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Los Nueve Círculos del Infierno de Dante

La Divina Comedia (Divina Commedia) es un poema escrito por Dante Alighieri. Se desconoce la fecha exacta en que fue escrito aunque las opiniones más reconocidas aseguran que el Infierno pudo ser compuesto entre 1304 – 1307 ó 1308, el Purgatorio de 1307 – 1308 a 1313 ó 1314 y por último, el Paraíso de 1313 – 1314 a 1321, fecha del fallecimiento del poeta. Siendo el libro más famoso de su autor, es una de las obras fundamentales de la transición del pensamiento medieval (teocentrista) al renacentista (antropocentrista). Es considerada la obra maestra de la literatura italiana y una de las cumbres de la literatura universal.

La primera parte narra el descenso del autor al Infierno, acompañado por el poeta latino Virgilio, autor de la Eneida, a quien Dante admiraba. Acompañado por su maestro y guía, describe al infierno que tenía una forma de un cono con la punta hacia abajo y los nueve círculos que poseía en los que los condenados son sometidos a castigo, según la gravedad de los pecados cometidos en vida. En el último círculo “judesco”, Dante describe que había una especie de palacio en el cual se hallaban los que traicionaban a sus bienhechores y allí se encontraba Lucifer. El autor lo describe como un demonio de tres cabezas y dentro de la boca de la principal se hallaba Judas, al cual mordía con sus filosos colmillos como un juguete, mientras este gritaba de dolor.

Dante encuentra en el Infierno a muchos personajes antiguos, pero también de su época, y cada uno de ellos narra su historia brevemente a cambio de que Dante prometa mantener vivo su recuerdo en el mundo; cada castigo se ajusta a la naturaleza de su falta y se repite eternamente. Es particularmente recordada la historia de Paolo y Francesca, amantes adúlteros que se conocieron al leer en el libro de Lanzarote, los amores de la reina Ginebra y esta persona, que fue motivo de inspiración y homenaje por poetas románticos y contemporáneos, así como la historia del conde Ugolino da Pisa, el último viaje de Ulises, tránsito por el bosque de los suicidas, la travesía del desierto donde llueve el fuego y la llanura de hielo de los traidores, estos últimos, considerados los peores pecadores entre todos.

Infierno de Dante

La visión de Dante comienza en el denominado como Ante Infierno, un espacio en el cual penaban las almas que habían vivido sin cometer méritos ni infamias. Los inútiles, los indecisos, aquellos que a su paso por el mundo no habían dejado huella estaban condenados a correr sin reposo, desnudos, perseguidos por insectos y avispas que los picaban en todo el cuerpo. Su sangre y sus lágrimas, al caer al suelo, alimentaban a una serie de repugnantes gusanos. Estas almas estaban condenadas a nunca cruzar el Río Aqueronte, pues carecían de la voluntad para tomar tal decisión. Algunos de los habitantes de este espacio eran Esaú y Poncio Pilato.

Primer Círculo: Nos encontramos en el Limbo, en él se encuentran las personas que, no habiendo recibido el bautismo y siendo que nacieron privados de la fe, no pueden disfrutar de la visión de Dios, pero no son castigados por algún pecado (por eso es llamado también anteinfierno). Su condición ultraterrena tiene muchos puntos de contacto con la concepción clásica de los Campos Elíseos. Como dato curioso cabe resaltar que Benedicto XVI eliminó en 2006 el concepto de Limbo, los niños que mueran sin bautizar quedarán en manos de “la misericordia de Dios” e irán quizá al paraíso. Según Dante, aquí se encontrarían personajes como: Homero, Cicerón, Séneca, Ptolomeo, Hipócrates, Horacio, Ovidio, Aristóteles, Sócrates, Julio César, etc.

Canto IV

Segundo Círculo: Aquí comienza el verdadero Infierno, de hecho encontramos a Minos que juzga a los condenados según el mito ya presente en Homero y Virgilio. En el segundo círculo están castigados los pecadores incontinentes y en particular los lujuriosos: Ellos son empujados por el aire, vencidos por la tormenta infernal, evidente contrapaso (principio que regula la condena de los reos mediante el contrario de su culpa o por analogía a ella), por analogía de la pasión que los abrumó en vida. Están castigados aquí: Semirámide, Dido, Cleopatra, Helena, Aquiles, Paris, Tristán, Paolo Malatesta y Francesca de Rimini.

Canto V

Tercer Círculo: En el tercer círculo, Dante y Virgilio continúan encontrando pecados incontinentes, en particular golosos. Ellos están inmersos en el fango, bajo una lluvia incesante de granizo y nieve, y golpeados por Cerbero, guardián de todos los ínferos según la mitología clásica pero aquí relegado a guardián de solo el tercer círculo. El contrapaso es más complejo respecto al anterior círculo pero se puede ver igual: en el fango en el cual están obligados a arrastrarse un antítesis del uso refinado que hicieron en vida en el sentido del gusto y, en la avidez del guardián que los maltrata, un reflejo de la avidez y la codicia. En conclusión, se puede decir que está potenciado al máximo el aspecto bestial de la avidez de comida, como se nota también en la degradación que sufre el mismo Cerbero respecto a su breve aparición en la Eneida (de hecho, Dante maximizó la monstruosidad del aspecto físico así como en el objeto que se le tira: Una focaccia somnífera en la Eneida, pero acá un puño de tierra). Aquí está castigado Ciacco.

Canto VI

Cuarto Círculo: Los pecadores de incontinencia del cuarto círculo son los avaros y los pródigos, condenados a empujar enormes pesos de oro, divididos en dos grupos que cuando se encuentran se injurian. La grandeza del peso que los oprime simboliza la cantidad de bienes terrenales que acumularon o gastaron, dedicándose enteramente a esto en vida. El guardián del círculo es Pluto, dios de la riqueza, que Dante confunde quizás con Plutón, Rey del Averno.

Canto VII

Quinto Círculo: Este círculo es el último en el cual se encuentran pecadores castigados por su incontinencia. Aquí están los iracundos y los perezosos, los primeros inmersos y los segundos sumergidos en la Laguna Estigia. Los primeros estuvieron inmersos en el fango de su propia rabia, y ahora se golpean y se injurian eternamente, mientras los segundos gastaron su vida en la inmovilidad del espíritu, y por eso están hundidos, privados de aire y palabra así como en vida se privaron de las obras. El custodio, también barquero sobre la Laguna Estigia, es Flegias, alegoría de la ira. Su figura es tomada de la mitología, siendo él el rey de los Lápitas que incendió el templo de Delfos para vengarse de Apolo, que había seducido a su hija, como narran Virgilio y Estacio. Algunos han planteado la hipótesis de que en el pantano se encuentran los soberbios y los envidiosos, porque no se encuentran en ninguna otra parte: pero viendo bien son infinitos los modos en los cuales un hombre puede pecar, y por eso las culpas están repartidas en grandes categorías, según una justicia divina inescrutable para la lógica humana. Notamos después como la soberbia y la envidia serán castigadas en el Purgatorio no como culpas precisas, sino como tendencias del carácter, diferencia que bien distingue a los dos reinos. Aquí es castigado como iracundo: Filippo Argenti.

Canto VIII

Sexto Círculo: Está dentro de los muros de la ciudad de Dite, en la mitología homónimo de Plutón, y acá vigilada por una multitud de diablos y por las Furias o Erinias (el primero es el nombre en latín, el segundo griego). Ellas son tres: Megera, Alecto y Tisífone, y son las diosas de la venganza, que personifican el remordimiento por un delito cumplido que perseguía al criminal. Aquí son castigados los herejes (entre los cuales los epicúreos, que negaron la supervivencia del alma) en sepulcros en llamas: la idea probablemente está tomada de la pena a la cual estaban castigados los herejes en los tribunales terrenales, es decir la hoguera, en cuanto el fuego era considerado símbolo de purificación y correspondía a la luz que ellos pretendían expandir con sus doctrinas. En el Infierno los seguidores de cada secta están juntos, en contraste a la discordia y a la división que en cambio llevaron en la Iglesia, mientras que el sepulcro alude a la negación de la inmortalidad del alma (aunque no todas las herejías la negaban). Los heresiarcas no están incluidos en las grandes categorías de la incontinencia y de la malicia, sino que forman una clase distinta, ellos de hecho creyeron poder escapar al juicio normativo de Dios, pero no fueron inmunes del castigo. Naturalmente son distintos también de los condenados del primer círculo, los cuales no son verdaderos condenados en cuanto la de ellos fue simple ignorancia, y no una libre elección. Aquí son castigados: Farinata degli Uberti, Cavalcante dei Cavalcanti, Federico II, Ottaviano degli Ubaldini, Papa Anastasio II.

Canto IX

Séptimo Círculo: Al séptimo círculo se accede después de haber superado los restos de una grieta, provocada por el terremoto que movió la tierra al morir Cristo. Ella marca una neta diferencia de la parte superior del Infierno: de hecho los condenados de los últimos tres círculos son culpables de haber puesto malicia en sus respectivas acciones. El custodio del círculo es el Minotauro, que representa la “loca bestialidad”, es decir la violencia que equipara los hombres a las bestias. Aquí son castigados los violentos, divididos en tres grandes giros:

Primer Giro: Los violentos contra el prójimo, es decir los homicidas y los criminales, tiranos, violadores y bandidos, son inmersos en el Flegetonte, río de sangre hirviente que simboliza la sangre que derramaron en vida, y son atormentados por los centauros, que también representan la violencia y la fuerza bestial. Los condenados están inmersos en el río en distintas proporciones según la gravedad de la culpa, y son golpeados por las flechas de los centauros si intentan salir de la sangre más de lo establecido. Aquí son castigados los tiranos: Alejandro de Feres, Dionisio I de Siracusa, Ezzelino III de Romano, Obizzo II d’Este, Atila, Pirro Neoptólemo y Sexto Pompeyo; el homicida Guido de Montfort; los bandidos: Rinieri de Corneto y Rinieri de’ Pazzi.

Canto XII

Segundo Giro: Los violentos contra sí mismos están divididos en dos categorías netamente distintas por la diversidad de sus penas: Los suicidas son transformados en árboles por haber querido voluntariamente renunciar a su naturaleza humana, y de hecho no podrán nunca recuperarla: El Día del Juicio Final, cuando condenados y benditos tomarán sus cuerpos para sufrir y gozar en modo más intenso, los suicidas se limitarán a colgar a las ramas del propio árbol el cuerpo recuperado. Ellos son además castigados por las Harpías, criaturas mitológicas con cuerpo de pájaro y cara de mujer, que en la Eneida profetizaban hambre y desgracias a los troyanos. En cambio los derrochadores, que en vida destruyeron y desgarraron su sustancia, aquí son desgarrados por perras famélicas. Ellos son distintos de los pródigos del cuarto círculo ya que no solo no tuvieron mesura a la hora de gestionar su patrimonio, sino que también tenían objetivos destructivos, y de esta manera destruían su propia sustancia: son por lo tanto víctimas de una caza infernal, muy parecida a aquellas narradas en el medioevo (el ejemplo más famoso se encuentra en el Decamerón de Boccaccio, en el cuento de Nastagio degli Onesti), y de ese modo también acrecientan el sufrimiento de los suicidas. Aquí son castigados los suicidas: Pier della Vigna y un anónimo florentino. Y los derrochadores Lano de Siena y Jacopo de Sant’Andrea.

Canto XIII

Tercer Giro: Los violentos contra Dios, la naturaleza y el arte son, de hecho, divididos en tres grupos: los blasfemos están echados en la arena ardiente, inmóvil bajo una incesante lluvia de fuego; los sodomitas en cambio corren incesantemente bajo el fuego, y, finalmente, los usureros (“violentos contra las artes” en cuanto violentos contra el derecho humano al trabajo) están sentados en la lluvia de fuego. No existe una guardia para este grupo en específico, pero que hay un guardián del séptimo círculo completo, es decir, el Minotauro. El contrapaso una vez más se refiere a las sanciones impuestas en la Edad Media a los crímenes contra los dioses: La hoguera. En el caso de los sodomitas notamos una relación con el episodio de la Biblia de la destrucción de Sodoma y Gomorra justamente bajo una lluvia de fuego. Se nota también cómo los usureros son irreconocibles a Dante, que los identifica sólo por el escudo de la familia, que lo llevan colgado, en una condena global de la sociedad a la que pertenecen (son irreconocibles también los avaros y pródigos del cuarto círculo, connotándolos como ciegos por el amor a los bienes terrenales, que al alejarlos de los bienes celestes distorsiona también la naturaleza humana). Aquí se castiga como blasfemo: Capaneo. Son castigados como “contra naturaleza”: Brunetto Latini, Prisciano de Cesarea, Francesco d’Accorso, Andrea dei Mozzi,Guido Guerra, Tegghiaio Aldobrandi, Jacopo Rusticucci y Guglielmo Borsiere. Y aquí se castigan como usureros a un Gianfigliazzi, un Obriachi y un Scrovegni.

Canto XIV

Octavo Círculo: El octavo círculo aún castiga a los pecadores que usaron la malicia, pero esta vez en modo fraudulento contra los que no son de confianza. Tiene una forma muy peculiar que Dante describe con cuidado: Está ubicado en un profundo foso en el medio del cual hay un pozo (la parte más profunda del Infierno); entre el banco y los pozos se excavan diez inmensa zanjas conectadas por acantilados rocosos que actúan como puentes (que, sin embargo, el de la sexta fosa se derrumbó por el terremoto que siguió a la muerte de Cristo). Estas zanjas son las diez fosas del octavo círculo, llamadas colectivamente “Malebolge”, un término acuñado por Dante como los nombres de los demonios que guardan algunos hoyos, como los Malebranche de la quinta (bolgia originalmente significaba “bolsa”, mientras que su uso moderno naturalmente deriva de la Divina Comedia). El custodio de Malebolge es Gerión, símbolo de fraude, según las palabras del poeta que lo presentó en el Canto XVII. De hecho, él tiene “cara de hombre justo” y el cuerpo de serpiente (otra imagen emblemática del mal de las primeras páginas de la Biblia), y su cola bifurcada representa la subdivisión entre el octavo y noveno círculo, es decir, respectivamente, el fraude hacia quienes no se confía, y contra los que se confía, mientras que la piel multicolor representa la diversidad del engaño, como se ve en las diez fosas.

Primera Fosa: En la primera fosa se castiga a los proxenetas y a los embaucadores-seductores, es decir, aquellos que sedujeron en nombre de los demás y por cuenta propia. Se dividen en dos formaciones que recorren la fosa, golpeados por latigazos por parte de “cornudos demonios”. El contrapaso es más bien genérico, ya que los azotazos en la Edad Media, eran un castigo común en muchos tipos de delitos menores: Dante, sin embargo hace hincapié en la desnudez de los pecadores, que por supuesto se refiere al mercimonio que hicieron en vida. Aquí se castiga como un rufián: Venedico Caccianemico, y como seductor a Jasón.

Canto XVIII

Segunda Fosa: En la segunda fosa, tratada en el mismo canto precedente son castigados los aduladores, que se encuentran en excrementos humanos, digno contrapaso por la obscenidad moral de sus pecados. Son castigados aquí: Alessio Interminelli y Thais.

Canto XVIII

Tercera Fosa: En el hoyo tercero son castigados los simoníacos, que hicieron mercimonio (comercio ilegal) de los bienes espirituales y sobre todo de oficios eclesiásticos. Ellos están al revés en los agujeros de los que sólo aparecen los pies, rodeados por las llamas. Ellos que son tan grandes en bolsas que en vida llenaron de dinero, convirtiendo sus funciones en favor de los bienes puramente terrenales y no divinos. La llama que lame sus pies se refiere a la llama del Espíritu Santo que cayó sobre la cabeza de los apóstoles y de María. Se castiga aquí: Papa Nicolás III.

Canto XIX

Cuarta Fosa: En la cuarta fosa se castiga a los adivinos y a los magos, quienes caminan con la cara distorsionada hacia atrás, en contraste con el pretexto de ver el futuro. Mediante la arrogancia y el engaño de las personas se proclamaban tener las facultades reservadas exclusivamente a Dios. Sin embargo, no deben ser confundidos los astrólogos con los adivinos: en la Edad Media se consideraba a la astrología una ciencia que trataba de los astros y sus influencias, y el propio Dante en varias ocasiones se refiere, por ejemplo, cuando afirma ser nacido bajo Géminis, mientras que la cuestión de cómo estas influencias son consistentes con el libre albedrío se considera, asimismo, en todo caso aquí insiste en el engaño, la pretensión de ser capaz de ver y cambiar el futuro, lo cual es obviamente falso. Son aquí castigados: Anfiarao, Tiresias, Arunte, Manto, Calcas, Eurípilo, Miguel Escoto, Guido Bonatti.

*Sin ilustración por parte de Gustave Doré.

Quinta Fosa: La quinta fosa está compuesta por un lago de brea hirviente en el cual son inmersos los malversadores, aquellos que tomaron provechos ilícitos de sus cargos públicos. A cuidar la bolgia hay un grupo de diablos llamado con el nombre de Malebrache, que castigan con sus ganchos a los condenadores que intentan salir de la brea. Dante, con gran despliegue de fantasía, nombra a algunos: Malacoda, Barbariccia, Alichino, Calcabrina, Cagnazzo, Libicocco, Draghignazzo, Ciriatto, Graffiacane, Farfarello, Rubicante. Como los diablos mismos se burlan del condenado, la inmersión en la brea alude a la vida que tuvieron, mientras que la sustancia será justificada por su viscosidad, que hace referencia al modo en el que engañaron a la gente en vida. Son aquí castigados: Un anónimo de Lucca, Fray Gomita y Michele Zanche.

Canto XXI

Sexta Fosa: En el hoyo sexto son castigados los hipócritas, que están vestidos con pesadas capas de plomo, doradas al exterior, con evidente alusión al contraste entre la aparición de “oro”, agradable, que los hipócritas muestran al mundo exterior, y sus interioridad falsa, agobiada por los malos pensamientos. Esta pena puede haber sido sugerida a Dante de la etimología que Uguccione de Pisa da a la palabra “hipócrita”, como algo que una persona que “esconde algo debajo del oro, bajo una apariencia dorada”. Una subcategoría particular de hipócritas está representado por los miembros del Sanedrín, que condenaron a Cristo a la muerte “en beneficio de todo el pueblo”, pero causando la ruina de los judíos: con evidente contrapaso están crucificados en la tierra, en medio del camino, de modo que los hipócritas que se caminan con las capas pesados los pisan. Aquí son castigados: Catalano dei Malavolti y Loderingo degli Andalò y son crucificados en la tierra: Caifás, Anás y los fariseos.

Canto XXIII

Séptima Fosa: En la fosa séptima los ladrones son castigados, colocados entre las serpientes con sus manos atadas por serpientes, y transformados en éstas. Dichos animales son el símbolo por excelencia del demonio, del engaño, como se lee en el Génesis, donde a engañar a Adán y Eva es Satanás en forma de serpiente. En este caso en particular el uso de este animal se justifica por la naturaleza insidiosa de los ladrones, cuyas manos están atadas porque estas cometieron el delito. Además la transformación de sus figuras se puede interpretar como un contrapaso, precisamente porque su naturaleza es lo único que tienen en el Infierno, sin embargo, también son despojados de eso. Guardián y condenado de este pozo es Caco, un personaje mitológico que fue un ladrón y asesino, y que Dante hace centauro, señalando que no se encuentra con los demás en el séptimo círculo porque además de ser violento también era ladrón. Son castigados: Vanni Fucci, Cianfa Donati, Agnolo Brunelleschi, Buoso Donati, Puccio Sciancato y Francesco de’ Cavalcanti.

Canto XXIV

Octava Fosa: En el hoyo octavo se castiga a los consejeros fraudulentos, que andan encerrados en llamas. La lengua de fuego es la imagen de la lengua con la que pecaron, dando consejos engañosos, y de hecho también tienen dificultad para hablar, como lo vemos en el diálogo entre Dante y Ulises y luego entre Dante y Guido da Montefeltro. Se castiga aquí: Ulises, Diomedes y Guido da Montefeltro.

Canto XXVI

Novena Fosa: En el hoyo noveno se castiga a los sembradores de la discordia, que puede ser sembradores de la discordia religiosa, que es responsable de los cismas, política, responsable de las guerras civiles, o más generalmente para los hombres y las familias. Ellos están mutilados por un demonio que vuelve a abrir sus heridas tan pronto como se cierran, enfatizando con la separación de sus órganos las perennes divisiones que causaron en la humanidad. Son son castigados: Ali Ibn Abi Talib, Mahoma, Pier da Medicina, Gayo Escribonio Curión, Mosca dei Lamberti, Bertran de Born, Geri del Bello.

Canto XXVIII

Décima Fosa: En la última zanja del octavo círculo se castiga a los falsificadores, que en vida falsificaron cosas, personas, dinero o palabras. Están sufriendo de enfermedades horribles que les deforman. Los falsificadores de las cosas tienen lepra, los de persona rabia, los de monedas hidropesía y los de palabra fiebre. Estas enfermedades los desfiguran, así como en vida ellos desfiguraron la realidad. Aquí se castigan como falsificadores de cosas Grifolino d’Arezzo, Capocchio, como falsificadores de persona: Gianni Schicchi y Mirra, como falsificadores de moneda: Mastro Adamo, y como falsificadores de palabra: La esposa de Putifar y Sinón.

Canto XXIX

Noveno Círculo: El último círculo del Infierno castiga todavía a los culpables de malicia y fraude, pero esta vez contra quienes se fiaron. El noveno círculo está materialmente separado del precedente por un inmenso pozo, y en la estructura misma del poema está resaltado por la inserción de un “canto de pasaje”, pero igualmente muy importante. En este pozo están castigados los gigantes, que están fuera de la estructura ternaria del Infierno de la misma forma que son extraños a la naturaleza humana, más allá de que se parezcan: ellos son al mismo tiempo condenados y custodios del último círculo, que está de esa forma encuadrado por titánicas figuras de rebeldes contra la divinidad, los Titanes justamente que se rebelaron a Júpiter y Lucifer que a pesar de ser el más bello y potente de los ángeles se le rebeló a su creador. Ahora, por contraste por haber querido elevarse usurpando un poder que no es de ellos, todas estas figuras están inmovilizadas en lo más profundo del Infierno. Aquí en particular encontramos a los gigantes, encadenados a las paredes del pozo desde el ombligo hacia abajo. Solo Anteo está en parte más libre, dado que no participó en la guerra de los hermanos contra Júpiter. Están aquí castigados: Nemrod, Efialtes, Briareo, Ticio, Tifón y Anteo.

El último círculo está constituido por un inmenso lago de hielo, llamado Cocito, formado así gracias al movimiento de las alas de Lucifer. Están aquí castigados los traidores de quienes se fiaron, simbolizado por la frialdad del hielo, así como fueron fríos sus corazones y sus mentes en pecar, en contraposición a la caridad, tradicionalmente simbolizada por el fuego. Pero se puede notar un contrapaso también en la materia misma del poema: Si su aislamiento respecto al resto del Infierno esta enfatizado por la inserción de un canto y de un nuevo proemio (preludio de un canto, exordio de un discurso o preámbulo de una obra) al inicio del sucesivo, el clima traicionero en el cual actuaron en vida estos condenados está bien representado con el clima que Dante recrea, clima de silencios y de tácitos, que no dice casi nunca abiertamente el pecado por el cual están castigados, y que cuando se alarga en un discurso más amplio parece querer esconder los detalles importantes, como en el discurso del conde Ugolino, que narrando su muerte no dice cual fue su culpa, ni en qué forma el arzobispo los traicionó. Además el Cocito está dividido en cuatro zonas, sin embargo, en contraste con la gran variedad de culpas y penas en Malebolge y en general en los círculos precedentes, es sustancialmente uniforme: casi igual es la pena, como igual fue la culpa. Se nota de hecho que, más allá de la superficial subdivisión de estos condenados en traidores de los parientes, de la patria etc, incurrieron en sus vidas en más de una traición. Quien traicionó a sus parientes traicionó al mismo tiempo al partido (los hermanos Alessandro y Napoleone degli Alberti) o huéspedes (Fray Alberigo y Branca Doria), Ganelón traiciona al Rey Carlomagno que es también su tío, Bruto traiciona a César que es también su padre, etc.

Primera Zona: La primera zona del noveno círculo es la Caina, llamada así por Caín, que mató a su hermano Abel. Justamente aquí están los traidores a los allegados, sumergidos en hielo hasta la cabeza con la cara hacia abajo. Aquí se castiga a Alessandro Alberti, Napoleone degli Alberti, Mordred, Vanni de’ Cancellieri,Mascheroni Sassolo y Camicione de’ Pazzi.

Canto XXXI

Segunda Zona: La segunda zona del noveno círculo es la Antenora, que debe su nombre al troyano Antenor que traicionó a su ciudad. Aquí están, de hecho, los traidores al partido sumergidos con la cara hacia arriba, o con hielo que cubre la mitad de la cabeza. Aquí son castigados: Bocca degli Abati, Buoso da Duera, Tesauro dei Beccaria, Gianni de’ Soldanieri, Ganelón, Tebaldello Zambrasi, Ugolino della Gherardesca y Ruggieri degli Ubaldini.

Canto XXXII

Tercera Zona: El tercer lugar del noveno círculo es la Tolomea que lleva su nombre en honor al rey egipcio Ptolomeo que traicionó al huésped Sexto Pompeyo (o deriva el nombre del gobernador de Jericó, que traicionó y mató a su suegro Simón Macabeo, Sumo Sacerdote, y a sus dos hijos). De hecho aquí están los traidores de los huéspedes, sumergidos en el hielo con la cabeza echada hacia atrás, para que se les congelen las lágrimas en los ojos, evitando dar rienda suelta a la pena en lágrimas. Aquí son castigados: Fray Alberigo y Branca Doria.

Canto XXXIII

Cuarta Zona: La cuarta área del noveno círculo es la Judeca, llamado así por Judas, que traicionó a Jesús, benefactor de la humanidad. Aquí están los traidores de los benefactores, plenamente inmersos en el hielo, pero en diferentes posiciones, “Unas están yacientes; otras erectas, / ésta cabeza abajo, aquella de pie, / otra, como un arco, el rostro al pie devuelve” (Vv. 13 – 15). Estas cuatro posiciones tienen significados diferentes, a saber, los que “yacen” traicionaron a sus pares, aquellos con la cabeza hacia arriba han traicionado a sus superiores (por ejemplo, a sus señores) y los que tienen los pies hacia arriba a sus inferiores (por ejemplo, a sus súbditos), mientras que los que están doblados habrían traicionado a ambos (Francesco da Buti). En el infierno más profundo, castigados por el mismo Lucifer, el primer gran traidor, están los traidores de las más altas instituciones, creadas bajo la voluntad de Dios para el bien de la humanidad. Ellas son tres, y por lo tanto son tres las bocas de Lucifer en el que son masticados, en analogía evidente con el concepto de unidad y la Trinidad de Dios. Lucifer, el principio de todo mal, tiene en la boca central a Judas Iscariote, el traidor de Cristo, que desciende de él la autoridad espiritual, desgarrado su cuerpo con los dientes. En las bocas laterales, con la cabeza hacia afuera, están Marco Junio Bruto y Cayo Casio Longino, que conspiraron contra César y, por lo tanto traidores del imperio. “Las dos máximas potestades fueron ambas preordenadas por Dios como guías a la humanidad para conseguir respectivamente la felicidad ultramundana y aquella terrenal” (Natalino Sapegno).

Canto XXXIV

Podéis encontrar todas las ilustraciones realizadas por Gustave Doré para la Divina Comedia de Dante en:

Infierno

Purgatorio

Paraíso 

Eugène Delacroix - La Barca de Dante

Eugène Delacroix – La Barca de Dante (1822).

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

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Publicado por en 17 septiembre, 2014 en Arte, Cultura, Historia, Libros

 

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Runas Vikingas II

Eiwaz (ï – ēo): Tejo.

Simbología: Esta runa simboliza la prevención y la defensa, requiriendo perseverancia, precaución y aconsejando tener paciencia ya que en los períodos en que somos sometidos a pruebas, acumulamos poder para prevenir bloqueos y derrotas. También anuncia una etapa de espera que permite simbólicamente que la fuente se llene de agua y la fruta madure. Nos señala a su vez que una vez que la decisión es clara, el hacer posterior viene sin esfuerzo ya que el universo apoya nuestro proceder.

Eoh (Eiwaz) byþ utan unsmeþe treow,

heard hrusan fæst, hyrde fyres,

wyrtrumun underwreþyd, wyn on eþle.

El tejo es un árbol de áspera corteza,

duro e inalterable, se soporta por sus raíces,

un guardián de las llamas y la alegría de una finca.

Peorð (p): Peral – Instrumento de viento-madera.

Simbología: Esta es una de lo escondido, lo secreto, de lo sacerdotal y del misterio. Peorð significa experimentar una muerte psíquica para la renovación del espíritu, es por eso que se asocia con frecuencia esta runa con el Fénix, indicando que fuerzas poderosas están iniciando un camino de profunda transformación interna. Podría advertir también de la llegada de ganancias inesperadas desde el punto de vista mundano, vía libre de trabas, a semejanza del vuelo del águila. Si Peorð aparece invertida, sugiere el final de los viejos caminos, repetir de nuevo lo antiguo sería sufrir en vano ya que el ser interno está cambiando a niveles muy profundos y es necesario recurrir a la paciencia, constancia y perseverancia para continuar adelante.

Peorð byþ symble plega and hlehter,

wlancum [on middum], ðar wigan sittaþ,

on beorsele bliþe ætsomne.

Peorð es la fuente de diversión y entretenimiento,

para los orgullosos guerreros que se sientan,

juntos alegremente en la taberna.

Ýr/Algiz (r): Tejo – Alce.

Simbología: Esta runa está relacionada con el control de las emociones y la fuerte actividad mental, advirtiendo de que no podemos dejarnos llevar por ellas en períodos de cambio, tránsito u autotransformación. Ýr sirve como un espejo para nuestro guerrero espiritual, dejando claro que la acción oportuna y la conducta correcta son la única protección auténtica que tenemos frente al dolor y lo que nos hará progresar. Si la runa aparece invertida, señala que debemos evitar llevar la carga de otras personas de nuestro entorno y que si lo hacemos, hay que tomar conciencia de ello y asumir las responsabilidades de nuestras propias acciones, toca aprender a preocuparse, aprendiendo de todo lo que ocurre, haciendo siempre gala de la cortesía y la sobriedad.

Ýr er vetrgrønstr viða,

vænt er, er brennr, at sviða.

El tejo es el árbol más verde en invierno,

acostumbra a crepitar cuando arde.

Sól (s): Sol.

Simbología: Esta runa cíclica de gran poder simbólico, significa totalidad que es lo que nuestra naturaleza exige. Trae consigo el impulso de autorrealización e indica el camino seguir desde la fuerza misma de la individualidad. Nuevamente aparece la figura del guerrero espiritual, el cual está en busca de la mencionada totalidad, encontrar la esencia cuya parte hay que hacer consciente. Esta runa puede hacer mención también a la necesidad de abrirse a la luz, iluminando aquella parte de la existencia que había permanecido secreta e inexplorada, aceptando así ciertos sentimientos negados durante mucho tiempo. Sól simboliza el camino e ilumina la meta que es el corazón humano. Al igual que otras runas, Sól no tiene posición invertida pero a pesar de ello, puede hacer mención a posibles problemas bajo circunstancias de presión.

Sól er landa ljóme,

lúti ek helgum dóme.

El Sol es la luz del mundo,

Yo me inclino ante el designio divino.

Týr (t – d): Dios Tyr.

Simbología: Esta runa simboliza la poderosa energía del guerrero cuyas características apuntan a reforzar la voluntad a través de la acción correcta, permaneciendo despegado de los resultados y al mismo tiempo, consciente para discriminar todo aquello antiguo y muerto. La virtud y principal simbolismo de esta runa es la paciencia para moldear el carácter mediante la práctica de la introspección personal. Si Týr aparece invertida, indicaría el peligro de dejar escapar la energía por acciones precipitadas o realizadas en momentos inoportunos, alertando de la posibilidad de tener perturbaciones emocionales o de conductas arriesgadas y aventureras.

Týr es einhendr Asa,

opt verðr smiðr at blasa.

Týr es el Æsir manco,

a menudo el herrero tiene que soplar.

Bjarkan (b): Abedul.

Simbología: Esta es la runa cíclica del renacimiento y de los procesos de la vida, denota una forma de fertilidad que promueve el crecimiento simbólico y real. Este crecimiento puede tener relación con asuntos mundanos o familiares, así como con nuestra propia parte divina. Se asocia también a esta runa cualidades de floración y maduración, así como con el poder para influir en el desarrollo y la suave transformación de los seres a través de la constancia y la actitud correcta. Si Bjarkan aparece invertida, indicaría que ciertos acontecimientos pueden interferir con el desarrollo de la nueva vida, mostrando una gran inseguridad de cual debe de ser la actitud correcta. Quizá es una señal de que se han antepuesto deseos personales a los de los demás.

Bjarkan er laufgrønstr líma,

Loki bar flærða tíma.

El abedul es el arbusto con las hojas más verdes,

Loki tiene suerte con su engaño.

Ehwaz (e): Caballo.

Simbología: Esta runa simboliza el progreso, el movimiento, los cambios físicos y la nueva vida. Se la puede definir como una runa de tránsito y transición, con desarrollo gradual y progreso constante. Ehwaz advierte de la necesidad de efectuar un esfuerzo moral y de tener gran perseverancia en la búsqueda de las metas que nos proponemos. El símbolo de esta runa es el caballo, el cual representa el Sol que se desplaza a través del cielo. Si la runa aparece invertida, nos señalará que el movimiento parece bloqueado, alertando de la existencia de oportunidades que no deben de ser pasadas por alto y que tal vez la acción correcta ante ello es precisamente la no acción.

Eh (Ehwaz) byþ for eorlum æþelinga wyn,

hors hofum wlanc, ðær him hæleþ ymb[e],

welege on wicgum wrixlaþ spræce,

and biþ unstyllum æfre frofur.

El caballo es la alegría de los príncipes en presencia de los guerreros,

un corcel es el orgullo de sus cascos,

cuando los hombres ricos a lomos de su caballo intercambian palabras sobre ello,

y siempre es una fuente de comodidad para el inquieto.

Maðr (m): Hombre.

Simbología: Esta runa indica el punto inicial del ser, simbolizando un movimiento orientado hacia la claridad y el deseo de cambiar, siendo fundamental tener una relación correcta con el yo interno porque de él fluyen los sentimientos elevados hacia los demás y hacia lo divino. Esta runa aconseja ser humilde, moderado y honesto a fin de dar una dirección adecuada a la forma de vida. Si Maðr aparece invertida, denota una sensación de bloqueo ante la que hay que enfrentarse y liberarse, no importando para ello el coste a pagar. No sería pues momento de volcarse hacia el exterior sino más bien hacia el propio interior, e identificar así al “enemigo” que está actuando en contra de nosotros.

Maðr er moldar auki,

mikil er græip á hauki.

El hombre es el desarrollo del polvo,

grande es la garra de la rapaz.

Lögr (l): Agua.

Simbología: Lögr es la runa que más se asocia con el agua y con el flujo de las mareas, psiquismo y emociones que indica la atracción hacia el inconsciente, el pasado, la inmersión en los sentimientos y hacia nuestro propio génesis como persona. Estando aquí activados los poderes invisibles, creativos y fértiles de la naturaleza. Esta runa indica un período para realizar limpieza, evaluar y reorganizar aspectos espirituales y del camino hacia la autorrealización. Si Lögr aparece invertida, nos estaría advirtiendo en contra del exceso, aconsejando a no excedernos en el uso de la propia fuerza u operar más allá de nuestro propio poder y capacidad, destacando nuestra incapacidad para usar de modo apropiado la sabiduría del instinto.

Lögr er, fællr ór fjalle foss,

en gull ero nosser.

Una catarata es un río que cae de la ladera de una montaña,

pero los ornamentos son de oro.

Ingwaz (ŋ): Ingwaz (personaje mitológico).

Simbología: Esta runa cíclica señala nuevos comienzo y hace referencia al Dios Héroe. Se relaciona también con la Luna y el Yin, energía intuitiva que nos impulsa hacia la armonización y conciliación en la esfera de las relaciones personales. Personifica la necesidad de compartir el anhelo de ser deseado y la búsqueda de ideales similares. Marca un tiempo de entrega a la alegría, de nueva vida y novedosos comienzos, tendríamos así la fuerza suficiente como para lograr completarnos y comenzar de nuevo. Junto a esta iluminación, se logra la liberación de las tensiones e incertidumbres.

Ing (Ingwaz) wæs ærest mid Eástdenum,

gesewen secgum, oð he síððan eást,

ofer wæg gewát. wæn æfter ran.

þus Heardingas þone hæle nemdon.

Ing el primero de los daneses de Este,

es considerado, hasta que partió hacia el Este,

por el mar, su carro le siguió.

Así los “Heardings” le llamaron héroe.

Ōþalan (o – œ): Herencia.

Simbología: Esta es la runa de la retirada, de la separación y de la herencia. También en su simbolismo están las cualidades de los beneficios y la prosperidad. Señala el momento de apartar caminos, de abandonar antiguas formas y descartar las relaciones que no son satisfactorias, llegando el momento del cambio total y de la separación radical pero sabiendo cuándo y cómo poseer la firmeza para llevar a cabo dicha acción. Si la runa aparece invertida, nos aconsejaría el esforzarnos para no llevar una conducta mecánica, despreocupada e inconsciente, arraigado en los viejos condicionamientos. La actitud correcta sería la fluidez y no la rigidez, llevando siempre por delante la honestidad.

Eþel (Ōþalan) byþ oferleof æghwylcum men,

gif he mot ðær rihtes and gerysena on,

brucan on bolde bleadum oftast.

Una finca es muy querida por todo hombre,

si puede disfrutar allí en su casa,

todo ello es apropiado en constante prosperidad.

Dagaz (d): Día.

Simbología: Esta es la última runa del ciclo de autotransformación. Señala etapas de logros y prosperidad pero también un profundo cambio o irrupción en el proceso de la evolución propia. La transformación puede ser tan radical que no podamos llegar a acostumbrarnos a ella aunque dicha transformación sea inevitable de todas formas y la oscuridad quede atrás. Hay una etapa en la vida que si se reconoce y aprovecha oportunamente, transforma el curso de la existencia para siempre. Esta runa revela su naturaleza guerrera.

Dæg (Dagaz) byþ drihtnes sond, deore mannum,

mære metodes leoht, myrgþ and tohiht,

eadgum and earmum, eallum brice.

El día es el mensajero del Señor, amado por los hombres,

gloriosa luz del creador, alegría y esperanza,

para el rico y el pobre, a todos alegra.

Óðinn (Runa en blanco).

Simbología: Lo desconocido, vacío como fin, vacío como comienzo. Esta es la runa de la confianza total, la transmutación absoluta, la energía del cambio personal y por todo ello debe de ser tomada como una evidencia de su contacto más cercano con el verdadero destino. Puede presagiar la muerte pero en general, sería una muerte simbólica, relacionada posiblemente con alguna parte de la vida tal como se está viviendo en la actualidad. La aparición de esta runa también trae miedos profundos pero allí, en ese vacío, también se puede encontrar todo lo mejor y nuestras más reales capacidades potenciales. Óðinn nos señala la senda del karma desde la perspectiva rúnica, nada está predestinado, nada hay que no pueda ser evitado.

Veit ek, at ek hekk,

vindga meiði á,

nætr allar níu,

geiri undaðr,

ok gefinn Óðni,

sjalfr sjalfum mér,

á þeim meiði,

er manngi veit,

hvers af rótum renn.

Við hleifi mik sældu,

né við hornigi,

nýsta ek niðr,

nam ek upp rúnar,

æpandi nam,

fell ek aftr þaðan.

Sé que colgué,

en un árbol mecido por el viento,

nueve largas noches,

herido con una lanza,

y dedicado a Odín,

yo ofrecido a mí mismo,

en aquel árbol del cual nadie,

conoce el origen de sus raíces.

No me dieron pan,

ni de beber de un cuerno,

miré hacia lo hondo,

tomé las runas,

las tomé entre gritos,

luego me desplomé a la tierra.

Edda poética – Hávamál, estrofa 138.

Todos los nombres de las runas están escritos en Nórdico Antiguo excepto Eiwaz, Peorð, Algiz, Ehwaz, Ingwaz, Ōþalan y Dagaz que están redactados en Protonórdico.

Todos los poemas rúnicos están escritos en Nórdico Antiguo, excepto Eiwaz, Peorð, Ehwaz, Ingwaz, Ōþalan y Dagaz que están redactados en Anglosajón.

Todas las imágenes por La Exuberancia de Hades.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 6 octubre, 2012 en Entretenimiento, Historia

 

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Runas Vikingas I

El alfabeto Futhark Antiguo, usado para escribir en Protonórdico, consta de 24 runas que se solían agrupar en tres grupos de ocho, cada uno de los cuales se denominaba ætt. Tiene su origen en el siglo I d.C. aproximadamente, aunque hay estimaciones que lo retrasan hasta el II d.C. Cada runa tenía un nombre, elegido para representar el sonido de sí misma, pero los nombres no han quedado registrados de forma directa para el Futhark Antiguo. Sin embargo, se han reconstruido lingüísticamente estos nombres en Protonórdico a partir de los nombres de las runas de alfabetos posteriores, que sí han quedado registrados, por ejemplo en los poemas rúnicos.

Cada runa tiene, por lo menos, un significado, porque las runas son más que simples símbolos gráficos, también son alegorías en el mismo sentido en que los sueños o los poemas contienen ciertos simbolismos, representando cosas, objetos y acciones. Desde un punto de vista legendario y más esotérico, las runas pueden utilizarse en sanación, meditación, en magia y adivinación, las runas son lanzadas (tirada de runas) o puestas al azar en un círculo dibujado sobre el suelo o una mesa. Las runas extraídas tienen alguna relación con la situación o pregunta formulada. Esta forma de supuesta adivinación es muy común, y su base está en el efecto que Carl Jung llamó sincronicidad y que los usuarios originales de las runas conocen con el nombre de Wyrd. El significado esotérico de las runas varía al efectuar la denominada tirada de runas, su simbolismo en posición normal es distinto al de posición invertida.

Fé (f): Riqueza – Ganado.

Simbología: Fé es una runa de la realización y de ambiciones satisfechas, recompensas y amor correspondido. Alimenta desde el aspecto mundano hasta el divino e invita a meditar si las posesiones materiales son lo que uno realmente desea. Dentro de su significado, también está el de protección del ganado, ya que éste requiere una vigilancia extrema y constante, sin confiarnos a pesar de los buenos momentos. Si la runa aparece invertida, nos estaría indicando la posibilidad de sufrir innumerables pérdidas y frustraciones que podrían ir desde lo más trivial a lo más severo. Las situaciones dudosas pueden aparecer de muchas formas por lo que la comunicación con nuestro lado oscuro, nos indicaría donde se encuentra nuestro verdadero alimento.

Fé vældr frænda róge,

føðesk ulfr í skóge.

La riqueza es la fuente de discordia entre los familiares,

los lobos viven en el bosque.

Úr (u): Uro – Agua.

Simbología: Esta runa de transición, indica que la vida ha superado su propia forma y por tanto, debe transformarse a través de un nuevo nacimiento. Tanto el cambio como el crecimiento, pueden traer consigo momentos de oscuridad que son parte del acto y ciclo de renovación perpetua, del mismo modo que esto ocurre en la naturaleza. Debemos entonces, aprende a adaptarnos a las exigencias de este nuevo período de creación. Si esta runa aparece invertida, no estaría indicando y alertando de que quizá vamos a perder la oportunidad de crecer, obteniendo un resultado negativo ante ello, consecuencia de ese momento desaprovechado. A pesar de todo, nunca habría que perder la esperanza.

Úr er af illu jarne,

opt løypr ræinn á hjarne.

La escoria proviene del hierro malo,

el corzo a menudo corre sobre la nieve helada.

Þurs (þ): Gigante.

Simbología: Esta es una runa de la no acción, con una puerta como símbolo que indica que le corresponde a uno mismo hacer trabajo interno y externo. Nos encontramos entonces ante una puerta que a la vez es portal entre lo mundano y lo divino, por lo que llegar a este punto implica el reconocimiento de estar en condiciones de contactar con dicha dualidad mundana y divina, enfrentándonos ante uno mismo frente al espejo que nos refleja. Si la runa aparece invertida, indica que nos encontramos ante dificultades, advirtiendo de no tomar decisiones apresuradas o de actuar bajo el efecto de la debilidad, engañándose a uno mismo por ello. Lo más correcto sería actuar templando impulsos y reflexionando.

Þurs vældr kvinna kvillu,

kátr værðr fár af illu.

Thurs (“el gigante”) causa angustia a las mujeres,

la desgracia hace que pocos hombres estén alegres.

Óss (o): Dios.

Simbología: Esta es una runa mensajera. Dichos mensajes pueden anunciar una nueva forma de vida que comenzaría con contactos y vinculaciones inesperadas que conducen por sendas inexploradas. Nos señala por lo tanto la exploración de los fundamentos de la vida y la experimentación de la fuente inagotable de lo divino en nuestro propio interior. Si dicha runa aparece invertida, podría indicar que estamos demasiado preocupados por la falta de comunicación, claridad o conciencia respecto a la vida pasada o actual. Esta es una runa cíclica, señala la existencia de un sentimiento de futilidad, de acción desesperada y/o de viajes sin fruto.

Óss er flæstra færða,

fo,r; en skalpr er sværða.

El estuario es el camino de la mayoría de los viajes,

pero la vaina es la de las espadas.

Reið (r): Cabalgar – Viaje.

Simbología: Esta runa está relacionada con la comunicación y la armonización de algo que tiene dos caras, dos elementos y a la vez con la reunión definitiva que llega al final del viaje del alma. Dicho viaje está dirigido hacia la autosanación y la transformación del yo interior o ego. Todo ello lleva finalmente a permitir que los sentimientos se expresen correctamente. Si la runa aparece invertida, no estaría señalando la importancia de prestar atención a las relaciones personales ya que las rupturas podrían ser más probables que las reconciliaciones. Esforzarse, mantener la calma y el buen humor ayudaría a evitar estos posibles efectos negativos. El fracaso aparecería como la oportunidad para volver a trazar nuestro propio camino.

Ræið kveða rossom væsta,

Reginn sló sværðet bæzta.

Cabalgar se dice que es lo peor para los caballos,

Regin forjó la espada, la mejor espada.

Kaun (k): Antorcha – Enfermedad.

Simbología: Esta runa cíclica de apertura y protección, da claridad renovada y dispersa la oscuridad que ensombrecía algunos aspectos de la vida, propiciando el recibir alegría y darla también de la misma forma y desinteresadamente. Muestra el comienzo de las actividades que deben efectuarse con claridad, seriedad y concentración. Si esta runa aparece invertida, nos podría advertir de la existencia próxima de dificultades y el fin de un modo de vida, principalmente en relaciones de pareja, matrimonios, etc. Esta runa apuntaría que la no asimilación de de un modo consciente de el fin de una situación, constituye la pérdida de una valiosa oportunidad.

Kaun er barna bǫlvan,

bǫl gørver nán fǫlvan.

La úlcera es fatal para los niños,

la muerte hace que el cadáver palidezca.

Gebô (g): Regalo.

Simbología: Esta runa nos señalaría que está próxima una unión, ligazón o amistad, la cual solamente puede darse entre seres separados y completos que mantienen su individualidad pese a estar unidos. Este consejo sería aplicable en cualquier tipo de relación, tanto amorosa, de amistad o de negocios pero sería aconsejable no disolverse en esa unión. Gebô no tiene posición invertida porque se asocia esta runa con el regalo de la libertad, de la cual fluyen multitud de otras dádivas.

Gyfu (Gebô) gumena byþ gleng and herenys,

wraþu and wyrþscype and wræcna gehwam,

ar and ætwist, ðe byþ oþra leas.

La generosidad trae crédito y honor, lo que apoya la dignidad propia,

proporciona ayuda y subsistencia,

para todos los hombres rotos que carecen de todo.

Wunjō (w): Alegría – Luz.

Simbología: Esta runa simbolizaría la llegada de una nueva energía que hasta entonces se encontraría bloqueada, acabando con un tiempo de agonía. Nos anuncia la llegada de la luz para que ilumine nuestra alma desde dentro, en el lugar de encuentro entre el cielo y la tierra. Wunjō es la runa de la restauración de la personalidad, debidamente alineada con una inteligencia superior. Si la runa aparece invertida, nos señalaría la existencia de demoras y como los acontecimientos se presentan lentamente, cabiendo la posibilidad de que se avecine una crisis. Es entonces cuando convendría meditar ya que la luz estaría manchada con oscuridad y sombras y que estamos siendo probados constantemente para llegar a un momento en el que podamos detener nuestra propia ansiedad.

Ƿenne bruceþ, ðe can ƿeana lyt,

sares and sorge and him sylfa hæfþ,

blæd and blysse and eac byrga geniht.

Dicha la que disfruta el que no conoce sufrimiento,

pena ni preocupación, y tiene

prosperidad y felicidad y una casa lo bastante grande.

Hagall (h): Granizo – Fuerzas naturales destructoras.

Simbología: Hagall es la runa del poder elemental y de las fuerzas naturales destructoras aunque más concretamente, del granizo. Simbólicamente nos encontramos ante una runa que nos advierte que hay que cambiar y la necesidad de liberarse de la realidad material y concentrarnos en el mundo de la mente. Es también icono de la destrucción elemental no controlada por lo que vaticinaría la ruptura de planes y proyectos ya establecidos. Indica que todos podemos sufrir daños y pérdidas pero que todo ello solamente debe ser aceptado y comprendido porque es necesario para el propio crecimiento interno de cada uno, ya que cuanto más severo es el obstáculo, más significativas son las propias exigencias requeridas para la transformación interior.

Hagall er kaldastr korna,

Kristr skóp hæimenn forna.

El granizo es el más frío grano,

Cristo creó el mundo de los antiguos.

Nauðr (n): Necesidad – Obstáculo.

Simbología: Esta runa indica atrasos y la necesidad de aprender a relacionarnos con las limitaciones y frustraciones que nos rodean. Su aspecto positivo radica en las mutaciones que nosotros mismos nos imponemos y el negativo, la atracción de las limitaciones de aquellos que nos rodean; siendo ambos aspectos bastante difíciles de manejar. Nos señala a su vez la conveniencia de revisar los planes en profundidad. Si aparece invertida, nos sugiere la necesidad de hacer limpieza y fortalecer el carácter, trabajando la rabia y manteniendo firmes la modestia y el buen temperamento, experimentando nuestro propio lado oscuro. Esta es una runa del dolor y las limitaciones.

Nauðr gerer næppa koste,

nøktan kælr í froste.

La privación da escasa oportunidad,

un hombre desnudo enfriado por la escarcha.

Íss (i): Hielo.

Simbología: Esta runa simboliza aislamiento y aquello que impide y el invierno de la vida espiritual, indicando la posibilidad de estar uno enredado en situaciones e implicaciones sobre las que nos bloqueamos y sentimos indefensos. Los resultados positivos son poco probables en este momento ya que todo parece estar congelado y los planes detenidos. Esta runa nos invitaría a descubrir aquello que nos paraliza para poder liberarnos después, limpiando y purificando lo viejo, trayendo de esa forma el deshielo aunque eso no sucederá sin un sacrificio personal. Todo lo experimentado no es resultado de nuestras propias acciones sino de condiciones del tiempo contra las cuales no se puede luchar pero con la certeza de saber que la semilla de lo nuevo está en la cáscara de lo viejo, esperando así la primavera.

Íss köllum brú bræiða,

blindan þarf at læiða.

Llamamos hielo al puente ancho,

el hombre ciego debe ser guiado.

Jēran/Jēraz (j): Cosecha.

Simbología: Esta es la runa de la estación fértil y la cosecha por lo que su significado es beneficioso y positivo. Esta runa trae consigo un mensaje de apoyo y coraje pero sin olvidar que no se pueden esperar los resultados rápidos, siempre es necesario aguardar un espacio de tiempo, de ahí las claves de ese ciclo completo de tiempo que debe transcurrir antes de la cosecha, la madurez o la liberación. El terreno es fértil y la semilla está plantada, ahora solamente queda tener paciencia y perseverar, la paciencia es esencial en el proceso y el resultado final, sin embargo, está en manos de fuerzas superiores.

Ár (Jēran o Jēraz) er gumna góðe,

get ek at ǫrr var Fróðe.

La abundancia es una bendición para los hombres,

Reconozco que Frodi es generoso.

Todos los nombres de las runas están escritos en Nórdico Antiguo, excepto Gebô, Wunjō, Jēran/Jēraz que están redactados en Protonórdico.

Todos los poemas rúnicos están escritos en Nórdico Antiguo, excepto Gebô, Wunjō y que están redactados en Anglosajón.

Todas las imágenes por La Exuberancia de Hades.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 2 octubre, 2012 en Entretenimiento, Historia

 

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Jerarquías Angelicales

Las Jerarquías Angelicales se establecieron en la Edad Media por medio de la obra De Coelesti Hierarchia de Pseudo Dinonisio Areopagita, un escritor y teólogo bizantino del siglo V o VI d.C. Teniendo como base la Epístola a los Efesios y la Epístola a los Colosenses, estableció las siguientes tres esferas o jerarquías, cada una de ellas alberga otras tres subórdenes o coros:

  • Primera Jerarquía: Serafines, Querubines y Tronos. Esta Orden controla el universo y la manifestación de la voluntad divina. Se cree que estos ángeles sirven como consejeros divinos.
  • Segunda Jerarquía: Dominaciones, Virtudes y Potestades. Esta Orden representa el Poder de Dios y gobierna los planetas. A estos ángeles se les considera los gobernadores del cielo.
  • Tercera Jerarquía: Principados, Arcángeles y Ángeles. Esta Orden protege y guía a la humanidad, elevando las plegarias hacia el Creador. Actúan como mensajeros divinos.
  1. Serafines: También llamados “seres ardientes” forman el Primer Coro que es el más elevado de todos. Los Serafines (שְׂרָפִים) son descritos como seres brillantes e incorruptibles, ninguno de los otros Coros es capaz de mirarlos de frente. Su misión consiste en controlar y dirigir la energía divina que fluye del Trono de Dios e inflamar con ella de amor el corazón de los hombres. El profeta Isaías los menciona en el Viejo Testamento, describiéndolos como seres con cuatro caras, símbolo de los cuatro vientos y elementos y seis pares de alas, con uno de esos pares cubren sus ojos. Los Serafines rodean el Trono de Dios, entonando sin descanso el Triságono Divino. Algunos Serafines importantes son: Miguel, Uriel, Serafiel, Nathanael.
  2. Querubines: Los Querubines (כְּרוּבִים) forman el Segundo Coro y tienen como misión es la de extender la sabiduría y conocimiento que reciben directamente de Dios hacia todas las criaturas. Su nombre proviene del asirio, y significa aquel que reza o intercede. Los Querubines también son los guardianes de la entrada al Edén y portan espadas llameantes. El profeta Ezequiel los describe como seres con cuerpo humano, cuatro alas y cuatro rostros, el de delante es el de un hombre, el de la derecha representa un león, el de la izquierda un toro y el de atrás un águila. De esa manera hace referencia a los cuatro puntos cardinales, cuatro elementos de la naturaleza con sus cuatro triplicidades astrológicas. Algunos Querubines importantes son: Gabriel, Rafael, Querubiel, Ofaniel.
  3. Tronos: Forman el Tercer Coro y su nombre deriva del hecho que están frente al Trono de Dios y que lo sostienen, dirigiendo su categoría y transmitiendo la voluntad divina a partir de ellos. Su misión es la de inspirar fe en el poder del Creador, además de ejecutar la justicia de Dios. El profeta Ezequiel los identificó con seres de alas multicolores, teniendo forma de ruedas llameantes y estando cubiertos con infinidad de ojos, moviéndose siempre en unión junto a los Querubines. Algunos Tronos importantes son: Orifiel, Zafkiel y Raziel.
  4. Dominaciones: También llamados Dominios (הדומיניונים), forman el Cuarto Coro. Se les llama así porque dominan sobre otras Jerarquías inferiores a ellos, adjudicando misiones y labores a Ángeles menores. La majestad de Dios es revelada a través de ellos, siendo unos seres que no se aparecen a los hombres, ya que parte de su misión consiste en mantener el orden en el Cosmos y en preocuparse de los detalles existenciales. Entre sus símbolos destaca el cetro, el orbe y la espada. Según la tradición angelical, se visten de dorado y verde, siendo canales de misericordia y transmutando lo enfermo en sano. Algunas Dominaciones importantes son: Zadkiel, Hashmal, Zakariel.
  5. Virtudes: Forman el Quinto Coro, las Virtudes (המידות הטובות) ayudan al hombre a acercarse a Dios y le dotan de una serie de dones, especialmente gracia y valor. Las Virtudes están a cargo del movimiento de las galaxias, estrellas y planetas, controlando las leyes cósmicas. Se les ha asociado también en muchas ocasiones la Virgen María, y a la Ascensión de Jesús, en donde le ayudaron a realizarla, además de ser quienes obran los milagros en la Tierra. Algunas Virtudes importantes son: Uzziel, Analiel, Barbiel.
  6. Potestades: Las Potestades (פאוורס) forman el Sexto Coro y suelen permanecer en nuestro plano de realidad, en donde se encargan de mantener el equilibrio cósmico y vigilar los márgenes del mundo espiritual con el mundo físico. Las Potestades también tienen como misión la de proteger el mundo y evitar que los ángeles del mal lo destruyan, por lo que este Coro divino tiene permiso para impartir justicia y voluntad divina, ayudando a los hombres para que puedan evitar caer en las tentaciones. Las Potestades también están escribiendo sin parar la historia de la humanidad y actúan en ocasiones como guías de las almas perdidas. Algunas Potestades importantes son: Gabriel, Verchiel y Camael.
  7. Principados: Los Principados son Ángeles integradores que forman el Séptimo Coro y manifiestan el dominio de Dios sobre la naturaleza, siendo guardianes  y protectores de las grandes ciudades, naciones, corporaciones y religiones. Están a cargo de los reyes, príncipes, gobernantes y jueces de todo el planeta, iluminándolos para que hagan decisiones justas. Su símbolo es el cetro, la cruz y la espada. Algunos importantes Principados son: Anael, Cerviel, Rekiel.
  8. Arcángeles: Los Arcángeles (מלאכי אלוהים) forman el Octavo Coro y están encargados principalmente de interceder por los pecados de los seres humanos frente al Trono Divino, con especial atención a la ignorancia, además de ser los que batallan a perpetuidad con Satán.  También se dice que están muy relacionados con los planetas e incluso con los doce signos del Zodíaco. Son además los mensajeros de Dios, del modo que el Arcángel Gabriel se apareció a la Virgen María para decirla que estaba embarazada y el fruto de su vientre sería el Hijo de Dios. Es una de las Jerarquías que más veces es nombrada en el Antiguo y Nuevo Testamento. A pesar de ello, existe una gran confusión en torno a su figura ya que en muchas ocasiones se llama Arcángel a cualquier Ángel superior o elevado y esto es erróneo a pesar de que se sigue manteniendo en la época actual. Algunos Arcángeles importantes son: Miguel, Gabriel, Rafael, Uriel, Barachiel.
  9. Ángeles: Forman el Noveno Coro, los Ángeles (םַלְאָךְ) son los grandes intermediarios entre el hombre y Dios, esa es su misión principal. Suelen permanecer con frecuencia cerca de los seres humanos para ayudarlos constantemente, a este grupo pertenecer también los Ángeles Guardianes. Enoch relata en una de sus visiones como fue testigo de la existencia de una escuela en el Cielo para los Ángeles, en la cual son adoctrinados por los Arcángeles, en multitud de ciencias relacionadas con el hombre, tales como la ecología, psicología humana, astronomía, etc. También destaca Enoch, que los Ángeles tienen todos el mismo rostro y se visten con ropajes idénticos. Algunos Ángeles importantes son: Chayyiel, Adnakiel, Faleg.

Fuentes: Wikipedia, elaboración propia.

 
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Publicado por en 22 junio, 2011 en Cultura, Historia

 

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