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El Monstruo de Enfield

Con el nombre de Monstruo Enfield se conoce a una criatura no identificada notificada en diversos informes y avistamientos en los alrededores de Enfield (Illinois, Estados Unidos), en Abril de 1973. Los mencionados informes fueron cubiertos ampliamente por los medios de comunicación en ese momento, y algunos sugirieron que podrían haber sido causados ​​por un mono salvaje o un canguro fugado de algún zoo o circo.

Utilizado como un estudio de caso para un documento sobre el contagio social en 1978, los sociólogos citan este extraño episodio como un ejemplo de comportamiento colectivo donde un grupo o multitud puede verse afectado por la propagación de “emociones grupales” como “pánico, histeria, visiones colectivas, y casos extremos de sugestionabilidad”.

Informes.

Alrededor de las 9:30 de la noche del 25 de Abril de 1973, Henry McDaniel escuchó un sonido como de rasguño en la puerta de su casa. Miró hacia afuera y vio algo que pensó que podría ser un oso. Tomando un arma y una linterna, se dirigió hacia afuera de la casa y a pesar del fuerte viento, pude ver a una extraña criatura entre dos rosales. Más tarde él mismo afirmaría: “Tenía tres piernas, un cuerpo corto, dos pequeños brazos cortos y dos ojos rosados ​​grandes como linternas. Tenía cuatro pies y medio de alto (1,37 metros) y era de color grisáceo”. Añadió más tarde que era “casi como un cuerpo humano”.

McDaniel disparó cuatro tiros contra la criatura, un disparo lo golpeó y causó un silbido fuese emitido por el supuesto ser, silbido “parecido a un gato montés”, antes de huir hacia un terraplén ferroviario cercano, cubriendo 15 metros en tres saltos. McDaniel llamó a las autoridades locales que descubrieron huellas en la suave tierra cerca de la casa, que McDaniel describió como una forma de perro, con seis almohadillas en los pies. La policía consideró que McDaniel era “racional y sobrio” en su informe del incidente. En una entrevista de prensa posterior, McDaniel aseguró tajante: “Si lo encuentran, encontrarán más de uno y no serán de este planeta, puedo decírtelo”.

A los investigadores que interrogaban a residentes cercanos se les dijo que Greg Garrett, un vecino de McDaniel de diez años, afirmó haber encontrado a la criatura media hora antes de que McDaniel lo hiciera, y que la criatura se había puesto en pie y destrozado sus zapatillas de tenis. Posteriormente, el chico le dijo a los investigadores de la Universidad de Western Illinois que su informe era un engaño “para burlarse del Sr. M y divertirse con un periodista de fuera de la ciudad”.

Dos semanas después, el 6 de Mayo, McDaniel llamó a la estación de radio WWKI para reclamar haber visto a la criatura otra vez, a las 3 de esa mañana. Estaba negociando los caballetes de las vías del ferrocarril cerca de su casa, y McDaniel dijo: “Vi algo que se movía en la vía del tren y allí estaba parado. No le disparé ni nada. Empezó por el ferrocarril. Estaba como rastreando. No tenía prisa ni nada “. Un grupo de búsqueda que incluía al director de noticias de WWKI, Rick Rainbow exploró el área ese mismo día e informó haber observado a una criatura “simiesca” parada en un edificio abandonado cerca de la casa de McDaniel. Afirmaron haber hecho una grabación de los gritos de la criatura y dispararon un tiro antes de que huyera. El criptozoólogo Loren Coleman investigó el caso y la grabación de sonido.

Dos días más tarde, un día después de que McDaniel fuera entrevistado en la radio local, la prensa de Enfield informó que se llamó a la policía para investigar los informes de disparos y arrestó a cinco jóvenes de fuera de la ciudad que habían venido a la ciudad para fotografiar a la criatura, llevando escopetas y rifles “para autoprotección”. Estas personas afirmaron haber avistado a la criatura. El alguacil del condado White desestimó los informes de esta como una “expedición de caza de monstruos” como una exageración, diciendo que los hombres simplemente estaban “bebiendo y levantando el infierno”, mencionando al monstruo sólo brevemente durante el interrogatorio. Los hombres fueron acusados ​​de violaciones de las leyes de caza.

Recreación del rostros del Monstruo de Enfield.

Vías del tren de Enfield.

Reacciones y conclusiones.

Los incidentes fueron ampliamente informados en la prensa en ese momento. Aparecieron en periódicos de todo el estado el 27 de Abril de 1973, y el 7 de Mayo hubo una entrevista en la estación de radio WGN, Chicago y artículos en el Chicago Daily News, el Moline DispatchChampaign-Urbana Courier y Alton Telegraph. Hubo artículos anteriores en el Carmi Times, y un resumen actualizado de los eventos apareció en Reading Eagle de Pensilvania en Agosto de 1973. Después del arresto de los cinco hombres que habían llegado para cazar a la criatura, los residentes de Enfield expresaron sus temores de que la cobertura de la prensa llevara a más “cazadores de monstruos”, los cuales podrían disparar por error a ciudadanos o ganado.

Se sugirió que la criatura pudo haber sido un canguro escapado de un zoológico cercano, lo que explicaría la descripción de las “tres patas”, ya que las colas de los canguros parecen una tercera pierna. Pero McDaniel fue inflexible en ello, la criatura “no era ningún canguro”. Aseguró que él mismo había tenido un canguro como mascota mientras estaba en el servicio militar en Australia, señalando con conocimiento de causa que los canguros tienen caras estrechas y las huellas que dejan aparecen con marcas de garras. Después de la cobertura de los medios de la criatura, un hombre de Ohio se puso en contacto con un periódico local que afirmaba que la criatura podría haber sido su canguro mascota, Macey, que había sido robada o perdida un año antes.

Unos días después del evento, United Press International citó a un estudiante de antropología que sugirió que la criatura podría haber sido un simio salvaje, señalando que tales animales habían sido reportados en todo el área de Mississippi desde 1941.

En 1978, investigadores de Western Illinois University, encabezados por David L. Miller, investigaron y analizaron el incidente y lo publicaron como un caso de estudio sobre el contagio social. Los investigadores encontraron que no había más de tres informes de primera mano sobre el caso, los cuales (supuestamente) había sido posteriormente exagerados por las noticias y los chismes locales, convirtiendo en una “epidemia” de histeria el caso.

Otros investigadores menos ortodoxos han sugerido que el monstruo se asoció con una avalancha de avistamientos de ovnis que supuestamente plagaron la región durante el mismo período, y aquellos con una inclinación más sobrenatural han afirmado que esta bestia – con su tendencia a ser agresiva con los humanos y tratar de romper en sus hogares: tiene todas las características de un ataque clásico de “demonio”. También se debe tener en cuenta que entre los años de 1941 y 1942, en el tranquilo pueblo de Mt. Vernon (a menos de 40 millas de Enfield) hubo una serie similar de encuentros que involucraron a una bestia anómala que “saltaba” y aterrorizaba a la población local y que supuestamente era responsable de numerosas muertes de animales en la región. Diversos testigos de estos avistamientos afirmaron que el ser era vagamente parecido a un babuino.

Recreación del Monstruo de Enfield.

Fuentes: Wikipedia, Cryptid Wiki, elaboración propia.

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Los Annunaki

Los Anunnaki (antigua transcripción acadia por el sumerio Anunna) son un grupo de deidades sumerias y acadias identificados en los textos como los Anunna y con los Igigi, los dioses menores.

El nombre Anunnaki se deriva de An, el dios sumerio del cielo. Se creía que los Anunnaki eran descendientes de An y su consorte, la diosa de la tierra Ki. Samuel Noah Kramer identifica Ki con la diosa madre sumeria Ninhursag, afirmando que originalmente eran la misma figura. El más antiguo de los Anunnaki fue Enlil, el dios del aire y el principal dios del panteón sumerio. Los sumerios creían que, hasta que Enlil nació, el cielo y la tierra eran inseparables. Entonces, Enlil dividió el cielo y la tierra en dos y se llevó la tierra mientras su padre An arrastraba el cielo.

Según la mitología mesopotámica, los Anunna eran, inicialmente, los dioses más poderosos y vivían con Anu en el cielo. Posteriormente, sin que se haya establecido un motivo claro de este cambio, fueron los Igigi los considerados como dioses celestes mientras el término Anunna se empleaba para designar a los dioses del Inframundo, especialmente a siete dioses que hacían la función de jueces del mismo.

Adoración e iconografía.

Los Anunnaki se mencionan principalmente en textos literarios y aún no se ha descubierto mucha evidencia que respalde la existencia de algún culto a ellos. Esto se debe probablemente al hecho de que cada miembro de los Anunnaki tenía su propio culto individual, separado de los demás.

De manera similar, aún no se han descubierto representaciones de los Anunnaki como grupo, aunque se han identificado algunas representaciones de sus miembros individuales. Las deidades en la antigua Mesopotamia casi siempre se representaban con una especie de cascos con cuernos, que consistían en hasta siete pares superpuestos de cuernos de buey. También a veces se los representaba vestidos con adornos elaborados de oro y plata cosidos entre ellos.

Los antiguos mesopotámicos creían que la estatua de un dios era la encarnación física del dios mismo. Como tal, las estatuas de culto recibían atención constante y se les asignó a un grupo de sacerdotes para atenderlas. Estos sacerdotes vestían las estatuas y colocaban banquetes delante de ellas para que pudieran “comer”. Se creía que el templo de una deidad era el lugar de residencia literal de dicha deidad. Los dioses tenían botes, barcazas de tamaño normal que normalmente se almacenaban dentro de sus templos y se usaban para transportar sus estatuas de culto a lo largo de las vías fluviales durante varios días de fiestas religiosas. Los dioses también tenían carros, que se usaban para transportar sus estatuas de culto por tierra. A veces la estatua de culto de una deidad sería transportada al lugar de una batalla para que el respectivo dios pudiera ver el desarrollo de la batalla.

Mitología sumeria.

Los primeros usos conocidos del término Anunnaki provienen de inscripciones escritas durante el reinado de Gudea y la Tercera Dinastía de Ur. En los textos más antiguos, el término se aplica a las deidades más poderosas e importantes en el panteón sumerio: Los descendientes del dios del cielo An. Este grupo de deidades probablemente incluyó a los “siete dioses que decretan”: An, Enlil, Enki, Ninhursag, Nanna, Utu e Inanna.

A los Anunnaki generalmente sólo se los conoce como un grupo cohesionado en textos literarios y se ha descubierto muy poca evidencia que respalde la existencia de cualquier culto dedicado a ellos como grupo. Aunque ciertas deidades se describen como miembros de los Anunnaki, ninguna lista completa de los nombres de todos los Anunnaki ha sobrevivido hasta nuestros días. Además, los textos sumerios describen a los Anunnaki de forma inconsistente y no están de acuerdo en cuántos Anunnaki había o cuál era su función divina.

Originalmente, los Anunnaki parecen haber sido deidades celestiales con inmensos poderes. En Enki y el Orden Mundial, los Anunnaki “le rinden homenaje” a Enki, cantan himnos de alabanza en su honor y “toman sus viviendas” entre la gente de Sumer. La misma composición declara repetidamente que los Anunnaki “decretan los destinos de la humanidad”.

Prácticamente todas las deidades principales en el panteón sumerio eran consideradas como patronas de una ciudad específica y se esperaba que protegieran los intereses de esa ciudad. Se creía que la deidad residía permanentemente dentro del templo de esa ciudad. Un texto menciona hasta cincuenta Anunnaki asociados con la ciudad de Eridu. En el Descenso de Inanna al Inframundo, solo hay siete Anunnaki, que residen dentro del Inframundo y sirven como jueces. Inanna se enfrenta un juicio ante ellos; la consideran culpable de arrogancia y es condenada a muerte.

Las principales deidades en la mitología sumeria también se asociaron con cuerpos celestes específicos. Se creía que Inanna era el planeta Venus, Utu el Sol, Nanna la Luna. An, Enki y Enlil no estaban asociados con planetas particulares porque se creía que eran las encarnaciones del cielo mismo.

Anzu perseguido por Ninurta (hijo de Enlil). El mito de Ninurta se remonta a los albores de la antigua Sumeria. (Fotografía/grabado de 1853, Nínive).

Mitología acadia.

Más tarde, los textos acadios siguen el mismo retrato de los Anunnaki del Descenso de Inanna al Inframundo, representándolos como deidades ctónicas del Inframundo. En la Epopeya de Gilgamesh, Utnapishtim describe a los Anunnaki como siete jueces del Inframundo, quienes incendian la tierra a medida que se acerca la tormenta. Más tarde, cuando llega el diluvio, Ishtar y los Anunnaki lloran por la destrucción de la humanidad. En el Descenso de Ishtar al Inframundo, Ereshkigal comenta que ella “bebe agua con los Anunnaki”. Más tarde en el mismo poema, Ereshkigal ordena a su sirviente Namtar que traiga a los Anunnaki de Egalgina, para “decorar los escalones del umbral con coral”, y para “sentarlos en tronos de oro”.

Cilindro acadio que representa a tres miembros de los Annunaki: Inanna, Utu y Enki (2.300 a. C.).

Babilonia.

Durante el Período Babilónico Antiguo, se introduce un nuevo conjunto de deidades conocidas como los Igigi. La relación entre los Anunnaki y los Igigi no está clara. En algunas ocasiones, los nombres parecen usarse como sinónimos, pero en otros escritos, como El poema de Erra, hay una clara distinción entre los dos. En la tardía epopeya Akadia Atra-Hasis, los Igigi son la sexta generación de los dioses que se ven obligados a realizar trabajo para los Anunnaki. Después de cuarenta días, el rebelde Igigi y el dios Enki, uno de los Anunnaki, crean humanos para reemplazarlos

Desde el Período Babilónico Medio en adelante, el nombre Anunnaki se aplicó generalmente a las deidades del Inframundo; mientras que el nombre Igigi se aplicó a las deidades celestiales. Durante este período, las deidades del Inframundo Damkina, Nergal y Madānu aparecen como las más poderosas entre los Anunnaki, junto a Marduk, el dios nacional de la antigua Babilonia.

En el Enuma Eliš de Babilonia, Marduk asigna a los Anunnaki sus posiciones. Una versión babilónica tardía de la épica menciona 600 Anunnaki del Inframundo, pero solo 300 Anunnaki del cielo, lo que indica la existencia de una compleja cosmología del Inframundo. En agradecimiento, los Anunnaki, los “Grandes Dioses”, construyen Esagila, un “espléndido” templo dedicado a Marduk, Ea y Ellil. En el Poema de Erra del Siglo VIII antes de Cristo, los Anunnaki son descritos como los hermanos del dios Nergal y son representados como antagónicos hacia la humanidad.

Código de Hammurab que representa al dios Marduk sentado frente al conquistador babilonio. Como deidad de la justicia, Marduk entrega a Hammurabi las leyes que debían seguir los hombres.

Mitología hurrita e hitita.

En la mitología hurrita e hitita, se creía que la generación más antigua de dioses había sido desterrada por los dioses más jóvenes al Inframundo, donde fueron gobernados por la diosa Lelwani. Los escribas hititas identificaron estas deidades con los Anunnaki. En hurrita antiguo, los Anunnaki se conocen como karuileš šiuneš, que significa “antiguos dioses antiguos”, o kattereš šiuneš, que significa “dioses de la tierra”. Los antiguos dioses juraban a menudo tratados hititas y hurritas a fin de garantizar el cumplimiento de los juramentos. En el mito de Ullikummi, los viejos dioses buscan el arma que se usó para separar los cielos de la tierra.

Aunque los nombres de los Anunnaki en los textos hurritas e hititas con frecuencia varían, siempre son ocho. En un ritual hitita, los nombres de los antiguos dioses se enumeran como: “Aduntarri el adivino, Zulki el sueño interprensa, Irpitia Señor de la Tierra, Narā, Namšarā, Minki, Amunki y Āpi”. Los antiguos dioses no tenían ningún culto identificable en la religión hurrio-hitita; en cambio, los hurritas y los hititas trataron de comunicarse con los antiguos dioses a través del sacrificio ritual de un lechón en un pozo excavado en el suelo. Los antiguos dioses a menudo se invocaban para realizar purificaciones rituales.

Relieve de Yazilikaya representando a los 12 dioses del Inframundo.

En la moderna (pseudo)historia.

La reinvención del término de los Anunna a través de su forma acadia, Anunnaki, surgió en 1964, tras la publicación del libro Mesopotamia antigua: Retrato de una civilización muerta, del asiriólogo Adolph Leo Oppenheim, quién popularizó este concepto ​que fue tomado por distintos blogs y personajes del mundo esotérico y de pseudociencias de Internet.

El azerbaiyano Zecharia Sitchin publicó una decena de libros conocidos como Crónicas de la Tierra a partir de los años 1970. En ellos, supuestamente quedaban traducidas tablas sumerias de escritura cuneiforme y textos bíblicos en su escritura original.

En el libro El 12º Planeta (1976) narra la llegada de los Anunnaki a la Tierra procedentes de un supuesto planeta llamado Nibiru (el cual se acerca a la Tierra cada 3.600 años) hace unos 450.000 años: Seres altos de unos 3 metros de altura de piel blanca, cabellos largos y barba, quienes se habrían asentado en Mesopotamia y que, por ingeniería genética, aceleraron la evolución del Neanderthal a Homo Sapiens aportando su propia genética, por la necesidad de tener trabajadores esclavos.

Según las teorías de Sitchin basadas en sus reinterpretaciones personales, y en lo que cree que debe leerse en los escritos sumerios sobre el origen del planeta Tierra, Nibiru (Marduk para los babilonios) fue capturado por la órbita de Neptuno (EA). Ingresó en nuestro sistema solar contrariamente al sentido en el cual giran los demás planetas (en contra de las agujas del reloj) y varios de los satélites del “planeta intruso” impactaron con la Tierra (Tiamat) partiéndola en dos, y desplazándola de su órbita natural. Con el tiempo, nuestro planeta, iría adquiriendo la forma como lo conocemos hoy día, y los restos de la colisión serían el cinturón de asteroides. Según dice Sitchin, en los textos sumerios se hablaría de una raza extraterrestre (los Anunnaki), que habrían creado a los humanos para que trabajaran como esclavos en sus minas de África (y en otros lugares de la tierra como América del Sur y Mesoamérica), con el fin de obtener minerales y metales, principalmente oro.

Zecharia Sitchin posando con un presunto cilindro de 6.000 años de antigüedad.

Según su reinterpretación, los de “cabeza negra” de Sumeria fueron creados por esos seres, al mezclar las esencias de vida del hombre/mujer simio y los Anunnaki. El proceso consistía en “fijar” sobre la criatura ya existente la “imagen” (la composición genética, interna) de los Anunnaki; es decir, implementar mejoras en el hombre/mujer simio mediante manipulación genética y, adelantándose así a los acontecimientos evolutivos, darle vida al “hombre”, al Homo sapiens. El término “cabezas negras” es el autónimo que los sumerios utilizaban para referirse a ellos mismos. Se veían así mismos como esclavos al servicio de los dioses, que los habrían creado para que trabajaran para ellos. Todo ello, según la reinterpretación personal de Sitchin.

Según los escritos de Sitchin, la tecnología y poder de los Anunnaki aún no habría sido superada, planteando que podían efectuar viajes espaciales y manejar la ingeniería genética hace 450 000 años, y que habrían dejado sus rastros en toda la Tierra con tecnología aún desconocida, por ejemplo, en la construcción de pirámides (egipcias, mayas, aztecas y chinas), en el círculo megalítico de Stonehenge, en el “puerto espacial de Baalbeck”, en las líneas de Nazca y en Machu Pichu. Las tablillas sumerias se refieren a la gente de cabeza negra que fueron creados en una región geográfica llamada AB.ZU. (Mundo Inferior o Hemisferio Sur), Sitchin pensaba que correspondía a África del occidental. Sin embargo, el AB.ZU, para los sumerios, no es una región geográfica, sino es el principio primordial masculino del agua dulce de los acuíferos subterráneos.

Las suposiciones de Sitchin han sido descartadas en general por toda la comunidad científica, historiadores y arqueólogos, los cuales están en desacuerdo con su “traducción” de textos antiguos y su comprensión errónea de la física.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
 

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El Monstruo de Flatwoods

Con los nombres de Monstruo de Flatwoods, Monstruo del Condado de Braxton o Fantasma de Flatwoods se conoce a una supuesta entidad paranormal avistada en la ciudad de Flatwoods, ubicada en el Condado de Braxton (Virginia Occidental, Estados Unidos), el 12 de Septiembre de 1952. Muchos investigadores de la ufología consideran este avistamiento como un encuentro en la tercera fase.

La mayoría de las descripciones dadas de la entidad nos hablan de una criatura de al menos 2,1 metros de altura, cuerpo negro y cara oscura pero con dos ojos (no humanos) que resplandecían intensamente. Los testigos describieron la cara del ser como alargada y de grandes proporciones, al parecer con una capucha que le cubría parte de la cabeza y con forma similar a la de un as de picas. El cuerpo de la criatura fue descrito como “inhumano”, vestido con una especie de túnica o exoesqueleto con forma de falda, oscuro y plisado. Algunos relatos indicaron que el supuesto ser no tenía brazos visibles, mientras que otros informaron de unos largas extremidades superiores, que sobresalían de la parte delantera de su cuerpo, extremidades acabadas en largos dedos con forma de garra.

Dibujo del Monstruo de Flatwoods tal y como fue descrito por los testigos.

Avistamiento.

Todo comenzó la noche del 12 de Septiembre d 1962, a las 7:15 de la tarde-noche, dos hermanos, Edward y Fred May, y su amigo Tommy Hyer (de 13, 12 y 10 años, respectivamente) presenciaron un objeto brillante cruzando el cielo. Dicho objeto pareció detenerse en la propiedad del agricultor local G. Bailey Fisher. Al ver el supuesto OVNI, los muchachos fueron a la casa de la madre de los hermanos May, Kathleen May, donde contaron la historia de que habían observado un OVNI aterrizar en las colinas. A partir de ahí, la Sra. May, acompañada por los tres niños, los niños locales Neil Nunley (14) y Ronnie Shaver (10), y Eugene Lemon, guardia nacional de Virginia Occidental de 17 años, se dirigieron a la granja Fisher en un esfuerzo por localizar lo que fuese que los muchachos habían visto.

El perro de Lemon se alejó de la vista del grupo y empezó a ladrar, poco después regresó con el rabo entre las piernas. Después de recorrer unos 400 metros, el grupo llegó a la cima de una colina, donde, según diversos informes, vieron una gran y pulsante “bola de fuego” de alrededor de 15 metros de diámetro a su derecha. También detectaron una niebla penetrante que hizo que sus ojos y narices ardieran de forma muy incómoda. Lemon notó entonces dos pequeñas luces a la izquierda del objeto, debajo de un roble cercano y dirigió su linterna hacia ellos, revelando a la supuesta criatura, criatura que May aseguró que se dirigía hacia ellos. Otras fuentes nos hablan de que el extraño ser emitó un agudo silbido antes de deslizarse hacia el grupo, antes de cambiar repentinamente la dirección marchando hacia la luz roja. En este punto el grupo huyó por el pánico.

Al regresar a casa, la Sra. May contactó con el Sheriff local Robert Carr y con A. Lee Stewert, co-propietario del Braxton Democrat, un periódico local. Stewert realizó una serie de entrevistas y regresó al sitio con Lemon más tarde esa noche, donde informó que “había un olor enfermizo, quemado y metálico que aún prevalecía”. El Sheriff Carr y su diputado Burnell Long registraron el área por separado, pero informaron que no encontraron ningún rastro del encuentro aparte del olor. Temprano a la mañana siguiente del 13 de Septiembre, Stewert visitó por segunda vez el sitio del encuentro y descubrió dos huellas alargadas en el barro, así como rastros de un espeso líquido negro. Inmediatamente los denunció como posibles signos del aterrizaje de un platillo volante basado en la premisa de que la zona no había sido sometida a tráfico de vehículos durante al menos un año. Más tarde se reveló que las pistas probablemente fueron las de una camioneta Chevrolet de 1942 conducida por el ciudadano local Max Lockard, que había ido al sitio para buscar a la criatura unas horas antes del descubrimiento de Stewert.

Después del evento, William y Donna Smith, investigadores asociados a Civilian Saucer Investigation (Los Ángeles, California), obtuvieron una serie de relatos de testigos que afirmaron haber experimentado un fenómeno similar o relacionado. Estos testimonios incluyeron la historia de una madre y su hija de 21 años, quienes afirmaron haber encontrado una criatura con el mismo aspecto y olor una semana antes del incidente del 12 de Septiembre. Según los informes, el encuentro afectó tanto a la hija que estuvo confinada en el Hospital de Clarksburg durante tres semanas. También recogieron una declaración de la madre de Eugene Lemon, en la que dijo que, en el momento aproximado del accidente, su casa había sido sacudida violentamente y su radio se había cortado durante unos 45 minutos.

Dibujo de Fred May del Monstruo de Flatwoods.

Después de encontrarse con la criatura, varios miembros del grupo del 12 de Septiembre, informaron haber sufrido síntomas similares, que persistieron durante algún tiempo y que atribuyeron a haber sido expuestos a la niebla emitida por la criatura. Los síntomas incluyeron irritación de la nariz e hinchazón de la garganta. Lemon sufrió vómitos y convulsiones durante toda la noche, y tuvo dificultades y malestar en su garganta durante varias semanas después del “encuentro”. Un médico que trató a varios de los testigos informó que algunos de los síntomas eran similares a los de víctimas de gas mostaza, aunque tales síntomas son también comúnmente encontrados en pacientes de histeria, pudiendo ser provocados por exposición a un evento traumático o muy impactante. Esta última explicación es ampliamente aceptada entre los escépticos de este caso.

Kathleen May junto a un dibujo del Monstruo de Flatwoods.

Recorte de periódico hablando sobre el encuentro con el supuesto Monstruo de Flatwoods.

Monstruo de Frametown.

El 13 de Septiembre d 1952, un día después del avistamiento del Monstruo de Flatwoods, una pareja que conducía por las montañas de Frametown (Virginia Occidental) sufrieron un percance, su automóvil se detuvo inexplicablemente y se negaba a arrancar de nuevo. Momentos más tarde, un olor de azufre quemado engulló el área y enfermó al hombre y la esposa, observando cómo extrañas cargas eléctricas llenaron el aire, observando cómo un OVNI aparecía en mitad de la noche, y detrás de él una extraña criatura de aspecto “reptiliano” se les aproximaba. El ser de cintura para abajo era muy similar al Monstruo de Flatwoods pero de cintura hacia arriba tenía el mencionado aspecto de reptil. A esta criatura se la conoce con el nombre de Monstruo de Frametown.

Recreación del Monstruo de Frametown.

Posibles explicaciones.

En el año 2000, Joe Nickell del grupo de investigación paranormal CSICOP (Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal) concluyó que la luz brillante en el cielo reportada por los testigos el 12 de Septiembre probablemente fue meteorito, que la luz roja pulsante era quizá una señal de navegación y alerta de peligro de alguna aeronave y que la criatura descrita por los testigos se parecía mucho a una lechuza. Las conclusiones de Nickell son compartidas por varios otros investigadores, inclusive por la Fuerza Aérea estadounidense.

Cabe destacar que la noche del 12 de septiembre se avistó un meteoro que había sido observado a través de tres estados, Maryland, Pensilvania y Virginia Occidental, y había sido erróneamente reportado como un avión estrellado al lado de una colina en Elk River; aproximadamente 17 kilómetros al Suroeste de la ubicación del avistamiento de Flatwoods. Tres destellos de señalización aérea rojos fueron también visibles en área de los avistamientos, justificando posiblemente la luz roja palpitante vista por los testigos, y el tinte rojo de la cara de la criatura.

La forma, el movimiento, y los sonidos informados por testigos fueron también coherentes con la silueta, con la pauta de vuelo, y con el sonido de una lechuza asustada encaramada en una rama; llevando a los investigadores a concluir que el follaje debajo del búho puede haber creado la ilusión de las porciones bajas de la criatura (descrita como una falda verde plisada). Los investigadores concluyeron también que la incapacidad de los testigos para convenir en si la criatura tenía armamentos, combinado con el informe de Kathleen May que aquello tenía “pequeñas manos, como garras” que “extendió frente a él” emparejó también la descripción de una lechuza con sus garras agarradas a una rama del árbol.

Hubo explicaciones alternativas incluidas posteriormente por los medios locales; de que el grupo del 12 de septiembre había presenciado el impacto de un meteoro que tuvo como resultado una nube de vapor hecha por el hombre, y de que Kathleen May y sus hijos (recordada algún tiempo después del incidente) habían visto alguna clase de avión secreto de gobierno.

Algunos investigadores han querido ver similitudes entre este caso con el del Mothman y con el caso de los Duendes de Hopkinsville, siendo estos tres unos de los expedientes más célebres en la ufología pero también en lo referente a la criptozoología en Estados Unidos y en el mundo.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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OVNI sobre Madrid de 1968

El avistamiento OVNI sobre Madrid del 5 de Septiembre de 1968 es el primer y más documentado caso de este calibre sobre la capital de España. Ese día el Sol estaba a punto de esconderse por el horizonte de la capital cuando un objeto volador no identificado se alza en el cielo. El extraño cuerpo tiene forma de un globo esférico, permanece estático e iluminado. Conforme el tiempo pasa, los conductores y transeúntes madrileños se aglomeran. Nadie sabe de qué se trata. La noche empieza a caer, pero parece imposible retirar la vista del firmamento y el asombro del gentío termina por provocar un gigantesco atasco paraliza Gran Vía.

Dos testigos notifican a las 20:05 horas y a las 20:30 horas al Jefe de Servicio del EMA la presencia “de un objeto muy brillante, con cambios de intensidad luminosa, al Suroeste de Madrid. No hacen referencia a movimiento apreciable, tamaño o forma”. La primera llamada procede del barrio de las Avenidas y en ella se comunica que a una altura de entre unos 40 – 50.000 pies (unos 15.000 metros de altura) hay un objeto muy brillante con cambios de intensidad luminosa. La segunda de las llamadas, realizada 30 minutos después, proviene de la Plaza de Cristo Rey por parte de una señora de la que se desconoce su identidad que asegura “hay un objeto muy brillante con destellos”.

Los vientos de la troposfera superior y la baja estratosfera soplaban del Este y del Sureste respectivamente, mientras que el objeto parecía desplazarse lentamente hasta el sureste. “Ello hace suponer que poseía un movimiento propio, se movía contra el viento o que su altura era mucho mayor”, explicaba el redactor del ABC en su crónica de aquel día. “Indudablemente se trata de un OVNI”, declaraba entonces un portavoz del Observatorio de Meteorología. Según su versión no se trataba de un globo meteorológico, ni ningún globo cautivo experimental, ya que los sondeos realizados desde el aeropuerto de Barajas no lo habían detectado. Tampoco dejó un rastro visible para los aparatos de la base de Torrejón de Ardoz. Ni desde Robledo de Chavela se había podido precisar la identidad del objeto. Lo más extraño de todo era que ni tan siquiera el radar de Paracuellos del Jarama había captado la señal de este OVNI.

Investigación y datos de J. J. Benítez.

El famoso escritor e investigador ufológico Juan José Benítez recabó información sobre este caso que no concuerda en algunos datos (principalmente en la forma del OVNI) con el expediente que el Ejército del Aire hizo a tenor de este caso y del que hablaremos más adelante en sus conclusiones. Según Benítez, el misterioso objeto permaneció sobre los cielos de la capital de España por espacio de 65 minutos. Tiempo más que suficiente como para que pudiera ser observado con prismáticos, telescopios de todo tipo y, por supuesto, fotografiado. Al cabo de ese tiempo, la “pirámide flotante” desapareció por detrás de una nube. También asegura Benítez que la Fuerza Aérea Española sacó a un caza F-104, que se dirigió hacia el objeto. Cuando el reactor había llegado a los 50.000 pies (unos 15.000 metros) de altura, el piloto comunicó que el ovni se hallaba mucho más arriba y que regresaba a la base puesto que se le agotaba el combustible. El informe del piloto militar fue ratificado por otro avión que volaba a 36.000 pies (unos 11.000 metros) de altura. Y según mis noticias, las pantallas de radar del Ejército del Aire llegaron a precisar que el OVNI se movía muy lentamente.

Lockheed F-104 Starfighter del Ejército del Aire español.

Según J. J. Benítez, el objeto pudo ser observado también desde el observatorio astronómico de Madrid. Allí, un periodista dio fe de la “luz cegadora” que emitía el ovni. “Su forma, afirmaron desde el observatorio, es triangular. A primera vista parece sólido por una de sus caras, aunque resulta traslúcido por otros lados”. Desde zonas próximas a Madrid, como fue el caso de la estación meteorológica de Cuenca, el objeto pudo ser observado también con claridad y por espacio de varias horas. Días después de este avistamiento se produjeron muchos más a lo largo de la geografía española, entre ellos el de un farmacéutico que en su regreso por carretera a Dueñas (Palencia) dijo haber sido seguido durante varios kilómetros por un objeto con forma ovoide, silencioso y que emitía distintos colores.

Fotografía realizada por un testigo del OVNI que surcó el cielo de Madrid el 5 de Septiembre de 1968.

Expediente oficial del Ejército del Aire.

En el expediente (681211A) desclasificado por el Ejército del Aire en relación a este caso concreto se afirma lo siguiente: “No se aprecian datos que introduzcan suficientes elementos de extrañeza en la observación como para descartar la hipótesis de que se trata de un astro brillante (Venus). El hecho de que una observación tan poco significativa sea comunicada a un organismo oficial podría indicar que la apreciación subjetiva del tamaño de la luz era inusualmente grande, aunque parece mucho más probable que se deba a la psicosis generalizada durante 1968 en torno a la aparición de OVNIS”.

El expediente se refiere a la “ola” de OVNIS sobre España de 1968, la cual fue tan intensa que en ese mismo otoño, la oficina de prensa del Ministerio del Aire Español hacía pública una nota en la que solicitaba a cuantos ciudadanos pudieran ser testigos de uno de estos objetos, lo comunicara al correspondiente Sector Aéreo. Aquella nota oficial iba a ser el primer “reconocimiento” indirecto por parte de las autoridades aeronáuticas hispanas de la existencia de los OVNIS. Cabe destacar que en otro informe oficial fechado el 3 de Junio de 1967, el Ejército del Aire explicaba el intento de interceptación de otro OVNI con forma de “pirámide” por parte de dos Sabres (F-86) españoles.

Según el diario La Vanguardia de 7 de Septiembre de 1968 el Ministerio del Aire dio en aquellas fechas la explicación de que el OVNI había sido en realidad una sonda meteorológica de forma tetraédrica: “Aunque se carece de datos fidedignos, parece ser que podría tratarse de una sonda meteorológica para el estudio de la baja mesosfera (capa de la atmósfera terrestre que se extiende entre los 50 y los 80 kilómetros de altitud aproximadamente), zona de interés para futuros vuelos supersónicos”. En este punto resulta llamativo que la explicación dada en su día por el Ministerio del Aire no coincide con las conclusiones plasmadas en el expediente correspondiente a este caso.

Este avistamiento OVNI permanece sin una explicación firme a fecha de hoy y sigue siendo uno de los grandes clásicos de la ufología española.

Varios testigos del OVNI visto en Madrid la tarde del 5 de Septiembre de 1968.

Fuentes: ABC, El Mundo, La Vanguardia, planetabenitez.com, elaboración propia.

 

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Caso OVNI de McMinnville

El 11 de Mayo de 1950, entre las 7:30 – 7:45 de la tarde (hora local), la señora Trent daba de comer a sus conejos. La granja de Paul Trent se levanta a cosa de 18 kilómetros al Suroeste de la ciudad de McMinnville (Daytona), en el estado norteamericano de Oregón (Estados Unidos).

Se trata de una región principalmente agrícola, elevada a 70 metros sobre el nivel del mar y con viviendas alejadas entre sí varios centenares de metros. Aquella tarde de frío el tiempo se presentaba húmedo, con una capa de nubes a unos 1.500 metros de altura. La señora Trent se encontraba en el patio trasero de la granja cuando vio “aquello”. Su marido, según declaró, estaba en el interior de la casa.

“Comencé a gritar a mi marido”, cuenta la señora Trent, “pero no me oía. Así que corrí hasta la casa. Paul hacía no sé qué en la cocina. Salimos al exterior y el objeto seguía allí, hacia el Noreste”. Paul finalmente tomó su máquina cargada con un rollo de película pancromática de la que únicamente quedaban disponibles cuatro disparos más. “Rebobiné el film tan rápido como pude y al intentar la segunda toma me di cuenta de que el OVNI había cambiado su posición. Ahora se movía hacia el Norte, aumentando su velocidad. Así que no tuve más remedio que girar hacia la derecha”, según contó el propio Trent. Tras la segunda fotografía, no hubo tiempo para más, el OVNI se alejó despareciendo en el horizonte.

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Paul Trent, autor de las fotografías.

Los testigos describieron el objeto como un “paracaídas” de gran tamaño al que le hubieran sacado las cuerdas. Era de color plateado y bronce, muy brillante, con ese toque ligero como bronceado en la parte inferior-. El matrimonio insistió mucho en esta diferenciación de tonalidades: Plateada en la parte superior y dorada o bronce en la inferior.

Entre uno y otro disparo transcurrieron unos 30 segundos, según estimación del fotógrafo. En ese lapso de tiempo, el OVNI siguió moviéndose muy lentamente, sobrevolando el lugar, para luego cambiar su curso y orientación de forma algo compleja. Modificó su dirección, ladeándose justo antes de alejarse. La señora describió ese movimiento como un “ondulación y no como una rotación”. El propio Paul Trent aseguró sentir una ligera brisa proveniente del OVNI en el momento en que realizó el primer disparo, la brisa desapareció cuando el objeto quedó estabilizado.

Ninguno de los testigos vio humo, fuego o escapes de gas, ni siquiera escucharon ruido alguno. Según la señora Trent, el OVNI debía de medir unos diez metros de diámetro, pero ninguno de los testigos se arriesgó a pronunciarse en cuanto a la velocidad del mismo y tampoco a la distancia a la que se encontraba el mismo de la casa.

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Fotografías del OVNI de McMinnville.

Una vez reveladas las fotos días después, los Trent prefirieron no darle excesiva publicidad al caso, a excepción de un reducido grupo de familiares. El propio Trent llegó a comentar que “temía las molestias con el Gobierno y los posibles disgustos con los periodistas”. El caso pareció quedar oculto hasta que un periodista del Telephone Register, Bill Powell, supo de las fotografías a través de dos banqueros (Ralph y Frank Wortman) de la ciudad de McMinnville. Powell fue a hablar con los testigos del caso y también para solicitar los negativos. Finalmente el 8 de Junio de 1950 se publicó la historia en el Telephone Register, fotos incluidas.

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Artículo del Telephone Register sobre el OVNI de McMinnville.

A raíz de dicha publicación, el caso alcanzó fama mundial, apareciendo en numerosos periódicos más, agencias de noticias e incluso en la revista Life.

Años más tarde la conocida como Comisión Condon perteneciente a las Fuerzas Aéreas de Estados Unidos y encargada principalmente del esclarecimiento del fenómeno OVNI, lanzó un informe en el que aseguraba que los negativos obtenidos por Paul Trent no habían sido manipulados. El brillo del cielo era el correcto según las coordenadas y orientación que Paul Trent había dicho y también quedó descartada la hipótesis del lanzamiento de una maqueta. La Comisión Condon puntualizó: “Es uno de los pocos informes sobre OVNIS en el cual todos los factores estudiados, ya sean geométricos, psicológicos y físicos, están en perfecto acuerdo con la hipótesis según la cual un extraordinario objeto volante plateado, metálico, en forma de disco, de unos diez metros de diámetro y evidentemente artificial, fue observado por dos testigos”. Después de otros análisis más, la Comisión Condon afirmó que el objeto debió de estar a unos 400 metros de distancia de los testigos, descartando totalmente el mencionado anteriormente lanzamiento de una maqueta o un objeto sujeto por una cuerda.

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Ampliación de las dos fotografías del OVNI de McMinnville.

El caso ya clásico del OVNI de McMinnville es a fecha de hoy uno de los más conocidos y emblemáticos de la ufología y a la vez uno de los más misteriosos y difíciles de desprestigiar por los escépticos. A día de hoy la incógnita de un avistamiento excepcional prosigue.

Fuentes: Los Visitantes (JJ Benítez), elaboración propia.

 

 

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El caso de los suicidas de Terrassa

El caso de los suicidas de Terrassa conmocionó a España a principios de los años 70. Los protagonistas de tan extraña y triste historia son José Félix Rodríguez Montero (de 47 años, nacido en 1925 en Sevilla) y Juan Turú Vallés (de 21 años, nacido en 1951 en Terrassa). Rodríguez Montero, muy interesado por lo paranormal y más en concreto por el fenómeno OVNI y vinculado al grupo UMM de Madrid, había creado una filosofía mística de contactismo con alienígenas que a la larga le llevaría a su fatídico final. Además, el investigador Josep Guijarro afirma que José Félix Rodríguez había sido receptor de algunas cartas directamente relacionadas con el controvertido caso UMMO (Caso de la Mano Cortada). Turu Vallés era un joven amante del fenómeno OVNI el cual ya había realizado investigaciones de casos importantes ufológicos de la región como el OVNI de Matadepera el 29 de Enero de 1969, en donde una supuesta nave alienígena dejó huellas de su aterrizaje. Además había formado el grupo IONI (Investigación de Objetos No Identificados) y también formó parte del CEI (Centro de Estudios Interplanetarios). Ambos hombres se habían conocido a través de un recorte publicado en la revista Algo en Mayo de 1972, poco menos de un mes antes de que sus cuerpos fuesen hallados en las cercanías de las vías de tren del kilómetro 335 del ferrocarril que une Terrassa con Barcelona, más concretamente en el apeadero de Torrebonica, hoy en desuso.

Suicidas de Tarrasa

José Félix Rodríguez Montero y Juan Turú Vallés.

En efecto, el 20 de Junio de 1972 los cuerpos sin vida de José Félix Rodríguez y el Juan Turú fueron encontrados por la policía con las cabezas separadas del tronco, las ruedas de un tren las había seccionado sin más dificultad. Sobre el pecho de Turú se halló una nota que rezaba lo siguiente: “Los extraterrestres nos llaman. Pertenecemos al infinito. WKTS 88”. ¿Cómo es posible que a pesar del impacto que debieron recibir ambos hombres por parte del tren, uno de ellos conservase sobre su cuerpo dicha nota solamente sujeta por el peso de sus manos?. Nota la cual además se encontró sin ningún rastro de sangre. Investigadores policiales afirmaron años más tarde que lo más posible es que otras personas hubiesen participado de alguna manera de dicho “ritual”. A este respecto, investigadores como Manuel Carballal aseguran que los suicidas habrían estado “al menos” acompañados de otras tres personas más; el psicólogo, periodista y escritor Sebastià d’Arbó aseguró que ambos hombres estuvieron acompañados de otras siete personas más. En el mismo lugar del suceso se halló un algodón en la mano de José Félix Rodríguez, algodón que algunos investigadores afirman que podía haber contenido cloroformo o éter con el que ambos hombres habrían quedado adormecidos mientras el tren se aproximaba hacia ellos.

Así pues parece ser que ambos suicidas una vez en el lugar habrían colocado su cabeza sobre la vía del tren, puestos en paralelo y mirando al cielo hacia Júpiter, el cual era perfectamente visible esa noche. Los dos hombres debieron escuchar al menos durante dos minutos acercarse el tren hacia el apeadero de Torrebonica, lugar donde José Félix Rodríguez y Juan Turú decidieron poner fin a sus vidas. Según el investigador Manuel Carballal, las terribles heridas en el cuerpo de Juan Turú harían suponer que quizá debió arrepentirse en el último momento y haberse incorporado, pero sin tiempo a esquivar el tren, siendo golpeado por el mismo y despedido a varios metros de distancia. Esta teoría refuerza el hecho de que alguien más habría estado acompañando a ambos suicidas en el apeadero de Torrebonica, alguien que además habría colocado la famosa nota sobre el cuerpo Juan Turú.

Cabe destacar en este punto que el propio José Félix Rodríguez, apodado “El Venusino”, creó en su persona la idea de un enviado extraterrestre (WKTS), capaz de viajar astralmente hasta Júpiter y de convencer a sus amistades para que lo acompañasen. En dicho apeadero de Torrebonica y en sus alrededores se suicidaron de una manera similar varias personas más (se llega a decir que unas 18), la mayoría de ellas de un perfil similar, por lo que la policía llegó a pensar que en dicha zona existía (aunque nunca pudo probarse) algún tipo de secta ufológica de carácter destructivo, algo parecido a lo que posteriormente sucedió en la tristemente célebre secta Heaven’s Gate.

Lo que parece probado a fecha de hoy por las cartas póstumas manuscritas por los propios José Félix y Juan Turú y que recibieron familiares y amigos, es que ambos hombres creían que la vida en la Tierra iba a extinguirse en poco tiempo por acción de entidades alienígenas que provocarían un apocalipsis mundial. Esta creencia tiene su origen principalmente en José Félix, el cual estaba convencido de recibir mensajes de extraterrestres provenientes de Júpiter anunciando el fin del mundo.

Apeadero de Torrebonica

Apeadero de Torrebonica.

Noticia suicidas de Tarrasa

La expectación por estas muertes creció cuando se tuvo conocimiento de que antes de su partida “galáctica”, los dos hombres remitieron una serie de cartas tal y como se ha mencionado anteriormente. Los destinatarios de dichos escritos fueron el ufólogo Marius Lleget, la ONU y dos amigos de Zaragoza, apasionados como ellos a los OVNIS. Lleget se mostraría profundamente dolido al sentirse en parte responsable por la trágica muerte de aquellas dos personas. Marius Lleguet posteriormente intento suicidarse dos veces, acabando en un psiquiátrico por espacio de un año para recibir tratamiento.

El escrito que recibió Lleget rezaba así:

Señor. Hace ya algún tiempo que tenemos contacto directo con esos seres que, de una forma u otra, usted y todos los terrícolas han estudiado: los extraterrestres. Nos han ido mutando lentamente, aunque no en las mismas fechas; empero, ahora entienden, como nosotros, que somos unos extraños en este planeta. De ahí que nos LLAMAN, y que nosotros, identificados hace tiempo como amigos suyos, PARTAMOS con la alegría más inmensa que jamás soñáramos. Nos dirigimos al CENTRO GALÁCTICO.

En nuestro domicilio encontrará usted algunos apuntes, datos y notas que le servirán para enseñar al terrícola incrédulo (usted no lo es) que la VIDA PENSANTE se expande por todo el INFINITO UNIVERSO DEL INDEFINIBLE DIOS (…)

SABEMOS que nos creerá usted al instante de leernos, ya que si lo que nos hubiera apasionado hubiese sido la popularidad, hace ya tiempo que la tendríamos.

Un saludo kósmico.

W.K.T.S. 88.

Carta a la ONU:

Señores: Estamos estudiando vuestro planeta desde tiempos remotos, y con nuestro grado de cerebración, incomparable al del terrícola, no concebimos el estadio estancado en que se halla el hombre. La comedia que observamos continuamente en ese planeta, cuando ya algunos terrícolas han llegado a otro mundo, es inconcebible. Nuestra intervención en la historia terrícola no ocurrirá hasta que la Humanidad presente se haya autodestruido, lo que no tardará trescientos años; será entonces cuando intervendremos en la historia del plantea, para que surja el nuevo hombre cósmico. De ahí que no tengamos ningún mensaje espacial para la solución de vuestros graves problemas. Inevitablemente iréis a la autodestrucción; de ahí que sigáis hasta entonces con vuestra comedia, con vuestra hipocresía, con vuestra tiranía.

W.K.D.K. por medio de W.K.T.S. 88.

Es para que se entregue en la ONU. Nos han encomendado que lo efectúe usted.

Carta a sus amigos de Zaragoza:

Terrassa, 19 de Junio de 1972.

Amadeo Romanos y Labay.

Zaragoza.

Amigos: Sabéis que el tema de los OVNIS nos apasiona como a vosotros. Y esto desde hace mucho tiempo. Lo que no sabéis es el CONTACTO DIRECTO que desde el año 1970 tenemos con ELLOS.

Al recibir esta carta, seguramente que por algún medio de información sabréis que estamos con ELLOS, pues nos han llamado, ya que nuestra MUTACIÓN ES TOTAL y nos encontramos en la Tierra como dos Seres Extraños.

Sabemos que os hubiera gustado conocer todo esto, pero la popularidad no nos cae bien. Si ELLOS pensaran de la misma forma que los terrícolas, ¿no creéis que serían los más populares de nuestro Sistema Solar? De la misma forma teníamos que proceder nosotros.

Nos dirigimos al Centro Galáctico.

En nuestra biblioteca existen una serie de libros de literatura kósmica que os cedemos con el mayor placer, a fin de que estudiéis e investiguéis al máximo y, ¿quién sabe? Si algún día también os llamaremos.

Un saludo kósmico.

W.K.T.S. 88.

Recorte Suicidas Tarrasa

Algunos investigadores han querido conectar este suicidio con otro protagonizado por Juan José Gómez Vargas de 18 años y Francisco Saureu Prim de 16. Ambos jóvenes se suicidaron el 2 de Abril de 1978 en Lleida de una forma muy similar en las vías del tren, agarrándose de las manos y esperando el fatal desenlace. Nunca se supo las verdaderas razones que llevaron a estos jóvenes a tan desgraciado final pero se especuló en que sus motivaciones podrían haber sido similares a las de José Félix y Juan Turú. Los cuatro suicidas habían frecuentado tiempo antes de morir la relativamente aislada población de Tivissa (Tarragona), lugar en donde eran frecuentes los avistamientos de OVNIS (principalmente extrañas luces en el cielo), y en donde existía la creencia de la existencia de una especie de puerta dimensional, por lo que este municipio se convirtió en un punto de encuentro clave de creyentes de la ufología y de supuestos contactados de la época.

En este caso como en otros tantos de fenomenología extraña o paranormal, algunas fuentes difieren de otras, habiéndose expandido multitud de bulos, leyendas o informaciones sesgadas. También se lanzaron al aire muchas hipótesis respecto a este caso: Suicidio, asesinato, hombres de negro implicados, incluso un crimen cometido por extraterrestres… Teorías para todos los gustos, muchas de ellas sin ningún tipo de fundamento. El primo del mayor de los suicidas llegó a decir que existen grabaciones del propio José Félix Rodríguez entrando en trance y hablando supuestamente por boca de los extraterrestres, llegando incluso a levitar en dichos trances. La policía parece que encontró notas escritas por Juan Turú en las que se podían leer: “Llegados a Júpiter nos reciben varios seres. Nos dan la bienvenida y paseando por una ciudad veo un autotren que va lo mismo por el aire que por la tierra”.

El cineasta catalán Óscar Aibar en el año 2003 realizó una película donde se recrea este caso, titulada Platillos volantes. Los actores Ángel de Andrés y Jordi Vilches dan vida a los dos suicidas.

Platillos Volantes

Programa de Milenio 3 en donde se trata el caso de los suicidas de Terrassa.

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Programa de La Sombra del Espejo en donde se habla en profundidad del caso de los suicidas de Terrassa.

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Fuentes: Milenio 3, El Ojo Crítico, Contacto con la Creación, elaboración propia.

 
 

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Kenneth Arnold, primer avistamiento OVNI en Estados Unidos

Kenneth A. Arnold (29 de Marzo de 1915, Sebeka (Minnesota) – 16 de Enero de 1984, Bellevue (Washington)) fue un piloto privado de Boise, Idaho. El conocido como “avistamiento OVNI de Kenneth Arnold” ocurrió el 24 de Junio de 1947, cuando el piloto privado Kenneth Arnold volando en su avioneta afirmó ver una cadena de nueve brillantes objetos voladores no identificados volando más allá de Mount Rainier (Monte Rainier) a velocidades que Arnold estimó en un mínimo de 1.200 millas por hora (1.932 kilómetros/hora). Este fue el primer avistamiento de post-guerra en los Estados Unidos, obtuvo además la cobertura de noticias en todo el país y se le atribuye ser el primero de la era moderna de avistamientos de OVNIS, incluyendo numerosos reportes en las siguientes dos a tres semanas. La descripción de los objetos de Arnold también condujo a la prensa a acuñar rápidamente los términos platillo volante y el disco volador, términos descriptivos como populares y ya clásicos para el fenómeno OVNI.

Kenneth Arnold

Avistamiento.

El 24 de Junio de 1947, Arnold volaba de Chehalis (Washington) a Yakima (Washington) en un CallAir A-2 en viaje de negocios. Hizo un breve desvío después de enterarse de una recompensa de $5,000 por el descubrimiento de los restos de un avión de carga C-46 que se había estrellado cerca del Monte Rainier. El cielo estaba completamente despejado y había un viento suave.

Unos minutos antes de las 3:00 p.m. a aproximadamente 2.800 metros de altura y cerca de Mineral (Washington), renunció a la búsqueda del C-46 y empezó a dirigirse hacia el Este, hacia Yakima. Entonces vio una luz intermitente brillante, similar a la luz solar reflejada desde un espejo. Con temor de que pudiera estar acercándose peligrosamente a otra aeronave, Arnold escaneó el cielo a su alrededor, pero todo lo que pudo ver era un DC-4 a su izquierda y otro detrás de él, a unos 24 kilómetros de distancia.

Unos 30 segundos después de ver el primer brillo de luz, Arnold vio una serie de destellos brillantes en la distancia a su izquierda, al Norte del Monte Rainier, que estaba entonces a 40 kilómetros de distancia. Pensó que podrían ser unos reflejos sobre las ventanas de su avión pero descartó esta posibilidad. Los reflejos provenían de objetos voladores. Volaban en una formación en cadena larga, y Arnold por un momento consideró que podría tratarse de una bandada de gansos, pero rápidamente descartó esta posibilidad por una serie de razones, incluyendo la altitud, destello brillante, y, obviamente, una velocidad muy rápida. Entonces pensó que podría ser un nuevo tipo de avión y comenzó a buscar fijamente una cola y se sorprendió de que no podía encontrar ninguna.

Las luces se acercaron rápidamente a Rainier y luego pasaron por delante, por lo general se veían muy oscuras de perfil en contraste con la nieve blanca y brillante que cubría la montaña, pero de vez en cuando los objetos todavía emitían destellos de luz brillante mientras volaban de forma errática. Arnold comentó que a veces al ver su borde, parecían tan delgados y planos que eran prácticamente invisibles. Según Jerome Clark, Arnold los describió como una serie de objetos con formas convexas, delgados y planos, redondeados en el frente pero cortados por atrás, más o menos como un plato, un disco o un bumerán; aunque más tarde se reveló que uno de los objetos se diferenciaba del resto por tener forma de media Luna. Varios años más tarde, Arnold comparó su movimiento con el de platillos saltando sobre el agua, sin comparar sus formas reales de platillos, pero las frases iniciales de él, comparó su forma con la de un “platillo”, “disco”, “tarta de pan”, o “media Luna”, generalmente convexa y delgada. En un momento dado, Arnold dijo que voló detrás de un pequeño pico de Rainier y brevemente desaparecieron. Conociendo su posición y la posición del pico (no especificado), Arnold colocó su distancia mientras volaban pasando Rainier en alrededor de 37 kilómetros.

Arnold se dio cuenta de que los objetos tendrían que ser bastante grandes para ser vistos sus detalles a esa distancia y, más tarde, después de comparar notas con una tripulación de United Airlines que tenía un avistamiento similar 10 días más tarde, se coloca el tamaño absoluto como más grande que un avión de pasajeros DC-4 (superior a 30 metros de longitud). Los analistas de la Fuerza Aérea serían más tarde estimarían el tamaño en unos 85 metros, basado en el análisis de los recursos humanos de la agudeza visual y otros detalles de puntería (como distancia estimada).

Arnold dijo que los objetos se agrupaban, “en una diagonal escalonada hacia abajo”. Arnold dijo que los objetos también se balanceaban de lado a lado, “como la cola de una cometa china”, como él mismo indicó más adelante, lanzándose a través de los valles y alrededor de los picos de las montañas más pequeñas, dejando a su paso destellos cegadores al reflejar la luz del Sol. El encuentro le dio una “sensación extraña”, pero Arnold sospechó que había visto los vuelos de prueba de un nuevo avión militar de Estados Unidos.

A medida que pasaban los objetos por el Monte Rainer, Arnold volvió su avión hacia el Sur en un curso más o menos paralelo. Fue en este punto que abrió la ventanilla de su lado y comenzó a observar los objetos sin la posible obstrucción y los reflejos del cristal. Los objetos no desaparecieron y continuaron moviéndose muy rápidamente hacia el Sur, de forma continua hacia adelante de su posición. Curioso acerca de su velocidad, aseguró que los objetos volaron desde el Monte Rainer al Monte Adams (separados por 80 kilómetros) en el que desaparecieron de la vista, en un minuto y cuarenta y dos segundos, de acuerdo con el reloj en su tablero de instrumentos. Cuando más tarde tuvo tiempo para hacer el cálculo, la velocidad de dichos objetos sería entonces de unos 2.700 kilómetros por hora. Esto era alrededor de tres veces más rápido que cualquier aeronave tripulada en 1947. Sin saber exactamente a la distancia donde los objetos desaparecieron de la vista, Arnold redondeó de forma conservadora y arbitrariamente esto a 1.900 kilómetros/hora, siendo más rápido que cualquier aeronave que se sepa, además tuvo que romper la barrera del sonido. Fue esta supersónica velocidad, además de la forma inusual de platillo o disco que pareció captar la atención del público.

Localización Kenneth Arnold OVNI

Localización de la avioneta de Kenneth Arnold y los objetos avistados por él.

Kenneth Arnold recreación

Recreación del avistamiento de Kenneth Arnold.

Arnold comparte la historia.

Arnold aterrizó en Yakima aproximadamente 4:00 p.m. y rápidamente le dijo a su amigo y gerente general del aeropuerto de Al Baxter la historia increíble de la que había sido testigo, y en poco tiempo, todo el personal del aeropuerto supo lo que había cotado Arnold. Se refirió a la historia con el personal, y más tarde escribió que Baxter no le había creído.

Arnold voló a un espectáculo aéreo en Pendleton (Oregón), sin saber que alguien en Yakima había telefoneado para decir que Arnold había visto unos nuevos y extraños. Fue en este momento que Arnold estudió sus mapas, determinó la distancia entre el Monte Rainier y Monte Adams, y calculó la velocidad bastante sorprendente de los objetos. Les contó la historia a varios amigos pilotos, y escribió a la inteligencia de las Fuerzas Aéreas de que no se burlasen o rieran de él. Se sugirió que tal vez había visto misiles guiados o algún prototipo nuevo, aunque Arnold sintió que esta explicación era inadecuada. También escribió que algunos ex pilotos del Ejército le dijeron que habían sido informados antes de entrar en combate de que “podían ver objetos de forma y diseño similares a los que he descrito y se me aseguró que no estaba soñando y no me había vuelto loco”.

Arnold no fue entrevistado por la prensa hasta el día siguiente (25 de Junio), cuando fue a la oficina del East Oregonian de Pendleton. Cualquier escepticismo de los reporteros se evaporó cuando fue entrevistado largamente Arnold. El historiador Mike Dash afirmó: “Arnold tenía los ingredientes de un testigo fiable. Era un hombre de negocios respetado y experimentado piloto… y parecía contar sin exagerar lo que había visto, ni añadió detalles sensacionales a su informe. También dio la impresión de ser un observador cuidadoso… Estos detalles impresionaron a los periodistas que lo entrevistaron y dieron credibilidad a su informe”.

Chicago Sun Kenneth Arnold

Chicago Sun del 26 de Junio de 1947 en donde se da la noticia del avistamiento de “objetos supersónicos” por parte de Kenneth Arnold. Es posible que en esta noticia apareciese por primera vez la palabra “platillo volador”.

Arnold pronto se quejó de los efectos de la publicidad en su vida privada. El 27 de Junio fue entrevistado diciendo: “No he tenido un momento de paz desde la primera vez conté la historia”. Luego afirmó que un predicador le había llamado y le dijo que los objetos que veía eran “precursores del fin del mundo” y que el predicador estaba preparando a su congregación “para el fin del mundo”. En otro encuentro, Arnold estremecido comentó que una mujer en un café de Pendleton se fijó en él y salió gritando: “Ahí está el hombre que vio a los hombres de Marte.” Ella se quedó sollozando, diciendo que tendría que hacer algo por los niños.

Luego agregó que: “Todo esto se ha ido de las manos. Quiero hablar con el FBI o alguien. La mitad de las personas que me miran lo hacen una combinación de Einstein, Flash Gordon y excéntrica. Me pregunto lo que mi esposa piensa cuando vuelva desde Idaho”.

Si analizamos lo descrito por Kenneth Arnold, veremos que tenía claro aparentemente lo que vio. Empezaron por llamarle la atención con un reflejo producido en una superficie metálica, de tal modo que se pensó que tendría otra aeronave muy cerca y la intentó divisar. “Volaban como un platillo si usted lo lanza a la superficie del agua”. Volaron en una formación definida, pero irregularmente. Como los describí por aquel entonces, su vuelo era como los barcos en un agua brava o similar a la cola de una cometa china y le considero como si planearan contra el viento. O sería quizás la mejor descripción de sus características de vuelo como muy similares a una formación de gansos, algo como en una línea diagonal, como si fueran unidos. Como lo puse a los periodistas en Pendleton, Oregón, volaron como un platillo si usted lo lanza a la superficie del agua”. Pero el periodista confundió la característica de su vuelo, con la forma de los objetos. Este error, sumió a Kenneth Arnold en una gran frustración durante toda su vida y no se cansó nunca de intentar enmendar el error literario del periodista.

Montreal Gazette Kenneth Arnold

Montreal Gazette del 16 de Junio de 1947.

Arnold habla de posible origen no terrestre.

El 7 de Julio de 1947, en un artículo de la Associated Press, Arnold dijo que había recibido cantidades de cartas de admiradores con ganas de ayudar a resolver el misterio, en ninguna de ellas se le llamaba “excéntrico”. Al igual que el predicador del fin del mundo que habló con anterioridad con Arnold, muchos de los escritores de cartas hablaron una interpretación religiosa de su avistamiento. Pero otros, dijo, “sugieren que los discos eran los visitantes de otros planetas”. Arnold añadió que había comprado una cámara de cine, que ahora llevaría con él en cada vuelo, con la esperanza de obtener una prueba fotográfica de lo que había visto.

Arnold fue entrevistado por el Chicago Times: “… Kenneth Luis Arnold Luis… no está tan seguro que esos extraños artilugios estén hechos en este planeta. Arnold… dijo que esperaba que los dispositivos fueran realmente el trabajo del Ejército de Estados Unidos. Pero le dijo al Times en una conversación telefónica: “Si nuestro gobierno no sabe nada acerca de estos dispositivos, a la gente se le debe decir. Hay una gran cantidad de personas aquí que están muy perturbadas. Algunos piensan que estas cosas pueden ser de otro planeta pero no están perjudicando a nadie. Creo que sería lo peor el disparar a uno de ellos, en caso de poderlo hacer. su alta velocidad lo arruinaría por completo…” “Arnold, que apunta a la posibilidad que estos discos son de otro mundo, dijo, independientemente de su origen, que al parecer se dirigían a algún destino en concreto. El que los controlaba, dijo, obviamente no estaba tratando de hacer daño a nadie. Dichos discos estaban dando vueltas de manera tan abrupta y rodeando los picos que habría sido imposible para los pilotos humanos en el interior de sus aviones de haber sobrevivido a la presión. Por lo tanto, él también piensa que son controlados desde otro lugar, sin importar si es de Marte, Venus, o nuestro propio planeta”.

En un artículo de la Associated Press del 19 de Julio, Arnold reiteró su creencia de que si no fueran Ejército, entonces los objetos eran de procedencia extraterrestre: “El ex nadador y futbolista de la Universidad de Minnesota nos dice sus creencias:

1. Los discos no son de ningún país extranjero.

2. El Ejército podría dar la respuesta si quisieran, “si no tienen la explicación ahora, sin duda podrían hacer algo para averiguarla.

3. Si el Ejército no tiene ninguna explicación para estos discos puede ser, y sé que esto suena loco, porque son de otro planeta.

Arnold haría declaraciones similares cuando fue entrevistado por el periodista Edward R. Murrow en 1950.

En Abril de 1949, en un artículo escéptico en el Saturday Evening Post titulado “Lo que usted puede creer sobre platillos volantes”, Arnold fue asimismo citado: “Desde mis primeras observaciones y el informe de los llamados discos voladores, he gastado una gran cantidad de dinero y tiempo a investigar a fondo el tema… No hay duda en mi mente, de que estos objetos son aviones de un diseño extraño y de un material que es desconocido para la civilización de esta tierra”.

El artículo continúa diciendo: “Arnold mismo ha estado llevando a cabo una campaña en solitario para demostrar que vio algo fuera de lo normal ese día sobre el Monte Rainier… Arnold ha escrito otros artículos para Fate, uno de ellos titulado Luces fantasma sobre Nevada, y otro Están los Visitantes Aquí. En este último, se discute sobre el informe de un pescador que vio unas esferas de color púrpura extrañas con ojos de buey y que maniobraban sobre el río Corona, en Ontario, Arnold escribió: “Una vez más, podemos estar seguros de que estos globos de color azul-verde-morado canadienses no son meteoros, ni son fragmentos de un cometa o Venus. Entonces, ¿qué son?, ¿naves espaciales de otro mundo?”.

Es evidente que Arnold se inclinaba fuertemente desde el principio a la hipótesis extraterrestre para explicar lo que él y otros habían visto.

Kenneth Arnold con una ilustración de uno de los objetos que observó sobre Monte Rainier.

Kenneth Arnold informe FA

Informe de Kenneth Arnold a la inteligencia de las Fuerza Aérea con fecha 12 de Julio de 1947.

Corroboración.

El avistamiento de Arnold fue corroborado en parte por un prospector llamado Fred Johnson en el Monte Adams, que escribió a la inteligencia de la Fuerza Aérea que había visto a seis de los objetos el 24 de Junio más o menos al mismo tiempo que Arnold, había visto dichos objetos a través de un pequeño telescopio. Dijo que eran “redondos y cónicos”, “bruscamente en la parte frontal y con forma oval.” También señaló que los objetos parecían alterar su compás. Una evaluación del testigo por inteligencia de las Fuerzas Aéreas aseguró que creíble. Irónicamente, el informe de Johnson fue catalogado como el primer informe inexplicable OVNI en los archivos de la Fuerza Aérea, mientras que el de Arnold fue desechado como un espejismo, sin embargo, Johnson parecía estar describiendo una continuación del mismo evento que Arnold.

El Portland Oregon Diario informó el 4 de Julio que recibió una carta de un tal L.G. Bernier de Richland (Washington), 180 kilómetros al Este del Monte Adams y 230 kilómetros al Sureste de Monte Rainier. Bernier escribió que vio a tres de los más extraños objetos volar “casi de canto” hacia el Monte Rainier aproximadamente una media hora antes de Arnold. Bernier cree que los tres eran parte de una formación más grande. Indicó que viajaban a alta velocidad: “He visto a un P-38. Aparece aparentemente en un horizonte y luego desapareció en el horizonte opuesto en poco tiempo, pero estos discos sin duda viajaban más rápido que cualquier P-38. Sin duda, el Sr. Arnold los vio a pocos minutos o segundos más tarde, en función de su velocidad”. El día anterior, Bernier también habían hablado con su periódico local, el Richland Washington Villager, y fue uno de los primeros testigos en sugerir orígenes extraterrestres: “Creo que pueden ser visitantes de otro planeta”.

A unos 97 kilómetros al Oeste-Noroeste de Richland en Yakima (Washington), una mujer llamada Ethel Wheelhouse asimismo reportó el avistamiento de varios discos voladores que se movían a velocidades fantásticas al mismo tiempo que sucedía el avistamiento de Arnold.

Cuando la inteligencia militar comenzó a investigar el caso de Arnold a principios de Julio, encontraron a otro testigo en la zona. Un miembro del servicio forestal del estado de Washington que había estado de guardia contra incendios en una torre en Diamond Gap, a 32 kilómetros al Sur de Yakima, dijo haber visto “flashes” a las 3:00 p.m. el día 24 sobre el Monte Rainier (exactamente al mismo tiempo del avistamiento de Arnold), que parecían moverse en una línea recta. Del mismo modo, a las 3:00 p.m. Sidney B. Gallagher en el estado de Washington (posición exacta no especificada) informó haber visto nueve discos de destello brillante por el Norte.

Un periódico de Seattle también menciona a una mujer cerca de Tacoma que dijo que vio una cadena de nueve objetos brillantes volando a gran velocidad cerca del Monte Rainier. Por desgracia, esta breve noticia no era precisa en cuanto a tiempo o fecha, pero indicó que fue alrededor de la misma fecha que el famoso avistamiento de Kenneth Arnold.

Sin embargo, un piloto de un DC-4 alrededor de 24 kilómetros al Norte de Arnold en el camino a Seattle informó no haber visto nada inusual. (Este fue el mismo DC-4 visto por Arnold y que se utiliza para la comparación de tamaño).

Otros periódicos del área de Seattle también informaron de más avistamientos de destellos, se movieron rápidamente objetos de origen desconocido en el mismo día, pero no al mismo tiempo, como el avistamiento de Arnold. La mayoría de estos avistamientos fueron sobre Seattle o al Oeste de Seattle, en la ciudad de Bremerton, ya sea por la mañana o por la noche. En total, hubo al menos otros 16 registros de avistamientos OVNI el mismo día de Arnold en la zona del estado de Washington.

La alerta continúa.

El principal avistamiento que corroboraba de alguna forma lo vivido por Kennet Arnorld se produjo diez días más tarde (4 de Julio) cuando la tripulación de un avión de United Airlines sobre Idaho camino a Seattle también vio de cinco a nueve objetos en forma de disco que seguían su avión durante 10 – 15 minutos antes de desaparecer repentinamente. Al día siguiente, en Seattle, Arnold se reunió con el piloto, Capitán Emil J. Smith, y el copiloto y comparó los detalles del avistamiento. La principal diferencia era que el equipo de United Airlines pensó que los objetos aparecieron en bruto en la parte superior de su aparato. Este fue uno de los pocos avistamientos que Arnold sintió que era fiable, la mayor parte del resto pensaba que era el público el que quería ver otras cosas y dejar correr su imaginación. Arnold y Smith se convirtieron en amigos, se reunieron de nuevo con oficiales de inteligencia de la Fuerza Aérea el 12 de Julio y presentó varios informes de avistamientos, a continuación, se unió a finales del mes de Jului al equipo de investigación del extraño incidente de la Isla de Maury.

Un avistamiento similar de ocho objetos también se produjo en Tulsa (Oklahoma), el 12 de Julio de 1947. En este caso, una foto fue tomada y publicada en el Tulsa Daily World al día siguiente. Curiosamente, el fotógrafo, Enlo Gilmore, dijo que en ampliaciones de la foto, los objetos se parecían béisbol guantes de béisbol. Él era de la opinión de que los militares tenían una flota secreta de aviones. Había sido un oficial de artillería en la Marina durante la guerra, y gracias al uso de información de otro testigo, también un veterano, que realizó una triangulación y llegó a la estimación de que la velocidad del objeto era 2.700 kilómetros por hora, esencialmente las misma estimación que hizo Arnold. Uno de los objetos, dijo, parecía tener un agujero en el medio.

OVNI Tulsa 12 Julio 1947

Fotografía de una formación de objetos similares a los que observó Kenneth Arnold sobrevolando Tulsa el 12 de Julio de 1947 aparecida en el diario Darly World.

Dos o tres fotos de un objeto similar, solitario, fueron tomadas por William Rhodes sobre Phoenix, Arizona, el 7 de Julio de 1947, y apareció en un periódico local de Phoenix y en algunos otros periódicos. El objeto era redondeado en el frente con una media luna trasera. Estas fotos también parecen mostrar algo parecido a un agujero en el centro, aunque Rhodes pensó que era una especie de toldo. Los negativos y copias de Rodhes fueron posteriormente confiscados por el FBI. Sin embargo, las fotos se muestran en posteriores informes de inteligencia de la Fuerza Aérea.

Arnold pronto vio una muestra de las fotos de Rhodes cuando se reunió con dos oficiales de inteligencia de la Fuerza Aérea. Él comentó: “Fue un disco casi idéntico al platillo volante tan peculiar que me ha estado preocupando desde mi observación original. El que se veía diferente del resto y que nunca había mencionado a nadie”. Como resultado, Arnold sintió que las fotos Rhodes eran auténticas.

William Rhodes OVNI

OVNI fotografiado por William Rhodes el 7 de Julio de 1947.

Publicidad y orígenes del término “platillo volante”.

El caso de Arnold fue presentado por primera vez en un par de ediciones de periódicos de la tarde el 25 de Junio, y el 26 de Junio apareció en numerosos diarios de Estados Unidos, Canadá y también extranjeros. Sin excepción, de acuerdo con Bloecher, la historia de Arnold fue inicialmente relacionada con un tono serio, ecuánime. Los primeros reporteros enviados para entrevistar a Arnold fueron Nolan Skiff y Bill Bequette del East Oregonian de Pendleton (Oregón), el 25 de Junio, y la primera historia del avistamiento de Arnold fue escrita por Bequette, apareciendo en el periódico el mismo día. El término “platillo volante” realmente apareció el 26 y 27 de Junio en varios periódicos para describir a los objetos citados por Kenneth Arnold. En un informe del 12 de Julio de las Fuerzas Aéreas se describe a los objetos con “forma de platillo”.

Para complicar aún más las descripciones de formas, un mes después de su avistamiento, Arnold fue a participar en la investigación del extraño incidente de la Isla de Maury. Arnold fue enviado por un editor de revistas de Tacoma para investigarlo, aunque finalmente recayó el esclarecimiento de los hechos en las Fuerzas Aéreas. En una reunión con dos oficiales de inteligencia de dicho cuerpo (los mismos que lo entrevistaron el 12 de Julio y para quien escribió su informe), Arnold reveló por primera vez que uno de los nueve objetos era diferente, siendo más grande y con más forma de media Luna. Fue en este momento que Arnold también se le mostraron las fotos de Rhodes en las que se observa un objeto en forma de media Luna sobre Phoenix, que Arnold consideró auténticos debido a la forma inusual.

Kenneth Arnold OVNI

Kenneth Arnold mostrando la ilustración de uno de los OVNIS que pudo observar sobre Monte Rainier.

Informes generalizados de avistamientos OVNI tras el de Arnold.

En las semanas que siguieron al avistamiento de Arnold, alrededor de cien casos OVNI tuvieron lugar en Estados Unidos y en todo el mundo, muchos de ellos descritos como objetos con forma de platillo. Uno de los avistamientos fue reportado por la tripulación de un avión de United Airlines que divisó nueve objetos discoidales sobre Idaho el 4 de Julio. Este caso generó probablemente muchas más hojas de periódico y cobertura informativa que el del propio Arnold.

En total llegaron a contabilizarse ese año unos 853 avistamientos de platillos volantes de los que se hicieron eco tanto periódicos de Estados Unidos como de Canadá. Para añadir más intriga a estos hechos, el ejército de Estados Unidos señaló que no tenía ningún tipo de aeronave sobre el Monte Rainier en el momento de los hechos que Arnold describió. Sin duda el caso más famoso sucedido en 1947 y uno de los más célebres de la historia de la ufología fue el conocido como Caso Roswell.

En una entrevista de 1950 con el periodista Edward R. Murrow, Arnold informó haber visto objetos similares en otras tres ocasiones, y dijo que otros pilotos que vuelan en el Noroeste de los Estados Unidos habían avistado objetos similares como unas ocho veces. Los pilotos sintieron inicialmente el deber informar de los objetos a pesar de las burlas, dijo, porque pensaban que el gobierno de Estados Unidos no sabía lo que eran. Arnold no afirmó que los objetos eran naves extraterrestres, aunque sí dijo: “Siendo nacido en América, si no es hecha por nuestra ciencia o nuestras Fuerzas Aéreas, me inclino a creer que es de un origen extraterrestre”. Luego añadió que él pensaba que todo el mundo debería estar algo preocupado, pero “yo no creo que sea algo que la gente deba volver histérica”.

Investigación militar de la historia de Arnold.

La conclusión formal pública de la Fuerza Aérea del Ejército era que Arnold había visto un espejismo, a pesar que en el informe realizado por el teniente Frank Brown y el capitán William Davidson se decía que Arnold realmente había visto lo que afirmaba. Avistamientos de OVNIS producidos en esas mismas fechas y posteriores fueron considerados como identificaciones erróneos de globos meteorológicos. El Mayor Edward J. Ruppelt aseguró que una vieja teoría sobre el caso Arnold es que éste confundió la nieve levantada por el viento en los picos del Monte Rainier y alrededores con objetos voladores no identificados.

Explicaciones de escépticos.

La mayoría de las explicaciones de escépticos sugieren a equivocaciones o falsas identificaciones que pudo tener Arnold. El científico Steuart Campbell cree que lo que vio Arnold fue un espejismo, la misma conclusión a la que llegó la investigación militar. Philip J. Klass, ingeniero, periodista e investigador piensa que Arnold pudo haber identificado de forma errónea un grupo de meteoros. James Easton sin embargo fue de los primeros en sugerir que dichos platillos volantes no eran más que una bandada de pelícanos. El historiador Richard Carrier da una versión similar a la de Easton, asegurando que un grupo de gaviotas podría haber confundido a Arnold. Sin embargo, todas estas teorías escépticas pueden ser fácilmente rebatidas según el físico Bruce Maccabee, el grupo de meteoros requeriría una velocidad más lenta y una duración excesivamente mayor, algo no compatible con los avistamientos habituales de meteoritos chocando contra nuestra atmósfera. Igualmente, ningún pájaro puede reflejar la luz del Sol de una manera tan brillante como la que describió Arnold pormenorizadamente.

Bruce Maccabee

Bruce Maccabee en 1993.

El astrónomo y astrofísico Donald Menzel realizó una serie de teorías acerca de lo que Arnold pude observar aquel día sobre Monte Rainier.

En 1953 Menzel sugirió que Arnold nubes de nieve producidas por el viento que soplaba desde las montañas al Sur del Monte Rainier. Según Maccabee, tales nubes tienen un brillo brumoso, no se concuerdan con el potente brillo de espejo descrito por Kenneth Arnold.

En 1963 Menzel propuso que Arnold había visto nubes orográficas u ondas de nubes, algo con no demasiada base ya que el propio Arnold afirmó tajantemente que el cielo estaba completamente despejado aquel día. Además de esto, ninguna nube puede brillar de esa forma o moverse a la altísima velocidad descrita.

En 1971 Menzel dijo que Arnold vio gotas de agua sobre las ventanillas de su avioneta pero esto se contradice con el testimonio del propio Arnold según Maccabee.

El caso Arnold es sin duda uno de los más apasionantes en la historia de la ufología y el que comenzó una era de avistamientos de lo desconocido que, quizá con menor intensidad o publicidad, prosigue hasta nuestros días. Un misterio de difícil explicación pero igualmente apasionante.

Kenneth Arnold

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
 

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