RSS

Archivos Mensuales: febrero 2012

Túmulo de rosas

La rabia se escurre como agua salvaje en el cementerio de los misterios porque el Paraíso ya ha dejado de gritar pidiendo perdón por sus pecados y ahora se arrastra por el suelo como la serpiente a la que tanto odió, pidiendo la clemencia que no supo dar. Bebe del Nirvana que llueve sobre nosotros de este cielo magenta, estamos distanciados del tiempo y la perfección, ya nadie respira cuando el amor se ha rendido a los pies de esta Luna hechizada. Sepulta hoy tu soledad, el panteón ya está repleto de cadáveres sedientos de una compañía que no sea la de flores secas y sollozos encadenados a un tiempo que se aferra al olvido con todas sus fuerzas. No se puede ver la luz cuando se está sumergido en esta amarga hecatombe de los sentidos, no hay razón cuando la verdad se ha ahogado en un océano de empalagosas mentiras.

Sería capaz de rasgar mis venas y teñir todas estas rosas blancas con el rojo de una pasión desenfrenada que surca el Hades rápido como ese relámpago iluminando el aullido del hombre lobo en la inmensidad de la noche más perfecta y siniestra de todas. El amor es como una tela de araña, la pesadilla de la libertad, el oasis de los devoradores de esencia, el camino hacia todos o ningún lado, una encrucijada que brilla con llamas azules cuando La Santa Compaña se aproxima entre cánticos de ultratumba y aroma dulzón a muerte prematura y condenación eterna. Silencio en el bosque que se lamenta a escondidas, faunos violando su honor bajo tupidas alfombras de denso musgo, todo describe con detalle una realidad a ocultar y un túmulo de rosas donde enterrar en perpetuidad la totalidad de aquello que alguna vez hemos amado.

Ensarta la noche, bebe la sangre que se derrama de esas heridas, fruto de una lujuria amarga que se deshace como pútrida azúcar en nuestras bocas, lame el dolor que has provocado e incendia tu respiración con el dolor lacerante de tu inconsolable desprecio por esa luz que busca salvarte de tanta miseria y horror. No puedo parar de amarte, el corazón está en carne viva y cada latido, es como una campanada de la vieja catedral, densa y vibrante, explotando dentro de nuestros oídos saturados de deleite y voluptuosidad… Sí, estamos yendo más allá, embadurnados con esa negra locura del averno que resbala por nuestra piel pecadora, ansiosa por ser recibida por las caricias de la más grata de las noches. Hoy Dios mira a otra parte y el Araboth, se envuelve en espesa niebla al saber que nuestro Edén está hecho de ónix y estrellas fugaces que alumbran nuestro recital de deseo.

Disfrutamos de un vergel de ensueño para el corazón, ahogando el desconsuelo en antiguos libros y profanando sepulcros de reyes ya olvidados, no hay nada que perder, nada que entregar al infierno que nos acosa con sucias mentiras y ardiente lava con la que quemar nuestras viejas cicatrices de amor. Pétalo a pétalo, se precipita un tiempo enfermo que nos azota sin compasión, latigazos a modo relámpagos besan la piel, caricias como garras cercenan la musculatura, buscando el silencio, anhelando componer el réquiem para pesadillas. ¿No eres capaz de entregar tu alma en esta póstuma inmolación?, ¿no tendrías la posibilidad de regalarme un beso entre llamas que edifican montañas de cenizas cargadas con el insípido perfume de la tristeza?. Ya está bien de llorar y lamentarse cuando el mundo contiene la respiración y las estrellas paralizan su pulso infinito por verte besar la belleza de lo trémulo.

He edificado un túmulo de rosas para ti, pequeño rincón apartado en el bosque para perderme en lo insondable de un lamento que se escapa de nuestros labios, mientras mi sangre resucita tu corazón y me devuelve el calor de tus brazos de un agujero negro con el don de la inmortalidad. Al calor de unos pétalos suaves como caricias de nube y embriagados con la fragancia de la más pura de las rosas, es donde guardaremos nuestros corazones, para siempre.

 
2 comentarios

Publicado por en 28 febrero, 2012 en Mis Relatos

 

Etiquetas: ,

El Caso de los Duendes de Hopkinsville

Introducción.

El Caso de los Duendes de Hopkinsville o también conocido como el Encuentro Kelly-Hopkinsville (Kelly–Hopkinsville Encounter), son los nombres dados a una serie de incidentes (encuentros en 3ª fase) presuntamente relacionados y vinculados con el avistamiento de supuestos seres extraterrestres en 1955 en el entorno rural de la granja de la familia Sutton. La diversa fenomenología y los numerosos testigos, convierten a este caso en uno de los más ricos y conocidos dentro del mundo de la ufología. Entre las docenas de testigos, en su mayoría civiles, también había varios policías locales y uno estatal, si bien estos últimos solamente escucharon sonidos extraños y observaron diversas luces inexplicables en el cielo la misma noche de los sucesos.

La familia Sutton (5 adultos y 7 niños) y Billy Ray Taylor (amigo de la familia) presentes en la granja, relataron como durante la noche del 21 de Agosto de 1955, fueron aterrorizados por entre 12 – 15 criaturas parecidas a gremlins o duendes. Dichos extraños seres medían unos tres pies de altura (aproximadamente 90 centímetros), tenían tiesas orejas puntiagudas, grandes ojos ovalados, brazos y manos largas que terminaban en garras y piernas muy delgadas (casi atrofiadas). Según los testigos, el color de las criaturas era plateado, aunque esto podría ser posible también debido a que dichos seres vistieran algún tipo de mono metálico. Algo que llamó poderosamente la atención fue la manera de moverse de los supuestos extraterrestres, ya que parecía que flotaban sobre el suelo, realizando movimientos a modo de vaivén que desafiaban las leyes de la gravedad.

Una semana antes de este caso, se produjo un encuentro muy similar al caer la tarde del 14 de Agosto de 1955 en el río Ohio, cerca de Evansville, Indiana. Se avistaron varios objetos brillantes en el cielo y una profesora de natación, la Señora Darwin Johnson fue atacada mientras nadaba por lo que identificó como unas finas manos peludas y con garras que la produjeron numerosos y profundos cortes en el cuerpo, llegado a ser arrastrada debajo del agua dos veces hasta ser rescatada finalmente por varios miembros del grupo de natación. La Señora Johnson afirmaría una semana después tras ver un boceto en un periódico de las criaturas descritas por la familia Sutton que “ese es el pequeño diablo que tiró de mí”.

testigos-duendes-de-hopkinsville

Tres de los testigos del caso de los Duendes de Hopkinsville. En el medio Elmer “Lucky” Sutton describe cómo aterrizó el OVNI.

Detalles del caso.

El Caso de los Duendes de Hopkinsville comienza como hemos mencionado anteriormente, en la noche del 21 de Agosto de 1955 en una casa de campo-granja situada cerca de las ciudades de Kelly y Hopkinsville, en el Condado de Christian en Kentucky. Dicha casa aún se conserva en pie aunque ambas familias se mudaron poco después del incidente, una vez que este empezó a tener cierta repercusión local. En dicha casa había esa noche 12 personas (hay variaciones según la fuente consultada pero todas aseguran que en dicha casa se encontraban esa noche los miembros de dos familias), incluyendo los hijos de la familia Sutton.

Alrededor de las 19:00 y debido al calor, Billy Ray Taylor se dirigió a sacar agua utilizando una bomba de agua que había fuera de la casa, ya que esta no tenía agua corriente. Es entonces cuando Taylor observó por primera vez una serie de luces (con los colores del arco iris) en el cielo realizando maniobras extrañas e inusuales, llegando a identificar en los objetos una forma aplatanada y de disco. Al llegar a casa contó lo sucedido pero nadie le creyó.

Sobre las 20:00, ambas familias comienzan a escuchar una serie de ruidos extraños en el exterior de la casa. El mismo perro de la familia Sutton se muestra tremendamente excitado y nervioso, ladrando con intensidad primero y después escondiéndose bajo la casa, en donde permaneció hasta el día siguiente. Es entonces cuando Billy Ray Taylor y Elmer “Lucky” Sutton (el cabeza de familia) deciden salir fuera portando sus armas, afirman ver en ese momento como una criatura extraña surgía de entre los árboles cercanos. La describieron como un ser de poco más de metro y medio de altura, cabeza grande, orejas largas y puntiagudas, ojos brillantes y manos con garras, además de ir vestido con una especie de mono plateado y estar rodeado por un resplandor verdoso.

Cuando la criatura comenzó a correr hacia la casa con las manos en alto, ambos hombres lo tomaron como una grave amenaza y dispararon repetidas veces con una escopeta y un rifle del 22. Aparentemente varios de los disparos alcanzaron su objetivo ya que se escuchó un vibrante ruido metálico y la criatura dio la vuelta acto seguido huyendo de nuevo hacia los árboles de donde había surgido, pareciendo inmune a los impactos de bala. Tanto “Lucky” como otro de los habitantes de la casa, Solomon, fueron a buscar al huidizo ser pero cuando ambos hombres salían del porche de la casa, una mano con garras venida desde arriba, sujetó del pelo a “Lucky” que tras forcejear, consiguió zafarse. Había otra criatura sobre un toldo del porche a la que nuevamente dispararon haciendo huir y dejando tras de sí nuevamente ese extraño sonido, como un cubo metálico al ser alcanzado por un disparo. Alguno de los familiares llegó a decir en entrevistas posteriores, que dichos seres eran capaces de reptar pegados a la pared de la casa, de la misma manera que lo haría una araña.

Una vez dentro de la casa, tanto “Lucky” como Solomon dispararon a otra criatura que se asomaba a una de las ventanas, escapando después. Durante las horas posteriores, las personas de la casa describieron como los supuestos extraterrestres se acercaban una y otra vez a la granja, de forma casi lúdica, asomándose a las ventanas, puertas y oyéndose perfectamente como rascaban el tejado y caminaban sobre él. A las 23:00 los Taylor y Sutton decidieron huir de la casa en sus respectivos automóviles, llegando 30 minutos después a la comisaría de Hopkinsville donde el jefe de policía Russell Greenwell consideró que “estas no son la clase de personas que normalmente acuden a la policía… Algo les asusta más allá de su comprensión”.

Varios agentes de la policía y un fotógrafo acompañaron a los Sutton de vuelta a casa donde evaluaron diversos daños producidos en la granja y considerando sanos a los testigos y sin estar bajo la influencia del alcohol o las drogas pero sí con un intenso estado de terror y sin dudar de que lo que habían visto estaba más allá de su comprensión. Sin embargo, no todos los Sutton vieron a los supuestos alienígenas, cuatro de ellos estaban tan asustados que no se atrevieron a mirar aunque todos fueron testigos de luces y ruidos extraños, algunos de ellos realizados por las criaturas.

La policía entrevistó a los habitantes de varias granjas vecinas, igualmente sus residentes informaron de luces en el cielo, sonidos extraños y el ruido de los disparos producido durante el tiroteo en la casa de los Sutton. La policía también encontró marcas de disparos en la casa y multitud de casquillos por el suelo, además de un parche con extraña luminosidad en una cerca en donde una de las criaturas fue disparada y en el interior del bosque, donde brillaba una luz verde cuyo origen no pudo ser determinado. El parche que se recogió desapareció misteriosamente al día siguiente.

La policía abandonó el lugar alrededor de las 2:15 de la mañana pero los testigos afirmaron que las criaturas volvieron después. Billy Ray disparó a una de ellas de nuevo, la última fue vista hacia las 4:45 del 22 de Agosto, justo antes del amanecer y desapareciendo alrededor de media hora antes del alba. En 1977, quince niños y tres empleados de la escuela de Dyfed, en West Wales, Reino Unido, afirmaron haber visto varios pequeños “hombres” de color plateado, con orejas puntiagudas y cascos en torno a un OVNI, mostrando grandes similitudes en sus descripciones con la del Caso de los Duendes de Hopkinsville, 22 años antes.

ataque-duendes-de-hopkinsville

Sucesos posteriores, posibles explicaciones.

Poco tiempo después, el caso tuvo una gran repercusión en la prensa local y en la radio donde Andrew Ledwith entrevistó a los adultos testigos del caso y esbozó una serie de dibujos gracias a las descripciones dadas. La finca se convirtió en una especie de atracción turística, no mucho tiempo después ambas familias se mudaron y los testigos del caso pocas veces han vuelto a hablar de lo sucedido en la noche del 21 de Agosto de 1955.

La Fuerza Aérea de los Estados Unidos (USAF) investigó el caso sin encontrar una explicación válida. Gary F. Hodson de la 101 División Aerotransportada, realizó un nuevo esbozo de las criaturas en base a las descripciones dadas por los testigos presenciales. El astrofísico y ufólogo Allen Hynek también entrevistó con dos personas directamente relacionadas con el caso un año después de dichos sucesos. El caso fue también investigado por la ufólogo Isabel Davis y apareció en El Proyecto Libro Azul (estudio sobre casos OVNI por parte de la USAF entre 1952 – 1970) con la etiqueta de “sin explicación”. Los escépticos argumentan la total falta de evidencias físicas de que el suceso ocurriese, no había huellas (el terreno era muy duro), sin marcas en el techo de la casa, ni sangre, etc.

Se han propuesto varias explicaciones para el caso, incluso el de una broma familiar o el de un gorila pintado de plata que pudo escaparse de algún circo. Otra de las explicaciones más recientes del caso ha sido propuesta por el ufólogo francés Renaud Leclet. Explica el caso como la posible identificación errónea de varios búhos cornudos, aves nocturnas de ojos amarillos y que defienden de forma muy agresiva sus nidos. A pesar de todo ello, se han realizado numerosos libros, documentales y debates referentes a los incidentes, que permanece hasta nuestros días sin explicación y sin haber llegado a conclusiones firmes.

Representación artística del OVNI avistado en Hopkinsville según la descripción de Billy Ray Taylor.

Bocetos de los seres vistos la noche del 21 de Agosto de 1955 en la granja de los Sutton.

Escenas supuestamente acontecidas en la noche del 21 de Agosto de 1955 según los hechos relatados por los propios testigos del caso.

A pesar de algunos intentos (con poco éxito) por desacreditar este caso, a fecha de hoy podemos seguir considerándolo como uno de los “Expedientes X” más importantes de la historia de la ufología.

Fuentes: Wikipedia, NICAP, elaboración propia.

 
 

Etiquetas: , ,

Hielo negro

El glaciar que se resquebraja debajo de ti es como esperanza herida ante los leones; entramos en el Apocalipsis en brazos de un ataque de locura y cada frustración es una estrella a apagar, una vela a encender sobre la hueca tumba del amor. Ya no puedo recordar si el invierno agarró mi mano o la retorció con recuerdos que me hacen reír de indiferencia en los albores de una Nochevieja siniestra. Viste de frac a los esqueletos que acuden a la fiesta, cuando se celebra que no hay nada por lo que esperar un mañana, aforo completo en las sombras.

Hielo negro en las copas, bebe hasta desfallecer por si mañana brilla el Sol y las sonrisas no son únicamente un espejismo al que perseguir entre la niebla. Espera doce campanadas, doce invitaciones a saltar, una docena de segundos que te separan de encontrar tu propio y marchito karma interior. Una última partida de póker y el as de corazones surge invertido para tatuar tu pecho con la marca del desamor que afilado y ardiente, cauteriza tus heridas sin dolor, solo el de cicatrices por las que aflorar recuerdos y pesadillas.

Hay un tibio sonido en el aire, son memorias desgranándose en el viento porque la fiesta terminó hace rato y las ánimas ya han vuelto, en silencio, cada una a su purgatorio particular. Nos hemos quedado en la ausencia de un limbo no presente, en el intento de un aullido torturador hacia una Luna complaciente. Cubitos de hielo negro medio derretidos flotan en copas semivacías, como cadáveres en Estigia… No te sumerjas en lo dulce y añil de su sabor, ni caigas en lo tenebroso de esas aguas opacas y reclama un lugar prominente en el próximo y congelado alba.


 
Deja un comentario

Publicado por en 15 febrero, 2012 en Mis Relatos

 

Etiquetas: ,

La Gioconda del Prado

La copia de La Gioconda existente en el Museo del Prado es una pintura al óleo sobre tabla de madera de nogal (76 cm x 57 cm) perteneciente a la escuela italiana, que reproduce de forma casi exacta a la obra maestra de Leonardo da Vinci y que se encuentra en mejor estado (mucho más luminosa y brillante) que la pintura original expuesta en el Museo del Louvre de París. Se piensa que esta copia del Museo del Prado fue pintada al mismo tiempo que la original (estudio en tiempo real) por un alumno aventajado y próximo al maestro da Vinci durante el primer cuarto del siglo XVI.

Los trabajos de restauración de la copia madrileña han permitido destapar datos interesantes como el fondo de la obra, mucho más nítido que su gemela parisina y que vio la luz después de la retirada de un repinte negro que lo cubría. Dicho fondo, está inspirado en la región italiana de La Toscana. A pesar de las similitudes, copia y original están realizadas siguiendo técnicas muy distintas ya que la pincelada de La Gioconda del Prado es más simple, lineal y compacta, careciendo de la técnica del sfumatto que da Vinci en la original, además de la presencia de cejas en la figura femenina de la copia madrileña, algo que no está presente en la obra expuesta en el Louvre.

Ficha de la pintura en el Museo del Prado:

http://www.museodelprado.es/coleccion/galeria-on-line/galeria-on-line/obra/mona-lisa-o-la-gioconda/


 
Deja un comentario

Publicado por en 11 febrero, 2012 en Arte, Cultura

 

Etiquetas: ,

Ascensión Nº 13

Arcano es el tiempo que rodea mis brazos con expresión siniestra, mientras que un cielo violeta, se funde con el rojo de un mar fúnebre, reflejo incondicional de esa pasión efímera nacida de un interior angustiado, deseoso un día más de amar entre las sombras y rezando por la salvación a una Virgen cadavérica; bien sabes que estamos viviendo y sufriendo la anorexia de la moral. Me condeno a una existencia de frustración, arrastrándome por un suelo sucio de mentira y carente de la verdad que quiero escuchar salir de sus labios decrépitos. Vampiros en sombras, fantasmas en el purgatorio y todo ello impide la ascensión a esa divinidad llamada tranquilidad, que arropa a todos sus fieles con telas cálidos que calienten las manos frías por la sangre que las cubre. Creo que nos estamos perdiendo cariño y tan solo queremos buscar una salida, nada más.

Se escuchan llantos en el cementerio de los vivos porque este mundo danza al ritmo de la congoja, sumergiéndonos día a día en un océano cargado de pesadillas, cuando no es tiempo de rendirse sino de continuar. Ahora es cuando vivo en un teatro vacío y no quiero ni respirar porque duele sentir que se sufre por ello y además, todas las funciones de este teatro yacen tumbadas con los brazos en cruz, enterradas bajo el escenario por el que yo paseo con una espada de madera, apuñalando y combatiendo las sombras, riendo en una tragedia difícilmente digerible aún por el público más selecto y exquisito. Amor, hace tanto tiempo que te perdiste en una obra inacabada que yo ya ni siquiera puedo recordar o es quizás mi propia mente, que inconsciente, me protege con amnesia de tu recuerdo malévolo.

Es el momento de dejar caer pétalos de rosa a nuestro alrededor, marchitamos nuestros corazones sin éxito y yo no quiero odiar más, tan solo vivir sin ti. La locura funde mi voluntad y es entonces cuando me acerco a una hermosa escultura de alguna diosa cuyo nombre yace perdido en el limbo del tiempo, para agarrar suavemente su cara con mis dos manos y plantar un beso en esos labios blancos, fríos, muertos. Las palabras surgen trémulas de bocas temblorosas, recitando ese viejo discurso de amor, cargado de promesas que hoy parecen congeladas en el éter, sin saber que en el reloj de arena, hoy esta cae mucho más rápido que nunca y cada palabra, cada promesa hecha, es una estación del año perdida en nuestra historia. El Sol y la Luna suben y bajan a toda velocidad, mientras la estatua y yo yacemos inmóviles en nuestro patético cortejo y la esperanza muere a su vez de soledad en un olvidado rincón del palacio de cristal.

Un instante entonces para comprender la realidad, la futilidad de un sueño, de un deseo que para siempre será belleza inmóvil y vacío (de corazón) mármol. Cuando llega el momento de la despedida, la elegancia huye a toda prisa por el pasillo, silenciosa como el caminar de un Hermes frenético. La estatua se perderá en el tiempo de la memoria, la diosa caerá en la ignorancia de lo pagano y olvidado, quizá con tiempo, un milagro con forma de lágrima cruce su dura y tierna mejilla. Un beso, una caricia para no olvidar el frío del corazón, para recordar por siempre que aquella vez, el tiempo voló a lomos de un deseo que golpeaba la puerta de la realidad hasta desgarrarse los nudillos ensangrentados, gritando de puro dolor porque todo parecía demasiado cerca como para perderlo. Esto solo ha servido para que la angustia se haga patente en el sentimiento y para que un fugaz Adiós cruce el salón de baile del Romanticismo.

Jamás he visto un amanecer más grandioso que este, en donde lo imposible queda atrás y la realidad trastornada toma posesión de uno mismo para cruzar, para ascender a un nuevo alba. Es cierto que las hojas de los árboles caídas por un otoño implacable en el jardín del palacio, están aún cubiertas con la escarcha de la noche heladora y cruel pero también es cierto, que la belleza da calor a este cuadro solitario, en el que Van Gogh se habría pintado solitario y grandioso, reflejando la delgada línea que une la locura de la cordura. No hay llamas suficientes capaces de incinerar las alas de la inspiración y yo soy el Maestro de este surrealista reino de sueños, viviendo esta nueva ascensión con el calor de un beso entre las nubes que arrebate la oscuridad de mis ojos, haciéndome ver de esa manera la exaltación del alma a lejanos cielos, preñados de luz y sentimientos destellantes.

 
Deja un comentario

Publicado por en 7 febrero, 2012 en Mis Relatos

 

Etiquetas: ,

Nebulosas

Nebulosa del Águila.

La Nebulosa del Águila (descubierta por Jean-Philippe de Cheseaux entre 1745-1746) es un cúmulo abierto de estrellas (formado a partir de una misma nube molecular), relativamente joven y que se encuentra en la constelación de Serpens (La Serpiente) a unos 7.000 años luz de distancia de la Tierra. La Nebulosa del Águila forma parte de una nebulosa de emisión en la que la presencia de una o varias estrellas calientes, se difunde en forma de radiación y hace que la nebulosa emita en virtud de la ionización del gas que la compone. La Nebulosa del Águila tiene una masa de alrededor de 80 masas solares y una edad de entre 1 y 2 millones de años, con una luminosidad más de un millón de veces la del Sol. Dicha zona de la nebulosa se la cataloga como una región de formación estelar y es donde se encuentran los famosos “Pilares de la Creación” fotografiados por el Telescopio Hubble en 1995. Estas enormes columnas de un tamaño casi inimaginable para el ser humano (alrededor de 7 años luz),  se componen de gas y polvo interestelar que son sometidos a gran densidad y fuerza gravitacional dentro de cada pilar, actuando en forma de incubadoras para nuevas estrellas que son expulsadas de dichas columnas una vez creadas. Los científicos usando el Telescopio Espacial Spitzer en el 2005, especulan que dichos pilares podrían haber sido destruidos debido a la explosión de una supernova cercana hace unos 6.000 años, pero no podremos comprobar dicha afirmación hasta dentro de otros mil, tiempo que tarde la luz que muestre la forma de la nueva nebulosa en llegar a la Tierra.

Nebulosa del Águila

Pilares de la Creación

Nebulosa del Anillo.

La Nebulosa del Anillo fue descubierta por Antoine Darquier de Pellepoix en 1779 y se encuentra en el Norte de la constelación de Lyra y al Sur de la estrella de Vega. Es una nebulosa planetaria, formada debido a la expulsión de plasma y gas ionizado durante una fase (rama asintótica gigante) por la que atraviesan las estrellas gigantes rojas en sus últimos momentos de existencia y que después de dicha expulsión, cada estrella queda reducida a una enana blanca como en este caso en concreto. Dicha enana blanca de 1,2 veces la masa del Sol y de una tamaño aproximado a la Tierra, está situada en el centro de la Nebulosa del Anillo y tiene una luminosidad 200 veces mayor que la del Sol, siendo el objeto que ilumina el resto de la nebulosa. Su tamaño es de un año luz de diámetro y con forma bipolar (caracterizada por su simetría axial y aspecto con doble lóbulo) o de esferoide alargado, se encuentra a una distancia de entre 2.000 – 5.000 años luz de la Tierra y es fácilmente visible desde nuestro planeta con un buen telescopio e incluso con prismáticos, siendo bien conocida por los aficionados a la astronomía.

Nebulosa de la Araña Roja.

También conocida como (NGC 6537), es una nebulosa planetaria situada en la constelación de Sagitario. Esta nebulosa tiene clara forma diferenciada en dos lóbulos, esto puede ser debido a que la enana blanca que está en el centro de la nebulosa puede tener una compañera binaria o también otra causa podría ser debida a campos magnéticos de la zona. La enana blanca produce un poderoso y fuerte y caliente viento estelar (10.000 K) y sopla a una velocidad de 300 km/s, lo que ha generado su característica y curiosa forma. La enana blanca está rodeada de una nube de polvo, lo que hace que sus características físicas sean difícilmente determinables y podríamos estar ante una de las enanas blancas más calientes que se conocen en la actualidad, con temperaturas superiores a los 250.000 K. La Nebulosa de la Araña Roja se encuentra a unos 3.000 – 8.000 años luz de la Tierra, aunque otras estimaciones reducen esta distancia a 1.900 años luz.

Nebulosa Boomerang.

Es una protonebulosa planetaria, ya que esa una estrella o grupo de estrellas que aún están evolucionando hacia la fase de nebulosa planetaria y que se encuentra en la constelación de Centaurus a 5.000 años luz de la Tierra. La imagen de mucha mayor resolución obtenida con el Telescopio Espacial Hubble, la muestra como una nebulosa bipolar, por lo que también ha recibido el nombre de Nebulosa de la Pajarita. Esta nebulosa destaca porque su temperatura es tan sólo un grado superior al cero absoluto, es el único objeto conocido con una temperatura inferior a la radiación de fondo de microondas. La nebulosa (con un radio de un año luz) se formó por el gas expulsado por su estrella central, dicha estrella ha estado perdiendo materia a razón de una milésima de la masa solar cada año durante al menos 1.500 años. Ello supone un ritmo de pérdida de masa entre 10 – 100 veces mayor que en otros objetos similares. El gas se expande a una gran velocidad de 164 km/s, lo que causa la baja temperatura. Asimismo existe una capa interna que se expande a 35 km/s, que puede ser el resultado de la expulsión de una envoltura común por parte de una estrella binaria central. Keith Taylor y Mike Scarrott llamaron así la Nebulosa Boomerang después de observarla mediante un telescopio del observatorio Siding Spring.

Nebulosa de la Burbuja.

La Nebulosa de la Burbuja, también conocida como NGC 7635, fue descubierta en 1787 por William Herschel, situada en la constelación de Cassiopeia, cerca del cúmulo abierto M52, a unos 7.100 – 11.000 años luz de la Tierra según diversas fuentes. Nos encontramos ante una nebulosa de emisión de unos 10 años luz de diámetro que hace honor al nombre por el que se la conoce ya que su forma es prácticamente esférica aunque no uniforme, ello es debido al choque del viento estelar de su gran y masiva estrella central con el denso material circundante que la rodea. La Nebulosa de la Burbuja está situada en las cercanías de una gran nube molecular (zona en las que existe hidrógeno molecular, H2) que contiene la expansión de la “burbuja” pero que a su vez es rechazada por las radiaciones a alta temperatura que emite la estrella situada en el núcleo de la nebulosa, de esta forma, dicha radiación hace calentar la regiones densas de la nube molecular, haciéndola brillar. Esta nebulosa puede observarse de forma amateur, si bien es complicado debido a la presencia de una estrella localizada a su Oeste. Las mejores imágenes que se han obtenido de la Nebulosa de la Burbuja han sido obtenidas una vez más por el Telescopio Espacial Hubble.

Nebulosa Cabeza de Bruja.

También conocida como IC 2118, es una tenue nebulosa de reflexión de color azul pálido que se cree que es remanente de una supernova o una nube de gas iluminada por la cercana estrella de Rigel (β Orionis) en la constelación de Orión. Esta nebulosa se encuentra en concreto a unos 9.000 años luz de la Tierra, en la constelación de Eridanus. Diversas observaciones de radio muestran emisiones considerables de monóxido de carbono a lo largo de muchas zonas de la nebulosa, lo que indica la presencia de nubes moleculares y de formación de estrellas en el interior de IC 2118, algunas de ellas del tipo T Tauri ya han sido localizadas en lo profundo de esta nebulosa. Se estima que la edad de la Nebulosa Cabeza de Bruja es de unos 2,5 millones de años.

Nebulosa Cabeza de Caballo.

También conocida como Barnard 33, es una nebulosa de absorción, muy densa, fría y oscura ya que no está relacionada con ninguna estrella cercana por lo que el polvo y gas interestelar que la forma, no recibe ningún tipo de energía. Este tipo de nebulosas son más difíciles de detectar por aparatos humanos y son visibles mediante contraste. Fue descubierta en 1888 por Williamina Fleming y catalogada por primera vez en 1919 por el astrónomo estadounidense Edward Emerson Barnard. La Nebulosa Cabeza de Caballo mide aproximadamente 3,5 años luz de ancho y está situada en el extremo izquierdo del Cinturón de Orión y al Sur de Alnitak (estrella supergigante azul). La nebulosa forma parte del Complejo de Nubes Moleculares de Orión, situado a unos 1.500 años luz de distancia de la Tierra. Cabeza de Caballo ha sido una de las nebulosas más ampliamente difundidas debido a su curiosa forma y a la belleza de las imágenes obtenidas de ella en las que aparecen multitud de resplandores rojizos en su entorno debidos a la ionización del hidrógeno que rodea a la nebulosa por parte de la estrella Sigma Orionis y azulados por la presencia de una nebulosa de reflexión conocida como NGC 2023. Con el paso del tiempo (miles de años), Cabeza de Caballo irá perdiendo su forma característica por la expansión de los gases y los movimientos internos de la propia nube, alterando así su apariencia tal como hoy la conocemos.

Nebulosa Cabeza de Fantasma.

También conocida como NGC 2080, fue descubierta por John William Herschel en 1834 y forma parte de la Gran Nube de Magallanes al igual que la Nebulosa de la Tarántula, encontrándose visible desde la Tierra al Sur de la constelación del Dorado. Nos encontramos ante un región joven de formación estelar como así lo muestra el núcleo blanco de la nebulosa, formado estrellas masivas y muy calientes (algunas de ellas con no más de 10.000 años de antigüedad) además de por enormes burbujas de hidrógeno y oxígeno, las dos más brillantes forman los “ojos del fantasma”. La Nebulosa Cabeza de Fantasma tiene unos 50 años luz de diámetro y se encuentra a otros 168.000 años luz de distancia de la Tierra. La mayoría de las imágenes que tenemos de esta nebulosa han sido captadas por el Telescopio Espacial Hubble.

Nebulosa del Casco de Thor.

Esta nebulosa debe su nombre a su forma similar a la de un casco vikingo. Posee en el interior de la burbuja, una estrella de tipo Wolf-Rayet (estrellas masivas, calientes y evolucionadas que sufren grandes pérdidas de masa debido a intensos vientos estelares), que es la fuente que ilumina esta nebulosa. La nebulosidad es el resultado de la interacción entre el viento estelar procedente de la caliente estrella y la materia interestelar. El viento comprime la materia interestelar produciéndose una burbuja de gas en torno a la estrella. La masa de la burbuja se estima en unas 20 masas solares. Posee un radio 15 años luz y se encuentra a unos 15.000 años luz de distancia de la Tierra.

Nebulosa del Casco de Thor

Nebulosa del Corazón & Nebulosa del Alma.

Son dos nebulosa de emisión situadas en la constelación de Casiopea, a unos 7.500 años luz de la Tierra.

  • Nebulosa del Corazón: También conocida como IC 1805, debe su nombre a su curiosa forma que recuerda la de un corazón. Se trata de una nebulosa de emisión que muestra gas brillante y oscuras líneas de polvo. La nebulosa está formada por plasma ionizado de hidrógeno y electrones libres. La nebulosa tiene un intenso color rojo que le proporciona la radiación emitida por un pequeño grupo de estrellas (cúmulo estelar abierto Melotte 15) que se encuentran en su centro. Su tamaño es de casi 200 años luz y se estima que posee una edad de 1,5 millones de años.

  • Nebulosa del Alma: También conocida como LBN 667, es una nebulosa de emisión situada muy cercana a la Nebulosa del Corazón y ambas suelen mencionarse juntas. Con unos 200 años luz de tamaño, la Nebulosa del Alma es algo mayor que su vecina y guarda en su interior un cúmulo estelar abierto (IC 1848), el cual contiene varias estrellas de tipo espectral O. Otros cúmulos más pequeños están incrustados dentro de la nebulosa.

Nebulosa del Cangrejo.

La Nebulosa del Cangrejo que fue descubierta en 1731 por John Bevis, es el resultante de la explosión de una estrella como supernova en la no muy lejana fecha histórica del año 1054 en la que pudo ser observada a simple vista desde la Tierra en un periodo de dos años y llegando a ser el objeto del firmamento nocturno más luminoso tan solo por detrás de la Luna, siendo registrado este hecho por astrónomos árabes y chinos de la época. La Nebulosa del Cangrejo es del tipo plerión, es decir, el resto de una supernova que es alimentado por la tremenda velocidad de rotación de un púlsar o estrella de neutrones, remanente estelar fruto de la supernova que en este caso, emite cada 33 milisegundos una gran cantidad de radiación electromagnética en forma de rayos gamma y ondas de radio. La energía de esta nebulosa proviene precisamente de la rotación del púlsar que se encuentra en su interior y no del material arrojado durante la supernova de la estrella progenitora. La Nebulosa del Cangrejo se encuentra en la constelación de Tauro a unos 6.300 años luz de la Tierra y tiene una forma muy peculiar, semejante a una gran masa de filamentos de forma ovalada cuyo tamaño está alrededor de los 11 años luz y cuya masa varía entre 1 – 5 masas solares. Puede detectarse fácilmente por la noche con prismáticos pero se perciben muchos más detalles de la nebulosa con telescopios mayores.

Nebulosa Cara de Payaso.

También conocida como Nebulosa Esquimal (NGC 2392), es una nebulosa planetaria de la constelación de Géminis que se encuentra alejada de la Tierra a una distancia de entre 3.000 – 5.000 años luz. Fue descubierta el 17 de Enero de 1787 por William Herschel. Debe su nombre a su peculiar y curiosa forma, ya que recuerda de cierta manera a la cara de una persona rodeada con una capucha, mientras que sus brillantes colores dan la sensación de ser el maquillaje usado por los payasos del circo. Se estima que tiene una edad de 10.000 años, estando compuesta por dos lóbulos elípticos de materia saliendo de la estrella moribunda que se encuentra en el centro de la nebulosa. Desde nuestra perspectiva, unos de los lóbulos está delante del otro. La estrella central (similar a nuestro Sol pero en fase de gigante roja), está rodeada por el denso gas que compone las capas exteriores de dicha estrella y que es arrastrado a una velocidad de 115.000 km/h, lo que impide que el viento estelar arrastre dicho material a lo largo del ecuador de la nebulosa. Los filamentos internos visibles son expulsados por un fuerte viento de partículas de la estrella central. El disco externo contiene inusuales y largos filamentos de varios años luz de longitud.

Nebulosa de Carina.

La Nebulosa de Carina (también conocida como Nebulosa de la Quilla, Nebulosa Eta Carinae o NGC 3372) es una gran nebulosa de emisión que se encuentra en el Sur de nuestra Vía Láctea, a unos 7.500 años luz de distancia de la Tierra en la constelación de Carina y que rodea varios cúmulos estelares abiertos, conteniendo varias estrellas de magnitud O, algunas de ellas son de las más masivas encontradas hasta la fecha en nuestra galaxia. La Nebulosa de Carina fue descubierta en 1751 por Nicolas Louis de Lacaille en el Cabo de Buena Esperanza. La nebulosa está formada por densas nubes de polvo y gas brillante, siendo una de las incubadoras de estrellas más cercanas a nuestro planeta y teniendo un diámetro realmente impresionante y cercano a los 100 años luz, cuatro veces más grande que la Nebulosa de Orión. Dicho tamaño hace que podamos encontrar multitud de objetos estelares en su interior como la Nebulosa Keyhole (oscura y fría nube de polvo de 7 años luz de diámetro que posee brillantes filamentos fluorescentes) y la estrella hipergigante Eta Carinae (rodeada por la Nebulosa del Homúnculo que fue formada por material eyectado de la propia estrella en 1841), la cual tiene una luminosidad cuatro millones de veces mayor que la de nuestro Sol y una masa 100 – 150 veces superior. Tal es el tamaño de Eta Carinae, que cuando llegue al final de sus vidas explosionará en una hipernova (superior a una supernova), pudiendo formar directamente un agujero negro, el cual emitiría dos chorros de plasma y rayos gamma a una velocidad cercana a la de la luz por cada uno de sus polos. La Nebulosa de Carina es un laboratorio perfecto para los astrónomos que quieren estudiar el nacimiento y el inicio de las nuevas estrellas.

Nebulosa de Carina (Panorámica)

Nebulosa de Carina

Nebulosa de Carina (Fragmento)

Nebulosa de la Flama.

La Nebulosa de la Flama (NGC 2024) es una nebulosa de emisión situada en la constelación de Orión y cercana a la estrella Alnitak, a unos 900 – 1.500 años luz de la Tierra. Los átomos de hidrógeno de la nebulosa son constantemente ionizados por la luz de la cercana Alnitak (ζ Orionis), la estrella más oriental del Cinturón de Orión, cuya intensa radiación ultravioleta les hace perder sus electrones. Gran parte de la luminosidad de la nebulosa se produce cuando esos electrones se recombinan con el hidrógeno ionizado, dando lugar a la emisión de luz rojiza. Esta nebulosa, la cual tiene una edad cercana al millón de años, forma parte del enorme complejo de la Nube Molecular de Orión, una región de intensa formación estelar. Estudios de infrarrojos de la nebulosa han mostrado una densos cúmulos de estrellas muy jóvenes en la zona central. Fue descubierta por William Herschel en 1786.

Nebulosa de la Hélice.

La Nebulosa de la Hélice fue descubierta antes de 1824 por Karl Ludwig Harding, tiene un gran parecido a la Nebulosa del Anillo, siendo también de tipo planetario y estando ubicada en la constelación de Acuario. A esta nebulosa también se la conoce como el Ojo de Dios o el ojo de gato, está situada a unos 680 – 700 años luz de la Tierra, convirtiendo a esta nebulosa en una de las más brillantes y cercanas a nuestro planeta. En su núcleo tiene una enana blanca cuya pasada explosión como supernova ha creado la actual nebulosa. Tiene un tamaño de alrededor de 3 años luz y su forma es de esferoide alargado y tiene una tasa de expansión de 40 km-s -1 para el anillo exterior y de 32 km-s -1 para el interior. Este tipo de nebulosas son esculpidas durante una etapa tardía en la vida de las estrellas de tipo solar por el torrente de gas que mana desde la estrella moribunda. Pueden observarse mediante telescopios pequeños pero con mayores aumentos y en cielos lo suficientemente oscuros, aparece su clásica estructura a modo de donut.

Nebulosa de la Hormiga.

La Nebulosa de la Hormiga (Mz 3) es una nebulosa planetaria y bipolar que se encuentra en la constelación de Norma, a unos 3.000 años luz de la Tierra, aunque otras investigaciones la sitúan a mucha mayor distancia, 8.000 años luz. Su nombre proviene de su forma, que recuerda el tórax y la cabeza de una hormiga. La Nebulosa de la Hormiga está formada por un núcleo brillante y al menos, cuatro flujos de materia distintos que han sido identificados como: Un par de brillantes lóbulos bipolares, dos flujos opuestos muy colimados en forma de columna, una sistema cónico de estructura radial y un tenue flujo radial con forma de anillo. Algunos investigadores creen que la Nebulosa de la Hormiga alberga una estrella simbiótica en su centro.Una segunda posibilidad es que el giro de la estrella moribunda haya provocado que su intenso campo magnético se haya enrollado de la forma tan compleja que muestra esta peculiar nebulosa. Fue descubierta en 1922 por Donald Howard Menzel.

Nebulosa Iris.

La Nebulosa Iris (NGC 7023) pertenece al grupo de nebulosas de reflexión y se encuentra situada en la constelación de Cefeo, a 1.300 años luz de la Tierra. La nebulosa brilla de esa manera ya que en su interior existe una estrella (de magnitud +7) que ilumina el material que rodea dicha nebulosa, la cual a su vez contiene un cúmulo estelar. El diámetro aproximado de esta formación es de unos 6 años luz.

Nebulosa de la Laguna.

La Nebulosa de la Laguna fue descubierta en el año 1747 por el astrónomo francés Guillaume Le Gentil. Se trata de una nebulosa de emisión situada en la constelación de Sagitario y que abarca unos 110 por 50 años luz y estando separada de la Tierra por una distancia aproximada de entre 4.000 – 6.000 años luz. Esta nebulosa es una nube gigante interestelar que contiene en su interior de la estrella de categoría O Herschel 36 (la cual emite rayos ultravioleta), la también Nebulosa de El Reloj y un gran número de Glóbulos de Bok o nubes oscuras de gas y polvo, de un año luz de diámetro, que a veces son las responsables de la creación de nuevas estrellas. Además de estos objetos estelares, en su interior también podemos encontrar otras nebulosas (llamadas Herbig-Haro) más pequeñas y asociadas a la formación de jóvenes estrellas los que nos da una evidencia fiable de que estamos ante una zona de profusa actividad de formación estelar. Esta nebulosa puede ser avistada con relativa facilidad teniendo unos simples telescopios de aficionado.

Nebulosa de la Laguna1

 

Nebulosa de la Laguna2

Nebulosa M78.

La nebulosa M78 (NGC 2068) es una nebulosa de reflexión situada en la constelación de Orión, la cual pertenece al grupo de nubes moleculares de Orión, a unos 1.600 años luz de la Tierra. M78 es la más brillante de las nebulosas difusas de reflexión que pertenecen a este grupo. Fue descubierta por Pierre Méchain en 1780 e incluida por Charles Messier en su catálogo de objetos ese mismo año. Cerca de 45 estrellas variables del tipo T Tauri (estrellas jóvenes aún en proceso de formación), así como unos 17 objetos Herbig-Haro son conocidas dentro de M78. Esta nebulosa puede encontrarse fácilmente en el cielo nocturno ya desde el uso de pequeños telescopios.

Nebulosa Ojo de Gato.

La Nebulosa Ojo de Gato fue descubierta en el año 1786 por el astrónomo alemán William Herschel, descubridor a su vez del planeta Urano. Nos encontramos en este caso ante una nebulosa de tipo planetario, de una edad estimada de 1.000 años, con un tamaño cercano de 0,4 años luz de diámetro y situada en la constelación de Draco (el Dragón). Esta nebulosa aún en expansión, ha sido muy estudiada desde su descubrimiento, las imágenes en alta resolución de ella obtenidas en parte por el Telescopio Hubble, han revelado una estructura muy compleja que incluye nudos, burbujas y que sigue siendo objeto de debate y estudio por parte de los astrónomos. Está separada de la Tierra por unos 3.300 años luz y tiene una composición principal de hidrógeno y helio aunque existe la presencia de elementos más pesados pero en pocas cantidades. Dentro de la nebulosa se encuentra el remanente estelar que ha sido el causante de la creación del Ojo de Gato pero se especula que dicha estrella forme parte de un sistema binario pero esto no ha podido ser comprobado debido a la escasa separación entre una estrella y otra, hecho que explicaría la gran complejidad estructural de esta nebulosa, mucho más complicada que el resto de tipo planetario. Las distintas observaciones que se han realizado del Ojo de Gato, han descubierto datos interesantes: Los infrarrojos han detectado la presencia en la nebulosa de polvo estelar y gas a baja temperatura mientras que los rayos x, han revelado la existencia de gas a alta temperatura en el interior de la nebulosa. Puede ser detectada en cielos oscuros y sin polución mediante prismáticos que muestran a la nebulosa como un punto estelar ligeramente desenfocado.

Nebulosa Omega.

La Nebulosa Omega (M17 – NGC 6618), también conocida como Nebulosa del Cisne, Nebulosa del Cazador, Nebulosa de la Langosta, es una nube de gas y plasma brillante (región HIII) que se encuentra en la constelación de Sagitario. El primer intento de dibujar con precisión la nebulosa la nebulosa fue en 1833 por William Herschel y publicado en 1836. Originalmente, este cuerpo estelar fue descubierto por Philippe Loys de Chéseaux en 1745. La Nebulosa Omega se encuentra a unos 5.000 – 6.000 años luz de la Tierra y tiene un diámetro aproximado de 15 años luz, estando asociada esta nebulosa a una nube molecular mucho mayor de hasta 40 años luz, con una masa de 30.000 masas solares. Está considerada como uno de las regiones más brillantes y masivas de formación estelar de nuestra galaxia. Un cúmulo abierto de 35 estrellas se encuentra en medio de la nube molecular y hace que los gases de la nebulosa brillen debido a la radiación de estas estrellas calientes y jóvenes. Además posee más de 1.000 estrellas en formación en sus regiones exteriores. Se piensa que la edad de esta nebulosa no supera el millón de años y su geometría local es similar a la Nebulosa de Orión.

Nebulosa de Orión.

La Nebulosa de Orión es una de las más conocidas y estudiadas, siendo de tipo difuso y estando localizada en el cinturón de la constelación de Orión, con una separación de la Tierra estimada en unos 1.344 años luz de distancia. Esta nebulosa tiene un diámetro de unos 24 años luz y forma parte de la gran nube de Orión que contiene a su vez la nebulosa conocida como cabeza de caballo, entre otros objetos estelares tales como enanas marrones y discos protoplanetarios. Históricamente siempre ha sido bien conocida debido a que en ciertas condiciones, es posible ver a simple vista esta nebulosa, de la que ya se habla en la cultura maya aunque su descubrimiento se le atribuye principalmente al astrónomo francés Nicolas-Claude Fabri de Peiresc en 1610. Con forma prácticamente esférica, la nebulosa de Orión tiene una estructura interior compleja (incluyendo un cúmulo abierto o grupo de estrellas de reciente formación) en donde la densidad máxima y temperatura se encuentran en el punto central y va decreciendo de forma importante llegando a los bordes de la nebulosa. Al igual que la Nebulosa del Águila, la de Orión es otro claro ejemplo de incubadora estelar en donde el polvo cósmico existente se asocia formando estrellas gracias a la fuerte atracción gravitatoria. Una vez formadas las nuevas estrellas, emiten una corriente de partículas conocida como viento estelar que forma ondas de choque al encontrarse con el gas de la nebulosa, dándole forma y compactándolo, pudiendo crear así nuevos objetos estelares. Las observaciones actuales nos indican la existencia de unas 700 estrellas en distintas etapas de formación dentro de la propia nebulosa. Toda esta información ha sido de gran utilidad para los científicos, pudiendo obtener datos muy valiosos en cuanto a la formación de estrellas, planetas y de nuestro propio Sistema Solar.

Nebulosa de Orión1

Nebulosa de Orión2

 

Nube molecular de Orión (Fragmento)

Nebulosa Pelícano.

La Nebulosa Pelícano (IC 5067) es una nebulosa de emisión situada en la constelación del Cisne, cerca de la estrella principal de dicha constelación, Deneb (α Cygni). Es una región H II (nube de gas y plasma brillante que puede alcanzar un tamaño de varios cientos de años luz y en la cual se forman estrellas masivas) asociada a la Nebulosa de América del Norte por una oscura nube molecular llena de polvo. Nubes de polvo oscuro también ayudan a definir el ojo y el largo pico, mientras un frente brillante de gas ionizado sugiere la silueta de la cabeza y del cuello del pelícano. Esta nebulosa ha sido muy estudiada porque mezcla formación estelar y nubes de gas en desarrollo. La luz de estrellas jóvenes calienta lentamente el frío gas produciendo un frente de ionización que avanza hacia el exterior. Zonas especialmente densas de gas frío todavía son visibles con telescopios relativamente modestos e incluso con prismáticos pero se necesita de un cielo libre de contaminación lumínica para apreciar sus extensos contornos. Se encuentra a 1.800 años luz de la Tierra y tiene un radio de 30 años luz.

Nebulosa Rectángulo Rojo.

Nos encontramos ante una nebulosa protoplanetaria situada en la constelación de Monoceros (Unicornio), a unos 2.300 años luz de la Tierra. Tiene una forma clara de rectángulo descubierta en 1973 durante un vuelo espacial. También conocida como HD 44179, tiene una forma muy simétrica, bipolar y compacta, en cuyo interior y centro, hay un agonizante sistema estelar binario que es el causante de la curiosa forma de esta nebulosa. El Telescopio Espacial Hubble ha revelado una gran cantidad de nuevas características en esta nebulosa, características que no pueden ser vistas por los telescopios terrestres que observan el cielo a través de la Tierra, debido a la turbulenta atmósfera de nuestro planeta. La Nebulosa del Rectángulo Rojo debería transformarse en una nebulosa planetaria cuando su estrella/s central fría se convierta en una enana blanca caliente durante los próximos miles de años.

Nebulosa Reloj de Arena.

La Nebulosa Reloj de Arena o MYCN 18 es una nebulosa de reciente formación y tipo planetario que se sitúa al Sur de la constelación de Musca, a unos 8.000 años de la Tierra. Se piensa que su aspecto tan característico es debido a unos fuertes vientos estelares que expanden poco a poco los densos gases (rojo-nitrógeno, verde-hidrógeno, azul-oxígeno) eyectados que forman la nebulosa en cuyo interior podemos encontrar una enana blanca, remanente estelar de una estrella similar a nuestro Sol y la cual emite ahora una gran cantidad de rayos ultravioleta. Reloj de Arena fue descubierta por Annie Jump Cannon y Margaret W. Mayall a principios del Siglo XX y las mejores imágenes de este objeto estelar han sido obtenidas por el Telescopio Espacial Hubble y la Cámara Planetaria y de Gran Angular 2.

Nebulosa Roseta.

La Nebulosa Roseta (NGC 2237), es una región H II grande y circular, ubicada en el borde de una gigantesca nube molecular en la constelación de Monoceros (Unicornio), situada en la banda de la Vía Láctea. El cúmulo abierto NGC 2244 (Caldwell 50) está estrechamente asociado con la nebulosa, en virtud de que las estrellas del cúmulo se han formado de la materia de la misma. El cúmulo y la nebulosa se encuentran a una distancia de unos 5.200 años luz de la Tierra (aunque los cálculos de la distancia varían considerablemente, hasta llegar a 4.900 años luz) y medir unos 130 años luz de diámetro. La radiación de las estrellas jóvenes excitan los átomos de la nebulosa, haciendo que emitan radiación que le hace brillar. Se cree que el viento estelar de un grupo de estrellas O y B está ejerciendo presión sobre la nube, causando su compresión y generando la formación de estrellas en la nebulosa. Esta formación estelar está aún en curso.

Nebulosa de la Tarántula.

La Nebulosa de la Tarántula (también conocida como 30 Doradus) está alejada por unos 160.000 años luz de la Tierra, es una gigantesca formación estelar situada en la constelación del Dorado, estando a su vez ubicada en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia enana y satélite de la Vía Láctea. Esta nebulosa fue descubierta por Nicolas Louis de Lacaille y debe su nombre a su peculiar forma, con presencia de filamentos a semejanza de hilos de tela de araña, producto de la ionización del gas que da lugar al viento solar de numerosas, jóvenes y calientes estrellas que se encuentran en su interior. La Nebulosa de la Tarántula posee en su núcleo un cúmulo estelar compacto denominado R136 que es el que produce la mayor parte de la ingente cantidad de energía que hace visible a la nebulosa. Además de R136, también posee otro cúmulo estelar llamado Hodge 301, el cual contiene estrellas muy masivas, la mayoría de las cuales ya han explotado en forma de supernova. Todas estas condiciones hacen que en el interior de la nebulosa exista gas a millones de grados de temperatura y unos poderosos vientos estelares, formando así burbujas gigantescas de gas y haciendo que la nebulosa esté actualmente en expansión. El tamaño de la Nebulosa de la Tarántula es de alrededor de unos 800 años luz y si estuviera a una distancia de la Tierra igual que la Nebulosa de Orión, llegaría a producir sombras en nuestro planeta.

Nebulosa Trífida.

La Nebulosa Trífida (catalogada por primera vez por William Herschel) debe su nombre a que está compuesta por tres “lóbulos” brillantes separados por amplias líneas oscuras compuestas de polvo. En este caso nos encontramos ante una nebulosa de dos tipos ya que es tanto de emisión como de reflexión (nube de polvo que refleja la luz de una o más estrellas cercanas). Debe su color interior rojizo (nebulosa de emisión) al resultado del choque entre la luz de alta energía de las estrellas del centro de la nebulosa y el hidrógeno interestelar, mientras que el color exterior azulado (nebulosa de reflexión) es debido al reflejo de la luz de estrellas cercanas con el polvo que la compone. Esta nebulosa se encuentra en la constelación de Sagitario, separada de la Tierra por una distancia de unos 5.500 años luz, tiene un tamaño diametral aproximado de otros 50 años luz. Su edad, 300.000 años la convierte en una zona de formación estelar joven, albergando en su interior un cúmulo abierto de estrellas y otros numerosos objetos estelares jóvenes como discos protoplanetarios y otras nebulosas mucho más pequeñas que están asociadas a estrellas recién formadas. En su núcleo, la estrella dominante es una gigante azul de tipo espectral O (temperatura superficial de entre 28.000 – 50.000 K) y denominada HD164492A. La Nebulosa Trífida puede ser observada desde la Tierra con telescopios convencionales de aficionado.

Nebulosa Trífida

 

Nebulosa del Velo.

La Nebulosa del Velo es un gran remanente de supernova relativamente débil en la constelación del Cisne. La supernova origen explotó entre 5.000 – 8.000 años atrás, y los restos se han expandido desde entonces para cubrir un área de aproximadamente 3×3 grados, cerca de 6 veces el diámetro o 36 veces la superficie de la Luna llena. La distancia a la nebulosa no se conoce con precisión, con estimaciones que van de 1.400 – 2.600 años luz. Fue descubierta el 5 de septiembre de 1784 por William Herschel. Los segmentos más brillantes de la nebulosa se enumeran en el Catálogo General de Nuevo en las designaciones de NGC 6960, NGC 6979, NGC 6992 y NGC 6995.

NGC 6960

NGC 6979

NGC 6992

NGC 6995

Nebulosa W50.

La Nebulosa W50, también conocida como Nebulosa Manatí, es un remanente de supernova localizado en la constelación Aquila, a unos 18.000 años luz de distancia de la Tierra. En su centro se encuentra el micro-cuásar SS 433, cuya energía está distorsionando la “cáscara” del remanente. La supernova que ha producido esta nebulosa seguramente ocurrió hace unos 20.000 años.

Nebulosa W50

NGC 604.

Es una región H II de formación estelar situada dentro de la Galaxia del Triángulo, a unos 850 kilopársecs de nuestra galaxia. Es junto con la Gran Nube de Magallanes, una de las mayores regiones de formación estelar, con un diámetro de 1500 años luz. Ésta región de formación estelar ha sido estudiada en detalle con ayuda del Telescopio Espacial Hubble, y se ha determinado que contiene en su centro un cúmulo de 200 estrellas de entre 15 y 60 masas solares en el que abundan las estrellas de tipo espectral O y Wolf-Rayet. Como otras muchas nebulosas de emisión, el gas circundante es ionizado por un grupo de estrellas situadas en el centro de esta inmensa formación. Fue descubierta por William Herschel el 11 de Septiembre de 1784.

NGC 5189.

NGC 5189 es una nebulosa planetaria en la constelación austral de Musca (Mosca) distante unos 3.000 años luz de la Tierra. Vista desde el telescopio tiene forma en “S” y es marcadamente simétrica. Por ello también se la conoce como Nebulosa Planetaria Espiral. En su centro se encuentra la estrella caliente HD 117622. Se estima que tiene un diámetro de unos 3 años luz. Fue descubierta por James Dunlop en 1826. Cuando John Herschel la observó en 1835, la describió como un objeto “extraño”. No fue identificada inmediatamente como una nebulosa planetaria, pero en su espectro se observaron líneas de emisión de helio ionizado, hidrógeno, azufre y oxígeno. Todos estos son elementos que se forman dentro de la estrella cuando envejece y muere. El Telescopio Espacial Hubble, en órbita alrededor de la Tierra, observó recientemente NGC 5189 con gran detalle.

NGC 5189

Anexo – Clases de nebulosas.

Nebulosa oscura: Una nebulosa oscura (también llamada nebulosa de absorción), es una acumulación de gas y polvo interestelar no relacionada con ninguna estrella o alejada de éstas, de tal forma que no recibe su energía, por lo que su presencia sólo es advertida por contraste con un fondo estelar poblado más alejado que la nebulosa. Son las causantes de que en la periferia de la nebulosa las estrellas que se localizan por detrás de ella aparezcan atenuadas y enrojecidas a causa de la absorción de parte de la luz por el material de la nube.

Nebulosa de reflexión: Es una nube de polvo que refleja la energía procedente de una o más estrellas cercanas. Esta energía es insuficiente para ionizar el gas que le conforma y así transformarse en una nebulosa de emisión, pero suficiente para permitir la necesaria dispersión de la luz que le haga visible. Como es luz reflejada, el espectro de la nebulosa es similar al de las estrellas iluminantes. A menudo las nebulosas de reflexión y las de emisión aparecen juntas. Suelen brillar con color azul y como otras nebulosas, se componen principalmente de polvo e hidrógeno.

Nebulosa de emisión: Es una nebulosa que emite en virtud de la ionización del gas que la compone debido a la cercanía de una o varias estrellas. La energía recibida de la estrella se difunde en forma de radiación, con un espectro marcado por líneas brillantes del hidrógeno. Entre estas nebulosas pueden citarse las regiones HII (excitadas por estrellas masivas y jóvenes), o las nebulosas planetarias (en torno de una enana blanca caliente). El color rojo característico de muchas de estas nebulosas es debido, justamente, a la línea H-Alfa (líneas de emisión del espectro del hidrógeno) del hidrógeno. Muchas nebulosas de emisión aparecen mezcladas con nebulosas de reflexión y oscuras.

Fuentes: Wikipedia, NASA, Google (fotografías), elaboración propia.

 
3 comentarios

Publicado por en 3 febrero, 2012 en Astronomía, Cultura, Entretenimiento

 

Etiquetas: ,

 
A %d blogueros les gusta esto: