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Paul Villa, ¿un caso demasiado bueno para ser cierto?

03 Jun

16 de Junio 1963 cerca de Albuquerque (Nuevo México). Apolinar (Paul) A. Villa Jr., de 49 años (nacido el 24 de Septiembre 1916), mecánico de 601 Niágara NE, tenía el privilegio único de mantener reuniones preestablecidas con “gente del espacio” para el único específico propósito de la toma de fotografías de su naves.

Aparentemente los contactos con gente del espacio no eran nada nuevo para el señor Villa. Siempre y según su propia versión, aseguraba que se le había enseñado la telepatía por una inteligencia extraterrestre desde que tenía cinco años de edad. A pesar de que no completó el décimo grado de la escuela, Villa parecía tener un buen conocimiento sobre temas tales como las matemáticas, la electricidad, la física y la mecánica, y tiene un “don” inusual para la detección de defectos y fallos en motores, generadores, etc.

Paul Villa dice que antes de fotografiar su primera serie de platillos volantes en 1963, había observado con anterioridad cerca de cinco platillos voladores en los últimos cinco años e incluso afirma que habló con un hombre del espacio anteriormente. Villa asegura que su primera toma de fotografías de contactos con supuestos alienígenas data de su segunda reunión en persona con dichos seres extraterrestres. Esa primera vez fue en 1953, cuando trabajaba para el Departamento de Agua y Energía de Los Ángeles. Mientras estaba en el trabajo un día de Long Beach, sintió que tenía un fuerte deseo de bajar a la playa, una extraña sensación de que no entendía. Allí fue cuando conoció a un hombre de unos 2,1 metros de altura. Al principio Villa sintió miedo y quiso huir pero el hombre lo llamó por su nombre, y le dijo muchas cosas personales sobre sí mismo. En ese momento, siempre según su testimonio, Villa se dio cuenta de que se estaba comunicando con una inteligencia muy superior y de que dicho ser era un “hombre del espacio”. “Él sabía todo lo que tenía en mi mente y me dijo muchas cosas que habían ocurrido en mi vida “, dice Villa. “Luego me dijo que mirara hacia fuera más allá del arrecife. Entonces vi un objeto en forma de disco de aspecto metálico y que parecía flotar en el agua. El hombre del espacio me preguntó si me gustaría ir a bordo de la nave y mirar a su alrededor, y me fui con él. “Él dijo que los ocupantes del platillo eran totalmente humanoides en apariencia, aunque de mejor aspecto en general que la gente de la Tierra, eso se notaba principalmente en sus cuerpos y caras, mucho más refinados. También tenían un conocimiento más avanzado de la ciencia. Le dijeron a Villa que toda la galaxia, a la que pertenece nuestra Tierra, es un simple grano de arena en una playa enorme, en relación con el número insondable de galaxias habitadas en todo el Universo. Debido a su avance tecnológico, sus naves espaciales pueden penetrar en el sistema de detección de radar de la Tierra, de modo que se recogen en nuestras pantallas de radar sólo cuando optan por llamar la atención sobre su presencia en nuestros cielos. Parece que sus naves están constantemente activas en nuestra superficie, y que planean más avistamientos y aterrizajes con el fin de aumentar el conocimiento público de su existencia. Dijeron que estaban aquí en una misión amistosa para ayudar a nuestra gente; que tienen bases en la Luna, también en Fobos, una de las dos lunas de Marte, que según los supuestos alienígenas es hueca y está construida artificialmente. También le aseguraron a Villa que hay una Inteligencia Superior que gobierna el Universo y todo lo que existe en él.

Paul Villa

Paul Villa.

Para su primera serie de imágenes, Paul Villa cuenta que sus contactos espaciales le dijeron telepáticamente que condujera su camioneta pick-up el 16 de Junio de 1963 hacia el lugar de encuentro y a solas. Allí vio un platillo volante aterrizado que estimó en alrededor de 20 metros de diámetro. Había nueve personas a bordo de dicha nave: Cuatro hombres y cinco mujeres que desembarcaron a través de una puerta sellada herméticamente. Estos seres, dice, tenían una altura de entre siete a nueve pies y estaban bien proporcionados. Algunos eran rubios, otros pelirrojos (como el cobre pulido), y algunos tenían el pelo negro. Le dijeron que procedían de la constelación de Coma Berenices, a muchos años luz de distancia de nuestro planeta. Parece ser que los extraterrestres con los que interactuó el señor Villa eran capaces de hablar muchos idiomas, así como de comunicarse telepáticamente. Los supuestos alienígenas le dijeron a Villa que dicho platillo operaba como una nave nodriza para otros nueve discos monitorizados por control remoto y que medían unos 35 centímetros de diámetro, los cuales eran controlados desde los paneles de instrumentos de la propia nave nodriza. Podían recoger imágenes y sonidos desde cualquier zona a la que fueron dirigidos y después reenviarlos los datos a los monitores y paneles de a bordo de la nave nodriza. Los presuntos extraterrestres también permitieron Villa tomar fotos de su nave espacia que se posó y permaneció cerca de la superficie entre las 14:00 y las 16:00 p.m., y así lo hizo tomando varias fotos de la nave enmarcada entre los árboles y en primer plano. Villa utilizó una cámara Rokuoh-Sha (tipo cajón) de fabricación japonesa con f4.6, lente de 75 milímetros cargada con 120 películas Kodak. Dos de las fotos muestran la nave en posición vertical y de lado, para indicar que la “gente del espacio” era capaz de crear una gravedad artificial dentro de la nave, y por lo tanto era completamente cómodo el interior del platillo volante, sin importar la posición en la que se encontraba la nave en relación con la superficie de un planeta.

En su precipitación y nerviosismo, Paul casi dejó al objeto fuera del encuadre de su primera foto. En la segunda toma, Villa rectificó, agachándose incluso. Obsérvese cómo las plantas y ramas que están en primer término ocupan un mayor espacio que en la fotografía anterior. En esta segunda, además, se aprecia la parte superior de los árboles, mientras la camioneta conserva la misma posición, también con la puerta abierta, pero mucho más cubierta por el ramaje. En la tercera fotografía, y según testimonio de Paul Villa, el ovni se desplazó hacia la derecha, girando igualmente el fotógrafo y captando esta nueva y espectacular instantánea. El camión quedó ya totalmente a la izquierda de la fotografía, mientras que el tronco del árbol, en forma de “V”, pasa del extremo derecho al izquierdo. La nave quedó casi perfectamente centrada, ganando en claridad y enfoque. Siempre siguiendo en el mismo lugar, Villa observa cómo el ovni se dirige hacia la derecha, aproximándose un poco al fotógrafo. Es evidente que los tripulantes del objeto “se dan cuenta” de la presencia de Villa y de su Kodak. Aparece un nuevo árbol en escena. En la quinta fotografía, el OVNI vuelve a acercarse a Villa, que da también unos pasos hacia delante. Es el momento “cumbre”. Y Paul dispara una nueva foto. Al desplazarse hacia delante, Villa hace desaparecer las ramas del primer plano (perfectamente claras en la toma anterior). Ahora, las fotografías son realizadas con un ángulo de elevación mayor y, lógicamente, surgen las copas de los árboles. En las tomas 4 y 5 puede apreciarse cómo el árbol de la derecha es el mismo.

Secuencia fotográfica obtenida por Paul Villa el 16 de Junio de 1963.

Paul Villa recibió otro contacto para su segundo conjunto de imágenes, fue guiado telepáticamente a otra área cerca de Bernalillo, Nuevo México, a unas 24 kilómetros al Norte de Albuquerque. Todo ocurrió el Domingo de Pascua, 18 de Abril de 1965. La nave en las fotografías 1, 2 y 3 de la serie original, proyecta un rayo que provocó un pequeño incendio de matorrales. El humo del fuego es visible (con más claridad en color) en los árboles justo por debajo del platillo, y justo por encima ya la izquierda de la puerta trasera de la camioneta de Villa. En una foto se observa chamuscada la copa de un árbol, mediante el uso de un rayo dirigido desde la nave. Estos sucesos ocurrieron para demostrar algunas de las capacidades de la tecnología alienígena, según Paul Villa. La nave aterrizó y Villa asegura que medía unos 91 metros de diámetro. Tenía un trípode telescópico como tren de aterrizaje, que se sobresalía de la parte inferior de la nave. Los tres tripulantes tenía el pelo castaño claro y piel bronceada. Parecían medir 1,8 metros de altura. Villa habló con ellos durante casi dos horas sobre detalles personales, así como asuntos generales. Le dijeron que los astronautas, Edward White y James McDivitt, en su famoso vuelo a bordo de la Gemini 4 orbitando la Tierra, realmente vieron una nave espacial cuando informaron avistar el satélite Pegasus. También dijeron que el gobierno estadounidense no sacaría a la luz las fotos de la misión Mariner-4 porque mostraban las estaciones de bombeo de los sistemas de canales en Marte. Los supuestos extraterrestres agregaron que en 1966, 17 naciones tendrán la bomba atómica. Villa dice que conversaron tanto en español (su lengua materna) como en inglés. Paul Villa asegura que los alienígenas le aconsejaron dejar de fumar para de esa manera, potenciar su habilidad de recibir comunicaciones telepáticas.

Secuencia fotográfica obtenida por Paul Villa el 18 de Abril de 1965, cerca de Albuquerque (Nuevo México).

Otras fotografías realizadas por Paul Villa.

Hasta aquí un caso aparentemente perfecto de contactismo, con la importante salvedad que diversas investigaciones realizadas años después parecen haber demostrado que el “Caso Villa” es fraudulento y que el propio “contactado” utilizó maquetas de poco más de 30 centímetros como OVNIS. Sin embargo y a pesar de ello, todavía hay muchos investigadores y ufólogos que creen en la veracidad de este controvertido caso.

Nota: Gemini 4 fue una misión espacial, el segundo vuelo tripulado del programa Gemini y el décimo del programa espacial estadounidense. Durante su transcurso, se produjo el primer paseo espacial de un astronauta de Estados Unidos, realizado por Edward White. El astronauta James McDivitt vio un objeto cilíndrico con una prolongación que parecía una antena. Su aspecto recordaba un poco la segunda fase del cohete Titán (lo que no implica necesariamente que fuera eso lo que vieron sus ojos). No se ha podido establecer sus proporciones, pero tenía una superficie angular, es decir, que visualmente no aparecía como una forma circular. A plena luz, el objeto era blanco o plateado. A la sazón, la cápsula espacial navegaba en vuelo libre sobre algún punto del océano Pacífico. McDivitt tomó una placa fotográfica y luego disparó varias fotos sobre un rollo en blanco y negro. La impresión era que el objeto no avanzaba en línea paralela a la Gemini sino, antes bien, que se aproximaba a ésta y que se hallaba relativamente cerca. Los astronautas reaccionaron para evitar la colisión. El objeto desapareció de la vista cuando el sol dio de lleno en la ventanilla (que estaba bastante sucia). McDivitt intentó localizar de nuevo el objeto y varió la posición de la cápsula para que el sol no les cegara con sus reflejos, pero ya no pudo dar con él.

Fuentes: ufoevidence.org, Los Visitantes – Terror en la Luna (JJ Benítez), elaboración propia.

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2 comentarios

Publicado por en 3 junio, 2014 en Personajes, Ufología

 

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2 Respuestas a “Paul Villa, ¿un caso demasiado bueno para ser cierto?

  1. Carlos Tadeo Charry Gonzalez

    1 diciembre, 2016 at 07:59

    Desde que el mundo a existido han venido a visitarnos, los hermanos mayores por lo menos más de 80 razas; unos son de nuestro sistema solar de diferentes sistemas estelares; es cierto que nuestra Tierra, es un simple grano de arena en una playa enorme, en relación con el número insondable de galaxias habitadas en todo el Universo.

     
  2. angel Hernandez

    7 abril, 2017 at 04:53

    Hola buen día, en efecto como dice tu titulo es demasiado bueno para ser cierto, yo tengo bases sustentables para decirte que Paul Villa NO EXISTE y no porque muriera y tampoco porque lo mataran si no simplemente fue un Robo.
    Yo les voy a contar la verdad, Paul Villa era un veterano de la segunda guerra mundial que participo en el ejercito de los estados unidos y ya que era mexicano en el tanque de guerra de en realidad Oscar se llamaba en vida tenia escrito el Nombre de Villa por alucion a francisco villa y de la cual los demás soldados al no poder pronunciar su nombre le llamaban Paul y de la cual este personaje era muy buen amigo de la familia Hernandez en la ciudad de Chihuahua y a la familia Sifuentes en el Paso TX.
    Porque les comento esto, porque en realidad esa fotografías que se exhiben en todas partes pertenecen al señor Jesus Manuel Hernandez Anchondo y el tomo esas fotos en 1962 en el área llamada Julimez en Chihuahua de la cual se desarrollo un rollo de película de 35 mm a blanco y negro obteniendo 24 fotografías de las cuales fueron confiadas a una persona en el Paso Tx ya que se iban a analizar y locro con esta imagenes creando el falso personaje de Paul Villa a este momento la película original y las fotos impresas están en mi poder pero desgraciadamente no puedo hacer nada ya que poes esta en todos lados.
    Gracias
    Saludos

     

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