Su color verde hace honor a su nombre, con escamas muy lisas y finas y una cabeza perfectamente distintiva gracias a su forma rectangular y larga. La cola de la mamba verde es delgada y bastante fina. Los largos colmillos de esta especie están fijados en la parte frontal de la boca, con los que puede inocular un poderosísimo veneno compuesto principalmente por neurotoxinas, cardiotoxinas y calcicludina entre otros. Respecto al comportamiento de esta serpiente cabría destacar que es activa principalmente durante el día y que raramente se la puede ver alejada de los árboles, no aventurándose en la superficie salvo para capturar alguna presa o calentarse al Sol. Su dienta se basa principalmente en pájaros, huevos y mamíferos pequeños, los individuos jóvenes también se alimentan ocasionalmente de pequeños reptiles. Debido a su potente veneno, es indudable el calificar esta especie como potencialmente muy peligrosa aunque al contrario que la mamba negra, la verde es más temerosa y mucho menos agresiva, atacando solamente si se siente amenazada, no obstante en un principio huirá como primera opción pero si la amenaza persiste, no dudará en morder. Esta especie está estrechamente emparentada con la mamba verde occidental (Dendroaspis viridis).

Serpiente de Coral Común (Micrurus fulvius).

Tamaño: Entre 51 – 76 centímetros de largo (un máximo de 121 centímetros).

Peso: Sin datos.

Distribución: Altiplanicies, bosques húmedos, zonas de arbustos o arenosas de todo el Sudeste de Estados Unidos (Florida, Georgia, Mississippi y Luisiana).

Reproducción: Ovípara (3 – 12 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden entre 18 – 23 centímetros de longitud).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente de coral común o serpiente de coral oriental, es una serpiente venenosa que únicamente se encuentra en el Sudeste de Estados Unidos. No debe confundirse con una especie inofensiva que se mimetiza con ella, la serpiente escarlata (Cemophora coccinea) y la serpiente escarlata real (Lampropeltis triangulum elapsoides). Su cuerpo es delgado y fino y los machos tienen la cola más larga que las hembras, pero éstas alcanzan una longitud total mayor a la de los machos. El patrón de colores de la serpiente de coral consiste de una serie de anillos que circundan el cuerpo: anillos rojos anchos y negros separados por angostos anillos amarillos. La cabeza es negra desde el rostro hasta detrás de los ojos. Los anillos rojos usualmente están formados con puntos negros. Se alimenta de pequeñas serpientes y lagartos. Aunque es venenosa, solamente se han documentado muy pocos casos de muertes provocadas por la mordedura de esta serpiente, ya que normalmente es una especie que se muestra reacia a picar salvo en casos en los que se sienta altamente amenazada. Su veneno causa la muerte en entre el 10 – 20% de los casos no tratados y solamente en una o dos horas, siendo necesaria una terapia con antídotos para evitar posibles consecuencias fatales.

Serpiente Tigre Común (Notechis scutatus).

Tamaño: Alrededor de 2 metros.

Peso: Sin datos.

Distribución: Ambientes costeros, humedales, y cauces de Australia Occidental, Australia Meridional y Tasmania.

Reproducción: Ovovivípara (entre 20 – 30 crías).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente tigre es un género de ofidios venenosos originarios de las zonas meridionales de Australia. Físicamente es de constitución fuerte y musculosa, cuerpo robusto y cola moderadamente corta. La cabeza es roma, aplanada, ligeramente diferenciada del cuello y los ojos son de tamaño medio, con las pupilas redondas. Su dorso es de coloración variable en gamas de amarillento, marrón, oliváceo, gris o negro. Por lo general (no siempre), existe una serie de bandas transversales (atigradas) de color amarillo o marrón oliváceo, formadas por escamas que presentan los bordes más claros. Por otro lado, la coloración del vientre es también muy variable; crema, amarillento, anaranjado, verdoso o gris;  frecuentemente de tonalidad más oscura debajo de la garganta y la cola. Se alimentan principalmente de ranas y ratones, además de otros pequeños lagartos e incluso peces, ya que este ofidio es un buen nadador. La serpiente tigre es de hábitos diurnos y por lo general no se muestran muy agresivas y huirán mientras sea posible. Cuando se ven amenazadas aplanan su cuerpo y levantan la cabeza sobre el suelo en una postura clásica previa al ataque. Se sabe de su presencia por sus múltiples silbidos ruidosos. Su veneno es muy potente y potencialmente fatal para el ser humano, contiene neurotoxinas (Notexina), coagulantes, hemolisinas y miotoxinas, sustancias que producen (entre otros síntomas) parálisis y dificultades respiratorias.

Taipán del Interior (Oxyuranus microlepidotus).

Tamaño: Entre 1,8 – 2,5 metros aproximadamente.

Peso: Alrededor de 600 gramos.

Distribución: Regiones áridas de la zona central de Australia.

Reproducción: Ovípara (entre 12 – 24 huevos por puesta).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

El taipán del interior es considerada la serpiente más venenosa que existe. Tiene un cuerpo relativamente esbelto y de color marrón amarillento, color que varía dependiendo de la estación (en invierno es marrón), lo cual le sirve para calentarse mejor al Sol, mientras que en verano posee un color oliva amarillento. Algunos individuos pueden llegar a ser incluso rojos o anaranjados. En esta especie, las escamas laterales más bajas a menudo tienen el borde anterior amarillo, mientras que sus escamas dorsales son lisas y sin quillas. Su cabeza tiene forma ligeramente redondeada al igual que su hocico. El taipán del interior habita en agujeros de regiones áridas australianas y se alimenta principalmente de roedores y pájaros. Su veneno es tan letal, que una sola de sus mordeduras contiene tanto veneno (44 mg de media) como para matar a 100 personas adultas, siendo entre 200 – 400 veces más tóxico que el de las serpientes de cascabel. La acción neurotóxica de su veneno (Taipoxin y peptidasas) puede matar a una persona en unos 45 minutos. A pesar de lo mortal de su mordedura, el taipán del interior es una serpiente que tiene un comportamiento tímido y solitario y que en presencia del ser humano prefiere escapar y esconderse, usando únicamente su letal veneno, un recurso muy valioso, para defenderse y conseguir alimento.

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, wesapiens.org, Google (fotografías), elaboración propia.

 
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Publicado por en 12 noviembre, 2012 en Naturaleza

 

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