RSS

Archivo de la etiqueta: Egipto

Templo de Debod

Templo de Debod

Piedra a piedra, eternidad trasladada a otro lugar lejos del olvido y del desierto abrasador.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Madrid).

 
 

Etiquetas: , , ,

David Roberts

Stockbride (Reino Unido 🇬🇧), 24 de Octubre de 1796 – Londres (Reino Unido 🇬🇧), 25 de Noviembre de 1864.

David Roberts fue un pintor romántico muy conocido por sus excelentes acuarelas y grabados en lo que representaba monumentos españoles y egipcios. Las imágenes de España difundidas por Roberts alcanzaron gran éxito e impusieron una imagen novelesca y exótica de Andalucía, al igual que hizo la novela “Carmen” de Prosper Merimée. El pintor español Jenaro Pérez Villaamil acusó una clara influencia de Roberts, y años después, Gustave Doré recorrería España emulando su precedente.

Pero el mayor éxito de David Roberts se debe a su viaje a Egipto y tierras limítrofes, donde dibujó múltiples templos y rincones que luego se plasmarían en acuarelas, cuadros y grabados. El propio Roberts afirmó que este viaje le aseguró el sustento para el resto de su vida pues le dio inspiración para producir obras en gran cantidad. Sus litografías sobre Egipto, ejecutadas por ayudantes siguiendo sus diseños, idealizaban las ruinas de Abu Simbel y demás monumentos mediante el uso del color y de texturas borrosas. Roberts no dudaba en añadir esfinges, relieves y demás ornamentos en las ruinas que veía, y les daba una escala gigante por contraste con las figuras de lugareños que incluía a escala diminuta. El conjunto de sus 248 litografías se ordena en seis volúmenes, dedicados los tres primeros a Egipto y Nubia.

España (1832 – 1837).

Egipto (1842 – 1849).

Abu Simbel.

Alejandría.

De File a Abu Simbel (Nubia).

Dendera.

El Cairo.

Esna y Edfu.

File.

Guiza.

Karnak y Medamud.

Luxor y Valle de los Reyes.

Memnón y Medinet Habu.

Jerusalén y Tierra Santa (1842 – 1849).

Petra y el Sinaí (1842 – 1849).

Otras.

 
6 comentarios

Publicado por en 14 enero, 2015 en Arqueología, Arte, Cultura

 

Etiquetas: , , , ,

Dioses Egipcios II

Mut.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Tebas (Templo de Karnak).

Símbolos: El buitre, corona doble, cetro de papiro y Anj.

Padres: Ninguno.

Hermanos:

Consorte: Amón.

Descendencia: Montu y Jonsu (adoptados).

La diosa de las reinas. A Mut se le consideraba la diosa madre, el origen de todo lo creado y diosa del cielo. Desde la Dinastía XVIII (1.550 – 1.295 a. C) del Imperio Nuevo adquiere importancia su culto, sustituyendo en Tebas a la diosa Amonet como esposa de Amón, siendo parte de la tríada tebana: Amon, Mut y Jonsu. Es invocada en el Libro de los Muertos, para evitar que el difunto se descompusiera.

Nefertum.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Menfis y Hermópolis Magna.

Símbolos: Hombre joven coronado por flor de loto azul y dos alta plumas, collares menat, cetro uas y Anj. A veces también se le representa con cabeza de león.

Padres: Ptah y Sejmet.

Hermanos: Maahes (en algunos cultos).

Consorte:

Descendencia:

Dios de la sanación y la belleza. Nefertum es un dios primordial de la mitología egipcia y que representaba, entre otras cosas, el nacimiento del Sol. Era el responsable de vigilar y guardar las fronteras del Este, además de ser el prtector de la segunda hora del día. Algunos de los textos se refieren a Nefertum como “aquel que es hermoso” o “loto del Sol”.

Ojo de Horus.

Nombre en jeroglíficos:

“El que está completo”. El Ojo de Horus fue un símbolo que gozó de gran popularidad en el Antiguo Egipto, siendo considerado un amuleto de los más poderosos: Potenciaba la vista, protegía y remediaba las enfermedades oculares, contrarrestaba los efectos del “mal de ojo” y, además, protegía a los difuntos. El Ojo de Horus, o Udyat, se utilizó por primera vez como amuleto mágico cuando Horus lo empleó para devolver la vida a Osiris.

Osiris.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Abidos.

Símbolos: Corona Atef, báculo o cayado (Heka) y mayal y cetro uas.

Padres: Geb y Nut.

Hermanos: Isis, Seth y Neftis.

Consorte: Isis.

Descendencia: Horus.

Dios de la otra vida. Osiris tiene múltiples facetas, como por ejemplo ser el dios egipcio de la resurrección y símbolo de fertilidad y regeneración del Nilo, así como ser dios de la vegetación y la agricultura. También era que quien presidía el tribunal que juzgaba a las personas tras su muerte, realizando el llamado “pesaje del alma”. Osiris fue asesinado por su hermano Seth, según las leyendas, más tarde recompuesto y resucitado por Isis y Horus.

Ptah.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Menfis.

Símbolos: Pilar Dyed, toro, barba recta, cetro uas, collar menat y Anj.

Padres: Ninguno.

Hermanos:

Consorte: Sejmet.

Descendencia: Nefertum.

Dios de la creación, las artes y la fertilidad. Ptah era un dios muy importante en la ciudad de Menfis ya que era considerado un demiurgo, entidad creadora. También era el dios de los arquitectos y los artesanos, así como de la construcción, metalurgia y escultura. Como dios de los artesanos, el culto del dios Ptah se extendió rápidamente por todo Egipto y en el Imperio Nuevo se desarrolló principalmente en Menfis y Tebas.

Ra.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Heliópolis.

Símbolos: Disco solar, Uraeus, cetro uas y Anj.

Padres: Nun (Océano Primordial).

Hermanos: Apep, Jepri (an algunos cultos).

Consorte: Hathor (en algunos cultos).

Descendencia: Anubis, Bastet, Hathor (en algunos cultos), Maat, Sejmet, Serket, Seshat (en algunos cultos), Taueret, Thot (en algunos cultos).

Dios del Sol. Ra, dios del cielo, dios del Sol y del origen de la vida en la mitología egipcia. Ra era el símbolo de la luz solar, dador de vida, así como responsable del ciclo de la muerte y la resurrección. Su representación ha sido variada pero la más habitual era la de un hombre con cabeza de halcón, sobre la cual portaba el disco solar y sobre éste, una serpiente.

Sejmet.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Menfis y Leontópolis.

Símbolos: Disco solar, Uraeus, Anj, flechas y flor de papiro o loto.

Padres: Ra.

Hermanos: Hathor, Bastet, Serket, Shu y Tefnut.

Consorte: Ptah.

Descendencia: Nefertum.

Diosa de la medicina. Sejmet fue un símbolo de fuerza y poder en la mitología egipcia, siendo considerada la diosa de la guerra y la venganza. Generalmente se la representaba físicamente con cuerpo de mujer, cabeza de leona y melena. Su ira era temible pero, si se conseguía apaciguarla, otorgaba a sus adoradores el dominio sobre sus enemigos y el vigor y la energía para vencer la debilidad y la enfermedad.

Serket.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Edfu.

Símbolos: Escorpión, cetro uas y Anj.

Padres: Ra.

Hermanos: Hathor, Sejmet y Bastet.

Consorte: Horus (según algunos cultos).

Descendencia: Nehebkau.

Diosa de la protección y los escorpiones. Serket era considerada como diosa de la magia y la unión conyugal en cuanto al amor. Siempre con un carácter benéfico, se cree que protegía de las picaduras de los escorpiones y esto tenía una gran importancia en el Antiguo Egipto, ya que los escorpiones más venenosos residen en el Norte de África.

Seshat.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Heliópolis.

Símbolos: Estrella en la cabeza, rematada en un arco y dos plumas, o dos cuernos hacia abajo. Paleta de escriba, cálamo, renacuajo, hoja de palmera y piel de leopardo.

Padres: Ra o Thot, dependiendo de los cultos.

Hermanos: Posiblemente Maat.

Consorte: Thot (en algunos cultos).

Descendencia:

Diosa de la escritura y la sabiduría. Diosa arcaica, conocida desde el período Tinita, era considerada la protectora de las bibliotecas en el Antiguo Egipto, además de todo lo relacionado con la escritura e historia. Era la encargada de calcular, orientar y medir los terrenos sagrados para que se pudiera llevar a cabo su correcta construcción, revisaba los planos y vigilaba las estrellas para emitir sus cálculos.

Seth.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Nubt (actual Kom Ombo).

Símbolos: Cetro uas y Anj.

Padres: Geb y Nut.

Hermanos: Osiris, Isis y Neftis.

Consorte: Neftis, Taueret (en algunos cultos), Anat, Astarté.

Descendencia:

Dios de las tormentas, el desierto y el caos. Seth era sin duda la deidad de la fuerza bruta, de lo tumultuoso y lo incontenible. Señor de lo que no es bueno y las tinieblas, dios de la sequía, Seth fue la divinidad patrona de las tormentas, la guerra y la violencia en el Antiguo Egipto. Se le ha representado de muchas maneras, entre ellas, la de un hombre con cabeza de galgo. Seth mató a su hermano Osiris para quedarse con el trono, posteriormente tuvo una fuerte batalla con Horus, a quien le quitó un ojo, aunque fue derrotado por éste.

Sobek.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Cocodrilópolis, Ciudad de Fayún, Kom Ombo.

Símbolos: Cocodrilo, corona Shuty, cetro uas y Anj.

Padres: Seth y Neith.

Hermanos: Anubis.

Consorte: Hathor o Heket (en algunos cultos).

Descendencia: Jonsu y Sais (en algunos cultos).

Dios del Nilo y la fertilidad. Sobek fue el dios cocodrilo, de carácter principalmente benéfico, estaba relacionado con la fertilidad y la vegetación. Se le creía emergido de las aguas del caos en la creación del mundo, era por lo tanto, “Señor de las aguas”. También cuentan las leyendas que colaboró en el nacimiento de Horus y la derrota de Seth. Se le relaciona a su vez con el punto cardinal Norte.

Taueret.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Tebas (Templo de Karnak), Heliópolis, Abu Simbel y Gebel Silsileh.

Símbolos: Hipopótamo, cuernos, disco solar, daga de marfil y jeroglífico “Sa”.

Padres: Ra.

Hermanos:

Consorte: Seth.

Descendencia: Isis y Osiris.

Diosa de la fertilidad y las mujeres embarazadas. Taueret se representaba generalmente como una figura embarazada de piel negra, con cabeza de hipopótamo o de mujer, cuernos y disco solar, y grandes pechos, patas de león y cola de cocodrilo. Las mujeres embarazadas portaban amuletos con su imagen para favorecer la abundancia de leche materna.

Thot.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Hermópolis Magna.

Símbolos: Disco lunar, rollo de papiro, tablilla de escriba y Anj.

Padres: Ninguno. Ra, Horus y Hathor en algunos cultos.

Hermanos:

Consorte: Seshat, Maat, Bastet o Hathor.

Descendencia:

Dios del conocimiento y la sabiduría. Thot, como dios de la sabiduría, tenía autoridad sobre todos los dioses. Además, también era dios de la escritura (inventor de las palabras y el lenguaje), la música, los conjuros y hechizos mágicos. Se le solía representar con cuerpo de hombre y cabeza de ibis o de babuino. También fue considerado el arquitecto que conocía los trazados y trayectorias de todas las cosas y el señor de los inventores. Thot asistía al “pesaje del alma” en una balanza durante el Juicio de Osiris a todos los difuntos.

Fuentes: Wikipedia (Ilustraciones por Jeff Dahl), elaboración propia.

 
Deja un comentario

Publicado por en 6 diciembre, 2012 en Cultura, Historia

 

Etiquetas: , ,

Dioses Egipcios I

Amón.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Tebas (Templos de Karnak y Luxor).

Símbolos: Dos plumas verticales, disco solar y esfinges con cabeza de carnero.

Padres:

Hermanos:

Consorte: Amonet, Usert y Mut.

Descendencia: Jonsu.

Rey de los dioses. Amón fue una deidad adorada localmente en Tebas (11ª Dinastía – Siglo XXI a.C.) hasta que se fusionó con el dios Sol Ra, tras la rebelión en Tebas contra los hicsos y el estado de Amosis I, adquiriendo entonces una importancia nacional como Amón-Ra. Amón representa un conjunto de conceptos abstractos asociados al aire, pues se encuentra en todo lugar y en todo momento, de ahí procede el título de “el oculto”.

Anubis.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Licópolis (actual Asiut), Cinópolis.

Símbolos: Fetiche Imiut y mayal.

Padres: Ra (en los cultos más antiguos). Neftis, Seth y Osiris (en cultos posteriores).

Hermanos: Horus (en algunos cultos).

Consorte: Anput.

Descendencia: Qebehut.

Protector de los muertos y el embalsamamiento. Anubis fue una deidad del Antiguo Egipto, muy conocida por su característica cabeza de chacal y por ser quien conducía a los muertos hacia el otro mundo, vigilando la balanza durante el pesaje del alma en el Juicio de Osiris. Anubis estaba relacionado no sólo con la muerte, también con la resurrección después de ella, y era pintado en color negro, color que representa la fertilidad.

Atón.

Nombre en jeroglíficos:

El disco solar. Atón era una deidad solar del Antiguo Egipto que representaba al disco solar en el firmamento. Se le consideraba el espíritu que alentaba la vida en la Tierra. Su principal templo estaba en la ciudad Ajetatón “El Horizonte de Atón”, en la actual Amarna. Se convirtió en un culto monoteísta o henoteísta, durante la reforma religiosa del faraón Amenhotep IV, el cual cambió su nombre por el de Akenatón.

Atum.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Heliópolis.

Símbolos: Hombre frecuentemente vestido con el tocado real o corona doble.

Padres: Ninguno.

Hermanos: Ninguno.

Consorte: Iusaaset.

Descendencia: Shu y Tefnut.

Dios de la creación. Atum era considerado como una deidad que se creó a sí misma, siendo la primera entidad en salir de la oscuridad y del abismo. También estaba relacionado con el dios Ra, siendo considerado al igual que este último, un dios solar, específicamente el dios del Sol de la tarde.

Bastet.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Bubastis.

Símbolos: Forma de gato o leona y sistro (instrumento musical).

Padres: Ra, Isis.

Hermanos:

Consorte: Atum o Mahes según algunos cultos.

Descendencia: Horhekenu según algunos cultos.

Diosa de los gatos. Bastet representaba el aspecto benéfico y pacífico de otras diosas con características más peligrosas como Sejmet. Al igual que el animal totémico que la representa, Bastet era una diosa impredecible que podía mostrarse tierna o feroz en cualquier momento. Se la identificaba con la estrella Sirio, de quien se la consideraba Señora y con la deidad sumeria Inanna.

Hathor.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Dendera.

Símbolos: Sistro, cetro uas y disco solar.

Padres: Ra o Ptah.

Hermanos:

Consorte: Ra, Horus.

Descendencia: Ihy, Horus.

Diosa del amor. Hathor fue una diosa egipcia asociada al amor, la maternidad, la alegría y las artes como la música, siendo una de las deidades más populares e importantes del Antiguo Egipto. Se la representaba también con la forma de una vaca con cuernos que sostiene un disco solar. Según la mitología egipcia, junto a Horus vengó la muerte del padre de éste, el dios Osiris.

Heh.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Hermópolis Magna, Bajo Egipto y en el oasis de Dajla.

Símbolos: Hombre arrodillado, símbolo del oro nub, dos hojas de palmera en cada mano, uraeus y Anj.

Padres: Ninguno.

Hermanos: Ninguno.

Consorte: Hauhet (como su parte femenina).

Descendencia: Ninguno.

Dios del espacio infinito y la eternidad. También conocido como Huh, fue la personificación de lo infinito en el Egipto Antiguo, aunque nunca fue considerado un demiurgo. Heh, a partir del Imperio Nuevo, es el resultado de la fusión de dos dioses egipcios, uno de la Ogdóada de Hermópolis Magna (asociación de ocho entidades divinas), que desempeña un papel esencial en la cosmología de Hermópolis Magna, y de otro dios, el del tiempo infinito y la eternidad.

Horus.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Hieracómpolis y Edfu.

Símbolos: Ojo de Horus, corona doble y disco solar.

Padres: Osiris e Isis en algunos mitos y Nut y Geb en otros.

Hermanos: Osiris, Isis, Seth y Neftis.

Consorte: Hathor.

Descendencia:

Dios de los reyes y la venganza. Horus fue uno de los dioses más antiguos en la mitología egipcia y se le considera el iniciador de la civilización del Nilo. Representado como un hombre con cabeza de halcón y corona doble, Horus era un dios vinculado a la realeza y se consideraba a los faraones la representación de dicho dios en la Tierra.

Isis.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: File y Abidos.

Símbolos: Disco solar con cuernos de vaca, trono y plátano occidental (árbol).

Padres: Geb y Nut.

Hermanos: Osiris, Seth y Neftis.

Consorte: Osiris.

Descendencia: Horus.

Diosa de la maternidad, la magia y la fertilidad. Isis era la esposa y hermana de Osiris, además de la madre de Horus. Se representaba normalmente con forma de mujer coronada por un trono. Su culto se extendió fuera de las fronteras de Egipto, llegando a tierras de Grecia y Roma. Isis reconstruyó el cuerpo de Osiris cuando éste fue despedazado por las tretas de Seth.

Jepri.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Heliópolis.

Símbolos: Escarabajo, loto azul y Anj.

Padres:

Hermanos: Atum, Ra.

Consorte:

Descendencia:

Dios del renacimiento y del amanecer. Jepri fue una deidad solar que representaba la creación y el renacimiento. Jepri estaba conectado con el escarabajo, porque el escarabajo lanza bolas de estiércol por el suelo, un acto que los egipcios veían como un símbolo de las fuerzas que mueven el Sol (de la mañana) a través del cielo. Parte de su culto fue subordinado al dios Ra.

Jnum.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Elefantina y Esna.

Símbolos: Torno de alfarero, Corona Atef, cetro uas y Anj.

Padres:

Hermanos:

Consorte: Satis o Neit. Heket (en Antinoe).

Descendencia: Anukis.

Dios de la creación y las aguas. Jnum fue una de las deidades más antiguas en el Antiguo Egipto, originalmente conocido como el dios del nacimiento del Río Nilo. También era considerado como el creador de los cuerpos de los humanos, algo que hizo en una rueda de alfarero. Se le representa con forma de hombre con cabeza de carnero.

Jonsu.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Tebas (Templo de Karnak).

Símbolos: Disco lunar, coleta lateral, Pilar Dyed y Anj.

Padres: Amón y Maat.

Hermanos:

Consorte:

Descendencia:

Dios de la juventud y la Luna. A Jonsu se le asociaba principalmente con la medicina, siendo protector de los enfermos y el que ahuyentaba a los malos espíritus. Se le ha representado de diversas maneras, desde un niño momiforme, hasta un hombre con cabeza de halcón y coronado con el disco lunar y la Luna en cuarto creciente. En los Textos de las Pirámides aparece como un dios agresivo y cruel, encargado de alimentar a los dioses y a ayudar al faraón en la caza.

Maat.

Nombre en jeroglíficos:

Mayor centro de culto: Todas las ciudades del Antiguo Egipto.

Símbolos: Pluma de avestruz, cetro uas y Anj.

Padres: Ra.

Hermanos:

Consorte: Thot (en algunos cultos).

Descendencia:

Diosa de la verdad y la justicia. Fundamentalmente se le consideraba como una deidad un tanto abstracta, siempre en el concepto de justicia universal, equilibrio cósmico y armonía que son necesarios conservar en el mundo. Maat era para los egipcios la fuerza benefactora de la que se nutrían los dioses a quienes ellos adoraban. A su vez, estaba estrechamente ligada a la figura del faraón, en un sentido religioso y moral.

Fuentes: Wikipedia (Ilustraciones por Jeff Dahl), elaboración propia.

 
Deja un comentario

Publicado por en 2 diciembre, 2012 en Cultura, Historia

 

Etiquetas: , ,

Lágrimas de Karnak

Se voló la roja venda que tapaba los ojos, se desprendió así la última esperanza para su corazón envuelto por siempre en las mieles del terror y la dulce incomprensión. Fue de esa manera en la que los dioses creyeron que necesitaba despertarse a la verdad, en un lugar desierto, en frígida soledad. Relanza la maldad de este suelo profanado y otrora sagrado, limpia la pobreza de nuestra mirada porque estamos encerrados el uno en el otro y hoy más que nunca deseamos volver a olvidar y poner punto y final al incendio que ha arrasado nuestras almas y nuestro imperio desolado.

A la muerte del día, tendremos un Ojo de Horus para guiar nuestro descenso fuera de este laberinto de pesadilla en donde tristemente se pierda nuestro rastro. Hemos sangrado durante siglos, vampiros de la vida, sangre para bendecir bautizos impíos durante el clímax de la Luna llena, nada satisface más que la autodestrucción mi amor. Nos evadimos de la realidad durante tantos años que el objetivo se olvidó, nadando a través de la oscuridad, donde no hay más que frío y abandono para embargar el último hálito de almas viajeras precipitándose hacia su último estertor en el Hades.

Lágrimas de Karnak, desangrando los antiguos recuerdos y destiñendo gemidos en la lluvia. Un destino caduco y falto de inspiración, para así guardar nuestra iracunda frustración muy dentro de un podrido sarcófago egipcio. La maldición de los siglos baña nuestras venas con el licor para borrachos de falsa eternidad, no podemos alcanzar la caricia del Sol cuando nuestra última morada sellada y los resquicios de cordura que nos quedaban, sean emparedados en vida con siniestra precisión. Señala con tu dedo a Sirio, algún día, dentro de mucho tiempo, navegaremos en el barco de los dioses hasta allí y seremos inmortales.

Los sacrificios en el templo, las oraciones al inframundo nos retuercen la conciencia con rudeza y sin clemencia por nuestros ruegos. Nada de eso ha servido para alejar los brazos de Anubis de la pasión que nos embargaba y la lluvia ácida de nuestra frágil estabilidad. El loto púrpura impregnado en veneno acarició nuestra piel hasta inflamar de abrasantes mentiras y entonces la vida, la gloria en la muerte, el olvido servido en amnesia, la piedra y el granito para edificar el amor, todo ello por un momento cobró sentido y las estrellas orgullosas de nuestra inmolación, ofrecieron como colofón nuestras llamas al violento beso de las llamas.

Faraones de un reino perdido, olvidado, sin corona; razones varias para placenteramente perderlo todo entre los colmillos de una cobra real. Seamos veneno para alimentar la tragedia, Marco Antonio y Cleopatra ahogándose en su propia sangre, la que colapsa sus gargantas evitando un último, un postrero “te quiero” como epílogo. Recordarán las inmortales piedras que todo lo que te susurré en la noche era verdad, para los demás un jeroglífico indescifrable e imposible de comprender, como la voluntad de los dioses de este mar de dunas, polvoriento y reseco desierto que nosotros convertimos en nuestro oasis exuberante y eterno.

Somos dioses momificados en esta tierra y nuestro trono son las montañas que rodean el valle, allí donde descansan en polvo y arena, cientos de rancios cadáveres, inundados en natrón y revestidos de oro y ropajes para la eternidad. Nuestro imperio es el corazón que compartimos.

 
Deja un comentario

Publicado por en 8 abril, 2012 en Mis Relatos

 

Etiquetas: , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: