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Archivo de la categoría: Naturaleza

Mi 2018 en Instagram

Magnífico año fotográfico este 2018 que ya ha marchado, multitud de lugares y rincones encontrados con un encanto especial. Hacer una selección de fotos al respecto ha sido complicado, muchas son y cada una cuenta una historia y un momento distintos, pero al final lo importante es no perder nunca el entusiasmo por seguir descubriendo, aprendiendo y plasmando.

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Paisajes de otoño en Madrid

Fotografías y retoques por La Exuberancia de Hades (Jardines del Campo del Moro, Madrid).

Más fotografías en mi Instagram.

 
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Publicado por en 19 diciembre, 2018 en Mis Fotografías, Naturaleza

 

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Pavo real

Belleza y elegancia sin paliativos.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Jardines del Campo del Moro, Madrid).

 
 

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Tulipanes rojos

Pasión y colorido entre rojo y verde.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Jardín Botánico, Madrid).

 
 

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Descanso

Hay momentos en los que uno debe parar y descansar, a veces rodeado solamente de perfecta y salvaje belleza.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Madrid).

 
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Publicado por en 28 marzo, 2018 en Mis Fotografías, Naturaleza

 

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Leyendas del Pájaro del Trueno & Ruc

Con “pájaro del trueno” se refiere la criptozoología a unas aves gigantescas pertenecientes a la mitología de los nativos de América del Norte.

Cabe destacar que la extinta familia Teratornithidae englobaba a aves cuya envergadura alar podía superar los 6 metros de longitud en el caso de Argentavis magnificens, algunas de estas aves pudieron ser contemporáneas de los primeros seres humanos, no obstante, hay reportes acaecidos en los últimos 200 años haciendo referencia al avistamiento de pájaros de tamaño gigantesco, aunque la mayoría de científicos en la actualidad no dan por válidos ni veraces estos testimonios.

Fotografía que muestra el tamaño de la extinta Argentavis magnificens con una persona.

Algunos expertos en criptozoología y creyentes del avistamiento de enormes aves del trueno afirman que dichos animales tienen un aspecto reptiliano, similar al del también extinto Pteranodon.

Representación artística de un Thunderbird.

Avistamientos.

En 1890 dos vaqueros de Arizona acabaron con la vida de una enorme ave. Se decía que tenía piel suave, alas sin plumas como un murciélago y rostro parecido al de un caimán. Esta descripción tiene cierta similitud con la de un Pteranodon prehistórico, tal y como hemos mencionado anteriormente, un animal cuya existencia ya era conocida en ese momento. Supuestamente los vaqueros arrastraron el cadáver del animal de vuelta a la ciudad, donde fue clavado con alas extendidas a lo largo de toda la longitud de un granero. De acuerdo con Mark Hall, el Tombstone Epitaph realmente publicó una historia sobre la captura de una criatura alada grande e inusual el 26 de Abril de 1890. Más allá de este relato, nadie hasta la fecha ha hecho corroboración histórica de que este evento ocurriera y por lo general se considera una leyenda urbana.

Nadie ha obtenido nunca una copia de la fotografía de dicho supuesto “Thunderbird”, aunque numerosas personas, Ivan T. Sanderson, siendo una de las más conocidas, han hecho afirmaciones sobre su existencia. Sanderson aseguró haber poseído una vez una copia de la foto, que desapareció después de que él la prestara a un conocido en los años 60. El programa de televisión Freaky Links elaboró una foto similar, dando nueva vida a la leyenda de la fotografía del pájaro del trueno.

En la década de los 40 del pasado Siglo XX, se informaron del avistamiento de pájaros del trueno en Overland y en Alton (Illinois), en ambas ocasiones los testigos confundieron en un principio al supuesto pájaro con un avión planeando. En San Luis (Missouri), también hubo reportes similares que obligaron al alcalde a colocar trampas para atrapar al enorme ave, no obstante, el resultado de dichas trampas fue la captura de varias garzas azuladas (Ardea herodias).

Falsa fotografía que muestra a varias hombres con lo que se asemeja a un ave prehistórica similar al Pteranodon.

El 25 de Julio de 1977 se produjo uno de los avistamientos más polémicos. En Lawndale (Illinois), tres chicos que jugaban en un patio trasero aseguraron ver dos enormes aves que les persiguieron, dos de ellos escaparon ilesos pero un tercero (Marlon Lowe) sufrió heridas de garra en su hombro cuando uno de los pájaros le agarró y le alzó del suelo unos 60 centímetros. El muchacho se defendió hasta que el animal lo terminó soltando. Las descripciones dadas por los chicos coinciden con las del cóndor de los Andes (Vultur gryphus), un ave que alcanza una envergadura de hasta 3 metros de longitud. No obstante las garras de un cóndor andino no son los suficientemente fuertes como para levantar objetos pesados, por lo que este caso todavía es objeto de dudas acerca de lo sucedido realmente.

En 2002, se informó de una gran criatura parecida a un pájaro con una envergadura de unos 4 metros en Alaska. El Anchorage Daily News informó que los testigos describieron a la criatura como algo fuera de la película Jurassic Park. Los científicos sugirieron que el pájaro gigante pudo haber sido simplemente un pigargo gigante (Haliaeetus pelagicus), que tiene una envergadura de 1,8 – 2,4 metros. También hubo informes previos de criaturas similares en la misma área alrededor de esos días. También se ha reportado el avistamiento de aves de gran tamaño San Antonio (Texas) en 2007.

Explicaciones.

Algunos investigadores afirman que los avistamientos de estos animales pueden ser perfectamente reales pero que los testigos no son precisos a la hora de identificar al animal, provocando así falsas interpretaciones y errores de identificación. El famoso investigador de fenómenos paranormales John Keel aseguró sin embargo que había registrado avistamientos de Thunderbird en Estados Unidos que correspondía geográfica y cronológicamente con tormentas que se movían a través del país. No obstante, otros expertos como el ornitólogo Angelo P. Capparella afirman que la existencia de animales tan extraordinarios en Estados Unidos es francamente improbable, sobre todo por la falta de alimento para sustentar a un ave de un tamaño tan excepcional.

Representación moderna del Thunderbird.

Ruc.

No solamente en las leyendas de América hay historias sobre pájaros gigantes, también son muy conocidas las leyendas persas que hablan del Ruc (rukh رخ), una gigantesca ave de rapiña. El Ruc es mencionado en obras y tradiciones orales de ciertas civilizaciones de Oriente Medio, el tamaño del Ruc es pretendidamente tan gigantesco que la tradición le atribuye la capacidad de levantar un elefante con sus garras. También se dice que puede ser un único individuo existente, aunque no es así en todas las fuentes, al igual que su color, en algunos textos y leyendas se le describe como de color blanco pero no siempre es así.

El Ruc tuvo su origen, según Rudolph Wittkower, en la lucha entre el ave solar india Garudá y la serpiente Naga, una palabra que A. de Gubernatis afirmó que significa “elefante”, así como “serpiente”. El mito de Garuda llevándose a un elefante que estaba luchando con una tortuga aparece en dos epopeyas en sánscrito, el Mahábharata (I.1353) y el Ramayana (III.39). El Ruc aparece en obras árabes de geografía y de historia natural, popularizado en los cuentos de hadas de Arabia y en los relatos de marineros. Ibn Battuta (explorador y viajero) habla de una montaña suspendida en el aire sobre los Mares de China, que resultaba ser en realidad el Ruc.

Otros autores sugieren explicaciones alternativas: El mito podría haberlo originado el quebrantahuesos (Gypaetus barbatus), la rapaz de mayor envergadura de Eurasia, de donde tomaría su coloración blanca y la leyenda de arrojar los elefantes desde las alturas (presumiblemente basada en la costumbre del quebrantahuesos de elevarse con los huesos para después soltarlos desde gran altura). Otras aves que pueden en parte haber originado el mito del Ruc son el águila real (Aquila chrysaetos) y la familia Aepyornithidae o aves elefante.

Representación moderna de varios Ruc.

Marco Polo en el Siglo XIII afirmó: “Es para todo el mundo como un águila, pero en realidad de un tamaño enorme, tan grande que sus huevos son de doce pasos de largo y grueso en proporción. Y es tan fuerte que puede tomar un elefante en sus garras y llevarlo alto en el aire y soltarlo para que se rompa en pedazos; luego de matarlo, el pájaro baja y se lo come”.

El Ruc es mencionado en el segundo viaje de Simbad (Las mil y una noches), el cual alimentaba a sus crías con elefantes y comía, además de elefantes, unas serpientes del tamaño de una palmera y rinocerontes. Simbad escapa de una isla atado a la pata de este ser y cuenta que midió un huevo de Ruc en 50 pasos de circunferencia. Igualmente, en el cuento de Aladino y la lámpara maravillosa, el hermano del derviche magrebí (disfrazado de curandera) pide a la esposa de Aladino un huevo de Ruc para curarla. Esta, a su vez, se lo pide a Aladino, y Aladino a su vez se lo solicita al Genio de la lámpara. Sin embargo, el Genio se enfurece al escuchar esta petición, y arroja a Aladino con ira de un poderoso golpe, explicándole después que el poderoso Ruc es el “Amo” de algunos genios e ifrits, entre ellos los de la lámpara mágica y el anillo encantado.

Edward Julius Detmold – Ruc (1924).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 6 diciembre, 2017 en Criptozoología, Naturaleza

 

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Monstruos de la Prehistoria

Algunos de los animales más excepcionales e impresionantes que se han paseado por la faz de la Tierra pertenecen a la Prehistoria. Estos antiguos seres vivos han fomentado multitud de leyendas, manteniéndose en el imaginario de la gente y fascinando a los científicos y amantes de la paleontología por encontrarnos ante verdaderos y fascinantes monstruos de la Prehistoria.

Jaekelopterus (Ala de Jaekel).

Periodo: Devónico Medio (Givetiense). Hace 390 millones de años.

Tamaño: Unos 2,5 metros de longitud.

Peso: Más de 100 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Otto Jaekel en 1914. Se han encontrado restos en Alemania y Estados Unidos (Wyoming).

El Jaekelopterus es un género de artrópodos con quelíceros, el más grande conocido. La forma del cuerpo era similar a la de euriptéridos (“escorpiones” marinos) de la misma familia, un cuerpo alargado con el telson (la cola) expandido (más aplanado que alto), cuatro pares de patas para caminar, un par de patas aplanadas usadas para nadar y un par de quelíceros grandes y alargados. La forma de las quelas y el telson son característicos del género, lo que permite diferenciarlo de otros euriptéridos. Los Jaekelopterus eran unos animales acuáticos principalmente pero el hábitat varía según la especie: Jaekelopterus rhenaniae vivía en ambientes de agua dulce, como ríos y lagos, mientras que Jaekelopterus howelli habitaba en estuarios. Al igual que otros miembros de su familia, Jaekelopterus no habría podido caminar en tierra firme debido a su anatomía. Dado su tamaño, es posible que Jaekelopterus fuera un superdepredador en su ecosistema, alimentándose de peces, otros euriptéridos, trilobites y demás invertebrados.

Dunkleosteus (Huesos de Dunkle).

Periodo: Devónico (Frasniense – Fameniense). Hace 380 – 360 millones de años.

Tamaño: Hasta unos 6 metros de longitud.

Peso: Más de una tonelada de peso.

Localización fósiles: Descrito por John Strong Newberry en 1873. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Ohio, California, Pensilvania, Tennessee), Bélgica, Polonia y Marruecos.

El Dunkleosteus fue un género de peces primitivos con placas óseas. Se caracterizaba principalmente por su cabeza acorazada y su mandíbula repleta de cuchillas dentales hechas de hueso (el resto de su cuerpo era escamoso), lo que le convertía en un depredador extraordinario, probablemente en la cima de la cadena trófica en la época en que vivió. El cráneo, más el escudo torácico, medía 1,3 metros a su punto más amplio, y las placas de su armadura 5 centímetros de grosor. Algunos fósiles del cráneo y escudo torácico demuestran que Dunkleosteus presentaba tendencias caníbales, ya que se hallaron marcas de mordidas que coinciden con su misma “dentadura” y que posteriormente no se curaron, algo que demuestra el carácter extremadamente feroz y agresivo de este depredador. Es frecuente encontrar fósiles de Dunkleosteus junto a huesos semidigeridos y poco masticados de otros peces, de los que se especula que rutinariamente los “vomitaba”, en vez de digerirlos. A partir de varios especímenes, se desarrolló un modelo en computadora con el que se comprobó que Dunkleosteus poseía una mordida realmente poderosa, que fue quizás la más mortífera de todos los peces, solamente sobrepasada por grandes cocodrilos y dinosaurios como el Tyrannosaurus Rex. Los científicos creen que el Dunkleosteus habitaba en regiones costeras y poco profundas, en donde cazaba tiburones, otros peces acorazados, moluscos, artrópodos y acantodios.

Liopleurodon (Dientes de lados lisos).

Periodo: Jurásico Medio (Calloviano). Hace 160 – 155 millones de años.

Tamaño: Entre 7 – 10 metros de longitud según varias estimaciones.

Peso: Alrededor de 2,5 toneladas de peso.

Localización fósiles: Descrito por Henry Émile Sauvage en 1873. Se han encontrado restos en Inglaterra, Francia, Alemania y Rusia.

El Liopleurodon fue uno de los superdepredadores de los mares del Jurásico en Europa. Este poderoso reptil marino del suborden Pliosauroidea (clado de plesiosaurios de cuello corto), ocupaba uno de los puestos más altos en la cadena alimentaria marina. Era un animal feroz que se alimentaba de peces, plesiosaurios de menor tamaño, ictiosaurios y tiburones (es posible que atacase a sus víctimas surgiendo desde aguas más profundas). Su alargado cráneo alcanzaba el metro y medio de longitud, y a él se le sujetaban los músculos que le permitían morder con tal fuerza que seguramente podría triturar los huesos de cualquier animal con sus dientes largos y cónicos. El Liopleurodon podría haber nadado con sus mandíbulas abiertas, permitiendo que el agua entrase en las aberturas de sus fosas nasales (narinas), situadas ambas en la parte superior de su boca, de esa forma, el Liopleurodon podría haber detectado el aroma de sus presas en el agua. Cuatro enormes aletas impulsaban su cuerpo por el medio acuático, aportándole la potencia necesaria para acelerar rápidamente cuando acechaba a sus potenciales víctimas. Un estudio que utilizó un robot nadador ha demostrado que aunque de esta forma de propulsión no es especialmente eficiente, provee una muy buena aceleración.

Pliosaurus (Más cercano al lagarto).

Periodo: Jurásico Superior (Kimeridgiano). Hace 150 millones de años.

Tamaño: Entre 12 – 15 metros de largo (algunas estimaciones hablan de hasta 20 metros de longitud).

Peso: Entre 10 – 45 toneladas de peso aproximadamente según diversos estudios.

Localización fósiles: Descrito por Richard Owen en 1841. Se han encontrado restos en gran parte de Europa (Desde Inglaterra hasta Rusia).

El Pliosaurus fue sin una de los mayores depredadores que han existido en nuestro planeta. Se trataba de un gigantesco reptil marino emparentado con el Liopleurodon y el Kronosaurus. Su alimentación consistiría en peces, calamares y otros reptiles marinos. El Pliosaurus tenía la forma básica de todos los pliosaurios consistente en: Una cabeza grande, cuello corto y un tronco muy grueso (en comparación con los plesiosaurios, que en su mayoría tenían cuerpos elegantes, cabezas pequeñas y cuellos largos). El Pliosaurus resultaría un animal temible para casi cualquier otro ser que habitase el océano, este enorme reptil marino contaba además con una serie de dientes con aspecto triangular en corte transversal a diferencia de otros pliosaurios. El Pliosaurus y el resto de congéneres de su familia del período Jurásico, dieron paso millones de años más tarde a los mosasaurios, más rápidos, más ágiles y simplemente unos reptiles marinos mejor equipados que prosperaron ampliamente durante finales del periodo Cretácico.

Aves del Terror.

Periodo: Paleoceno – Plioceno. Hace 62 – 2 millones de años.

Tamaño: Alrededor de 1 – 2,5 metros de altura.

Peso: Podían alcanzar los 150 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Florentino Ameghino en 1887. Se han encontrado restos en América y África.

Con el nombre de Aves del Terror se conoce a la familia extinta de Phorusrhacidae, aves de gran tamaño, carnívoras y no voladoras, siendo los depredadores dominantes y más temibles en América del Sur durante el Cenozoico. Se caracterizaban por tener unas patas muy largas que les permitían correr a gran velocidad. Dichas patas delanteras eran más largas que las de las demás aves terrestres, y algunas formas bastante tardías como el Titanis walleri desarrollaron unos cortos “brazos” en vez de alas. Sus cuellos eran largos para resistir los impactos que realizaban con sus enormes y potentes picos curvados, algunos de los cuales podían alcanzar los 40 centímetros de longitud. Las aves del terror eran principalmente depredadores de sabana que vieron como la competencia en la caza de presas aumentó tras el surgimiento del Istmo de Panamá, algo que parece estar relacionado directamente con su extinción.

Titanoboa (Boa titánica).

Periodo: Paleoceno. Hace 60 – 58 millones de años.

Tamaño: Unos 12,8 metros de longitud.

Peso: Alrededor de 1.135 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descubierta por una expedición internacional de científicos en 2009. Se han encontrado restos en la Formación Cerrejón (Colombia).

La Titanoboa es la serpiente más grande encontrada hasta la actualidad. A pesar de su enorme tamaño, se cree que esta boa tenía hábitos principalmente piscívoros, aunque otros científicos aseguran que su comportamiento (al igual que su aspecto) era similar al de serpientes actuales, como la boa constrictor, que cazan enrollándose en el cuerpo de sus presas, provocando su asfixia y luego tragándolas enteras. La Titanoboa habitaba en junglas tropicales y húmedas de la actual Colombia. La mayor parte de los restos fósiles encontrados de Titanoboa pertenecen a sus vértebras.

Basilosaurus (Repil rey).

Periodo: Eoceno tardío. Hace 40 – 34 millones de años.

Tamaño: Entre 15 – 18 metros de longitud.

Peso: Unas 20 toneladas de peso aproximadamente.

Localización fósiles: Descrito por Richard Harlan en 1834. Se han encontrado restos en Estados Unidos (Alabama, Luisiana, Mississippi), Egipto, Jordania y Pakistán.

El Basilosaurus es un género extinto de grandes cetáceos, con una difusión amplia y pieza fundamental en la evolución de estos mamíferos marinos. Dos de sus rasgos más interesantes son el grado de elongación de su cuerpo en comparación con el de las ballenas actuales y las dos patas posteriores vestigiales que poseían, las cuales medían 60 centímetros y con tres dedos. Se extinguieron debido a un importante cambio climático producido hace 36 millones de años conocido como Grande Coupure. Los Basilosaurus destacan, como se ha mencionado anteriormente, por su extremadamente alargado cuerpo, siendo producto de un proceso de elongación de sus vértebras, que parecen haber estado llenas de un fluido. Esto implicaría que el Basilosaurus sólo podría haber funcionado en dos dimensiones a la superficie del mar, en contraste con el funcionamiento tridimensional de la mayoría del resto de cetáceos. A partir de la musculatura axial y los huesos gruesos de las patas, se puede inferir que el Basilosaurus no era capaz de nadar o sumergirse durante periodos largos de tiempo. También se piensa que no tenía ningún tipo de capacidad de desplazarse a tierra firme. Estos grandes cetáceos se encontraban en la cima de la cadena trófica de su tiempo, alimentándose de  sirenios, tortugas y otros cetáceos más pequeños, además de peces y tiburones. Su mordida era realmente impresionante (una de las más fuertes de los mamíferos conocidos), unido a una mandíbula con forma de cono y equipada con más de cuarenta dientes triangulares y afilados. De hábitos costeros de mares tropicales y subtropicales, este animal parece que era solitario y solamente se reunía con otros individuos de su especie para aparearse o cuidar de sus crías.

Megalodón (Carcharodon megalodon o Carcharocles megalodon).

Periodo: Cenozoico (Mioceno – Plioceno). Hace 23 – 2,6 millones de años aproximadamente.

Tamaño: Debido a lo fragmentado de sus restos y a que la mayoría de ellos son dientes, es complicada la estimación de su tamaño. Originalmente pensaron que podría estar cerca de los 30 metros de longitud, un tamaño muy similar al de la actual ballena azul, sin embargo en la actualidad hay un consenso científico que nos dice que el Megalodón alcanzaba una longitud total de más de 16 metros, con un máximo quizá de unos 20,3 metros.

Peso: Según el modelo de Gottfried, un Megalodón de 15,9 metros habría tenido un peso de 47 toneladas, uno de 17 metros pesaría 59 toneladas y uno de 20,3 metros llegaría a las 103 toneladas. Todo ello le convertiría de largo en el mayor escualo que jamás haya habitado el planeta y uno de los peces más grandes que han existido.

Distribución: Aguas costeras y oceánicas de prácticamente todo el mundo, dependiendo de su etapa vital. Los ejemplares jóvenes seguramente preferirían aguas pocos profundas (zonas costeras), mientras que los individuos adultos se moverían principalmente en aguas profundas y oceánicas. Sus áreas de cría estarían en regiones de aguas costeras cálidas, donde los peligros potenciales eran menores y las fuentes de alimento abundantes.

Localización de los fósiles: Descrito por Louis Agassiz en 1835. Se han encontrado restos fósiles en numerosas partes del mundo pero principalmente en: Europa, América del Norte y del Sur, zona del Caribe, África, India, Japón. Ello nos indica que este animal tuvo una distribución cosmopolita.

Más información sobre el Megalodón en el enlace.

Argentavis magnificens (Ave Argentina Magnífica).

Periodo: Mioceno Superior. Hace 8 – 6 millones de años.

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud de envergadura alar. Recientemente se estima que su envergadura media sería de 5 – 6 metros, con 1,5 – 2 metros de longitud.

Peso: Unos 70 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Campbell & Tonni en 1980. Se han encontrado restos en Argentina.

Argentavis es una especie extinta de ave, posiblemente una de las mayores que ha habitado la Tierra a lo largo de su historia. Argentavis parece estar emparentada con los actuales buitres americanos y al igual que ellos, sus hábitos alimenticios estaban enfocados a la carroña y al oportunismo, devorando presas anteriormente cazadas por otros depredadores a los que ahuyentaría con su enorme tamaño. Según los modelos computarizados a partir del estudio de los fósiles, la enorme ave podía levantar el vuelo de modo semejante a los actuales planeadores y, sobre todo, de modo semejante a las actuales alas delta y parapentes; en el primero de los casos efectuaría cortas carreras contra el viento y con las alas extendidas, en el segundo de los casos se lanzaría desde lomas y colinas, una vez en el aire, de un modo semejante a los actuales cóndores aprovecharía las columnas de corrientes térmicas ascendentes con las cuales seguiría planeando fácilmente hasta los 2.000 metros sin necesidad de batir sus alas, luego efectuaría un vuelo libre en grandes círculos. Se cree que Argentavis ponía 1 – 2 huevos cada dos años, huevos los cuales serían muy similares a los de las avestruces actuales y pesarían alrededor un kilogramo de peso.

Megalania (Gran errante).

Periodo: Pleistoceno. Hace 40.000 – 30.000 años.

Tamaño: Unos 5,5 metros de longitud. Otras estimaciones aumentan hasta los 7 metros de largo.

Peso: En torno a 330 – 575 kilogramos de peso.

Localización fósiles: Descrito por Sir Richard Owen en 1859. Se han encontrado restos en Australia.

Megalania es una especie extinta de lagarto gigante, el mayor conocido que jamás haya existido. Al juzgar por su tamaño, Megalania pudo haberse alimentado mayormente de animales de talla media a grande, incluyendo a algunos marsupiales gigantes como Diprotodon junto con otros reptiles, pequeños mamíferos, y aves y sus huevos y polluelos. Su cuerpo y extremidades eran de constitución robusta y tenía un gran cráneo con una cresta pequeña entre los ojos, y una mandíbula llena de dientes aserrados en forma de cuchillo. Los estudios han mostrado que otros miembros del género Varanus, como el Dragón de Komodo y el varano arborícola, poseen glándulas venenosas a lo largo de la línea mandibular. Se ha sugerido que es posible que otros varánidos, incluyendo a Megalania, probablemente posean glándulas similares, sí esto fuera así, Megalania habría sido el mayor vertebrado venenoso conocido. A pesar de algunos reportes relativamente recientes acerca de su supervivencia en la actualidad, no existe evidencia científica creíble de la existencia de una población sobreviviente.

 

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 
 

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