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Serpientes I

12 Nov

Familia Boidae.

Anaconda Verde (Eunectes murinus).

Tamaño: Puede llegar a superar los 6,6 metros de largo.

Peso: Alrededor de los 100 kilogramos en los ejemplares más grande.

Distribución: Pantanos, ciénagas y arroyos lentos de las selvas de América del Sur (cuencas del Amazonas y Orinoco, Colombia, Venezuela, Guayanas, Ecuador, Perú, Bolivia, Brasil).

Reproducción: Ovovivípara (alrededor de 20 – 40 crías que al nacer pueden llegar a medir 70 – 80 centímetros de largo).

Estado de conservación: Casi amenazado.

La anaconda verde o anaconda común es una especie endémica de los ríos tropicales de Sudamérica. Está considerada como la segunda serpiente de mayor longitud existente en la actualidad y la más pesada de todas. Posee un cuerpo poderoso, largo, muy robusto y ancho, con una cabeza estrecha, con las narinas y ojos en posición elevada, hecho que demuestra los hábitos y preferencias acuáticas de la anaconda, aunque ocasionalmente puede trepar a los árboles. Tiene un color verde oscuro, con marcas ovaladas de color negro y ocre en sus flancos mientras que su vientre es más claro y la parte final de la cola presenta unos diseños amarillos y negros que son únicos en cada ejemplar. La anaconda acaba con sus presas mediante constricción, enrollando su musculoso cuerpo alrededor del de sus víctimas. Se alimenta principalmente de animales que se acercan al agua a beber, como por ejemplo carpinchos, tapires, caimanes (únicamente en casos de necesidad). También forman parte de su dieta los huevos de aves, roedores y otros reptiles de pequeño tamaño. Se han reportado casos de canibalismo en esta especie, normalmente de hembras devorando machos pequeños. La digestión de una presa grande puede demorar varias semanas, durante las cuales la serpiente se encuentra casi inactiva y dormita en una rama o junto al agua. Al igual que otras serpientes, su mayor amenaza es la destrucción de su hábitat y la caza ocasional, ya sea para obtener su piel o para proteger el ganado por quienes consideran a la anaconda una amenaza para sus animales o incluso para los niños. Debido a su gran tamaño y fuerza, la anaconda puede ser peligrosa para los seres humanos, habiéndose descrito varios ataques a personas, algunos de ellos con resultado fatal.

Boa Arcoiris (Epicrates cenchria).

Tamaño: Entre 1,6 – 2 metros de longitud de media, aunque algunos ejemplares pueden llegar a sobrepasar los 2 metros.

Peso: Alrededor de 5 – 6 kilogramos.

Distribución: Bosques y selvas del centro de América del Sur.

Reproducción: Ovovivípara (entre 10 – 25 crías que al nacer miden entre 40 – 50 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La boa arcoiris es una boa principalmente terrestre y que tiene más actividad en horas nocturnas. Recibe dicho nombre a la extraordinaria coloración y resplandor multicolor de su piel cuando es iluminada por la luz del Sol. A partir de la escama rostral parten varias líneas de color negro: una línea sigue el eje sagital de la cabeza, y termina al comenzar el cuello. Otras dos líneas laterales van paralelas a las escamas supralabiales, y también se prolongan hasta el final de la cabeza. A partir de las escamas supraoculares surge otra línea de color negro, la cual también acaba al final de la región cefálica. Los ojos están bien desarrollados, y son de color oscuro (negros o marrones), con el típico iris en disposición vertical, signo típico del carácter predador de esta especie. El cuello esta bien diferenciado mediante un estrechamiento y es fácilmente diferenciable, extendiéndose detrás el resto del cuerpo de la boa. Comenzando por la región ventral, ésta presenta un color blanquecino o lechoso, a veces color crema, aunque en periodos de muda puede adquirir colores rojizos. La zona dorsal esta surcada por anillos negros u oscuros que se prolongan hasta el extremo final de la región caudal. Pueden estar separados o solaparse. Es frecuente encontrar estas serpientes tomando un baño o cerca del agua, donde pueden pasar horas e incluso días con el cuerpo sumergido, asomando tranquilamente la cabeza para poder respirar. Este comportamiento es muy frecuente en el periodo previo a la muda o ecdisis o cuando simplemente quieren refrescarse en los meses más calurosos del año (Junio – Septiembre). Normalmente cazan a sus presas (pequeños mamíferos) desplazándose a través de las riberas de los ríos o entre la hojarasca de la selva amazónica o entre las ramas de los árboles. La boa arcoiris puede alcanzar más de 25 años de edad.

Boa arcoiris

Boa Constrictor (Boa constrictor imperator).

Tamaño: Entre 1,3 – 2,5 metros de longitud de media, aunque algunos ejemplares pueden alcanzar 3,7 metros.

Peso: Alrededor de 6 kilogramos.

Distribución: Bosques y selvas de América Central (principalmente México, Honduras, El Salvador y Guatemala).

Reproducción: Ovovivípara (entre 10 – 65 crías que al nacer miden en torno a 38 – 51 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

También conocida como boa común, es una de las subespecies más pequeñas de este género y al igual que otras boas, presenta un llamativo colorido que consiste en superficies dorsales de tonos rojizos que quedan dentro de un fondo que puede ser blanco, rosado, marrón o dorado, dependiendo de la subespecie o los cruces llevados a cabo en cautividad. Durante los días próximos a la muda, las serpientes adquieren una piel de color grisáceo poco vistosa y sus ojos se vuelven de color blanco cremoso. En la naturaleza es raro que vivan más de 20 años, aunque en cautividad pueden alcanzar los 30 con relativa facilidad. Normalmente son animales solitarios y nocturnos. Pasan el día escondidas entre las ramas de los árboles o en algún tronco hueco y salen a cazar al caer la noche, teniendo una mala visión por lo que esta serpiente depende de sus escamas termosensibles (fosetas loreales) para detectar a sus presas. Les gusta trepar a los árboles y tender desde allí emboscadas a sus presas. También baja al suelo con frecuencia en busca de agua, siendo buena nadadora. Se alimenta principalmente de lagartos, pájaros, murciélagos, ratas, ardillas, entre otros, a los que da muerte mediante constricción y estrangulamiento. Este tipo de serpientes han ganado mucha popularidad en los últimos años entre los amantes de las mascotas exóticas, siendo un animal no agresivo aunque debido a su tamaño y fuerza, puede resultar potencialmente peligroso, especialmente para los niños.

Boa constrictor imperator

Boa Esmeralda (Corallus caninus).

Tamaño: Alrededor de 1,8 metros de longitud.

Peso: Puede llegar a superar los 2 kilogramos de peso.

Distribución: Zonas boscosas y selvas de Sudamérica (Brasil, Colombia, Ecuador, Perú, Norte de Bolivia, Venezuela, Surinam).

Reproducción: Ovovivípara (entre 6 – 14 crías por camada).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La boa esmeralda es una especie de serpiente no venenosa que suele habitar en los árboles. Destaca principalmente por su llamativo color verde, con manchas dorsales blancas y otras ventrales de color amarillo. Su cuerpo es relativamente robusto y con forma ligeramente triangular. La cabeza es grande y con el morro más bien curvado hacia abajo, poseen además unos muy desarrollados colmillos en la parte frontal de su boca, proporcionalmente más grandes que las de otras especies de serpientes no venenosas. Este ofidio se alimenta principalmente de pequeños mamíferos aunque también pueden entrar dentro de su dieta algunas pequeñas aves, al igual que ranas y lagartos de escaso tamaño. Debido a su lento metabolismo, la boa esmeralda se alimenta con mucha menos frecuencia que otras serpientes que habitan en tierra, pudiendo pasar varios meses sin comer. Esta serpiente a veces es confundida con la pitón arborícola verde (Morelia viridis) aunque tienen distintos patrones de colores, manchas y escamas de la cabeza. La boa esmeralda está disponible en el mercado de animales exóticos.

Familia Colubridae.

Culebra de collar (Natrix natrix).

Tamaño: Alrededor de 1,2 metros.

Peso: 0,7 – 1 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Principalmente en zonas cercanas al agua como ríos, lagos y pozos de casi toda Europa, Asia central y Noreste de África.

Reproducción: Ovípara (entre 8 – 40 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden en torno a los 18 centímetros).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La culebra de collar es una serpiente no venenosa de cuerpo grueso la cabeza redondeada y los ojos de pupilas redondas. El color es muy variable, lo más habitual es pardo o verde oscuro, aunque pueden aparecer desde color gris hasta negro; con la parte inferior del cuerpo más clara. Presenta manchas negras. Algunos individuos muestran un collar característico de color amarillento o anaranjado. Es una especie de vida diurna que se alimenta de anfibios (especialmente de ranas y sapos), y puede llegar a cazar pequeños mamíferos y peces. Las hembras son mayores que los machos. La culebra de collar hiberna durante el invierno y se aparea poco después de salir del estado de hibernación, en primavera durante Abril o Mayo. Al no ser venenosa, sus únicas defensas son producir un fluido de olor fétido desde las glándulas anales y fingir que está muerta. En ocasiones también fingen atacar, golpeando simplemente abriendo la boca y es raro que muerda para defenderse.

Serpiente de collar

Serpiente del Maíz (Elaphe gutatta).

Tamaño: Entre 70 – 130 centímetros aproximadamente.

Peso: Aproximadamente 0,9 kilogramos.

Distribución: Llanuras, praderas y bosques poco frondosos del Este y Sudeste Estados Unidos (Desde Maryland y Nueva Jersey hasta el Golfo de México).

Reproducción: Ovípara (entre 12 – 24 huevos).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente del maíz recibe su nombre porque porque es de pradera y los cultivos de maíz son su lugar preferido, pues es una serpiente solitaria y no vive en hoyos sino en la planicie, y los matorrales del maíz son las mejores áreas para encontrar su alimento, protección y escondite. Son populares en el mercado de mascotas, quizás por ser más pequeñas y dóciles que otras especies de serpientes y por no ser venenosas. Cuando son jóvenes se alimentan de grillos, escarabajos, gusanos; al llegar a la edad adulta consumen lagartijas, pájaros y roedores; son buenas escaladoras y trepan árboles buscando aves y murciélagos. Aunque en cautividad, desde su nacimiento se las puede alimentar a base de ratones de diferentes tamaños dependiendo de la longitud de la serpiente, en su juventud se les proporciona “pinkis” o ratones recién nacidos, luego pasando a “primer pelo”, “destetados”, jóvenes y adultos. Están más activas por la noche o durante las horas del amanecer y al anochecer. Sobre todo son serpientes terrestres pero algunas son semiarbóreas

Serpiente del maiz

Serpiente Verde de la Vid (Ahaetulla nasuta).

Tamaño: Entre 1,2 – 1,9 metros de longitud aproximadamente.

Peso: Sin datos.

Distribución: Bosques tropicales densos del Sudeste Asiático (Birmania, Camboya, Tailandia, Vietnam, Sri Lanka) y Noroeste de la India. Su presencia en Bangladesh no ha sido confirmada.

Reproducción: Ovovivípara (entre 5 – 15 crías).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La serpiente verde de la vid es un extraordinario animal con un aspecto bien característico, dando una apariencia de físico delicado y delgado, añadiendo a esto un prominente y agudo hocico. Su cabeza es cónica en el extremo y sus colmillos se encuentran en la parte posterior de su mandíbula. Toda la serpiente posee un color verde brillante que le ayuda a camuflarse perfectamente en las densas selvas en donde habita. La serpiente verde de la vid se alimenta principalmente de roedores, ranas, lagartijas y pequeñas aves. La serpiente verde de la vid es exclusivamente arborícola y pasa la mayor parte de su vida en los árboles. Tiene hábitos preferentemente diurnos y resulta ser bastante lenta de movimientos por lo que caza a sus presas manteniéndose oculta con su camuflaje y atacando a aquellos animales que entran dentro de su rango de acción. La serpiente verde de la vid es levemente venenosa, su mordedura causa principalmente una leve inflamación. Esta serpiente puede ampliar ligeramente su cuerpo cuando se siente amenazada para parecer más grande y amenazante. La serpiente verde de la vid es un animal realmente complicado de tener en cautividad ya que la mayoría de los ejemplares capturados en estado salvaje para tal fin nunca terminan de adaptarse y acaban falleciendo.

Serpiente verde de la vid

Víbora Ratonera (Panterophis obsoletus).

Tamaño: Entre 1,06 – 1,85 metros de longitud.

Peso: Entre 1,6 – 2,2 kilogramos aproximadamente.

Distribución: Áreas densamente boscosas de Norteamérica.

Reproducción: Ovípara (entre 10 – 20 huevos que dan lugar a crías que miden 28 – 41 centímetros de longitud al nacer).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La víbora ratonera, víbora ratonera del Oeste o serpiente negra,  es una serpiente  zonas muy boscosas y es conocido por tener una excelente capacidad de escalada, incluyendo la posibilidad de subir el tronco de los árboles grandes maduros sin la ayuda de ramas. Esta serpiente es un nadador competente, pero por lo general, sólo utiliza esta capacidad de viajar a territorio de caza adicional. Durante el invierno, hiberna en las casas, a menudo con víboras y otras serpientes de cascabel. Esta asociación dio origen al nombre común, serpiente piloto negra, y la superstición de que esta especie no venenosa llevaba a las venenosos a la guarida. Los individuos juveniles están fuertemente modelados con manchas marrones sobre un fondo gris (como las serpientes zorro pero en miniatura). El oscurecimiento se produce rápidamente a medida que crecen. Los adultos son de color negro brillante arriba con los labios blancos, el mentón y la garganta. La víbora ratonera al carecer de veneno, caza a sus presas mediante el método de la constricción, sofocándolas hasta la muerte. Se alimenta principalmente de ratones, ratas y topillos, además de otras culebras, lagartos, ranas, ardillas y pequeñas aves. Cuando no se han desarrolado del todo, estas serpientes son objeto fácil de multitud de depredadores, incluyendo otras serpientes. Los individuos adultos tienen al hombre como su principal peligro.

Víbora ratonera

Familia Elapidae.

Cobra de Anteojos (Naja naja).

Tamaño: Entre 1,9 – 2,4 metros de largo.

Peso: Alrededor de 4 – 5 kilogramos.

Distribución: Llanuras, junglas del subcontinente Indio (India, Bangladesh, Sri Lanka, Nepal, Pakistán).

Reproducción: Ovípara (entre 10 – 30 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden entre 20 – 30 centímetros).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La cobra de anteojos es una serpiente venerada, respetada y muy temida en la India y en su cultura, siendo vista con frecuencia con los famosos encantadores de serpientes. Posee un cuerpo delgado y debe su nombre a las dos manchas que posee detrás de su capucha, conectadas ambas por una línea curva, evocando así la imagen de unas gafas. La característica más distintiva e impresionante de la cobra India es sin duda su capucha, que se forma mediante el aumento de la parte anterior del cuerpo y la difusión de algunas de las costillas en su región de cuello cuando está amenazada. El patrón de manchas de dicha capucha varía en gran medida en cada individuo, al igual que el color general de la serpiente. Esta especie se alimenta normalmente de roedores, ranas, aves y otras serpientes. El veneno de la cobra de anteojos es muy potente, contiene una neurotoxina sináptica, cardiotoxina y la enzima Hialuronidasa, que paraliza los músculos y en mordeduras graves, puede ocasionar insuficiencia respiratoria y paro cardíaco. Esta es una de las cuatro serpientes que más muertes provocan en la India, aunque existe un suero como remedio para el veneno inyectado por su mordedura. Los encantadores de serpientes realizan espectáculos con esta especie, en donde la cobra (introducida en una cesta de mimbre) a pesar de ser sorda a la flauta, sigue su patrón de movimiento. Como es natural y por razones de seguridad, los encantadores de serpientes utilizan cobras de anteojos cuyo veneno o colmillos han sido retirados.

Cobra Real (Ophiophagus hannah).

Tamaño: Entre 3,5 – 4 metros de media de longitud. Algunos ejemplares pueden llegar a estar muy cerca de los 6 metros de largo como tamaño máximo para esta especie.

Peso: Entre 6 – 12 kilogramos.

Distribución: Bosques altos y densos con zonas de agua cercanas a lagos y arroyos del Sur y Sudeste asiático (India, China, Birmania, Camboya, Laos, Tailandia, Vietnam, Indonesia, Malasia, Filipinas, etc).

Reproducción: Ovípara (la hembra deposita entre 20 – 40 huevos que a una temperatura ideal de 28 ºC para su incubación, darán lugar en unos 2 – 3 meses a crías de 45 – 55 centímetros de largo).

Estado de conservación: Vulnerable.

La cobra real es la serpiente venenosa más grande que existe y la única que realiza la puesta de huevos dentro de una especie de nido, que la misma madre elabora arrastrando hierbas y ramas pequeñas con su cola. Su capucha, propia de las cobras, no es tan pronunciada como en la cobra de anteojos. Tiene una coloración parda o similar a la oliva, con parches ventrales más claros mientras las escamas de la cabeza tienen reflejos negros. Al igual que otras serpientes, su cráneo es de tipo diápsido, mucho más flexible que el de los otros reptiles, especialmente en el punto de unión de las dos mitades de la mandíbula inferior, lo que le permite tragar presas mucho mayores que el grosor normal de la cabeza. Lo ojos de la cobra real tienen pupilas redondeadas, lo que demuestra que esta especie es de hábitos diurnos aunque tiene una visión un tanto deficiente. Sus párpados están soldados entre sí. La cobra real se alimenta principalmente de otras serpientes, por lo que se ha ganado el nombre de “comedora de serpientes”, aunque también puede devorar otros lagartos, aves y pequeños mamíferos. Por lo general suele ser una serpiente muy agresiva, pero evita la presencia del hombre, huyendo de él cuando tenga oportunidad aunque a pesar de ello, la cobra real es muy peligrosa y posee un potente veneno compuesto principalmente de neurotoxinas y cardiotoxinas que afectan al sistema nervioso central. Los síntomas pueden incluir dolor agudo, visión borrosa, vértigo, somnolencia y parálisis. El envenenamiento avanza a un colapso cardiovascular, y la víctima cae en un coma. La muerte sigue debido a la insuficiencia respiratoria. La cobra real se encuentra en la actualidad en peligro de extinción, debido principalmente a la destrucción de su hábitat natural.

Mamba Negra (Dendroaspis polylepis).

Tamaño: Entre 2,5 – 4,5 metros de longitud.

Peso: Una media de 1,6 kilogramos.

Distribución: Normalmente por encima de 1000 metros sobre el nivel del mar en sabanas, colinas, bosques ribereños y zonas de cultivo del Este y Sur de África (Senegal, República Democrática del Congo, Sudán, Eritrea, Etiopía, Somalia, Kenia, Uganda, Tanzania, Angola).

Reproducción: Ovípara (entre 15 – 25 huevos que al ser eclosionados durante dos meses dan lugar a las crías que miden al nacer unos 50 centímetros de largo).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La mamba negra es una de las serpientes más rápidas del mundo (16 – 20 km/h) y potencialmente peligrosas. Nos encontramos ante un ofidio delgado, con un color que varía desde el verde amarillento hasta el gris metalizado, teniendo el interior de la boca negro, de ahí es donde debe su nombre. Estas serpientes residen en huecos hechos por insectos, madrigueras abandonadas y entre las grietas de las rocas, siendo de costumbres diurnas. Se alimentan principalmente de mamíferos pequeños, aves y lagartos. La mamba negra posee un carácter territorial y muy agresivo, especialmente si su amenaza se encuentra entre ella y su guarida. En esos momentos, la serpiente suele alzar la cabeza tanto como le es posible para dar una sensación de mayor tamaño y mostrando sus colmillos (inmóviles y fijos en la mandíbula superior), pudiendo mirar directamente a los ojos de una persona (dependiendo de su tamaño) y emitiendo un amenazador silbido. A pesar de que la mamba negra no posee el veneno más poderoso de todas las serpientes, es tal la cantidad del mismo que puede inyectar (100 mg), que la mordedura resulta fatal para otros animales y para una persona. El veneno de la mamba negra es una dendrotoxina (neurotoxina) que produce la muerte por sofocación, resultante de la parálisis de los músculos respiratorios. Esta especie no tiene amenazas concretas en la actualidad ni se ha comprobado un descenso significativo de su población.

Mamba Verde Oriental (Dendroaspis angusticeps).

Tamaño: 1,8 metros de longitud de media aunque puede alcanzar los 2,4 metros o incluso más pero de manera muy infrecuente.

Peso: Una media de 1,5 kilogramos.

Distribución: Selvas y bosques del Este y Sudeste de África (desde Kenia hasta Sudáfrica).

Reproducción: Ovípara (de 6 – 17 huevos que al eclosionar dan lugar a crías de entre 35 – 45 centímetros de longitud).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

La mamba verde oriental o mamba común es una serpiente arbórea altamente venenosa. Su color verde hace honor a su nombre, con escamas muy lisas y finas y una cabeza perfectamente distintiva gracias a su forma rectangular y larga. La cola de la mamba verde es delgada y bastante fina. Los largos colmillos de esta especie están fijados en la parte frontal de la boca, con los que puede inocular un poderosísimo veneno compuesto principalmente por neurotoxinas, cardiotoxinas y calcicludina entre otros. Respecto al comportamiento de esta serpiente cabría destacar que es activa principalmente durante el día y que raramente se la puede ver alejada de los árboles, no aventurándose en la superficie salvo para capturar alguna presa o calentarse al Sol. Su dienta se basa principalmente en pájaros, huevos y mamíferos pequeños, los individuos jóvenes también se alimentan ocasionalmente de pequeños reptiles. Debido a su potente veneno, es indudable el calificar esta especie como potencialmente muy peligrosa aunque al contrario que la mamba negra, la verde es más temerosa y mucho menos agresiva, atacando solamente si se siente amenazada, no obstante en un principio huirá como primera opción pero si la amenaza persiste, no dudará en morder. Esta especie está estrechamente emparentada con la mamba verde occidental (Dendroaspis viridis).

Serpiente de Coral Común (Micrurus fulvius).

Tamaño: Entre 51 – 76 centímetros de largo (un máximo de 121 centímetros).

Peso: Sin datos.

Distribución: Altiplanicies, bosques húmedos, zonas de arbustos o arenosas de todo el Sudeste de Estados Unidos (Florida, Georgia, Mississippi y Luisiana).

Reproducción: Ovípara (3 – 12 huevos que al eclosionar dan lugar a crías que miden entre 18 – 23 centímetros de longitud).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente de coral común o serpiente de coral oriental, es una serpiente venenosa que únicamente se encuentra en el Sudeste de Estados Unidos. No debe confundirse con una especie inofensiva que se mimetiza con ella, la serpiente escarlata (Cemophora coccinea) y la serpiente escarlata real (Lampropeltis triangulum elapsoides). Su cuerpo es delgado y fino y los machos tienen la cola más larga que las hembras, pero éstas alcanzan una longitud total mayor a la de los machos. El patrón de colores de la serpiente de coral consiste de una serie de anillos que circundan el cuerpo: anillos rojos anchos y negros separados por angostos anillos amarillos. La cabeza es negra desde el rostro hasta detrás de los ojos. Los anillos rojos usualmente están formados con puntos negros. Se alimenta de pequeñas serpientes y lagartos. Aunque es venenosa, solamente se han documentado muy pocos casos de muertes provocadas por la mordedura de esta serpiente, ya que normalmente es una especie que se muestra reacia a picar salvo en casos en los que se sienta altamente amenazada. Su veneno causa la muerte en entre el 10 – 20% de los casos no tratados y solamente en una o dos horas, siendo necesaria una terapia con antídotos para evitar posibles consecuencias fatales.

Serpiente Tigre Común (Notechis scutatus).

Tamaño: Alrededor de 2 metros.

Peso: Sin datos.

Distribución: Ambientes costeros, humedales, y cauces de Australia Occidental, Australia Meridional y Tasmania.

Reproducción: Ovovivípara (entre 20 – 30 crías).

Estado de conservación: Preocupación menor.

La serpiente tigre es un género de ofidios venenosos originarios de las zonas meridionales de Australia. Físicamente es de constitución fuerte y musculosa, cuerpo robusto y cola moderadamente corta. La cabeza es roma, aplanada, ligeramente diferenciada del cuello y los ojos son de tamaño medio, con las pupilas redondas. Su dorso es de coloración variable en gamas de amarillento, marrón, oliváceo, gris o negro. Por lo general (no siempre), existe una serie de bandas transversales (atigradas) de color amarillo o marrón oliváceo, formadas por escamas que presentan los bordes más claros. Por otro lado, la coloración del vientre es también muy variable; crema, amarillento, anaranjado, verdoso o gris;  frecuentemente de tonalidad más oscura debajo de la garganta y la cola. Se alimentan principalmente de ranas y ratones, además de otros pequeños lagartos e incluso peces, ya que este ofidio es un buen nadador. La serpiente tigre es de hábitos diurnos y por lo general no se muestran muy agresivas y huirán mientras sea posible. Cuando se ven amenazadas aplanan su cuerpo y levantan la cabeza sobre el suelo en una postura clásica previa al ataque. Se sabe de su presencia por sus múltiples silbidos ruidosos. Su veneno es muy potente y potencialmente fatal para el ser humano, contiene neurotoxinas (Notexina), coagulantes, hemolisinas y miotoxinas, sustancias que producen (entre otros síntomas) parálisis y dificultades respiratorias.

Taipán del Interior (Oxyuranus microlepidotus).

Tamaño: Entre 1,8 – 2,5 metros aproximadamente.

Peso: Alrededor de 600 gramos.

Distribución: Regiones áridas de la zona central de Australia.

Reproducción: Ovípara (entre 12 – 24 huevos por puesta).

Estado de conservación: Datos insuficientes.

El taipán del interior es considerada la serpiente más venenosa que existe. Tiene un cuerpo relativamente esbelto y de color marrón amarillento, color que varía dependiendo de la estación (en invierno es marrón), lo cual le sirve para calentarse mejor al Sol, mientras que en verano posee un color oliva amarillento. Algunos individuos pueden llegar a ser incluso rojos o anaranjados. En esta especie, las escamas laterales más bajas a menudo tienen el borde anterior amarillo, mientras que sus escamas dorsales son lisas y sin quillas. Su cabeza tiene forma ligeramente redondeada al igual que su hocico. El taipán del interior habita en agujeros de regiones áridas australianas y se alimenta principalmente de roedores y pájaros. Su veneno es tan letal, que una sola de sus mordeduras contiene tanto veneno (44 mg de media) como para matar a 100 personas adultas, siendo entre 200 – 400 veces más tóxico que el de las serpientes de cascabel. La acción neurotóxica de su veneno (Taipoxin y peptidasas) puede matar a una persona en unos 45 minutos. A pesar de lo mortal de su mordedura, el taipán del interior es una serpiente que tiene un comportamiento tímido y solitario y que en presencia del ser humano prefiere escapar y esconderse, usando únicamente su letal veneno, un recurso muy valioso, para defenderse y conseguir alimento.

Fuentes: Wikipedia, National Geographic, wesapiens.org, Google (fotografías), elaboración propia.

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2 comentarios

Publicado por en 12 noviembre, 2012 en Naturaleza

 

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2 Respuestas a “Serpientes I

  1. rafael

    19 noviembre, 2013 at 02:32

    Muy buena labor con este material.

     

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