RSS

Mamíferos Prehistóricos II

06 Jul

Glyptodon (Diente tallado).

Periodo: Pleistoceno (Hace 2 millones de años- 10 000 años.).

Tamaño: Unos 3,3 metros de largo y 1,5 metros de altura.

Peso: Alrededor de 1,4 toneladas.

Localización fósiles: Estados Unidos, Uruguay, Argentina y Brasil.

El Glyptodon era un animal estrechamente emparentado con los armadillos actuales, y al igual que ellos, poseía un caparazón rígido en la espalda que le servía a modo de defensa contra los depredadores. Tenía también una protección en las patas y en el cuello para aumentar aún más su defensa, unas garras en las patas parecidas a cascos y una cola acorazada con pequeñas espinas. Es muy posible que su cuerpo estuviese recubierto de pelo. El Glyptodon era herbívoro, se alimentaba de hierba, plantas duras y plantas acuáticas y, por su constitución, se supone que no fue muy ágil sino más bien lento de movimientos. Las diferentes especies se distinguen por los patrones y tipos de caparazones. Durante milenios, muchos de esos caparazones vacíos permanecieron diseminados a lo largo de las planicies de Uruguay, Río Grande del Sur y de Argentina, probablemente sirviendo de refugio para los humanos primitivos de la región. El Glyptodon formaba pequeños grupos con las crías, los machos eran animales muy agresivos que no dudan en atacar y defenderse ante los depredadores.

Glyptodon

Megatherium (Gran bestia).

Periodo: Plioceno y Plesitoceno (Hace 2 millones de años – 8 000 años).

Tamaño: Hasta 8 metros de longitud y 6 metros de altura.

Peso: Un máximo de unas 6 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Sudamérica (Argentina principalmente).

El Megatherium es uno de los mayores mamíferos terrestres que han existido y el más grande perezoso del que se tiene constancia, con un tamaño muy similar al de los elefantes actuales. Poseía un esqueleto robusto con una gran cintura pélvica y una ancha y musculosa cola. Su enorme tamaño le permitía alimentarse a alturas a las que no tenían acceso otros herbívoros contemporáneos. Elevándose sobre sus poderosas patas traseras y usando su cola para formar un trípode, Megatherium podía soportar su enorme peso corporal mientras usaba sus garras curvas de sus largos brazos para acercarse las ramas de los árboles. Este perezoso, al igual que los actuales osos hormigueros, caminaba sobre los lados de sus pies y manos, debido a que sus garras evitaban que pudiera poner las palmas y plantas de los mismos sobre el suelo. Aunque era principalmente cuadrúpedo, sus huellas fosilizadas muestran que tenía cierta capacidad de realizar una marcha bípeda. Los análisis biomecánicos también sugieren que tenían adaptaciones para el bipedalismo. Algunos expertos creen que su mandíbula puede haber alojado una larga lengua, la cual hubiera usado para llevarse las hojas a su boca, de manera similar a los perezosos arborícolas actuales, aunque otros científicos descartan esta posibilidad. Aunque se cree que era principalmente herbívoro, no se descarta que fuese omnívoro, debido a la forma de algunos de sus dientes, lo que podría sugerir que el Megatherium se alimentaría de carne en algunas ocasiones para completar su dieta. Este animal habitó en zonas de praderas con árboles y regiones selváticas del actual Amazonas.

Megatherium

Dripotodon (Dos dientes delanteros).

Periodo: (Hace 1,6 millones de años – 46 000 años).

Tamaño: 3 metros de largo y 2 metros de altura.

Peso: Unas 2,8 toneladas aproximadamente.

Localización fósiles: Australia.

El Dripotodon es un género de marsupiales, los más grandes que jamás hayan existido, con un tamaño similar al de los más grandes rinocerontes de la actualidad. Este animal vivió en Australia y eran parientes de los modernos koalas y wombats. Sus hábitos eran más parecidos a los de estos últimos. Con un aspecto parecido a los osos o a los osos panda, con cuerpos bastante musculados y dentadura de roedor, eran animales que se alimentaban de sustancias vegetales blandas. Posiblemente, tuvieron un metabolismo bajo y unos movimientos lentos, que les ayudarían a necesitar pocos recursos pero que a la llegada del ser humano harían de ellos una presa fácil. Se desplazaba en grandes rebaños en búsqueda de alimento. A pesar de tener unas fuertes mandíbulas y un cráneo enorme, tenía el cerebro de un tamaño muy reducido. Habitaban en zonas boscosas y montañosas, el bosque abierto, áreas arboladas y los pastizales, en zonas abiertas cerca del agua, lagos y ríos Manteniéndose cerca del agua y comiendo hojas, arbustos y pastos.

Diprotodon

Gigantopithecus (Mono gigante).

Periodo: Pleistoceno (Hace 1 millón de años – 100 000 años).

Tamaño: 3 metros de altura.

Peso: 600 kilogramos.

Localización fósiles: Asia (India, China, Vietnam).

Las evidencias fósiles sugieren que el Gigantopithecus fue el primate más grande que habitó el planeta. Probablemente haya sido cuadrúpedo y herbívoro, con una dieta similar a la del panda gigante basada en el bambú, y posiblemente suplementada con frutas de estación. Se cree que su pariente más cercano es el moderno orangután, pero Gigantopithecus era demasiado grande para vivir en los árboles, por lo que seguramente se comportaba como un gorila. Aunque se desconoce el porqué de la extinción de Gigantopithecus, se supone que las razones principales fueron los cambios climáticos y la competencia por los recursos con especies mejor adaptadas (pandas u hombres primitivos). Durante años, la medicina china ha trabajado con fósiles de Gigantophitecus, conocidos como “huesos de dragón”. El valor económico que poseen ha llevado a que los habitantes de estas regiones los recolecten produciendo su desaparición de muchos sitios donde podrían haberse encontrado.

Gigantopithecus

Rinoceronte Lanudo (Coelodonta antiquitatis).

Periodo: Pleistoceno hasta el último periodo glacial (Hace 550 000 – 12 000 años).

Tamaño: Entre 3 – 3,8 metros de longitud y 2 metros de altura.

Peso: Entre 2.700 – 3.200 kilogramos.

Localización fósiles: Eurasia (Desde España hasta Mongolia y Sur de Siberia, Islas Británicas incluidas).

Siendo el último y más especializado miembro del linaje evolutivo de los rinocerontes del Pleistoceno, el rinoceronte lanudo estaba bien adaptado a su ambiente. Los miembros cortos y su grueso pelaje lanudo le permitían vivir al ambiente de estepa-tundra que prevalecía a través de la ecozona paleárctica durante las glaciaciones del Pleistoceno. La apariencia externa de los rinocerontes lanudos es conocida a partir de individuos momificados de Siberia así como de pinturas rupestres, siendo más parecido al rinoceronte blanco actual, aunque análisis de ADN han demostrado que este animal está más emparentado con el actual rinoceronte de Sumatra. Tenía dos cuernos compuestos de queratina, con el cuerno anterior sobre la nariz alcanzando los 61 centímetros de longitud, y un cuerno posterior más pequeño entre sus ojos. Los cuernos eran excepcionalmente largos y lateralmente aplanados, sobre todo el primero, que podía alcanzar un metro de longitud, y aplanados, tan diferentes de los de otros rinocerontes que cuando se descubrieron los primeros cuernos aislados y congelados en Siberia en el Siglo XIX, fueron clasificados inicialmente como zarpas de aves gigantescas. Tenía pelo largo y grueso, orejas pequeñas, patas cortas y gruesas, y un cuerpo robusto. Las pinturas rupestres sugieren que tenían una banda oscura ancha de pelaje entre sus patas delanteras y traseras, pero la representación de este rasgo no es universal, y la identificación de los rinocerontes ilustrados como rinocerontes lanudos es incierta. Sus premolares anteriores eran de pequeño tamaño y los molares tenían la corona alta, además carecía de incisivos y tenía el septo nasal osificado. El rinoceronte lanudo usaba sus cuernos para propósitos defensivos y para atraer parejas en la época de celo, y además servían para apartar la nieve durante el invierno y acceder así a la hierba oculta bajo ella. Gracias a esta característica, los rinocerontes lanudos no tenían que emigrar a otras regiones para conseguir alimento en los periodos invernales como sí debían hacer otros animales de su entorno. La evidencia más reciente sugiere que los rinocerontes lanudos vivían en el Ártico durante el último máximo glacial consumiendo volúmenes aproximadamente iguales de herbáceas tales como Artemisia y gramíneas.

Rinoceronte lanudo

León de las Cavernas (Panthera leo spelaea).

Periodo: Pleistoceno hasta la última glaciación (Hace (370 000 – 10 000 años).

Tamaño: 2,1 metros de largo (sin la cola) y 1,2 metros de altura.

Peso: Hasta unos 360 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El león de las cavernas es una subespecie extinta de león conocida a partir de restos fósiles y muchos ejemplos de arte prehistórico. Los científicos creen que sería un 8% – 10 más grande que los leones actuales, convirtiéndolo en su época en el depredador más de dominante. Recibe su nombre común del hecho de que grandes cantidades de sus restos han sido hallados en cavernas, pero es dudoso que hayan vivido en estas. Tenía una amplia tolerancia ambiental, pero probablemente prefería bosques de coníferas y praderas, en los que aparecían herbívoros medianos y grandes. Huellas fósiles de leones, las cuales han sido halladas junto a las de renos, demuestran que los leones alguna vez habitaron incluso en climas subpolares. La presencia de esqueletos adultos de leones totalmente articulados, en lo profundo de madrigueras del oso de las cavernas, indica que los leones pudieron haberse adentrado en estas para cazar osos cavernarios en hibernación, muriendo algunos de ellos en el intento. Otros restos de leones pudieron haber sido llevados a las cuevas por hienas de las cavernas que llevaban los cadáveres a sus cubiles para devorarlos. Estos carnívoros activos probablemente cazaban a los mayores animales herbívoros de su tiempo, incluyendo caballos, ciervos, renos, bisontes e incluso mamuts viejos, heridos o jóvenes. Las presas pequeñas eran por lo general derribadas con un golpe de la pata delantera y mantenidas así con las dos patas delanteras. El animal era finalmente muerto con una mordida con sus colmillos, en la nuca, en la región de la garganta o incluso en el pecho. Un león de las cavernas usualmente no correría tan rápido como sus presas, pero podría abalanzarse sobre estas por detrás o correr junto a ella y derribarlas con las patas. De esta manera podría muy fácilmente hacer perder el equilibrio de un animal corriendo. En Octubre de 2015 se hallaron dos cachorros de león de las cavernas congelados en Yakutia, Siberia en el permafrost; se estima su edad en 10.000 años. La investigación preliminar de estos especímenes, nombrados Uyan y Dina, indica que los cachorros probablemente tenían apenas una semana de edad al momento de sus muertes, ya que sus dientes de leche aún no habían erupcionado completamente. Evidencia adicional muestra que los cachorros, como los de los leones modernos, se ocultaban en una madriguera hasta que tuvieran edad suficiente para unirse al grupo. Los investigadores también creen que los cachorros quedaron atrapados y fueron muertos por un deslizamiento de tierra, y sin aire, estos fueron preservados en buenas condiciones. Se planea una segunda expedición al sitio en donde se produjo el hallazgo de estos especímenes para 2016, con el fin de encontrar los restos de otro cachorro o inclusive la madre de los mismos.

León de las cavernas

Oso de las Cavernas (Ursus spelaeus).

Periodo: Plesitoceno hasta la última glaciación (Hace 250 000 – 10 000 años).

Tamaño: Cerca de los 3 metros de largo y 1,3 metros de alto a la cruz.

Peso: Entre 440 – 600 kilogramos aproximadamente.

Localización fósiles: Bosques de Europa.

Es una de las especies de osos prehistóricos más conocida del mundo y uno de los más grandes que ha existido. Los osos de las cavernas evolucionaron a partir de la especie Ursus deningeri, hallada en muchos yacimientos del Pleistoceno Medio europeo, y de la que también derivan los osos pardos actuales. Los osos cavernarios son fáciles de diferenciar de los osos pardos (con quienes convivieron durante casi toda su existencia) por su morro menos pronunciado y su frente abrupta y hundida. Los caninos, aunque bien desarrollados, no lo están tanto en comparación con sus poderosos molares, evidencia de una dieta fundamentalmente herbívora y con menor aporte cárnico que en la mayoría de los osos. Las extremidades delanteras son más largas y robustas que las traseras. Como los osos pardos, los osos cavernarios eran animales solitarios. Despertaban en primavera del largo letargo invernal y pasaban el buen tiempo alimentándose, fundamentalmente de hierbas, frutos y hojas que machacaban con sus potentes molares. El acoplamiento debía producirse en verano, pues los hallazgos fósiles indican que los oseznos también nacían durante el invierno, como en las demás especies de osos actuales. A finales del otoño, los osos buscaban cuevas en las que pasar el invierno. Si el año había sido malo, no era raro que el oso muriera de hambre durante la hibernación al estar bajo de reservas. Es precisamente en el fondo de las cuevas donde se han encontrado la mayoría de los restos de osos cavernarios, razón por la que han recibido su nombre popular. Los osos cavernarios debían combatir con multitud de animales para hacerse con un refugio donde pasar el invierno, entre ellos grandes carnívoros como osos pardos, hienas gigantes y leones. Las cuevas también les eran disputadas por los hombres primitivos, tanto neandertales como los de nuestra propia especie. De todos los homínidos que los conocieron, los neandertales parecen haber sido quienes tuvieron una relación más estrecha con los osos cavernarios. En yacimientos como, por ejemplo, la cueva de Regordou (Departamento de la Dordoña, Francia), se han encontrado unas extrañas estructuras de piedra a modo de “sarcófagos” excavados en la pared, que albergaban en su interior uno o varios cráneos de osos de las cavernas, convenientemente alineados. Los paleoantropólogos todavía discuten cuál podrían ser el significado de tales construcciones, y algunos han sugerido que se trataba de una posible muestra de culto de los neandertales a este animal.

Oso de las cavernas

Bisonte Gigante (Bison latifrons).

Periodo: Pleistoceno (Hace 240.000 – 21.000 años).

Tamaño: Hasta ,6 metros de largo y 2,5 metros de altura a la cruz.

Peso: Unas 2,7 toneladas.

Localización fósiles: América del Norte.

El Bison latifrons o bisonte gigante, es una especie extinta de la familia de los bóvidos, que vivió en Norteamérica durante el Pleistoceno. También conocido como el bisonte gigante, o bisonte de la era de hielo, y alcanzaba unas dimensiones superiores a las de los bisontes moderno; su cráneo era más corto, por lo que tenía un mejor olfato para detectar a los grandes depredadores. Se cree que este gran herbívoro vivía en pequeños grupos familiares, paciendo en las Grandes Llanuras y también devorando hojas en los bosques de Norteamérica. Sus patas eran algo cortas pero eran fuertes, aunque su gran peso le impedía correr demasiado rápido, por lo que se defendía con los cuernos. Al igual que al actual bisonte, tenía una joroba en la que almacenaba grasa para el frío invierno glacial. Vivían en grupos más pequeños que los modernos bisontes porque eran más agresivos y grandes, por lo que no necesitaban tanta protección. Su grueso pelaje les protegía del frío. Los grandes y gruesos cuernos de los machos pueden haber sido empleados como un elemento disuasorio contra los grandes carnívoros como el felino dientes de sable Smilodon, el oso de cara corta, y también para establecer la jerarquía en peleas con otros machos por el derecho a aparearse.

Bisonte gigante

Mamut Lanudo (Mammuthus primigenius).

Periodo: Pleistoceno (Hace 150.000 – 1.700 años).

Tamaño: Unos 5 metros de largo y entre 2,8 – 3,4 metros de altura.

Peso: 6 toneladas de peso.

Localización fósiles: Eurasia y América del Norte.

El mamut lanudo es una especie de mamífero proboscídeo de la familia de los elefántidos que habitaba principalmente en zonas de praderas. Con su cubierta de largo pelo enmarañado, era una especie adaptada al clima extremo de la edad de hielo. Su nombre proviene de su gruesa capa de pelo lanudo de hasta 90 centímetros de largo, dispuesto en forma similar al pelambre del actual buey almizclero. Bajo la piel poseía una capa de grasa de 8 – 10 centímetros de espesor que fortalecía su adaptación al frío. Sus orejas de 30 cm de longitud, eran mucho más pequeñas que las de los elefantes actuales (las de un elefante africano alcanzan 180 centímetros). Presentaban un abombamiento en forma de cúpula sobre el cráneo y una alta joroba sobre los hombros. Los machos adultos alcanzaban 2,80 – 3,40 metros de alzada y 6 toneladas de peso. Los colmillos encontrados alcanzan hasta 4,2 metros de longitud y 84 kilogramos de peso, pero en promedio tienen 2,5 metros y 45 kilogramos. Sus dientes estaban adaptados a las plantas de la tundra, pero habitaba también la estepa herbosa, musgo y la presencia de ramas de árboles en los estómagos de los ejemplares encontrados, indica que también recorrían los bosques. Al igual que los elefantes modernos, los mamuts lanudos eran probablemente muy sociales, permaneciendo en grupos matriarcales, hechos que los fósiles encontrados avalan. La mayoría de especies extintas se conoce por medio de restos fosilizados o huesos conservados en circunstancias particulares. En el caso del mamut lanudo, se han encontrado además restos congelados, debido a la persistencia por milenios de climas con temperaturas muy bajas y glaciares o áreas congeladas y además, al gran tamaño de los especímenes. Aunque los casos de congelamiento de cuerpos fueran inusuales, ocurrieron durante miles de años. Para que un evento de este tipo se presentara, se requería que el animal quedara atrapado o sepultado rápidamente en un líquido helado, comúnmente el agua o en semi-sólidos tales como fango o légamo, que desde entonces se congelaron. Los restos así preservados han permitido estudiar la piel, pelo, músculos y multitud de tejidos y órganos del animal. Los seres humanos modernos coexistieron con los mamuts lanudos durante el Paleolítico Superior período en que los seres humanos entraron en Europa de África entre hace 30.000 y 40.000 años. Antes de esto, los neandertales habían coexistido con los mamuts durante el Paleolítico Medio, y estos humanos ya utilizado huesos de mamut para la fabricación de herramientas y materiales de construcción. Los mamuts lanudos fueron muy importantes para los seres humanos en la Edad de Hielo, y la supervivencia humana pueden haber dependido de mamut en algunas áreas.

Mamut lanudo

Fuentes: Wikipedia, Prehistoria Wiki, elaboración propia.

 

Etiquetas: , ,

2 Respuestas a “Mamíferos Prehistóricos II

  1. BERKANALUZ

    6 julio, 2016 at 14:19

    MUY BIEN ARMADO EL ARTÍCULO… MUY INTERESANTE, SALUDOS…

     

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: