RSS

Iglesias de Madrid: Parroquia Virgen de la Paloma

La Iglesia de la Paloma es el nombre popular que recibe la Iglesia de la Parroquia de San Pedro el Real, un templo católico situado en la ciudad de Madrid, en la Calle de la Paloma. La iglesia es anexa al Colegio La Salle la Paloma (Fundación Lara).

Portada principal de la Parroquia Virgen de la Paloma.

Historia.

La iglesia toma su nombre popular de la citada imagen mariana y ésta de la calle de la Paloma, donde fue hallado el cuadro a finales del Siglo XVIII. Según la tradición, el lienzo fue encontrado en un corral de esta vía madrileña y entregado a Andrea Isabel Tintero, vecina de la zona, quien, después de enmarcarlo, decidió exhibirlo en el portal de su casa.

La imagen empezó a ser venerada por los vecinos del barrio, extendiéndose su culto a toda la ciudad e, incluso, a la realeza. La tradición sostiene que la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, era devota de la misma.

En 1796 fue erigida una pequeña capilla, para custodiar la imagen. Fue realizada por el arquitecto Francisco Sánchez, discípulo de Juan de Villanueva.

Vista general del interior de la Parroquia Virgen de la Paloma.

Edificio.

La iglesia actual se alza sobre el solar de la primitiva capilla erigida a finales del Siglo XVIII. Ésta fue derribada en el año 1896 y sustituida por un edificio más amplio, construido en estilo neomudéjar, con algunos elementos neogóticos. Se inauguró el 23 de Marzo de 1912, con asistencia al acto de los Reyes de España, Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia.

Se debe al arquitecto Lorenzo Álvarez Capra, quien trazó una planta de cruz latina, con dos naves laterales y una central, presidida por el altar mayor (donde se encuentra el lienzo de la Virgen de la Paloma).

Su fachada principal está integrada por un cuerpo central con pórtico, a cuyos lados se elevan dos torres gemelas. Los materiales empleados son el ladrillo rojo y la piedra, localizada en algunos elementos aislados, caso del citado pórtico. Las vidrieras blasonadas ostentan los escudos de sus donantes, entre los que destacan los pontificios y los cinco de la Casa Real sobre el altar mayor.

En 1978 se promovió su restauración, que fue llevada a cabo por el arquitecto Antonio Ábalos Culebras, adaptándose así a la nueva pastoral de la parroquia, según el espíritu del Concilio Vaticano II.

Altar mayor.

Baptisterio octogonal.

Pila de agua bendita.

Historia del cuadro.

Según un informe escrito en 1791 por el Marqués de Casa García Postigo, alcalde de Madrid, el lienzo, que representa a Nuestra Señora de la Soledad, fue encontrado o regalado a unos niños para que jugaran con él en un solar contiguo a la calle de la Paloma. Habitaba en esta Isabel Tintero, quien viendo la escena lo recuperó, limpió, enmarcó y colocó en el portal de su casa. La veneración que le profesaba Tintero a la imagen se amplió con fervor a los vecinos del lugar.

… resulta que la expresada Isabel Tintero, mujer de Diego Charco, de ejercicio cochero, viendo a principios del año 1787 que unos muchachos llevaran arrastrando como por juguete un lienzo de Ntra. Sra. de la Soledad, lo arrebató de las manos de aquellos, lo hizo retocar y lo colocó en marzo del propio año en el portal de su misma casa, y esmerándose en su culto, le ha promovido con tanto fervor que ha conseguido extender su particular devoción; de modo que se hallan alumbrándola varios faroles y lámpara a expensas de personas de primera clase, además de las muchas velas que la devoción de los fieles la presentan, reconocidos a los singulares beneficios que dicen haber conseguido ellos por intercesión de esta su Poderosa Madre, y en señal de este reconocimiento se ven las paredes de la actual Capillita llenas de presentallas. (…) A impulsos de esta devoción se reza el Rosario todas las noches ante esta santa Imagen, cubriendo el Concurso gran parte de la calle… 

Como fuera que a tal Virgen se le atribuyesen varios milagros, su culto se extendió rápidamente, llegando su devoción a la Casa Real. Se dice que María Luisa de Parma (esposa de Carlos IV de España) fue muy devota de esta imagen, tras obtener de la Virgen de la Paloma la curación de su hijo, el futuro Fernando VII de España.

Al quedarse pequeño el portal para la cantidad de gente que acudía, Isabel Tintero decide utilizar una habitación de su propia casa, pero aun así no es suficiente y se inician los trámites para levantar una pequeña capilla en un erial de la misma calle. Realiza el proyecto Francisco Sánchez, discípulo de Ventura Rodríguez, concluyéndose la capilla en 1795. La capilla, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, se construyó con el apoyo de la Casa Real. Si bien dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, fue popularmente conocida como “de la Paloma” por estar situada en la calle de tal nombre.

Cuando se produce la invasión francesa, es la propia Isabel quien esconde el cuadro y las joyas de la Virgen durante la ocupación. Isabel muere en 1813 y aunque su deseo era ser enterrada en la capilla, no se consiguió el permiso y fue enterrada en el Cementerio Sacramental de San Isidro. Sus restos fueron trasladados finalmente a la parroquia el 30 de Marzo de 1996, cumpliéndose así su voluntad de estar a los pies de la Virgen.

El 15 de Agosto, fecha que coincide con la Asunción de María, se celebra la misa solemne en la iglesia. Después de que un bombero (de cuyo cuerpo es, también, patrona) tenga el honor de descolgar del retablo el cuadro se celebra una procesión en presencia del arzobispo o un obispo auxiliar, el alcalde de Madrid, representantes del cuerpo de bomberos, personalidades y numeroso público que recorre las calles del barrio de La Latina. Finalizada la procesión, serán de nuevo los bomberos los encargados de colocar el lienzo de la Paloma en su altar.

Cuadro de la Virgen de la Paloma.

Fotografías realizadas por La Exuberancia de Hades (Julio 2019).

Fuentes: Wikipedia, Parroquia Virgen de la Paloma, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , ,

El Jardín de las Delicias

El Jardín de las delicias es la creación más compleja y enigmática del Bosco. Para Falkenburg, el tema general del Jardín de las delicias es el destino de la humanidad, el mismo que el del Carro de heno, aunque el Bosco lo visualice de distinta manera, mucho más explícita en la tabla central del Carro de heno que en la del Jardín. Para aproximarnos al significado de la obra, es necesario identificar lo que se representa en cada tabla. En el tríptico cerrado el Bosco reprodujo en grisalla el tercer día de la Creación del mundo, cuando se separaron las aguas de la tierra y se creó el Paraíso terrenal. Arriba, a la izquierda, aparece Dios Padre como Creador, según indican dos inscripciones en latín, una en cada tabla: Él mismo lo dijo y todo fue hecho; Él mismo lo ordenó y todo fue creado (Salmos 33, 9 y 148, 5). En el tríptico abierto, de brillantes colores que contrastan con la grisalla, el pintor incluyó tres escenas que tienen como único denominador común el pecado, que se inicia en el Paraíso del panel izquierdo, con Adán y Eva, y recibe su castigo en el Infierno del panel derecho. El panel central muestra un Paraíso engañoso a los sentidos, un falso Paraíso entregado al pecado de la lujuria. Contribuye también a ese engaño el hecho de que esta tabla central parezca una continuación de la del Paraíso terrenal, al utilizar el pintor un paisaje unificado, al que dota de una línea de horizonte muy elevada que favorece el amplio desarrollo de la composición, distribuida en tres planos superpuestos, tanto en estas dos tablas del Paraíso y el Jardín como en la del Infierno.

Aunque el pecado es el nexo que une las tres escenas representadas, es necesario profundizar más en la iconografía de la tabla del Paraíso para poder avanzar en su significado. Al comienzo del proceso creativo el Bosco había incluido la Creación de Eva en la tabla izquierda, pero en una segunda fase la sustituyó por la Presentación de Eva a Adán por Dios Padre. Este tema, muy poco frecuente, se asocia a la institución del Matrimonio, como se detalla en los textos de Falkenburg y Vandenbroeck (El Bosco, 2016). Para este último autor, la tabla central representaría el falso Paraíso del amor al que en los Siglos XV y XVI se denominaba Grial –distinto al del ciclo del Rey Arturo-, y que supondría una interpretación del mandato instituido por Dios en el matrimonio: Creced y multiplicaos, en clave lujuriosa. Los hombres y las mujeres que el Bosco representó en el Jardín creen vivir en un Paraíso para amantes, pero este es falso, y no tienen más destino que el del castigo en el Infierno. El mensaje que se transmite -enormemente pesimista- es el de la fragilidad y el carácter efímero de la felicidad o el goce de esos placeres pecaminosos.

En el panel central que da nombre al tríptico, el Bosco ha representado un gran número de figuras humanas desnudas, salvo la pareja del ángulo inferior derecho, que se suele identificar con Adán y Eva tras su expulsión del Paraíso. Hombres o mujeres, blancos o negros, aparecen en general en grupos o en parejas, manteniendo relaciones -algunas contra natura- con una fuerte carga erótica alusiva al tema que domina la tabla, el pecado de la lujuria. Los animales, reales o fantásticos, muestran dimensiones muy superiores a las normales. De entre ellos se ha hecho hincapié en los dos búhos (en realidad un cárabo y un mochuelo), que evocan la maldad. En posición frontal, dirigen su inquietante mirada al espectador a uno y otro extremo de la tabla, en un plano algo retrasado respecto al inicio del cuadro. Tampoco faltan las plantas o frutas, que presentan en muchos casos una escala mayor de lo habitual. Por toda la composición se esparcen frutos rojos que contrastan con otros azules, grandes y pequeños, los dos colores dominantes en la escena. A diferencia de la aparente confusión que reina en el primer plano, en el plano medio y en el del fondo se impone la geometría. En el primero, el Bosco ha representado un estanque lleno de mujeres desnudas. A su alrededor, en sentido contrario al de las agujas del reloj, gira un grupo de hombres sobre distintas cabalgaduras -algunas de ellas exóticas o fantásticas- que se han asociado con distintos Pecados Capitales. Al fondo de la escena, el Bosco ha incluido cinco construcciones fantásticas sobre el agua, la central similar a la fuente de los Cuatro Ríos del panel del Paraíso, aunque resquebrajada para simbolizar su fragilidad, así como el carácter efímero de las delicias de las que gozan los hombres y mujeres que pueblan este jardín. La lechuza representada en el interior de la fuente en la tabla del Paraíso se sustituye aquí por figuras humanas en actitudes sexuales explicitas.

En el panel derecho se representa el Infierno, el más impresionante de los conocidos del pintor, denominado en ocasiones Infierno musical por la importante presencia que tienen estos instrumentos a la hora de torturar a los pecadores que se dejaron llevar por la música profana. Si en el panel central dominaba la lujuria, en el Infierno se castigan todos los Pecados Capitales. Buen ejemplo de ello es el demonio teriomórfico, con cabeza de pájaro -una especie de búho-, sentado sobre una suerte de silla-orinal infantil, que devora hombres al tiempo que los expulsa por el ano -son los avaros-. A los glotones -a la gula- alude sin duda la escena de taberna situada en el interior del hombre-árbol, donde los personajes desnudos sentados a la mesa esperan a que los demonios les sirvan sapos y otros animales inmundos, al igual que el suplicio del agua helada se destina a los envidiosos. Tampoco faltan castigos para los vicios censurados por la sociedad de la época, como el juego, o para algunas clases sociales, como el clero, tan desprestigiado entonces, según se constata en el cerdo con toca de monja que abraza a un hombre desnudo en el ángulo inferior derecho de la tabla.

Aunque este tríptico del Prado no está firmado, nunca se ha puesto en duda su atribución al Bosco. Sobre su datación, en cambio, no ha existido unanimidad. El resultado de la dendrocronología permitiría que se hubiera hecho en los primeros años de actividad del pintor, hacia 1480 – 1485, como ha afirmado sin fundamento Vermet. Su proximidad estilística al Tríptico de la Adoración de los Magos del Prado, que desde el año 2004 -cuando Duquenne identificó a sus comitentes como Peeter Scheyfve y Agneese de Gramme, de Amberes-, puede datarse con seguridad hacia 1494, confirma que debió ejecutarse en la década de 1490 y no con posterioridad a 1505, como sostuvieron la mayoría de los estudiosos antes del hallazgo de Duquenne. Recientemente se ha afirmado que tuvo que hacerse a partir de 1494 por considerar que la imagen de Dios Padre creando el mundo en el reverso de las tablas debió inspirarse en el grabado de Michel Wolgemut y con el mismo texto de los Salmos incluido en la Schedelsce Weltchronik de Hartman Schedel, editada en Núremberg en 1493.

Gracias a las investigaciones realizadas en 1967 por Gombrich y Steppe se pudo vincular el Jardín de las delicias a la familia Nassau. Por el relato de Antonio de Beatis, que acompañó como secretario al cardenal Luis de Aragón en su viaje a los Países Bajos, consta que el 30 de julio de 1517 la obra se encontraba en el Palacio de Coudenberg en Bruselas, propiedad de los Nassau, donde De Beatis pudo admirarla. Dada la datación tardía que se le otorgaba entonces, posterior a la muerte de Engelbrecht II de Nassau en 1504, se juzgó que el comitente había sido Hendrik III de Nassau (1483-1538), sobrino y heredero de Engelbrecht. Ahora, tras confirmarse que la obra debió ejecutarse en la década de 1490, se corrobora que quien se la encargó al Bosco fue Engelbrecht, que debió destinarla al ya citado Palacio de Coudenberg.

En definitiva, es una obra de contenido simbólico, sobre el que se han ofrecido variadas interpretaciones, como El carro de heno o la Mesa de los pecados capitales, obras, todas ellas, adquiridas por el rey Felipe II de España, gran admirador del pintor, y guardadas durante algún tiempo en el Monasterio de El Escorial. Obedece a una intención moralizante y satírica que iba a hacer fortuna ya en su época, como demuestra la temprana aparición de copistas e imitadores. Considerada como una de las obras más fascinantes, misteriosas y atrayentes de la historia del arte, el cuadro forma parte de los fondos de exposición permanente del Museo del Prado de Madrid, donde ingresó como depósito del Patrimonio Nacional en 1939.

El Jardín del Edén.

El Jardín de las Delicias.

Infierno.

Fuentes: Museo del Prado, elaboración propia.

 
2 comentarios

Publicado por en 20 mayo, 2020 en Arte, Cultura, Historia

 

Etiquetas: , , ,

Los fantasmas de Pluckley

Pluckley es una parroquia civil y un pueblo del distrito de Ashford, en el Condado de Kent (Inglaterra) con una población de 1.069 personas censadas en 2011. Es famoso por haber entrado en 1989 en el Libro Guiness de los Records al pueblo “más embrujado de toda Gran Bretaña” por ser lugar de la aparición de más de una decena de fantasmas reportados a lo largo de los años por multitud de testigos. Algunos de dichos testimonios arrojan muchas dudas sobre su veracidad pero las respectivas leyendas y otros hechos inquietantes sucedidos en la zona han llegado y se mantienen hasta nuestros días.

Iglesia de San Nicolás en Pluckley. *(Fotografía de Josh Tilley).

La reputación fantasmal de Pluckley ha traído algún que otro problema al pueblo, sobre todo en la noche de Halloween, cuando muchos curiosos van dispuestos a cruzarse con alguno de los múltiples fantasmas que se dice que habitan en la villa y alrededores. Esta repentina concentración de gente regada en alcohol a veces causa trifulcas y otros problemas, por lo que no es bien vista entre los lugareños la presencia de gente irrespetuosa pululando por el pueblo. Es más, algunos “cazadores de fantasmas” fueron denunciados por causar daños en el Bosque de Dering mientras realizaban una de sus “investigaciones”. Dichos “investigadores” acamparon en el bosque centenario y al marcharse dejaron un reguero de basura tras de sí, incluyendo latas de cerveza, botellas de plástico e incluso una silla plegable de playa (Más información aquí).

Ya dentro de lo estrictamente misterioso, se habla de los siguientes fenómenos paranormales, fantasmas incluidos, reportados en Pluckley:

Bosque (de los aullidos) de Dering: Se cuenta que del bosque adyacente a Pluckley provienen gritos desgarradores tanto de día como de noche. Se cuenta que en la arboleda moran los espíritus de un coronel que se suicidió en el Siglo XVIII en un arbusto y el de un salteador de caminos (también en el Siglo XVIII) que fue capturado por los aldeanos del pueblo, clavado en un árbol y posteriormente decapitado.

Este bosque en concreto es también el lugar donde han ocurrido hechos inquietantes. Uno de ellos es conocido como la masacre del bosque de Dering, en la mañana del 1 de Noviembre de 1948 se encontraron los cadáveres de veinte personas (once de ellas niños) apilados de forma siniestra y sin mostrar aparentes signos externos de violencia. Muchos entonces informaron haber visto extrañas luces provenientes del bosque en la noche de Halloween, cuando tuvo lugar la masacre. La autopsia no pudo determinar la causa de la muerte y, después de algunas semanas, las autoridades locales terminaron rápidamente la investigación, afirmando que la causa era la intoxicación por monóxido de carbono. Este comportamiento planteó dudas sobre una posible participación de la policía en el asunto en ese momento.

Noticia de la extraña aparición de veinte cuerpos en el Bosque de Dering.

En 1964, el investigador privado Robert Collins realizó entrevistas en profundidad a testigos diseñadas para descubrir indicios sobre la supuesta actividad de un culto religioso desconocido en el pueblo de Smarden. Su investigación se detuvo después de que murió en un trágico accidente automovilístico al año siguiente.

El Bosque de Dering fue también el lugar donde ocurrió la desaparición de cuatro estudiantes en Octubre de 1998, cincuenta años después del hallazgo de los veinte cadáveres apilados. Se dice que en la misma noche de la desaparición, algunos habitantes de Pluckley afirmaron observar extrañas luces en el cielo que formaban figuras similares a “telas de araña”. Los estudiantes nunca fueron encontrados y la investigación del caso parece que se detuvo unas tres semanas después de la desaparición.

Noticia de la desaparición de cuatro estudiantes en el área del Bosque de Dering.

El coronel ahorcado: En un área del bosque adyacente llamada Park Wood, se dice que aparece un viejo coronel marchando por el bosque. Cometió suicidio colgándose de un árbol y la gente ha visto a este espectro colgado de un árbol y caminando detrás de ellos. Se dice que se manifiesta con una expresión triste y que a veces, incluso, se ha acercado a los visitantes del bosque.

El salteador de caminos: A lo largo de Smarden Bell Road, hay un cruce que se ha denominado Fright Corner. Fue llevado y asesinado por aldeanos enojados un asaltador de caminos, los lugareños estaban cansados ​​de su asesinato y robo. Lo llevaron al bosque, lo clavaron a un árbol y le cortaron la cabeza. Se dice que son sus gritos los que surgen del Bosque de Dering, gritos que han sido reportados tanto de noche como de día.

El molinero: En el pueblo de Pluckley había un viejo molino de viento de madera que data del Siglo XIX. En 1939, cayó un rayo, ardió y finalmente se desmoronó.  El viejo molinero llamado Richard “Dicky” Buss se ahorcó después de la pérdida de su negocio. La gente ha visto a este espíritu de pie, con los ojos vacíos simplemente mirando el lugar donde alguna vez estuvo su antiguo molino, algunos incluso dicen que durante una tormenta eléctrica se lo ve ahorcado.

El monje fantasma: En las afueras del pueblo, hay una gran casa blanca llamada Greystones. La casa en sí fue construida alrededor de 1863 cuando originalmente se llamaba Rectory Cottage. Este es el dominio supuesto monje fantasma, el cual a menudo es visto alrededor y dentro de la casa, es mejor conocido por ser la causa de la ávida actividad poltergeist dentro del edificio.

La Dama Tudor: Cerca de Greystones, hay otra pequeña cabaña, Rose Court Cottage. Es bien conocida por ser morada de la Señora Tudor de Pluckley. La leyenda nos dice que ella era amiga del monje mencionado anteriormente, posiblemente incluso se habla de una historia de amor secreta. Después de su muerte, ella también se suicidó bebiendo una poción compuesta de algunas bayas de hiedra venenosa tomadas del bosque. Se cuenta que se la ve caminando por los terrenos que rodean la cabaña, a veces incluso con sus dos fieles perritos.

Dering Arms: Uno de los edificios más antiguos del pueblo de Pluckley. Se remonta a la década de 1840 y se utilizó como pabellón de caza. Se habla de que en su interior se produce mucha actividad poltergeist, las sillas raspan el piso, se escuchan pasos subiendo las escaleras y los objetos son empujados fuera de la barra hasta golpear en el suelo. No obstante, lo que más inquieta a los huéspedes es una anciana que se ve sentada junto a la ventana. Se dice que usa un vestido de estilo Tudor con un gorro, esta aparición desaparece en el aire sin previo aviso.

El cochero sin cabeza: Se dice que un cochero sin cabeza ha sido visto conduciendo un carruaje negro dirigido por cuatro extraños caballos negros. El vehículo fantasmal se ve principalmente en Maltman’s Hill, pero también en todo el pueblo.

El hombre que grita: En el Siglo XIX, un hombre murió después de caer en un pozo de arcilla. Se le escucha gritar a través de la noche.

La dama blanca: En el interior de la iglesia y en el cementerio se dice que se aparece el fantasma de una mujer vestida de blanco, joven y hermosa según las descripciones de los testigos.

La dama de rojo: En el cementerio aledaño a la iglesia se aparece el fantasma de la conocida como Dama de Rojo. Se cree que es el fantasma de Lady Dering cuyo hijo nació muerto. Se la ve alrededor de una tumba sin marcar. Ella misma fue enterrada en un extremo de la iglesia. Tanto ella como la Dama Blanca son vistas dentro y alrededor de la iglesia, y cuando no son vistas, son escuchadas, ya que se oyen pasos en la iglesia, sonando como alguien caminando con tacones.

El perro blanco: Se dice que aparece un perro blanco alrededor de la iglesia, perro el cual lleva apareciéndose en la zona durante varios siglos. Parece ser que el can pertenecía a un antiguo sacerdote de la iglesia. Algunos testigos afirman que el perro se ha dejado acariciar y que desaparece repentinamente, incluso mientras es acariciado.

El maestro ahorcado: Se cuenta que el fantasma de un profesor que se suicidó por ahorcamiento en un árbol después de la Primera Guerra Mundial se aparece en Dicky Buss Lane. Fue encontrado por sus propios alumnos. Es visto con levita y pantalón a rayas.

La mujer gitana: Al lado del Puente de Pinnock algunos testigos hablan de una aparición rosa brumosa. Los lugareños cuentan historias de una anciana gitana que solía vender berros en el camino y cosechaba en los campos al lado del camino. Murió cuando se durmió fumando su vieja pipa. Las brasas de su pipa cayeron sobre su lecho de paja y ella se quemó hasta la muerte.

Black Horse Pub: El edificio más embrujado de todo Pluckley, data de 1470 cuando era una casa de campo con foso seco para la familia Dering. Se cree que el espíritu responsable de los hechos que suceden supuestamente en el lugar es el de una niña llamada Jessie. Es conocida por esconderles ropa a las personas y romper vasos de pinta en el piso del pub.

A pesar del hecho de que la veracidad de muchos de los testimonios es más que dudosa, no es menos cierto que el hecho de que un lugar y sus alrededores sean objeto de tantos reportes de fenomenología paranormal alimenta la idea de que algo extraño realmente puede suceder en Pluckley. Más aún cuando se han producido hechos comprobables e inquietantes como el caso de los veinte cadáveres hallados y el de los cuatro estudiantes desaparecidos. Pluckley parece guardar un misterio que quizá un día sea finalmente desvelado.

Interior del Bosque de Dering.

Fuentes: Wikipedia, The Ghost Hunt UK, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , ,

Vestigios del pasado

Una vez fueron gigantes.

Fotografía y retoques por La Exuberancia de Hades (Torvosaurus – Museo de Ciencias Naturales, Madrid).

 

Etiquetas: , ,

Anastasis

Parece que son ángeles los que han revoloteado sobre el pecado del hombre y han hendido su espada en la razón misma de la existencia. Someten y confinan la esperanza en jaulas de bronce, cuatro paredes con vista y sabor a vieja hojalata oxidada.

Mientras tanto las venas hierven, el destino partido en dos, la vista al horizonte que se detiene justo frente a tu cara. Colapsados en hastío, solos al anochecer, trenzando la corona de espinas que entronizará nuestra frente a un festín de sangre y dolor.

Hay algo en el interior que falla, una voz que resuena cada vez más fuerte en este silencio de perturbados y amantes fracturados. No para de destilarse espera entre estas palabras alzadas a un cielo impoluto mezclado de mentiras y arrebatos sinceros.

Como tú, como yo, en vilo por una llama eterna que hoy más que nunca se ve amenazada por esta lluvia inmisericorde. Caemos, nos retorcemos para levantarnos de forma mecánica y escapar, como el vampiro que muere al primer canto del gallo al amanecer.

La gloria nos dejó de lado, ya se ha sentado a nuestro lado la desgracia, festín de olvido y resquicio de pasado como menú insalubre. Te lo repetiré una y otra vez, estamos solos tú y yo, no hay nada más allá de esta mascarada infame e imprevista.

Mientras callaremos esta voz interior a tragos ingentes de autoconvencimiento de que lo peor aún no está por llegar. No se puede torcer más el gesto, es como un cuadro de Magritte donde la cara del protagonista es una nebulosa oscura con vista a las estrellas.

Aunque estos ángeles aplaudan sin parar en este incontable funeral de la esperanza, sé que las cenizas cada vez están más calientes, al final el fuego que nunca quiso morir se haya a un solo paso de resurgir del abismo más negro conocido.

Yo ya lo veo aunque no me creas, está ahí, muy cerca de ti, de mí, de ambos. Y es que era necesario volver de entre la nada para entenderlo, por fin.

Adam Burke – Bright curse (2016).

 
Deja un comentario

Publicado por en 29 abril, 2020 en Arte, Cultura, Mis Relatos

 

Etiquetas: , , ,

La locomotora poseída

En el mundo interno Renfe se cuenta la historia de la locomotora 269-215-0, la cual parece ser que estuvo rodeada de una serie de hechos macabros y otros directamente inexplicables, llegando al punto de que era conocida en el ámbito ferroviario como “La Poseída”.

La serie 269 de Renfe (a la que pertenecía la 269-215-0) es una de las más célebres y exitosas en el mundo ferroviario español, conocidas como “las japonesas” (debido a su licencia Mitsubishi), formaron la más importante y amplia flota de locomotoras eléctricas de los ferrocarriles españoles y seguramente la más versátil por el tipo de funciones que podían desempeñar. Fueron fabricadas entre 1973 y 1985. En la actualidad toda esta flota de locomotoras ha sido dada de baja (desguace), puesta en venta o alquilada, conservándose un número reducido de las originales.

La protagonista de esta leyenda, 269-215-0, pertenecía a la subserie 200, la más numerosa de las 269 de las cuales se fabricaron 131 modelos entre 1980 y 1985. Podían alcanzar los 100 kilómetros por hora en modo mercancías y los 160 kilómetros por hora en modo pasajeros. La 269-215-0 fue construida en concreto por Macosa en 1981 (aunque según su placa data de 1983) con número de licencia 624, habiendo realizado multitud de servicios de mercancías con base en Valencia y Zaragoza. Desde Mayo del 2011 fue retirada por exceso de kilometraje, apartada en Valencia y finalmente desguazada en torno a Junio de 2019.

Las historias alrededor de esta locomotora se extienden a lo largo de la geografía española, no estando focalizadas en un punto concreto, por lo que la extrañeza es mayor. Dichas historias nos hablan de los testimonios de diversos maquinistas que afirmaron escuchar voces (principalmente al realizar servicios nocturnos con la máquina) y también fuertes golpes totalmente fuera de lo normal, llegando en ocasiones a solicitar ayuda con la presencia de guardas jurados para dilucidar lo que estaba sucediendo en esta peculiar 269. Muchos de los maquinistas se mostraban recelosos a la hora de usarla, llegando incluso a negarse a hacerlo.

La leyenda siniestra de esta máquina no acaba ahí, puesto que además ostentaba el triste récord de arrollamientos fatales en toda la serie 269, además de un grave accidente mortal durante una estancia en el taller en el que falleció electrocutado un mecánico que revisaba la cámara de alta del vehículo.

Casualidades o no, lo cierto es que esta vieja locomotora, además de realizar buenos servicios por toda la Península, guardaba en sus engranajes una historia bastante más oscura que la mayoría de sus hermanas de serie. Esperemos que con el desguace final, haya encontrado la paz que parece que en ocasiones no tuvo a lo largo de su dilatada vida útil.

269-215-0 fotografiada por Julián Gutiérrez en Sant Vicenç de Calders (2009). Enlace.

Fuentes: Wikipedia, Listadotren, ForoTrenes, elaboración propia.

 
 

Etiquetas: , , , ,

Iglesias de Madrid: Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis Obispo

Historia.

La Iglesia Parroquia de Nuestra Señora del Carmen y San Luis Obispo es el único resto que pervive del antiguo Convento del Carmen Calzado, de religiosos carmelitas. Originariamente, estaba dedicado a San Dámaso, pero fue conocido siempre por el nombre de la orden que lo ocupaba. Según Ramón Mesonero Romanos” en 1575 se fundó este convento, contribuyendo a ello la Villa de Madrid, en el mismo sitio que ocupaba la casa de mujeres públicas. El templo es de los más grandes y de mejor arquitectura que tiene Madrid, con muy buenas capillas y efigies”. Fue costeado por Felipe II, Juana de Austria, entre otros, incluida la propia villa.

El convento fue desamortizado en 1836, y los monjes fueron exclaustrados; no obstante, se conservó la iglesia, convertida en 1910 en parroquia agregada a la vecina de san Luis Obispo de la Calle de la Montera, aunque modificados algunos de sus elementos. Más tarde el Carmen pasó a ser parroquia independiente. Durante la Batalla de Madrid el templo fue profanado, se violaron las sepulturas y se destruyeron las imágenes con excepción de la Virgen titular que se hallaba a gran altura.

Fachada de la Calle del Carmen y entrada a la iglesia.

Portada barroca perteneciente a la antigua Iglesia de San Luis Obispo.

Edificio.

La iglesia es un edificio amplio, de una sola nave con gran crucero, cúpula ciega y capillas hornacinas en el cuerpo de naves. Fue construido en el siglo xvii según trazas del arquitecto Miguel de Soria, auxiliado por el escultor Mateo de Cortray, que realizó la portada que da a la calle del Carmen. La arquitectura trasluce la filiación postescurialense del autor, poco conocido por otra parte, en su general simplicidad y austeridad de líneas. Destacan en el interior, los balcones de hierro forjado que se abren a la nave y los ingresos en arco de medio punto a las capillas laterales, cerrados con rejería. En cuanto a mobiliario, la iglesia albergó un rico patrimonio artístico, diezmado con el paso del tiempo. El presbiterio está presidido por un gran retablo de líneas clasicistas, que sustituye al que en su día trazó Sebastián de Benavente para dicho espacio. En el ático, una Trinidad, obra del pintor Antonio de Pereda, autor de otros dos cuadros situados en el crucero, representando respectivamente el Castigo de san Eliseo y la Destrucción de los falsos profetas por san Elías.

Nave central.

Vista desde el presbiterio con el órgano a la vista.

Vista de la cúpula.

Se conserva asimismo la mazonería de varios retablos barrocos debidos a Sebastián de Benavente, y una talla del Cristo Yacente, obra de Juan Sánchez Barba. Una de las imágenes más veneradas del templo es la de Nuestra Señora del Carmen, obra del escultor malagueño Francisco Palma Burgos, sacada en procesión cada 16 de julio.

En el exterior del templo puede destacarse la portada que da al lateral de la nave, de un severo clasicismo, formada por un arco de medio punto flanqueado por columnas corintias, a modo de arco de triunfo, con una hornacina con frontón triangular y remates de bolas y pirámides, de claro influjo escurialense. Es valiosa asimismo la portada de los pies del templo, por ser el único resto conservado de la antigua iglesia de san Luis Obispo, trasladada aquí en 1950; obra barroca formada por un vano recto decorado con molduras quebradas y tarjetones y dos columnas laterales levantadas sobre altos plintos con fuste facetado, rematando el conjunto una cornisa con ménsulas, un muy saliente frontón partido y una hornacina con la estatua de san Luis. Corona el conjunto un óculo de formas mixtilíneas. Los elementos arquitectónicos de la fachada, fechada en la piedra en 1716, fueron obra de Francisco Ruiz, quien dirigió su construcción a principios del Siglo XVIII, correspondiendo a Pablo González Velázquez la ejecución de la escultura.

Altar del Santo Cristo de la Fe.

Nuestro Padre Jesús de la Salud.

María Santísima de las Angustias.

Capilla de la Real e Ilustre Congregación del Santísimo Sacramento y Santo Entierro.

Nuestra Señora del Carmen.

Fue declarado Monumento Histórico Artístico el 9 de Junio de 1975.

Desde Febrero de 2010 tiene su sede canónica en esta iglesia la Hermandad de Los Gitanos.

Fotografías realizadas por La Exuberancia de Hades (Marzo – Julio 2019).

Fuentes: Wikipedia, Hermandad Sacramental y Carmelitana de los Gitanos, elaboración propia.

 
 

Etiquetas: , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: