RSS

Archivo de la etiqueta: Romanticismo

Lucifer

Puñados de certezas arrojados a la cara con la promesa exacta de que todo lo que empieza acaba, y en tus manos simplemente está la oportunidad de dar un óptimo fin a lo inevitable.

Esta vez el refugio no llega entre las fauces de la oscuridad. La penumbra ciega y nos arrojamos a los brazos de luz, ardiente y plena, como un Sol de madrugada incendiando la noche.

Allí, donde cada palabra no es medida al extremo ni sometida a un riguroso interrogatorio sobre su significado y la reacción (des)medida ante ella, allí es donde vamos a ocultarnos por fin.

A resguardo del bochorno del corazón y el chaparrón de los párpados que sin dueño, entregan sus desvelos a un destino radiante de infinito blanco con ánimo de eternizarse.

Ocupamos hoy el lugar de Lucifer, destronando a la más bella Aurora jamás contemplada por una obra maestra del desastre que retrata nuestros rostros con el ojo de Bouguereau inflamado en inspiración, y es que académicamente somos demasiado imperfectos.

Las puertas del Infierno quedan ya muy lejos, no escucharemos más las voces del averno o quizá es que finalmente no nos percataremos de que todo empezaba y acababa en nosotros mismos, así pues olvida esta soberbia ahora que no somos nada más que rayo y reflejo.

Es el silencio el que marca el ritmo de los latidos, la paz acompañada por las ganas de no decir nunca adiós se aferra, se enrosca, se niega ante sí misma. Queda mucho por aprender, por eso guardemos un minuto de silencio por la reflexión que ansiamos y nunca llega.

Un amanecer ardiendo, lo único que pedimos, que no quede nada, sobre todo consumir los recuerdos que engalanan de deseo y de ganas de caer una vez más entre llamas como lenguas y fuego como piel. Contemplemos atentos, pues alas blancas ya nos rodean a la vez, ¿serán capaces de unirnos hasta la eternidad?

William Blake – Satán en su gloria original (Circa 1805).

Anuncios
 
6 comentarios

Publicado por en 27 junio, 2018 en Arte, Mis Relatos

 

Etiquetas: , ,

William Blake

Londres (Reino Unido 🇬🇧), 28 de Noviembre de 1757 – Londres (Reino Unido 🇬🇧), 12 de Agosto de 1827.

Poeta, pintor y grabador, William Blake al igual que otros artistas fue poco conocido en vida pero muy valorado en la actualidad. Su obra pictórica posee rico simbolismo y se encuentra en ella semejanzas e influencias de Miguel Ángel, sobre todo en el volumen de sus figuras. Considerado en su época como un iluminado religioso, fue en realidad un artista visionario y una de las figuras más importantes del arte y la literatura inglesa.

Oberón Titania y Puck con hadas bailando (1786).

El Anciano de los Días (1794).

Elohim creando a Adán (1795).

La canción de Los (1795).

Hécate (Circa 1795).

Ángeles buenos y malos (Circa 1795 – 1805).

La casa de la muerte (Circa 1795 – 1805).

Nabucodonosor (Circa 1795 – 1805).

Libro de Job (1800).

El blasfemo (Circa 1800).

La muerte de la Virgen (1803).

El Gran Dragón Rojo y la mujer revestida en Sol (Circa 1803 – 1805). *Más información aquí.

Los veinticuatro ancianos dejando sus coronas ante el trono de Dios (Circa 1803 – 1805).

Newton (1804).

Escalera de Jacob (1805).

Cristo en el sepulcro custodiado por ángeles (Circa 1805).

El enterramiento (Circa 1805).

El Gran Dragón Rojo y la Mujer revestida con el Sol (Circa 1805).

El Gran Dragón Rojo y la Bestia del Mar (Circa 1805).

El número de la bestia es 666 (Circa 1805).

La Crucifixión (Circa 1805).

San Miguel encadenando a Satán (Circa 1805).

Satán en su gloria original (Circa 1805).

El alma flotando sobre el cuerpo (1805 – 1808).

El fantasma de la pulga (Circa 1819 – 1820).

El Diablo cubre de pústulas a Job (1821).

Cerbero (1824 – 1827).

Las harpías y los suicidas (1824 – 1827).

Abel (1826).

La Resurrección de Lázaro (Desconocida).

 
Deja un comentario

Publicado por en 13 junio, 2018 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , , , , , ,

Cementerio de reyes vikingos

Las puertas de Hel retumban al abrirse entre un estruendo bombástico, es el reino de la infamia el que se vierte desde el abismo hacia el exterior, trayendo consigo una sensación generalizada de pesadumbre ante el épico final que se avecina.

Por el río de la muerte fluyen ya ecos de recuerdo, el de la gloria incandescente que hace arder la avaricia e inflama las ganas de ser destruido entre un mar salvaje de mentiras y acuerdos rotos como corazones que pierden la virginidad ante la traición más cruda.

Y cuando el reloj de arena expire, los cielos se volverán negros como denso plumaje de cuervo, nada importará, no habrá victoria cuando la derrota máxima se cierna sobre todo y todos. Sólo acuérdate en qué rincón guardaste tu última esperanza porque falta nos hará encomendarnos a ella.

En el Náströnd, los viles, la escoria, se pudrirán sobre su arena maldita mientras los tambores de guerra retumban con su ritmo arcaico en los perlados salones infinitos, allí donde sólo el honor te asegura un nombre o el olvido para siempre entre tantas profecías como certezas.

No queda tiempo, seremos historia de un pasado demente que olvida que no hay presente sin raíces hondas que sustenten el pesado y ambicioso futuro. La primavera parece hoy tan lejana en este invierno triple que soñar se antoja utopía, y la miel que calme las heridas un precioso sueño inalcanzable.

El cementerio de reyes vikingos será el trágico y postrero destino, congelado y absorto en un tiempo que no es el suyo, yace desierto de gloria e inundado en silencio, sólo roto por la lacerante ventisca que trae entre sus latigazos helados una súplica: No nos olvidéis, no nos olvidéis al llegar el último final.

Se desenrosca la serpiente, el lobo aúlla, el suelo tiembla, ya está tronando.

“Festr mun slitna, en freki renna – Las cadenas se romperán, y el lobo correrá libre”.

Völuspá.

Johann Heinrich Füssli – Thor luchando contra la serpiente marina (1788).

 
Deja un comentario

Publicado por en 30 mayo, 2018 en Arte, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , , ,

Epitafios

Palabras, son sólo palabras sin respuesta escritas en el éter, como súplicas desesperadas ante un caos viviente que se derrama sobre la piel. Así es cómo la mácula anega cada rincón, cada lugar en el esconderse del vendaval despertado.

Se deshace la conciencia entre lo bueno, lo malo y aquello por hacer y cuyo devenir es simple y condenadamente fracasado. No hay resquicio de valentía al que aferrarse aquí, ni ganas quedan de adivinar que el siguiente paso es una caída a los infiernos.

Puesto que estas heridas son autoinflingidas, no perdamos más tiempo en acabar de una vez por todas. Tan simple como cortar del hilo pendiente y cerrar de par en par cada puerta que esperaba tu regreso, a cal y canto.

En este ambiente trágico que se esperanza con señales difusas y promesas vacías, cabría destacar el influjo que hace el desencanto en esta farsa desafinada. Cuando el corazón se eclipsa en su propia estupidez arruina cualquier bacanal que se precie.

Esta locura de inspiración no tiene nombre, ni ganas de inflamar el ego a alguien lo suficientemente necio como para creerse responsable de unas palabras y un sentir que traspasan más allá de las simples letras.

Epitafios, vuelven a ser sólo eso, resquicios elegantes que definen un momento en lo inevitable, esbozando trazos de un todo borroso con ánimos de eternidad. Así, con sobriedad y elegancia indisimulada, damnatio memoriae al sentir.

Caspar David Friedrich – Cementerio bajo la nieve (1826).

 
Deja un comentario

Publicado por en 7 marzo, 2018 en Arte, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , ,

John Martin, pintor del Apocalipsis

Haydon Bridge (Reino Unido 🇬🇧), 19 de Julio de 1789 – Isla de Man 🇮🇲, 17 de Febrero de 1854.

Pintor, ilustrador y grabador, John Martin es famoso por sus pinturas apocalípticas, basadas en textos bíblicos y en el poema del Paraíso Perdido de John Milton. Célebre en su época, inspiró a un gran número de artistas en su tiempo, aunque tras su muerte su obra fue relegada para finalmente ser reconocida a partir del Siglo XX.

Sadak en busca de las aguas del olvido (1812).

Josué ordenando al Sol detenerse sobre Gabaón (1816).

El bardo (1817).

El Festín de Baltasar (1820).

La destrucción de Pompeya y Herculano (1822).

La expulsión de Adán y Eva del Paraíso (1823).

La Séptima Plaga (1823).

Calvario (1830 – 1840).

La Caída de Babilonia (1831).

El Diluvio (1834).

Destrucción de Tiro (1840).

Ángeles caídos en el Infierno (1841).

La Ciudad Celestial y el Río de la Vida (1841).

Pandemonium (1841).

Las llanuras del Cielo (1851 – 1853).

Destrucción de Sodoma y Gomorra (1852).

El Gran Día de su Ira (Circa 1853).

El Juicio Final (1853).

 
8 comentarios

Publicado por en 21 febrero, 2018 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , , ,

Fotografía espírita

La fotografía espírita o fotografía de espíritus es un tipo de fotografía cuyo intento principal es el de capturar imágenes de fantasmas y otras entidades espirituales. Tiene una larga historia que se remonta a finales del Siglo XIX, principalmente con el auge de las sesiones espiritistas o séances en reuniones de sociedad. Estaba practicada esencialmente por pseudocientíficos agrupados en asociaciones, y en algunos casos por meros aficionados.

La fotografía de espíritus fue utilizada por primera vez por William H. Mumler en la década de 1860. Mumler descubrió la técnica por accidente, después de observar un efecto de doble exposición en una foto. Al ver que había un mercado para ello, Mumler comenzó a trabajar como un médium, tomando fotografías de personas y adulterando los negativos para añadir a perdidos a seres queridos en ellos (en su mayoría utilizando otras fotografías como base). El fraude de Mumler fue descubierto después de que puso como espíritus en sus fotografías falsas a residentes de Boston perfectamente identificables.

Otros fotógrafos espírita también comenzaron a vender las fotografías, como por ejemplo Fred A. Hudson, que tomó muchas fotografías de espíritus para espiritistas en 1872. Desde la década de 1880 hasta principios del Siglo XX, la fotografía espírita siguió siendo popular, con defensores notables de este método como Arthur Conan Doyle y William Crookes. William Stainton Moses, otro espiritualista, afirmó que la fotografía de espíritus operaba por medio de una sustancia líquida viscosa llamada ectoplasma, en el que los espíritus toman forma. Algunos autores espiritualistas escribieron libros apoyando este tipo de fotografía como es el caso de Georgiana Houghton y su Chronicles of the Photographs of Spiritual Beings and Phenomena Invisible to the Material Eye (1892) y James Coates con Photographing the Invisible (1911).

Uno de los fotógrafos espírita más tardíos fue William Hope (1863 – 1933). El célebre investigador psíquico Harry Price reveló que las fotografías de Hope eran fraudes. El investigador examinó las placas fotográficas que William Hope iba a utilizar (marcadas a pedido con la insignia del Dry Plate Co.), y secretamente imprimió doce puntos con una aguja. Harry Price examinó los movimientos del fotógrafo, asunto para nada sencillo en un cuarto apenas iluminado por una luz roja. Creyó detectar un pequeño acto de ilusionismo, por el cual William Hope cambiaba las placas colocando unas de su propia cosecha. Finalmente cuando las fotografías fueron reveladas mostraron la presencia asombrosa de un espíritu, y una placa sin los puntos marcados con la aguja.

Hope todavía tuvo cierto reconocimiento de otros espiritualistas como Charles Lakeman Tweedale autor de Man’s Survival After Death (1920), así como del autor y espiritualista Arthur Conan Doyle, que se negaron a aceptar ninguna evidencia de que las fotografías de Hope eran productor un fraude, tomándose un gran esfuerzo a limpiar su nombre, incluyendo la redacción de un libro de apoyo a su fotografía espírita, The Case for Fotografía Spirit (1922).  En su libro Cincuenta años de investigación psíquica, Price elaboró un listado de muchos fotógrafos espírita que habían realizado fraudes. Price, el cual había pasado la mayor parte de su vida al estudio de los fenómenos psíquicos escribió que “No hay ninguna evidencia de que una fotografía espíritu nunca se ha producido”. Lo que es también la opinión de la mayoría de los investigadores psíquicos”.

Harry Price.

Otros fotógrafos espírita desenmascarados por Price como farsantes son David Duguid y Edward Wyllie. Ronald Pearsall expuso los trucos de la fotografía espírita en su libro The Table-Rappers (1972).

Fotografía realizada por William Hope en la que aparece el supuesto fantasma flotante de una mujer entre una pareja mayor.

Fotografía realizada por William Hope en el que una mesa levita por la acción de un brazo fantasmal.

Famosa fotografía de William H. Mumler en la que aparece Mary Todd Lincoln con el supuesto fantasma de su marido, Abraham Lincoln.

Fotografía realizada con doble exposición por G. Maerkl en la que un supuesto fantasma ataca con una espada a un hombre.

Fotografía realizada por Eugène Thiébault de Henri Robin atacado por un fantasma.

Fotografía de David Duguid en el que aparece Mora Duguid acompañada de un supuesto fantasma flotante.

Fotografía de Edward Wylie en el que aparece Miss Bentley y el supuesto espíritu de su hermana fallecida.

Helen Duncan en trance con “fantasmas” y un supuesto ectoplasma fluyendo de ella.

Otras fotos.

*Las dos primeras fotos de esta galería pertenecen también a William Hope.

Fuentes: Wikipedia, Google (fotografías), Daily News, London Stereoscopic Company, Museo de Orsay, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , , ,

John Constable

East Bergholt (Reino Unido 🇬🇧), 11 de Junio de 1776 – Londres (Reino Unido 🇬🇧), 31 de Marzo de 1837.

Autor destacado de la pintura del Romanticismo, tuvo un inicio en el que se decantó por la pintura religiosa y los retratos pero a partir de 1820 y casi en exclusividad se dedicó a pintar paisajes de zonas cercanas a donde vivía. Constable acertó a la hora de plasmar la luz en sus cuadros y los efectos ambientales de la misma sobre la naturaleza, siempre con una pincelada espesa alejada del estilo de otros pintores británicos contemporáneos suyos.

paisaje-de-un-bosque

Paisaje de un bosque (1801 – 1802).

valle-de-dedham

Valle de Dedham (1802).

autorretrato

Autorretrato (1806).

Malvern Hall, Warwickshire 1809 by John Constable 1776-1837

Malvern Hall (1809).

paisaje-con-cabanas

Paisaje con cabañas (1810).

camino-cerca-de-flatford

Camino cerca de Flatford (1810 – 1811).

paisaje-con-doble-arcoiris

Paisaje con doble arcoiris (1812).

flores-en-un-vaso-de-cristal

Flores en un vaso de cristal (1814).

valle-de-stour-con-la-iglesia-de-dedham

Valle de Stour con la iglesia de Dedham (1814).

construccion-de-barcas-cerca-de-flatford-mill

Construcción de barcas cerca de Flatford Mill (1815).

detras-de-alresford-hall

Detrás de Alresford Hall (1816).

parque-wivenhoe-essex

Parque Wivenhoe, Essex (1816).

retrato-de-maria-bicknell

Retrato de Maria Bicknell (1816).

la-bahia-de-weymouth

La bahía de Weymouth (Circa 1816).

Cabaña en un maizal (1817).

el-molino-de-dedham

El molino de Dedham (1820).

el-carro-de-heno

El carro de heno (1821).

estudio-del-tronco-de-un-olmo

Estudio del tronco de un olmo (Circa 1821).

estudio-de-nubes

Estudio de nubes (1822).

la-catedral-de-salisbury-vista-desde-el-jardin-del-palacio-arzobispal

La Catedral de Salisbury, vista desde el jardín del palacio arzobispal (1823).

la-esclusa

La esclusa (1824).

estanque-de-branch-hill

Estanque de Branch Hill (1824 – 1825).

estudio-de-paisaje-marino-con-nubes-de-lluvia

Estudio de paisaje marino con nubes de lluvia (Circa 1824).

el-maizal

El maizal (1826).

castillo-hadleigh

Castillo de Hadleigh (1828 – 1829).

escena-en-un-rio

Escena en un río (1830 – 1837).

La Catedral de Salisbury vista a través de los campos

La Catedral de Salisbury vista a través de los campos (1831).

Netley Abbey by Moonlight circa 1833 by John Constable 1776-1837

Abadía Netley a la luz de la Luna (Circa 1833).

cenotafio-a-la-memoria-de-sir-joshua-reynolds

Cenotafio a la memoria de Sir Joshua Reynolds (1833 – 1836).

granja-en-el-valle

Granja en el valle (1835).

stonehenge

Stonehenge (1835).

Caballo saltando

Caballo saltando (Desconocida).

escena-de-costa-con-nubes-tapando-el-sol

Escena de costa con nubes tapando el Sol (Desconocida).

estudio-de-amapolas

Estudio de amapolas (Desconocida).

Tronco y ramas bajas de un árbol

Tronco y ramas bajas de un árbol (Desconocida).

 
Deja un comentario

Publicado por en 22 febrero, 2017 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: