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Krampus, el demonio navideño

En el folklore Centroeuropeo, Krampus es una figura antropomórfica con cuernos descrita como “mitad cabra, mitad demonio”, que, durante la temporada navideña, castiga a los niños que se han portado mal, en contraste con San Nicolás, que recompensa el pozo. – Se ha portado con regalos. Krampus es uno de los compañeros de San Nicolás en varias regiones, incluyendo Austria, Baviera, Croacia, República Checa, Hungría, el Norte de Italia, incluyendo el Tirol del Sur y la Provincia de Trento, Eslovaquia y Eslovenia. El origen de la figura no está claro; algunos folkloristas y antropólogos han postulado que tienen orígenes pre-cristianos.

Krampus (Postal, Circa 1900).

Su nombre se deriva de la palabra alemana krampen, que significa garra, y se cree que es el hijo de Hel en la mitología nórdica. La bestia legendaria también comparte los rasgos de otras criaturas demoníacas y terroríficas de la mitología griega, como lo sátiros o los faunos. La leyenda forma parte de una traducción navideña secular en Alemania, donde las celebraciones de Navidad comienzan a principios de diciembre. Aunque Krampus aparece en muchas variaciones, la mayoría comparte algunas características físicas comunes. Es peludo, generalmente marrón o negro, y tiene las pezuñas y los cuernos de una cabra. Su lengua larga y puntiaguda se afloja, y tiene colmillos.

Krampus lleva cadenas, pensado para simbolizar la unión del Diablo por la Iglesia cristiana. Él golpea las cadenas para el efecto dramático. Las cadenas a veces van acompañadas de campanas de varios tamaños. De los orígenes más paganos son el Ruten, paquetes de ramas de abedul que Krampus lleva y con las que ocasionalmente golpea a los niños. El Ruten puede haber tenido importancia en los ritos de iniciación paganos pre-cristianos. Las ramas de abedul se reemplazan con un látigo en algunas representaciones. A veces Krampus aparece con un saco o una cesta atada a su espalda; esto es para llevar a los niños malvados por ahogamiento, comida o transporte al infierno. Algunas de las versiones anteriores mencionan a los niños traviesos que se ponen en la bolsa y se los llevan. Esta calidad se puede encontrar en otros Compañeros de San Nicolás, como Zwarte Piet.

La fiesta de San Nicolás se celebra en partes de Europa el 6 de Diciembre. En la noche anterior del 5 de Diciembre, Krampus Night o Krampusnacht, el malvado demonio peludo aparece en las calles como contrapartida del santo. A veces, acompañando a San Nicolás y otras solo, Krampus visita hogares y negocios. El santo generalmente aparece en las vestiduras del rito oriental de un obispo, y lleva un bastón ceremonial de oro. A diferencia de las versiones norteamericanas de Papá Noel, en estas celebraciones, San Nicolás se ocupa solo de los niños buenos, mientras que Krampus es responsable de los malos. Nicolás entrega regalos, mientras que Krampus suministra carbón y los paquetes de Ruten.

San Nicolás y Krampus (Postal, principios del Siglo XX).

Tras las elecciones de 1923 en Austria, la tradición de Krampus fue prohibida por el Régimen de Dollfuss bajo el Frente de la Patria (Frente Vaterländische) y el Partido Social Cristiano. En la década de 1950, el gobierno distribuyó folletos titulados “Krampus es un hombre malvado”. Hacia finales de siglo, un renacimiento popular de las celebraciones de Krampus ocurrió y continúa hoy. En este aspecto tenemos el ejemplo de Austria, Alemania, Hungría, Eslovenia y la República Checa, donde hombres borrachos se vistan de demonios y vagan por las calles en un Krampuslauf, una especie de carrera de Krampus en la que persiguen a la gente. La tradición de Krampus también se está reviviendo en Baviera, junto con una tradición artística local de máscaras de madera talladas a mano. En la actualidad y gracias a la cultura pop, la imagen de Krampus se encuentra más pujante que nunca, estando plenamente de moda en algunos países como Estados Unidos.

Krampus y San Nicolás visitan a una familia (1896).

Representación moderna de Krampus.

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, elaboración propia.

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Publicado por en 26 diciembre, 2018 en Criptozoología, Historia

 

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El Chupacabras

El Chupacabras es una criatura “legendaria” perteneciente al folclore americano, los primeros avistamientos se produjeron en Puerto Rico y desde ahí se extendieron a zonas norteñas como Maine o sureñas como Chile. Algunos de los avistamientos producidos de este críptido ha sucedido en el Norte de México y el Sur de Estados Unidos fueron identificados como perros afectados por sarna. Su nombre proviene del hábito reportado del animal de atacar y beber la sangre del ganado, especialmente de las cabras.

Historia.

El primer ataque reportado ocurrió en Marzo de 1995 en Puerto Rico. Ocho ovejas fueron descubiertas muertas, cada una con tres heridas de punción en el área del pecho y completamente drenadas de sangre. Unos meses más tarde, en Agosto, una testigo, Madelyne Tolentino, informó haber visto a la criatura en la ciudad puertorriqueña de Canóvanas, cuando se informó que murieron hasta 150 animales de granja y mascotas. En 1975, asesinatos similares en la pequeña ciudad de Moca se atribuyeron a El Vampiro de Moca. Inicialmente, se sospechó que los asesinatos fueron cometidos por un culto satánico; más tarde se reportaron más asesinatos en toda la isla, y muchas granjas informaron pérdida de vida animal. Se informó que a cada uno de los animales se le había sangrado el cuerpo mediante una serie de pequeñas incisiones circulares.

Al comediante y empresario puertorriqueño Silverio Pérez se le atribuye la acuñación del término Chupacabras poco después de que se informaran los primeros incidentes en la prensa. Poco después de los primeros incidentes reportados en Puerto Rico, se reportaron otras muertes de animales en otros países, como República Dominicana, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Panamá, Perú, Brasil, Estados Unidos y México.

Regiones donde se han producido avistamientos del Chupacabras.

Apariencia.

La descripción más común del chupacabras es la de una criatura similar a un reptil, que se dice que tiene una piel correosa o escamosa de color gris verdoso y afiladas espinas o plumas que le corren por la espalda. Se dice que mide aproximadamente entre 0,9 – 1,2 metros de altura, y se levanta y salta de manera similar a la de un canguro.

Otra descripción común del chupacabras es una extraña raza de perro salvaje. Esta forma es casi sin pelo y tiene una cresta espinal pronunciada, cuencas oculares inusualmente pronunciadas, colmillos y garras. A diferencia de los depredadores convencionales, se dice que el chupacabras drena toda la sangre del animal (y algunas veces los órganos) usualmente a través de tres agujeros en la forma de un triángulo que apunta hacia abajo, a través de uno o dos agujeros.

Representación del Chupacabras con la cabeza similar a la de los supuestos extraterrestres conocidos como los Grises.

Avistamientos.

Los avistamientos de chupacabras abundaron principalmente en la década de 1990, principalmente de 1995 – 1999. Es en esta época también en la que desde ámbitos ufológicos se intenta relacionar el caso de animales supuestamente muerto por chupacabras con el de las célebres mutilaciones de ganado, sucesos extraños en los que animales domésticos son muertos y mutilados bajo circunstancias que rozan o traspasan lo paranormal. De este modo se elaboraron algunas teorías en las que se afirmaba que el chupacabras era una especie de creación extraterrestre fuera de control en nuestro planeta.

Desde el año 2000 hasta nuestros días se han producidos multitud de avistamientos y casos que han querido ser relacionados con la supuesta presencia del chupacabras, no obstante, la gran parte de ellos han podido ser desmontados por investigadores y científicos. Animales muertos bajo extrañas circunstancias habían sido realmente víctimas de depredadores variados como perros domésticos, coyotes afectados severamente por sarna, híbridos de lobo y perro, híbridos de lobo y coyote, mapaches agresivos, etc.

También se ha llegado a asegurar en diversas ocasiones de la captura del chupacabras, no obstante ninguno de estos informes han sido corroborados, por lo que no son más que fraudes de personas confundidas y con ganas de llamar la atención.

Desmontando la leyenda.

Una investigación de cinco años de Benjamin Radford, documentada en su libro de 2011 Tracking the Chupacabra , concluyó que la descripción dada por la testigo original en Puerto Rico, Madelyne Tolentino, se basó en la criatura Sil perteneciente a la película de terror de ciencia ficción Species. La criatura alienígena Sil es casi idéntica a la cuenta del testigo del chupacabras de Tolentino y ella había visto la película antes de su informe: “Era una criatura que se parecía al chupacabras, con espinas en su espalda y todo… El parecido con el Chupacabras fue realmente impresionante”, informó Tolentino. Radford reveló que Tolentino “creía que las criaturas y los eventos que veía en Species “estaban ocurriendo en realidad en Puerto Rico en ese momento”, y por lo tanto concluye que “no se puede confiar en la descripción más importante dada del chupacabras”. Esto, según Radford, socava seriamente la credibilidad del chupacabras como animal real.

Además, los informes de animales muertos por la supuesta acción del chupacabras nunca fueron confirmados por una necropsia, la única forma de concluir que el animal fue drenado de sangre. Un análisis realizado por un veterinario de 300 víctimas reportadas del chupacabras descubrió que no habían sido desangradas.

Radford dividió los informes de chupacabras en dos categorías: Los informes de Puerto Rico y América Latina donde se atacó a los animales y se supone que se extrajo su sangre, y los informes en los Estados Unidos de mamíferos, principalmente perros y coyotes con sarna, que la gente llama “chupacabras” debido a su apariencia inusual.

A finales de Octubre de 2010, el biólogo de la Universidad de Michigan Barry O’Connor concluyó que todos los informes de chupacabras en los Estados Unidos eran simplemente coyotes infectados con el parásito Sarcoptes scabiei, cuyos síntomas explicarían la mayoría de las características del chupacabras: Se quedarían con poca piel, piel engrosada y olor rancio. O’Connor teorizó que los ataques a las cabras ocurrieron “porque estos animales están muy debilitados, les será difícil cazar. Por lo tanto, pueden verse obligados a atacar al ganado porque es más fácil que atropellar a un conejo o un ciervo”.

Aunque varios testigos llegaron a la conclusión de que los ataques no podían ser obra de perros o coyotes porque no habían comido a la víctima, esta conclusión es incorrecta. Tanto los perros como los coyotes pueden matar y no consumir a la presa, ya sea porque no tienen experiencia o debido a una lesión o dificultad para matar a la presa. La presa puede sobrevivir al ataque y morir luego de hemorragia interna o shock circulatorio. La presencia de dos agujeros en el cuello, correspondientes a los dientes caninos, es de esperar, ya que esta es la única forma en que la mayoría de los carnívoros terrestres tienen que atrapar a sus presas.

Hay informes de perros mexicanos sin pelo perdidos confundidos con chupacabras.

Animales enfermos como el que vemos en la imagen son confundidos en ocasiones por pura ignorancia con seres más fantásticos que reales como el Chupacabras.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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El Monstruo de Enfield

Con el nombre de Monstruo Enfield se conoce a una criatura no identificada notificada en diversos informes y avistamientos en los alrededores de Enfield (Illinois, Estados Unidos), en Abril de 1973. Los mencionados informes fueron cubiertos ampliamente por los medios de comunicación en ese momento, y algunos sugirieron que podrían haber sido causados ​​por un mono salvaje o un canguro fugado de algún zoo o circo.

Utilizado como un estudio de caso para un documento sobre el contagio social en 1978, los sociólogos citan este extraño episodio como un ejemplo de comportamiento colectivo donde un grupo o multitud puede verse afectado por la propagación de “emociones grupales” como “pánico, histeria, visiones colectivas, y casos extremos de sugestionabilidad”.

Informes.

Alrededor de las 9:30 de la noche del 25 de Abril de 1973, Henry McDaniel escuchó un sonido como de rasguño en la puerta de su casa. Miró hacia afuera y vio algo que pensó que podría ser un oso. Tomando un arma y una linterna, se dirigió hacia afuera de la casa y a pesar del fuerte viento, pude ver a una extraña criatura entre dos rosales. Más tarde él mismo afirmaría: “Tenía tres piernas, un cuerpo corto, dos pequeños brazos cortos y dos ojos rosados ​​grandes como linternas. Tenía cuatro pies y medio de alto (1,37 metros) y era de color grisáceo”. Añadió más tarde que era “casi como un cuerpo humano”.

McDaniel disparó cuatro tiros contra la criatura, un disparo lo golpeó y causó un silbido fuese emitido por el supuesto ser, silbido “parecido a un gato montés”, antes de huir hacia un terraplén ferroviario cercano, cubriendo 15 metros en tres saltos. McDaniel llamó a las autoridades locales que descubrieron huellas en la suave tierra cerca de la casa, que McDaniel describió como una forma de perro, con seis almohadillas en los pies. La policía consideró que McDaniel era “racional y sobrio” en su informe del incidente. En una entrevista de prensa posterior, McDaniel aseguró tajante: “Si lo encuentran, encontrarán más de uno y no serán de este planeta, puedo decírtelo”.

A los investigadores que interrogaban a residentes cercanos se les dijo que Greg Garrett, un vecino de McDaniel de diez años, afirmó haber encontrado a la criatura media hora antes de que McDaniel lo hiciera, y que la criatura se había puesto en pie y destrozado sus zapatillas de tenis. Posteriormente, el chico le dijo a los investigadores de la Universidad de Western Illinois que su informe era un engaño “para burlarse del Sr. M y divertirse con un periodista de fuera de la ciudad”.

Dos semanas después, el 6 de Mayo, McDaniel llamó a la estación de radio WWKI para reclamar haber visto a la criatura otra vez, a las 3 de esa mañana. Estaba negociando los caballetes de las vías del ferrocarril cerca de su casa, y McDaniel dijo: “Vi algo que se movía en la vía del tren y allí estaba parado. No le disparé ni nada. Empezó por el ferrocarril. Estaba como rastreando. No tenía prisa ni nada “. Un grupo de búsqueda que incluía al director de noticias de WWKI, Rick Rainbow exploró el área ese mismo día e informó haber observado a una criatura “simiesca” parada en un edificio abandonado cerca de la casa de McDaniel. Afirmaron haber hecho una grabación de los gritos de la criatura y dispararon un tiro antes de que huyera. El criptozoólogo Loren Coleman investigó el caso y la grabación de sonido.

Dos días más tarde, un día después de que McDaniel fuera entrevistado en la radio local, la prensa de Enfield informó que se llamó a la policía para investigar los informes de disparos y arrestó a cinco jóvenes de fuera de la ciudad que habían venido a la ciudad para fotografiar a la criatura, llevando escopetas y rifles “para autoprotección”. Estas personas afirmaron haber avistado a la criatura. El alguacil del condado White desestimó los informes de esta como una “expedición de caza de monstruos” como una exageración, diciendo que los hombres simplemente estaban “bebiendo y levantando el infierno”, mencionando al monstruo sólo brevemente durante el interrogatorio. Los hombres fueron acusados ​​de violaciones de las leyes de caza.

Recreación del rostros del Monstruo de Enfield.

Vías del tren de Enfield.

Reacciones y conclusiones.

Los incidentes fueron ampliamente informados en la prensa en ese momento. Aparecieron en periódicos de todo el estado el 27 de Abril de 1973, y el 7 de Mayo hubo una entrevista en la estación de radio WGN, Chicago y artículos en el Chicago Daily News, el Moline DispatchChampaign-Urbana Courier y Alton Telegraph. Hubo artículos anteriores en el Carmi Times, y un resumen actualizado de los eventos apareció en Reading Eagle de Pensilvania en Agosto de 1973. Después del arresto de los cinco hombres que habían llegado para cazar a la criatura, los residentes de Enfield expresaron sus temores de que la cobertura de la prensa llevara a más “cazadores de monstruos”, los cuales podrían disparar por error a ciudadanos o ganado.

Se sugirió que la criatura pudo haber sido un canguro escapado de un zoológico cercano, lo que explicaría la descripción de las “tres patas”, ya que las colas de los canguros parecen una tercera pierna. Pero McDaniel fue inflexible en ello, la criatura “no era ningún canguro”. Aseguró que él mismo había tenido un canguro como mascota mientras estaba en el servicio militar en Australia, señalando con conocimiento de causa que los canguros tienen caras estrechas y las huellas que dejan aparecen con marcas de garras. Después de la cobertura de los medios de la criatura, un hombre de Ohio se puso en contacto con un periódico local que afirmaba que la criatura podría haber sido su canguro mascota, Macey, que había sido robada o perdida un año antes.

Unos días después del evento, United Press International citó a un estudiante de antropología que sugirió que la criatura podría haber sido un simio salvaje, señalando que tales animales habían sido reportados en todo el área de Mississippi desde 1941.

En 1978, investigadores de Western Illinois University, encabezados por David L. Miller, investigaron y analizaron el incidente y lo publicaron como un caso de estudio sobre el contagio social. Los investigadores encontraron que no había más de tres informes de primera mano sobre el caso, los cuales (supuestamente) había sido posteriormente exagerados por las noticias y los chismes locales, convirtiendo en una “epidemia” de histeria el caso.

Otros investigadores menos ortodoxos han sugerido que el monstruo se asoció con una avalancha de avistamientos de ovnis que supuestamente plagaron la región durante el mismo período, y aquellos con una inclinación más sobrenatural han afirmado que esta bestia – con su tendencia a ser agresiva con los humanos y tratar de romper en sus hogares: tiene todas las características de un ataque clásico de “demonio”. También se debe tener en cuenta que entre los años de 1941 y 1942, en el tranquilo pueblo de Mt. Vernon (a menos de 40 millas de Enfield) hubo una serie similar de encuentros que involucraron a una bestia anómala que “saltaba” y aterrorizaba a la población local y que supuestamente era responsable de numerosas muertes de animales en la región. Diversos testigos de estos avistamientos afirmaron que el ser era vagamente parecido a un babuino.

Recreación del Monstruo de Enfield.

Fuentes: Wikipedia, Cryptid Wiki, elaboración propia.

 

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Spring Heeled Jack

Spring Heeled Jack (Jack “Piedemuelle” o Jack el Saltarín) es una famosa y misteriosa entidad del folclore inglés y más en concreto de la época victoriana. Su primer avistamiento data de 1837, más tarde se reportaron frecuentes observaciones en Londres y sus suburbios, Sheffield, Liverpool, Midlands y Escocia.

Spring Heeled Jack fue muy famoso en su época debido a su extraña apariencia y a su aparente capacidad de dar saltos increíbles, muy por encima de las posibilidades de una persona. Según testigos diversos, este ser era descrito con una apariencia espantosa y aterradora, una fisionomía diabólica que incluía garras metálicas afiladas en sus dedos y ojos que “parecían bolas de fuego rojo2. Un informe afirmaba que, bajo una capa negra, llevaba un casco y una prenda ajustada blanca como “hule”. Muchas historias mencionan también un aspecto demoníaco. Se decía que Spring Heeled Jack era alto y delgado, añadiendo algunos informes que podía exhalar llamas azules y blancas. Al menos dos personas afirmaron que podía hablar un inglés comprensible.

Precedentes.

A principios del Siglo XIX, había numerosos informes de fantasmas que acechaban las calles de Londres, todo unido al auge de la Metapsíquica y a multitud de reuniones (séances) en donde se pretendía contactar con los espíritus. Estas figuras humanas se describían como pálidas; creyéndose que acechaban y perseguían a peatones solitarios. Las historias contadas de estas figuras formaron parte de una tradición distinta del fantasma en Londres que, algunos escritores han discutido, formaron la creación de la leyenda posterior de Spring Heeled Jack.

La más importante de estas primeras entidades fue el Fantasma de Hammersmith, que entre 1803 – 1804 fue reportado en Hammersmith en las franjas occidentales de Londres; más tarde reaparecería en 1824. Otra aparición, el conocido como Fantasma de Southampton, también fue reportado como autor de varias agresiones a distintos individuos en la noche. Este espíritu en particular llevaba muchas de las características de Spring Heeled Jack, y se decía que podía saltar de casa en casa y que medía unos 3 metros de altura.

Spring Heeled Jack en una ilustración de un Penny Dreadful (1904).

Informes iniciales.

Los primeros avistamientos atribuidos a Spring Heeled Jack se produjeron en Londres en 1837 y el último parece que se produjo en Liverpool en 1904. Según muchos relatos posteriores, en Octubre de 1837, una niña con el nombre de Mary Stevens se dirigía a Lavender Hill donde trabajaba como sirvienta después de visitar a sus padres en Battersea. En su camino a través de Clapham Common, una extraña figura saltó sobre ella desde un callejón oscuro. Después de inmovilizarla con sus brazos, comenzó a besarle el rostro mientras rasgaba su ropa y tocaba la carne de la muchacha con sus garras, que según su declaración, eran “frías y húmedas como las de un cadáver”. En pánico, la chica gritó, haciendo que el atacante huyera rápidamente de la escena. La conmoción trajo a la escena de los hechos a varios residentes que inmediatamente lanzaron una búsqueda para dar con el agresor, que no pudo ser encontrado.

Al día siguiente, se dice que el personaje “saltador” eligió a una víctima muy diferente cerca de la casa de Mary Stevens, inaugurando un método que volvería a aparecer en informes posteriores: Saltó en el camino de un carro que pasaba en ese momento, haciendo que el cochero perdiese el control del mismo y resultase gravemente herido. Varios testigos alegaron que el extraño individuo escapó saltando sobre una pared alta de unos 2,7 metros mientras reía de forma aguda y balbuceaba palabras ininteligibles. Poco a poco, la noticia del carácter extraño de estos ataques y de su autor se extendió, y pronto la prensa y el público le dieron el conocido nombre de Spring Heeled Jack.

En los primeros informes, la representación de Spring Heeled Jack era más parecida a las de los demonios tradicionales.

Reconocimiento oficial.

Pocos meses después de estos primeros avistamientos, el 9 de Enero de 1838, Sir John Cowan (Lord Mayor de Londres) reveló en una sesión pública celebrada en Mansion House una queja anónima que había recibido algunos días antes, y que había retenido con la esperanza de obtener más información. El remitente, que había formado de la carta como “un residente de Peckham”, escribió lo siguiente:

“Parece que algunos individuos (de, como cree el autor, las mejores clases) han hecho una apuesta con un compañero travieso y temerario, sobre que no se atrevería a encargarse de visitar muchos de los pueblos cercanos a Londres con tres disfraces diferentes: un fantasma, un oso y un diablo; y más aún, que no entraría en los jardines de la gente con el objeto de alarmar a los habitantes de la casa. La apuesta, sin embargo, ha sido aceptada, y el infantil villano ha logrado hacer desmayar a siete señoras, dos de las cuales probablemente no se recuperarán, sino que se convertirán en cargas para sus familias. En una casa el hombre tocó el timbre, y cuando la sirviente fue a abrir la puerta, encontró a este animal vestido de forma no menos espantoso que un espectro. La consecuencia fue que la pobre chica se desvaneció inmediatamente, y nunca desde este momento ha recuperado la razón. El asunto ha continuado por algún tiempo y, aunque resulte extraño, los periódicos siguen en silencio al respecto. El autor tiene razones para creer que tienen la historia completa en la punta de sus dedos pero, debido a motivos interesados, han sido convencidos para permanecer en silencio”.

Aunque el Lord Mayor parecía bastante escéptico, un miembro de la audiencia confirmó que “jóvenes criadas de Kensington, Hammersmith y Ealing cuentan espantosas historias sobre este fantasma o diablo”. El asunto fue publicado en The Times el 9 de Enero y en otros diarios nacionales el 10, y al día siguiente (11 de enero) el Lord Mayor enseñó a un abarrotado auditorio una pila de cartas procedentes de varios lugares de Londres y alrededores quejándose de parecidas “bromas malvadas”. La cantidad de cartas que llegó a Mansion House sugiere que las historias estaban muy difundidas en los suburbios londinenses. Un remitente afirmaba que varias jóvenes de Hammersmith habían sido asustadas hasta “estados peligrosos”, y algunas “gravemente heridas por una especie de garras que el desaprensivo llevaba en las manos”. Otro afirmaba que en Stockwell, Brixton, Camberwell y Vauxhall varias personas habían muerto de miedo y obras había sufrido ataques; mientras, otro contaba que el bromista había sido visto repetidas veces en Lewisham y Blackheath.

El propio Lord Mayor tenía dos opiniones sobre el asunto: pensaba que se habían hecho “las mayores exageraciones” y que era bastante imposible “que el fantasma realice las proezas de un demonio sobre la tierra”, pero por otra parte alguien en quien confiaba le había hablado de una criada en Forest Hill que había sido asustada hasta sufrir un ataque por una figura con piel de oso, por lo que estaba seguro de que la persona o personas involucradas en esta “exhibición de pantomima” serían atrapadas y castigadas. Se ordenó a la policía que buscase al individuo responsable, y se ofrecieron recompensas.

Spring Heeled Jack saltando sobre una reja, ilustración del serial Spring-heel’d Jack: The Terror of London (Siglo XIX).

Los informes de Scales y Alsop.

Quizá los más famosos incidentes relacionados con Spring Heeled Jack sean los supuestos ataques que sufrieron dos adolescentes, Lucy Scales y Jane Alsop. El de Alsop fue ampliamente cubierto por los periódicos de la época, mientras que sólo uno informó del de Scales, presumiblemente porque Alsop procedía de una familia bien acomodada y Scales de una familia de comerciantes. Este influjo mediático alimentó la histeria colectiva que ya de por sí envolvía el caso.

Se informó que el 20 de Febrero, la joven de 18 años Jane Alsop abrió la puerta del hogar paterno en el distrito londinense de Bow a un hombre que afirmaba ser oficial de policía, quien le pidió que trajese una luz porque él y otro oficial habían “atrapado a Spring Heeled Jack aquí en la calle”, pero este hombre lo que hizo fue atacarla repentinamente, rasgándole el vestido y tirándole del pelo hasta que otros miembros de la familia acudieron a ayudarla. Alsop contó a los investigadores de la policía de Lambeth que “llevaba una especia de casco, y un disfraz blanco ajustado con aspecto de hule. Su cara era espantosa y sus ojos como bolas de fuego. Tenía garras en las manos de algún material metálico, y vomitaba llamas azules y blancas”.

El informe de Scales es como sigue: Cinco días después, el 28 de Febrero de 1838, la muchacha de 18 años Lucy Scales y su hermana volvían a casa tras visitar a su hermano, un carnicero que vivía en una zona respetable de Limehouse. Ligeramente adelantada a su hermana, Lucy estaba a mitad de camino de Green Dragon Alley cuando un personaje que parece que había estado esperando en un rincón del pasaje apareció y la atacó. La figura respiró fuego en la cara de Lucy y entonces huyó mientras la muchacha caía al suelo, presa de violentos espasmos que duraron varias horas. Unos pocos días después, el 6 de Marzo, Lucy y su hermana prestaron declaración en la comisaría de policía de Lambeth Street acompañadas por su hermano, William. El muchacho afirmó que en la noche en cuestión había oído los fuertes gritos de una de sus hermanas momentos después de que habían salido de su casa y corriendo por el callejón del Dragón Verde encontró a su hermana Lucy en el suelo en mitad de un ataque, con su otra hermana tratando de sostenerla y apoyarla. La hermana describió al agresor de Lucy como de aspecto alto, delgado, cubierto con un gran manto o capa y llevando una pequeña lámpara o linterna similar a las usadas por la policía. El individuo no habló ni trató de poner las manos sobre ellos, sino que caminó rápidamente lejos de la escena del crimen. Todos los esfuerzos realizados por la policía para descubrir al autor de estos y otros ultrajes similares fueron en vano; varias personas fueron interrogadas pero liberadas finalmente sin cargos.

La leyenda se extiende.

The Times informó del supuesto ataque sobre Jane Alsop bajo el titular “Atrocidad en Old Ford”. A esto siguió el relato del juicio de un tal Thomas Millbank, quien, inmediatamente tras el ataque sobre Jane Alsop, se había jactado en el Morgan’s Arms de ser Spring Heeled Jack. Fue arrestado y juzgado en la corte de Lambeth Street. El oficial que le arrestó fue James Lea, que antes había atrapado a William Corder, el asesino de Red Barn. Millbank había estado vistiendo un mono blanco y un abrigo, que había dejado fuera de la casa, donde también se halló la vela que había dejado caer. Eludió la condena sólo porque Jane Alsop insistió en que su atacante había respirado fuego, y Millbank admitió que no podía hacer tal cosa. La mayoría de los demás relatos fueron escritos mucho más tarde de la fecha, no mencionándolos los periódicos contemporáneos.

Tras estos incidentes, Spring Heeled Jack se convirtió en uno de los personajes más populares de la época. Sus supuestas “hazañas” fueron recogidas por los periódicos y se convirtió en protagonista de varios penny dreadfuls y obras teatrales representadas en los teatros baratos que abundaban por entonces. Pero, a medida que crecía su fama, los informes sobre sus apariciones se hicieron más infrecuentes. Sin embargo, en 1843 una oleada de avistamientos volvió a inundar el país. Un informe de Northamptonshire le describía como “la misma imagen del propio diablo, con cuernos y ojos en llamas”, y en Anglia Oriental las noticias de ataques sobre conductores de coches de correo se volvieron comunes.

Spring Heeled Jack representado en un Penny Dreadful de (Circa 1860).

Últimos informes.

A principios de los años 1870, Spring Heeled Jack fue supuestamente visto de nuevo en varios lugares distantes entre sí. En Noviembre de 1872, el News of the World informó que Peckham estaba en estado de shock debido a lo que se conocía como “Fantasma de Peckham”, una figura misteriosa, de apariencia “bastante alarmante”. El editorial señalaba que no era otro que “Spring Heeled Jack, quien aterrorizó a la anterior generación”. Historias parecidas fueron publicadas en las Illustrated Police News. En Abril y Mayo de 1873 sucedieron numerosos avistamientos del “Fantasma del Parque” en Sheffield, que los lugareños llegaron a identificar con Spring Heeled Jack.

A esta noticia siguieron más supuestos avistamientos hasta Agosto de 1877, siendo uno de los más notables el protagonizado por un grupo de soldados del cuartel de Aldershot. Un centinela de servicio en el Campamento Norte miraba a la oscuridad, donde le había llamado la atención una peculiar figura brincando por la carretera hacia él. El soldado le dio el alto, que fue ignorado, y la figura desapareció de la vista unos momentos. Cuando el soldado volvía a su puesto, la figura reapareció junto a él y le propinó varias bofetadas con “una mano tan fría como la de un cadáver2. Uno de los guardias le disparó, sin efecto visible, si bien algunas fuentes afirman que el soldado pudo haberle disparado cartuchos de fogueo, usados sólo para hacer disparos de advertencia.

En otoño del mismo año, Spring Heeled Jack volvió a ser visto en Newport Arch (Lincolnshire), llevando una piel de oveja. Una multitud enfadada le habría perseguido y acorralado, y al igual que en Aldershot, le habrían disparado sin lograr efecto alguno. Muchos testigos afirmaron que los disparos le alcanzaron, sonando como si golpeasen un objeto metálico hueco como un “cubo vacío”. Como de costumbre, se decía que hizo uso de sus habilidades saltarinas para escapar de la multitud y desaparecer una vez más.

A finales del Siglo XIX, los supuestos avistamientos de Spring Heeled Jack se fueron desplazando hacia el oeste de Inglaterra. En Septiembre del 1904, en Everton, al norte de Liverpool, Spring Heeled Jack habría aparecido en el tejado de la Iglesia de San Francisco Javier, en Salisbury Street. Los testigos contaron que súbitamente saltó y cayó al suelo, aterrizando tras una casa cercana. Cuando corrieron a este punto, sigue la historia, se enfrentaron a un hombre alto y musculoso, vestido completamente de blanco y llevando un casco “con forma de huevo”, que les esperaba de pie. Rió histéricamente a la multitud y se abalanzó sobre ella, haciendo que varias mujeres se desmayasen. Librándose de ellos de un salto gigante, desapareció tras las casas vecinas.

El 18 de Junio de 1953, una figura parecida a algunas descripciones de Spring Heeled Jack fue avistada en un pecán en el patio de un edificio de apartamentos de Houston (Texas). Hilda Walker, Judy Meyers y Howard Phillips describieron a un hombre con “capa negra, pantalones ajustados y botas altas”, además de “ropas ajustadas grises o negras”.

Spring Heeled Jack en un Penny Dreadful de 1886.

Teorías.

Como finalmente nadie pudo atrapar o identificar nunca al conocido como Spring Heeled Jack, lo que combinado con las extraordinarias habilidades que se le atribuyen y el largo periodo durante el que se informó de avistamientos, ha llevado a la exposición de todo tipo de teorías sobre su naturaleza e identidad. Mientras varios investigadores buscan una explicación racional a estos sucesos, otros autores exploran los detalles más fantásticos de las historias para proponer varias teorías paranormales diferentes.

  • Escépticas.

La explicación más extendida a este respecto es la de la histeria colectiva y al de un mito o leyenda urbana exagerada y ampliada por los propios testimonios de la época. Tampoco se puede descartar el hecho de que Spring Heeled Jack no fuese una sola persona sino varias, el propio Lord Mayor acusaba a un grupo de jóvenes aristócratas envueltos en una irresponsable apuesta como culpables de las andanzas macabras de Jack.

En 1840, diversos rumores pusieron su foco sobre el noble irlandés Henry de La Poer Beresford, tercer Marqués de Waterford. El marqués apareció frecuentemente en noticias de finales de los años 1830 por reyertas de borrachos, bromas crueles y vandalismo, y se decía que hacía cualquier cosa por una apuesta. Su comportamiento irregular y su desdén hacia las mujeres le ganaron el apodo de “El Marqués Loco”, y también se sabe que estuvo en la zona de Londres en la época en la que ocurrieron los primeros incidentes. Pero The Waterford Chronicle pudo informar de su presencia en la baile del día de San Valentín en el castillo Waterford, dándole una coartada para los ataques sobre Jane Allsop y Lucy Scales que son cruciales para la supuesta existencia de Jack. Sin embargo, en 1880 fue calificado de culpable por el reverendo E. C. Brewer, quien aseguró que el marqués “solía entretenerse abalanzándose sobre viajeros desprevenidos, asustándolos, y de cuando en cuando otros han seguido su ridículo ejemplo”. En 1842 el marqués de Waterford se casó y se estableció en Curraghmore House (Irlanda), y se sabe que llevó una vida ejemplar hasta su muerte en accidente ecuestre en 1859. Spring Heeled Jack siguió activo varias décadas después, lo que lleva a los partidarios de su culpabilidad a la misma conclusión que Brewer.

  • Paranormales.

Demonio: Invocado accidentalmente o no por practicantes de ocultismo de la época.

Visitante de otra dimensión: Ser que podría haber entrado en nuestro plano a partir de una puerta dimensional.

Entidad extraterrestre: Creencia que explicaría los brillantes ojos de Spring Heeled Jack y su flamígera respiración, además de su agilidad sobrehumana.

Fuentes: Wikipedia, RPartridge (ilustración moderna), elaboración propia.

 
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Publicado por en 14 marzo, 2018 en Criptozoología, Historia

 

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El Monstruo de Flatwoods

Con los nombres de Monstruo de Flatwoods, Monstruo del Condado de Braxton o Fantasma de Flatwoods se conoce a una supuesta entidad paranormal avistada en la ciudad de Flatwoods, ubicada en el Condado de Braxton (Virginia Occidental, Estados Unidos), el 12 de Septiembre de 1952. Muchos investigadores de la ufología consideran este avistamiento como un encuentro en la tercera fase.

La mayoría de las descripciones dadas de la entidad nos hablan de una criatura de al menos 2,1 metros de altura, cuerpo negro y cara oscura pero con dos ojos (no humanos) que resplandecían intensamente. Los testigos describieron la cara del ser como alargada y de grandes proporciones, al parecer con una capucha que le cubría parte de la cabeza y con forma similar a la de un as de picas. El cuerpo de la criatura fue descrito como “inhumano”, vestido con una especie de túnica o exoesqueleto con forma de falda, oscuro y plisado. Algunos relatos indicaron que el supuesto ser no tenía brazos visibles, mientras que otros informaron de unos largas extremidades superiores, que sobresalían de la parte delantera de su cuerpo, extremidades acabadas en largos dedos con forma de garra.

Dibujo del Monstruo de Flatwoods tal y como fue descrito por los testigos.

Avistamiento.

Todo comenzó la noche del 12 de Septiembre d 1962, a las 7:15 de la tarde-noche, dos hermanos, Edward y Fred May, y su amigo Tommy Hyer (de 13, 12 y 10 años, respectivamente) presenciaron un objeto brillante cruzando el cielo. Dicho objeto pareció detenerse en la propiedad del agricultor local G. Bailey Fisher. Al ver el supuesto OVNI, los muchachos fueron a la casa de la madre de los hermanos May, Kathleen May, donde contaron la historia de que habían observado un OVNI aterrizar en las colinas. A partir de ahí, la Sra. May, acompañada por los tres niños, los niños locales Neil Nunley (14) y Ronnie Shaver (10), y Eugene Lemon, guardia nacional de Virginia Occidental de 17 años, se dirigieron a la granja Fisher en un esfuerzo por localizar lo que fuese que los muchachos habían visto.

El perro de Lemon se alejó de la vista del grupo y empezó a ladrar, poco después regresó con el rabo entre las piernas. Después de recorrer unos 400 metros, el grupo llegó a la cima de una colina, donde, según diversos informes, vieron una gran y pulsante “bola de fuego” de alrededor de 15 metros de diámetro a su derecha. También detectaron una niebla penetrante que hizo que sus ojos y narices ardieran de forma muy incómoda. Lemon notó entonces dos pequeñas luces a la izquierda del objeto, debajo de un roble cercano y dirigió su linterna hacia ellos, revelando a la supuesta criatura, criatura que May aseguró que se dirigía hacia ellos. Otras fuentes nos hablan de que el extraño ser emitó un agudo silbido antes de deslizarse hacia el grupo, antes de cambiar repentinamente la dirección marchando hacia la luz roja. En este punto el grupo huyó por el pánico.

Al regresar a casa, la Sra. May contactó con el Sheriff local Robert Carr y con A. Lee Stewert, co-propietario del Braxton Democrat, un periódico local. Stewert realizó una serie de entrevistas y regresó al sitio con Lemon más tarde esa noche, donde informó que “había un olor enfermizo, quemado y metálico que aún prevalecía”. El Sheriff Carr y su diputado Burnell Long registraron el área por separado, pero informaron que no encontraron ningún rastro del encuentro aparte del olor. Temprano a la mañana siguiente del 13 de Septiembre, Stewert visitó por segunda vez el sitio del encuentro y descubrió dos huellas alargadas en el barro, así como rastros de un espeso líquido negro. Inmediatamente los denunció como posibles signos del aterrizaje de un platillo volante basado en la premisa de que la zona no había sido sometida a tráfico de vehículos durante al menos un año. Más tarde se reveló que las pistas probablemente fueron las de una camioneta Chevrolet de 1942 conducida por el ciudadano local Max Lockard, que había ido al sitio para buscar a la criatura unas horas antes del descubrimiento de Stewert.

Después del evento, William y Donna Smith, investigadores asociados a Civilian Saucer Investigation (Los Ángeles, California), obtuvieron una serie de relatos de testigos que afirmaron haber experimentado un fenómeno similar o relacionado. Estos testimonios incluyeron la historia de una madre y su hija de 21 años, quienes afirmaron haber encontrado una criatura con el mismo aspecto y olor una semana antes del incidente del 12 de Septiembre. Según los informes, el encuentro afectó tanto a la hija que estuvo confinada en el Hospital de Clarksburg durante tres semanas. También recogieron una declaración de la madre de Eugene Lemon, en la que dijo que, en el momento aproximado del accidente, su casa había sido sacudida violentamente y su radio se había cortado durante unos 45 minutos.

Dibujo de Fred May del Monstruo de Flatwoods.

Después de encontrarse con la criatura, varios miembros del grupo del 12 de Septiembre, informaron haber sufrido síntomas similares, que persistieron durante algún tiempo y que atribuyeron a haber sido expuestos a la niebla emitida por la criatura. Los síntomas incluyeron irritación de la nariz e hinchazón de la garganta. Lemon sufrió vómitos y convulsiones durante toda la noche, y tuvo dificultades y malestar en su garganta durante varias semanas después del “encuentro”. Un médico que trató a varios de los testigos informó que algunos de los síntomas eran similares a los de víctimas de gas mostaza, aunque tales síntomas son también comúnmente encontrados en pacientes de histeria, pudiendo ser provocados por exposición a un evento traumático o muy impactante. Esta última explicación es ampliamente aceptada entre los escépticos de este caso.

Kathleen May junto a un dibujo del Monstruo de Flatwoods.

Recorte de periódico hablando sobre el encuentro con el supuesto Monstruo de Flatwoods.

Monstruo de Frametown.

El 13 de Septiembre d 1952, un día después del avistamiento del Monstruo de Flatwoods, una pareja que conducía por las montañas de Frametown (Virginia Occidental) sufrieron un percance, su automóvil se detuvo inexplicablemente y se negaba a arrancar de nuevo. Momentos más tarde, un olor de azufre quemado engulló el área y enfermó al hombre y la esposa, observando cómo extrañas cargas eléctricas llenaron el aire, observando cómo un OVNI aparecía en mitad de la noche, y detrás de él una extraña criatura de aspecto “reptiliano” se les aproximaba. El ser de cintura para abajo era muy similar al Monstruo de Flatwoods pero de cintura hacia arriba tenía el mencionado aspecto de reptil. A esta criatura se la conoce con el nombre de Monstruo de Frametown.

Recreación del Monstruo de Frametown.

Posibles explicaciones.

En el año 2000, Joe Nickell del grupo de investigación paranormal CSICOP (Committee for the Scientific Investigation of Claims of the Paranormal) concluyó que la luz brillante en el cielo reportada por los testigos el 12 de Septiembre probablemente fue meteorito, que la luz roja pulsante era quizá una señal de navegación y alerta de peligro de alguna aeronave y que la criatura descrita por los testigos se parecía mucho a una lechuza. Las conclusiones de Nickell son compartidas por varios otros investigadores, inclusive por la Fuerza Aérea estadounidense.

Cabe destacar que la noche del 12 de septiembre se avistó un meteoro que había sido observado a través de tres estados, Maryland, Pensilvania y Virginia Occidental, y había sido erróneamente reportado como un avión estrellado al lado de una colina en Elk River; aproximadamente 17 kilómetros al Suroeste de la ubicación del avistamiento de Flatwoods. Tres destellos de señalización aérea rojos fueron también visibles en área de los avistamientos, justificando posiblemente la luz roja palpitante vista por los testigos, y el tinte rojo de la cara de la criatura.

La forma, el movimiento, y los sonidos informados por testigos fueron también coherentes con la silueta, con la pauta de vuelo, y con el sonido de una lechuza asustada encaramada en una rama; llevando a los investigadores a concluir que el follaje debajo del búho puede haber creado la ilusión de las porciones bajas de la criatura (descrita como una falda verde plisada). Los investigadores concluyeron también que la incapacidad de los testigos para convenir en si la criatura tenía armamentos, combinado con el informe de Kathleen May que aquello tenía “pequeñas manos, como garras” que “extendió frente a él” emparejó también la descripción de una lechuza con sus garras agarradas a una rama del árbol.

Hubo explicaciones alternativas incluidas posteriormente por los medios locales; de que el grupo del 12 de septiembre había presenciado el impacto de un meteoro que tuvo como resultado una nube de vapor hecha por el hombre, y de que Kathleen May y sus hijos (recordada algún tiempo después del incidente) habían visto alguna clase de avión secreto de gobierno.

Algunos investigadores han querido ver similitudes entre este caso con el del Mothman y con el caso de los Duendes de Hopkinsville, siendo estos tres unos de los expedientes más célebres en la ufología pero también en lo referente a la criptozoología en Estados Unidos y en el mundo.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Leyendas del Pájaro del Trueno & Ruc

Con “pájaro del trueno” se refiere la criptozoología a unas aves gigantescas pertenecientes a la mitología de los nativos de América del Norte.

Cabe destacar que la extinta familia Teratornithidae englobaba a aves cuya envergadura alar podía superar los 6 metros de longitud en el caso de Argentavis magnificens, algunas de estas aves pudieron ser contemporáneas de los primeros seres humanos, no obstante, hay reportes acaecidos en los últimos 200 años haciendo referencia al avistamiento de pájaros de tamaño gigantesco, aunque la mayoría de científicos en la actualidad no dan por válidos ni veraces estos testimonios.

Fotografía que muestra el tamaño de la extinta Argentavis magnificens con una persona.

Algunos expertos en criptozoología y creyentes del avistamiento de enormes aves del trueno afirman que dichos animales tienen un aspecto reptiliano, similar al del también extinto Pteranodon.

Representación artística de un Thunderbird.

Avistamientos.

En 1890 dos vaqueros de Arizona acabaron con la vida de una enorme ave. Se decía que tenía piel suave, alas sin plumas como un murciélago y rostro parecido al de un caimán. Esta descripción tiene cierta similitud con la de un Pteranodon prehistórico, tal y como hemos mencionado anteriormente, un animal cuya existencia ya era conocida en ese momento. Supuestamente los vaqueros arrastraron el cadáver del animal de vuelta a la ciudad, donde fue clavado con alas extendidas a lo largo de toda la longitud de un granero. De acuerdo con Mark Hall, el Tombstone Epitaph realmente publicó una historia sobre la captura de una criatura alada grande e inusual el 26 de Abril de 1890. Más allá de este relato, nadie hasta la fecha ha hecho corroboración histórica de que este evento ocurriera y por lo general se considera una leyenda urbana.

Nadie ha obtenido nunca una copia de la fotografía de dicho supuesto “Thunderbird”, aunque numerosas personas, Ivan T. Sanderson, siendo una de las más conocidas, han hecho afirmaciones sobre su existencia. Sanderson aseguró haber poseído una vez una copia de la foto, que desapareció después de que él la prestara a un conocido en los años 60. El programa de televisión Freaky Links elaboró una foto similar, dando nueva vida a la leyenda de la fotografía del pájaro del trueno.

En la década de los 40 del pasado Siglo XX, se informaron del avistamiento de pájaros del trueno en Overland y en Alton (Illinois), en ambas ocasiones los testigos confundieron en un principio al supuesto pájaro con un avión planeando. En San Luis (Missouri), también hubo reportes similares que obligaron al alcalde a colocar trampas para atrapar al enorme ave, no obstante, el resultado de dichas trampas fue la captura de varias garzas azuladas (Ardea herodias).

Falsa fotografía que muestra a varias hombres con lo que se asemeja a un ave prehistórica similar al Pteranodon.

El 25 de Julio de 1977 se produjo uno de los avistamientos más polémicos. En Lawndale (Illinois), tres chicos que jugaban en un patio trasero aseguraron ver dos enormes aves que les persiguieron, dos de ellos escaparon ilesos pero un tercero (Marlon Lowe) sufrió heridas de garra en su hombro cuando uno de los pájaros le agarró y le alzó del suelo unos 60 centímetros. El muchacho se defendió hasta que el animal lo terminó soltando. Las descripciones dadas por los chicos coinciden con las del cóndor de los Andes (Vultur gryphus), un ave que alcanza una envergadura de hasta 3 metros de longitud. No obstante las garras de un cóndor andino no son los suficientemente fuertes como para levantar objetos pesados, por lo que este caso todavía es objeto de dudas acerca de lo sucedido realmente.

En 2002, se informó de una gran criatura parecida a un pájaro con una envergadura de unos 4 metros en Alaska. El Anchorage Daily News informó que los testigos describieron a la criatura como algo fuera de la película Jurassic Park. Los científicos sugirieron que el pájaro gigante pudo haber sido simplemente un pigargo gigante (Haliaeetus pelagicus), que tiene una envergadura de 1,8 – 2,4 metros. También hubo informes previos de criaturas similares en la misma área alrededor de esos días. También se ha reportado el avistamiento de aves de gran tamaño San Antonio (Texas) en 2007.

Explicaciones.

Algunos investigadores afirman que los avistamientos de estos animales pueden ser perfectamente reales pero que los testigos no son precisos a la hora de identificar al animal, provocando así falsas interpretaciones y errores de identificación. El famoso investigador de fenómenos paranormales John Keel aseguró sin embargo que había registrado avistamientos de Thunderbird en Estados Unidos que correspondía geográfica y cronológicamente con tormentas que se movían a través del país. No obstante, otros expertos como el ornitólogo Angelo P. Capparella afirman que la existencia de animales tan extraordinarios en Estados Unidos es francamente improbable, sobre todo por la falta de alimento para sustentar a un ave de un tamaño tan excepcional.

Representación moderna del Thunderbird.

Ruc.

No solamente en las leyendas de América hay historias sobre pájaros gigantes, también son muy conocidas las leyendas persas que hablan del Ruc (rukh رخ), una gigantesca ave de rapiña. El Ruc es mencionado en obras y tradiciones orales de ciertas civilizaciones de Oriente Medio, el tamaño del Ruc es pretendidamente tan gigantesco que la tradición le atribuye la capacidad de levantar un elefante con sus garras. También se dice que puede ser un único individuo existente, aunque no es así en todas las fuentes, al igual que su color, en algunos textos y leyendas se le describe como de color blanco pero no siempre es así.

El Ruc tuvo su origen, según Rudolph Wittkower, en la lucha entre el ave solar india Garudá y la serpiente Naga, una palabra que A. de Gubernatis afirmó que significa “elefante”, así como “serpiente”. El mito de Garuda llevándose a un elefante que estaba luchando con una tortuga aparece en dos epopeyas en sánscrito, el Mahábharata (I.1353) y el Ramayana (III.39). El Ruc aparece en obras árabes de geografía y de historia natural, popularizado en los cuentos de hadas de Arabia y en los relatos de marineros. Ibn Battuta (explorador y viajero) habla de una montaña suspendida en el aire sobre los Mares de China, que resultaba ser en realidad el Ruc.

Otros autores sugieren explicaciones alternativas: El mito podría haberlo originado el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), la rapaz de mayor envergadura de Eurasia, de donde tomaría su coloración blanca y la leyenda de arrojar los elefantes desde las alturas (presumiblemente basada en la costumbre del quebrantahuesos de elevarse con los huesos para después soltarlos desde gran altura). Otras aves que pueden en parte haber originado el mito del Ruc son el águila real (Aquila chrysaetos) y la familia Aepyornithidae o aves elefante.

Representación moderna de varios Ruc.

Marco Polo en el Siglo XIII afirmó: “Es para todo el mundo como un águila, pero en realidad de un tamaño enorme, tan grande que sus huevos son de doce pasos de largo y grueso en proporción. Y es tan fuerte que puede tomar un elefante en sus garras y llevarlo alto en el aire y soltarlo para que se rompa en pedazos; luego de matarlo, el pájaro baja y se lo come”.

El Ruc es mencionado en el segundo viaje de Simbad (Las mil y una noches), el cual alimentaba a sus crías con elefantes y comía, además de elefantes, unas serpientes del tamaño de una palmera y rinocerontes. Simbad escapa de una isla atado a la pata de este ser y cuenta que midió un huevo de Ruc en 50 pasos de circunferencia. Igualmente, en el cuento de Aladino y la lámpara maravillosa, el hermano del derviche magrebí (disfrazado de curandera) pide a la esposa de Aladino un huevo de Ruc para curarla. Esta, a su vez, se lo pide a Aladino, y Aladino a su vez se lo solicita al Genio de la lámpara. Sin embargo, el Genio se enfurece al escuchar esta petición, y arroja a Aladino con ira de un poderoso golpe, explicándole después que el poderoso Ruc es el “Amo” de algunos genios e ifrits, entre ellos los de la lámpara mágica y el anillo encantado.

Edward Julius Detmold – Ruc (1924).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 6 diciembre, 2017 en Criptozoología, Naturaleza

 

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Yūrei & Gaki, fantasmas japoneses

Yūrei y Gaki son figuras pertenecientes al folclore japonés y que guardan una importante analogía con las leyendas de fantasmas y malos espíritus occidentales.

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Sawaki Sūshi – Yūrei (1737).

Yūrei.

Los yūrei (幽霊) son fantasmas japoneses. Como sus similares occidentales, se piensa que son espíritus apartados de una pacífica vida tras la muerte debido a algo que les ocurrió en vida, falta de una ceremonia funeraria adecuada, o por cometer suicidio. Usualmente aparecen entre las dos de la madrugada y el amanecer, para asustar y atormentar a aquellos que les ofendieron en vida, pero sin causar daño físico.

Tradicionalmente, son femeninos, y están vestidos con una mortaja, un kimono funerario, blanco y abrochado al revés. Normalmente carecen de piernas y pies (en el teatro tradicional se simula esto con un kimono más largo de lo normal), y frecuentemente están acompañados por dos fuegos fatuos (hi-no-tama), de colores azul, verde o púrpura. Estas llamas fantasmales son partes separadas del fantasma más que espíritus independientes. Los yūrei también suelen tener un trozo triangular de papel o tela (hitaikakushi (額隠?), en su frente. La mayoría de estos fantasmas son representados con cabello largo y negro, siendo otra de sus características principales. Como muchos monstruos del folklore japonés, los yūrei pueden ser repelidos con ofuda (御札?), escrituras sintoístas santificadas.

Dentro de los yūrei hay varias categorías de fantasmas, dependiendo principalmente del modo en el murieron en vida o por su razón en volver a la tierra.

  • Onryō: Son fantasmas vengativos que vuelven del purgatorio por un mal hecho a ellos durante su vida.
  • Ubume: Es el fantasma de una madre que murió durante el parto, o murió dejando niños pequeños. Estos yūrei suelen regresar para cuidar de sus hijos y a menudo les traen dulces.
  • Goryō: Son fantasmas vengativos de la clase aristocrática, en especial aquellos que fueron martirizados.
  • Funayūrei: Son los fantasmas de los que fallecieron en el mar.
  • Zashiki-warashi: Son fantasmas de niños, más traviesos que peligrosos.
  • Fantasmas guerreros: Veteranos de las guerras Genpei que cayeron en batalla. Aparecen casi exclusivamente en el teatro Nō.
  • Fantasmas seductores: Es el fantasma de un hombre o una mujer quienes después de muertos inician un romance con un humano vivo.

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Maruyama Okyo – El fantasma de Oyuki (1750). Esta es la primera representación artística de un yūrei tradicional.

Algunas de las historias de yūrei más conocidas son:

  • Okiku: Se dice que se aparece en el Castillo de Himeji. La historia cuenta que hace doscientos años, vivía un jefe de policía llamado Aoyama Shuzen que se alojaba en la calle Bansho, en Tokio. Su trabajo consistía en capturar ladrones y pirómanos, y era hombre violento y cruel, sin atisbo de corazón o compasión. Shuzen tenía en su casa una sirviente llamada Okiku. Ella se había educado en su familia desde la infancia y conocía bien el temperamento de su amo. Un día, por accidente, rompió un plato de preciosa porcelana de un conjunto formado por diez. Sabía que pagaría por este descuido, pero pensó que si intentaba esconderlo el castigo sería mucho peor. Así que temblando de miedo, fue a ver a la mujer de su amo y le confesó lo que había hecho. Cuando Shuzen volvió y vio que uno de sus platos preferidos estaba roto, montó en cólera, la ató y la golpeó y cada día le cortaba un dedo. Okiku, agonizante, no podía hacer nada apenas, pero logró finalmente desatarse y escapar al jardín y se tiró a un pozo para ahogarse. Desde ese día, cada noche una voz sale del pozo y cuenta: “Un plato, dos platos, tres platos… hasta nueve, y luego se echa a llorar. Okiku pertenece a la leyenda Banchō Sarayashiki (番町皿屋敷).
  • Oiwa: Es un onryō, fantasma que busca venganza. Su fuerte pasión por la venganza le permite atravesar el puente de regreso al mundo de los vivos. Oiwa comparte las características más comunes del fantasma japonés, incluyendo el vestido blanco que representa el kimono que habría vestido, el cabello largo y desordenado y la cara blanca/violácea propia del fantasma en kabuki. Hay también rasgos específicos que la separan de otros onryō. El rasgo más famoso es su ojo derecho, que cuelga como resultado del veneno que le dio Iemon. Este rasgo es exagerado en kabuki para darle a Oiwa su apariencia particular. Oiwa es también parcialmente calva a consecuencia del veneno que tomó. En una escena espectacular de la obra de kabuki, la Oiwa de carne y hueso se sienta en frente del espejo y peina su cabello que se cae por efecto del veneno. Su cabello se acumula en montones de gran altura, efecto producido por alguien sentado debajo del escenario que empuja más y más cabello a través del suelo. Oiwa aparece en la obra Yotsuya Kaidan, la más famosa historia japonesa sobre fantasmas, escrita en 1825 por Tsuruya Nanboku IV.
  • El famoso Bosque de Aokigahara, situado en la falda Noroeste del Monte Fuji, es una localización popular para el suicidio en Japón y cuenta con numerosas leyendas de apariciones fantasmales y otros fenómenos extraños.  

La forma más fácil de exorcizar un yūrei es ayudar a cumplir su propósito. Cuando la razón de la fuerte unión del espíritu a la tierra y la emoción se ha ido, el yūrei está satisfecho y puede seguir adelante. Tradicionalmente esto se logra por miembros de la familia ejerciendo venganza sobre el yūrei acosador, o cuando el fantasma consuma su pasión/amor con su amante previsto, o cuando sus restos se descubren y se les da un entierro adecuado con todos los ritos necesarios realizados. Las emociones del onryō son particularmente fuertes, y ellos son los menos propensos a ser pacificado por estos métodos de “exorcismo”.

Monjes budistas y ascetas son en ocasiones contratados para llevar a cabo rituales en aquellas muertes inusuales o desgraciadas que pueden llevar a la aparición de un fantasma vengativo, de un modo similar a un exorcismo. En ocasiones estos fantasmas son deificados para aplacar sus espíritus.

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Tsukioka Yoshitoshi – Shimobe Fudesuke y el fantasma de la mujer en la cascada (Circa 1865).

Tsukioka Yositoshi - Yūrei

Tsukioka Yositoshi – Yūrei (Desconocida).

Con el nombre de Yurei-zu (幽霊図) se conoce al género japonés que consiste en pinturas o grabados de fantasmas, demonios y otros seres sobrenaturales. Estas obras alcanzaron su cumbre de fama durante mediados y finales del Siglo XIX.

Los yūrei han sido protagonistas de multitud de películas japonesas de gran éxito dentro y fuera del país nipón. El Círculo (Ringu リング, 1998), Dark Water (仄暗い水の底から, 2002), Ju-on: The Grudge (呪怨, 2003), son algunas de las más destacadas, entre otras.

Gaki.

En el marco de las mitologías budista, hinduista y jaina, un preta es un tipo de espíritu atormentado (el alma de un fallecido) que soporta más sufrimientos que los humanos, particularmente del hambre y de la sed en un grado extremo. La palabra sánscrita preta deriva de pra-ita, literalmente “alguien que se ha ido”. Originalmente se refería a los espíritus de los muertos. Más tarde en la época puránica y budista, el término quedó confinado a un tipo de espíritu malvado e infeliz.

En la mitología budista, el reino de los pretas, también conocido como el “reino de los espíritus hambrientos”, se basa en el estado de ser posesivo y en el deseo. A partir del chino se traducen a menudo como ‘espíritus hambrientos’, lo que a su vez deriva de las fuentes indias tardías, generalmente seguidas por el budismo Mahāyāna. En textos más antiguos del budismo (como el Petavatthu), son mucho más variados. Las descripciones de abajo se aplican principalmente a su contexto restringido.

Se cree que un preta fue una persona envidiosa o avara durante su vida previa como ser humano. Como resultado de su karma, padece un hambre insaciable de una sustancia determinada o por un objeto (tradicionalmente, algo repugnante o humillante, como cadáveres humanos o materia fecal, aunque en historias más recientes puede ser cualquier cosa estrambótica). En las versiones tibetanas del texto Bhavacakra son dibujados con cuellos delgados para representar esta condición.

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Representación treadicional de un Gaki.

En Japón, la palabra preta es traducida como gaki 餓鬼 (fantasma hambriento). Desde el año 657, algunos budistas japoneses guardan un día especial a mediados de Agosto para recordar a los gaki. Se cree que, a través de ofrendas y oraciones (segaki), los pretas pueden ser liberados de su tortura eterna. Considerados la reencarnación de aquellas personas que fueron codiciosas durante su vida que renacen como fantasmas famélicos con grandes vientres hinchados pero completamente vacíos, una joroba, una pequeña boca fruncida y un delgado cuello por el cual se hace imposible tragar. Invisibles al ojo humano en principio, merodean alrededor de las casa y buscan desechos en callejones y cementerios, devorando cosas repugnantes como cosas repugnantes como cuerpos en descomposición o heces de animales, también son notorias sus ansias por la sangre, pero por más que lo intenten no logran ingerir nada.

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Pergamino japonés que muestra a fantasmas hambrientos y la manera de aplacarlos (Museo Nacional de Kioto, Siglo XII).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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