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Fantasmas en el restaurante

08 Ago

En el centro histórico de Sevilla se levanta el restaurante el Perro Viejo, anteriormente conocido como Viandas, un lugar que en la última década y media se ha convertido en un interesante foco de supuestos fenómenos paranormales en su interior.

Historia.

El emplazamiento donde se levantaba el restaurante Viandas tiene una serie de connotaciones que lo convierten en un sitio especial, un lugar con mucha historia negra. Parece ser que los primeros hechos recogidos datan del Siglo XIX cuando se produjo un incendio. Muchos años más tarde, en Julio de 1936 se produjo en las inmediaciones el asesinato de un sereno con el único pretexto de robarle el arma. En 1946 también ocurrió el atropello de un tranvía a varios transeúntes, provocando la muerte de dos de ellos; este accidente ocurrió justo en la esquina de donde años más tarde se alzaría el restaurante. También se dice que en los años 50 fue descubierta una caja con el cadáver de un niño o una niña justo en la misma puerta del actual restaurante. Desde el punto de vista del edificio en sí, una cripta almohade fue descubierta en los años 50, en 1956 se reedificó el inmueble, conservándose los restos de la cripta. En épocas más recientes, y más en concreto de 1988 – 1995 se alquilaban habitaciones en el edificio del restaurante, y ya corría el rumor de que se realizaban sesiones de ouija y otras y variadas prácticas espiritistas.

En 1995 el local fue traspasado y continuó su explotación como restaurante y lugar de hospedaje, siendo durante este período cuando se registró un hecho macabro: Una persona relacionada con los propietarios del establecimiento y muy vinculada al lugar se quitó la vida. Según los testigos, sería supuestamente el espíritu del suicida el que hoy deambularía por el local. Da la casualidad que hasta algunos clientes han asegurado también ser testigos de fenómenos paranormales en el restaurante, incluso una niña de sólo dos años afirmó que veía a un “ser” con sombrero en las escaleras que conducían a la última planta. Dicho “ser” la atraía llamándola hacia la última habitación, la niña anduvo por la planta guiada por unas “manos invisibles” como si conociese de siempre el lugar. La pequeña acabó comunicándole lo sucedido a su padre quien subió a la tercera planta acompañado por el gerente, pero allí no encontraron a nadie. Cabe mencionar que en 2003, se registró un caso de una monja Teresiana que vivió un episodio de shock, al asegurar haber visto al mismo demonio salir y entrar desde la pared del restaurante a su habitación.

A comienzos de 2003 en el desaparecido y exitoso Milenio 3, la gerente del restaurante comentaba experiencias vividas por casi todos los empleados del local. En los primeros meses de 2001, cuando el local fue traspasado y adquirido por Francisco Javier Pérez Parralo, se iniciaron unas obras de remodelación. Los albañiles ya detectaron entonces que algunas herramientas cambiaban de sitio o que desaparecían, escuchaban cómo se les llamaba por su nombre sin haber nadie, siseos y otras sensaciones extrañas. Uno de los momentos más extraños fue cuando una mañana el local apareció con las puertas de par en par pero no había evidencias de que alguien físico hubiese entrado en él. Incluso la Policia acudió a la llamada para inspeccionar el lugar pero solamente pudo clarificar que no hubo robo alguno, ya que la entrada no había sido forzada y no se había producido la sustracción de ningún objeto, aparte de que no se encontraron marcas ni huellas en el suelo fresco recién pavimentado.

A mediados de 2001 ya con las obras de remodelación terminadas, el restaurante abrió sus puertas, la planta baja se dedicó al bar, la primera a la restauración más propiamente dicha y la última quedó cerrada y sin finalidad concreta salvo la de servir de almacén y vestuario del personal. Al cabo de tres meses comenzaron a producirse los primeros fenómenos paranormales. Estas experiencias resultaron ser variadas y muy numerosas, e iban desde sentir presencias anómalas, movimiento o desaparición de objetos, sentir que alguien “toca” a los empleados y sombras paseando por la tercera planta. También era habitual escuchar pasos y carreras en la última planta sin haber nadie. El viejo piano restaurado tocaba notas sin que ningún dedo visible las tocase, además también se reportaron la audición de golpes fuertes. Fenómenos más radicales, por así decirlo, incluían el estallido de vasos, caída de cuadros, lavavajillas funcionando sin estar conectados a la red… Etc. Fenomenología impactante y en muchos casos similar a casos famosos de supuestos poltergeist.

Antiguo restaurante Viandas.

Piano del restaurante Viandas.

Hechos paranormales.

La gerente llegó a comentar: “Las sombras que se suelen ver en la escalera son muy impresionantes y ya casi nadie sube a cambiarse solo, por el miedo que provoca encontrarse con el fantasma. Yo misma fui testigo de la presencia de una sombra que parecía subir por las escaleras; me dejó sin aliento…” Dicha sombra fue bautizada con el nombre de “El viejo coronel”. Otro de los camareros explicaba: “Un día colocando una mesa para 16 comensales, bajé a por más servicios y al subir encontré la mes en otro orden… Las copas sobre las servilletas y sobre la copa el plato… todo en menos de dos minutos. He sentido como si alguien pasara junto a mí, me soplara, me tocara y he visto abrirse y cerrarse las ventanas”. Otro camarero afirmaba: “Estaba en la planta alta cambiándome y pude oír perfectamente cómo me llamaban lenta y pausadamente… Seeebaaasss. La voz surgía de la nada y la planta estaba vacía”.

El cocinero del restaurante, en un principio escéptico, acabó por convencerse de los extraños sucesos: “Estaba en la planta alta y sentí un cambio de temperatura fuerte. Pasamos del calor al frío, en pleno verano de Sevilla. Pero lo peor fue cuando por la puerta, delante de mí, pasó algo o la sombra de alguien pero sin proyectarse sobre la pared, en el aire. Me asusté mucho. Después de aquello quedé convencido de que algo habita allí arriba. Otra de las empleadas del restaurante aseguró: “Estaba cambiándome en la planta alta, justo cuando me agachaba a atarme el zapato, levanté la vista ya que me sentí observada. Por el pequeño espejo de la habitación vi perfectamente a alguien que me observaba, ¡allí había alguien que me estaba mirando! Me giré y sólo vi una sombra difusa pero ni rastro de nadie en el largo pasillo… era imposible. Desde entonces tengo la certeza de que en el edificio hay algo más”. Una compañera de esta empleada anterior también contó lo siguiente: “Aparte de sentir presencias y de sentirnos extrañamente acompañados hay algo que inquieta… Es terrorífico comprobar cómo en la habitación que usábamos de vestuario de la mujeres, la puerta se abre pese a tener echado el cerrojo… Es como si unas manos invisibles e inteligentes lo abrieran sin mayores problemas. Parece querer hacer notar su presencia y demostrarnos que puede con todos nosotros pese a los pestillos… Para mí la demostración de ese “ser” es más que suficiente para no estar tranquila”.

A tenor de todos los fenómenos y testimonios, la compañía Securitas instaló una serie de volumétricos y alarmas sonoras en el local que inesperadamente comenzaron a saltar y a evidenciar una presencia física en la lúgubre y desolada tercera planta. Dichos volumétricos indicaban que había “algo” de al menos 45 kilogramos y en movimiento. Después de estas averiguaciones, también decidió el dueño instalar un sistema de cámaras nocturnas conectadas también a la misma empresa de seguridad que consiguieron grabar extrañas “bolas” luminosas desplazándose por el local con total libertad.

El Caso Viandas es uno de los más destacados en la parapsicología española de principios del Siglo XXI, cuenta tanto como con personas a favor y con detractores. En la actualidad, en el nuevo restaurante conocido como el Perro Viejo, parece no suceder ningún fenómeno extraño, quizás el antiguo fantasma de Viandas, “El viejo coronel” descanse en paz, ¿para siempre?

Fuentes: Revista Más Allá (Monográfico Casas Encantadas), Rafael Cabello Herrero y José Manuel García Bautista, elaboración propia.

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2 Respuestas a “Fantasmas en el restaurante

  1. Lourdes

    8 agosto, 2018 at 21:06

    Muy interesante el artículo, deberían pasar por allí los “buscadores de fantasmas” a ver si conseguían algo interesante… 😉

     

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