RSS

Esquinas de Trastévere

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Trastévere, Roma).

Anuncios
 
2 comentarios

Publicado por en 12 diciembre, 2018 en Mis Fotografías

 

Etiquetas: , , ,

Hubo que decir que no

Hubo que decir que no en el mismo instante en que el cabaret de cuatro paredes en el que nos habíamos visto tan (des)envueltos se desvistió de alegría para tornarse en un cadáver sin rumbo que era incapaz de dar una respuesta a tanto silencio incómodo.

Hubo que decir que no por la salud mental, por el corazón impaciente, convaleciente y hastiado. Las palabras, los gestos, ausentes cedieron su trono al olvido, sin resentimiento, pero también sin ganas. Diluido todo en un pérfido juego del gato y el ratón en el que la oportunidad perdida devora a ambos protagonistas.

Hubo que decir que no, sin prisa, con el desgaste de un calendario que día a día entregaba una lápida más que amontonar sobre la ilusión y el tedio a partes iguales. Esperando o desesperando, dos caras de una misma moneda oxidada, tornando este bloqueo emocional en ganas de perturbar tu corazón helado al ritmo de la noche.

Hubo que decir que no, sin arrepentimiento, ni como un órdago a lo impensable, que por creer serlo, se presentó con vino y flores a las puertas de nuestra mesa reservada. Persistieron las ganas, desnudas de entusiasmo, quedó el cielo como meta y el Tajo como límite en el que ahogar lo tóxico de la impaciencia.

Este hueco que quedó se inunda, día a día, litro a litro, el silencio que regalaste es un motivo más para poner en cuarentena tu tacto deliciosamente despreocupado y sutil. Corazón, unas veces se dice adiós, otras simplemente no hace falta.

Edvard Munch – Melancolía (1894 – 1896).

 
2 comentarios

Publicado por en 5 diciembre, 2018 en Arte, Cultura, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , , ,

Sí, quiero

El doble chasquido de la puerta al cerrar desnuda definitivamente la incertidumbre que hasta ese momento se había movido furtiva y reacia a manifestarse. Es la doble sensación de derrota la que palpa tu pecho para comprobar si el pulso al que te habías abandonado durante tanto tiempo ha huido para no volver.

El juego de labios se retuerce y las manos que contemplaban el Edén con su tacto se desvanecen en un hirviente y doloroso mar de olvido y desesperación. Las sonrisas pasadas que se alimentaban de fe, ahora contorsionan de imposibilidad, meciéndose entre la tempestad sin ánimos de revancha.

En este jardín de rosas secas las espinas son lo único que te devuelve a la realidad. Pero cuando la sangre se convierta en el abono para hacer crecer un resquicio de certidumbre, sabes que todo está condenado y desencadenado para un final crudo y un nuevo comienzo tan inesperado como indeseable.

Si el amor es lo único cierto, nadamos ya en un abismo de dudas. Es el cuento de nunca acabar que da vueltas y vueltas en tu cabeza, volviendo siempre al mismo punto de partida, a la exacta frustración con la que todo empezó y en la que todo acabará el día que digas “sí, quiero” a la resignación.

Quisiera que la verdad se filtrase tozuda entre esta impasible oscuridad. ¿Será posible guardar con aplomo la compostura ante la elección y su consecuencia, ante el beso y su sabor, ante su abrazo y la sublimación posterior? No, no es posible más… La fachada se derrumba y con ella la ansiada liberación.

Como monumentos de siglos pasados, nos mantenemos en pie por la persistencia de la memoria que no se resigna a caer. Con el paso del tiempo, las grietas que cubren nuestro lienzo particular se hicieron signo de resistencia, sí, de querer hasta el final.

Gustave Courbet – Los felices amantes (Circa 1844).

 
2 comentarios

Publicado por en 28 noviembre, 2018 en Arte, Cultura, Mis Relatos, Sin categoría

 

Etiquetas: , , , , ,

La Fuente de la Gracia (Taller de Jan van Eyck)

Realizada al óleo sobre tabla de roble, pertenece a la escuela de los primitivos flamencos, no se ha podido establecer con seguridad su autor, aunque se suele asignar al taller de Jan van Eyckcabiendo la posibilidad de que la tabla haya sido ejecutada por algún anónimo discípulo o seguidor suyo.

Se estima que su fecha de ejecución se encuentra entre los años 1430 – 1455. Se han manejado diversas hipótesis acerca de su autoría. La obra se ha puesto en relación con el viaje que realizó Jan van Eyck por la Península Ibérica en 1428 y ya desde el Siglo XIX los estudiosos advirtieron las semejanzas con El Políptico del Cordero Místico por lo que se atribuyó el óleo a Jan van Eyck o a su hermano Hubert van Eyck, pero estudios posteriores evidenciaron que el uso del color y otros aspectos pictóricos de la obra eran inferiores en calidad a los de otras obras de ambos maestros. Por ello, una de las hipótesis que se han manejado es que se trata de una copia de un original de Jan van Eyck perdido. Otra hipótesis lo considera una creación del taller de Jan van Eyck a partir de un diseño del maestro antes del Políptico de GanteY, por último, la teoría más difundida es considerar la tabla madrileña como una creación del entorno de Jan van Eyck que es posterior al Políptico de Gante y toma como base a esta última obra.

La pintura es una alegoría teológica y responde a un punto de vista medieval, eclesiástico y maniqueísta (). Presenta un contraste simbólico y antinómico que expresa la centralidad de la Eucarístia para la Iglesia, pero recurriendo al antijudaísmo. La representación está realizada en tres planos. En el superior se encuentra Cristo en el trono, entre la Virgen y San Juan Evangelista, con el Cordero a los pies, de donde brota un manantial. En el medio aparecen ángeles músicos y cantores. En el plano inferior se representan a la izquierda reyes, nobles, papas, teólogos, y a la derecha varios judíos confusos y en fuga, uno de ellos con los ojos vendados. Las Sagradas Formas que manan con el agua dan al tema un claro significado eucarístico y convierten el agua en símbolo de Gracia, que ilumina a la Iglesia Triunfante y ciega a la Sinagoga, es decir, a los judíos que no reconocen a Cristo.

La obra se localiza en España desde mediados del Siglo XV cuando fue donada por Enrique IV al Monasterio del Parral de Segovia.

*Maniqueísmo: Nombre que recibe la religión universalista fundada por el sabio persa Mani, quien decía ser el último de los profetas enviados por Dios a la humanidad. El maniqueísmo se concibe desde sus orígenes como la fe definitiva, por cuanto pretende completar e invalidar a todas las demás.

Fuentes: Wikipedia, Museo del Prado.

 
Deja un comentario

Publicado por en 21 noviembre, 2018 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: , ,

El Agujero de Mel, pozo sin fondo

El Agujero de Mel (Mel’s Hole) es, según una leyenda urbana, un supuesto “pozo sin fondo” cerca de Ellensburg, Washington. Las afirmaciones al respecto de su existencia se hicieron por primera vez en el programa de radio Coast to Coast AM por un invitado que se hacía llamar “Mel Waters”. La investigación posterior reveló que ninguna persona con ese nombre figuraba en la lista como residente en esa área y no hay evidencia creíble de que el agujero exista.

Como hemos mencionado anteriormente, la leyenda del agujero sin fondo comenzó el 21 de Febrero de 1997, cuando un hombre identificado como Mel Waters apareció como invitado en Coast to Coast AM con Art Bell. Waters afirmó que era dueño de una propiedad rural a nueve millas al oeste de Ellensburg en el condado de Kittitas (Washington), que contenía un agujero misterioso. Según las entrevistas de Bell con Waters, el agujero tenía una profundidad infinita y la capacidad de devolver la vida a los animales muertos, como en el caso de un perro que murió al arrojarlo al pozo pero que resucitó al cabo de unos días. Waters afirmó haber medido la profundidad del agujero en más de 80,000 pies (25 kilómetros aprox.) usando una línea de pesca y un peso. Según Waters, las propiedades supuestamente mágicas y extraordinarias del agujero llevaron a los “agentes federales” estadounidenses a apoderarse de la tierra y financiar su traslado a Australia.

Waters hizo apariciones especiales en el show de Bell en 1997, 2000 y 2002. Retransmisiones de esas apariciones han ayudado a crear lo que se ha descrito como un “mito rural moderno”. La ubicación exacta del agujero no estaba especificada, sin embargo, varias personas afirmaron haberlo visto, como Gerald R. Osborne, que usó el nombre ceremonial de Red Elk, el cual se describió a sí mismo como un “hombre de medicina intertribal” (mitad blanco, mitad nativo americano), y quien le dijo a los periodistas en 2012 que visitó el hoyo muchas veces desde 1961 y afirmó que el gobierno de los Estados Unidos mantenía una base secreta donde ocurría actividad alienígena”. Sin embargo, en 2002, Osborne no pudo encontrar el agujero en una expedición de 30 personas que lideraba.

Los reporteros de noticias locales que investigaron los diversos testimonios no encontraron registros públicos de que alguien llamado Mel Waters haya residido o poseído propiedades en el Condado de Kittitas. Según el geólogo del Departamento de Recursos Naturales, Jack Powell, el agujero no existe y es geológicamente imposible. Un agujero de la profundidad afirmaba que “colapsaría bajo la tremenda presión y el calor de los estratos circundantes”, dijo Powell. También aseguró que un antiguo pozo de mina común en propiedad privada fue probablemente la inspiración para las historias, y comentó que el conocido como el Agujero de Mel se había convertido en una leyenda “basada en ninguna evidencia en absoluto”.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

Etiquetas: , ,

Órgano y nave central de la Catedral de la Almudena

La música que eleva el alma.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Madrid).

 
2 comentarios

Publicado por en 7 noviembre, 2018 en Arte, Cultura, Música, Mis Fotografías

 

Etiquetas: , , , ,

Bellatrix

Mirando a Orión recibo el reflejo de tu recuerdo, el aroma de la derrota impregna la noche con férreo sabor a sangre en la boca. Alzo las manos al cielo nocturno con la cobriza culpa que fluye entre estas plegarias, esperando una luz que brille más que ayer, un tormento que duela menos que mañana.

Y ya que no hay redención, al menos que se conceda el deseo de volver a verme cubierto de la inocencia de un pasado que no es casi perfecto solamente por el hecho de yacer hoy en el hueco más hondo de un pensamiento tan repetitivo como hiriente.

Entre tú y yo confesamos que la indolencia fue el veneno que acabó con las expectativas, marchitando el verde (des)esperanza y tornándolo de un resolutivo ocre que amenaza con cubrirlo todo con su insípida e insoportable presencia.

Confieso que he amado a todas las estrellas del cielo, pero al final el único brillo que perdura es el tuyo. Retorceremos la realidad para que finalmente adopte el rostro que buscamos, aunque nada será lo mismo con estas cicatrices marcando el latido de cada solitaria noche.

Sonámbulos y perdidos, congelados y sedientos, la oscuridad se persigna ante nosotros; es el Apocalipsis que traemos tras nuestra el peso que derrumba a Faetón de los cielos y hace desierto de la esperanza que un día, no muy lejano, bebió de estos labios hoy secos.

Ya que tú mandas en cada pálpito, haz que esto acabe, de una forma rápida y certera, que sólo quede tiempo para amar o renunciar para siempre al corazón. Y mañana que sea como esa efeméride en la que recordar que un día todo se perdió porque al intentar caminar sobre el agua acabamos hundidos.

Sombras de guerra combaten contra mis dudas, el terreno es ya de por sí baldío en esperanza pero fértil en metáforas. Amazona, empecemos una vez más, si hay que caer que sea con todo, que así sea, de los cielos al infierno en un último acto de fe incontrolado.

No habría mayor fanatismo que dejar escapar esta oportunidad. Las páginas que no pueden ser escritas desde la necedad están ya sobre la mesa, y es que siempre lo han estado, es hora de firmar hoy y dejarlo así para siempre.

Francis Picabia – Los amantes, después de la lluvia (Circa 1924 – 1925).

 
2 comentarios

Publicado por en 31 octubre, 2018 en Arte, Cultura, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: