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Mitología de H. P. Lovecraft

27 May

Howard Philips Lovecraft, Providence (Rhode Island, Estados Unidos), 20 de Agosto de 1890 – Providence (Rhode Island, Estados Unidos), 15 de Marzo de 1937; fue un autor estadounidense muy conocido por sus relatos y novelas de terror de terror y ciencia ficción, siendo considerado en la actualidad un maestro de dichos géneros. Consiguió renovar el desgastado terror gótico de castillos y fantasmas, añadiendo a sus obras una mitología de propia creación (Mitos de Cthulhu) basada en monstruos gigantescos y de origen desconocido que se esconden en los parajes más inaccesibles de la Tierra y también en el espacio (horror cósmico, cosmicismo) y otras dimensiones. También incorporó a su obra elementos de la ciencia ficción que también se apartaban de la novela gótica que había existido hasta entonces, convirtiendo a H. P. Lovecraft en un auténtico revolucionario en su época.

Su relato corto “La Llamada de Cthulhu”, escrito en 1926 y publicado en 1928 por Weird Tales, propulsó los llamados Mitos de Cthulhu, relatos y novelas basados en la idea de que ciertas criaturas de otros mundos, que vivieron en nuestro planeta en épocas remotas, desean reconquistar la Tierra. En los Mitos de Cthulhu, los seres que los integran componen varios grupos diferenciados: Primigenios, Dioses Arquetípicos, Dioses Exteriores y las Razas Menores. El universo lovecraftiano se conocen a través de testimonios incompletos y aislados, cuyas descripciones están repletas de insinuaciones veladas y lagunas en blanco. Los monstruosos seres recibieron numerosas descripciones y nombres de la tradición oral de las comunidades rurales, al punto de que resulta difícil determinar si dos testimonios se trataban de apariciones del mismo ente (o como la siempre sugerida opción, sería producto del imaginario colectivo sumado a la locura del protagonista). Como resultado, los Mitos de Cthulhu no fueron sistematizados y la identidad y relaciones de los alienígenas permanecieron en un confuso e impenetrable misterio. August Derleth, discípulo de Lovecraft, trató de clasificar los seres que aparecen en los Mitos, tratando de representar en dichos Mitos el concepto judeocristiano de la lucha Dios-Diablo y la caída de Lucifer. Muchos aficionados a Lovecraft y su obra no toman en cuenta la clasificación realizada por Derleth.

H. P. Lovecraft

H. P. Lovecraft.

Primigenios: Entidades, dioses o pseudodemonios de gran poder e inmortales, generalmente de un tamaño colosal, aliados de los Dioses Exteriores y enemigos declarados de los Dioses Arquetípicos. Los Primigenios son adorados por sectas de humanos trastornados, además de muchas de las razas no humanas de los mitos. Según los relatos de los mitos, en la actualidad los Primigenios están presos, algunos bajo las aguas del océano, otros bajo la tierra, otros en lejanos sistemas planetarios o incluso más allá. Se desconocen los motivos de su cautiverio, pero se han creado dos teorías principales:

1- Los Primigenios habrían pertenecido al grupo de entidades conocidas como Dioses Arquetípicos. Pero habrían cometido algún tipo de blasfemia desconocida, y por ello fueron expulsados y encerrados en diversos rincones del universo. Los Primigenios esperan ansiosamente el momento de su liberación, ardiendo en deseos de venganza contra sus carceleros.

2- Los Primigenios permanecerían inactivos voluntariamente. Se basa en que el universo tiene una naturaleza cíclica, de una manera similar a las estaciones en la Tierra. De la misma forma que algunos animales se aletargan en invierno, durante el ciclo cósmico actual los Primigenios descansan en un estado de letargo parecido a la muerte. Si es así, los Primigenios permanecerán dormidos hasta que los planetas se alineen de una determinada forma o «las estrellas sean propicias» (es decir, cuando se cumplan una serie de criterios que anuncien su liberación por el cosmos).

Aphoom-Zhah: Aphoom-Zhah es una bola de fuego grisácea tan fría que puede congelar todo aquello que se acerque a ella. Su semejanza con respecto a Cthugha es debida a que Aphoom-Zhah fue engendrado por este último.

Atlach-Nacha: Es una gigantesca araña negra de rostro semihumano. Frecuentemente aparece tejiendo una inmensa telaraña. Se dice que la guarida de Atlach-Nacha se encuentra bajo Hiperbórea o bajo Sudamérica.

Chaugnar Faugn: Tiene cuerpo humano, pero su cabeza es de elefante y sus orejas de paquidermo acaban en marañas de tentáculos. Normalmente, Chaugnar permanece en la más absoluta inmovilidad, de manera que parece una gigantesca y espantosa estatua. Esto se debe a que Chaugnar suele estar en hibernación. Chaugnar Faugn llegó a nuestro mundo desde una dimensión paralela, y se estableció en el Pirineo Vasco. Durante su periodo de hibernación, Chaugnar Faugn únicamente puede moverse de su pedestal durante unas pocas horas por la noche. Por tanto, lo que los devotos hacen con las ofrendas es abandonarlas en la cámara de Chaugnar cuando cae la noche. Cuando el Primigenio logre moverse, irá hacia él y usará su trompa, acabada en un órgano de drenaje, para absorberles toda su sangre. Si no hay ningún sacrificio, Chaugnar Faugn enfurecerá y devorará a uno de sus sectarios para aplacar su apetito y su sed de sangre.

Chaugnar-Faugn

Cthulhu:Lovecraft describe a Cthulhu como “un monstruo de perfil vagamente humano, pero con una cabeza a modo de pulpo cuya cara era una masa de tentáculos, un cuerpo cubierto de escamas y de aspecto gomoso, unas prodigiosas garras tanto en extremidades anteriores como posteriores y unas largas y estrechas alas en la espalda”. Cthulhu ha sido descrito, por tanto, como una mezcla entre un humano, un pulpo y un dragón, con un tamaño de cientos de metros de altura. Posee además brazos, piernas y un par de alas rudimentarias en su espalda. La cabeza de Cthulhu es representada como algo similar al cuerpo de un pulpo gigante, con un número desconocido de tentáculos rodeando su boca. Sin embargo, Cthulhu es capaz de cambiar la forma de su cuerpo a voluntad, y extender las extremidades retráctiles y tentáculos como lo considere oportuno. Según La Llamada de Cthulhu la entidad malévola estaba hibernando dentro de una ciudad sumergida en el Pacífico Sur llamada R’lyeh. El durmiente Cthulhu es, al parecer, la fuente de la ansiedad constante de la humanidad, ansiedad inculcada a un nivel subconsciente. También es objeto de culto de una serie de religiones (que se encuentran en Nueva Zelanda, Groenlandia, Louisiana y las montañas de China) y de otros monstruos lovecraftianos (llamados Profundos y Mi-go). El relato afirma que, aunque actualmente está atrapado, Cthulhu volverá algún día a la faz de la Tierra. Su fieles cantan: “Cthulhu R’lyeh Ph’nglui mglw’nafh wgah’nagl fhtagn” (En su hogar en R’lyeh, el difunto Cthulhu aguarda soñando).

Cthulhu

Cthylla: “La hija secreta de Cthulhu”, Cthylla es la menor de los cuatro hijos que Cthulhu tuvo con su compañera Idh-yaa. Cthylla es capaz de dar a luz un nuevo cuerpo para su padre en el caso de que este sea destruido, por lo que es uno de los Primigenios más importantes para los planes de Cthulhu. Es descrita como un pulpo rojo gigante con alas extensibles y seis ojos. Aunque suele aparecer con ocho extremidades, puede alterar su estructura y hacer variar dicho número de miembros.

Cyäegha: “Vieron que había un gigantesco ojo observándoles desde lo alto. El cielo se partió alrededor del ojo, y se abrieron unas profundas grietas a través de las que comenzó a brotar la oscuridad, una oscuridad más negra que la noche, que se arrastraba hacia abajo como si fuera un conjunto de tentáculos fungosos, tomando forma, adquiriendo una silueta más definida (…) Había algo inmóvil allí, recortado contra el cielo negro, algo que tenía tentáculos hechos de oscuridad y un ojo que brillaba con un tono verdoso.” Cyäegha permanece sellado bajo el Monte Dunkelhügel, “La Colina Oscura”, en Alemania. El único propósito de Cyäegha es liberarse y destruir el mundo, por lo que se asocia al nihilismo.

Ghatanothoa: El hijo primogénito de Cthulhu. Se dice que es tan pavoroso que causa una petrificación instantánea (aunque algunas partes efectivamente se convierten en piedra, otras simplemente se recubren de un extraño tejido que les da el aspecto de estar petrificados. Además, cabe señalar que los petrificados permanecen con vida todo el tiempo, pudiendo percatarse de todo lo que ocurre a su alrededor, pero incapaces de moverse) a aquel que lo ve, ya sea directamente o en una imagen. La única forma de conocer su aspecto sin padecer este destino es mediante una imagen que haya sufrido una distorsión considerable, y aun así esto no evitaría que causase la locura del que la contemple.

Ghatanothoa

Ghisguth: Es representado como una gigantesca ballena o como un gusano acuático de proporciones titánicas. Al parecer, ahora mora en algún océano de la Tierra, donde es venerado por los Profundos.

Gla’aki: Es semejante a una babosa repleta de espinas. Si está sumergido, puede emplear sus tres ojos retráctiles a modo de periscopio. Gla’aki llegó a la Tierra cuando se estrelló allí el meteorito que era su prisión. Concretamente, el meteoro impactó en Inglaterra donde, como resultado de la colisión, surgió el Valle de Severn. Además, la cárcel de roca que le retenía se destruyó y Gla’aki quedó libre, aunque retenido por las limitaciones que padece al ser una criatura acuática y que le obligan a permanecer en un lago. Consigue adeptos mediante la emisión de sueños hipnóticos que hacen que, quienes lo reciben, vayan sonámbulos al lago en el que habita Gla’aki. Si no se despiertan a tiempo y se han acercado demasiado al Primigenio, este usará sus espinas para atacarles. Dichas espinas contienen un veneno mágico que destruye el cerebro de las víctimas y convierte sus cuerpos en esclavos zombis condenados a venerar a Gla’aki hasta el fin de sus días.

Gla'aki

Hastur: Fue concebido por el escritor Ambrose Bierce en su relato Haîta el pastor. Aquí Hastur fue presentado como una deidad pastoril benévola ajena al universo de Los Mitos, pero poco a poco su figura se fue distorsionando y, tras pasar por las manos de sucesivos autores, llegó a la posesión de Lovecraft. Cuando esto ocurrió, Hastur ya había pasado a considerarse como una deidad réproba y sanguinaria. Muchas veces se le representa como un ser similar a un pulpo amarillo o morado, aunque es más habitual verle como “El Rey Amarillo”, su avatar humano. También aparece a veces como un cadáver hinchado y purulento, ya que Hastur es capaz de introducirse en los cuerpos muertos para manejarlos a voluntad. Suele aparecer asociado a un talismán conocido como el “Signo Amarillo”.

Ithaqua: Ithaqua suele mostrarse como un gigantesco cúmulo de nieve dominado por dos ojos brillantes, pero también puede adoptar un aspecto humanoide. Ithaqua aparece en entornos fríos del norte, en especial en medio de unos círculos de piedra trazados por sus cultistas. Si atrapa una víctima, la recubre de una crisálida gélida que provoca un estado de congelación. Es posible romper la crisálida y salvar a quien está dentro, pero estas personas suelen morir poco después por culpa de la hipotermia.

Ithaqua

Madre Hidra: Hay dos corrientes a la hora de representar a la Madre Hidra: la corriente clásica, que representa a Hidra siguiendo el diseño tradicional de la Hidra de Lerna; y la corriente que propone asemejarla a sus hijos, de manera que la mostrarían simplemente como un profundo de gran tamaño, en ocasiones con caracteres femeninos (senos prominentes).

Padre Dagón: Mencionado en La sombra sobre Innsmouth, donde se refieren a él como padre o dios de los Profundos. Según este relato, vive en el fondo del mar acompañado de su cónyuge, la Madre Hidra y guarda algún parentesco con Cthulhu. Se sirve de sus súbditos para controlar el pueblo costero de Innsmouth y su puerto, así como para reprimir a los curiosos que se acercan demasiado a su secreto. Vive bajo el Arrecife del Diablo y es adorado por la Orden Esotérica de Dagón. Pero la aparición más destacada se da en el relato Dagón, en el que se describe la persecución del monstruoso Dagón a un pobre marinero extraviado que entra en sus territorios.

Dagón

Rhan-Tegoth: Rhan-Tegoth es un horrible híbrido entre crustáceo y primate de múltiples extremidades. Posee unos tentáculos acabados en ventosas con los que vacía desde dentro a sus víctimas.  Fue creado por Tsathoggua condensando el elemento del agua, pero su estructura es inestable, ya que también está compuesto de diferencia temporal y permanece en una y varias dimensiones a la vez. La sola presencia de Rhan-Tegoth desgarra el tejido del espacio-tiempo, produciendo portales que permiten el paso a seres de otros mundos.

Rhan-Tegoth

Tsatthoggua: Creación de Clark Ashton Smith y forma parte de su ciclo de Hiperbórea. “Tenía un aspecto rechoncho, de panza abultada y redonda, y su cara se parecía más a la de un sapo monstruoso que a la de una deidad. Todo su cuerpo estaba cubierto por una imitación de pelaje corto, dando la sensación de una mezcla de murciélago y de marmota. Sus somnolientos párpados caían semicerrados sobre sus ojos globulares, mientras de sus gruesos labios salía la punta de una extraña lengua. En honor a la verdad, no se trataba de un dios acogedor, y por ello no me sorprendía que se hubiese extinguido su culto, atractivo sólo para hombres primitivos y de instintos brutales”.

Tsathoggua

Zstylzhemgni: Se manifiesta como un enjambre de insectos o como uno solo de gran tamaño.

Dioses Arquetípicos: Dioses opuestos a los Dioses Primigenios, lo que les ha concedido la visión de “dioses buenos”. Sin embargo, la actitud real de los Dioses Arquetípicos es la de deidades por encima de los valores humanos, y para los cuales, la raza humana apenas tiene más importancia que el más sencillo de los insectos. Aunque Lovecraft jamás planteó un conflicto entre el bien y el mal en sus historias, sí hizo mención a algunos de estos dioses que se enfrentan a las hordas de los Dioses Primigenios.

Bast: Diosa de los gatos. Aparece con forma femenina pero con cabeza felina.

Hypnos: Señor del sueño. Su apariencia es desconocida.

Kthanid: Parece ser el hermano de Cthulhu. Su forma es como la de su hermano, pero con ojos de color dorado. Vive en la cueva de cristal de Elysia.

Nodens: Señor del Gran Abismo. Toma la apariencia de un ser humano masculino, con barba, montado en una concha marina tirada por varias bestias legendarias.

N’Tse-Kaambl: Tiene la apariencia de una muchacha bella con un escudo y una lanza. Es una deidad menor.

Ulthar: Tiene la misión de vigilar a los Dioses Primigenios en la Tierra.

Vordavoss: Parece un ser encapuchado, con ojos ardientes y cubierto por llamas verdes.

Yad-Thaddag: Aparentemente es el dios equivalente a Yog-Sothoth.

Dioses Exteriores: Los Dioses Exteriores son las más grandiosas deidades de los Mitos, quienes son descritos como auténticos dioses o simplemente como fuerzas o principios del cosmos. Los Dioses Exteriores son conocidos y temidos en casi en todo el universo y son regidos por Azathoth, dios exterior que tiene su corte en el centro del universo; donde un grupo de Dioses Exteriores bailan rítmicamente alrededor de él, al son de la melodía de una flauta. Entre los Dioses Exteriores presentes en la corte de Azathoth también existen dioses exteriores menores. Nyarlathotep, el “Caos Reptante”, es el avatar y el alma de los dioses exteriores, y sirve de intermediario entre las deidades del panteón y sus cultos. El único Dios Exterior a tener una verdadera personalidad, Nyarlathotep, posee una inteligencia maligna.

Abhoth: “Una masa grisácea que casi obstruía el pozo de lado a lado. Parece que allí se encontraba la fuente definitiva de la destrucción y abominación. Porque la masa de color gris se inflaba y se estremecía continuamente, y de ella, en fisiones múltiples, habían sido engendrados los cuerpos que se deslizabas por la cueva en todas direcciones.” A esto hay que añadir la presencia de tentáculos retráctiles dotados de órganos sensoriales capaces de detectar y examinar a los intrusos. Generalmente se le representa con variedad de ojos y mandíbulas flotando en su superficie viscosa. Se pasa el día creando engendros que deben escapar de la superficie pegajosa de su progenitor para evitar ser reabsorbidos por él. Los que se salvan reciben el nombre de “Semillas de Abhoth”. Pero en realidad Abhoth no carece de inteligencia: es capaz de comunicarse mentalmente con humanos, si es que estos sobreviven al encuentro telepático.

Abhoth

Azathoth: El “Sultán del Caos”, es la deidad más poderosa de la mitología “lovecraftiana”. Pese a no ser descrito nunca con exactitud, se deja entrever que Azathoth es una masa informe repleta de tentáculos que habita en el centro del Caos primigenio, que en realidad no deja de ser una prolongación de su propio ser. Suele aparecer representado con innumerables fauces y ojos, mostrándose de esta manera como el más puro concepto de confusión y desorden estructural. Se dice entre otras cosas que Azathoth es una deidad ciega y carente de inteligencia. Es precisamente su estupidez lo que hace que sea tan peligroso, ya que por ella es irreflexivo e insensible al dolor que puede causar en el caso de que sufra un ataque cólera; pero, para evitar esto, unos monstruosos flautistas tocan una melodía hipnótica que le arrulla y le mantiene adormecido. Por esto y mucho más, se puede considerar que el comportamiento de Azathoth es como el de un niño pequeño pero, al ser tan grande y poderoso, podría incluso destruir el universo.

Azathoth

Daoloth: Daoloth es un ser extraño cuya estructura es totalmente ajena a cualquier lógica humana. Es tan extraño y su anatomía es tan imposible que su sola visión puede causar la locura, se dice incluso que es capaz de alterar el tejido del espacio. Se dice que Daoloth comparte parte de su poder con sus adoradores, a los que otorga el don de ver el pasado y el futuro y el poder de teletransportarse a cualquier lugar. Además, les puede dar la capacidad de ver la verdadera naturaleza del universo.

Ghroth: Célebre por causar la destrucción de todos aquellos mundos a los que se aproxima. Ghroth es un ser similar a un planeta o una luna de color rojizo, compuesto por diversos gases, óxido y metales variados. Posee innumerables protuberancias y fallas que se repliegan revelando ojos formados a partir de los líquidos provenientes de mares subterráneos ocultos bajo su superficie.

Ghroth

Nyarlathotep: Conocido como el “Caos Reptante”, es uno de los pocos dioses malévolos de Los Mitos que puede actuar libremente pues, a diferencia de la mayoría de sus compañeros, logró escapar del poder del Símbolo Arcano que los Dioses Arquetípicos crearon con el fin de inhibir su poder. El rol de Nyarlathotep consiste en servir de mensajero a los Dioses Exteriores y es también la mano derecha de Azathoth. Sin embargo, al carecer este último de inteligencia, Nyarlathotep puede aprovecharse de él fácilmente y utilizar su posición de emisario para garantizarse el miedo y el respeto de los demás seres del Cosmos. Aparece en un gran número de sus relatos y es, al parecer, una gran masa de pólipo con una larga excreción roja. No obstante, se caracteriza por adoptar diversas formas según sus pretensiones.

Nyarlathotep

Nyog’Sothep: Vástago de Azathoth, es un extraño gas viscoso de características totalmente desconocidas y ajenas a este mundo. Es posible que, al igual que otros Dioses Exteriores, posea varias mandíbulas dispersas por su superficie.

Shub-Niggurath: Conocida como “La Negra Cabra de los Bosques”, la deidad de la fertilidad por excelencia en la mitología creada por Lovecraft y su Círculo. A pesar de su importancia, jamás aparece físicamente en Los Mitos de Cthulhu, por lo que jamás se da una descripción de ella y hay gente que erróneamente asocia a ella la descripción del viscoso Abhoth. Aun así, se dice que Shub-Niggurath es una masa amorfa repleta de patas de cabra, tentáculos, fauces y miembros genitales femeninos y masculinos. Estos últimos al parecer los emplea para “interactuar” con sus más fervientes devotos y devotas.

Shub-Niggurath

Tulzscha: Tulzscha se manifiesta como una masa de fuego verde que no desprende calor. Suele permanecer en la Corte de Azathoth pero, en caso de ser invocado, no tarda en manifestarse. Para ello, penetra en la corteza terrestre y se muestra emergiendo como una erupción de llamas verdosas. Cuando hace esto se ve obligado a permanecer inmóvil hasta que le llegue la hora de partir de nuevo.

Tulzscha

Tru’Nembra: Dios Exterior incorpóreo, se manifiesta como un sonido hermoso y aterrador al mismo tiempo, tan potente que rompe cristales y hace sangrar los oídos de quienes lo oyen.

Ubbo-Sathla: Ubbo-Sathla es una masa amorfa de légamo en la que flotan unas misteriosas tablas de piedra. Según algunos, esas tablas contienen secretos robados a los Dioses Arquetípicos. Parece ser que Ubbo-Sathla llegó desde el espacio en un pasado remoto y se depositó sobre la superficie de nuestro planeta. Allí permaneció mucho tiempo hasta que, debido a su estructura viscosa, acabó filtrándose por las aperturas terrestres y se fue deslizando hacia el subsuelo, donde se encuentra actualmente.

Yog-Sothoth: Considerado por el propio Lovecraft como el dios más importante de los Mitos de Cthulhu. Yog-Sothoth seduce a los hombres versados en la magia ofreciéndoles poderes oscuros y prohibidos. Si estos aceptan sus bendiciones, Yog-Sothoth podrá abrir un portal a su mundo para destruirlo o saquearlo. Es representado como una masa amorfa de burbujas iridiscentes en continua creación y autodestrucción. No obstante, también posee un avatar humano: Umr-At-Tawil. Este último solo puede manifestarse en una zona situada en la estrecha franja que separa el Mundo Real de las Tierras del Sueño. Ver a Umr-At-Tawil no suele causar la locura, a no ser que este decida quitarse el velo, revelando un rostro que destruye por completo toda la cordura del que lo contempla.

Yog-Sothoth

Razas Menores: Seres mucho más comunes, que existen en todo el universo, hay una infinita variedad de éstos, tan solo en la tierra pueden encontrarse docenas de razas ocultas al humano. Algunas son servidoras de algún primigenio o dios exterior y los veneran, pero muchas otras no son fieles a ninguno de estos tipos superiores de seres. Algunos autores y estudiosos de Lovecraft también subdividen este grupo en: Razas servidoras menores y Razas independientes menores.

Antiguos: “Mide seis pies de longitud, y tres pies y cinco décimos de diámetro central y disminuye hasta un pie en cada extremo. Parece un barril con cinco camellones en lugar de duelas. Roturas laterales, como tallos a mitad de los camellones. En los surcos llamativas excrecencias: crestas o alas que se despliegan como abanicos… que llegan a siete pies al estar extendidas.”  Los Antiguos se caracterizan, aparte de por todo esto, por tener una cabeza que, vista desde arriba, se asemeja a una estrella de mar con un ojo en cada prolongación. En ocasiones se representa con unas fauces en la parte superior de esta. Con respecto a su movilidad, se desplazan mediante cuatro tentáculos ubicados en la base de su estructura, que complementan a otras prolongaciones que actúan como brazos. La principal fuente de información sobre esta especie es la novela corta En las Montañas de la Locura, un libro en el que ocupan un papel destacado junto con los Shoggoth. Parece ser que estos seres fueron la primera raza alienígena en colonizar la Tierra, aproximadamente en el periodo Neoproterozoico. Destacaron por la construcción de monumentales ciudades, de las que hoy en día solo se conserva una que se encuentra perdida en las mesetas de la Antártida. Para este trabajo se sirvieron de sus sirvientes, los Shoggoth, a los que habían creado mediante ingeniería genética. Los Antiguos vivirían una época dorada, caracterizada por su riqueza artística y arquitectónica, pero el progresivo desarrollo intelectual de los Shoggoths les llevó a revelarse contra sus amos, iniciando cruentas guerras. Esto supuso el inicio de la decadencia de los Antiguos, que culminaría con la invasión de los Primigenios, dirigidos por el gran Cthulhu. Las semillas estelares enviadas por Cthulhu aprovecharon el caos organizado por la Rebelión Shoggoth para atacar y llevar al borde de la extinción a los Antiguos. En esta carnicería también participaron los Mi-go, que acabaron con los que moraban en las tierras del Norte.

Antiguos

Arañas de Leng: Apenas existen descripciones sobre esta especie, pero parece ser que simplemente son arañas comunes de un tamaño desproporcionado. De hecho, sus crías miden como un poni adulto. También a veces se dice que son de color púrpura. Son consideradas hijas de Atlach-Nacha.

Bestias Lunares: “Eran… cosas grandes, resbaladizas, y de un color blanco grisáceo, que podían expandirse y contraerse a voluntad, y cuya forma principal (aunque cambiaba a menudo) era la de una especie de sapo sin ojos, pero con una curiosa masa vibrante de pequeños tentáculos de color rosa al final de un hocico vago y romo”. Las bestias lunares pueden alterar su forma y su tamaño, aunque su aspecto habitual recuerda al de un anfibio abotargado sin ojos y con tentáculos en su hocico, que emplean como órganos sensitivos. Poseen manos y pies palmeados y suelen llevar lanzas. La piel de las bestias lunares es viscosa y tiene un color grisáceo, ligeramente azulado.

Byakhee: Los Byakhee son unas criaturas muy vagamente descritas, pero cuyo aspecto es el de unas criaturas grandes, de alas membranosas y pies palmeados. Suelen ser representados con algunos rasgos que recuerdan a los de los insectos. Miden cerca de tres metros y son capaces de volar transportando un jinete y que pueden desplazarse flotando a voluntad por el espacio y moviéndose a velocidad luz. Según algunos, esto es posible gracias a un órgano llamado “hune”, que les protege de las temperaturas extremas y les permite alterar ligeramente el campo magnético del a su alrededor, facilitándoles el movimiento en medio del vacío.

Byakhee

Gran Raza de Yith: “Los miembros de la Gran Raza eran inmensos conos rugosos de unos tres metros de altura, con la cabeza y otros órganos dispuestos en los extremos de una serie de miembros distensibles, de unos treinta centímetros de grosor, que se extendían a partir de sus cimas. Hablaban chasqueando o arañando sus enormes zarpas o garras, articuladas al final de dos de sus cuatro miembros, y caminaban por la expansión y contracción de una capa viscosa situada en la parte inferior de sus bases, que a su vez tenían un diámetro de casi tres metros.” Pese a que no son dioses, algunas sectas han venerado a la Gran Raza. En el Imperio romano una rama del Mitraísmo veneraba a un miembro de la Gran Raza al que llamaban Aion. Además, la Gran Raza desarrolló en el Siglo XX una clonación en masa de seres humanos. Esos clones, entre los que destacaba un modelo llamado Señores Allan, estaban programados para servir ciegamente a los yithianos y facilitar su integración.

Gran Raza de los Yith

Mi-Go: “… Seres rosados de unos cinco pies de largo, con cuerpos revestidos de un caparazón provisto de grandes aletas dorsales o alas membranosas y varios pares de patas articuladas, y con una especie de intrincada forma elip­soide, cubierta con infinidad de antenáculos, en el lugar en que normalmente se encontraría la cabeza.” (…).”…Una especie de grandes cangrejos de color rojizo, con muchos pares de patas y dos grandes alas como de murciélago en medio del lomo. Unas veces caminaban sobre todas sus patas y otras solamente sobre el par trasero, utilizando las restantes para transportar grandes objetos de naturaleza desconocida”. Aparecen como los antagonistas principales de su relato El que susurra en la oscuridad, única historia en que son protagonistas aunque se les menciona en la novela En las montañas de la locura donde se dice que llegaron a la Tierra en el período Jurásico y empujaron a los Antiguos a sus refugios en el Norte.

Mi-Go

Perros de Tíndalos: “… En sus cuerpos flacos y famélicos se concentra todo el Mal del universo. En realidad no estoy seguro de que tuvieran cuerpo: Sólo los vi un instante.” Los Perros de Tíndalos fueron creados cuando la diosa K’thun se sirvió de la piel del dios Noth-Yidik como material genético para crear una especie. Por provenir del ADN de un dios, se puede decir que los Perros de Tíndalos tienen una naturaleza casi divina, de ahí sus pavorosos poderes. Se dice, asimismo, que los Perros de Tíndalos representan todo lo que es impuro y, por ser la pureza algo inalcanzable para ellos, los perros odian todo lo que es puro y desean corromperlo o destruirlo.

Pólipos: Los pólipos volantes formaban la raza que dominó la Tierra antes del desarrollo humano. Llegaron desde planetas ignotos a la conquista terráquea, evitando las zonas oceánicas por miedo a los Antiguos. Estos seres eran de constitución amorfa, parcialmente material. Pese a que carecen del sentido de la vista, tienen sus otros sentidos muy desarrollados, lo que les hace capaces de moverse en la oscuridad con soltura. Son capaces de crear vientos que los mantengan flotando, pese a que carecen de alas, las cuales creaban un sonido característico que permitía identificarlos incluso ante la invisibilidad de los pólipos. Cuando eligen moverse por tierra, dejan huellas de gran tamaño, las cuales demuestran que poseen cinco dedos.

Profundos: Los Profundos son unas criaturas con forma similar a la humana, pero sus cabezas parecen de pez, con unos grandes ojos sin párpados. Además tienen agallas en torno al cuello y manos palmeadas que forman zarpas. Son de color gris verdoso, con el vientre blanquecino y la mayoría tiene piel resbaladiza y su espalda jorobada está cubierta de escamas. Suelen habitar bajo el agua, pero solo en océanos y mares, nunca en agua dulce. De todas formas pueden moverse libremente por tierra, pero muy rara vez lo hacen. Tienen la característica de que viven eternamente, aunque aun así son vulnerables y pueden morir por medios violentos. Además poseen la capacidad de procrear con humanos. Tienen una voz desagradable, muy característica por sus frecuentes sonidos guturales. Su inmortalidad hace que crezcan en estatura y fuerza con el paso de los años. Esto hace que los individuos más ancianos sean los más grandes y poderosos. Cuando esto ocurre es más raro aún que salgan a la superficie. En la actualidad, son enemigos de otra raza, los Antiguos, que aun a pesar de su reducido número, logran mantener a los Profundos a raya por medio de hechizos. Este hostilidad aumentó cuando los Profundos subyugaron a los Shoggoth, que en el pasado habían sido esclavos de los Antiguos.

Profundos

Shoggoth: Al parecer, un Shoggoth es una horrible masa viscosa repleta de ojos y fauces en continua formación y desaparición. Suele ser representado en color gris. Los Shoggoth son unos esclavos creados por los Antiguos mediante complejas técnicas de ingeniería genética; se les relegaba a las funciones que requerían fuerza física, empleándolos, por tanto, como monstruosos mulos de carga. Pese a que no fueron dotados de gran inteligencia, llegó un momento en el que su cerebro se desarrolló lo suficiente como para comprender lo denigrante que era su trabajo, así que se rebelaron contra sus amos provocando una cruenta guerra. Esta llevó a los Antiguos al borde de la extinción y dotaron a los Shoggoth de una libertad temporal, que concluyó cuando fueron esclavizados nuevamente, en esta ocasión por los Profundos.

Shoggoth

Tcho-Tcho: Suelen tener el aspecto de humanoides lampiños de tez muy rosada. Sin embargo, también existe un grupo de Tcho-Tcho que, al haberse mezclado con hombres nativos de Malasia, han ido adquiriendo los rasgos de personas asiáticas normales. Estos seres son un pueblo de humanoides degenerados mencionados por primera vez en el relato El que camina con el viento, de August Derleth.

Tcho-Tcho

Vampiros Estelares: Los vampiros estelares son unos horrores amorfos carentes de rostro cuya única facción reconocible es su enorme y pavorosa boca, repleta de afilados colmillos. Su cuerpo está repleto de unos musculosos tentáculos lo suficientemente fuertes para aplastar a un hombre y acabados en unas ventosas que utiliza para drenar la sangre de sus víctimas. Suelen permanecer invisibles y solo toman consistencia una vez que ya se han alimentado. Los vampiros estelares sólo suelen pasarse por la Tierra si son convocados por un brujo mediante un hechizo que Ludvig Prinn dejó por escrito en el De Vermis Mysteriis. Lo peligroso sería que un hechicero inexperto intentase convocar a un vampiro estelar. Si algo fallase, la criatura se presentaría ante él y lo mataría drenándole toda su sangre.

Lovecraft también introdujo en sus obras un grimorio ficticio conocido como “Necronomicón” (Nεκρονομικόv), presuntamente escrito por el árabe loco Abdul Alhazred (mencionado en La Ciudad sin Nombre, 1921). Este libro aparece descrito por primera vez en el cuento El Sabueso”(1922) y según Lovecraft, contiene saberes arcanos y magia ritual cuya lectura provoca la locura y la muerte. Pueden hallarse en él fórmulas olvidadas que permiten contactar con unas entidades sobrenaturales de un inmenso poder, los Antiguos, y despertarlas de su letargo para que se apoderen del mundo, que ya una vez fue suyo. Según Lovecraft el libro está divido en otros cuatro:

I: Cuenta las grandezas de los Primigenios y sus legiones; y el esplendor de los Dioses (42 capítulos).

II: Habla sobre lo acontecido en el año de la muerte y el temido Nyarlathotep (19 capítulos).

III: Narra acerca de la magia, de sus rituales, y secretos (36 capítulos).

IV: Aquí se describe lo escrito en el Libro del Destino, que anuncia lo que sucederá en la sagrada Orden.

Cthulhu pergamino

En 1927, Lovecraft escribió una breve nota sobre la autoría del Necronomicón y la historia de sus traducciones, que fue publicada en 1938, tras su muerte, como Una historia del Necronomicón. Según esta obra, el libro fue escrito con el título de Kitab Al-Azif”(En árabe: El rumor de los insectos por la noche, rumor que en el folclore arábigo se atribuye a demonios como los djins y gules) alrededor del año 730 d.C. por el poeta árabe Abdul Al-Hazred (cuyo nombre original podría haber sido Abdala Zahr-ad-Din, o Siervo-de-Dios-Flor-de-la-Fe), de Saná (Yemen). Se dice que Alhazred murió a plena luz del día devorado por una bestia invisible delante de numerosos testigos, o que fue arrastrado por un remolino hacia el cielo.

El Necronomicón se ha hecho muy conocido en la cultura popular y ha aparecido posteriormente en multitud de ocasiones en otros libros, cine, series y videojuegos.

Necronomicón

Cabe señalar que estos han sido solamente algunos ejemplos de dioses y seres creados por Lovecraft y el Círculo de Lovecraft (Robert Bloch, August Derleth, Robert E. Howard, Henry Kuttner, Clark Ashton Smith, Donald Wandrei y Frank Belknap Long). La mitología “lovecraftiana” es amplísima.

“Que no está muerto lo que yace eternamente, y con los eones extraños incluso la muerte puede morir”.

H. P. Lovecraft – Necronomicón.

Cthulhu en R'lyeh

Fuentes: Wikipedia, hplovecraft.wikia, Google, Etsy &DevianArt (Fotografías), elaboración propia.

 

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2 Respuestas a “Mitología de H. P. Lovecraft

  1. Enigma

    28 mayo, 2015 at 04:38

     

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