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Ahora soy yo

Hola vida.

Ahora soy yo el muñeco roto tras la tormenta. 1

Ahora soy yo mi pecado y tu sentencia. 2

Ahora soy yo el naufragio en la piel y el desastre en el corazón. 3

Ahora soy yo el adivino al que le sale La Muerte invertida. 4

Ahora soy yo el sueño hecho pesadilla. 5

Ahora soy yo la puerta cerrada y la cerradura perdida. 6

Ahora soy yo la vida sin vida. 7

Ahora soy yo el resquicio perdido de esperanza. 8

Ahora soy yo el recuerdo anclado en el tiempo. 9

Ahora soy yo la pregunta sin respuesta. 10 

Ahora soy yo la espera en el silencio insoportable. 11

Ahora soy yo la carta por entregar y la despedida sin adiós. 12

Ahora soy yo tu dolor (y créeme si me está matando) trece veces. 13

~

“Y si alguna vez yo desapareciera para siempre y no tuvieras a quien creer. Sólo tienes que pensar en mí y yo estaré allí contigo, en cualquier sitio, sin decir nada, sólo de tu mano o si se me permite, abrazándote”.

~

Hasta que la muerte nos separe

Quiero mantener vivo el dolor.

Nunca lo sé, no, nunca lo sé

Lo que alguna vez supiste, lo que nunca dijiste

No, nunca sé lo que nunca dices.

Eso me llevará lejos.

 
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Publicado por en 28 octubre, 2020 en Música, Mis Relatos

 

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Oscuridad total. Cap. 3 – La buena (no) muerte

No cabe duda, algunos de mis mejores sueños tienen forma de pesadilla, se muestran sin filtro a medianoche cuando yo siempre ando esperando un alba, que aterrado de Sol, se niega a llegar. El silencio se ha convertido en el idioma propio de esta nocturnidad íntima cuya caricia fría marca la piel herida con el símbolo de su propia y exquisita agonía.

El viaje por el río de la muerte desemboca aquí, en estas aguas turbulentas y negras en donde la esperanza es ahogada junto al pasado. Todo lo que dejamos atrás hoy es un espectro olvidado que pinta el miedo en la cara de todo aquel que se quede a contemplar durante sólo un segundo cómo se desmorona su mundo entre las ruinas más bellas de las que jamás te hayas enamorado.

De mansiones victorianas y cementerios góticos están hechos estos paisajes de ensueño y soledad compartida en el filo de la espina de una rosa negra, teñida así con lo peor de nosotros mismos, del horror de esa desazón infinita y tan conocida que se mueve rabiosa en nuestras mentes, arañando como demonio poseído el interior de nuestra vacilante cordura.

La buena (no) muerte se presenta así ante nosotros, furiosamente desnuda y criminal, como el retazo desdibujado de una locura asfixiada en absenta y romanticismo, tan ebria de corazones rotos como un pintor abstraído en su obra maestra. Venus Victrix Libitina, pertenecemos a otro mundo en donde la oscuridad arriba con un beso en los labios y una perpetua absolución en la mirada.

Alrededor, la más dulce de las mentiras hecha realidad, el final del viaje, condenados al Paraíso o a desaparecer de amor. Estas viejas raíces bien nos indican el lugar donde debemos descansar al calor de nuestra imagen y semejanza. Y no habrá rencor ni olvido, ahora somos ese mínimo resquicio luz en mitad de la oscuridad total.

La oscuridad fuimos nosotros.

Richard Bergh – La Muerte y la Doncella (1888).

 
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Publicado por en 21 octubre, 2020 en Mis Relatos

 

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El Triángulo de Bennington

El nombre de Triángulo de Bennington es un término acuñado por el autor de Nueva Inglaterra Joseph A. Citro durante una transmisión en la radio pública en 1992 para denotar un área del Suroeste de Vermont, dentro de la cual varias personas desaparecieron entre 1945 y 1950. Esto se popularizó aún más en dos libros, incluido Shadow Child, en el que el autor dedicó capítulos a la discusión de estas desapariciones y varios elementos del folclore de la zona. Según Citro, el área comparte características con el misterioso y conocido Triángulo de Bridgewater en la vecina Massachusetts.

No está claro qué área está incluida en este hipotético “triángulo misterioso”, pero supuestamente se centra en la montaña Glastenbury e incluiría parte o la mayor parte del área de las ciudades que lo rodean, especialmente en: Bennington, Woodford, Shaftsbury y Somerset. Glastenbury y su municipio vecino de Somerset fueron una vez ciudades madereras e industriales moderadamente prósperas , pero comenzaron a declinar hacia fines del Siglo XIX y ahora son esencialmente ciudades fantasma, no por un acto de la legislatura estatal en 1937.

Según los libros de Citro, se habían contado historias de sucesos extraños sobre Glastenbury y sus alrededores durante muchos años antes de las desapariciones en la década de 1940, la más conocida de las cuales es probablemente la de Paula Jean Welden.

Vista desde Google Earth del conocido como Triángulo de Bennington.

Desapariciones.

Middie Rivers (1945): Tenía 74 años cuando este hombre desapareció el 12 de Noviembre de 1945 mientras cazaba. Rivers guiaba a un grupo de cuatro cazadores por las montañas. En el camino de regreso, Rivers se adelantó al grupo y nunca más fue visto. Se realizó una búsqueda exhaustiva, pero la única evidencia descubierta fue un solo cartucho de rifle que se encontró en un arroyo. La especulación era que Rivers se había inclinado y el cartucho se había caído de su bolsillo al agua. La desaparición había ocurrido en el área del sendero Long Trail y la Ruta 9 de Vermont. Rivers era un cazador y pescador experimentado y estaba familiarizado con el área local.

Paula Jean Welden (1946): Esta estudiante universitaria de 18 años desapareció aproximadamente un año después del primer caso, el 1 de Diciembre de 1946. Había salido a caminar por el sendero conocido como Long Tale sin compañía. Muchos la vieron irse, incluido Ernest Whitman, un empleado de Bennington Banner que le dio instrucciones de cómo llegar a dicho sendero. Se alega que fue vista en el camino por una pareja de ancianos que se encontraba a unos 100 metros detrás de ella. Según ellos, ella dobló una esquina en el camino, y cuando llegaron a la misma esquina, ya había desaparecido. Se realizó una búsqueda extensa cuando Welden no regresó al campus universitario, que incluyó la publicación de una recompensa de 5.000 dólares y la ayuda del FBI. Sin embargo, nunca se encontró alguna evidencia de ella. Rumores sin confirmar especulaban que se había mudado a Canadá con un novio o que se había convertido en una reclusa que vivía en las montañas.

Cartel de la desaparición de Paula Jean Welden.

James Tedford (1949): Desapareció el 1 de Diciembre de 1949, exactamente tres años después que Paula Welden. Tedford era residente de la casa de veteranos de Bennington. Había estado en St. Albans visitando a algunos familiares cuando, regresando a su casa en un autobús de ruta local, desapareció. Según los testigos, Tedford subió al autobús y todavía estaba dentro del mismo en la última parada antes de llegar a Bennington. Según los investigadores del caso, en algún lugar entre la última parada y Bennington, Tedford desapareció. Sus pertenencias todavía estaban en el portaequipajes y había un horario de autobús abierto en su asiento vacío.

Paul Jephson (1950): Este niño de sólo 8 años desapareció el 12 de Octubre de 1950, Jephson había acompañado a su madre en un camión. Ella dejó a su hijo desatendido mientras alimentaba a algunos cerdos de la granja que poseía la familia. Su madre se fue por alrededor de una hora. Cuando regresó, su hijo ya no estaba a la vista. Se formaron grupos de búsqueda para buscarle pero nunca se encontró nada, aunque Jephson llevaba una chaqueta roja brillante que debería haberlo hecho más visible.

Noticia sobre la desaparición de Paul Jephson.

Frieda Langer (1950): Su desaparición (y última en la zona) ocurrió tan solo 16 días después de la de Paul Jephson. El 28 de Octubre de 1950, Frieda Langer, de 53 años, y su primo, Herbert Elsner, abandonaron su campamento familiar cerca del embalse de Somerset para hacer una caminata. Durante la travesía, Langer resbaló y cayó en un arroyo. Ella le dijo a Elsner que si él esperaba, volvería al campamento, se cambiaría de ropa y lo alcanzaría. Cuando ella no regresó, Elsner volvió al campamento y descubrió que Langer no había siquiera llegado, y que nadie la había visto desde que se habían ido los dos. Durante las siguientes dos semanas, se realizaron cinco búsquedas, involucrando aviones, helicópteros y hasta 300 buscadores. No se encontraron rastros de Langer durante la búsqueda. El 12 de Mayo de 1951, su cuerpo fue encontrado cerca del embalse de Somerset, en un área que había sido extensamente registrada siete meses antes. No pudieron determinarse la causa o causas de la muerte debido al  mal estado en el que se encontró el cuerpo.

Langer fue la última persona en desaparecer y la única cuyo cuerpo fue encontrado. No se identificaron conexiones directas que vincularan estos casos, aparte del área geográfica general y el período de tiempo. Se ha pensado que varias de estas desapariciones ocurrieron por accidentes en la montaña, ya que todas ellas ocurrieron entre otoño e invierno, pudiendo la hojarasca del bosque ocultar pozos o agujeros donde caer las víctimas, no obstante esta teoría no se puede extrapolar a todos los casos.

También se habló de la posibilidad de un asesino en serie, en este caso la diferencia de edad y sexo de las víctimas una vez más va en contra de esta teoría, además de la ausencia absoluta de pistas. Lo más probable es que este grupo de desapariciones tenga como causa un conjunto de las diversas teorías expuestas por los investigadores, lo que no quita es el aire de misterio que las rodea y la extrañeza de un grupo de desapariciones en una misma zona acotada y con el rasgo común de la falta de pistas con las que resolver los casos.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 

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Chimeneas de Giovanni Battista Piranesi

Giovanni Battista Piranesi (1720 – 1778) fue un arqueólogo, arquitecto, investigador y grabador italiano. Realizó más de 2000 grabados de edificios reales e imaginarios, estatuas y relieves de la época romana así como diseños originales para chimeneas y muebles.

En el extenso ensayo que abre Diverse maniere está dedicado al cardenal Rezzonico, sobrino del papa Clemente XIII y uno de los fervientes seguidores de Piranesi, pero está claramente destinado a una amplia audiencia, dados los textos paralelos en italiano, inglés y francés. Mientras que Antichità Romane fue un trabajo académico, dirigido a anticuarios y arquitectos, dicha publicación estaba dirigida principalmente a los diseñadores, animándolos a seguir el ejemplo de Piranesi para dar rienda suelta a su imaginación. Piranesi afirmaba francamente que un artista no debería simplemente copiar, sino que “debería mostrarse como un inventor, y casi había dicho, un genio creador…” En estos grabados de chimeneas, Piranesi se basa en tres décadas de estudio del ornamento romano para crear nuevas variantes y combinaciones extrañas, pero también introduce el vocabulario decorativo del arte etrusco, griego y egipcio, en este último es con el que parece deleitarse particularmente. Piranesi afirmaba que al combinar estos estilos, los diseñadores modernos podrían encontrar su camino hacia “nuevos adornos y nuevos modales”. Algunos de los diseños de chimeneas ilustrados incorporan esculturas antiguas en relieve, varios de ellos fueron ejecutados para clientes británicos y aún sobreviven.

Dichos grabados fueron ejecutados Circa 1769.

Chimena con centauros.

Chimenea con figuras aladas.

Chimenea con grifos.

Chimenea con medallones de las Tres Gracias.

Chimenea con Medusa.

Chimenea con molduras foliadas.

Chimena con motivos animales.

Chimenea victorias aladas.

Chimenea de estilo egipcio.

Chimenea de estilo egipcio.

Chimenea de estilo egipcio.

Chimenea de estilo egipcio.

Chimenea de estilo egipcio y etrusco.

Chimenea de estilo griego.

 
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Publicado por en 7 octubre, 2020 en Arqueología, Arte, Cultura

 

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El Caso Cazafantasmas

Stambovsky v. Ackley, 169 AD2d 254 ( NY App. Div. 1991), comúnmente conocido como el Caso Cazafantasmas, es un caso en la Corte Suprema de Nueva York, División de Apelaciones, que sostuvo que una casa (que el propietario había anunciado previamente al público acosado supuestamente por fantasmas), legalmente fue perseguido con el propósito de una acción de rescisión presentada por un comprador posterior de la casa. Debido a su carácter único, el caso se ha impreso con frecuencia en libros de texto sobre contratos y derecho de propiedad y se ha enseñado ampliamente en la facultad de derecho de Estados Unidos en clases, y a menudo es citado por otros tribunales.

Historia previa.

Durante el transcurso de su posesión de la propiedad en cuestión, que estaba ubicada en Nyack, Nueva York, Helen Ackley y varios miembros de su familia habían informado de la existencia de numerosos poltergeists y otros fenómenos paranormales en la casa. Ackley había reportado de la existencia de fantasmas en la casa a Reader’s Digesty, un periódico local, en tres ocasiones entre 1977 – 1989, cuando la casa se incluyó en un recorrido a pie de cinco edificios por la ciudad. Ella relató a la prensa varios casos en los que los poltergeists interactuaron directamente con miembros de su familia. Afirmó que los nietos recibieron “regalos” de anillos para bebés, los cuales desaparecieron repentinamente más tarde. También afirmó que un fantasma despertaba a su hija, Cynthia, cada mañana sacudiendo su cama. Ella afirmó que cuando llegaron las vacaciones de primavera, Cynthia proclamó en voz alta que no tenía que levantarse temprano y que le gustaría dormir hasta tarde; su cama no tembló a la mañana siguiente.

Ni Ackley ni su corredor de bienes raíces, Ellis Realty, revelaron la inquietud a Jeffrey Stambovsky antes de firmar un contrato para comprar la casa entre 1989 – 1990. Stambovsky hizo un pago inicial de 32.500 dólares sobre el precio acordado de 650.000 dólares por la casa. Stambovsky era de la ciudad de Nueva York y no conocía el folclore de Nyack, incluida la historia inquietante ampliamente conocida en el lugar.

Cuando Stambovsky se enteró de la inquietante historia, presentó una acción solicitando la rescisión del contrato de venta y por daños y perjuicios por tergiversación fraudulenta de Ackley y Ellis Realty. Stambovsky no asistió al cierre, lo que le obligó a perder el pago inicial (aunque no estaba obligado a comprar la casa). Una Corte Suprema de Nueva York (tribunal de primera instancia) desestimó la acción y Stambovsky apeló.

La supuesta encantada de Nyack.

El caso.

Cerca del comienzo de la opinión mayoritaria (tres de cada cinco jueces) aparece su conclusión más conocida: “Habiendo informado de la presencia (de los fantasmas) tanto en una publicación nacional… como en la prensa local… el acusado está impedido de negar su existencia y, como cuestión de derecho, la casa está encantada”. El tribunal señaló que, independientemente de si la casa estaba realmente embrujada o no, el hecho de que se hubiera informado ampliamente que la casa estaba embrujada afectó en gran medida su valor.

A pesar de estas conclusiones, el tribunal afirmó el rechazo de la acción de tergiversación fraudulenta y declaró que el agente de bienes raíces no tenía la obligación de revelar la inquietud a los compradores potenciales. Por lo tanto, Stambovsky no dispuso de daños porque Nueva York, en ese momento, se adhirió a la doctrina del derecho de propiedad de caveat emptor.

Sin embargo, el tribunal de apelaciones revocó la decisión del tribunal de primera instancia con respecto a la acción de rescisión, ya que señaló que “inquietudes” no era una condición que un comprador o un comprador potencial de bienes raíces pudiera y debería poder determinar tras una inspección razonable de la propiedad. Según el tribunal, aunque la doctrina de caveat emptor normalmente operaría para prohibir una acción de rescisión, haciendo que el vendedor no tenga la obligación de revelar información sobre la propiedad que se venderá (pero también evitando que el vendedor tergiverse afirmativamente la condición de la propiedad), la doctrina, en una ley fusionada y equidad sistema, se puede modificar para hacer justicia a las partes. En este caso, “la inspección más meticulosa y la búsqueda no revelarían la presencia de poltergeists en las instalaciones ni descubrirían la reputación macabra de la propiedad en la comunidad”, por lo que la equidad le permitiría a Stambovsky el remedio de rescisión del contrato contra el vendedor, Ackley. El tribunal sostuvo:

Cuando, como en este caso, el vendedor no solo se aprovecha injustamente de la ignorancia del comprador, sino que ha creado y perpetuado una condición sobre la que es poco probable que pregunte, la ejecución del contrato (en su totalidad o en parte) es ofensiva para el sentido del tribunal. La aplicación del recurso de rescisión, dentro de los límites de la estrecha excepción a la doctrina de caveat emptor establecida en este documento, es totalmente apropiada para aliviar al comprador involuntario de las consecuencias de un trato muy antinatural.

La opinión hace referencia a una serie de libros y películas populares que presentan fantasmas, incluido Hamlet de Shakespeare y la película Cazafantasmas (Ghostbusters, 1984), y utiliza modismos sobrenaturales en todas partes (por ejemplo, “el demandante no tiene ni un fantasma de oportunidad”, “me conmueve el espíritu de equidad”, y “la noción (…) es un duende que debe ser exorcizado del cuerpo del precedente legal”).

La opinión disidente argumentó que la doctrina de caveat emptor debería aplicarse estrictamente y afirmaría la desestimación de todas las acciones por parte del tribunal de primera instancia. Disgustado por el fundamento de la mayoría para sostenerlo, el disidente dijo: “Finalmente, si la doctrina de caveat emptor debe ser descartada, debería ser por una razón más sustantiva que un poltergeist. La existencia de un poltergeist no es más vinculante para el acusado ​​de lo que está en este tribunal”.

La señora Ackley comentó en diversas ocasiones al respecto de los sucesos paranormales que sucedían en su casa.

Final.

El caso generó una publicidad considerable y los agentes inmobiliarios del área tuvieron entre 25 y 50 compradores potenciales llamando tras una semana de la decisión del tribunal. Entre los posibles compradores de la casa en 1 Ackley Place en el Río Hudson estaba Kreskin. Kreskin era un mentalista de renombre interesado en comprar una casa encantada en la que difundir su colección de parafernalia paranormal. Ackley vendió la casa a otro comprador y se mudó a Florida en 1991. Helen Ackley murió en 2003 y su yerno “apuesta” que su espíritu se ha establecido en 1 Ackley Place. No obstante, no ha habido informes públicos de fantasmas en los últimos años.

Historias de fantasmas.

La casa estaba vacía y en mal estado cuando los Ackley se mudaron a la mansión frente al mar en la década de 1960. Los niños locales, supuestamente, les advirtieron que la casa estaba encantada, aunque no parece que se hayan publicado incidentes paranormales anteriores. Helen Ackley afirmó que había al menos tres fantasmas en la residencia. Ella describió a dos como una pareja casada que vivió en el Siglo XVIII y al otro como un teniente de la Armada en la Revolución Americana. En 1993 fue contactada por el investigador paranormal Bill Merrill y el médium Glenn Johnson, quienes afirmaron haber hecho contacto con dos de los espíritus de la mansión. La pareja se reunió con Helen y le reveló que probablemente eran los espíritus de Sir George y Lady Margaret que vivían en la región en el Siglo XVIII. En 1995, Merrill y Johnson publicaron un libro sobre sus hallazgos titulado Sir George, The Ghost of Nyack (Deer Publishing, Beaverton, Oregon), todavía disponible en Amazon.

Helen afirmó haber visto a Sir George: “Sentada en el aire, mirándome pintar el techo de la sala de estar, balanceándose hacia adelante y hacia atrás… Estaba en una escalera de dos metros y medio. Le pregunté si aprobaba lo que le estábamos haciendo a la casa, si los colores eran de su agrado. Él sonrió y asintió con la cabeza”.

La hija de Helen, Cynthia, cuando era niña, según los informes, la mayoría de las mañanas era despertada por uno de los espíritus que sacudía su cama. Cuando Cynthia estaba fuera de la escuela para las vacaciones de primavera, anunció en voz alta antes de irse a dormir que no tenía escuela por la mañana y que le gustaría dormir hasta tarde. A la mañana siguiente, una cama temblorosa no la despertó.

Helen informó a los vecinos que escucharon pasos fantasmales y portazos.

Los nietos de Helen supuestamente recibieron baratijas, como anillos, de los fantasmas. Estas baratijas desaparecerían más tarde.

A la nuera de Helen le regalaron monedas desaparecidas de la misma manera que otras baratijas, y Cynthia, de adulta, afirmó haber recibido pinzas de plata para azúcar.

Helen afirmó que su hijo estuvo “cara a cara” con la figura del Teniente de la Armada Revolucionaria.

Mark Kavanagh vivió en la casa brevemente mientras estaba comprometido con Cynthia, supuestamente escuchó una conversación desde una habitación vacía.

Más tarde, Kavanagh relató otra experiencia: “Cyn ya se había quedado dormido y yo estaba a la deriva. Luego oí crujir la puerta del dormitorio y chirriar las tablas del suelo. Mi espalda estaba al borde de la cama. De repente, el borde de la cama junto a mi cintura se hundió y sentí que algo se apoyaba en mí. ¡Me quedé literalmente rígido como una piedra! Me quedé sin palabras y apenas podía moverme. Pude girar mi cuello lo suficiente para ver una figura femenina con un vestido suave a través de la luz de la luna que entraba por los ventanales. Sentí que me estaba mirando directamente. Después de aproximadamente un minuto, la presencia se levantó y salió de la habitación. Finalmente me relajé lo suficiente para sacar a mi esposa del sueño profundo actuando como un niño pequeño que acaba de tener una pesadilla”.

Todos los relatos, excepto el de Kavanagh, fueron escritos por Helen y enviados a la revista Reader’s Digest y publicados en su número de Mayo de 1977.

A pesar de estas historias algo desconcertantes, los Ackley dijeron que tenían una coexistencia pacífica con las entidades fantasmales, y el único relato de cualquier evento aterrador es el cuento de Kavanagh reproducido anteriormente. Kavanagh reflexionó más tarde sobre los incidentes que experimentó y llegó a la conclusión de que los fantasmas lo estaban evaluando para asegurarse de que fuera un buen pretendiente para Cynthia.

Desde que los Ackley se mudaron de la casa a principios de la década de 1990, no ha habido más relatos de actividad paranormal informados por ninguno de los propietarios posteriores, de los cuales ha habido tres. Sin embargo, Merrill y Johnson informaron que Sir George y Lady Margaret expresaron que los espíritus no estaban tan encariñados con los nuevos propietarios y estaban pensando en seguir adelante. También se informa que después de la sentencia contra Helen en la demanda, ella afirmó que se estaba mudando y llevándose a los fantasmas con ella.

Helen Ackley frente a su casa.

Hoy.

La imponente casa victoriana frente al mar fue construida en 1890 con 5 dormitorios, 3 ½ baños y aproximadamente 1,4 kilómetros cuadrados. George y Helen Ackley compraron la casa a principios de la década de 1960 y la compartieron con sus cuatro hijos, Cynthia, George, Cara y William. George murió en un hospital de la misma zona después de una cirugía cardíaca en 1978 a la edad de 53 años, menos de un año después de que aparecieran los primeros relatos de actividad paranormal en Reader’s Digest. Aunque su muerte no fue en el hogar, hubo una muerte en la casa más tarde cuando un invitado a cenar relativamente joven y por lo demás sano murió de un aneurisma cerebral. En 1990 los residentes incluían a los nietos, nuera y futuro yerno de Helen, Mark Kavanagh. La casa de los Cazafantasmas se vendió el 8 de Enero de 2016 por más de 600.000 dólares por encima de otras casas comparables en Nyack según Trulia, obteniendo finalmente la valoración de 1.770.000 dólares.

El exterior de la casa estuvo pintado de rojo durante algún tiempo, aunque ahora está pintado de azul claro.

Fuentes: Wikipedia, La Vanguardia, elaboración propia.

 

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