RSS

Archivo de la etiqueta: Neogótico

Iglesias de Madrid: Parroquia Virgen de la Paloma

La Iglesia de la Paloma es el nombre popular que recibe la Iglesia de la Parroquia de San Pedro el Real, un templo católico situado en la ciudad de Madrid, en la Calle de la Paloma. La iglesia es anexa al Colegio La Salle la Paloma (Fundación Lara).

Portada principal de la Parroquia Virgen de la Paloma.

Historia.

La iglesia toma su nombre popular de la citada imagen mariana y ésta de la calle de la Paloma, donde fue hallado el cuadro a finales del Siglo XVIII. Según la tradición, el lienzo fue encontrado en un corral de esta vía madrileña y entregado a Andrea Isabel Tintero, vecina de la zona, quien, después de enmarcarlo, decidió exhibirlo en el portal de su casa.

La imagen empezó a ser venerada por los vecinos del barrio, extendiéndose su culto a toda la ciudad e, incluso, a la realeza. La tradición sostiene que la reina María Luisa de Parma, esposa de Carlos IV, era devota de la misma.

En 1796 fue erigida una pequeña capilla, para custodiar la imagen. Fue realizada por el arquitecto Francisco Sánchez, discípulo de Juan de Villanueva.

Vista general del interior de la Parroquia Virgen de la Paloma.

Edificio.

La iglesia actual se alza sobre el solar de la primitiva capilla erigida a finales del Siglo XVIII. Ésta fue derribada en el año 1896 y sustituida por un edificio más amplio, construido en estilo neomudéjar, con algunos elementos neogóticos. Se inauguró el 23 de Marzo de 1912, con asistencia al acto de los Reyes de España, Don Alfonso XIII y Doña Victoria Eugenia.

Se debe al arquitecto Lorenzo Álvarez Capra, quien trazó una planta de cruz latina, con dos naves laterales y una central, presidida por el altar mayor (donde se encuentra el lienzo de la Virgen de la Paloma).

Su fachada principal está integrada por un cuerpo central con pórtico, a cuyos lados se elevan dos torres gemelas. Los materiales empleados son el ladrillo rojo y la piedra, localizada en algunos elementos aislados, caso del citado pórtico. Las vidrieras blasonadas ostentan los escudos de sus donantes, entre los que destacan los pontificios y los cinco de la Casa Real sobre el altar mayor.

En 1978 se promovió su restauración, que fue llevada a cabo por el arquitecto Antonio Ábalos Culebras, adaptándose así a la nueva pastoral de la parroquia, según el espíritu del Concilio Vaticano II.

Altar mayor.

Baptisterio octogonal.

Pila de agua bendita.

Historia del cuadro.

Según un informe escrito en 1791 por el Marqués de Casa García Postigo, alcalde de Madrid, el lienzo, que representa a Nuestra Señora de la Soledad, fue encontrado o regalado a unos niños para que jugaran con él en un solar contiguo a la calle de la Paloma. Habitaba en esta Isabel Tintero, quien viendo la escena lo recuperó, limpió, enmarcó y colocó en el portal de su casa. La veneración que le profesaba Tintero a la imagen se amplió con fervor a los vecinos del lugar.

… resulta que la expresada Isabel Tintero, mujer de Diego Charco, de ejercicio cochero, viendo a principios del año 1787 que unos muchachos llevaran arrastrando como por juguete un lienzo de Ntra. Sra. de la Soledad, lo arrebató de las manos de aquellos, lo hizo retocar y lo colocó en marzo del propio año en el portal de su misma casa, y esmerándose en su culto, le ha promovido con tanto fervor que ha conseguido extender su particular devoción; de modo que se hallan alumbrándola varios faroles y lámpara a expensas de personas de primera clase, además de las muchas velas que la devoción de los fieles la presentan, reconocidos a los singulares beneficios que dicen haber conseguido ellos por intercesión de esta su Poderosa Madre, y en señal de este reconocimiento se ven las paredes de la actual Capillita llenas de presentallas. (…) A impulsos de esta devoción se reza el Rosario todas las noches ante esta santa Imagen, cubriendo el Concurso gran parte de la calle… 

Como fuera que a tal Virgen se le atribuyesen varios milagros, su culto se extendió rápidamente, llegando su devoción a la Casa Real. Se dice que María Luisa de Parma (esposa de Carlos IV de España) fue muy devota de esta imagen, tras obtener de la Virgen de la Paloma la curación de su hijo, el futuro Fernando VII de España.

Al quedarse pequeño el portal para la cantidad de gente que acudía, Isabel Tintero decide utilizar una habitación de su propia casa, pero aun así no es suficiente y se inician los trámites para levantar una pequeña capilla en un erial de la misma calle. Realiza el proyecto Francisco Sánchez, discípulo de Ventura Rodríguez, concluyéndose la capilla en 1795. La capilla, dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, se construyó con el apoyo de la Casa Real. Si bien dedicada a Nuestra Señora de la Soledad, fue popularmente conocida como “de la Paloma” por estar situada en la calle de tal nombre.

Cuando se produce la invasión francesa, es la propia Isabel quien esconde el cuadro y las joyas de la Virgen durante la ocupación. Isabel muere en 1813 y aunque su deseo era ser enterrada en la capilla, no se consiguió el permiso y fue enterrada en el Cementerio Sacramental de San Isidro. Sus restos fueron trasladados finalmente a la parroquia el 30 de Marzo de 1996, cumpliéndose así su voluntad de estar a los pies de la Virgen.

El 15 de Agosto, fecha que coincide con la Asunción de María, se celebra la misa solemne en la iglesia. Después de que un bombero (de cuyo cuerpo es, también, patrona) tenga el honor de descolgar del retablo el cuadro se celebra una procesión en presencia del arzobispo o un obispo auxiliar, el alcalde de Madrid, representantes del cuerpo de bomberos, personalidades y numeroso público que recorre las calles del barrio de La Latina. Finalizada la procesión, serán de nuevo los bomberos los encargados de colocar el lienzo de la Paloma en su altar.

Cuadro de la Virgen de la Paloma.

Fotografías realizadas por La Exuberancia de Hades (Julio 2019).

Fuentes: Wikipedia, Parroquia Virgen de la Paloma, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , ,

Iglesias de Madrid: Parroquia de San Jerónimo el Real de Madrid

El antiguo Monasterio de San Jerónimo el Real, conocido popularmente como “Los Jerónimos”, fue uno de los monasterios más importantes de Madrid, regido originariamente por la Orden de San Jerónimo. Junto a él existía el llamado Cuarto Real, luego ampliado como Palacio del Buen Retiro en tiempos de Felipe IV.

Del primitivo edificio subsisten actualmente la iglesia propiamente dicha y un claustro renacentista, a espaldas del Museo del Prado. El claustro sufrió un progresivo deterioro a lo largo del Siglo XIX y tras un acuerdo con las autoridades eclesiásticas, fue recuperado e incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo. Por su actual aspecto exterior, el claustro se conoce popularmente como “El cubo de Moneo”.

La iglesia y el convento estuvieron estrechamente ligados a la vida de la Corte y la monarquía española. El templo fue escenario frecuente de funerales, juras de herederos, bodas y proclamaciones regias, siendo la última de éstas la del rey Juan Carlos I. El claustro fue trazado por fray Lorenzo de San Nicolás, siguiendo los cánones de la arquitectura escurialense. Tras años de abandono durante los siglos XIX y XX, que lo habían llevado a un estado ruinoso, y tal y como se ha mencionado anteriormente, fue incorporado al Museo del Prado como parte de la ampliación diseñada por el arquitecto Rafael Moneo, para lo cual fue desmontado pieza a pieza y reconstruido en el mismo lugar.

Parroquia de San Jerónimo el Real.

Historia y edificio.

Si bien anteriormente Enrique IV de Castilla había ya mandado construir otro monasterio de jerónimos a orillas del Río Manzanares en 1463, y poco después, en 1470 había dotado a la congregación de prebendas y privilegio para recaudar impuestos, es algo después, a finales del Siglo XV, cuando los Reyes Católicos ordenan la construcción en Madrid de un monasterio de monjes jerónimos que sirviera de aposento a la Familia Real en sus estancias en la villa. Este monasterio de san Jerónimo se realizó en estilo gótico tardío con influencias renacentistas.

Del monasterio existente hablaba el Cardenal Cisneros en 1516 cuando escribía: “El monasterio de san Jerónimo extramuros de la villa de Madrid, como está aquí la corte la más del tiempo, siempre se aposentan allí las personas reales y otros muchos caballeros de la corte”.

En 1510 Fernando el Católico reúne Cortes en el templo y en 1528, en las Cortes de Castilla convocadas en Madrid en el monasterio de san Jerónimo por Carlos I, se declaró allí a Felipe de Habsburgo Príncipe de Asturias, y fue jurado como heredero y sucesor de los reinos de Castilla, una tradición que se mantendrá hasta la de Isabel II, en 1833.

En el Siglo XVI, Felipe II amplía el llamado Cuarto Real, unos aposentos destinados al alojamiento de los monarcas y que sería germen del futuro Palacio del Buen Retiro que crecería junto a San Jerónimo “el Real”. El Cuarto Real estaba junto al lado del Evangelio del presbiterio, de tal suerte que el rey podía escuchar misa desde su dormitorio, costumbre que también es patente en el diseño y distribución del Monasterio de El Escorial.

El monasterio y el palacio anexo vivieron su época de mayor esplendor durante el reinado de Felipe IV, que hizo del complejo el centro de la vida cortesana. En el templo tuvo lugar la jura como heredero de los reinos de Castilla del malogrado príncipe Baltasar Carlos de Austria.

Durante la invasión napoleónica de 1808 (Guerra de la Independencia), el monasterio y el Palacio del Buen Retiro quedaron gravemente dañados por el ejército invasor. Como consecuencia de esto y en afán de mantener lo que quedaba Fernando VII convierte el monasterio en cuartel de artillería. Años después, Francisco de Asís, consorte de Isabel II, ordena a Narciso Pascual y Colomer la restauración de la iglesia, fruto de la cual son las torres de su cabecera, que flanquean el ábside. El complejo palaciego del Buen Retiro corrió peor suerte: sufrió tales daños que se demolió, a excepción del Casón del Buen Retiro y el Salón de Reinos.

En 1878 se cedió el templo al arzobispado de Toledo (la diócesis de Madrid-Alcalá no se crearía hasta 1885), que emprendió nuevas reformas en las que el interior fue completamente remodelado, eliminándose las tribunas del Siglo XVI.

En San Jerónimo se celebró el enlace matrimonial entre el rey Alfonso XIII y Victoria Eugenia de Battenberg el 31 de mayo de 1906. El 27 de Noviembre de 1975 el cardenal Vicente Enrique y Tarancón presidió la misa votiva del Espíritu Santo, en el comienzo del reinado de Juan Carlos I.

Nave central.

Altar Mayor.

Vidrieras.

Santísima Trinidad.

Retablo y artesonado.

A principios del actual Siglo XXI, y como consecuencia del acuerdo de cesión del claustro del monasterio al Museo del Prado, la iglesia fue totalmente restaurada, tanto interior como exteriormente. En el interior, se cambió la disposición del altar mayor, reponiendo La última comunión de san Jerónimo, cuadro de grandes dimensiones obra de Rafael Tejeo, en el ábside, y se colocó en el crucero el retablo neogótico obra de José Méndez. Se expusieron pinturas cedidas por el Prado, entre ellas, cuadros de Juan Andrés Ricci (San Benito bendiciendo el pan), Francisco Rizi (Adoración de los pastores, firmada y fechada en 1668), José Moreno (Huida a Egipto) o Antonio de Pereda. Durante las tareas de rehabilitación aparecieron pinturas murales del Siglo XVI y unos bajorrelieves, muy dañados, de estilo renacentista, en una de las capillas.

En cuanto al claustro, finales del Siglo XX, la iglesia y el vecino claustro contrastaban por su dispar estado de conservación. La escalinata del templo presentaba un buen aspecto, pero el edificio acusaba el paso del tiempo y todavía peor era la situación del claustro: sus muros perimetrales se habían desmoronado parcialmente, dejando al descubierto las columnas del interior, y la maleza crecía entre las ruinas. Una situación incomprensible para una de las zonas urbanas de Madrid más ilustres y más protegidas por la legislación.

Al barajarse la necesaria ampliación del vecino Museo del Prado, el Ministerio de Cultura desechó varias opciones y eligió como la más factible y menos traumática prolongar los espacios de la pinacoteca hacia los Jerónimos. Se recuperaba el solar del claustro, que quedaba conectado con la sede principal del museo de forma subterránea. Con esta intervención, el edificio principal del Prado (erigido en el Siglo XVIII por Juan de Villanueva) no sufría la más mínima alteración y la ampliación hacia los Jerónimos permitía cubrir el desnivel entre el Paseo del Prado y la calle de Ruiz de Alarcón.

Para la recuperación del claustro, se desmontaron una a una las piedras de sus dos pisos de galerías. Estos bloques fueron numerados y trasladados para su limpieza a las afueras de la ciudad. Paralelamente, el solar del claustro fue excavado y vaciado, quedando conectado subterráneamente con el nuevo atrio o recibidor pensado por Rafael Moneo a espaldas del edificio principal del Prado. Culminada la obra, el claustro mantiene su patio interior, con sus arcos y columnas originales, y recupera su volumen exterior en forma de cubo, a lo que debe su nombre popular. Se utilizó ladrillo rojo para las fachadas, a fin de que entonaran mejor con los edificios circundantes. Interiormente, el elemento más novedoso es un lucernario que atraviesa el edificio, desde el claustro hasta las plantas subterráneas dedicadas a exposiciones. Han merecido también elogios las puertas de bronce de Cristina Iglesias, que conectan el edificio del claustro con la calle de Ruiz de Alarcón.

Claustro de los Jerónimos en el Museo del Prado.

Fotografías realizadas por La Exuberancia de Hades (Mayo 2019).

Fuentes: Wikipedia, Parroquia de San Jerónimo el Real, elaboración propia.

 

Etiquetas: , , , , ,

Iglesias de Madrid: Parroquia de Santa Cruz

La Iglesia de la Santa Cruz es un templo parroquial católico que se encuentra situado en la Calle Atocha Nº 6 de Madrid.

Historia.

Se encuentra situada en el solar en el que se encontraba el Convento de Santo Tomás de Aquino, de la Orden de los Dominicos, fundado en 1583 por fray Diego de Chaves, confesor de Felipe II y desamortizado en 1836. El arquitecto Juan Bautista de Toledo pidió en su testamento ser enterrado en el coro del convento, que albergaba asimismo las sepulturas de otros personajes notables.

En 1626 tomó el patronazgo del convento el Conde-Duque de Olivares y en 1635 se puso la primera piedra para una nueva iglesia, que se incendió en 1652, desapareciendo tanto el convento como la iglesia. Se reedifica en 1660, desplomándose el altar mayor en el año 1726 sepultando a más de ochenta personas, y sufriendo en 1756 otro incendio. Finalmente, en 1876 un nuevo incendio destruyó completamente el templo, que fue derribado. La fachada, de estilo churrigueresco, y el claustro, obra de Melchor de Bueras, eran obras maestras de la arquitectura barroca madrileña.

La iglesia actual se empezó a construir en 1889 bajo la dirección de Francisco de Cubas, ayudado por Miguel de Olavarría, debiendo paralizarse la construcción por falta de recursos económicos. Las obras se retomaron en 1899 con ayuda de una suscripción popular. La obra se concluyó en 1902.

Parroquia de Santa Cruz.

Nave central y Altar Mayor.

Crucero.

Edificio.

El templo actual es de estilo neogótico en ladrillo y piedra blanca de Colmenar. La fachada principal presenta un arco apuntado, coronado por un frontón triangular en el que remata una cruz. La zona central de la portada muestra un relieve de Aniceto Marinas con la Apoteosis de la Cruz. Por encima de este pórtico, un gran rosetón y sobre él un gran reloj. Consta de una sola nave con ocho capillas laterales.

La Torre, mide 60 metros de altura, es obra del Marques de Cubas: De grandes dimensiones y sólida construcción, parece tener un doble carácter civil y religioso, o mas bien guerrero, de una torre militar guarnecida por cornisa en forma de matacán, según el proyecto primitivo ha de estar rematada con una espadaña en forma de flecha, que medirá 30 metros de altura, coronada con una gran cruz.

Altar Mayor.

En su interior destaca la pintura de la Virgen de la Cinta, patrona de la ciudad de Huelva. En este templo tiene su sede canónica una hermandad filial de la onubense. Los altares laterales, el púlpito y confesonarios, también de estilo gótico, fueron construidos en los talleres de Suárez, Gómez y Flosado. El Altar Mayor fue una donación anónima. Toda la cerrajería fue construida por el Sr. Vallejo, y todas las vidrieras fueron realizadas en los talleres de José Maumejean de Madrid, con boceto de Mélida, Tienen fecha de 1901.

Desde la construcción del templo en 1902, queda establecida en el inmueble la Archicofradía del Santo Entierro de Madrid, una de las más antiguas de la ciudad (creada en el año 1412). Asimismo, desde finales de los años 1950 está establecida la cofradía de María Santísima de Araceli de Madrid, filial de la Real Archicofradía de María Santísima de Araceli de Lucena (Córdoba).

Capilla del Santísimo.

Nuestra Señora de las Nieves.

Fotografías realizadas por La Exuberancia de Hades (Junio – Julio 2019).

Fuentes: Wikipedia, Parroquia de Santa Cruz, elaboración propia.

 
 

Etiquetas: , , , , ,

 
A %d blogueros les gusta esto: